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lunes, 4 de enero de 2021

Cuadernos ucranianos y rusos. Vida y Muerte bajo el Régimen Soviético (Penguin Random House, 2011) Igort

 

        Si tuviera que decir que es lo que más me ha llamado la atención de este cómic, “Cuadernos ucranianos y rusos. Vida y Muerte bajo el Régimen Soviético” (Penguin Random House, 2011) de Igort, es que me ha hecho revolverme, literalmente, en el sofá mientras lo leía. 


        Y es que este cómic es una continua denuncia, viñeta a viñeta, página a página, de la deshumanización de dos etapas de Rusia. En un primer momento, nos traslada a Ucrania, y a través de testimonios de ucranianos que aun vivían en 2008-2009, se nos narra una de las etapas más oscuras de la URSS, cuando el Padrecito Stalin (tan admirado hoy en día por algunos partidos políticos, como modelo socio-económico a seguir) provocó la hambruna y muerte de millones de ucranianos en los años treinta, con sus radicales Planes Quinquenales, de Colectivización, que trajeron el poco conocido Holodomor (1932-1934) o Genocidio Ucraniano, donde el canibalismo y la muerte estaban al orden del día. 


        La segunda parte del cómic se centra en la vida, investigaciones y asesinato, de la periodista e investigadora Anna Politkóvskaya, que centró su vida en el conflicto checheno. Investigando los asesinatos, abusos y violaciones que las tropas rusas, bajo el mandato del Presidente Putin, realizaron en este territorio que quiere desgajarse de la actual Rusia. 


        El cómic, en sus 353 páginas, como os digo, revuelve. Cuenta una historia viva, una de hace ochenta años, que se intenta olvidar y pasar página, y la segunda de hace doce años apenas, que describe un auténtico horror dentro de la Rusia del S.XXI. 


        Creo que su lectura es de lo más recomendable. Su estilo y sus viñetas varían de un cubismo a un expresionismo brutal. De páginas de tres, cuatro, seis viñetas clásicas, a páginas enteras, aderezadas en forma de diario, de cuaderno recogido “in situ”. Lectura, sin duda, imprescindible, y que te hará pensar.

domingo, 3 de enero de 2021

Blazing Combat. Las historias que el ejército americano censuró. (Norma, 2011) Varios Autores

 

        “Blazing Combat. Las historias que el ejército americano censuró” (Norma, 2011) me ha parecido un cómic muy destacable, muy interesante, por varias razones. Apareció en forma de revista en 1965, y solo llegó hasta el cuarto número, a pesar de que detrás tenía a un gran puñado de dibujantes, de los mejores de momento, con Archie Goodwin como guionista, que hubieran atraído, sin duda, con sus historias cortas a una clientela numerosa. 


        El problema, que llevó a la censura, fue el trasfondo de la Guerra de Vietnam, y que en esta revista, basada en historias cortas de las diferentes guerras donde habían luchado los estadounidenses, ellos no siempre eran los buenos, ni los protagonistas, y que podían verse viñetas en las que los soldados estadounidenses sufrían y morían de lo lindo, tanto contra indios, alemanes de la Primera y Segunda Guerra Mundial, coreanos del norte, británicos en la guerra de independencia, vietnamitas y malvados españoles (si, sale una historia basada en la batalla de la Colina de San Juan, de Cuba), cuando no contra otros americanos en la Guerra de Secesión (1861-1865). 


        Con un tufillo antibelicista, donde muchos de los personajes se cuestionaban que hacían allí con un fusil en la mano, tanto los militares como muchos mayoristas encargados de la venta de revistas y cómics, decidieron que “Blazing Combat” era anti-americana, e hicieron todo lo posible para que muriera en el cuarto de sus números, aquí recopilados en este integral. 


        En sus poco más de doscientas páginas, en blanco y negro, encontrarás una entrevista al propietario de la editorial original (Warrwn) que publicó el comic, Jim Warren, que por aquel entonces llevaban también “Creepy”, “Eerie”, “Vampirella o “The Spirit” entre sus publicaciones, y que acabó hundiéndose en 1983, coincidiendo con el fin de una etapa muy concreta del cómic (el terror dejó pasó al cómic subversivo y a los superhéroes que estrenaban películas en el cine, como el caso de “Superman”). Igualmente, una entrevista al guionista Archie Goodwin, las cuatro cubiertas a todo color de Frank Frazetta y las 29 historias cortas dibujadas por Joe Orlando, Gene Colan, Angelo Torres o Alex Toth, por citaros algunos de sus artistas.


        Una curiosidad es que la publicación contenía unos “Quiz”, en los que se ponía a prueba al lector sobre sus conocimientos bélicos, con las típicas preguntas y tres posibles respuestas. 


        Si te interesa el cómic bélico, sinceramente, creo que este cómic debes tenerlo, leerlo, y disfrutarlo. Quizás sea un tanto exagerado lo que afirma el Historiador del Cómic, Richard Arndt, en su frase “Probablemente el mejor cómic bélico jamás publicado”, pero si es verdad que entre sus creadores hay diez Premios Eisner, y que su lectura es de lo más entretenida.

sábado, 2 de enero de 2021

La Tumba de Drácula ¡Contra el Hombre-Lobo! Tomo 3 (Panini, 2020) Varios Autores

 

        El tercer volumen de “La tumba de Drácula” viene con el título de “¡Contra el Hombre-Lobo!” (Panini, 2020), y con la novedad de que en el guion, respecto al número anterior, se une a Marv Wolfman, Chris Claremont, que comenzó como guionista con solo veinticinco años, y al que le debemos muchas de las historia, tanto de Marvel, como de DC Cómics. 


        En el dibujo, el fantástico Gene Colan, Mike Ploog, y Don Heck (un dibujante poco reivindicado, y conocido por ser, junto a Stan Lee, el padre del denostado y poco querido Ojo de Halcón). 


        Este tercer volumen, sigue cumpliendo con las expectativas. Son las viejas historias del Drácula setentero, aunque el lector, en la narrativa, puede perderse por las continuas referencias a la publicación paralela de “Dracula Lives!”, y en este tomo, aún más si cabe, con la aparición del Hombre-Lobo Jack Russell, que llegó a tener su propia colección en los setenta, década muy prolífica en cuanto a monstruos, y etapa dorada de otras publicaciones monstruosas como “Creepy” (1964-1983), y posteriormente “Eerie” (1966-1983), o “Vampirella” (1969-1983) por citar algunas que me vienen a la cabeza… 


        En este volumen, las historias cortas se suceden más rápidamente que en los dos anteriores, y el Conde debe enfrentarse no solo con el Hombre-Lobo, como dice el título, sino por el contrario a nuevos y viejos enemigos: El Doctor Sol, que ya venía haciendo sus misteriosas apariciones en capítulos anteriores, el grupo de la joven Van Helsing (que comienza a ser patético en sus actuaciones), la aparición en un par de viñetas de “Blade”, y la aparición estelar de la hija del Señor de los Vampiros, Lilith, que pasa sin pena ni gloria…

        La colección me está gustando mucho, y es francamente recomendable si la disfrutaste en su momento. En caso contrario, puede ser que el lector se pierda un poco, aunque disfrute como un enano del dibujo de los tres grandes dibujantes que cito arriba, por los continuos crossovers (o cruzamientos que hay con otras publicaciones), que no te permiten visualizar al 100% la historia que se nos cuenta.

        Aun así, como digo, creo que merece la pena hacer esta colección, y los tres tomos que llevo leídos, me han parecido amenos, entretenidos, y muy recomendables.

viernes, 1 de enero de 2021

Las aventuras de Tom Sawyer. Mark Twain (Norma, 2018) Clásicos Manga. Kuma Chan, Crystal Chan

 

        “Las aventuras de Tom Sawyer” de Mark Twain (Norma, 2018) en su colección “Clásicos Manga”, es el tercer tomo que me leo de esta interesante serie, después de “Drácula” (bastante bien adaptado) e “Historias de Edgar Allan Poe” (regular, al participar varios dibujantes). 


        En esta ocasión, el dibujante es un mangaka llamado Kuma Chan, que no conocía hasta ahora, que hace un buen trabajo con el dibujo, muy clásico, sin complicarse, y sin nada reseñable. Tal vez, que equivoque (en indumentaria) a un personaje español (en realidad Joe “El indio”) con un mexicano al que recrea con el típico gorro de ala anchísima, pero que hace realmente un buen trabajo. 


        Igualmente, la adaptación, que corre a cargo de Crystal “Silvermoon” Chan, me ha parecido muy trabajada, ya que adaptar este clásico de Twain al manga tiene algunos inconvenientes, como bien explica en las páginas finales del cómic, donde aparte de bocetos de personajes, tenemos explicaciones sobre el guion y algunas cosas “culturales” que le han chocado al mangaka Kuma, que han cambiado en estos últimos doscientos años, y que él resume en unas pocas viñetas ciertamente divertidas. 


La historia de Tom Sawyer yo creo que es conocida. Tuve la suerte de leerme el clásico en mi preadolescencia (hace cuarenta años), y de poder disfrutar de una serie de dibujos animados (creo que japonesa) a comienzos de los años ochenta.


        Un joven que vive en una pequeña población (aprox. 1840-1850, en Misuri), en casa de una tía suya, viviendo aventuras por doquier, pescando y haciendo travesuras, mientras evita en lo que puede las clases que solían ser un suplicio para él, ya que el maestro le solía cascar de lo lindo), y en compañía de su amigo, el joven vagabundo, Huckleberry Finn, que protagoniza, de hecho, la segunda parte de las aventuras. Ya que Twain, al final del libro, concluyó que había comenzado a narrar la historia de un niño, y de seguir, hubiera acabado narrando las de un ya adulto Tom Sawyer… (no en vano, Sawyer es muy enamoradizo y primerizo en cuestiones amorosas, comparado con los otros chicos de su edad).

        Divertido, lleno de aventuras, con el esclavismo y el retrato de la sociedad estadounidense muy presente, este manga se adapta bastante bien, muy decentemente, al libro original. Son poco más de trescientas páginas en las que se va de aventura en aventura, entrelazándose en el final las principales, y dejando alguna un tanto coja (aunque eso no influye en su lectura final). La continuación de este cómic es “Las aventuras de Huckleberry Finn”, que también está editado en “Clásicos Manga”, y que es el broche de oro a las aventuras de estos dos amigos.

jueves, 31 de diciembre de 2020

Numancia. Hijos de las Cenizas (Panini, 2020) Raúl Balen, Pedro Segade

 

         El tándem Balen-Segade, lo he conocido durante 2020, por su “Covadonga” (Cascaborra, 2020) que es un cómic que se han leído (obligatoriamente) mis alumnos de 2º Bachillerato de Historia de España. Por ello, no me son desconocidos, Balen como guionista y Segade como dibujante. 


          Como siempre, muy interesado por todo lo que es Historia en cómics, no he dudado mucho en adquirir este “Numancia. Hijos de las Cenizas” (Panini, 2020), ya que, aunque la historia es muy conocida, nunca está de más leer otras versiones de la misma. 


        En esta ocasión, Balen-Segade, siguen la estela cervantina de la obra “El cerco de Numancia” o “La destrucción de Numancia” (1582-1585), que recogía la tradición popular de los hechos, y en que se cuelan algunos personajes de esta obra, que si bien no tuvo éxito en su momento, fue reivindicada en los siglos posteriores. 

Un guiño.


        Numancia, que ha quedado en el imaginario popular como símbolo de Resistencia, y de equipo de fútbol (como mis alumnos me recalcan), es una historia fascinante de un pueblo, que, durante años, logró derrotar (o al menos, no ceder) a los diversos cónsules y ejércitos romanos que se le iban plantando en la puerta de casa. 


        Solos ante un enemigo que no podían derrotar, recurrieron al suicidio y a quemar la ciudad, antes que rendirse al famoso Escipión el Africano, gran vencedor de Cartago, que ideó un monumental cerco, rodeado de fuertes y un gran foso, para rendir por hambre a los numantinos. 

Griegos no, por favor...


          El cómic finaliza con unos extras, firmados por la historiadora Laura Díaz Aguirre, que contienen un contexto histórico, referencias culturales, así como de tácticas de combate o tipo de armamento, así como una lista de los principales personajes romanos y numantinos que aparecen en la obra. Igualmente, se incluye un mapa, con las principales poblaciones y recorrido de Escipión en Hispania. Una descripción del Cerco de Numancia y los siete fuertes y las referencias cervantinas, anteriormente mencionadas.

         “Numancia. Hijos de las Cenizas” es un cómic entretenido, y ameno. He tenido algunas dudas, cuando en alguna viñeta me he encontrado con algún uniforme que me ha parecido más de la época imperial romana, que de la Republicana. Así como una referencia a los griegos en una viñeta, que yo me habría ahorrado perfectamente. Pero, en general, me parece un cómic muy bueno, y creo que se disfruta con su lectura, tanto con su parte histórica, como en la que es parte de la ficción.

        Ya solo me queda esperar, ¿Qué nueva Historia nos prepararán Balen-Segade en 2021?

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Kersten. Médico de Himmler. Integral (Ponent Mon, 2019) Patrice Perna, Fabien Bedouel, Florence Fantini

 

        “Kersten. Médico de Himmler. Integral” (Ponent Mon, 2019) de Patrice Perna (guion), Fabien Bedouel (dibujo) y Florence Fantini (color), recoge los dos tomos que forman este cómic, publicados por separado en 2016 por Glénat: “Pacto con el Mal” y “En nombre de la humanidad”. 


        Casualmente, en poco tiempo, Ponent Mon ha puesto en mis manos dos cómics, basados en dos personajes que vivieron desde bien dentro el horror nazi, y que hicieron todo lo posible por ponerle zancadillas, y que no pasaron a los grandes libros de Historia de la Segunda Guerra Mundial: Uno es “El hermano de Göring”, que es más que recomendable. Y el otro es, precisamente este. 


        Felix Kersten fue el médico del temible Himmler desde poco antes del inicio de la guerra, hasta mayo de 1945. Con pasaporte finlandés, este masajista, lograba con la imposición de sus manos, curar los terribles dolores del Reichsführer Heinrich Himmler, que solía tener en graves crisis ante difíciles decisiones, en la parte estomacal (¿Posible colon irritable de caballo o ulcera estomacal de mucho cuidado?). 


        Poco a poco, se fue ganando la confianza del Número 2 del Régimen Nazi, y en vez de cobrar honorarios, lograba favores de Himmler para evitar deportaciones y/o liberaciones, algo que le puso en el punto de mira de Reinhard Heydrich (lugarteniente de Himmler) que estaba dispuesto a eliminarlo, convencido (y no le faltaba razón) de que pasaba la información que Himmler le confesaba en sus sesiones médicas, a potencias extranjeras (sobre todo Suecia y Finlandia). 


        Tras el atentado contra Heydrich, y su posterior fallecimiento, en la “Operación Antropoide” dirigida por la Resistencia Checa, le tocará el turno a otro fanático, como Ernst Kattelbrunner, perseguir las actividades de Kersten, que en el último año de la guerra comenzaría a lograr más y más cosas de Himmler, aunque en algunas, por el miedo que este le tenía a Hitler, no se las llegó a conceder. 


        El cómic, a pesar de tener parte de ficción, es revelador. Cuenta la historia de un personaje que salvó la vida a miles de personas, arriesgando su propia vida, y cuyos actos fueron puestos no solo en duda, sino que se olvidaron durante muchos años. Al igual que “El hermano de Göring”, lejos de las grandes batallas épicas, son cómics que te muestran que, en medio de aquel horror y locura, algunos seres humanos no perdieron la cordura. No dejes de leerlo (los dos cómics).

El hermano de Göring. Integral (Ponent Mon, 2020) Arnaud Le Gouëfflec, Steven Lejeune, Roberto Burgazzoli Cabrera

 

        “El hermano de Göring. Integral” (Ponent Mon, 2020), de Arnaud Le Gouëfflec (guion), Steven Lejeune (dibujo) y Roberto Burgazzoli Cabrera (color) trae una historia que no conocía, y que me ha parecido fascinante. 


        Todos conocemos, más o menos, al Feldmarschall Herman Göring. Sus heroicidades como piloto en la Primera Guerra Mundial, su temprana adhesión al Partido Nazi, su amor por el arte y las joyas, y su oronda figura, así como el (nefasto) papel que tuvo durante la Segunda Guerra Mundial, y como acabó con su vida, un día antes de que fuera ahorcado, ingiriendo una pastilla de cianuro. 


        Los que muchos, yo entre ellos, no sabíamos, es que tenía un hermano, Albert, que fue radicalmente opuesto a él. Un declarado anti-nazi, que se entregó voluntariamente al final de la guerra en el Centro del Comando Aliado de Salzburgo, donde inició una odisea para demostrar su inocencia, y que no había tenido nada que ver, ni con las actuaciones de su hermano, ni con las del Partido Nazi, y que, incluso, había luchado contra ellos salvando la vida de hasta 34 judíos. 


        Este integral está integrado por dos partes: “El Ogro y el Caballero” y “El Cazador y su Sombra”. Comienza con la entrega de Albert, que cuenta su historia al Mayor Aliado estadounidense que le ha tocado de abogado, que no le cree en absoluto, hasta que es demostrada su inocencia (hay hechos y personajes descritos, que fueron reales, y otras partes son recreadas, que es algo, de hecho, que nos advierten sus autores al principio del tomo). Los saltos temporales son comunes en el cómic, explicando diversos hechos, circunstancias y personajes del pasado, así como algunas referencias a los cuentos populares alemanes, que marcaron (de manera diferente) a los dos hermanos. El cómic, que por supuesto es muy recomendable (sobre todo si te interesa el período descrito) me ha obligado a buscar, incluso, más información sobre esta persona, así que he quedado muy satisfecho con este tomo, aunque no me gusta cómo se cierra la historia. 

Surface Tension (Medusa Tension, 2017)

 

          “Surface Tension” (Medusa Cómics, 2017) de Jay Gunn (guion y dibujo), nos sitúa en una de las islas británicas del Canal de la Mancha, ficticia, llamada Breith. Hace relativamente poco tiempo, casi la totalidad de la humanidad se adentró en el mar desapareciendo, llamados por un deseo incontrolable de meterse, en un acto suicida, en el mar. Muchos de ellos convertidos en seres de agua, sus carnes se descomponían mientras se metían en el líquido elemento, irremediablemente. 


         Los habitantes de Breith no tienen contacto con el resto del mundo. Han intentado salir de allí, pero monstruos marinos hunden y matan a los humanos que se atreven a aventurarse. Nuevas religiones marinas aparecen, nuevas creencias y el fin de la sociedad tal como se conocía. Hasta que un buen día, dos de aquellos desaparecidos aparecen en una playa, perseguidos por uno de esos seres marinos. Son iguales a como se fueron, sino fuera por el hecho de que su piel es azul. Son mensajeros, algo está cambiando en el planeta, eso se sabe, pero ellos son la clave… 


          A pesar de que se ve que este cómic está trabajado, y que detrás hay un proceso que se comenta en los extras finales, con todo tipo de pormenores, no ha logrado engancharme. Su narrativa, muchas veces caótica, es una coctelera en la que Gunn ha metido “Walking Dead”, Ecologismo en rama (que no está mal, oiga, pero bien administrado), “Avatar”, la mitad de las películas de Hayao Miyazaki (algunos personajes y seres están copiados descaradamente), bastante de Jodorowsky (Psicomagia y Metabarones, nuevas eras, todo eso que le gusta a él), y aunque el autor lo niegue en la entrevista final, hay toques Lovecraftianos en el cómic, aderezados con novelas de ficción baratas de principios de los ochenta. 


           Quiere tocar muchos palos a la vez, consiguiendo una trama compleja y enrevesada, con la presencia igualmente, de elementos extraterrestres, y claro, el cacao mental está más que servido. Con ello, no quiero decir que sea una mala obra. Simplemente, a mí, personalmente, no me ha enganchado. Entiendo el mensaje, pero se complica mucho para transmitirlo. 

lunes, 28 de diciembre de 2020

Los Guerreros del Infierno de Harlem (Umbriel Editores, 2017) Max Brooks, Caanan White

 


        Tengo que reconocer que hasta que no ha llegado a mis manos este cómic, “Los Guerreros Del Infierno de Harlem” (Umbriel Editores, 2017) con guion de Max Brooks y dibujo de Caanan White, no había oído nada sobre el 369 Regimiento de Infantería, formado por soldados exclusivamente negros, que llegaron a Francia en malos barcos, con malos uniformes y peor equipamiento, con la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.


        Desde el primer día, se les integró en el ejército francés, destacando por heroicidades que le valieron numerosas condecoraciones, mal vistas por los blancos de su propio ejército. Fue la unidad que más tiempo se mantuvo en combate, 191 días, sin sufrir prisioneros ni ceder un palmo de terreno. 


        El cómic aporta mucha información sobre los soldados, así como la sociedad de la época y el pensamiento generalizado respecto a los negros que había en Estados Unidos.  Al final, tiene unas notas de Max Brooks respecto a cómo llegó a la información que manejó para el cómic, algunas fotos reales de los soldados, así como una extensa bibliografía y algo de filmografía. 


        Es un cómic muy expresivo, dibujado en blanco y negro, con viñetas que rompen la tradición estructura en pisos. La acción está al orden del día, y sus 255 páginas se leen con bastante rapidez. A mí, personalmente, me ha parecido muy didáctico.