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domingo, 29 de marzo de 2020

Los miserables (2019)



           “Los miserables” (2019) es una película francesa sobre los barrios periféricos de París, llenos de inmigrantes africanos. Argelinos, senegaleses, marroquíes, algunos rumanos, se apiñan en un barrio chungo, sin oportunidades, donde la esperanza de tirar p´adelante es bastante nula, por la diversa fauna que pueblan las calles.

           El barrio está al este de París: Montfermeil. Y Stéphane, que viene de Cherburgo, se estrena como policía en el barrio, totalmente novato, junto a dos veteranos, Chris y Gwada, que se la saben todas. De hecho, Gwada es de la zona. Los dos policías tienen atemorizados a medio barrio, intentando controlar a los diversos clanes que lo habitan, y que siempre tienen sus tiras y aflojas.

             Un pequeño problema, cuando un chaval secuestra la cría de un león de un circo, acabará por desatar una serie de situaciones complicadas, en las que los tres policías se verán envueltos, a la vez arrastrarán a las distintas facciones de Montfermeil.

              La película está bastante bien, aunque deja un final un tanto abierto. Estas historias de primeros días, de novatos y veteranos, en sitios realmente difíciles, no es nueva. La hemos visto en multitud de ocasiones. Yo no sé por qué, pero me acordaba de la norteamericana “Colors” (1988, yo tenía la BSO en casete de Ice-T, que tiempos aquellos), y de la española “Celda 211” (2009), aunque habrá mil ejemplos más.

                El metraje es justo, y la narrativa de la historia va creciendo en adrenalina, según la historia avanza. Le sobra, quizás, un poco, la moraleja (“Amigos míos, retened esto: no hay malas hierbas ni hombres malos. No hay más que malos cultivadores”, Víctor Hugo) que el personaje de Stéphane intenta transmitir (sin mucho éxito), ya que cuando te crías con violencia, peleas, armas y drogas por doquier, a veces, hace más falta la palabrería. Es, un verdadero drama social. Entretenida. La recomiendo.

Aiò Zitelli. Córcega y la Gran Guerra (Aleta, 2014) Frédéric Bertocchini, Iñaki Holgado



       De “Aiò Zitelli. Córcega y la Gran Guerra” (Aleta, 2014) de Frédéric Bertocchini (guión) e Iñaki Holgado (dibujos), me compré dos ejemplares, hace casi seis años. Lo leí, y me pareció un cómic muy didáctico para usarlo en clase, con los alumnos de 1º Bachillerato de Ciencias Sociales, en la asignatura de Historia del Mundo Contemporáneo, y adquirí un segundo volumen con ese fin. Ni que decir tiene, que, cada vez que lo he propuesto en clase, como lectura, ha dejado a los alumnos pensativos, tras la misma.

       Me lo he releído algunas veces. Unas pocas. No sé cuántas en realidad. Pero, ciertamente, no había escrito nada en el blog sobre este pequeño cómic, que es una pequeña maravilla.

        Se trata de ocho pequeñas historias, relacionadas con los corsos, todas basadas en hechos reales, o en hechos históricos, donde los corsos son protagonistas para bien, o para mal. Reclutados para luchar por Francia, miles de ellos, sin hablar francés, formando dos regimientos (el 173 y el 373). Hombres desde los dieciséis, hasta los casi cincuenta años, padres de familias numerosas, otros… Casi niños.

       Son historias cortas, con un buen dibujo (de Holgado ya hablamos en los dos volúmenes de “Verdún”, aquí y aquí), una dedicatoria a aquellos franceses insulares, que lucharon por su patria, como los continentales, pero no son tan recordados. El cómic es, un buen homenaje, didáctico (por sus valores), a aquellos hombres.

sábado, 28 de marzo de 2020

U 47. 4. América contraataca (Coeditum, 2018), Mark Jennison, Gerardo Balsa, Nicolas Caniaux



        Ya ha caído el cuarto tomito dedicado a las ficticias, pero entretenidas aventuras, del submarino alemán U-47 durante la Segunda Guerra Mundial, titulado “América contraataca” (Coeditum, 2018) de Mark Jennison (guión), Gerardo Balsa (dibujos) y Nicolas Caniaux (color).

        La historia en cómic, que es la ocupa las primeras 48 páginas del tomo, siguen con las enrevesadas y ficticias historias del submarino alemán U47, que no dejan de ser amenas. Estamos en junio de 1941, y los U-Boote tienen que hacer chiribitas para no hundir a los cada vez más frecuentes barcos yanquis en el Atlántico.

        En esta ocasión, el submarino es enviado a localizar cierto barco y abordarlo, ya que contiene unos documentos que quiere el Reich. Mientras tanto, la Resistencia Francesa sigue con sus trece, y logran realizar algunos sabotajes, tras recomponerse de su último palo. Hitler quiere evitar la guerra contra Estados Unidos y centrarse en el frente oriental. Pero Roosvelt ha dado la orden de atacar ante la menor agresión.

        En cuanto a las ochenta páginas del dossier histórico, en esta ocasión Luc Braeuer las dedica a Peter Cremer, el único comandante condecorado que sobrevivió a diez misiones en el submarino U-333 (el U-Boote fue hundido en la undécima).

        Peter Cremer realizó exitosamente diez misiones, sufriendo daños en varias ocasiones en su submarino, y siendo herido, pero sin llegar a ser hundido, y eso que empezó con mal pie, porque llegó a hundir un barco alemán por error. Con más de cien fotos, el dossier histórico, al igual que en los tres tomos anteriores, es muy interesante. Cremer llegó a organizar reuniones con los supervivientes del U-333 hasta que falleció en los años noventa (1992), realizando una autobiografía (publicada en inglés y alemán) sobre sus años mozos en los que hundía barcos aliados (y alguno propio).

         Os dejo enlaces a: “El toro de Scapa Flow”, “El superviviente” y “Convoyes en el Ártico”.

viernes, 27 de marzo de 2020

El último héroe (2019)



        Con “El Último Héroe” (2019), película rusa de acción, me he quedado Pssssss cual después de verla. Una película que hace unos años, hubiera alquilado de un videoclub cutre. Porque la verdad es que cosas cutres, sí que tiene por mucho que me lo quieran maquillar de espías chulitos, y chicas explosivas.

        Tenemos, por un lado, a un grupo creado con nenes huérfanos, unos super espias rusos, llamado “Juventud” por un militar ruso (el coronel Rodin, un tipo que no se perdía un conflicto desde Afganistán hasta Corea del Norte). La célula ha estado muchos años desactivada, pero cuando intentan asesinar a uno de ellos, Andrei, este le da por ponerse chungo, intentando averiguar quién intenta acabar con “Juventud”.

        Ni que decir tiene que las escenas de acción, muchas veces sin venir a cuento abundan a cascoporro. Sin demasiado sentido muchas de ellas, y llega el momento en que reniegas de la narración, para ver los fuegos artificiales de tiros, explosiones, persecuciones y puñetazos. Con una música que llega a ser cansina, y que solo se combate con mucho sumial y trankimazin en cantidades industriales. Película caótica, que, posiblemente olvidaré en las próximas horas, con un final abierto a secuela.

One Punch-Man. 3 Rumor (Ivrea, 2016) One, Yusuike Murata



        “Rumor” es el título del tercer cómic que me he leído de “One Punch-Man” (Ivrea Ediciones, 2015) de One (guión) y Yusuke Murata (dibujo). De momento no tengo ninguno más. Ya he averiguado que en castellano van por el tomo 21, así que espero hacerme pronto con algunos más, porque la historia es fantástica, te ríes mucho, y el dibujo es una pasada.

        En esta ocasión, Saitama y Genos se presentan al examen para ingresar en la Asociación de Héroes. Saitama lo pasa por los pelos, por su buena condición física, ya que el teórico lo aprueba por los pelos, sacando 71 de los 70 puntos necesarios. Queda incluido en la clase “C”. Mientras que Genos se incluye en una clase superior, la “S”.

         Mientras tanto, Saitama vuelve a derrotar sin muchas dificultades a Sonic, el ninja pesado que está empeñado en acabar con él, y se nos presentan una serie de héroes de distintas categorías, al igual que un monstruo alga, Kombu Infinito, que derrota sin muchos problemas a dos héroes de nivel “A”, y que Saitama no tiene reparo en cocinar…

        Los cómics, como os comento, son muy divertidos. Saitama es un personaje muy original, que parece que pasa de todo, o que, directamente, no se entera de nada. Una serie, desde luego, muy recomendable.

jueves, 26 de marzo de 2020

One Punch-Man. 2 El secreto de su fuerza (Ivrea, 2016) One, Yusuike Murata



        El segundo volumen de “One Punch-Man” (Ivrea Ediciones, 2016), “El secreto de su fuerza” ha caído en un rato, como era de esperar. En este segundo volumen (de One, como guionista, y Yusuke Murata como dibujante), titulado “El secreto de su fuerza”, Saitama y Genos se desplazan hasta La Casa de la Evolución para enfrentarse a los posibles peligros que haya allí. Un científico loco, que se ha clonado varias veces a sí mismo, planea mejorar a la raza humana, haciendo criaturas mixtas y monstruosas con los animales.

        El peor de todos ellos es Rhinoceratops, que ha acabado con varios clones del científico, y que espera impaciente a la pareja de héroes. Genos es pronto puesto fuera de combate, pero Saitama lo destroza de un solo puñetazo, mientras confiesa el secreto de su poder, que no es otro que el de un entrenamiento básico, y fácil de hacer. Por lo que no se lo toma nadie en serio. Poco después, un grupo de terroristas calvos, autodenominado, Los Paradisianos, siembran el caos en la ciudad, buscando un mundo donde la gente no trabaje. Un ninja a sueldo, Sonic, es mandado a acabar con ellos, objetivo que logra, aunque equivoca a Saitama con uno de ellos, por su calvicie.

        Sonic pierde el encontronazo con Saitama, y jura entrenar para derrotarlo, pero este está más preocupado por hacerse un nombre de héroe y registrarse como tal, en la Asociación de Héroes.

        Lo he disfrutado como nunca. Me ha pasado igual que con el primero, que las carcajadas, son inevitables.

Vita y Virginia (2018)



        Estamos en la década de los 20. Vita Sackville-West es una joven que comienza a publicar, disfrazándose de hombre en Francia para ello. Virginia Woolf es una escritora reconocida, de la alta sociedad británica, perteneciente al selecto “Círculo de Bloomsbury”, ambas se conocen en una fiesta de disfraces, y pronto se sienten atraídas, iniciando una relación, que chocará en una sociedad bastante rígida.

        Ambas se admiran mutuamente, y la relación es ciertamente poética. El trastorno mental que sufría Woolf pasa por la película como algo casi sin importancia (en un principio), casi como algo “Superguay”, cuando era algo que, en la vida real, la marcó muchísimo (acabaría depresiva, y suicidándose tras tirarse a un río, con los bolsillos llenos de piedras). La cinta es un tanto teatral en sus actuaciones: Los planos muy visuales, muy estudiados (de ahí que me recuerde, a ratos, en una obra teatral). El vestuario, la leche (dudo mucho que en la década de los 20, vistieran así), y lo que me ha dejado descolocado ha sido la música, un tanto techno, casi de discoteca de Ibiza a las tres de la mañana.

        De esta relación que no duraría mucho, aunque si la amistad de ambas, nacería “Orlando”, una de las obras maestras de Woolf, donde reflejaría gran parte de su relación en la trama del libro.

One Punch-Man. 1 One Punch (Ivrea ediciones, 2015) One, Yusuke Murata



        Le tenía muchas ganas a “One Punch-Man”, el manga, después de haber visto los diferentes animes que se me han ido cruzando, hace ya un tiempo, y de hablaros de ellos, (aquí, aquí también y finalmente aquí). El cómic tiene ya más de once años (2009), y comenzó su publicación como un webcómic. Posteriormente, se publicó como manga en Japón (2012), y yo me he hecho con los tres primeros volúmenes en castellano.

        El primer volumen, titulado simplemente “One Punch” (Ivrea ediciones, 2015) de One (guión) y Yusuke Murata (dibujo), nos presenta a nuestro héroe, Saitama, y como llegó a ser el superhéroe que es en la actualidad. Con el poder de destrozar a cualquier monstruo que se le ponga por delante, de un solo puñetazo. Es parecido al anime, aunque en el anime se obviaron algunas cosas. Saitama recuerda su pasado, y como perdió el pelo.

        Igualmente, conoce al cyborg Genos, durante la batalla contra la mujer mosquito. El cómic está lleno de humor, y yo no puedo evitar soltar de vez en cuando alguna carcajada. Si no conoces al personaje, o a la serie, no dejes de verlo, o leerlo. Para mí es una auténtica pasada. Desconozco cuantos volúmenes hay publicados en castellano a fecha de hoy, pero habrá que ir haciéndose de más, porque con los tres primeros, me voy a quedar corto…

Hombre (Aleta Ediciones, 2015) Peter Wiechmann, Rafael Méndez



         Cuando era pequeño, atesoraba algunas historietas, vendidas por pocas pesetas (no recuerdo el precio, ¿Dos, o tres?) de tipo cuadrangular, del Lejano Oeste. Historia de cowboys solitarios, séptimos de caballería, indios y búfalos, y el ferrocarril que era atacado casi a diario. Historias en pueblos inventados, con finales felices con la caída del sol.

         “Hombre” (Aleta, 2015) de Peter Wiechmann (guión) y Rafael Méndez (dibujo) es una de esas viejas historias que atesoraba a finales de los setenta, principios de los ochenta. El integral que presenta Aleta Ediciones, es fantástico. Con varias historias cortas, pero con una narración principal que tiene un principio, y un final con la última página del volumen.

            Baltimore O´Hara “Hombre”, es un tipo acusado de asesinato, que huye de su Nueva Orleans natal, para refugiarse en el Lejano Oeste, entre indios, búfalos, tramperos y buscadores de oro. Pronto, mandan tras de sí a un agente de la agencia de detectives Pinkerton, Ronegall Dawson, para cazarlo. Dawson pronto se da cuenta que “Hombre” es inocente de los cargos que se le imputan, ya que Baltimore le salva la vida en varias ocasiones, pero su sentido del deber y de la justicia, hace que siga insistiendo en su caza y en llevarlo a los tribunales de Nueva Orleans.

           Durante más de cinco años, los dos hombres colaboran, se atacan y se persiguen. Mientras van enfrentándose a los retos que les pone por delante la naturaleza, y los hombres que pueblan las inhóspitas tierras que recorren.

            El cómic está francamente bien, se publicó originalmente en una revista alemana, “YPS”, y es una adaptación integra de lo publicado entonces. Es muy entretenido, y me gusta que tenga un cierre. El dibujo es fantástico, aunque al estar realizado en sepia, en vez de en blanco y negro, me dejó un poco descolocado (el amigo Pedro Camello me comentó por Facebook, que este detalle hizo que los lectores perdieran interés por el cómic).

          Otro acierto de la edición es el dossier histórico explicativo que acompaña, con una veintena de fotos de la época: De pistoleros, de tramperos, buscadores de oro e indios… E, igualmente, hay unas páginas dedicadas a la vida y trabajos de Rafael Méndez, que dejó de dibujar en 1985, por culpa de una terrible enfermedad, la depresión. Valga este buen cómic de Aleta Ediciones, como dedicatoria a un gran dibujante e ilustrador, olvidado por la inmensa mayoría de los lectores, desgraciadamente.

miércoles, 25 de marzo de 2020

La Gran Mentira (2019)



         Buena película “La Gran Mentira” (2019), o eso al menos es lo que me ha parecido a mí, que me he tragado la hora y cuarenta minutos que dura, sin protestar ni ponerme a mirar el reloj.

          Ambientada en Londres, donde Gandalf (Ian McKellen) es un viejete con varias caras. Por un lado, un estafador de la repera, y, por otro, un entrañable abuelete que luchó en la Segunda Guerra Mundial, que intenta ligar con una adorable chica de su edad (Helen Mirren).

         El estafador, es un tipo sin escrúpulos, que traiciona a diestro y siniestro, como el que toma café, y es capaz de eliminar a cualquiera que se le ponga por medio, junto a un socio de la misma calaña, que tiene nidos de golondrinas en las cejas.

        El abuelete entrañable, es alguien que levanta las suspicacias de Steven, el nieto de la viuda que se quiere camelar, (para también estafarla), y que encima es un nene que está sacándose el Doctorado estudiando a nazis como Albert Speer, y que le enseña las fundas y los empastes a Gandalf, cada vez que lo ve.

        La película tiene más giros y piruetas que “La patrulla Águila”, enrevesándose según avanza, despertando en el espectador el ¡Oh!, y el ¡Ah!, pero esos imposibles de “No se vayan todavía, que aún hay más”, hace que sigas pendiente a ver en que desemboca esta “Gran Mentira”, en la que, como digo, nada es lo que parece… Ciertamente, me ha entretenido mucho, y yo, personalmente, os la recomiendo. Se deja ver.

Frankie (2019)



        La verdadera protagonista de la coproducción luso-gala “Frankie” (2019) es Sintra. Película bucólica de una hora y cuarenta minutos de duración, donde unos amigos (y familia) de Frankie, una actriz francesa, quedan en la bella ciudad portuguesa para verse, hablar de sus planes (están relacionados con el mundo del cine), y tener charlas melancólicas, y poco creíbles, porque son un grupo de lo más aburrido, hasta que Frankie les revela una movida relacionada con ella, pero… No lo arregla, hace que la película se vuelva más plana aún.

        El escocés Brandon Gleeson, Jim en la película, no se saca las manos de los bolsillos en una hora y media. Esto nos hace una idea de lo que es la cinta. La francesa Isabelle Huppert derrocha delante de la cámara, la misma fuerza, expresión, que la de un palo roto, (y sospecho que, en la vida real, es igual, pero más antipática) y no me vale que su personaje tiene algo importante que revelar al resto del grupo. El monto total de actores van salvando los papeles en una película que no va a ninguna parte, ciertamente, y que no me ha llegado a emocionar lo más mínimo. No entiendo los halagos que ha recibido en los medios de comunicación, pero, ya sabéis: Yo no tengo ni idea de cine.

martes, 24 de marzo de 2020

El banquero (2020)



        La película “El banquero” (2020) me ha parecido un film muy interesante, basado en hechos reales, para ver y comprobar, que, en el llamado país de las libertades, un hombre negro, hasta hace sesenta años, que es como decir “antes de ayer”, no podía ser propietario, ni de un edificio ni de un banco, en estados sureños como Texas o Arkansas.

        Bernard Garret se crió en un pueblucho texano, limpiando botas desde niños. Pronto se vio a la legua que era un tipo listo, que dominaba las matemáticas e interesado en las inversiones. Su sueño era comprar viviendas en barrios pobres blancos, reformarlas, y alquilárselas o venderlas a negros, creando barrios mixtos.

        Pronto se larga a California, ya que en Texas la jugada no le sale. Allí conoce a Joe Morris, que le asesorará y le dará parte del capital para comprar un banco poniendo ellos la cabeza y el dinero, y aun blanco como cara frente a los negocios. El primer banco comprado por dos hombres negros en Estados Unidos. El problema será cuando Garret se fije en su pueblo natal, para comprar otro banco…

        Una muy buena película, donde se resalta perfectamente, sin caer en maniqueísmos ni falsedades, la realidad que tenían que vivir hombres y mujeres negros en el sur de Estados Unidos. Una buena trama, aderezada con buen jazz en ocasiones. Una muy buena crítica social. La recomiendo.