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domingo, 13 de diciembre de 2020

El hijo del otro (2012)

 

        “El hijo del otro” (Francia, 2012) nos sitúa en Israel. Una familia judía, normal y corriente, se da cuenta de que su hijo no es su hijo, cuando este, al apuntarse al servicio militar, da un grupo sanguíneo distinto al de ellos.


        Pronto se inicia una investigación, y resulta que el bebé fue cambiado por otro, palestino, en una noche de ataque con misiles. En la confusión, fueron cambiados, y cada uno hizo su vida hasta este preciso momento.


        Entonces se plantean toda una serie de preguntas, dudas, sobre qué hacer, cómo reaccionar, las vidas cambian y los sentimientos afloran. Los dos chicos, igual que sus respectivas familias, sufren esta nueva situación, ya de por sí traumática, a la que hay que añadirle el coctel de la política, el conflicto palestino-israelí, las diferencias culturales-religiosas… 


        Una cinta interesante. El tema de los bebés cambiados no es nuevo en el cine, pero he de reconocer que esta película presenta una historia peculiar, bajo un prisma más complicado (y sufrido) de lo que sería, quizás, en otro país y en otras circunstancias.

Hemos llegado a las 2000 entradas en el blog.

 

         Pues que hoy estamos de enhorabuena por el Patio-Lavadero. Celebrando las dos mil entradas alcanzadas. Parece mentira, que hace doce años, cualquiera nos iba a decir que llegaríamos a tantísimas publicaciones, pero aquí seguimos.


        Con solo 154 seguidores. Una media de 200-300 visitas diarias, desde todas partes del mundo, “¿Cómo Quieres Que Cuente estrellas?” es el blog extremeño más longevo, en activo, y con más entradas publicadas desde que comenzamos en 2008.



         Los más viejos del lugar se acordarán que empezamos contando las historias mitológicas de mi difunto Michel IV de Gato, y Micho I (que aún vive, pero ya no conmigo). Posteriormente, decidimos darle un giro radical al blog antes de caer en el anquilosamiento y la repetición, y desde hace unos años, como sabréis, hacemos comentarios cortos, opiniones, de no más de veinte líneas, de cómics, películas, series y libros, lo que también nos ha situado como uno de los blogs de entretenimiento (en cuanto a opiniones sobre cómics, películas…) más seguidos-leídos del país (en 2018 estábamos en el puesto 47).


        Con una media de cinco entradas semanales publicadas, y con presencia en las principales Redes Sociales (Facebook, Twitter, Instagram y Tumblr), al blog solo le queda seguir por este camino, pasito a pasito, intentando hacernos cada vez más visibles y leídos.


Os queremos, pero 2020 se puede ir por el WC perfectamente...

        Os queremos dar las Gracias, por estar ahí, por leernos, y por vuestro apoyo. Un maullido muy grande, y a seguir contando estrellas.

El Maestro de Armas (Norma, 2017) Xavier Dorison, Joël Parnotte


 

        Estamos en el S. XVI, concretamente en 1537, y en las recónditas montañas nevadas francesas, una pequeña expedición protestante, guiada por el que fuera Maestro de Armas del Rey (Hans Stalhoffer), intenta llegar a Suiza, con una Biblia muy peculiar en su poder, para ser editada en dicho país. La Biblia, en vez de latín, está escrita en francés, y los católicos quieren a toda costa que la Biblia llegue a Suiza, se edite y se propague en la lengua vulgar. 


        Paralelamente, el viejo Hans Stalhoffer, mantiene un duelo con el nuevo Maestro de Armas (católico) del Rey Francisco I de Francia, sobre cual es mejor espada: La espada larga y tradicional que defiende Stalhoffer, que viene de la Edad Media… O la espada ropera, que usa magistralmente, el conde de origen italiano Maleztraza (una especie de Iñigo Montoya requetemalvado y pérfido). 


        En este cómic, “El Maestro de Armas” (Norma, 2017) de Xavier Dorison (guion) y Jöel Parnotte (dibujo y color) confluyen varias temáticas del primer tercio del S.XVI: La aparición del protestantismo en Europa con Lutero, y las intestinas guerras civiles que por motivos religiosos se mantendrán en Francia entre cristianos, entre los llamados Hugonotes (protestantes calvinistas) y los “Papistas” (Católicos). Igualmente, hay una historia, una pugna muy interesante, entre dos maestros de esgrima: Uno viene de la tradición medieval, y ha ganado muchísimos combates, duelos y torneos con su espada larga. Otro aboga por la Edad Moderna, por la sofisticación de la espada ropera, ligera, y tan barata que no solo la lleva la nobleza al cinto. Este cambio de Era o de Edad, que en la época no era perceptible se nota, además, cuando hay señores que quieren seguir cobrando lo que en la Monarquía Hispánica (concretamente en Cataluña) llamábamos los “Malos Usos” a los campesinos: El derecho a cobrar por coger leña del bosque, por cazar, por usar recursos al fin y al cabo, que junto al cobro del Diezmo por parte de la Iglesia, posiciona a los católicos, amarrados a dichas tradiciones, como los “malvados” del cómic. Se echa, quizás en falta, una mención más destacable al panorama internacional, donde Carlos V era amo y señor de Europa, muy por encima del aquí admirado Francisco I.


        El cómic es una “road movie” en cierto aspecto (con algunos puntos, salvando las distancias, que me han recordado a los cómics de “The Witcher”), una huida hacía Suiza huyendo de la intolerancia, como muchas películas de la Segunda Guerra Mundial, donde los judíos intentaban huir al libertario país de los quesos y las cimas, obviando que los calvinistas no eran, precisamente, unos inocentes adorables (que se lo digan, por ejemplo, a Miguel Servet, sin ir muy lejos).

No me digáis, que este tipo no os recuerda a Klaus Kinski en la película "Aguirre. El azote de Dios"

        Con mucha acción, un gran colorido, y unos aspectos, ya comentados, francamente interesantes, (Dorison ya nos adelanta en su prólogo la postura de los dos autores), no deja de ser un cómic ameno, y de hecho, personalmente os lo recomiendo. 


           P.D: Por cierto: Existió un Maestro de Armas alemán, en el S.XV, llamado Hans Talhoffer, pero murió unos cincuenta años de los hechos aquí narrados, y siendo muy católico el tipo, dejando escritas algunas de sus técnicas y saberes.

sábado, 12 de diciembre de 2020

El increíble finde menguante (2019)

 

        “El increíble finde menguante” (2019) no te cuenta un desarrollo original, ya que esto de los bucles temporales ya lo hemos visto infinitud de veces en el cine, y en series, desde aquel mítico “Día de la marmota”, pero no deja de ser interesante por cómo está enfocado en esta película, aunque el mensaje final de la misma no me haya quedado demasiado claro, o me haya parecido tan obvio, que, quizás, incluso, sea lo menos llamativo de la película.


        Tenemos a un grupo de amigos que se van un fin de semana a un retiro campestre, a una casa rural. Alba, que acaba de cumplir treinta años y va con muchas ganas, ya que estuvo allí de pequeña con sus padres, se lleva un chasco cuando su novio, Pablo, corta con ella. 


        Tras esta experiencia, sumada a una visita a un riachuelo cercano coronado por arcos de piedra, el finde se vuelve un bucle, donde Alba va cambiando cosas, se entera de otras, y se da cuenta de que cada repetición pierde una hora, así que debe encontrar la clave para salir del bucle antes de la hora final… 


        Me ha parecido una producción muy interesante, aunque no demasiado original en el tema “bucle”, pero creo que es una película digna, que se deja ver, y que os puede gustar. Ya me diréis.

Invierno 1709 (Norma, 2017) Nathalie Sergeef, Philippe Xavier, Jean-Jacques Chagnaud

 

        Estamos en el invierno de 1709, y un frío extremo recorre Francia, la cual, junto a España, lleva años luchando en la Guerra de Sucesión española. Las bajas temperaturas, polares, han hecho que en el campo francés muchos recurran al canibalismo, el pillaje, y sus caminos no sean nada seguros. El trigo vale mucho más que el oro. 


           Un barco pirata, con sus almacenes llenos de trigo, aguarda en un punto indeterminado a ser comprado. Luis XIV quiere saber las coordenadas de dicho barco, y el encargado de averiguarlo, y lograr que ese barco no caiga en manos inglesas u holandesas es Loys Rohan, que intenta emular al corsario Jean Bart que salvó del hambre a Francia en 1694, al recuperar un convoy francés de trigo (en la Batalla de Texel) capturado por los holandeses.


           “Invierno 1709” (Norma, 2017) es una cómic que salió en su día en dos partes, este concretamente es el integral (tiene poco más de cien páginas). Con guion de Nathalie Sergeef, dibujo de Philippe Xavier (que también participa en el guion) y color de Jean-Jacques Chagnaud, es una entretenida aventura de capa y espada, ambientada en la Guerra de Sucesión española, aunque de dicho conflicto no sale ni media viñeta.


           Tiene bastante de western, si se me permite la comparación, con tintes de thriller clásico, y aparte de la trama, el propio invierno juega un papel muy destacado, aparte de las eternas guerras entre protestantes y católicos, que suelen coincidir con las de monárquicos y antimonárquicos.

Airborne 44. Tomo 3. Si hay que sobrevivir... (Coeditum, 2015) Philippe Jarbinet

 

         Entusiasmado por los dos primeros tomos de “Airborne 44” (“Habrá un mañana sin nosotros” y “Omaha Beach”), me he enfrascado en el tercer tomo, que al igual que los anteriores, está formado por un díptico de dos cómics. El primero que da título al tomo en sí, “Airborne 44. Si hay que sobrevivir…” (Coeditum, 2015) y “Un invierno en armas”, de Philippe Jarbinet (guion, dibujo y color, este tipo es todoterreno). 


          La primera parte del cómic nos presenta a Tessa, una piloto aliada que lucha en Francia. Estamos en 1944, y en una escaramuza es derribada en las Ardenas, algo que nos pone el cómic en relación con lo publicado anteriormente por Jarbinet, que usa dicho canto del cisne del ejército alemán, para desarrollar diferentes narrativas. 


          Aunque la mayor parte de esta primera parte se desarrolla en los Estados Unidos, concretamente, en La Gran Depresión” posterior al “Crack del 29”, donde conocemos la historia de Tessa y otros personajes que acabarán en el ejército, y consecuentemente, participando en la guerra. 


         “Un invierno en armas” se centra nuevamente en Las Ardenas, y el intento de rescate de Tessa por parte de sus amigos. Jarbinet teje una rocambolesca narrativa, bien tejida y estructurada, y como suele ser habitual en sus cómics, sus epílogos nos llevan a los finales de los años cincuenta. Recomendable colección “Airborne 44”, y casi imprescindible leerse los tomos anteriores.

El monstruo de Frankenstein (Ediciones B, 2012) Azpiri, Forges


        En 2011-2012, dos genios como Azpiri y Forges, crearon una colección de tres cómics delirantes, llenos de humor y carcajadas aseguradas en una colección titulada “Horreibols and Terrifics Books”. Uno era dedicado a “Drácula”, el primero de la colección. El tercero estaba dedicado a “El Fantasma de Canterville”, que no está disponible en ninguna plataforma o librería, y que en el mercado de segunda mano, hay algunos que piden cien euros por el cómic… 


          …Y el segundo cómic era, y es, “El Monstruo de Frankestein”. Una delirante historia, dibujada en gran parte por Azpiri, salvo en el dibujo del protagonista que es de Forges, y que queda una genialidad brutal. Un cómic que te cuenta la historia del monstruo ideado por Mary Shelley a la vez que mezcla elementos “ejpañoles” (que diría Forges), con muchos guiños a la etapa en la que se editó. 


            Las páginas finales, contienen unos extras, en los que Forges se hace dueño y señor, y acaba realizando un “Making Off”, con tomas falsas y escenas eliminadas, absolutamente desternillante. 


              Tiene poco más de cincuenta páginas, pero es francamente muy recomendable. Un gran homenaje que le dejaron dos grandes dibujantes e ilustradores españoles a las historias de terror, con mucho humor.

viernes, 11 de diciembre de 2020

Lamu. Urusei Yatsura. Perfect Color Edition (Planeta Cómic, 2020) Rumiko Takahashi

 

         Aparte de la divertida “Ranma ½”, no había leído nada más de Rumiko Takahashi (1957), una mangaka que a lo largo de su vida ha vendido millones de ejemplares de sus dos obras más icónica, la citada “Ranma” y “Lamu”. De “Lamu” no sabía bien de qué iba la historia, a pesar de tener más de cuarenta años (hace su primera aparición en 1979), y he creído, craso error, que con esta edición, “Lamu. Urusei Yatsura. Perfect Color Edition” (Planeta Cómic, 2020) iba a disfrutar de uno de los mangas más vendidos de la historia, que fue un exitazo en los ochenta (hasta el 87). 


        Nada más empezar a leer, descubro, estupefacto, que no me estoy enterando de la misa a la media. La narrativa no es coherente, y es como si hubiesen hecho un “corta y pega” con los cómics originales. A partir del segundo o tercer capítulo, ya le vas pillando algo el ritmo (recuerda, desde luego mucho a Ranma, y en algunos casos hasta a Doraemon) con un protagonista, Ataru, que le entra a todas las chicas, y un ser mitológico llamado Lamu, que tiene apariencia de chica (casi siempre en bikini). Los relatos que suelen ser cortos, mezclan extraterrestres con mitología japonesa, y hay una sucesión de personajes que no vienen a cuento, con malos inicios en cada una de las historias. 


         Tienes que llegar al final, para descubrir entre los “extras” del tomo, que, aparte de una entrevista a la autora, esta edición comienza con el número 14 original, posteriormente el 43, el 25, el 29… Y ya sabes porque el cómic es un verdadero galimatías incomprensible. Para más inri, en las páginas finales, tenemos explicado algunos desenlaces de las historias, que casualmente has leído sin entender porque sucedía una cosa u otra. 


         En cuanto al color. Si esta es la “Perfect Color Edition”… Uffff. Hay páginas bitonales en naranja (que al parecer, se convirtieron en su día en marca de la casa), unas diez páginas a todo color entre las trescientas páginas del cómic, y muchísimas en blanco y negro, que suele ser lo normal en los mangas, aunque en este hay que reconocer que el tiempo no le ha hecho justicia.


        En fin, yo solo lo compraría si eres muy fan de la autora, o de “Lamu”, pero si como yo, nunca te has acercado al personaje, prepárate para enfrentarte al caos absoluto narrativo…

Skyfire (2019)

 

         “Skyfire” (2019) película china, nada original, sobre catástrofes naturales. En esta ocasión, tenemos a un volcán que deja en ridículo al Vesubio y al Krakatoa juntos. Tras cargarse a una expedición, apuntando certeramente con las rocas, el muy mamón se apacigua hasta que aparezca algún gilipollas por la zona. 


         Y aparece. Unos listos hacen un complejo hotelero a tiro de piedra del volcán, el cual empieza a cabrearse porque le han invadido las lindes. Paralelamente, unos geólogos que hacen muchas poses, y parecen muy guays, pero que podrían estar trirepitiendo Bachillerato, hacen estudios sobre el volcán, averiguando con tecnología de Star wars (apuesto que ni entre todas las Facultades de Geología del planeta, no juntan ni la mitad de trastos que tienen estos), que el volcán anda rebotado porque andan ya tocándole las narices porque quieren sacarle la energía barata, casi gratis, por la cara. 


        El caso es que, como sucede en esta clase de películas. El malvado volcán, que se ríe para sus adentros, va acumulando magma, lava del copón, piedras de diversos tamaños y aristas, cenizas volcánicas, todo lo necesario para protagonizar alguna escena de acción típica. Se echa en falta que el volcán no vaya armado con un fusil de asalto y gritando “Banzai”, si hay gente que se traga lo de unos tiburones a bordo de tornados, esto hubiera sido la repera. 


        Los del hotel van a lo suyo. Creen que el volcán está tranquilo, y no se imaginan que está más cabreado que Donkey Kong tirando barriles.


        En fin, en mitad de la cinta, por rellenar, amores paternales, amores entre compañeros, heroísmos varios, y en el final, con los títulos de crédito, unas escenas de como se hizo esta joya del cine mundial, mientras un grupo de rock chino nos interpreta la banda sonora que es para quitarse el sombrero.