Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

domingo, 6 de octubre de 2019

Los mejores enemigos. Una historia de las relaciones entre Estados Unidos y Oriente Medio. Tercera parte 1984-2013 (Norma, 2018) Jean-Pierre Filiu, David B.



         Hace poco más de tres años, me hice con los dos primeros volúmenes de una trilogía ideada por Jean-Pierre Filiu y David B, dibujante francés del que hemos comentado en el blog algunas de sus obras, como “La lectura de las ruinas”, “Los complots nocturnos” y “Martha Jane Cannary” (sobre la vida de la mítica “Juanita Calamidad” este último)
         La trilogía en cuestión era “Los mejores enemigos. Una historia de las relaciones entre Estados Unidos y Oriente Medio”, y cuyos primeros períodos comprendía entre 1783-1953, y 1953-1984. Ya en su día, comenté en la entrada de estos dos primeros tomos, que, en mi opinión, lo peor de ellos dos era que se me habían hecho cortos. Y era cierto. Ya que la relación de Estados Unidos con los países integrantes de Oriente Medio, desde Israel hasta Irak, Iran, Libano, Siria o Kuwait, ha sido, y es, mucho más intensa de lo que sabemos, o conocemos.

         Con el asesoramiento de Jean-Pierre Filiu, y el onírico dibujo de David B (que me recuerda mucho a los expresionistas alemanes y sus xilografías), con su riguroso blanco y negro y sus máscaras deformes, me he embarcado en este tercer y último tomo que cierra la trilogía, la tercera parte que va de 1984 hasta 2013, y que cierra, de momento, con Obama, dichas relaciones que han fluctuado entre el amor y el odio, y donde salimos de Reagan, para meternos en los Bush, Clinton, la Guerra Iran-Irak, la invasión de Kuwait, el 11S, y las Primaveras Árabes, por citaros algunos de los acontecimientos que narra el cómic.

        Para saber, y conocer, como una pequeña perla, cuyo brillo te pique a investigar más profundamente, “Los mejores enemigos” cumple perfectamente su cometido. Y ojalá, en un par de años, saquen algún tomo más, porque, desde 2013, la cosa sigue interesante…

sábado, 5 de octubre de 2019

Sombra (2018)



        Hacía cierto tiempo que no veía una cinta china, y hoy me ha tocado ver “Sombra” (2018), película sobre traiciones, y segundas intenciones, ambientada en una distópica China medieval, donde dos reinos aliados, están enfrentados por la posesión de una ciudad (perdida por el reino de Pei).

        El rey de Pei está como una cabra. Ve traiciones y enemigos por doquier, y no se fía ni de su comandante en jefe. Busca la Paz con sus vecinos, porque sabe que militarmente, son más débiles que ellos. Pero, lo que no sabe, aunque lo sospecha, es que su comandante es en realidad una “sombra”, un tipo idéntico al original, que, recluido y enfermo, e imitando aquella famosa escena de “El Zorro”, enseña a la sombra a ser como él, para poder vencer al enemigo y recuperar la ciudad perdida, y posteriormente, dar un golpe de estado en Pei.

        Toda la película es muy visual, con un par de escenas de batallas y duelos interesantes, y llena de traiciones. Se traicionan continuamente, para no perder las buenas costumbres. La banda sonora es a base de rasgar un instrumento tradicional chino, que, en malas manos, suena como un gato entallado, y puede aumentar la presión ocular sin venir a cuento. Hay una escena que recuerda a la historia del caballo de Troya, y no usan los paraguas como solemos hacerlo el resto de los mortales, sino que descubren al espectador otros posibles usos y disfrutes del mismo, que dejan a Locomía como auténticos bebés.

        La película me ha gustado, la recomiendo, aunque le sobra media hora y el instrumento musical.

La batalla de las Ardenas (La esfera de los libros, 2018) Wayne Vansant



        Tras leerme “El bombardeo de la Alemania nazi”, de Wayne Vansant, me he quedado con ganas de conocer algo más de este autor. Y, lo siguiente que me he agenciado, y he disfrutado desde la primera página, ha sido su historia gráfica sobre una de las grandes batallas, y grandes victorias, protagonizada por los norteamericanos en el durísimo invierno de 1944, inicios de 1945: “La batalla de las Ardenas” (La esfera de los libros, 2018).

        “La batalla de las Ardenas” fue considerada por Churchill como “La mayor batalla americana de guerra y creo que será considerada para siempre como una famosa victoria americana”, pues a pesar de que hubo británicos en dicha batalla, y en menor medida, soldados de otras nacionalidades, fueron ellos quienes llevaron la batuta de las operaciones, a pesar de algunos roces con sus colegas británicos.

        Tras el sorprendente y mítico desembarco de Normandía, en septiembre de 1944, las tropas aliadas avanzan hacía Alemania, moviéndose con rapidez. Reunidos en la Guarida del Lobo, mientras el General Alfred Jodl leía un informe en voz alta, Hitler le interrumpe. Ha tenido una idea, un contraataque en el frente occidental por las Ardenas, algo inesperado, con lo mejor de lo que queda del ejército alemán, soldados veteranos, carros de combate, mezclados con batallones de las juventudes hitlerianas. Un golpe de efecto, que, para Hitler, sería decisivo para cambiar las tornas de la guerra…

        El cómic, es, ciertamente, trepidante, sobre uno de los momentos más interesantes y estudiados de la Segunda Guerra Mundial. Tiene un pequeño prólogo que te pone en antecedentes, con un mapa en la que podemos ver las poblaciones principales protagonistas de la batalla, y que fueron arrasadas, dicho sea de paso, con las fuerzas en combate, tanto de un bando como de otro. Posteriormente, en once episodios, se nos narra la batalla en sí, siendo el último un epílogo. Incluye, en las páginas finales, un apéndice de divisiones aliadas y del Eje, y carros de combate que participaron en la batalla, así como una bibliografía.

        Me lo he leído en media hora, y lo he disfrutado mucho. Intentaré hacerme con más material del autor, porque son cómics entretenidos, amenos e instructivos.

jueves, 3 de octubre de 2019

El bombardeo de la Alemania nazi (La esfera de los libros, 2018) Wayne Vansant



        Es lo primero que me compro, y que me leo, de Wayne Vansant, dibujante y guionista especializado en guerras de diversas épocas, y que trabajó en Marvel para la revista “The´Nam” durante cinco años.


        “El bombardeo de la Alemania nazi” (La esfera de los libros, 2018), de Wayne Vansant, no es en sí un cómic, sino más bien una historia gráfica, conformada por viñetas comentadas sobre diversos hechos históricos relacionados con el bombardeo aliado sobre la Alemania nazi, desde el inicio del conflicto, hasta su final en 1945.

        Está dividido en doce episodios, que toman las agujas de un reloj para indicar la numeración de cada uno de ellos, comenzando con “Profetas del desastre” (y con un mapa de Europa), en la cual nos pone en antecedentes de los inicios de los conflictos bélicos aéreos en el S.XX, con militares que profetizaron la importancia de un buen ejército del aire para garantizar la victoria en una guerra, para pasar a la llegada al alto mando británico de la RAF de Arthur Harris, apodado “El carnicero” o “El carnicero de Dresde”.

        Posteriormente, vamos viendo los iniciales fracasos de las operaciones aéreas aliadas, carentes de cazas de apoyo y escolta, que veían caer sus bombarderos como moscas en territorio alemán, y como poco a poco, la autonomía cada vez mayor de los cazas, hicieron que la balanza se inclinara, finalmente, a favor de ingleses y estadounidenses.

        Consta de un epílogo, con una breve biografía de algunos destacados personajes, sobre lo que fue de ellos tras la guerra, y un pequeño índice de aviones alemanes, ingleses y norteamericanos, con sus características y diseños.

        Es un librito que se lee muy bien. Con un alto contenido de anécdotas, en la que se incluye alguna relacionada con ovnis, para un público general. Entretenido, no va a ser lo último que me lea del autor, ya que me ha gustado su estilo y su manera de contar este episodio tan fascinante de la Segunda Guerra Mundial.

El ejército de la sombra. Tomo 2 de 2 (Norma, 2ª edición en castellano, 2019) Olivier Speltens



          Tras leerme el primer tomo de “El ejército de la sombra”, tenía que caer, inevitablemente, y pronto, el segundo tomo, concluyente, de esta historia sobre un soldado alemán, Kessler, y su grupo, que huyen a marchas forzadas desde el Frente del Este, que cae, después de varios meses de la batalla de Kursk, sin tropas con las que hacer frente a los miles de soldados rusos de infantería, y sus T34, que arrasan y marchan a gran velocidad con dirección a Alemania, a pesar de la política de tierra quemada practicada por los nazis.


        El ejército alemán, hambriento, desmoralizado, con frío y con muchas bajas, se retira, mientras ve como se enrolan a niños en la defensa de lo que queda del Tercer Reich, las mujeres se suicidan y se ahorcan a los partisanos que pillan haciendo acto de sabotaje. Para Kessler, la guerra se ha acabado, solo quiere volver a casa, para ver a su novia (María) y a sus padres, y la mejor opción es rendirse a los americanos, mientras intentan, por todos los medios, ser lo más humanos posible en mitad de la barbarie.


       Buen final, trepidante, para la historia de este grupo de soldados de la Wehrmacht, quizás con mucha más acción que el primero, ya que es pura huida y temor por sus vidas en cada una de las páginas y viñetas. Me ha gustado mucho, y si podéis, os recomiendo su lectura.

        P.D: En las primeras páginas del cómic, hay un interesante glosario de palabrejas en ruso y en alemán, para no perdernos por algunas de las expresiones de los personajes... Achtung!!!

miércoles, 2 de octubre de 2019

El ejército de la sombra. Tomo 1 de 2 (Norma, 2ª edición en castellano, 2019) Olivier Speltens



        Con la llegada del triunfo del ejército alemán en el este, con la Operación Barbarroja, un joven alemán, Ernst Kessler, deja su pueblo, su novia (María) y a sus padres, para enrolarse entusiasta en la Wehrmacht, pensando que aquello va a ser un paseo militar.

        Pronto llega la cruda realidad, a base del frío extremo del invierno ruso, de los partisanos y de los ataques de la aviación rusa. Kessler se da cuenta de que vive en mitad de una muerte continua, silenciada por la censura y la propaganda nazi. Los amigos y compañeros comienzan a caer, y muchos desean más la muerte que la vida, hasta que llega la batalla de Kursk, y el retroceso, inevitable, del ejército nazi, incapaz de parar las oleadas y oleadas de soldados rusos y de sus T-34, ni siquiera la llegada de los terribles Tiger logra inclinar la balanza…

        “El ejército de la sombra. Tomo 1 de 2” (Norma, 2ª edición en castellano 2019), del belga Olivier Speltens (guión y dibujo), integra las dos primeras historias de la colección: “El invierno ruso” y “El despertar del gigante”, desde el punto de vista de los alemanes. Son, en total, cuatro, y las otras dos se integran en un segundo tomo que estoy a punto de leer...

         El autor no simpatiza con unos o con otros (aunque todos los volúmenes publicados por él, curiosamente, están descritos desde el punto de vista alemán, y solo he encontrado estos dos tomos en castellano), solamente muestra las miserias de la guerra, o eso me ha parecido a mí, mostrando la violencia tanto de alemanes como de rusos. Tiene una narrativa amena, que, a ratos, se vuelve trepidante, y un dibujo simplemente fantástico. Para los amantes del cómic bélico.

P.D: En las primeras páginas del cómic, hay un interesante glosario de palabrejas en ruso y en alemán, para no perdernos por algunas de las expresiones de los personajes... Achtung!!!

Anita y Pepe (Colección Reservoir Books Kids, Penguin Random House, 2019) Lucie Lomová



        Pues resulta que esta tarde he vuelto a la biblioteca de Valdelacalzada, que, para mí, es la mejor en muchísimos kilómetros a la redonda, envidiable en todos los aspectos, y me he encontrado con una publicación, recién llegada, para los más pequeños de la casa: “Anita y Pepe” (Reservoir Books Kids, Penguin Random House, 2019) de Lucie Lomová, y que es un clásico de los tebeos y cómics infantiles centroeuropeos, concretamente, publicados a finales de los años ochenta en la República Checa, y con varias reediciones posteriores.


        Con un dibujo sencillo, Anita y Pepe, son dos ratones, de la misma edad y vecinos, a los que les gusta vivir muchas aventuras, haciendo de detectives, buscando fantasmas… Curiosamente, los dos “trabajan” vendiendo arándanos en el mercadillo del pueblo donde viven.

        Como os decía, un clásico, para nenes de entre seis y ocho años, pero que yo, casi a mis cincuenta, también he disfrutado. El buen humor no falta, y eso se agradece a cualquier edad.

Las Grandes Batallas Navales: Hampton Roads (Norma, 2019) Jean-Yves Delitte



        Creo que, poner a Hampton Roads entre las grandes batallas navales de la Historia… Es un tanto arriesgado. Pero, Jean-Yves Delitte me tiene acostumbrado a estas cosas. A grandes álbumes, donde el dibujo es increíble, fantástico, con una estructura narrativa en la que predominan uno o dos soldados que te ponen en antecedentes sobre el tema tratado en unas quince páginas… Y una o dos páginas como mucho, sobre lo que fue la batalla, y un epílogo con amplia información final, tanto sobre el periodo histórico analizado, como de personajes, armas, barcos, etc, que suele ser muy enriquecedor e interesante.


        Con “Hamptons Roads” (Norma, 2019) finaliza una colección de seis volúmenes, realizadas por Delitte, y analizadas en este blog en el último año y medio: Trafalgar, Jutlandia, Chesapeake, Lepanto y Tsushima, aparte del mencionado Hamptons Roads, donde narra el encuentro entre los que fueron los primeros acorazados (cutres) de la historia, durante la Guerra de Secesión Americana (1861-1865)que tenían mucho también de semi-sumergibles: El CSS Virginia, que originalmente había sido una fragata de la Unión, y el USS Monitor (1862), que quedó en tablas tras un cañoneo a escasos metros de distancia, pero que marcaría un antes y un después en las batallas navales, eso sí que lo reconozco, al quedar atrás la etapa de los grandes barcos de madera, los navíos de línea y las fragatas, para dar paso a los acorazados que tan buenos resultados les dará a los yanquis en la Guerra Hispano-Americana (1898), donde quedó clara la superioridad naval americana frente a la española.

        La colección tiene algunos volúmenes muy buenos, yo he disfrutado mucho con “Jutlandia” y con “Tsushima”, y otros en los que Delitte hace uso de su clara hispanofobia, como en “Lepanto” (donde aparecen unos grotescos Don Quijote y Sancho Panza acompañando a Cervantes), o “Trafalgar”, donde no solo no aparece el papel jugado por la Armada española, sino que acusa a los españoles de estar conchabados con la Royal Navy, lo cual es, simplemente, demencial. Y, otros cómics, como el presente, o el de “Chesapeake” (puro ombliguismo galo), que yo no hubiera incluido en una colección llamada “Las Grandes Batallas Navales”, pero que aquí están, para curiosidad del lector…

        El USS Monitor, tras ser cañoneado por el CSS Virginia. Se observan algunos impactos en su blindaje.

martes, 1 de octubre de 2019

Max: Los años 20 (Planeta, 2019) Salva Rubio, Rubén del Rincón



        No me he leído “El tango de la guardia vieja” (2012) de Arturo Pérez-Reverte, pero al leer, por encima sobre “Max. Los años veinte” (Planeta, 2019), de Salva Rubio (guión, el cual conocemos a través de su cómic “Monet”, o “El fotógrafo de Mauthausen”, de los cuales ya hemos comentado cosas por aquí), Rubén del Rincón (Dibujo) y color de Amelie&Lerolle, cómic spin-off, del libro, me pareció ciertamente curioso, y decidí comprarme esta semana el volumen.


        Tengo que reconocer que el cómic me ha parecido muy interesante, al igual que el personaje, que es bastante “Pérez-Revertiano” en muchos aspectos. A Pérez-Reverte le va el rollo de barrios chungos, gente chunga, pero con cierto grado de honor, o nobleza entre ellos, lo vi al leer “Alatriste”, y lo leo en muchos de sus artículos. Tiene cierto idealismo sobre algunas épocas, y personajes, y ese es un sello muy suyo. Con personajes entrañables, a pesar de las circunstancias, que sabes que van a acabar fatal (aquí hay un caso, de un oficial ruso, que me lo olí desde la primera viñeta). Y a mí, me gusta, aunque reconozco que no lo leo tanto como me gustaría. Suelo leer más a Eslava, con su permiso.

        En “Max: Los años veinte” (Planeta, 2019), nos encontramos a Max Costa, un personaje creado por Pérez-Reverte, al parecer, para el libro que antes os hacía mención. Estamos en Barcelona, en 1921, ciudad letal, ya que está habitada por gente bastante chunga, desde navajeros, hasta ladrones, asesinos, anarquistas… De todo lo mejor de cada casa. Max es un joven bailarín que sueña con el triunfo, con ciertas habilidades casi de tortuga-ninja. Un mal golpe lo llevará a huir al norte de África, a alistarse en el Tercio de Extranjeros (después conocido como La Legión), y meterse de lleno en aquella matanza que fue Annual, en mitad de la Guerra del Rif (¿Hubo legionarios en Annual?, yo creo recordar que era ejército regular, pero quizás puedas aclarármelo, ya que es una de las dudas que tengo… Bueno, en realidad no la tengo, no hubo y menos con ese uniforme), será testigo de las cargas inútiles del Regimiento Alcántara, y finalmente, llegará más muerto que vivo a Melilla.
 No, un fusil no se coge así. El uniforme tampoco está bien para la época de la que hablamos.

        La vuelta a Barcelona, le traerá viejos y amargos recuerdos, así como enemigos y cuentas pendientes. En Marsella se propondrá cambiar su vida, en compañía de una joven misteriosa que le salva la vida, y en París, tocar la gloria con la punta de los dedos, antes de volver a la capital catalana…
                        Legionarios en Annual, va a ser que no...

        El cómic está francamente bien. Hay cosas que me han rayado un poco, como la presencia de legionarios en Annual, o la manera en la que Rubén del Rincón ha dibujado a los soldados manejando sus fusiles, entre otras cosas. El personaje, a ratos, me recuerda a Corto Maltés, o a un James Bond hispánico, con su elegancia, su porte y su éxito entre las féminas. Los personajes que rodean a Max, desde la gitana sevillana, hasta Boris el ruso, pasando por Boske (la chica gato) ayudan mucho a afianzarlo, a lo largo de las viñetas.
        Esta escena, no sé bien por qué, me recordó a Corto Maltés...

        En las páginas finales, se añade una última historia corta, y hay un interesante anexo donde se recrean, y se explican, las situaciones y lugares por donde pasa Max, dando una mayor coherencia a todo lo leído con anterioridad.

        No sé, sinceramente, si Max acabará sus aventuras aquí, pero, personalmente, me gustaría seguir leyendo sus aventuras y desventuras en próximas ediciones. Ojalá sea así, Max se lo merece.