Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

martes, 18 de febrero de 2020

Día de lluvia en Nueva York (2019)



        “Día de lluvia en Nueva York” (2019) tiene todos los ingredientes de una película de Woody Allen. Y, es la típica película de Allen, que… O te gusta, o no te gusta. A mí, personalmente, me encanta el cine de Allen, y esta la he disfrutado mucho.

        Tiene jazz, tiene museos, culturetas, cine, gente forrada hasta las cejas, snobs raros, diálogos locos, aunque reflexivos, y Nueva York de fondo. Un buen enredo.

        Gatsby y Ashley son dos universitarios, una pareja muy peculiar que lleva meses saliendo. Un día, a ella le sale una entrevista (en Nueva York) con un famoso director de cine que está pasando por una crisis creativa, y de la entrevista, irá conociendo a gente del mundillo. Él, mientras la espera, sufre una serie de situaciones curiosas, encontrándose con viejos conocidos y la hermana de una antigua novia… Mientras, en Nueva York no para de llover.

        Debes ser muy seguidor, muy fan, de las pelis de Woody Allen para que te guste esta cinta. La verdad es que a mí me ha encantado.

Fortunoso, mi segundo funko.



        ¿Quién me diría, que, tres días después de comprarme mi primer funko, me iba a llegar un segundo personaje? Pues sí. Así ha sido. Cuando vi el funko de The Mandalorian, y me hice con él, pensé que sería mi primer y último funko. Pero ahora me he hecho, por un extraño rebote, con mi segundo funko, que viene de Alemania, que ha costado ocho leuros, y que, al parecer, es uno de los funkos menos conocidos, tanto es así, que está prácticamente descatalogado, y yo la lo he visto en eBay por treinta napos. Se trata de “Fortunoso” de la serie ochentera, “Los osos amorosos”.

        La serie, que era muy pastelera, la veía siendo un crío. Y he de decir que este oso verde era mi preferido, por su trébol en la barriga, y porque iba a su bola, saliendo en muy pocos capítulos, de hecho. Con este funko, ya tengo tres figuras de dicho personaje, las otras son un oso de peluche, y un pequeño muñeco que nos tocó hace varios años en una bola de plástico.

        Lo relaciono, por su color y el trébol, muchas veces con el Celtic de Glasgow, pero no tiene nada que ver, aunque si el simbolismo del verde, la suerte de los tréboles y esas creencias irlandesas (y escocesas). En fin, otro funko, que no he sacado de la caja, a la estantería de coleccionables. Está chulo este Fortunoso, no me digáis que no… Al menos, no es tan cabezón como otros.

Los niños de la Resistencia. 2 Primeras represiones (Editorial Base, 2018) Benoît Ers, Vincent Dugomier


        Sigo con la estupenda lectura de “Los niños de la Resistencia”, esta serie de cómics fantásticos, basados en la Segunda Guerra Mundial, y en el papel que tuvieron los pequeños durante el conflicto, colaborando en pequeñas acciones contra el invasor nazi.

        En este segundo volumen de la colección: “Los niños de la Resistencia. 2 Primeras represiones” (Editorial Base, 2018) de Benoît Ers y Vincent Dugomier, el pequeño grupo formado por Lisa, Eusèbe y François siguen con sus pequeños sabotajes. Después que los nazis descubrieran que alguien había saboteado las comunicaciones por los canales de agua, y que hicieran que todo el pueblo de Pontain L´Ecluse trabajara en sus reparaciones, niños incluidos, comienzan a recibir visitas de soldados franceses huidos de los campos de prisioneros realizados, aprisa y corriendo, por las fuerzas de ocupación.

        El pueblo comienza a colaborar en acoger a dichos prisioneros, darles ropa civil, papeles, e intentar que pasen a la Francia Libre. Algunos, como los tiradores senegaleses, son liquidados a sangre fría por los alemanes, que odian a las tropas coloniales francesas.

        Los críos, en su red de resistencia, involucran a los adultos en sus tejemanejes, y por ello, comienzan las primeras represiones, con los primeros y tristes fusilamientos de vecinos…


        El cómic está, como os decía en el anterior volumen francamente bien. Se lee con rapidez, y al igual que en el primer tomito, al final, tenemos un pequeño dossier con reflexiones y comentarios sobre temas tocados en el álbum, no es un dossier histórico en sí, pero arroja luz a la narrativa, y se acompaña de interesantes fotografías.

domingo, 16 de febrero de 2020

Los niños de la Resistencia. 1 Primeras acciones (Editorial Base, 2017) Benoît Ers, Vincent Dugomier



         Hace poco, me he encontrado con esta colección de cinco cómics editados en castellano: “Los niños de la Resistencia”, basados en un pequeño grupo de niños, que, desde su pequeño y ficticio pueblo francés, intentan hacer lo que pueden, con sus medios, para fastidiar al invasor nazi.

        François y su amigo Eusèbe, tienen trece años en 1940. El diez de mayo, Francia entra en guerra, y apenas cinco semanas después, Francia tiene que firmar un vergonzoso armisticio con la Alemania nazi de Adolf Hitler. Por el pequeño (y como digo, ficticio) pueblo de Pontain L´Écluse, comienzan a pasar refugiados huyendo de la guerra, de los ataques aéreos de los stukas que acribillan las largas columnas de civiles en los caminos y carreteras… Una de esas refugiadas, es la pequeña Lisa, una niña rubia, belga de habla alemana, que ha perdido a sus padres en un ataque, y que no sabe donde ir. Pronto, los niños del pueblo idean formas de poder luchar contra el nazismo a su manera, con pequeñas acciones.

        En “Los niños de la Resistencia. 1 Primeras acciones” (Editorial Base, 2017) de Benoît Ers (dibujo y color) y Vincent Dugomier (guion), hacen, basándose en muchos testimonios orales, un gran cómic sobre pequeñas luchas, no sobre grandes batallas, pero que también ayudaron (y de qué manera) a ganar una Guerra Mundial.

        Los personajes están muy bien gestados, el dibujo está muy bien conseguido, y el cómic se lee en un rato, con la avidez del que sabe que el cómic es bueno y entretenido. Al final, hay una serie de datos, reflexiones y comentarios, que hacen las veces de pequeño dossier histórico, y que aportan más información al álbum. Me ha gustado mucho, y comentaré, próximamente, los siguientes números.

The Mandalorian, mi primer funko.



        La verdad es que los funkos nunca me han llamado la atención. No conozco bien su historia. Sé que tienen más cuarenta años, pero que siempre han sido muñecos para un público que los buscaba fuera de España, ya que aquí no tienen mercado hasta hace ocho o nueve años, como mucho…

        No me han llamado nunca la atención por su enorme cabezón balanceante, y porque creo que no son como el resto de muñecos que te puedes comprar en tiendas o webs de mercadeo, donde lo que importa es que sean fieles al original.

        Pero, en fin, como a todos nos llega la hora. Ayer viendo un escaparate de una tienda (donde me compré una camiseta de Harley Quinn y otra de Wonder Woman, como si fuesen dos calaveras mexicanas, con la cara muy decorada), vi el funko de The Mandalorian. Y, como la serie me ha gustado una barbaridad, he decidido hacerme de él. Mi primer funko. Mi primer cabezón, es… The Mandalorian.

        “No lo saques de la caja, o pierden su valor”, me ha dicho un amigo. Ya lo sé, pero vamos, que su valor ahora mismo es de 14,90 leuros, y no creo que me den por él mucho más en los próximos trescientos años. No es de los más buscados ni cotizados. Al parecer, Baby Yoda, está agotado hasta mayo, por lo que me ha dicho la chica de la tienda. Yo lo he sacado de la caja, he guardado la misma a buen recaudo, y me he puesto a mirarlo, como balancea la cabeza. Me ha recordado a una figura del Fary que llevé muchos años en el frontal del coche, y que aún conservo.

       No está mal, he pensado. Aunque siguen sin entusiasmarme… O no al menos, para volverme un loco de los funkos, y la verdad es que no veo que la gente los compre compulsivamente. Después he leído que hay más de diecisiete mil funkos diferentes, y que la peña paga millonadas por los más cotizados, los más antiguos, los más difíciles de encontrar… Coleccionismo, al fin y al cabo, no es extraño.

        ¿Y tú, tienes funkos?, ¿Qué te parecen estos cabezones?, ¿Merecen la pena, o están sobrevalorados? Ya me dirás qué opinas sobre ellos…

Sonic, la película (2020)



        El entrañable Sonic, el erizo azul que alcanza velocidades impresionantes, y que coge anillos de oro en los videojuegos para que no le quiten la última vida, cumple treinta años en 2021. Y no hay mejor manera de celebrar que este personaje sigue siendo muy popular, entre cuarentones y nuevas generaciones, que hacerle una película, que, por cierto, me ha sorprendido gratamente, por sus aventuras, sus gracietas y algún pullazo a la competencia: “No me gustan los champiñones” … Ay, este Sonic, si Toad de Super Mario Bros te escuchara… En fin. Sesión matinal, y la sala hasta arriba salvo las cinco primeras filas. Pandillas, niños, padres, gente rara… De todo.

         La película nos cuenta la historia de Sonic, que en su planeta natal es el protegido de una búho, que sabe que sus poderes levantan pasiones, y no precisamente buenas: “Tener un gran poder conlleva tener muchos enemigos”, o algo parecido. En un ataque a Sonic, la búho (cuyo nombre no recuerdo) le da unos anillos de oro con los que puede cambiar de mundo cuando sea atacado, y Sonic acaba usando el primer anillo, en Green Hills (Montana), donde comenzara a espiar a la gente del pueblo, y en especial al sheriff (Tom) y a su señora.

        Un buen día, en un arrebato, provoca un corte de luz que afecta a toda la costa oeste del país, y eso traerá el interés del gobierno, y de un científico muy especial, Robotnik (un histriónico Jim Carrey), que intentará cazarlo por todos los medios mientras demuestra su falta de empatía con el personal, como buen científico loco…

        Es una película donde los nenes pequeños se han reído bastante, incluso han aplaudido. Es entretenida, divertida, se deja ver, y tiene una escena post-créditos muy especial, que hará las delicias de los que conocen el videojuego, y que augura nueva entrega pronto…

viernes, 14 de febrero de 2020

Mientras dure la guerra (2019)



        Hace unos meses, cuando salió en el cine “Mientras dure la guerra” (2019) de Amenábar, no me llamó la atención ir a verla, porque imaginé que se iba a basar simplemente en el hecho “anecdótico”, por el cual Millán Astray (fundador de la Legión) se enzarzó con Unamuno, con aquel “Venceréis, pero no convenceréis”, que unos dicen que fue verdad, otros mentira…

        Hoy, viendo que ya la tenía en la parrilla de Movistar, me he decidido a verla, y tengo que decir que me ha gustado, a pesar de que es cierto que he visto algún error histórico, que me ha chirriado, pero al que no le he dado mayor importancia (como el fusilamiento del arabista Salvador Vila, que fue en Granada y no en Salamanca, o el cambio de bandera republicana por la rojigualda, que creo que la decisión se tomó desde Burgos, por Cabanellas, justo después de la Toma de Badajoz e izada en Sevilla, no en Cáceres, o que no salgan los hijos varones de Unamuno…).

        Me ha gustado desde el principio, con una bandera en blanco y negro que va cogiendo color (y finaliza con otra bandera) por sus interpretaciones, por sus personajes bien labrados y bien presentados, por el desarrollo de los acontecimientos: La caída de Extremadura, el puente aéreo gracias a los Heinkel de los nazis, los paseos y ejecuciones…

        Es una película interesante, pensaba, de verdad, que sería un muermo, pero me ha mantenido absorto durante un buen rato… Personalmente, la recomiendo.

La sombra del Cóndor: 1936. Bajo un cielo español (Trilita Ediciones) Gerardo Balsa



        Tras leer “El Gran Duque”, y previamente “El último vuelo”, me puse a buscar aquí y allí, nuevos cómics que contaran historias sobre la aviación en las Guerras Mundiales o en la Guerra Civil española.

        Y mi búsqueda ha dado resultado. Me he encontrado con este cómic, que ha salido hace relativamente poco tiempo, “La sombra del Cóndor: 1936. Bajo un cielo español” (Trilita Ediciones, 2019) de Gerardo Balsa (dibujo y guion), que es el primero de una trilogía basada en la Guerra Civil española.

        Por un lado, tenemos a un noble alemán, Dieter von Moltke, que es un caballero en el aire, que tiene perjuicios de luchar junto a los nazis (igual que el personaje de “El Gran Duque”), pero que acepta ir a España a luchar en la Legión Cóndor, a favor de los sublevados, y donde pronto comienza a derribar aviones republicanos a un ritmo endiablado.

        Por otro lado, tenemos a Pedro Goya, un mecánico de aviones, que pronto pasa a ser artillero dentro de la escuadrilla del francés Malraux, y donde también va a destacar. Dos hombres, en dos bandos diferentes y enfrentados.

        Después, en un segundo plano, tenemos a dos mujeres. La “Malagueña”, puta solo interesada en el dinero, hasta que se enamora del alemán. Y, Sofia Rigau, que es una administrativa, que cree que su marido ha sido fusilado por los Nacionales, y que comienza a tener sexo con Pedro Goya.

        El dibujo del cómic es bueno. Narrativamente, es muy correcto y tiene escenas muy buenas de acción. No es un cómic, hasta donde he visto, de buenos y malos, pues cada uno de los personajes tiene sus luces y sus sombras. En las páginas iniciales, hay un prólogo, un dossier histórico de Antonio Martin, que nos pone en antecedentes, y en las páginas finales, hay cuatro fichas técnicas con aviones utilizados en la Guerra Civil española, de un bando y de otro.

        Los siguientes títulos son “De viento y de sangre” y “La caída de un sueño”, y estaré pendiente de que salgan (supongo que a lo largo de este 2020), ya que estoy muy interesado en saber como acaba esta historia, que mezcla la guerra, con aviones, acción, sexo, y la vida de dos pilotos condenados a enfrentarse…

jueves, 13 de febrero de 2020

Aves de presa, y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn (2020)


        “Aves de presa, y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn” (2020) es la primera de tres películas que llegarán, año por año, con Harley Quinn como protagonista principal.

        Harley ha cortado con el Joker, y busca una nueva vida. La mitad de Gotham, ahora que sabe que no tiene la protección del Joker, se la quiere cargar. En su vida se cruza una nena mangante, una inspectora de policía mangoneada, y dos heroínas de segunda división: “Cazadora” y “Canario Negro” (que no tiene los mismos poderes que en los cómics, ni siquiera la misma apariencia, y es mujer, creo recordar, de “Flecha Verde”. Yo es que soy más de Marvel, por lo general).

        El caso es que un villano de segunda división, con ínfulas de querer imitar al Joker, “Máscara Negra”, intenta destripar a la nena mangante, porque tiene un diamante que vale una pasta. Y las cuatro mujeres, deberán aparcar sus diferencias para defender a la cría.

        La película no está mal, pero no es para tirar cohetes. Tiene algún punto divertido, aunque le sobra tanto cartelito informativo de personajes y situaciones, y Margot Robbie (Harley Quinn) brilla por encima del resto del elenco, con bates de beisbol y martillos en la mano. Buenas coreografías en las peleas, mucho ir para atrás y para adelante en el tiempo, y adelanto, supongo, de lo que nos vamos a encontrar en la siguiente película…

        Recomendable si eres fan de DC Cómics, aunque la película no tenga nada que ver con los cómics propiamente dichos, ¿Harley Quinn heroína contra el crimen? No acabo de verlo.

La paga del soldado (Ponent Mon, 2018) Antonio Hernández Palacios



        Como Antonio Hernández Palacios es un autor clásico de la historieta y del cómic español, y como ya hablamos en tiempo sobre él en el blog, a cuenta de que me había hecho con su “Roncesvalles” y lo había disfrutado de lo lindo… Pues me he hecho con otra joyita, de esas que considero imprescindible en cualquier biblioteca que se precie: “La paga del soldado” (Ponent Mon, 2018) del genial Antonio Hernández Palacios.

        “La paga del soldado” apareció en cinco capítulos de la revista “La Trinca” (1972), siendo historias cortas, sobre hechos relevantes en la guerra que España mantiene con las cabilas rifeñas. En 1906, en la Conferencia de Algeciras, España y Francia se reparten el mapa de Marruecos, quedando como Protectorado español el norte, en Rif, una dura región que escapaba al control del sultán de Marruecos.

         Pronto los rifeños se rebelan contra la autoridad española, y las escaramuzas comienzan a acabar con muertos españoles, obreros del ferrocarril minero, cerca de Melilla. En 1909 se llama a la movilización, lo cual llevará a las protestas ante una guerra impopular, por gran parte de la población española, y que conllevará a “La semana trágica”, y el fusilamiento de Ferrer i Guardia, maestro pedagogo de ideas anarquistas, que, al parecer, no tuvo nada que ver en las revueltas. Dicho fusilamiento no calmó los ánimos, y llevaron a más protestas y manifestaciones de repulsa hasta en la mismísima París.

         Antonio Hernández Palacios, se basa en algunos hechos destacables, en pocas páginas y viñetas, de los ocurridos por aquellas fechas en el Rif: La gesta defensiva del Comandante Royo y del capitán Guiloche al defender una posición artillera (que les costó la vida), la carga de caballería de Cavalcanti en Taxdirt, la muerte del cabo Noval defendiendo su posición, la muerte de Antonio Ripoll “Mano de plata” y el arrojo del centinela Luis Jiménez defendiendo su máuser, a pesar de estar herido, de que se lo llevaran las tropas rifeñas de sus manos…

        El dossier histórico del cómic es requetebueno. A cargo de José Manuel Guerrero Acosta y César Labarta Rodríguez-Maribona. Antes de cada historieta, nos ponen en antecedentes de los hechos, narrando los acontecimientos, la vida en el Rif, el armamento y el desenlace de cada una de las historias, con una amplia bibliografía en las páginas finales.

        A mi es un cómic que me ha encantado. Lo he disfrutado mucho, y he aprendido cosas que realmente no sabía de la Guerra en el Rif en este periodo. Es una parte fundamental, y muy interesante, de la Historia de España. La verdad es que lo recomiendo, y mucho.