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miércoles, 21 de agosto de 2019

Wu Assassins (2019)



        “Wu assassins” (2019) o “Los asesinos del Wu”, es una serie bastante entretenida que me he estado tragando durante las últimas semanas. En ella, Kai (el luchador y actor indonesio Iko Uwais), es un chef que trabaja en el barrio chino de San Francisco, se ha criado a la sombra de un poderoso mafioso chino, un tal Tío Seis. 

        Un buen día, una tipa vestida de blanco le otorga los poderes del Wu, que son ni más ni menos que unos poderes sobrenaturales, resumen de los conocimientos de mil monjes guerreros, por lo que Kai cambiará de cara o de personaje cada vez que los usa (no salen ni cuatro, casi siempre sale Mark Dacascos, que es un clásico, con sus casi setenta años, de este tipo de películas).

        A Kai se le encomienda una misión. Derrotar a los Asesinos del Wu, cinco jefazos que controlan los poderes elementales de la naturaleza (fuego, agua, tierra, metal y ¿madera el más poderoso?). Él, al principio se niega, quiere seguir haciendo comida oriental en su restaurante, pero poco a poco se convence de su misión, sobre todo cuando en su vida se atraviesa la mismísima Lagertha (Katheryn Winnick, que nos tiene enamorados), policía experta en artes marciales.

         La serie es entretenida. Tiene unos efectos especiales regulares, pero ello no le quita interés. Es una narrativa muy parecida a la de videojuegos clásicos, como Street Fighter (con sus hadoukens clásicos) o Doble Dragón (y curiosamente, aparecen algunos actores que participaron en ambas cintas), y tiene unas subtramas poco convincentes (como la del Jefe de Policía, que te crees que va a tener un papel destacado y…¿¿??), para rellenar un poco de hueco, pero sus escenas de lucha y acción están curradas… Se deja ver como digo, pero espero que no tenga segunda temporada, no tendría mucho sentido, a pesar de lo que aparenta el último episodio.



Roncesvalles (Ikusager, 1979) Antonio Hernández Palacios



        Antonio Hernández Palacios (1921-2000) es un mítico historietista, pintor e ilustrador español, que ha pasado a la historia del cómic del S.XX en nuestro país por dejarnos algunas obras maestras del noveno arte.

        He tenido la suerte de hacerme con una de ellas, “Roncesvalles” (Ikusager, 1979), que gira en torno a la derrota que sufrieron las tropas de Carlomagno en las montañas navarras, tras volver de un infructuoso asedio a la ciudad de Zaragoza (778). El gobernador de la ciudad se la ofrece, como muestra de vasallaje, a Carlomagno, para contrarrestar el poder de Abd-Al-Rahman, pero este, enterado de la traición de su gobernador, lo depone primero, y manda hacer frente al posterior asedio. Carlomagno, resignado, con las tropas cansadas y hambrientas, vuelve a sus reinos con un rescate exiguo, y alertado de un conato de rebelión por parte de uno de sus condes.

        La columna es de varios kilómetros, y vascos, navarros y sarracenos, atacan la retaguardia franca, donde caerá lo más granado de la caballería y nobleza, pasando a la Historia en cantares y poemas aquella derrota, o aquella victoria, según el punto de vista de cada cual.

        El dibujo, fantástico, el color una pasada, y la historia ya la conocía, pero la he vuelto a disfrutar como si me hubiera comprado el cómic en aquel 79 en que se publicó… Es una gran obra maestra.

martes, 20 de agosto de 2019

Sic Transit o La Muerte de Olivares (Arrebato Editorial, 1984) Javier de Juan



        De vez en cuando, me encuentro con alguna pequeña joya. “Sic Transit o La Muerte de Olivares” de Javier de Juan (1958, pintor y dibujante, que destacó en la revista Madriz en los ochenta) es una de ellas. Un cómic editado en plena movida madrileña (Arrebato Editorial, 1984), muy en la línea de aquellos maravillosos fanzines que se editaban por doquier, y que hoy en día, son tan buscados y apreciados en los mercadillos.

        En “Sic Transit” nos encontramos a un torero, Olivares, que ha sufrido una grave cogida en la Plaza de Toros de Sevilla. Promete no volver a los ruedos, pero se enamora de la mismísima Muerte, y ella, enamorada a su vez de su valentía, le ruega que salga una vez más al ruedo, una última vez…

       Es un cómic que se lee en diez minutos, pero tiene fuerza, detrás están, si quieres verlo así, los mitos clásicos de evitar lo inevitable. Orfeo y Eurídice, la propia Tauromaquia y Caronte como Chanquete con La Dorada II a los mandos. Era la época de Paquirri.

         La editorial Cordelia lo reeditó hace unos pocos años, en el 30 aniversario de su primera edición, pero yo he tenido la suerte de hacerme (o eso creo) con uno de los originales de 1984. Si lo veis en algún mercadillo, no lo dudéis, es una pequeña joya de coleccionista…

Caravaggio. 1 El pincel y la espada 2. La Gracia (Norma, 2015-2019) Milo Manara



       Hace unos pocos años, me compré y leí, con mi acostumbrada avidez, un cómic del italiano Milo Manara (1945), que, como casi todo el mundo sabe, es uno de los maestros vivos del noveno arte que todavía tenemos la suerte de disfrutar.

        El cómic en cuestión, y yo tengo pocos de Manara, tengo que reconocerlo, es “Caravaggio. 1 El pincel y la espada” (Norma, 2015), basado en la vida del genial pintor barroco Michaelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610), que tuvo una vida de lo más movidita.

        Y fue, hace pocos días, que me volví a acordar de este volumen, cuando, al leerme ¡Matad a Caravaggio! (Panini, 2019), me acordé del volumen de Manara, y descubrí, que, en marzo del presente año (2019) había sacado el segundo volumen, “Caravaggio. 2 La Gracia” (Norma, 2019) que cierra la historia, trágica, del genial artista. Así que, volando fui a adquirirlo, y juntando los dos volúmenes, me he metido un animoso tute de Caravaggio, que me ha dejado admirado.

        Y, es que, Manara ha sabido captar, en mi opinión, perfectamente, el ambiente en que se movía Merisi, con sus vagabundos, prostitutas y niños huérfanos como modelos, las tabernas pendencieras y los duelos a espada, donde, en uno de ellos, llegará a matar a un hombre y tendrá que huir para no dar con sus huesos en la cárcel, lugar, por otro lado, que visitó en muchísimas ocasiones.

       Estos volúmenes son más serios que el de ¡Matad a Caravaggio!, que está más en la línea de aventuras ficticias protagonizadas por el pintor, pero igual de entretenidas. Con Manara, el desnudo y el erotismo están más que garantizados (es muy difícil no disfrutar con su dibujo), y la narrativa, trepidante como ninguna, como la vida misma de Merisi, te engancharán de principio a fin. Estos dos volúmenes son imprescindibles.

lunes, 19 de agosto de 2019

Okko, el hostal y sus fantasmas (2018)



        En “Okko, el hostal y sus fantasmas” (2018), Okko es una niña que pierde a sus padres en un accidente de tráfico. Huérfana, tendrá que irse a vivir al campo con su abuela, una anciana que regenta un hostal tradicional japonés, llenita de fantasmas con historias tristes, que procuran hacer la vida de Okko más llevadera, a pesar de las travesuras y las trastadas.

        En el hostal, Okko irá conociendo a diferentes clientes, se irá adaptando y madurando, poco a poco, y esta maduración traerá cambios y revelaciones…

        La película está muy bien, yo que soy de lágrima fácil me he hartado de llorar, aunque quizás esté más dirigida a un público muy joven. Todo gira en torno a la pérdida de los seres queridos y el intento de superación de dicha situación, y en hacer películas de esa temática, no hay quien le sople a los japoneses…

La familia del Prado (Planeta, 2018) Juan Eslava Galán



        Eslava Galán, es, desde hace ya unos años, el autor al que más entradas le he dedicado en el blog. Ya he perdido la cuenta, creo que son diez y subiendo, y no estaría mal rebuscar en el buscador que tienes a la derecha de la pantalla para comprobar mi admiración por este genial escritor.

Aquí una foto del autor pillada del Google, para ilustrar la entrada del blog... No tenía otra cosa...

        No tengo todas sus obras, pero si muchas, y siempre que puedo, me las leo con avidez, casi de un tirón, porque siempre he promulgado que me gustaría explicar la historia como la explica Eslava Galán, con sencillez y claridad narrativa, y con un punto fino de ironía y sarcasmo del bueno. Eso que hoy muchos miran con lupa, y me tardan en llamarle fascista simple y llanamente por su equidad (claridad, mejor expresado) de pluma.
 En esta página tuve que parar porque las carcajadas no me dejaban seguir leyendo...

        En “La familia del Prado” (2018) que yo he pillado en su segunda edición, Eslava Galán nos plantea un paseo por el Prado, la mejor pinacoteca del mundo, junto a su nieta Minerva, contemplando el álbum familiar pictórico de las dinastías españolas reinantes en nuestra convulsa Historia: Austrias y Borbones.
 ¿Cómo se atreve el autor a afirmar tal cosa, acaso no sabe que los últimos estudios demuestran que la república catalana existía ya desde el paleolítico inferior?

        Analizando los cuadros, contándonos vida, obra y anécdotas de los personajes, y de paso, volviendo a repasar la Historia del país, con sus luces y sus sombras.
Otro desafío del autor, Eslava Galán, a los mantras que tanto nos gusta repetir para poder quedar bien...

        Me lo he leído de un tirón, como decía líneas más arriba, lo he disfrutado mucho y lo recomiendo fehacientemente. Y esta, ya veréis, no será la última entrada que le dedique desde este humilde blog.

Un texto, con casi ciento cincuenta años, perteneciente a la despedida de Amadeo I de Saboya al renunciar al trono español. Tan antiguo y tan actual.

domingo, 18 de agosto de 2019

Tormenta de arena (2016)



        “Tormenta de arena” (2016) es una película israelí, que me ha sorprendido gratamente. Primero por su realismo social, y segundo por su buena dirección, mostrando una verdad, muchas veces desconocida en occidente, que es el papel de la mujer en la sociedad musulmana de algunos países.

        Suleimán, un hombre casado con Jalila, decide casarse por segunda vez. Tras la boda, decide aborrecer a su primera esposa, Jalila, y a sus hijas, entre las que se encuentra la mayor, Layla, que está estudiando en la Universidad. Para Jalila eso es un golpe duro, pero, además, recibe otro al enterarse de que Layla está intentando mantener un noviazgo con un joven sin conocimiento de sus padres, algo prohibido terminantemente, pues es tu padre quien decide con quien sales, quien es tu novio, y con quien te casas, y su padre ya sabe con quién quiere casarla. Juegan y trafican con las mujeres como el que vende gallinas, y ellas no opinan sobre su futuro, asumen y deben agachar la cabeza.

        Así las cosas, Jalila decide cortar relaciones con su hija, demostrando que en su sociedad las mujeres no solo no se apoyan entre ellas, sino que son consideradas seres de segunda categoría con total naturalidad. Layla se debate entre el amor y el respeto por las tradiciones y su padre. Y, de espectadoras expectantes, ya que son la nueva generación, tenemos a las niñas pequeñas de la familia.

        Creo que, como decía al principio de la entrada, es una película para despertar conciencias, muy buena, y que creará inquietudes en algunas personas que tienen idealizadas ciertas costumbres y religiones. Me ha gustado mucho, y la recomiendo, ciertamente se pasa en un vuelo y da que pensar.

sábado, 17 de agosto de 2019

La espía roja (2018)



          Estaba acabando la carrera (1999) cuando saltó a la luz la historia de Melita Stedman Norwood, una entrañable anciana británica, de 87 años, que había sido destapada como agente soviética. Melita había trabajado para la URSS desde 1937 hasta 1979 (“Agente Hola”), pasando información sobre el programa nuclear anglosajón a los soviéticos, lo cual permitió a Stalin tener la bomba atómica en 1949, mucho antes de lo que sus científicos hubieran conseguido trabajando por cuenta propia.

        “La espía roja” (2018) trata, más o menos, sobre la vida de esta señora. Una chica de la Universidad de Cambridge, brillante en Ciencias, que es reclutada por el Partido Comunista durante la guerra, o más bien al final de la misma, para pasar información a la URSS. La chica tiene que elegir entre traicionar a su país (que es lo que hace) o ayudar a los soviéticos a equilibrar la balanza nuclear.

      La narrativa se basa en continuos flashbacks, entre la Melita viejuna y la Melita joven. En la película, la protagonista tiene dudas, pero en la realidad, eso no fue así. Melita Norwood tenía las ideas muy claras sobre lo que hacía y nunca lo puso en duda, de hecho, falleció en 2005 convencida de que había hecho lo correcto.

        Es una cinta interesante, muy correcta, aunque no se base en lo que realmente aconteció. Yo he bostezado un par de veces, pero se deja ver.

viernes, 16 de agosto de 2019

Ciudad sin ley (2017)



        Ma Dong-seok es el Bud Spencer coreano. Quizás lo recordéis de películas como “Tren a Busan” (2016), y saldrá en la nueva película de Marvel, “Los Eternos” (2020). Se suele caracterizar por películas de dar y repartir hostias como panes. “Ciudad sin ley” (2017) esta basada en ciertos acontecimientos verídicos que acontecieron en Corea en 2004, cuando en cierta ciudad (Seúl) unas bandas de chino-coreanos y coreanos causaron el pavor en las calles por sus continuos ajustes de cuenta.

        En la cinta, una nueva banda de chinos aparece. Son sanguinarios y no le tienen miedo a nadie ni a nada, cargándose todo lo que se les cruza en su camino, hasta que dan con un policía orondo (Jang Chen) y sus peculiares compañeros, que, aparte de corruptos, intentan hacer su trabajo saltándose a la torera la mayoría de las leyes universales. Son todos tal para cual.

        La película tiene todos los ingredientes de las típicas películas de pelea orientales. Con unas coreografías muy teatrales: Cuchillos, sangre a cascoporro y todo tipo de guantazos. Dura dos horas, pero juro que se me han pasado volando (bueno, no, digamos que le sobra media hora larga). Se podría decir que hasta la he disfrutado. En mi opinión, sin ser una gran película, es ciertamente entretenida.

El cuento de la criada (Tercera Temporada, 2019)



        Desde que comencé a ver “El cuento de la criada”, sueño con una revolución que acabe con el sistema heteropatriarcal (y religioso del copón) impuesto en Gilead, y, después de ver el tráiler de la Tercera Temporada supuse que así sería. Después, los episodios han ido convenciéndome de que esta serie es un culebrón de mucho cuidado (con una imagen, una fotografía, cada vez más cuidada), donde sigue habiendo mucho ruido, y pocas nueces. Y es que, el personaje de June, debería estar ya muerto, o luchando en las trincheras, pero… No es así, siguen dando vueltas y vueltas, en un eterno bucle, en un rizo que es un continuo looping en el que pierde la cabeza por cada episodio que veo…

        Y, es que, “El Cuento de la Criada” ya no tiene nada que ofrecernos. Nada. Está estirando el chicle y no sabe decir adiós. No sabe poner punto y final a una gran idea, cuya primera temporada se basaba en el libro ochentero, pero que sigue intentando ganarse al espectador, que ya bosteza, ante la inopia. Debes esperar, hasta el décimo episodio de la temporada para ver algo: Un conato de Revolución, un plan de escape con nenes incluidos, la detención de los Waterford en Canadá…

        Por favor, espero que la Cuarta Temporada, que se estrena, al parecer en 2020, sea la que cierre el círculo con una buena revolución o guerra, o le cogeremos asco a una serie que siempre nos ha prometido mucho, y que, sospecho, no sabe ponerle el tan necesario punto y final.

        P.D: Aquí enlace de la Primera y Segunda Temporada.

En esta temporada, tengo que reconocerlo, yo casi también me meto a la bebida...