Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado.
Maullando desde 2008...
Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
La siguiente reseña contiene spoilers, como siempre, ya lo sabes… Ojo con esto…
A raíz de que Netflix ha estrenado una secuela de la película de 2017, me he propuesto primero ver “Fullmetal Alchemist” (2017), para poder enterarme mínimamente de lo que sucede en la película estrenada en 2022.
El mundo de “Fullmetal Alchemist”, que se basa en una serie de cómics que no me he leído, por lo que quizás me pierda un poco en mi reflexión y reseña, es un mundo con un toque steampunk donde la magia y la alquimia existen, conviviendo con otros progresos.
Un par de hermanos (Al y El), que pierden a su madre, intentan recuperarla a través de la alquimia, sufriendo por ello, algunas consecuencias. Al (Alphonse) se transforma en un hombre robótico, y El pierde parte de sus extremidades.
Los dos buscan La Piedra Filosofal para recuperar el cuerpo de Al, mientras que los Malos son unos tipos góticos que parecen escapados de la mítica serie de los “Power Rangers” con diversos poderes, comandados por una tipa llamada “Lujuria”, que son homúnculos, humanos artificiales. Y también, una parte del ejército del país, que quiere hacer un ejército de soldados con la Piedra.
La película parece desarrollarse por capítulos, como si realmente siguiera en todo lo posible el desarrollo de una serie en cómic, pero a mi se me ha hecho larga y aburrida durante mucho rato. Los paisajes y escenarios, muchos de ellos italianos, están muy bien, y al final, hay una escena post-créditos interesante.
Ahora, creo que estoy preparado para ver la secuela de 2022…
A pesar de ser los reyes de los vídeos de internet desde hace mucho tiempo, los gatos no tienen muchos documentales dedicados a ellos, o yo, por lo menos, conozco pocos, siendo el documental turco “Kedi” (2016), que no está doblado al español, uno de los mejores en mi opinión.
Los amantes de los gatos estamos de enhorabuena. Netflix se ha atrevido a sacar un documental gatuno, “En la Mente de un Gato” (Netflix, 2022), que comparte título con un libro que no me he leído, de John Bradshaw.
En este documental se habla de los últimos estudios respecto a los gatos, a la par que se ven distintos experimentos realizados con ellos en Japón y Estados Unidos en cuanto a comportamiento. Se adereza el documental con un poco de Historia, psicología y biología gatuna y vemos gatos circenses ucranianos, gatos escoceses, turcos (como no podía ser de otra manera, ya que Turquía es uno de los países más progresistas en cuanto a gatos se refiere) y comparativas con perros…
En definitiva, es un documental muy visual, muy interesante y que gustará a los más gatunos de la casa, como es mi caso. En mi opinión, como no puede ser de otra manera, es muy recomendable.
Atención, como siempre, la siguiente reseña tiene algún spoiler, aunque pocos, porque la película no me merece mayores comentarios…
He de reconocer que me daba mucha pereza ver “Venom: Habrá Matanza” (2021). No fui a verla al cine, cuando tuve la oportunidad, y esperaba estar lo suficientemente aburrido, o preparado, para enfrentarme a ella.
Y no es que la primera película no me gustara, que de hecho con esta primera cinta sí que fui a verla al cine, a pesar de que le mete una patada en los dientes a la historia original de “Venom” (2018), ya comenté en su día en el blog, que habría que empezar contando la historia de “Secret Wars”, entre otras cosas, para llegar al simbionte, y que el canon cinéfilo de Marvel difiere mucho, pero mucho, de la historia original de los cómics.
El tema es que, si te enfrentas a esta película, es indispensable ver la primera parte y traerla de base, porque en caso contrario se te va a hacer cuesta arriba y hay cosas que te vas a perder.
En la narrativa, tenemos a Tom Hardy, que es el periodista Eddie Brock, que alberga a un Venom con el que habla y discute de manera esquizofrénica, mientras pierde a su pareja e intenta reconducir su vida profesional. Venom está un poco harto de algunas situaciones y la cosa se pone violenta de vez en cuando.
Por otro lado, tenemos a Cletus Kasady, que me recuerda en gran parte al “Joker”, que es Woody Harrelson haciendo de Woody Harrelson una vez más, que es condenado a muerte por su afición a ser asesino en serie.
En una entrevista en la cárcel, Cletus muerde a Eddie, traspasándole parte del simbionte, esta vez rojo y con más mala leche, como el que se pasa el Tétanos en un mordisco.
Cletus, con el nuevo simbionte Matanza de su lado, buscará la venganza intentándose cargar a Eddie en una batalla épica, muy espectacular, pero que sabes que va a vencer Venom por mucho que llore, reciba y se queje.
No es una película que me haya enganchado tanto como la primera. La verdad es que a ratos me ha llegado a aburrir, y la escena postcréditos revela un posible enfrentamiento con “Spiderman” en futuras cintas…
Para echar el rato, pero sin tirar cohetes, está claro.
Creo que a estas alturas no hace falta decir que la siguiente reseña tiene sopilers y revelaciones sobre la trama, así que mucho ojo con esto... “Código:
Emperador” (Netflix, 2022) es una película española, con Luis Tosar como
protagonista,y con la temática del
espionaje como fondo en la narrativa.
El
personaje de Tosar es un agente o espía de los servicios secretos españoles que
para lograr acercarse a unos traficantes de armas, que están relacionados con
grupos de extrema derecha y parece ser que también están interesados en el
mundo de la fabricación y uso de bombas, pues se camela a Wendy, la asistenta
filipina de estos, que trabaja en la casa.
De
manera paralela, le van encargando otros trabajos, como solucionar la paliza de
un futbolista a su mujer, o investigar a un diputado anodino en busca de mierda
que poder usar contra él usando, de paso, a la hija del actor más famoso del
país de paso o controlar jueces…
La
película me ha parecido plana, y posiblemente sea lo más parecido al trabajo de
un agente secreto en realidad. Sin mucha acción, ni trajes y coches caros mientras
compite con supervillanos o espías internacionales. La narrativa sacrifica
“realidad” por entretenimiento, y tantas historias paralelas, muchas de ellas
cerradas rápidamente, te van ilusionando y vas esperando que haya una buena
traca final de destapes, de rollos políticos y tiros y traiciones, pero no… No
hay nada en verdad, y solo hay una escena de lo que estamos acostumbrados a
llamar “Acción”.
Tosar
brilla, porque las tablas que lleva encima tienen su peso, está en su salsa y
se nota a la milla. Y supongo que la moraleja es que es mejor que no sepamos lo
que se cuece ahí arriba, en determinadas altas esferas, porque es demasiado
fuerte para digerir.
En
definitiva: Interesante por lo que plantea (los tejemanejes del Estado, los
políticos y los agentes de la Ley), pero plana y anodina a la hora de contarlo,
y no merecedora de muchos cohetes más allá de un primer y único visionado.
Atención, la siguiente reseña contiene spoilers, ojo… “Turno de Día” (Netflix, 2022) es una
película protagonizada por Jamie Foxx (nuestro hombre eléctrico marveliano),
con una temática vampírica gore en una trama de casi dos horas.
La
película comienza con un espectacular combate entre el bueno de Jamie y una
anciana vampírica en el Valle de San Fernando, en California, que se lleva de
trofeo los colmillos de la vampira y de un lerendo que andaba por allí (como un
torero se llevaría las orejas y el rabo del toro tras una corrida en la plaza),
para venderlos por WallaPop o a comerciantes de dientes vampíricos.
Posteriormente,
vemos a una tal Audrey, una vampira mexicana que seguramente sobrevivió a “Abierto
hasta el Amanecer” y que se protege a pleno sol con un paraguas de los chinos,
encementar a un compadre suyo en los cimientos de una futura inversión de
casas, dando a entender que los tipos que trabajan en el sector inmobiliario,
son todos unos chupasangres. El obrero que deja caer el cemento de la hormigonera,
lleva un caso naranja con la bandera estadounidense, como no podía ser de otra
manera.
Jamie
vive de inquilino en unos apartamentos, envidia de los de Securitas Direct y
demás empresas del sector, pero tiene menos dinero que uno que se está
duchando. Precisamente, él en la ducha suele soltar mucha mierda por culpa del
trabajo que se gasta. El tipo está separado, y su exmujer no le comprende.
La
muerte de la ancianita, pone tras la pista de Jamie a Audrey, la vampira
inmobiliaria, que lo busca para venderle una nueva promoción de viviendas,
mientras que la aparición de Snop Dogg, como miembro del Sindicato
Caza-Vampiros lanza a la película hacia una posible comedia, y la entrada de
Jamie al único sindicato del mundo que curra de día y de noche. Él entra en el “Turno
de Día”., junto a un lerendo administrativo que ponen a su cargo, creando el
típico dúo que no tiene nada que ver, pero que sabes que a la larga serán uña y
carne.
A
partir de aquí se van desarrollando las luchas contra vampiros de distintos
rangos hasta que Audrey, la jefa vampírica amenaza a la familia de Jamie y al
lerendo que acaba convertido en vampiro, junto a la vecina de Jamie, y la cosa
pasa a mayores.
Snop
Dogg y una ametralladora Maxim de mano iguala la batalla final del grupo contra
Audrey, hasta que este también cae en combate singular. La batalla final es en
un escenario alternativo de “Street Fighter” o del “Mortal Kombat” donde Audrey
acaba con la cabeza cortada y Snop Dogg, que sale por una alcantarilla,
pronuncia una frase, haciendo un guiño a la imprescindible y mítica película “Jóvenes
Ocultos”: Eso es lo que me gusta de Los Ángeles, todos los puñeteros vampiros.
En
definitiva: Típica y tópica película de vampiros, sin ninguna novedad al
frente, más allá del puro entretenimiento, y con algún guiño como el del final
y otros más (la ancianita del principio de la película “Legion”, referencias a “Crepúsculo”,
“Abierto hasta el Amanecer”…) a las películas del género. Es puro producto para
ver y olvidar, y curiosamente el que menos me ha convencido ha sido Jamie Foxx
que parece no estar creyéndose lo que hace ni lo que dice.
Spoilers, ojo... Spoilers... Ojo... Creo
que está fuera de toda duda que “Blade Runner” es una película icónica de toda
la historia del cine. Estrenada en España en 1982, y basada
en la novela
“¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” de Philip K. Dick (1968) y que
es un libro que se lee muy bien, casi en un rato (270 páginas), y que también
tenéis en cómic, nos narra la historia de unos androides casi perfectos, los
replicantes, creados para currar sin la mano sindical, domingos y festivos
incluidos, que se rebelan contra la patronal, que decide eliminarlos por
revolucionarios, poéticos y subversivos, bajo música de Vangelis.
Tras
su éxito, hemos tenido adaptaciones, cómics, fanzines, segundas partes y continuaciones, y una
de estas es “Blade Runner 2049”.
En
“Blade Runner 2049” (Netflix, 2017) tenemos a Ryan Gosling, el hombre que se
mueve menos que los ojos de Espinete, como el Oficial K, en una California (con
el japonés como segundo idioma) que se parece a la actual Extremadura, que ha
sustituido a los cochinos y las dehesas por fotovoltaicas, que dan menos
trabajo y electricidad para una ducha y media diaria de momento, hasta que nos
desarrollemos más.
El
oficial K tiene como misión destruir, eliminar, los últimos Nexus 8, que aparte
de ser móviles obsoletos de Google, son androides antiguos que hay que retirar
del mercado, mientras que en casa le espera un holograma de Ana de Armas, con
la cual, por cierto, también trabaja en la película “El agente invisible”
(Netflix, 2022) y conduce un Seat Ibiza diésel que vuela.
Tras
una misión, una pista (el descubrimiento de un osario en un bello jardín) le
pone en el camino de un antiguo cazador de replicantes, o Blade Runner, un tal
Deckard (Harrison Ford) que anda desaparecido desde hace treinta años y que
tuvo un hijo o hija, fuera del matrimonio, con una replicante llamada Rachel.
La búsqueda de Deckard se convierte en una pesadilla para el Oficial K, que da
más vueltas que un triciclo en un parque infantil, y se echa encima a los suyos
que lo acusan de desayunar cuarenta y cinco minutos todos los días como si
fuese un funcionario humano de la Junta de Extremadura, y no un replicante.
Finalmente,
el oficial K, encuentra a Deckard que se ha metido a apicultor. Este, loco de alegría
por ser encontrado y pensando que es un vendedor de seguros, primero lo
tirotea, le da una paliza y después le invita a un whisky.
Detenidos
y acusados de no pagar la televisión por cable, el Oficial K se entera de que
los replicantes están planeando una revolución que ríete tú de La Gloriosa, y
decide rescatar a su amigo Deckard que es condenado a ver partidos de la
Segunda División rumana de por vida.
Tras
una batalla épica, con navajas toledanas incluidas. El oficial K muere en
combate singular, con el agravante de no haber movido una ceja en tres horas de
película, y Deckard por fin puede conocer a su hija, que vive en un suvenir en
forma de burbuja.
En
definitiva: No me ha parecido mala película aunque le sobra una hora larga de
metraje para contarte lo mismo. ¿Era necesaria esta secuela? Nunca lo sabremos,
pero me sigo quedando, por siempre, con aquel “Blade Runner” que vi hace
cuarenta años, y del que en su día, no me enteré de qué iba, y que menosprecie
porque a mí lo que me gustaba era “La Guerra de las Galaxias”. Aceptable, pero
no me pidáis que vuelva a ver esta continuación.
Esta película... "El Hombre de Toronto", me ha resultado tan pesada, que en vez de escribir sobre ella, le he hecho el vídeo directamente en mi Canal de Youtube y os lo pongo por aquí...
Por cierto, recuerda que yo siempre menciono spoilers en todas mis reseñas...
El tercer
tomo de “Juego de Tronos” (Planeta Cómic, 2019) viene de la mano (como los dos
primeros) de Daniel Abraham (adaptación), Tommy Patterson (dibujo) y color a
cargo de Ivan Nunes.
En la
narrativa tenemos como historias principales, la liberación de TyrionLannister del Nido de Águilas gracias a que
su mercenario Bronn vence en el Juicio por Combate que reclama. A la par,
tenemos la muerte del Rey Rob y la caída en desgracia de los Stark, con Ed a la
cabeza, que hace que Ayra huya de Desembarco del Rey, mientras que su Maestro
de Danza se sacrifica por ella y la sumisión de Sansa hacia los Lannister a los
que pide clemencia por su padre.
A pesar de
que no me he leído los libros, más o menos, los cómics son bastante fieles a la
serie, hasta donde yo recuerdo lo relacionado con este volumen. El dibujo es bueno y sus 192 páginas lo hacen una lectura entretenida, y además en tapa dura.
El contenido
extra es escaso, y no va más allá de alguna lámina esporádica y portadas alternativas.
De momento, es una colección que creo
que merece la pena leer.
“Cielo
Rojo Sangre” (Netflix, 2022) es una película alemana, que da una vuelta de
tuerca al cine de vampiros de una manera un tanto original, en mi opinión, por
desarrollarse la trama en un avión, pero que no acaba de convencer en su
resultado final.
En
la narrativa, tenemos a una pasajera que viaja con su hijo en un vuelo
transoceánico, y que a mitad de vuelo, sufren un secuestro terrorista por parte
de un comando islámico.
Entonces,
la pasajera, que resulta que es una vampira, pone a prueba su naturaleza para
revertir la situación y salvar a su hijo de una muerte segura. A partir de
aquí, va creando vampiros y la trama comienza a recordar a “Train to Busan”,
pero en vez de zombies en tren, serían vampiros en altos vuelos.
Los
efectos especiales no están mal, no destaca por sus actuaciones, y hay momentos
en que me ha parecido claustrofóbica y caótica. En diversos flashbacks y
escenas recuerdos, se nos cuenta como ha llegado la mujer a convertirse en
vampiro y su propia historia particular.
El
final, previsible, te deja un tanto “chof” y le sobra media hora perfectamente.
Tiene personajes estereotipados a más no poder, y yo he llegado a odiar al niño
que no se calla ni a la de tres, pero no está mal del todo y es bastante
disfrutable en cuanto a la acción
Bajo
el título “Cosas de Casa” (Marvel, Panini, 2022), vuelve Kate Bishop alias “Ojo
de Halcón”, con dibujo de Enid Balám y guion de Marieke Nijkamp para
deleitarnos con una historia que parece que me he leído ya en otras ocasiones,
y debe ser porque vuelve a aparecer Madame Máscara, una villana recurrente en
la vida heroica de los dos arqueros vengadores.
Y
es que la arquera violeta, que es uno de los personajes más vilipendiados por
la Editorial Marvel, junto a su compañero Clint Barton, el otro “Ojo de Halcón”,
vuelve a enfrentarse a un grupo de villanos de Tercera División, esta vez en la
Costa Oeste dejando atrás su California y si ruinosa agencia de detectives, junto
a una hermana que le ha salido de no se sabe muy bien donde, ya que si eres fan
de Kate Bishop, verás que dicha hermana ni se la ha nombrado ni existía… Hasta
ahora.
Dibujo
correcto, varios extras en forma de láminas y portadas, y la sensación de que o
el personaje no despega o de que Marvel no sabe bien cómo enfocarlo, ya que
incluso para una misión relativamente sencilla la hacen acompañarse de otras heroínas
más poderosas como América Chávez o Aguijón.
Aun
así, si eres fan del personaje como yo, te leerás irremediablemente este “Cosas
de Casa” que esperemos que tenga continuación, y que sea buena.
Cuarto
tomo de “Por el chico que veía en sueños” (Norma, 2022) de Kei Sanbe (guion y dibujo), que llega
con siete meses de diferencia respecto al tomo anterior (el tercero), y que me
ha hecho releer los anteriores para volver a pillar la historia, que es
fantástica en mi opinión, de esta gran colección.
En
la narrativa: Tenemos a Senri contactando con el detective Wakazono, un joven
que, como él, busca al “Hombre de Fuego” porque tiene cuentas pendientes con
él, mientras que el propio Senri y su compañera Enan, comienzan a hacer sus
propias averiguaciones…
El
cómic y la colección están francamente bien, lo malo que tiene es que los
números no salgan más seguidos y haya que esperar tanto para hacerse con cada
uno de los números. En las páginas finales de este número, además, viene una
anécdota del autor, en forma de minihistoria, para rellenar páginas, que no
aporta nada a la trama. Aun así, creo que merecen la pena los cuatro números
publicados hasta la fecha.
Atención: Recuerda que todas mis reseñas vienen plagadas de spoilers y revelaciones sobre la trama... Ojo con esto. “Prey”
o “Depredador: La Presa” (Disney, 2022) es otra película más de la saga “Predator”,
la quinta o la sexta si tenemos en cuenta las que se han hecho compartiendo
cartel con el amigo Alien de turno, y que en esta ocasión se trata de una
precuela de la saga.
En la narrativa: Estamos
en un punto indeterminado de América, donde un pequeño pueblo comanche vive de
la caza y una joven guerrera tiene que soportar el machismo heteropatriarcal
imperante en la nación india que le ha tocado vivir que se burlan de su
condición de mujer, cuando un buen día, una nave alienígena, suelta por allí a
un Predator que viene de Erasmus, en “Bla Bla Car”, para que haga de las suyas.
Pronto,
la joven (que se llama Naru) se da cuenta de que hay un taxidermista genocida
suelto por el bosque, y no es español, y a pesar de que avisa reiteradamente a
su pueblo, no le hacen caso por su género y sexualidad, y ella misma toma la
iniciativa para averiguar qué es, y llegado el caso eliminarlo, siendo testigo
de lo que el Predator es capaz de hacer con todo lo que se mueve.
Posteriormente,
el Predator se cansa de matar animales y comienza a matar indios, lo cual nos
vuelve a plantearnos la nacionalidad del mismo. Naru y su hermano caen en manos
de unos cazadores y tramperos franceses, que saben de la existencia del
Predator, y que no son rivales para él, terminando así con la presencia gabacha
en América.
El
hermano de Naru, en un puro acto machista y heteropatriarcal, se sacrifica para
que ella pueda sobrevivir y seguir luchando contra el Predator, al que ya le ha
visto algunos puntos débiles y con el que acaba tras una lucha épica.
Naru
regresa a su tribu como una gran guerrera tras derrotar al Predator, y en unas
imágenes finales, postcréditos, vemos como tres naves predators se dirigen
hacia la tribu…
En
definitiva: Película entretenida, a la altura de las demás y muy parecida a la
primera de la saga en algunos aspectos en mi opinión, y con un metraje justo y
correcto. Sale un perro que seguramente se llevará el Oscar a mejor actor de
reparto en la próxima gala, si nadie lo estropea con una hostia o algo parecido.
Y hay un guiño muy bueno al final, con una pistola de pedernal, si has visto
las películas anteriores, que entenderás enseguida. Le daría un seis. Puede
verse.