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lunes, 8 de abril de 2019

Drácula (Ediciones B, 2011) Azpiri, Forges



        Desconocía totalmente, esta magnífica colaboración de Azpiri (1947-2017) y el maestro Forges (1942-2018), titulada “Drácula” (Ediciones B, 2011), con el subtítulo “Horreibols and terrifics books”. La combinación de ambos artistas en este pequeño tomito, basado en un clásico del terror, como es Drácula, es brutal. Azpiri pone el dibujo, la ilustración, y Forges sus típicos personajes, cargados de un humor buenísimo, sano, del que te ríes a carcajadas.

        En las páginas finales, añaden, para más regocijo del lector, unas páginas extra de tomas falsas, escenas eliminadas y un making off, más tronchante si cabe, que hace las delicias de cualquier amante del arte de estos dos grandes artistas, ya desaparecidos, pero siempre presentes.


        Desde luego, no hace falta decirlo, que, si tienes oportunidad, no dejes pasar la ocasión de leer “Drácula” de Azpiri y Forges.

Vida y muerte de Federico García Lorca. (Penguin Random House, 2018) Ian Gibson, Quique Palomo



        No es la primera vez que en el blog le dedicamos una entrada a un cómic de Lorca. Ya hace un tiempo comentamos el cómic de Carles Esquembre, “Lorca. Un poeta en Nueva York”, basado en aquel hito en la vida del poeta, que fue, atravesar el charco para conocer, invitado por varios amigos, y huyendo de una depresión, la vida (y la noche) neoyorkina.

        En “Vida y muerte de Federico García Lorca” (editado por Penguin Random House, 2018), rizamos más el rizo al tratar la vida de Lorca, desde sus primeros recuerdos, hasta su muerte. Sus primeros recuerdos, sus primeros poemas, sus travesuras, sus estudios, sueños, su paso por la Residencia de Estudiantes… De la mano de una de las personas, que, posiblemente sabe más de su vida, el hispanista y biógrafo del poeta, Ian Gibson, y del dibujante Quique Palomo.

        En una “trigama” de colores (azul, negro y blanco), y en sencillas viñetas, la narración del cómic es rápida, pasando de suceso en suceso, y presentando a los distintos personajes, hechos, acontecimientos, que marcaron la vida del poeta granadino.
       Es una obra interesante. Que se lee rápido, que se lee muy bien, y que me ha parecido ciertamente didáctica, y muy recomendable.

domingo, 7 de abril de 2019

La noche de doce años (2018)



        El año es 1973. Uruguay está, después de unas décadas de democracia, bajo el yugo de una cruel y sanguinaria dictadura militar. Una noche, algunos presos del grupo Tupamaros (un grupo radical de izquierdas, especializado en guerrilla urbana) son sacados, secretamente, por los militares. A los que no han matado, los piensan volver locos.

        La historia gira en torno a tres de esos presos, que, durante doce años, aguantan las continuas torturas físicas y psicológicas, el aislamiento, la más absoluta de las locuras. Privados de hacer sus necesidades, de hablar con otros seres humanos, de lo más básico. Sus sueños, sus recuerdos, sus ilusiones, y la comunicación morse entre ellos será lo único que los mantenga medianamente íntegros.

         La película es dura. La película está muy bien planteada, y creo que bien narrada desde el rigor histórico de aquellos días, de aquellos hechos. Pepe Mújica, que posteriormente fue presidente de Uruguay, fue uno de aquellos presos. Cuando le preguntaron si le había gustado la película, contestó: “La sufrí”.

        La cinta dura dos horas, en las cuales uno se revuelve en el asiento, y piensa: “Yo no hubiera aguantado ni dos días”. Independientemente de ideologías, dictaduras y políticas, en “La noche de doce años” (2018) sale lo mejor, y lo peor, del ser humano. Los actores, los tres principales (Chino Darín, Alfonso Tort y Antonio de la Torre), sublimes, destacando en mi opinión Antonio de la Torre, por el cual, tenemos por aquí una especial predilección. Otra de esas películas que creo que deberíamos ver todos.

P.D: Tiene un saco de premios… No me extraña.

La Ilíada y La Odisea (Marvel, Panini, 2017) Roy Thomas, Miguel Ángel Sepúlveda, Greg Tocchini






        La Ilíada y La Odisea me las leí, ciertamente, siendo muy joven. En casa había una edición ilustrada de Círculo de Lectores de los años setenta, que aún conservo. Y aquellos dibujos fueron una invitación a la lectura. Es verdad que, de muchas de las cosas que leía, mi joven mente no se enteraba de la misa a la media, pero eso me dio pie a leer más, mejor, más tarde e ir entendiendo aquella maravillosa historia que se le atribuye a Homero, un tipo que quizás no existió, que quizás no fue uno, sino varios, y que de existir tuvo que ser un verdadero genio sin duda.


         Hacía tiempo que le tenía ganas a una publicación que Marvel había publicado hacía unos años. La integral de “La Ilíada y La Odisea” (2017), que resumía muy bien en cómic las peripecias de los diferentes héroes griegos por conquistar y saquear Troya. Cada vez que nos acordamos de aquellas aventuras, es difícil no pensar en Héctor sembrando la muerte allá por donde iba, en la bella Helena, en Aquiles llorando amargamente la muerte de Patroclo, o en Paris lanzando sus flechas guiadas por el dios Apolo…


        En el cómic pierde un poco la esencia del libro, pero no por ello deja de ser una maravilla engancharte de nuevo, de mano de algunos de los mejores artistas de Marvel (Roy Thomas, Miguel Ángel Sepúlveda, Greg Tocchini), a aquellos míticos combates, las disputas e intervenciones de los dioses griegos en la pugna o en la terrible vuelta de diez años por parte de Odiseo (Ulises) a Ítaca, su hogar, para encontrarse su casa, su palacio, invadido de pretendientes a la mano de la que creen viuda, la sensata Penélope.


        En la primera parte, La Ilíada, nos encontramos ya la guerra comenzada entre griegos y troyanos, y llega hasta los funerales de Héctor. Y en la segunda, La Odisea, la narración de Odiseo de sus aventuras y desventuras se sitúa en gran parte en la corte de los faecios hasta que estos le dejan en las playas de su reino, para acometer la venganza contra los usurpadores de su casa.


        El cómic es terriblemente entretenido, tiene un aire Marvel de finales de los ochenta, principios de los noventa, que a mi me ha encantado. Es un buen tocho, pero es uno de esos cómics que disfrutas desde la primera hasta la última página, por su trabajo, su calidad, su presentación y narración. Muy recomendable.

sábado, 6 de abril de 2019

El silencio de otros (2018, Amudena Carracedo, Robert Bahar)



          “El silencio de otros” (Almudena Carracedo, Robert Bahar, 2018) es un documental que he podido ver, en dos ocasiones, en los últimos meses. La primera vez que lo vi, me quedé mucho tiempo pensativo, y no pude escribir ni media línea. Posteriormente, al verlo de segundas, he superado el impacto anterior y creo que es uno de esos documentales que me gustaría ponerles a los chicos de Bachillerato. Aunque, tristemente, no lo haré, pues he visto y comprobado en mis clases, que la barrera del 36 no se ha superado, tres generaciones después hay rencores, hay fisuras y ciertos encontronazos. Lo veo cada vez que voy a Guadiana del Caudillo, donde el mal rollo por el nombre del pueblo sigue hoy en día, mientras escribo estas líneas.


        A mí, en ocasiones, me quieren poner en apuros preguntándome por la República, por Franco, por… Yo aquellos tiempos no los viví, pero si los estudié. Y desde mi punto de vista, que enfada a muchos, se cometieron crímenes por los dos bandos, aunque la represión franquista fue más brutal, más sistemática, más calculada, y más alargada en el tiempo. Como le oí a Pérez Reverte una vez: “Hijos de puta había por todas partes”, y es una idea que comparto, de igual manera que también creo que, las personas que salen y hablan, y cuentan su historia en el documental, tienen derecho a saber donde están enterrados sus seres queridos, y darles una sepultura más digna que la de una cuneta de carretera, sean del bando que sean, ya que fosas de Nacionales también las hay, y habría que localizarlas igualmente. Hay que recuperar la memoria de todas las víctimas, absolutamente de todas, independientemente de colores o ideologías.


         Entristece ver cómo, poco a poco, van falleciendo sin ver la posibilidad de encontrar a aquellos seres queridos, para poder así cerrar heridas. Muchas veces se nos dice, se nos recuerda, que España es el segundo país con más desaparecidos después de Camboya (creo que habría que investigar aún las fosas de los gulags soviéticos), y creo que no costaría tanto cerrar ese episodio de nuestra historia. Tampoco me hace mucha gracia que tipos como Yagüe, que masacró mi ciudad (en el documental salen muchas imágenes de los fusilados en Badajoz, aunque no se haga referencia al hecho), tenga calles y plazas dedicadas por media España. Es algo que no entiendo.


         En fin. No busco polémicas (habrá algunos que me llamen facha, y otros rojo, es algo que me ocurre a menudo). Ya que el blog tiene otro enfoque. Pero creo que este, y otros documentales (sobre la represión franquista, o la republicana…) nos ayudan a ampliar nuestras miras, nuestro conocimiento de la historia, y nos dan más datos para manejar. Acumula algunos premios, y arrastra cierta crítica por parte del periodista Willy Veleta, en su artículo “Tres errores de El silencio de otros”, que también merece la pena que leáis, para contrastar informaciones, que es un ejercicio muy sano.

Emboscada final (2019)



       Cada vez que hablamos de la pareja, mítica, de Bonnie y Clyde, siempre solemos cometer el triste error de verlos como una especie de Robin Hood del Siglo XX. Las películas, los libros (se llegaron a hacer poemas sobre ellos) y los documentales sobre la armada pareja se han encargado de darles esa aura de grandeza y buen rollo, que, lejos de la realidad, no existió.


       La verdad es que… Los dos eran unos asesinos sanguinarios, no eran Romeo y Julieta ni nada parecido. Se dedicaban a dejar un rastro de muertos por donde iban pasando. En “Emboscada final” (2019), vemos el punto de vista, único hasta el momento, de los dos Rangers de Texas que persiguieron hasta el final a la pareja (1934), que mucha gente llamaba héroes.


      La película no tiene demasiada acción, una narrativa lenta, pero cumple cualquier expectativa de sobra, ya que los dos actores que tenemos en plantel: Kevin Costner y Woody Harrelson brillan como ellos solos. Tienen tablas y el papel les viene al pelo, y si encima le sumas unos buenos secundarios (Kathy Bates, John Carroll Lynch…), el entretenimiento sobre la persecución y muerte de los idolatrados Bonnie y Clyde lo tienes garantizado, aunque no la veracidad de la historia que, al parecer, no fue exactamente como nos cuentan en esta cinta (aunque sobre esto, hoy por hoy, no se ponen de acuerdo y hay cierta polémica, cada uno cuenta una versión).


       Resumiendo… Buena película para pasar el rato, muy recomendable y entretenida. Ya me dirás que te pareció.



El cuento de una rata mala. Bryan Talbot (Astiberri, 2013)




        “El cuento de una rata mala” (Astiberri, 2013) de Bryan Talbot, me lo leí hace (casi) treinta años, prestado por un compañero de facultad que estudiaba filología. Se lo había traído de Londres, junto a un saco de libros, cómics y diferentes publicaciones en inglés (también muchos fanzines, que por mis lares eran casi desconocidos, y que llamaban mucho la atención), tras un par de semanas por allí.


        Con mi inglés macarrónico, y con un diccionario bilingüe en la mano, me lo leí, y releí en un par de tardes. Me pareció una perturbadora maravilla.

        Es la historia de una joven. Helen Potter, que se ve mendigando por las calles de Londres, tras haber huido de su casa. Sola, con la única compañía de una rata domesticada, que escucha sin chistar sus continuas pláticas y la historia de su vida. Una vida con una madre que no la quiere, y con un padre, al cual adoraba, pero que un mal día comienza a abusar sexualmente de ella.

        Una vida rota desde la infancia. Tristemente. Y la búsqueda por encontrarse a sí misma, a enfrentarse a su futuro, y a encontrar la Paz interior que tantísimo necesita, y desea.

        Creo que es un clásico de los cómics. Bryan Talbot supo ver, y reflejar magistralmente, una problemática a la cual la sociedad no está preparada. Fue un cómic valiente hace (casi) treinta años, y lo sigue siendo hoy en día. Es un autor muy interesante, y hace un tiempo le dediqué por aquí una entrada a su cómic “La virgen roja”. Es una de esas lecturas imprescindibles, ganadora Premio Eisner a la mejor novela gráfica de 1995, y con un excelente y revelador prólogo de Neil Gaiman. No puedes perderte “El cuento de una rata mala”.

viernes, 5 de abril de 2019

Ralph rompe Internet (2018)



        Una tarde lluviosa de viernes es ideal para alquilar “Ralph rompe Internet” (2018), la secuela de “Rompe Ralph” (2012), que tuvo, creo, más éxito del esperado, y que, en su día, no divirtió mucho en casa, al ver casi desde el principio referencias estupendas para aquellos que vivimos las salas recreativas de los años ochenta y noventa, finiquitadas tras la llegada de internet a nuestros hogares y a nuestras vidas.


        Si en “Rompe Ralph” se nos presentaban los personajes, protagonizados por un malo de un juego clásico que no quiere ser malo, y por una princesa piloto de un mundo de chuches, que se ve condenada al ostracismo de su juego, aquí la cosa cambia…


        “Sugar Rush”, el juego de la dulce Vanellope, ha sufrido la rotura del volante de la máquina recreativa. Como la empresa que lo creó, quebró hace unos años, la única esperanza que hay ante la inminente desaparición de la máquina del salón de recreativas es hacerse con un volante nuevo (o seminuevo) en el desconocido mundo de Internet.

         La misión de Ralph y Vanellope será hacerse con uno en eBay, pero la cosa no es tan sencilla, como os podréis imaginar…

         Esta película cierra el círculo, ya que no habrá supuestamente más continuaciones de las aventuras de Ralph (O eso creo mientras escribo estas líneas), y es una pena, ya que la película va de guiño en guiño, de gag en gag, y creo que es de las cintas de las que no esperas mucho, pero que finalmente te entretienen de principio a fin. Algunas de sus escenas son, simplemente, geniales, te tienes que reír, sobre todo con el papel de las princesas Disney, que son bastante peculiares. Ideal si tienes más de cuarenta años y eres un amante de aquellas viejas arcade de cinco duros.


         P.D: Hay una pequeña escena post-créditos, tras los veinte minutos de… Créditos.

El fotógrafo de Mauthausen (Norma editorial, 2017) Salva Rubio, Pedro J. Colombo, Aintzane Landa



           Cuando hace un tiempo vi “El fotógrafo de Mauthausen” (2018) de Mario Casas, me quedé con unas ganas tremendas de poder leer el cómic, ya que sabía de su existencia (de hecho lo compré, como os decía cuando comenté la película, y lo tenía aparcado), y para mí era cerrar el circulo en torno a la figura de Francesc Boix, que es interesantísima, y desconocida, aún por desgracia, a grandes rasgos, en muchos de los círculos de historiadores, intelectuales, y personas de a pie de este país.

        Aparte de las diversas vicisitudes que pasé para ver la película, después me quedé con ganas de más. Y estos meses he estado buscando información sobre la persona, los hechos, el campo y los prisioneros, para convencerme (más aún si cabe) de que Boix y sus compañeros de prisión fueron unos auténticos héroes. Héroes sin el justo reconocimiento.

        El cómic “El fotógrafo de Mauthausen” (editado por Norma editorial, 2017) tiene como guionista a Salva Rubio (Ya os hablé de él cuando comenté el cómic de Monet), como dibujante a Pedro J. Colombo y dando color a Aintzane Landa. Al leerlo, ya desde el principio, me di cuenta que no tiene mucho que ver con la película. De hecho, difieren en muchas cosas, pero no en lo básico, que en definitiva es: La brutalidad y la atrocidad, la inhumanidad y la barbarie nazi practicada en los campos de concentración, de exterminio, durante toda la guerra.

         El cómic es una verdadera pasada, desde el principio hasta el fin. Se toma sus licencias narrativas, con algunos personajes ficticios y la modificación de algunos de los hechos acontecidos en el campo, pero.... ¿Modifica eso sustancialmente la historia? Yo creo que no. Aparte de la historia en sí, narrada en viñetas. El dossier histórico y fotográfico que acompaña el tomo es, simplemente, impresionante. Con narraciones exhaustivas de los hechos, acuarelas de las fotografías, y datos adicionales de los personajes, situaciones y hechos narrados. Le saqué algunos defectillos a la película, pero al cómic no se los veo tanto. A mi me ha encantado, y, de hecho, os lo recomiendo. La figura de este hombre, y de tantos y tantos que murieron, y que sufrieron el exilio, no debería ser olvidada.

jueves, 4 de abril de 2019

La balada del norte. Alfonso Zapico (Tomo 2, Astiberri, 2017)



        Era inevitable que, tras leer, el primer tomo de “La balada del norte” (Astiberri, 2015), me metiera de lleno en este segundo tomo. La acción final del primer volumen, me dejo en ascuas y con ganas de saber más sobre nuestros protagonistas, Tristán e Isolina, y su participación en la Revolución de Asturias (1934), que viven de primera mano, desde puntos de vista diferentes, desde prismas antagónicos, aunque ellos no lo quieran.

       Tenemos Asturias, o gran parte de ella, levantada contra las fuerzas de la República: Guardias Civiles, Guardias de Asalto y Carabineros apenas pueden resistir el empuje de los mineros, ferroviarios y demás colectivos unidos a la Revolución Social. Las diferencias existen entre ellos, y en gran parte del tomo se nota, se aprecia, cierto surrealismo en acciones y escenas que se desarrollan entre tiros y bombas.

El marqués de Montecorvo se ha refugiado en casa del Gobernador, junto a Tristán, y son testigos de primera fila del caos que gobierna por todas partes. Muertos en las calles (Oviedo seriamente castigada), ejecuciones, asaltos…

        Isolina quiere participar en la batalla, pero su padre no le deja. E instalados en casa de un abogado, vivirán parte de ese surrealismo fratricida al que antes hacía mención.

          Alfonso Zapico lo vuelve a conseguir con este segundo volumen de “La balada del norte”, pero la tristeza que tengo es, hoy por hoy, no saber como acaba esta fantástica historia, ya que el tercer volumen no ha sido publicado y no tengo noticias de cuando saldrá a la luz. Hasta que llegue, esperaremos impacientes, otra genialidad hecha cómic de este gran artista. Lo dicho, como el anterior: Imprescindible.