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viernes, 9 de agosto de 2019

¡Fraude!. La historia de Elmyr de Hory. El pintor más discutido de nuestro tiempo. (Norma, 2009) Clifford Irving



        No conocía a Elmyr de Hory (1906-1976) hasta hace unas semanas. La verdad es que su nombre no me sonaba de nada, y fue el libro “Dalí y yo” quien me dio una pista original, primero sobre los distintos falsificadores y copistas del S.XX, que se forraron con las falsificaciones de Dalí, Picasso, Derain, Vlamick y Matisse, entre otros, y después sobre este en concreto.


        Y me encuentro el libro, editado por Norma, o más bien reeditado (2009), dedicado a Elmyr de Hory, llamado: “¡Fraude!: La Historia de Elmyr de Hory, el pintor más discutido de nuestro tiempo”, escrito por todo un mentiroso y embaucador como fue Clifford Irving (1930-2017), conocido por escribir una autobiografía falsa de Howard Hughes que acabó en juicio sonadísimo (1972). El libro sobre Hory (1969), acabó convirtiéndose en documental del mismísimo Orson Wells (“F for Fake”, 1973), y el personaje, Elmyr de Hory, se hizo archifamoso, aunque, posteriormente a su suicidio (1976) cayó en el olvido hasta hace unos años.
 Aquí el amigo Orson y un nervioso Elmyr de Hory pensando en qué contarle para tenerle entretenido un rato...

        En este libro nos encontramos a un quejumbroso e inocente Elmyr, que huye de su imperio austrohúngaro (como si fuese un antiguo miembro de la nobleza venido a menos, con padres perseguidos por ser judíos, cuando posiblemente, él mismo fuera un filonazi durante la Segunda Guerra Mundial), convirtiéndose en un apátrida que viajará por distintos países, pintando “a la manera de” para ganarse la vida. Es decir, haciendo copias y falsificaciones que se vendían como auténticas a galerías, particulares y nuevos ricos de Texas. Huye de un lugar para otro, y acaba cayendo en las garras de dos marchantes sin escrúpulos: Réal Lessard, que escribió en 1986 su propia versión de los hechos, en el libro “Veintisiete años de silencio” (descatalogado), donde él era una víctima más y uno de los verdaderos pintores-falsificadores, contradiciendo a Elmyr de Hory. Y, el polémico marchante de arte, Fernand Legrós, que fue un personaje peculiar: Violento, avaro y que poseía un harén masculino de jovencitos, a los que colmaba de dinero, ropa y coches (este tipo daría para una película de miedo, él solito).
         Elmyr de Hory en compañía de unos colegas. Parecen taaaan felices.

        El libro de Irving se lee muy bien, como un libro de aventuras, pero hay cosas que no me cuadran desde el principio. Este tipo, por lo que se dice, recluido en diversos sitios y sin un dólar en el bolsillo, pintaba cuadros como churros, mientras que Legrós y Lessard los metían en el mercado sin muchas dificultades, engañando a expertos historiadores del arte y galeristas, salvo a algún que otro suspicaz pájaro que les pillaba el fraude.

        El periodo de vida más interesante de Elmyr de Hory es el que pasa en Ibiza, desde los años sesenta hasta su muerte en 1976, donde los escándalos son constantes, y mantienen una verdadera fábrica de hacer cuadros falsos.
Fernand Legrós, verdaderamente parecía un tipo no muy cuerdo... Listo, inteligente, pero no muy cuerdo...

        Ahora bien, después de leerme el libro, he descubierto uno reciente, que desmonta todo el libro de Irving, que, como bien dice el título, es un fraude, pero un fraude de mentir como cosacos. Se trata del libro “Desmontando a Elmyr” de Diego Feliu (Editorial Sloper, 2018), que me leeré en septiembre (ya lo tengo pedido), en el cual desmiente todo lo que cuenta Irving. En realidad, De Hory habría sido falsificador de sellos para aduanas y firmas, y no sabría coger ni un triste pincel, siendo Lessard uno de los verdaderos pintores falsificadores, junto a otros, que inundarían el mercado con sus obras fraudulentas (aquí os pongo el enlace de un interesante youtuber, Antonio García Villarán, del cual me considero fan absoluto)
 Este libro no está en el mercado editorial español, lo he rebuscado hasta en mercadillos de barrio, y en hispanoamérica lo venden por un pastizal...

        En fin, me ha parecido un tema muy interesante, y seguiré leyendo y averiguando algo más sobre este fascinante trío de embusteros artísticos. A veces, lo falso, brilla más que lo verdadero. No es oro todo lo que reluce, y “Fraude”, es una prueba de ello.
         Legrós y Lessard cuando eran jóvenes, amigos, amantes, vete a saber...

      P.D: Por cierto, aquí os dejo un enlace de una entrevista al sujeto, en 1976, de RTVE.

Atlas Ilustrado de la Historia de España (Susaeta, 2006) María Pilar Queralt del Hierro, Ian Gibson



        No es la primera vez que me leo uno de los Atlas Ilustrados de la Editorial Susaeta. Hace un tiempo, tuve la oportunidad de leerme el de la Primera Guerra Mundial, el cual disfruté mucho, aunque no llegué a dedicarle una entrada en el blog (tendré que hacerlo tarde o temprano, ya que merece mucho la pena), y posteriormente, leí “Atlas Ilustrado de la guerra en la antigüedad: Roma” que me encantó.

        Esta semana me he leído “Atlas Ilustrado de la Historia de España” (Susaeta, 2006), con prólogo de Ian Gibson y textos de María Pilar Queralt del Hierro. Escrito de manera sencilla y clara, me ha parecido una delicia de Atlas, de esos que me gustaría que se leyeran mis alumnos. Un atlas para todos los públicos, para todo tipo de lector, que te va entreteniendo en cada una de sus páginas.

        Tiene 237 páginas, y llega hasta 2006, hasta Zapatero. Y las páginas se acompañan con información extra. Casi cien cuadros explicativos de Protagonistas y Hechos de la etapa de la que se habla, casi mil ilustraciones comentadas, un eje cronológico final, un índice onomástico y una bibliografía.

        Es un tochazo de atlas, pero lo he disfrutado como un crío. La Historia contada con sencillez y objetividad. Lo recomiendo.

jueves, 8 de agosto de 2019

Llenos de vida (2019)



        “Llenos de vida” (2019) no tiene nada que ver con el fantástico libro de John Fante, por desgracia. La cosa comienza bien, sale un tipo con una escopeta en la mano, y eso es algo que te engancha desde el principio. 

        Pero después, el tema gira en torno a un tal Castro, que es una antigua estrella de televisión, que llega a una fiesta, por medio de su chofer, donde también está su exmujer. Castro vive bastante amargado, es sarcástico e irónico a ratos. En la fiesta van pasando personajes variopintos, de todo tipo. Desde camareras medio locas, hasta agricultores ecológicos, vecinos cabreados (el de la escopeta), y se van aireando cosas del presente y del pasado de la vida de Castro, que, al parecer, antes no era así (según su antigua señora). Hay una orquesta que, de vez en cuando, canta en castellano, y la cosa deriva, como todas las fiestas… Poco más.

        Una hora y media larga de cierto sopor. No sé muy bien de qué va la película, sinceramente, y eso que, en general, el cine francés me encanta, pero esta película me ha parecido bastante infumable.

Stranger Things (Tercera Temporada, 2019)



         Al contrario que con otras series, con “Stranger Things 3” no me volví loco cuando la vi anunciada. Y, de hecho, he querido esperar un tiempo prudencial (unos meses) para ver esta tercera temporada, para que no me pillara en caliente.

        Y, a ver… “Stranger Things 3”, en su última temporada no nos ofrece nada nuevo, ninguna sorpresa destacable, pero no por ello la considero una mala serie, no me malinterpretéis. A mi la serie me sigue gustando, mucho, por sus aires ochenteros, la música, la trama (predecible) que gira siempre en torno a esos seres asquerosos e interdimensionales (¿La Cosa?) que vienen a quedarse en nuestra realidad… Y, sobre todo, por los personajes, que van evolucionando, se van definiendo mejor, y, consecuentemente, no parecen estar tan interesados en jugar a Dragones y Mazmorras. Ya no son nenes, y a algunos (y algunas) les interesa más acercarse al sexo contrario.

        La aparición de nuevos personajes (muy acertado el de Robin, que no tiene nada que ver con Batman), y que la narrativa se divida, casi desde el principio, en tres grupos independientes, pero relacionados entre sí, añade una historia más trepidante (pero no por ello sorprendente).

        Hay momentos en que el tema me recordaba, vagamente, a “Invasores de Marte” (1953), con el rollo Guerra Fría de fondo, con malvados soviéticos en territorio yanqui maquinando en los subterráneos (con una Base Secreta de esas que son completitas y que no llaman la atención para nada) del nuevo centro comercial de Hawkins, que incluye un Terminator ruso, y seres humanos convertidos en zombies recalcitrantes y sumisos (¿La invasión de los ultracuerpos?). Con el doble de publicidad (Coca-Cola y Burguer King, entre otros), el último episodio es de los más chulos de todas las temporadas, y guarda una escena post-créditos, que, seguramente, dará pie a una nueva temporada, no antes de finales de 2020, y es que, algunos hilos, quedan abiertos y sin contestar…

P.D: Enlace a Stranger Things, y a Stranger Things 2 en el blog.
P.D.D: Hay una referencia a Star Wars: El Imperio Contraataca… “Te veré en el infierno”, y yo, solté una sonora carcajada.

martes, 6 de agosto de 2019

Boi (2019)



        “Boi” (2019) es un chico que comienza su primer día de trabajo, como conductor privado en Barcelona (aunque él quiere ser escritor), teniendo como clientes a dos misteriosos clientes orientales que vienen a cerrar un importante trato, y van a estar dos días en la ciudad. Vive con su tía y con el perro de ella. De trasfondo, tenemos la historia del conflicto Taxi-VTC y un conflicto con su novia, y con la posible llegada de un crío a sus vidas. La película es una road-movie callejera, que ocurre, fundamentalmente, en el interior del coche (o alrededores), y al cabo de una hora se convierte en un thriller, dando un giro radical a la cinta, ya que los clientes orientales son más raros de lo que parecían en un principio…

        Bueno, se deja ver. Es bastante extraña, le sobra, perfectamente media hora larga de metraje, y no me ha quedado claro adonde quería llegar, pero… En fin, aquí lo dejo.

        P.D: La música me ha gustado mucho. La película está rodada casi exclusivamente en inglés, seguido de chino, castellano y catalán, y al final, francés. Hay una voz en off, que juraría es de José Sacristán.

La Casa de Papel (Tercera Temporada, 2019)



        Ya, en su día, cuando os hablé de “La Casa de Papel” (2017), os hablé que había llegado tarde a la serie. Ahora, con la Tercera Temporada (2019), me ha pasado igual. He llegado con algunos meses de retraso, pero la he cogido con las mismas ganas que la última vez. Y, es que, a pesar de que el tiempo ha pasado, la serie no ha perdido un ápice de personalidad, y sigue fiel a su estilo.


        Los protagonistas disfrutan del dinero robado, o más bien creado, en la Casa de Moneda y Timbre, en distintos paraísos. Pero, uno de ellos, Río, comete un error que le llevará a ser capturado por la “malvada policía española”, que se dedica torturarlo, como en todos los países democráticos (se dice en la serie). El grupo se volverá a reunir a las órdenes del Profesor, para dar un nuevo golpe de distracción, esta vez al Banco de España, e intentar rescatar a Río, ya de paso. 

        La incorporación de Nawja Nimri, y Rodrigo de la Serna (Palermo) al elenco, ha sido un acierto, así como los continuos flash-backs donde aparecerá Berlín explicando el nuevo, y anteriormente descartado, plan.

        El último capítulo acaba abierto, por lo que tendremos que esperar a 2020 para saber cómo acaba este nuevo y trepidante golpe. Para mí, es una de las series del año (junto a The Boys, sin duda, que, directamente, es la leche).

domingo, 4 de agosto de 2019

Quiero comerme tu páncreas (2018)



          Con “Quiero comerme tu páncreas” (2018) me he jartado de llorar. Está basada en una novela, se ha hecho el manga, una película de acción real, y ahora, tenemos el anime. Sakura es una joven de instituto, tiene una enfermedad mortal que afecta a su páncreas y va a fallecer en pocos meses.

         Un día, se fija en un joven solitario e introvertido de su instituto. Intenta salir con él, poco a poco. Le confiesa que tiene una enfermedad y que va a morir, por lo que quiere aprovechar al máximo su tiempo, pero el chico tiene el ánimo, la empatía, y la expresividad de un palo seco.

Sakura es todo amor, felicidad y ganas de vivir. Y él (no pongo su nombre, porque cuando lo dice, el ruido de un tren evita que lo oigas en la película, pero lo dice al final...) es todo lo contrario, una especie de zombie. Pero, poco a poco, Sakura va quitándole las capas que tiene el chico, que son muchas, y el amor, por fin comienza a aparecer (aquí, yo ya estaba llorando como una magdalena) y el chico cambia. Pero, claro, ya desde el principio sabes cómo va a acabar todo… Y, es que, todo, está conectado.

        La película, en algunos aspectos, me ha recordado a “Your name” (2016). Los japoneses saben hacer dramones como nadie en el planeta, son unos verdaderos maestros del romanticismo trágico, y, si encima le meten musiquita, entonces ya…


P.D: Por cierto, hay una escena post-créditos que es mejor no perderse.

The Tick (Segunda Temporada, 2019)



        Vale. Debe ser eso. Cuando los críticos ponían a parir a “The Tick” (2016-2019), debían referirse a la Segunda Temporada. La Primera, como sabréis, me gustó mucho, y en los primeros episodios me reí una barbaridad, aunque después la cosa decayó, la consideré una serie digna de ver y mencionar.

        En esta Segunda Temporada, ya no se explota tanto la faceta humorística de los héroes, casi nada, y se basa mucho más en los héroes en sí. Nuevos héroes aparecen, una nueva asociación en la cual se reúnen (La Égida, Aegis en inglés) y se controlan, y una gran cantidad de episodios donde no ocurre absolutamente nada, salvo la aparición de unas langostas que ocupan parte del protagonismo, surrealista

        El Terror, el malvado villano de la Primera Temporada, está en la cárcel, y Doña Pelusa, su mano derecha, se mete a heroína eléctrica, con el nombre de Juana de Arco. Walter, el padrastro de Dot y Arthur no es quién dice ser. SuperGuay ha perdido la chaveta. Arthur ya no parece el Woody Allen indeciso de la Primera Temporada, que era un verdadero gancho. Y, el personaje de la enfermera Dot, da, igualmente, un cambio poco creíble y radical. Hay una falta de protagonismo por parte de la propia Garrapata, y hasta el quinto o sexto episodio, no tienes muy claro quién es el villano a batir.

        Una temporada un tanto pasada por agua, que deja muchos interrogantes y preguntas sin contestar sobre la propia Garrapata. Es una lástima que haya caído tanto el nivel, y la originalidad que gozaba la Primera Temporada. En fin… A otra cosa.

La Guerra Civil Española. La Segunda República: Esperanzas y Decepciones (Editorial Folio, 1996) Varios Autores



        Esta semana llegó a mí un librito de una colección sobre la Segunda República y la Guerra Civil española, de ediciones Folio (1996). Es el número 1, y desconozco cuántos volúmenes lo conforman. Este, concretamente, se titula: “La Guerra Civil Española: La Segunda República: Esperanzas y Decepciones”, y está compuesto por una serie de artículos, previa presentación.

        Los artículos son: “La República: Esperanzas y Decepciones”, de Julio Aróstegui, “La última revolución popular” de Santos Juliá, “Fracaso de las milicias políticas”, de Eduardo González Calleja, “La transformación del sindicalismo: La UGT” de Manuel Redero San Román, y, finalmente, “Las autonomías durante la Segunda República: Cataluña y la Generalitat”, de Josep Mª Roig Rosich.

        Lo que me ha gustado de este volumen es que no tiene un lenguaje demasiado académico. Al tratarse de un volumen de 1996, quizás, en sus estudios se ha quedado ya un tanto desfasado, pero no por ello pierde interés. Tiene unas pequeñas biografías de personajes históricos en algunos de sus artículos, y los artículos aportan una bibliografía propia y final, que, posiblemente, esté ya un tanto desfasada. Son ciento diez páginas y se lee bastante bien.

sábado, 3 de agosto de 2019

Critters: Attack! (2019)



        Yo vi “The Critters” (1986) en el difunto cine López de Ayala de Badajoz, la semana de su estreno. Y, recuerdo, que, en su día, esas marionetas que venían del espacio, con forma de roedores, con una enorme boca y 580 dientes en la boca, cual pirañas peludas, rodantes y terrestres, me acojonaron mucho, junto a otros seres igual de peludos y de hijos de p. llamados “Gremlins”. La némesis de estos simpáticos bichos eran dos heavies o punkarras interestelares y cartuchos escopeteros.

        Aquello fue un bombazo, y claro, después vinieron tres películas más, de peor calidad, a subirse a un carro que no se llegaron a currar tanto. Ahora viene este “Critters: Attack!” (2019), que yo calculo que es la quinta entrega. Con cassettes, música ochentera de sintetizadores, y, afortunadamente, marionetas malas en vez de tanto jodido ordenador. Bebiendo de entregas anteriores, con escenas que recuerdan, a veces a la primera parte de los Gremlins, y presentando a Bianca, una critter femenina, blanca, con grandes pestañas y algunas sorpresas.

        En esta entrega, Drea, la protagonista, es una joven veinteañera, metida a niñera. Los critters comienzan a llegar y a cargarse a todo bicho viviente, mientras ella cuida de los dos hijos de una profesora y de su propio hermano. Allí donde van los cuatro chavales, van cayendo todos como moscas. Pronto, descubren que los bichos mueren, más bien estallan, cuando se les pone reguetón o cualquier disco de Operación Triunfo, tanto les vale, y se inicia una búsqueda desesperada por ponerles cualquier mierda que supere decibelios y niveles de inteligencia. Hay una batalla campal, en la cual cinco chicos se enfrentan a un ejército de critters, que es para echarse a carcajear de lo mala que es la escena, ya que el equipo de producción, seguramente, les tiraba las marionetas y ellos solo tenían que patearlas, con una música que ríete tú de Street Fighter, y cuyo resultado es 290 critters muertos y un tipo con una espina en la yugular andando por ahí, como si tal cosa. También aparece una “Mata Critters”, de unos noventa años, cuyo papel es casi testimonial y no viene ni a cuento.

        La película parece que la han hecho unos colegas, un fin de semana que estaban aburridos. Es bastante mala, los actores no son creíbles y el guion es para bostezar, pero afortunadamente dura una hora y media, y puede llegar a ser entretenida si te gusta el género. Hay que verla solo si eres muy fan de las películas. Por cierto, al igual que le falta humor, le falta terror.