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miércoles, 20 de mayo de 2020

La Madre del Cordero. Curiosidades y secretos de la simbología cristiana (Planeta, 2016) Juan Eslava Galán



        Hacía ya bastante tiempo que no le dedicada una entrada a uno de mis autores favoritos, y, que, desde luego, es el que más comentarios tiene dedicado en este blog: Juan Eslava Galán. En la estantería de los libros pendientes, la semana pasada, me encontré con este “La Madre del Cordero”. Curiosidades y secretos de la simbología cristiana” (Planeta, 2016), que tenía desde que se editó en su día, pero que, hasta esta semana, como digo, no he podido disfrutar.

        Y vaya si lo he disfrutado. Mucho. Por que no hace falta ser un beato para querer saber sobre la simbología cristiana, en cierto tono de humor (tan característico en Eslava, y que tanto se agradece), para meterte en sus páginas, y en mi caso, recordar (y también aprender) sobre ciertos símbolos y atributos, hechos (la inmensa mayoría inventados, o relacionados con el paganismo) que ayudan, en mi caso, a explicarles a los nenes en clase, algunas cosas de la pintura románica, por poner un ejemplo, y que sin esta clase de libros, no podría.

        Las asignaturas de “Iconología e Iconografía” las dejé ciertamente atrás (25 años concretamente), y a través de los treinta capítulos que presenta el libro, y sus dos apéndices, he vuelto a sonreír (sonreír, sí. He elegido el verbo adecuado) al recordar porque llevan ciertos atributos algunos santos y santas, cuál era la Historia de los discípulos, o conocer algunas de las miles de reliquias que guarda la Iglesia Católica, solo en España, muchas de ellas de lo más curiosas.

        Como todo lo que me he leído hasta la fecha de Eslava Galán, el libro me ha encantado, y creo que es muy didáctico. Tanto es así, que pienso usarlo en mis clases de Historia del Arte, como diccionario de palabras relacionado con el cristianismo, y su simbología, es francamente bueno. Lo recomiendo, ideal para aprender, y sospecho que para enseñar.

martes, 19 de mayo de 2020

Cartas a Roxane (2018)



        “Cartas a Roxane” (2018) o “Edmond”, me ha traído por segunda vez al blog, y a la memoria, la figura de Cyrano de Bergerac, en menos de una semana. Hace unos días le dedicaba una entrada a la película “Conquista a medias” (2020), y decía que me recordaba mucho a Cyrano, por la película de Gérard Depardieu, por el contexto, por la temática (aquí libremente interpretada, para un público juvenil y actual). Y, con “Cartas a Roxanne”, me encuentro que la narrativa aborda, cómo, un joven poeta, Edmond Rostand, que venía de dar bandazos irregulares en su carrera, y de dos años de sequia creativa, en apenas un mes, puso en pie la obra teatral más representada de la Historia de Francia. Traducida a tropecientos idiomas, y conocida en todo el mundo.

        Estamos en 1897, y Edmond recibe la visita de Sarah Bernhardt, famosa actriz de la Belle Époque, que le presenta al actor Constant Coquelin. Este, que está como una cabra en bicicleta, le insiste en ser el protagonista de su próximo estreno. Insistiendo en que el estreno debe ser casi inmediato, en tres semanas, pues está prácticamente arruinado y tiene problemas con los productores por anteriores fracasos.

        La inspiración, la musa, le viene a Edmond a través de una relación epistolar con una joven costurera, romántica y amante de la poesía, que levantará la suspicacia de su mujer, y pondrá en jaque su matrimonio. Edmond siente, que, mientras siga esa relación, su nueva obra, “Cyrano de Bergerac”, podrá ir viendo la luz, formándose poco a poco en su cabeza.

        La película está bastante bien. Yo la he disfrutado mucho, porque tiene parte de Historia, parte de romanticismo loco, y hasta una pizca de surrealismo, porque ignoro si todo fue como se cuenta, pero de ser así, fue una auténtica locura que trajo el éxito a Edmond (y el divorcio al cabo de unos años). Al final de la película, en los créditos, salen diferentes representaciones teatrales y en cine de Cyrano, casi todas en francés, menos una película en inglés de José Ferrer (1950), así como fotografías de los personajes que actuaron o vivieron en aquella época…

lunes, 18 de mayo de 2020

El silencio del pantano (2019)



        “El silencio del pantano” (2019) no es una película que te vaya a contar algo nuevo, o por lo menos, a mi me ha parecido ver, y leer, esta historia muchas veces, de distinta manera narrada.

        Tenemos a valenciano “Q”, que es un periodista, que se ha reinventado como escritor de novelas negras. En sus dos libros, que tiene de telón de fondo su ciudad natal (a la que conoce muy bien en todos sus entresijos) habla de las corruptelas (sobre todo políticas), de las ambiciones de muchos de sus habitantes, y de asesinatos… Asesinatos que no parecen tan ficticios, al fin y al cabo.

        “Q” necesita vivir la experiencia que narra en sus libros en primera persona, a través del secuestro, a través de la violencia y el asesinato, desde una casa que se cae a cachos en mitad de un pantano. Para su segundo libro, secuestra a un antiguo diputado, catedrático de la Universidad, corrupto hasta la médula. Hasta ahí todo claro. Después empiezan las subtramas de los barrios bajos, la droga, el mercadillo, los diálogos casi incomprensibles de algunos actores, y ya es como si te hubieras montado en una montaña rusa y te diera la sensación de que hay cosas que no acabas de pillar bien, más allá de los tejemanejes de unos y otros, con casos de corrupción urbanística (con claras referencias al politiqueo valenciano de los últimos años).

        Tiene un par de giros interesantes. Un tanto inverosímil la forma en la que se unen las tramas finales, pero no está mal. Se deja ver en mi opinión, pero sin tirar cohetes. La primera media hora parece una cosa, y después es otra, pero como decía al principio, ya contada, o es lo que me parece. El final, bien raro.

domingo, 17 de mayo de 2020

Huérfanos de Brooklyn (2019)



        Hay tres cosas que me llaman la atención de “Huérfanos de Brooklyn” (2019). En primer lugar, el elenco: Protagonizada, dirigida y producida por Edward Norton, tiene a su lado a Bruce Willis, Alec Baldwin y Willie Dafoe, con desigual participación, pero que se agradece, ya que están bastante bien en sus papeles.

        Lo segundo, la temática. Basada en una novela de Jonathan Lethem, tiene todos los ingredientes del cine clásico de los cincuenta: Detectives, jazz (la música es de lo mejor de la película, está genial), gánsteres, corrupción política…

        Y, lo tercero, sus ciento cuarenta y cuatro minutos de duración, que hubiera dado para una mini-serie perfectamente. Aunque, más o menos se lleva bien, pues mantiene bien la narrativa, a pesar de la continua voz en off.

        ¿Y la narrativa? Tenemos por un lado a un jefe de detectives, Frank Minna (Bruce Willis), que, acompañado de dos de sus hombres, va a intentar solucionar un caso. La cosa sale mal y Minna es asesinado (esto en los primeros diez minutos de metraje). Lionel, uno de los hombres que le acompañaba, amigo y huérfano de Brooklyn, ve morir a Frank en el hospital, junto a él. Decide investigar y resolver el caso, con el obstáculo de que el tipo tiene síndrome de Tourette, y diferentes tics físicos y fónicos. Su cerebro lo traiciona continuamente.

        Poco a poco descubre un gran escándalo urbanístico e inmobiliario, donde está metido la mitad del ayuntamiento, y los problemas se le multiplican por cada hilo del que tira. Ya que el tema es más complicado del que parece, y hay gente dispuesta a matar por tirar ciertos suburbios de la ciudad…

         Me ha parecido una película muy interesante. Cine negro del bueno, del de hace mucho tiempo, con un thriller bien planteado, algo de romance y muchos tics nerviosos. Quizás no sea original del todo, pero tampoco está mal, y yo la recomiendo si te gusta este tipo de cine: El Jazz de Chet Baker, humo de cigarrillos y bombillas de 25 watios.

Conquista a medias (2020)



        Esta película me la he encontrado con dos títulos en castellano: “Conquista a medias” y “Si supieras” (2020), aunque me gusta más su título en inglés, porque la define mejor: “Half of it”. Tengo que decir, que me ha parecido una bonita historia de amor a tres bandas, basada en la obra de teatro “Cyrano de Bergerac”, cuya representación no he tenido el placer de ver, pero si de tragarme la película del 90, con Gérard Depardieu de protagonista, en su día.

        El fondo que tenemos aquí es el del típico instituto americano. Un chico deportista, Paul, pero torpe para expresar sus sentimientos, recurre a Ellie, una chica china que se vino al país con cinco años, que vive con su padre. Ellie está acostumbrada a cobrar por realizar trabajos, pero en esta ocasión el encargo será diferente. Se trata de escribir cartas de amor, para poder enamorar a Aster Flores, una guapa chica del instituto, que ya sale con el típico deportista creído del centro.

        Lo que no sabe este chico, Paul, es que, a su vez, Ellie, está enamorada también de Aster Flores, y que sus sentimientos y sus pensamientos, están divididos entre ayudar al chico y lo que ella misma siente hacia Aster.

        Los dos se hacen muy amigos durante el proceso y comienzan a mandarle cartas, mensajes al móvil, iniciándose un enredo de campeonato, donde la propia Aster también se va a ver perdida, como los otros dos, creando un triángulo de sentimientos que se encuentran, chocan y crean confusión.

        Tiene un par de puntos de humor, aunque mucho más de drama juvenil. Es entretenida, y se deja ver, aunque los últimos veinte minutos se me han hecho bastante largos. También tengo que destacar, que, hay un personaje, que es el padre de Ellie, que es chico (lógico) y que está en casa aprendiendo inglés viendo películas antiguas, que, posiblemente, podría haberse rentado mejor, pero curiosamente, lo dejan un tanto en el aire… Afortunadamente, carece de subtramas complicadas, y el final no es el de Cyrano, afortunadamente…

sábado, 16 de mayo de 2020

Todo el día y una noche (2020)



        “Todo el día y una noche” (2020) comienza con un asesinato, un juicio y el patio de una cárcel. Después tenemos al asesino, un chico afroamericano, Janhkor, voz en off, va recordando como ha llegado allí: Familia desestructurada con padre violento y nada empático, palizas, barrio chungo, drogas y atracos, cochazos y pistolas, venganzas…

        Y, claro, con ese comienzo, ya sabes que no vas a ver nada que no te hayan contado ya mil quinientas veces. Desde distintos puntos de vista, pero nada nuevo. La comunidad afroamericana armada, que mata a ritmo de rap y que acaba en la cárcel más pronto que tarde, cuando podrían haber sido cantantes, o haber seguido otro camino distinto, pero la película te cuenta que no tienen ningún futuro bueno, más allá del trapicheo que se traen unos y otros (chicas incluidas) …

        La narrativa va y viene durante dos horas: Presente y pasado. Continuos recuerdos: Vida desecha, violencia, el circulo que se repite una y otra vez, aunque al final parece que hay un hilo de esperanza con la llegada de un bebé. Con una hora menos, te hubiera contado lo mismo.

viernes, 15 de mayo de 2020

Westworld. Tercera temporada (2020)



        Esta semana, después de esperar un año y pico, me he tragado la tercera temporada de “Westworld” (2020). Le dediqué una entrada a la Primera Temporada, pero no a la Segunda porque me dejó un tanto frío con tantísimos giros de guion, y preferí solo hacerle una mención a la vez que a “Vis a Vis” en su día.

        La tercera temporada me ha dejado con la misma cara de idiota que me dejó el final de la segunda. La historia se complica y se enreda muchísimo, con unos anfitriones, guiados por Dolores, la androide revolucionaria, que, escapada del parque de Westworld, intenta buscar un lugar para su especie en el mundo de los humanos. Para ello, deberá guiar a un pequeño grupo, copiar a humanos y destruir lo que parece ser el cerebro del mundo humano, una inteligencia artificial que planifica la vida de todo bicho viviente o androide., provocando para ello, la anarquía entre la humanidad.

        A la serie se ha incorporado Aaron Paul (“Breaking Bad”, “El camino”) que siempre pone la misma cara de sorprendido, y de alelado, en los ocho episodios que componen la tercera temporada. Un virtuoso de la expresión. A Westworld ni lo olemos, ya que prácticamente toda la narrativa transcurre en los recovecos mercantiles, bursátiles, del mundo humano (localizaciones en Valencia), y en Warworld, un parque con temática de la Segunda Guerra Mundial (rodado en un pueblo catalán bastante bonito y pintoresco).
         Ocho episodios con la misma expresión, hacen del personaje de Aaron Paul, un tipo que deseas que se carguen desde el minuto uno...

        La vorágine de muertos, resucitados y de malvados planes que se trastocan y que vuelven a reiniciarse, así como algún episodio de relleno (el cinco es mortalmente aburrido), hacen que mi interés por “Westworld” haya caído bastante, y no sé si me animará una Cuarta Temporada, que al parecer está prevista para 2022, y que me barrunto, será en el futuro, por lo que se ve en las escenas finales del octavo episodio… A ver que nos encontramos entonces…

In full Bloom (2019)



        En “In full Bloom” (2019) tenemos a dos boxeadores, a dos luchadores campeones. El japonés, Masahiro, invicto, ha retado al estadounidense, Clint, que viene de perder algunas peleas. Ojo, es una película de “cine de autor”, no esperéis escenas de acción ni nada parecido.

        La narrativa se basa en el pasado de cada uno, en como entrenaron y se forjaron (en el caso del japonés, parece el entrenamiento de un Caballero del Zodiaco. En el caso del yanqui, puro surrealismo), en las dudas y miedos de cada luchador, y en sus motivos para pelear. A veces, da botes en el tiempo que dejan al espectador un tanto confuso. Y es que detrás de ellos, hay una historia, con el trasfondo de la Guerra del Pacífico y la floración del cerezo, colocado un tanto con calzador. Hay mucho en juego en la pelea: Dinero, honor…

        La película es rara de narices, con mucho primeros planos, reflexiones vacuas, escenas teatrales con pocos personajes, y con una estética que recuerda mucho al cine negro, y a los cómics tipo “Sin City”, con sus correspondientes mafiosos, monólogos extraños, y diálogos aún más bizarros. Silencios eternos, y música estrambótica. El final, me ha defraudado. La dejo a vuestra elección.

Historia del Arte en cómic. Volumen 2. La Edad Media (Desperta Ferro, 2020) de Pedro Cifuentes



        Cuando me encuentro con cómics como este de “Historia del Arte en cómic. Volumen 2. La Edad Media” (Desperta Ferro, 2020) de Pedro Cifuentes, me cuesta mucho escribir una entrada. La razón es bien sencilla. Hay cómics que me gustan tanto, que me han llegado tanto, que creo que cualquier entrada que les escriba se va a quedar corta en su conjunto, y que no voy a poder explicar bien con palabras, lo requetebueno que es el cómic.



        Ya me quedé maravillado hace un año con el primer volumen, dedicado al “Mundo Clásico”, y desde que me lo leí, he vuelto a él varias veces, porque me parece de lo más ameno y didáctico. Con el primer volumen, decidí que no hay mejor dinero invertido que el de esta colección. Así que, a principios de año, ya me puse a rastrear este segundo volumen, lo compré en preventa en Amazon, pero hasta ahora no me ha llegado (por causas obvias e históricas), y cuando lo ha hecho, me he dado cuenta de que ya era la segunda edición, lo cual me ha hecho reflexionar lo falto que estamos de este tipo de cómics.
 

        En este segundo tomo, la pandilla del profesor Cifuentes, nos traslada a la Edad Media, acompañado de su perro Lómper, que es más listo que el pan, y sus cinco chicos o agentes de la Historieta: CPU, Tomás, Isadora, María y Andrea. Dentro de cada estilo o periodo, nos acompaña un personaje de la época, que nos irá comentando datos y cosas relativas a lo que vemos. En Bizancio está la emperatriz Teodora. Seguimos con un eje cronológico, en el que el mismísimo George Duby (de la Escuela de los Annales) nos hablará de la importancia y relevancia del medievo (y no solo en Europa, sino en el resto de los continentes), y lo que es, y lo que NO es la Edad Media. Posteriormente, nos vamos al arte asturiano, al visgodo, al románico… Acompañando a Cifuentes y a sus chicos, con los comentarios de Lómper, y con notas de humor y de frikismo a raudales.
 

        El cómic finaliza con El Bosco, y después tenemos un glosario de palabras recopiladas por uno de los chicos, CPU, que está muy bien, y con el anuncio de dos volúmenes dedicados a la Edad Moderna. El tercero: Renacimiento y Manierismo. El cuarto: Barroco, Rococó. Así como una relación de los distintos guías y personajes que nos acompañan a través de la Historia del Arte en cómic, de este volumen.
 

        La verdad es que podría haberme alargado mucho más. Es uno de esos cómics que me enganchan desde el principio. Pero prefiero que lo leáis y disfrutéis vosotros. De verdad que es fantástico, y así da gusto aprender, enseñar y estudiar la Historia del Arte. Imprescindible su lectura.

jueves, 14 de mayo de 2020

100 días para la Victoria (2019)



        “100 días para la Victoria” (2019) es un doble documental que se basa en los últimos tres meses (poco más) de la Primera Guerra Mundial, donde los Aliados dan el golpe de gracia a los alemanes. En el primer documental, aparece la táctica de usar la nueva arma inglesa, el tanque, combinada con la infantería, mientras los alemanes se especializan en el uso de gases, lanzallamas y cañones que meten unos pepinazos del 15 a varios kilómetros.

        Y en el segundo, se centra en la Batalla de Amiens, y en el punto de inflexión que localizan en septiembre del 18, donde las tropas alemanas comienzan a desbordarse, por la guerra de movimientos aliados basada en la combinación de fuerzas, cayendo la famosa Línea Hindenburg alemana, que se consideraba inexpugnable. La masacre está servida, a pesar de las victorias combinadas aliadas.

        Los documentales se fijan mucho en la participación canadiense y australiana en estos tres últimos meses. Hay dramatizaciones, algunas cutres, otras curiosas, testimonios leídos de cartas de soldados, declaraciones de prestigiosos profesores universitarios que nadie conoce, imágenes reales de la época… No me ha contado nada nuevo, pero lo dejo a vuestra elección.