Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

martes, 29 de septiembre de 2020

Piloto de Stukas. Memorias del soldado más condecorado de Alemania (Acervo, 2015) Hans-Ulrich Rudel

 

        Después de haber leído, durante los últimos meses, el libro de Ernst Udet “Una vida en el aire”, la autobiografía de Peter Spoden “Enemigos en la noche” y las memorias de Wilhelm Johnen “Duelo bajo las estrellas”, le ha tocado el turno al cuarto libro que me leo, sobre un piloto de la Luftwaffe, Hans-Ulrich Rudel.

 

        Y, Ojo, no es que yo tenga predilección por pilotos alemanes. No se trata de eso, y no me malinterpretéis. Es que hay más Memorias escritas, y traducidas al castellano, de pilotos alemanes, que de pilotos Aliados, a los que también estoy deseando leer. Y aquí ya comentamos, en su día: "Piloto de Spitfire" de David Moore Crook.

 

        Las memorias de Hans-Ulrich Rudel (1916-1982), “Piloto de Stukas” (Editorial Acervo, 2015) publicadas en Alemania en 1966 (con cierto escándalo e interés en su día, a partes iguales) tienen el subtítulo pomposo de “Memorias del soldado más condecorado de Alemania”. No en vano, Rudel, fue el único combatiente del lado alemán en recibir la Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes, tras destruir más de quinientos tanques, el acorazado Marat, un crucero, casi mil vehículos y más de ciento cincuenta puestos de artillería, a bordo de un Ju-87, o bombardero en picado “Stuka”, del que fue un verdadero conocedor.

 

        En el libro, con prólogo del coronel de la Luftwaffe, Von Below (1907-1983), con narrativa atropellada, Rudel nos narra sus comienzos en 1936 en el ejército alemán, y las pocas opciones que tenía en un principio, donde nadie creía en él, como piloto de la nueva Luftwaffe que se estaba entrenando para lo que iba a venir. Pronto, se ve desplazado al Frente Oriental, y el lector percibe que se salta muchos detalles y actuaciones, centrándose muchas veces en pequeños detalles, y dando por hecho que el lector sabe de qué fase de la guerra estamos hablando. Un lector que no conozca la Segunda Guerra Mundial, y su desarrollo en el Frente Oriental, puede perderse con facilidad.

 

        Rudel tuvo como base de operaciones cerca de cuarenta aeródromos desde que entró en combate. Pues su presencia, como hábil eliminador de carros era requerida constantemente a lo largo de todo el Frente, atacando igualmente a columnas de soldados como barcos de guerra mientras en su libro ataca, y ve como una amenaza mundial, el bolchevismo de la URSS.

 

        Es un libro entretenido, con pocas fotos (escasamente cinco o seis) lleno de acción y curiosidades, con algunas lagunas (no nos habla de su mujer, aunque sí que se casó durante el conflicto o sus propias ideas más allá del conflicto, aparte de su anti-bolchevismo). Al terminarlo, me ha dado por buscar más información de Rudel, guiado por una frase que tiene en la contraportada del libro que reza: “Las páginas de este libro no deben interpretarse como glorificación de la guerra y tampoco tienen la intención de rehabilitar a cierto grupo de personas y sus sistemas”, firmada por el propio Rudel, para descubrir en la sufrida Wikipedia, en que el tipo en realidad nunca no solo se arrepintió de su pasado nazi, sino que siguió ayudando y frecuentando a antiguos camaradas, perteneciendo a un grupúsculo de extrema-derecha hasta el día de su muerte.

 

        Es muy curioso que, al igual que Otto Carius (del que me quiero leer otra biografía en los próximos meses), ignora los campos de concentración (dice que no ha oído hablar de ellos), que no condena, sino que se va por las ramas, acusando a soviéticos de lo mismo (refiriéndose a gulags o campos de prisioneros de la URSS), o remontándose a la Guerra de los Boers. O, antepone la defensa de Alemania al seguimiento de cualquier partido político (refiriéndose al nazi), aunque ve a los jerarcas nazis como grandes jefes, y mejores personas. Aun así, también es cierto que no he encontrado evidencias de antisemitismo en el libro.

 

        Lo dicho: Para interesados en la Segunda Guerra Mundial. Rudel no era un gran escritor, pero tiene partes que son bastantes didácticas, mientras que otras, las encontraréis absolutamente caóticas.

lunes, 28 de septiembre de 2020

Mi vida con Amanda (2018)

 

        En “Mi vida con Amanda” (2018) tenemos a un joven veinteañero, David, que trabaja haciendo chapuzas, recados y diversos trabajos de aquí para allá por la ciudad, mientras se enamora, de paso, de una chica que le hace tilín…

 

        Tiene una hermana, Sandrine, que es madre soltera, y que vive con su hija Amanda. Tanto David como Sandrine fueron abandonados por su madre que vive en Inglaterra. Un día cualquiera, un atentado en un parque acaba con la vida de Sandrine y deja herida a la chica que le gustaba a David.

 

        De la noche a la mañana, su vida cambia completamente, pues debe hacerse cargo de Amanda. El atentado los ha desgarrado, y todo cambia para ambos, tanto para David, que se ve colmado de responsabilidades, como para la pequeña Amanda, que ha visto perder a su madre, y que va de casa en casa (de familiares) cuando no está con David. Lo que en un principio comienza siendo una situación difícil, con el tiempo se convierte en una lucha en la que los dos, tío y sobrina, están metidos…

 

        La película aborda un tema interesante, como es como un hecho, puede cambiar radicalmente tu vida en apenas segundos o minutos, para siempre. Y como las personas abordan las circunstancias de una manera o de otra. A pesar de su interés, puede volverse extremadamente larga, ya que a ratos, simplemente, no sucede nada, y hay una sucesión de personaje que vienen a rellenar huecos y más huecos, mientras la narrativa revolotea sobre un final que no acaba de saber cerrar. 

        Es recomendable, por su sencillez a la hora de mostrar las cosas tal como son, pero como con casi todas las películas que me trago, con media hora menos, te cuenta perfectamente lo mismo.

domingo, 27 de septiembre de 2020

El túnel (2019)

 

        “El Túnel” (2019) es una película noruega, que no es original en su planteamiento, pues ya se ha hecho anteriormente en el cine, pero que no está maleja. Antes de comenzar a comentarla, deciros, por supuesto, que le sobra media hora larga, y hubiera quedado genial, pero esa manía que tienen directores, guionistas, y hasta los tipos de iluminación… Para hacer películas extremadamente largas.

 

        En Noruega, al parecer, hay túneles en casi todo el país, que atraviesan las muchas formaciones montañosas que tienen por ahí arriba. Estamos el día antes de Navidad, y la narrativa sigue a varios personajes, cuyo punto en común va a ser el túnel del título.

 

        Un camionero sufre un accidente dentro de este túnel de la historia, uno de los cientos que tienen, y paraliza el tráfico por ambos lados, pero a raíz de ese accidente, comienzan otros, con explosiones incluidas. Aun así, no esperes ver la típica película con explosiones por todos lados, derrumbamientos y gente liándose a tiros con las paredes, como sería una típica película yanqui. No, aquí se centran más en lo que piensan los protagonistas, en qué piensan, cómo hablan y actúan, y cómo reaccionan ante la adversidad y una situación de supervivencia, que hace que la película se te eternice a ratos, a pesar de ser entretenida.

 

        Tiene partes muy oscuras, en las que literalmente, casi no se ve nada. Y un final de esos que tocan la fibra. La dejo a vuestra elección.

sábado, 26 de septiembre de 2020

Retreat (2011)

 

        “Retreat” (2011) es una película británica, que, para estos meses de pandemia global, pues como que nos viene muy bien. Tenemos a una pareja, Kate y Murphy, que están pasando una mala época en su relación. Por ello, deciden volver a una isla remota británica, donde un día estuvieron, para intentar reencontrarse como pareja en dicho lugar perdido de la mano de Atenea.

 

        Un señor mayor, dueño de la isla, los lleva allí, donde tienen una casita con una radio para comunicarse, y lo suficiente para pasar unos días. En un principio la comunicación es fluida, pero pronto se corta. A la par, descubren a un soldado moribundo (Jack) en las cercanías de la casa, y al recogerlo, les comenta que una pandemia mundial está acabando con la población, y que él ha acabado allí prácticamente huyendo de la quema.

 

         El soldado resulta ser bastante borde, poco creíble, y un tipo al que normalmente no tendrías como amigo. Se vuelve dictatorial, mientras atemoriza a la pareja…

 

        La película no está maleja, con bastantes dosis de tensión, y tiene un final bastante interesante (en mi opinión), pero resulta a ratos teatral, no en vano, está realizada solo por tres actores (cuatro si contamos los dos minutos y medio en la que sale el dueño de la isla). Esta es una de esas películas, que, quizás, con media hora menos, les habría salido redonda.

 

         P.D: Ideal para los tiempos históricos que llevamos vividos, y los que nos quedan por vivir.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Omega 7 (EDT, 2006) Motofumi Kobayashi

 

        Hace relativamente poco tiempo, me leí “Operación Barbarroja” de Motofumi Kobayashi, descubriendo a un autor de cómics manga bélico que no conocía hasta la fecha. Su lectura me animó a hacerme con más títulos del autor, y esta misma semana me he hecho con “Omega 7” (EDT, 2006), un cómic publicado por Glenat en 2006 originalmente, pero cuya edición japonesa es de 2002.

 

        Motofumi hablaba en el epilogo de que en 1992 estuvo en América Latina, y al regresar, se enteró de que el grupo Sendero Luminoso había ejecutado a unos civiles japoneses, sin que el Gobierno de Japón reaccionara de ninguna manera. Preguntándose qué harían otros gobiernos, como el de Estados Unidos, creó este “Omega 7”, donde un comando japonés, al estilo de los Delta estadounidense, harían operaciones encubiertas de alto riesgo, las denominadas “Black Ops”.

         Los protagonistas no son más de media docena, y a pesar de sus vínculos como comandos, tienen sus propias diferencias, problemas económicos y familiares, siendo realmente Uno cuando están en misiones por diversos países (Camboya, Rusia, Colombia…)

 

         Es un cómic muy ameno, de poco más de doscientas páginas, que se lee prácticamente en un rato, dibujado en blanco y negro y trazos seguros. Tiene la estética de los cómics bélicos de antaño, con pequeñas viñetas llenas de acción, basándose en un tiempo indeterminado, pero que creo que serían los finales de la década de los noventa fundamentalmente. 

         Son aventuras autoconclusivas, y el final es abierto, pero ignoro si Motofumi llegó a sacar más aventuras de este comando. Lo que tengo claro es que intentaré hacerme con más material en español de este autor.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Operación Chromite (2016)

 


         “Operación Chromite” (2016) es una película bélica surcoreana, basada en la Guerra de Corea (1950-1953), que me ha parecido bastante aceptable en su desarrollo y planteamiento. Aparte de que con casi dos horas de duración, os podéis imaginar que hubiera funcionado igual con media hora menos, tenemos una historia basada en hechos reales, en la que un grupo de espías surcoreano se arriesgará para hacerse con un mapa, un plano con la localización de las minas de la playa y río cercano a la ciudad de Incheon por parte de tropas de 16 países.

 

         El general encargado de dicha operación fue MacArthur, que en la película es un poco creíble Liam Neeson, que aparece un tanto forzado. Los surcoreanos, lejos de esquivar balas como podría ser en una película de por estilo con firma yanqui, aquí se llevan hostias y tiros hasta en el carnet de identidad.

 

           La cinta tiene unas pocas escenas de acción muy bien conseguidas, mientras que falla en los efectos especiales basados en un “croma” muy malo o muy mal conseguido. Los últimos cuarenta minutos de película, aparte de mantener la ficción de algunos personajes (bastante estereotipados por otra parte) y sus relaciones entre ellos, intenta mantenerse lo más fiel posible (a través de la consabida “voz en off”) a los hechos acontecidos, casi por hora y por días. La escena del desembarco y los combates finales no es de lo mejor de la película, pero da una idea, lejos de la consabida propaganda surcoreana, de lo importante que fue esta batalla para los intereses de la ONU, Estados Unidos y la propia Corea del Sur.

 

        En los minutos finales, aparece la foto del verdadero comando surcoreano, y se le dedica unas sentidas palabras de homenaje. En fin, te gustará si estás interesado en el cine bélico, como es mi caso…

Covadonga (Cascaborra, 2020) Raúl Balen, Pedro Segade

 

        El vigesimosexto cómic de Cascaborra Ediciones, dentro de su colección "Historia de España en viñetas" viene de la mano de Raúl Balen (guion) y Pedro Segade (dibujo), bajo el título "Covadonga".
Este joven Pelayo, es deudor sin duda, no lo neguéis, de Kylo Ren de la saga Star Wars


        Recrear los hechos que acontecieron en Covadonga entre el 718-722 en cómic es un trabajo arduo, ya que conlleva una labor de investigación previa, sobre un acontecimiento histórico del que tenemos pocos datos, y encima, los que tenemos se escribieron muchos años después de que sucedieran. Con lo que podemos encontrarnos con una historia modificada, o quizás exagerada, o tal vez que ni siquiera llegara a suceder de la manera que nos ha llegado a nuestros días.

        Sabemos que el personaje de Don Pelayo existió, ya que el propio Rey Alfonso II lo nombraba en su testamento como su bisabuelo, y las crónicas musulmanas le daban el apelativo de "El romano". E igualmente, hoy en día, también sabemos que aquella batalla mítica que dio como resultado la unión de diversos pueblos y familias norteñas para luchar contra el invasor musulmán, fue más bien una escaramuza, pero una escaramuza significativa, un verdadero punto de inflexión que marcaría un antes y un después en la Historia de España.

         Entre el 718-722, Pelayo, al mando de poco más de trescientos hombres, logra derrotar y expulsar al gobernador musulmán de la zona (un tal Munuza), con base en Gijón, que posteriormente es vuelto a ser derrotado cuando huía al sur, posiblemente a la submeseta norte en busca de refuerzos.


           Este hecho, exagerado por los cristianos, y minimizado por los musulmanes será el punto de inflexión, la partida, para una posterior carrera al sur, que muchos historiadores denominaban "Reconquista", y que hoy en día parece ser un término superado por parte de los actuales historiadores, como señala al final del cómic el periodista David Barreira.


            El cuanto al cómic en sí, hasta la fecha, no conocía nada de Balen y Segade. Y la primera impresión que me han dado es que han sabido conjugar, francamente bien, los hechos que conocemos, a través del estudio de los datos de los que disponemos, con cierta ficción que hace más atractiva la historia, situándolo en la Batalla de Guadalete (711) donde es testigo directo de la traición que sufre Don Rodrigo en plena batalla. No hay que olvidar que hay crónicas que sitúan al propio Pelayo como familia del traicionado Rodrigo, que viene a marchas forzadas desde el norte, para intentar sofocar la invasión de su reino por parte de los musulmanes.

           El dibujo, sencillo y sin grandes fondos, se abraza muy bien a la historia planteada, y consigue engancharnos perfectamente en sus casi sesenta páginas (58 para ser exactos), mientras vemos la evolución física y mental del protagonista, mostrando a un Pelayo que es ante todo hombre, padre, soldado... Para acabar siendo Rey.

         En definitiva, es un buen cómic. Con escenas de acción resumidas en pequeñas viñetas (creo que hace falta más para resumir la batalla-escaramuza), y que tiene un alto contenido didáctico, francamente recomendable, para lectores de todas las edades. Enhorabuena a Balen y a Segade por su trabajo, porque me han tenido media tarde bien entretenido, y auguro que a mis alumnos de 2º Bachillerato de Historia de España también en los próximos días (ya me encargaré yo de ello).

martes, 22 de septiembre de 2020

Tigres en el Barro. Las Memorias del Comandante de Carros Alemán (Ediciones Salamina, 4ª edición, 2017) Otto Carius

 

        En mi búsqueda por leer autobiografías, biografías o memorias de contendientes de la Segunda Guerra Mundial, he llegado a Otto Carius (1922-2015), que fue el segundo carrista con más carros y blindados destruidos, reconocidos 150, tras Michael Wittmann, durante la contienda.

 

        No había leído nada de la guerra desde el punto de vista de un carrista, hasta que he llegado a este “Tigres en el barro. Las Memorias del Comandante de Carros Alemán” (Ediciones Salamina, 4ª edición, 2017) que publicó el propio Carius, a modo de Memorias, en 1960, cuando regentaba una farmacia y aún se preguntaba, con cierto estupor y amargura, cómo habían podido los alemanes perder la guerra.

        Lo primero que me ha llamado la atención es que hay un prólogo realizado a la edición española, escrito por el propio Carius en 2011, coincidiendo con la traducción y publicación de su libro en España, donde dice guardar buenos recuerdos de la “División Azul” española.

        Posteriormente, Carius narra con muchos detalles, su trayectoria como carrista, alabando constantemente al Tiger I, aunque a veces, reconoce que el blindado necesitaba muchos “mimos” para que pudiera funcionar correctamente al 100%: Cientos de litros de combustible diarios en misión, y aceite a cascoporro. Y sin despreciar los T-34 soviéticos y sus posteriores versiones.

        Carius no participó en grandes batallas de carros contra carros, pero conocía muy bien a su enemigo soviético, "Iván", al que le solía infligir severas derrotas siempre que tenía ocasión. Camarada, querido por todos. Llama la atención como justifica durante todo el libro la intervención alemana en la guerra, que él veía como una manera de salvar a Alemania y al resto del mundo, del comunismo de la URSS.

 

        En ocasiones, habla amargamente de que fuesen considerados los “malos” de la película. Hablando de las barbaridades que realizaron los soviéticos, y obviando las propias. No se moja en el tema judío, y habla con tibieza del Partido Nazi. A veces parece ser crítico, pero posteriormente, a las pocas páginas, vuelve a la tibieza, sobre todo en el apartado en la que conoce (por unas horas) al mismísimo Himmler, al que no vio como el “ogro” del que tenemos idea, achacándolo a propagandas malintencionadas de los Aliados. La opinión sobre la "Resistencia" alemana contra Hitler, tampoco tiene desperdicio. Opina que su inútil, y que de haber triunfado, tampoco habría servido para nada, ya que los Aliados no les hubieran tenido en cuenta.

        Hay capítulos, que tengo que reconocer, que me han parecido bastante soporíferos. He estado con el libro dos semanas, y en muchos de los capítulos echo un poco en falta un poco más de esclarecimiento, ya que hay cosas que parece que las escribió más para él, que para explicarlas al lector con la suficiente claridad.

 

Carius, tras la guerra, fue farmacéutico.

        Los capítulos finales, que hablan del derrumbamiento de todos los sectores, con traiciones entre los civiles alemanes, y paseos militares por parte de los yanquis, es de lo que más me ha interesado. No tenía muy buena opinión militar sobre ellos, y aseguraba que cinco carristas soviéticos eran mejores que treinta yanquis, y posiblemente sea así, por la experiencia adquirida por “Iván” (siempre se refiere a los soviéticos en singular, como un solo elemento) durante todos los años que tuvo que enfrentarse a los blindados alemanes.

 

        El libro contiene tres dibujos a plumilla, cinco mapas, una docena de fotos, y unos anexos finales con seis documentos relacionados con informes de operaciones, que tienen un gran interés, ya que en ellos parece explayarse más en la narrativa bélica que lo que ha hecho durante todo el libro. Igualmente hay un glosario final.

        A modo de resumen, comentar que me ha parecido un libro interesante, a pesar de que haya partes que sean más densas y se me hayan hecho más “aburridas”. Si te interesa la Segunda Guerra Mundial, no está de más leer a Carius, aunque solamente sea por saber su punto de vista. De hecho, me he comprado, igualmente, una biografía sobre el mismo Carius, que espero que me aporte más datos sobre los Tiger, tácticas de combate y desarrollo bélico en los frentes en los que participaron (ya os haré una entrada al respecto). 

        P.D: En tiempo, ya hablamos por aquí de otro libro relacionado con tanques, por si os interesa: "La hora de los tanques".