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domingo, 5 de julio de 2020

El doble más quince (2019)



        Interesante idea la de esta película, aunque quizás me haya perdido un poco en su desarrollo. Ana es una doctora (una magnífica Maribel Verdú que borda muy bien el papel), que ya pasa de los 45 años, y que lo ha conseguido todo en la vida. Tiene la vida ideal, con su puesto de trabajo fijo, su casa, su marido y sus hijos, pero le falta algo en la vida. Es lo que, supongo, soñábamos todos los de esa generación (que es a la que pertenezco yo), pero una vez conseguido y al caer en la parsimonia del día al día, ¿Qué queda por hacer? Ana se queda con la sensación de que su tiempo ya ha pasado, y ahora se siente vacía. No tiene ya aquella idea de que un marido y unos hijos dan la felicidad.

        Eric es menor de edad, estudia en un colegio privado (de esos caros como los de la serie “Élite”), lo han echado del trabajo y en casa no van muy bien las cosas desde que falleció su padre. Siempre anda muy mal de dinero, y recurre a un chat sexual, para hacerse pasar por lo que no es y sacar un dinero extra. Así conoce a Ana, que no sabe bien que es lo que busca. El choque de generaciones está servido.  La atracción de uno por el otro, también.

        Los diálogos no me han cuadrado mucho, en ocasiones, me han parecido muy cogidos con pinza, dando por hecho que ambos tendrían conversaciones con visos de búsqueda de profundidad y análisis (lo cual no me ha resultado creíble). Hay una escena en la que suena un piano en una calle que me ha parecido un poco chirriante, supongo que todo lo contrario a lo que realmente pretendía. Y la frase que más se repite es: “Aquí no va a pasar nada”, que de tanto escucharla, ya sabes que no es cierta (y hasta eso está un tanto forzado).

         Viendo la película, me ha parecido entender al personaje de Ana, lo cual, cercano como me hallo a los cincuenta, me ha dado cierto pavor, aunque no coincido en una de sus frases que viene a decir que “los hijos no dan la felicidad” (de momento, no puedo afirmar tal cosa). También me he preguntado: ¿Hubiera podido ser una película en la que un tipo de cincuenta se enamora de una menor en un chat? Decididamente no. La dejo a vuestra elección, no es un coñazo (su credibilidad está en el aire, así así), pero tampoco para tirar cohetes. En algunas cosas, como digo, me ha hecho pensar…

Historia Hoy (Número 8, Julio 2020)



         Con el tema del confinamiento, hacía tiempo que no me llegaba la única revista de Historia a la que estoy suscrito actualmente. El octavo número de “Historia Hoy” me ha tenido muy entretenido durante dos días, y la verdad no me ha pasado como en otras ocasiones en los que algunos artículos me gustan o me interesan más que otros, en esta ocasión han conseguido engancharme desde el principio de la revista hasta el final.

       Revistas de divulgación histórica hay a patadas, afortunadamente, pero es cuestión de que uno vaya viendo unas y otras, a ver cuál le puede llegar a interesar más que otras. En este número, especialmente he disfrutado el artículo de Sargón de Acad, que lo estudié hace 26 años en la carrera, fundador del primer gran imperio mesopotámico que continuaría su nieto Naram-Sin.

        Igualmente, me ha parecido interesante los devaneos de María Cristina de Borbón, que siempre gustan a mis alumnos de 2º de Bachillerato, que suelen quedarse con estos chismes, y más cuando les pongo la canción de “Maria Cristina me quiere gobernar”. Artículo ameno es, igualmente, el de las Grandes Epidemias de la Humanidad, que conviene recordar, ya que hay gente que cree que esto de las epidemias es algo novedoso, cuando nos han acompañado desde el inicio de los tiempos, y para finalizar el artículo del General LaSalle, que estaba como una cabra en bicicleta y solía atacar con una pipa en la mano, así le fue.

sábado, 4 de julio de 2020

Le Mans 66 (2019)



        Cuando vi anunciada la película de “Le Mans 66” (2019) no me llamó la atención porque pensé que sería una “americanada” de las grandes, a pesar de que llevaba más de media docena de premios, y había oído recomendaciones radiofónicas.

        Hoy la he visto, y efectivamente, es una “americanada” de las grandes, que cuenta muchas mentiras de cómo fue aquel “Ford Vs Ferrari”, o aquel Le Mans del 66 (antes, durante y después), pero no por ello deja de ser una buena película, entretenida y que me ha tenido muy enganchado. Y eso de que la película mentía, es cierto, no lo sabía de antemano, sino que lo he investigado a toro pasado porque había cosas que me chirriaban mucho, y otras que me han llamado poderosamente la atención.

        Estamos en los años previos a la carrera narrada. Ken Miles, mecánico y piloto de coches (que en la vida real fue un británico nacionalizado estadounidense, curiosamente Bale es británico), está prácticamente arruinado, cuando el promotor automovilístico del equipo Cobra, Caroll Shelby, le propone competir con Ford en las 24 horas de Le Mans con un nuevo coche creado exprofeso para ello, y derrocar al largo reinado de triunfos de los Ferraris del amigo Enzo.

        Henry Ford II pasa horas bajas en su compañía y necesita un revulsivo. En primer lugar fracasa en su compra-fusión de Ferrari que anda arruinada (y que sería absorbida por Fiat), y en segundo lugar necesita un empujón para su marca de coches. Le Mans puede ser ese empujón y ponen toda la carne en el asador para conseguirlo. La película se ve venir de lejos, siendo muy previsible, y ya sabes a los quince minutos cuál será su desarrollo e intuyes el final incluso. Eso no le quita que, a pesar de la historia-ficción, sea una cinta entretenida, como os decía al principio, y que consiga engancharte hasta el final. La recomiendo, a pesar de sus licencias respecto a lo que realmente sucedió, porque el trabajo de Bale y Damon hace que te la llegues a creer, siendo bastante correcta en su narración y ofreciendo un producto  típico que deja un buen gusto en el espectador medio (como yo).

viernes, 3 de julio de 2020

El año del conejo. 1. Adiós, Phnom Penh (Sins entido, 2012) Tian



        La película de “Funam”, que vi hace unos meses, me ha llevado a encontrarme con este cómic que me ha parecido muy interesante, aunque tristemente está cojo, ya que es la primera parte de una trilogía que nunca se llegó a completar, al parecer, hasta donde yo sé.

        “El año del conejo” (Editorial Sinsentido, 2012) de Tian, iba a contar la vida del autor, de su familia, que tiene que huir del régimen de los Jemeres Rojos instaurado en abril de 1975 en Camboya. En esta parte, la única publicada de la trilogía, titulada “Adiós, Phnom Penh”, asistimos a la toma de poder por parte del partido comunista y a la huida de la población ante las aberraciones que comienzan a cometerse por parte de los “liberadores del pueblo”, que comienzan a asesinar a funcionarios, intelectuales, cualquiera que tenga un “peinado occidental”, posea un libro o escuche música…

        La familia huye, dejándolo todo atrás, con la única misión de acercarse a la frontera lo más pronto posible, mientras el hambre y la desolación los atenazan, y la sombra de los jemeres les amenaza.

        Es un cómic con un dibujo muy sencillo, muy infantil, pero cuyo mensaje cala, y cala mucho, ya que aquellos años oscuros fueron aberrantes, y conviene no olvidarlos, y menos hoy en día, donde hay tanto admirador de las prohibiciones, tanto liberador disfrazado… Lo recomiendo. La pena es que no se hayan publicado los dos siguientes tomos.

La República y sus enemigos (Almuzara, 2ª edición, 2018) Manuel Chaves Nogales



        Como llevo un mes entusiasmado con los libros de Manuel Chaves Nogales, después de haberme leído “La España de Franco” y los magníficos nueve relatos que conforman “A sangre y fuego”, que versan sobre la Guerra Civil española, lo siguiente en caer ha sido “La República y sus enemigos” (Almuzara, 2ª edición, 2018), que me ha parecido otra maravilla de libro.
Chaves no se corta en culpar a Izquierdas y Derechas...

        Y es que Chaves Nogales es único narrando, explicando lo que acontecía a su alrededor, con una claridad y una visión impresionantes. En “La Republica y sus enemigos” que podríamos dividir en dos partes claras: Comienza contándonos la temprana Sanjurjada que quiso acabar con el Gobierno republicano, infructuosamente, pero pronto salta a los intentos desestabilizadores en La Rinconada y La Rioja por parte de anarcosindicalistas, que narrado por Chaves, no puedes dejar, al menos, de sonreír, frente a algunas escenas surrealistas.
Los hechos protagonizados por anarcosindicalistas en La Rinconada y La Rioja, y narrados por Chaves, llegan a ser delirantes...

        Posteriormente, se pone serio para contarnos los hechos acontecidos en Asturias, con cientos de muertos (muchísimos ejecutados), heridos y la destrucción de Oviedo, buscando siempre narrar los hechos de la forma más fiel y clara posible.
Aquí habla de las utopías de algunos pensamientos a la hora de llevarlos a la práctica con seriedad...

        La segunda parte del libro se basa en seis entrevistas realizadas por Chaves a miembros del gobierno republicano: Alcalá Zamora, Manuel Azaña, Largo Caballero, Fernando de los Ríos, Marcelino Domingo y Alejandro Lerroux, que están realizadas prácticamente con el nacimiento de la República, y donde los políticos muestran sus anhelos, sus miedos, y sus esperanzas frente a esta nueva situación a la que se enfrenta el país.
Me ha parecido muy interesante la entrevista a Fernando de los Ríos y cómo ya se gestaban los nuevos pueblos de colonos (yo vivo en uno) que vieron la luz ya con el Franquismo de los cincuenta...

        Para mí, es más jugosa la primera que la segunda parte del libro, en parte por el tonillo irónico que usa Chaves al escribir sobre determinados hechos, algo que en la segunda parte, al ser entrevistas, no se avista en ningún momento, siendo simplemente un elemento transmisor, y riguroso, de los entrevistados. En definitiva, me ha gustado tanto, que auguro pronta lectura de alguno de sus libros. Garantizado.

jueves, 2 de julio de 2020

Kalashnikov (2020)



        “Kalashnikov” (2020) es un biopic ruso sobre la vida del creador del fusil de asalto del mismo nombre, también conocido como AK-47. Es una película que parece realizada por unos colegas salidos de un club de teatro, que se han propuesto hacer un panfleto propagandístico sobre el personaje, mostrándonos a un Kalashnikov, que ya, desde su más tierna infancia, fabricaba armas mortíferas en su pobre aldea (aunque todos los campesinos visten muy pulcramente).

        Estamos en plena Segunda Guerra Mundial, y Kalashnikov es herido en un brazo durante una batallita. En su retiro, se pone a filosofar sobre como un alemán tira 40 balas con su ametralladora mientras grita Achtung!!, y los rusos casi se tienen que liar a pedradas. Así que, con la ayuda de unos camaradas obreros de un taller mecánico, hace su primer prototipo que alucina al Estado Mayor soviético.

        Tras muchos ringo-rangos, en los que se incluyen una persecución sin sentido a su persona por parte de un agente del NKVD que estaba aburrido, la historia de un hermano que no viene a cuento, y una historia de amor que no se cree nadie, el amigo Kalashnikov alcanza el reconocimiento cuando su fusil comienza a fabricarse como churros en 1947.

        La película solo tiene de interés la historia del personaje en sí. Está llena de diálogos absurdos, actuaciones muy teatrales y escenas sin demasiado sentido. No hay escenas de batallas (bueno, una de un minuto y medio), ni tiros que no sean al aire o a cartones o bidones, ni explosiones espectaculares, y si hay mucho de abrir los ojos como platos y pasear uniformes comprados en un bazar. Posiblemente, con media hora menos, te contaría lo mismo. No es de lo mejor que hayan sacado los rusos en cuanto a cine bélico se refiere en los últimos años, pero se deja ver.

Aquí el padre de la criatura posa orgulloso con su creación.

miércoles, 1 de julio de 2020

Mientras la ciudad duerme (2019)



        “Mientras la ciudad duerme” (2019) es un película policiaca, que bien podría haberse llamado “Joder, qué puñetera noche”, ya que en el transcurso de la primera noche de un policía novato en Los Ángeles, a él y a su instructor, un agente con 25 años de servicio, les pasa absolutamente de todo, metiendo lo que cabría en una serie de varias temporadas en dos horas de cinta. El título, aun así, es desafortunado, ya que ya hay otra cinta de 1950 de John Houston con el mismo rotulo.

        Algunas escenas, algunos diálogos, e incluso la propia película en sí, no nos van a parecer extremadamente originales, e incluso ciertas escenas o recurrencias ya las hemos visto en otras películas o series, desde “Colors” (1987) hasta la serie “The Beast” (2009) con un, aún, Travis Fimmel que hacía de policía novato a la sombra de Patrick Swayze. Pero, eso solo son dos ejemplos, porque los arquetipos se repiten bastante en los últimos treinta años.

        Borrachos, yonquis, familias desestructuradas, asesinatos cometidos por dos locos sueltos… De todo hay en la noche californiana, y estos dos policías se deberán enfrentar a todo ello, mientras resuelven sus diferencias y sus vidas en una sola noche, en la primera noche en la que patrullan… No es mala película, pero el guion hubiera dado para una serie perfectamente, y aparte de entretenerte, no te contará nada nuevo...

martes, 30 de junio de 2020

The Gentlemen: Los señores de la mafia (2019)



        “The Gentlemen: Los señores de la mafia” (2019) de Guy Ritchie me ha encantado. La he disfrutado como un crío pequeño con juguete nuevo. Primero por el estilo que se gasta, tipo “Cerdos y diamantes”, y otros productos de cuando este Ritchie hacía cosas interesantes antes de meterse en el rollo Hollywood y Disney con Aladino y otras cosas que no le pegaban.

        En fin, ¿Qué tenemos aquí? Pues mafiosos ingleses de la marihuana, con su pizca de comedia, humor, surrealismo y mucho vestuario para montar una trama en torno a la venta de un negocio de la droga, narrado como si fuese un guion cinematográfico por un gran Hugh Grant que se sale en esta cinta.

El resto del reparto también lo hace genial, con Matthew Mc Conaughey, Charlie Hunnam (que se va superando después de “Hijos de la anarquía”) y un Colin Farrell con un papel como anillo al dedo. Los diálogos son bien buenos, bien planteados, con una trama con diversos giros (algunos muy divertidos) y un final bastante dinámico. Sus casi dos horas se te pasan volando, y hay un par de guiños en escenas finales que conviene no perderse, al igual que en los créditos.

        De verdad, una buena película para pasar una tarde entretenida de cine. No es de las que defraudan, para nada.

lunes, 29 de junio de 2020

Plan de salida (2019)



        “Plan de salida” (2019) es una película rara de narices. La sombra de “Juego de Tronos” es alargada, y me trago sistemáticamente, cualquier cosa donde salgan sus actores principales. Craso error, lo sé.

        En este caso, tenemos a Nikolaj Coster-Waldau, aquí Max, que es un agente de seguros de vida. El tipo se quiere suicidar porque le han descubierto un tumor cerebral incurable, aparte de estar pasando una crisis existencial del tamaño de una locomotora. Se intenta suicidar varias veces, sin éxito, y mientras investiga un caso de un asegurado desaparecido, averigua que hay un hotel, el hotel “Aurora”, que te ayuda a suicidarte con las mejores “técnicas”…

        Estando en el hotel, comienza a ver cosas que le chirrían bastante, y que le hace plantearse algunas decisiones. Es una película lenta, difícil de digerir precisamente por su lentitud (y su ida de olla), y a la que yo, como espectador de la Extremadura rural, le arreglaría los desajustes y las dudas con una visita a un pantano y a corretear bajo el sol, que están muy grises y mustios.

¡Tiembla, Roma! (Ponent Mon, 2018) Fred Duval, Jean-Pierre Pécau, Fred Blanchard, Fafner



        El tema de las distopías y de las ucronías es algo que me gusta mucho. Me fascina esa historia alternativa que muchas veces se nos proponen en series (no pude con “El hombre en el castillo”, lo siento, me pareció infumable), libros, cómics… Los más famosos en el mundo del cómic, o por lo menos para mí lo fueron, eran los “What if…?” publicados por Marvel hace ya treinta años (o más), que hacían las delicias de cualquier lector, o aquellas mezclas de personajes de Marvel y DC Cómics, que no tuvieron mucho éxito (aunque yo tengo algunos guardados que no estaban tan mal).

No me neguéis que el parecido no es más que razonable (Ian McShane). Incluso hay una imagen de Jack Sparrow, parecida...

        Este cómic, “¡Tiembla, Roma! (Ponent Mon, 2018) con guion de Fred Duval, Jean-Pierre Pécau y Fred Blanchard, y con dibujo de Fafner, parte de esas ideas, de una ucronía, que no deja de ser una idea bastante original, que podría haber cambiado, perfectamente, la historia del mundo, y de la humanidad.
         Uffff, de verdad, no dudo que Fafner no sea un buen dibujante, pero en este cómic patina el dibujo, y mucho...

         Imaginemos que Espartaco, con ayuda de los piratas cilicios, hubiera llegado a Sicilia, huyendo de los romanos. El cómic nos planeta de que pudiera haber establecido allí una República de Libertos, que tarde o temprano, hubiera caído en desgracia al tener enemigos tan poderosos como los romanos justamente enfrente, que, guiados por César, hubieran derrotado a los antiguos esclavos…

        Pero, imaginemos que César, en dicha batalla, hubiera quedado ciego, y que, Marco Antonio y Cleopatra, tomando la iniciativa, hubieran desembarcado en la península itálica, poniendo en jaque a Roma, y que, en Palestina, Germánico, hubiera perdonado y dado largas a Jesús de Nazaret (que se hubiera perdido en las brumas de la Historia…)
                   ¿Val Kilmer en "Willow" o Jon Nieve de "Juego de Tronos"?

        De eso va ¡Tiembla, Roma!. Que no deja de ser un cómic entretenido, con una idea original (es lo que lleva a favor), aunque le mete algunas patadas a la Historia, por mucha ucronía que sea, ya que hace referencias a sectas judías escondidas en alcantarillas en la primera mitad del S.I a.c, o a “españoles” donde no debería, cuando no nos encontramos a Cleopatra en trikini fumando una cachimba con Marco Antonio.... En contra, además, comentar que no me ha gustado el dibujo presentado por Fafner, y que algunos personajes parecen recordar a Jack Sparrow, Ian McShane, Val Kilmer o Jon Nieve, por citar algunos ejemplos, lo cual le resta un poquito de “seriedad” al cómic en general.
      Trikinis, Cleopatra y Marco Antonio "Ojo pipa" fumando en cachimba...

        En definitiva, es un cómic para los que, como en mi caso, les gusta la historia-ficción o alternativa, y dejando de lado lo comentado, pues lo disfrutas por la ida de pinza que te presenta, con un Bruto asesinado por un César ciego y fiel a la República. Alea jacta est.
         Faltaban unos noventa años para que cierta secta judía le diera por esconderse en las alcantarillas...

domingo, 28 de junio de 2020

The Viking War (2019)



        Con “The Viking War” (2019) estamos ante otra de esas películas que da vergüenza ajena, pero además mucha, en cantidades industriales, de lo malísima que es. Esta es la típica película cuyo guion se hizo un fin de semana de borrachera, y se realizó en la parcela de un tipo que invitó a sus colegas, y cuyo montaje y producción no llevó más de tres o cuatro días.

        Estamos en las Islas Shetland en un  momento indeterminado entre el S. IX-X, y los bersekers, unos mamarrachos disfrazados de las mil maneras posibles (con espadas con punta roma y de distintas épocas, minifaldas y peinados de seis leuros) tienen atemorizada a la población local, que nunca han podido hacerle frente… Hasta ahora, que tienen a Darcie Lincoln (actriz requetemala como ella sola, pero muy atractiva, hay que decirlo) para comandarlos.

        La película, como digo, es delirante. La serie “Vikingos” ha traído más mal que bien, ya que son hordas los que en su estela, hacen estas pifias realizadas con 300 leuros de presupuesto, y quizás me estoy excediendo. Salen campos de cultivo donde se ven las ruedas de los tractores, todos los disfraces recién comprados en un bazar chico, el atrezo de juguete, mezcla de razas, castillos medievales, peleas teatrales… Una vergüenza de cinta que será venerada en unos años como película de culto, pero, hasta que eso llegue, ahórrate las casi dos horas de suplicio puro y duro…