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domingo, 26 de abril de 2020

Fake (Norma, 2005) Sanami Matoh



        “Fake” (Norma, 2005) de Sanami Matoh, editada en los noventa en Japón, es una colección de siete mangas yaoi (cuya principal característica suele ser que hay una relación homosexual entre los protagonistas), que tengo desde hace años, y que no me he leído hasta hace unos días.

        En los mangas, Randy Maclean, alias “Ryo”, es un oficial americano de ascendencia japonesa que llega nuevo al Distrito 27 de Nueva York. Nada más llegar, su compañero Dee Laytner comienza a acosarlo sexualmente, y Randy se deja llevar por la situación. Mientras resuelven problemas con prostitutas, asesinos y traficantes de droga, se van convirtiendo en pareja, a la par que, en sus aventuras, adoptan a dos nenes huérfanos, Bikky (hijo de un traficante de drogas) y Carol (una carterista de cuidado), que les meten en más de un lío, sobre todo Bikky que no ve muy bien la relación de los dos policías, mucho más en los primeros volúmenes.

        Los casos que resuelven en los cómics son entretenidos, al igual que las broncas que tienen en todos los volúmenes. Sé que hay dos partes más editadas en castellano, pero desconozco de qué van. Estos son, de los que te lees, y a los dos días ni te acuerdas.

Martín Álvarez. El camino de un héroe (Cascaborra Ediciones, 2020) Pedro Camello


        Nuevo cómic de Cascaborra Ediciones, “Martín Álvarez. El camino de un héroe” (Pedro Camello, 2020, que es una reedición de 2014)), dentro de la colección Historia de España en viñetas”, y van 21. Con la salvedad de que, este, a mi parecer, es de los mejores que ha editado Cascaborra hasta el momento, posiblemente entre los tres o cuatro mejores de lo que llevamos de colección.

        Y no me malinterpretéis, que, para mí, todo lo que ha publicado Cascaborra (menos uno concreto) me ha encantado. Y creo que esta editorial está haciendo un trabajo de divulgación de la Historia de España fantástico, impresionante, y necesario, muy necesario hoy en día.

        Pero, a Martín Álvarez le tengo debilidad, y no porque fuera extremeño, sino porque todos los años, suelo hacer un pequeño alto en el temario para hablarle a los chicos de Bachillerato de su historia, mientras estos bostezan, para evitar que su historia caiga en el olvido, y al menos, alguno de ellos, la recuerde. Es algo que no me lleva más de diez minutos, pero me gusta que sepan la historia de este extremeño, granadero, de Montemolín, y su defensa del pabellón español a bordo del San Nicolás de Bari, durante la batalla naval del Cabo de San Vicente (1797), que fue desastrosa para los españoles, ya que se perdieron cuatro barcos, capturados por los ingleses, entre ellos el propio San Nicolás, que pasó a pabellón inglés y a la Royal Navy, hasta bien entrado el S.XIX.

        El cómic lo explica de maravilla, como una narración de una abuela a su nieto, mientras ven partir al buque de la Armada en el Puerto de San Fernando (Cádiz, 1995), en el que explica la heroicidad del extremeño durante la batalla, su vida en Montemolín (donde fue atracado por unos bandoleros y se defendió a pedradas), y los motivos de su ingreso en la Marina (un desamor), así como su relación con el capitán del San Nicolás, Tomás Geraldino, que morirá en la batalla.

        El cómic finaliza con un artículo, que añade información a la historia narrada, firmado por Jesús Campelo Gaínza, muy interesante ciertamente. Y del dibujo del cacereño Pedro Camello, no se puede decir nada, ya es conocido en el blog, le hemos dedicado algunas entradas, y es de los mejores dibujantes que tenemos el placer de tener en Extremadura. Fantástico, por variar. Os lo recomiendo mucho. De lo mejor de Cascaborra, insisto.

The Big Show show (Netflix, 2020)



        Durante esta semana, me he estado tragando los ocho episodios de la primera temporada de “The Big Show Show” (Netflix, 2020), una divertida serie que gira en torno a la figura de la lucha libre “The Big Show”, que no sé si está retirado o no, porque hace casi quince años que no veo ni “Raw” ni “Smarckdown” por horarios, y por aburrimiento básicamente.

         La serie es una típica sitcom, muy básica y muy sencilla en su planteamiento, y quizás esa sea la clave de su éxito (a mi parecer). Tenemos a “Big Show” retirado de la lucha libre. Vive en Tampa, Florida. Está casado de segundas, y con su segunda mujer tiene dos niñas. Su hija mayor vive en Minnesota, la ex de Big Show, pero su madre se traslada a Bélgica y ella prefiere quedarse con su padre.

        Una vez todos reunidos en la típica casa americana de madera, de esas que se llevan los huracanes nada más tocar tierra, viven una serie de gags, protagonizados por el propio Show, que cae simpático con sus más de doscientos kilos y sus inocentes comentarios, su mejor amigo (que es Urkel), luchadores de la WWF que salen esporádicamente o su mujer, que se tira todos los episodios intentando vender una casa encantada.

        Las subtramas de las hijas no enganchan tanto, salvo la de la hermana mediana, que tiene un eterno debate con su novio por ser representantes escolares en el instituto. La serie está enfocada a un público joven, con un humor muy blanco, y si no fuera por el enganche de Show, no llegaría a mucho. Entiéndase que no es para tirar cohetes, pero mantiene un nivel dentro de su sencillez, y no me extrañaría que tuviera una segunda temporada.

sábado, 25 de abril de 2020

Viking Blood (2018)

La caratula de la película, no tiene absolutamente nada que ver, con la película...


        Seguimos en la estela de las películas de vikingos, que vienen al rebufo de la serie “Vikingos”, desde hace unos años, para acá. No es la primera vez que hago una entrada sobre películas de vikingos, y no será la última.

        “Viking Blood” (2018) es una película danesa, basada en el S.X, donde nos encontramos a un vikingo solitario, un “cowboy” de la época que se vende al mejor postor (esto lo hemos visto mucho en los westerns). Tras una incursión a Inglaterra, un grupo de vikingos regresa con una nueva fe, vienen infestados de una creencia llamada cristianismo. Y, claro, los vikingos de “sangre vieja”, seguidores de Odín, Tyr, Loki y toda la mitología nórdica, no se lo toman muy a bien, y comienzan a matar cristianos, como el que mata moscas, provocando una guerra, se supone que tanto terrenal como celestial.

        El guerrero, Blacksmith, toma partido según sople el viento. Martes y jueves con unos, el resto de la semana con otros. Pero suele tirar más por los cristianos, porque hay más mujeres en su bando, y eso parece interesarle, mientras se suceden las traiciones y las venganzas…

        La película es mala de narices. El protagonista es, también, el director y el guionista, y sospecho que el chaval de los recados, ya de paso. Parece que la han hecho unos colegas en un fin de semana que estaban aburridos. Narrativa pésima, aburre hasta a las gallinas, pero ahí está, por si alguno se atreve…

El eternauta. El mundo arrepentido (Club del Cómic Ediciones, 1997) Solano López, Pablo "Pol" Maiztegui



        Después de haberme leído “El eternauta” hace ya un tiempo, y hace relativamente poco, “El eternauta 2”, y sin posibilidades de ningún tipo, de hacerme con la tercera parte, que sé que se publicó en los años ochenta… He rebuscado en las estanterías de los libros y cómics sin leer, y me he encontrado con este “El eternauta. El mundo arrepentido” (Club del cómic Ediciones, 1997), basado en el universo creado por H.G. Oesterheld, de Solano López y el guionista Pablo “Pol” Maiztegui, que yo sabía que tenía desde hace un tiempo.

        Leerlo me ha traído sentimientos encontrados. Por un lado, el título pone “El eternauta”, el protagonista es Juan Salvo, pero no me he sentido identificado con la narrativa del clásico argentino. Para nada. Es un cómic interesante, entiéndase, si que lo es, pero para mí no es Juan Salvo, ya que no es su universo. No están los amigos (German, Franco, Favalli…), la familia, o los malvados “Ellos”, Manos, Gurbos… Es cómo meter a Don Quijote y Sancho Panza en un episodio de “Juego de Tronos”, no pega ni a la de tres, (y no he dicho “Star Wars”, porque yo poseía un cómic de finales de los setenta, donde Don Quijote aparecía en dicho Universo…, aunque Conan, ahora que lo pienso, ha estado ya varias veces en el futuro…)

        En esta historia tenemos a un grupo de jóvenes científicos argentinos que trabaja en experimentos interdimensionales, entre mate y mate, y entre porro y porro, el caso es que materializan a Juan Salvo, que andaba por la dimensión desconocida, y este, vestido con un traje blanco con el símbolo del infinito, les cuenta a los jóvenes la historia de la primera parte, obviando la segunda (aventura en el futuro con German), y añadiendo otra que le acaba de ocurrir: Había sido transportado a un planeta rojo, con una atmósfera irrespirable porque el planeta se moría. Los habitantes de dicho planeta eran unos bóvidos de colores (marrones, verdes, azules) de apariencia antropomórfica, que residían en una cúpula, y que se daban golpes de estado martes y jueves alternos, mientras buscaban una cura para su planeta, para el virus o plaga que los aniquilaba (que se da a saber que son ellos mismos, su existencia propia).

        Con la llegada de Juan, se mueren por experimentar con él, para ver si en su ADN hubiera algo que pudiera servirles a salvarse. Olgvir, uno de los pocos telépatas que quedan en el planeta, le ayuda a entenderse con los demás seres, que solo hablan jeroglífico básico, y le ayuda a escapar de los experimentos que se le tenían reservado, junto a un activista llamado Milkor, antes de caer el mismo bajo los efectos del virus mortal que los atenaza. El propio Milkor cae fulminado de un disparo, pero le regala al eternauta un medallón de recuerdo.

       En su huida, sale fuera de la cúpula, perseguido por dos de estos bóvidos, perdiendo el medallón recién obsequiado en su carrera, y aparece entre los jóvenes argentinos que practicaban la güija interdimensional, volviendo al inicio del cómic. Pero en la noche, se materializan estos dos perseguidores, que son reducidos entre todos, antes de que Juan vuelva al espacio interdimensional con sus acompañantes. En la viñeta final, los de la Nasa analizan el souvenir que Milkor le había regalado, agonizante, a Juan. Proviene de Marte, y tiene más de cien millones de años, por lo que el lector deduce, que no le había regalado cualquier baratija de una tienda oriental… 

         Mmmmmm, me ha gustado, si. El dibujo de Solano muy bueno, por variar, el color también, y se agradecen los pin-ups de las últimas páginas, de diversos dibujantes, pero repito, para mí no es “El eternauta” (Oesterheld dejó el listón bien alto) a pesar de que rezuma crítica con fondo ecologista, y tema totalitario gubernamental. Lo dejo a vuestra elección.

viernes, 24 de abril de 2020

Doctor Dolittle (2020)



        “Doctor Dolittle” es un compendio de cuentos y de historias, publicadas desde los años 20, por Hugh Lofting. El éxito de la publicación, fue tal, que superó la treintena de historias, y pronto hubo adaptaciones.

        Dolittle es un excéntrico doctor, que vive en la Inglaterra de la primera mitad del S.XIX, y que tiene como más curiosa habilidad, la capacidad de poder comunicarse con los animales, teniendo a su cargo una extravagante pandilla con la que corre mil aventuras.

        Cinematográficamente, tiene varias adaptaciones, siendo, para mí, la de Eddy Murphy la más conocida. Este año, se ha estrenado una nueva versión, “Doctor Dolittle” (2020) de Robert Downey Jr, que es lo más parecido a los libros. La crítica la puso a parir de un burro, y yo fui reticente a verla en el cine, porque el personaje no me llamaba la atención, y porque al actor lo sigo viendo con la armadura de Iron Man.

        Pero, hoy la he visto, y para ser una película para niños, no está mal. A pesar de algunos fallos en el guión, y alguna subtrama que viene poco a cuento, es la típica película de aventuras. La música es fabulosa, y los efectos tampoco están mal.

        Dolittle vive en una finca donada por la Reina de Inglaterra, rodeado de animales, y cuidando y curando a todos los que llegan a su Edén. Un día, su amada parte a una misión a Sumatra, pero muere en un naufragio (todo esto antes de que acaben los primeros títulos de crédito), y Dolittle acaba depresivo, encerrándose en la finca con los animales, hasta que una doncella llega buscándolo porque la Reina de Inglaterra agoniza, y si muere, se queda sin finca y sin pandilla de animales.

        Así que, con la compañía de un joven que pinta poco en la película, y que quiere ser su aprendiz, y la de algunos de sus animales, visita a la Reina, comprobando que ha sido envenenada y que en la próxima luna llena morirá, sino se le trae el remedio, que es parte del árbol del Edén, que está en Sumatra, o por aquella zona, llena de piratas berberiscos…

        La película tiene un aire steampunk que se agradece, una música (como ya os he dicho) fantástica, y unos animales muy humanos, y la he visto como una película que podría gustar a nenes, para desconectar y poco más…

Las águilas de Roma. Libro V (Norma, 2019) Enrico Marini



        Desconozco si habrá, o no, un sexto volumen de “Las Águilas de Roma”, de Enrico Marini (Norma, 2019), lo que si os puedo asegurar es que el quinto libro es requetebueno, con un dibujo excepcional (por variar) y una batalla recreada con todo detalle.

       Las tres legiones romanas se internan en el bosque de Teutoburgo, bajo las órdenes de Varo, sin saber que, en su espesura, miles de guerreros germanos les esperan. Marco, desde el carromato en que está enjaulado, les pide una y otra vez que retrocedan, ya que es bien conocedor de la trampa que ha tendido Arminio, incluso pide hablar con Lépido, que, en un desliz de Marco, descubre que el hijo de Priscilla, es, en realidad, hijo de Marco.

       Los ruegos de Marco caen en saco roto, hasta que, tras una primera batalla en la que los auxiliares se revelan como traidores, se ve libre y llega hasta Varo para advertir que la retaguardia ha sido masacrada. Varo en un principio no lo cree, pero pronto llegan informes que testifican los ataques y la traición de Arminio.

        Sin poder recular. Los romanos deciden quitarse de encima a los miles de civiles que los acompañan, e intentar salir del bosque, aunque van a caer en una trampa, pues tras el bosque, una zona pantanosa los deja a la merced de los propios germanos. Una vez encerrados, los romanos proponen un ataque final, Varo opta por suicidarse antes de caer en manos de Arminio, y Marco defiende la última de las tres águilas que quedan en pie antes de que lo den por muerto. Su hijo Tito (¿Será este Tumélico?) queda en manos de los germanos, y su madre Priscilla, es violada y decapitada.

        Arminio disfruta de una victoria total. Pero en las páginas finales, tenemos al esclavo Cabar huyendo con el cuerpo maltrecho de Marco…

        Tengo que reconocer que la colección va adquiriendo interés progresivamente. Me han gustado mucho los tres últimos tomos, y espero que haya un sexto, porque, aunque sabes qué fue de Arminio, que no deja de ser un personaje histórico, me gustaría saber cómo acabó Marco en toda esta narrativa… Muy recomendable.

Operación Overlord. 5 Pointe du Hoc (Norma, 2019) Bruno Falba, Davide Fabbri, Christian Dalla Vechia



        “Pointe du Hoc” (Norma, 2019) de Bruno Falba (guión), Davide Fabbri (storyboard y color) y Christian Dalla Vechia (dibujos), es el quinto y último cómic publicado (por ahora, se supone que a lo largo de 2020 debe salir un sexto tomo), dentro de la colección “Operación Overlord” dedicado a hechos específicos del Dia D, también conocido por Desembarco de Normandía, dentro de la Segunda Guerra Mundial.

        Pointe du Hoc (Hoc en normando-vikingo significaba “Colmillo” o “Montículo”) narra otra auténtica carnicería, llena de errores, que costó la vida, a por lo menos, unos 135 Rangers del ejército estadounidense (sin llegarse a saber nunca el número exacto de bajas alemanas, aunque sus tropas no rondaban más allá de los doscientos hombres).

        La orden que tenían los Rangers del segundo batallón era escalar un acantilado, ubicado entre las playas de Utah y Omaha, y una vez allí, inutilizar la artillería francesa de 155, que podía barrer con facilidad, tanto una como otra playa. El punto se había bombardeado hasta la saciedad, pero como en otros bunkers, sin resultados de ningún tipo. Los Rangers se entrenaron para escalar, pensando que recibirían fuego a diestro y siniestro desde arriba, aderezado con granadas de mano. Una vez puestos en sus lanchas, uno de los timoneles se equivocó en la ruta, y los desvió hacia el Este, corregir aquel error les llevó media hora y perder el factor sorpresa.

         Antes de llegar a tierra, ya comenzaron a perder hombres y material bajo fuego alemán, y al ir a tirar los garfios contra los acantilados, las escalas mojadas no le llegaban por el peso extra del agua salada del mar, por lo que tuvieron que improvisar nada más tocar playa, unos con las pocas escalas que habían llegado al acantilado, y otros con escaleras del cuerpo de bomberos, mientras los alemanes les tiraban absolutamente de todo desde arriba.

        Al cabo de varias horas, lograron subir, para descubrir que los bunkers estaban vacíos y que la artillería que debían eliminar, estaba tierra adentro. Organizaron una pequeña patrulla (dos hombres) y los encontraron a dos kilómetros, donde los desactivaron a base de culatazos y granadas incendiarias, mientras los alemanes se reagrupaban a poco más de cien metros de ellos.

        El contraataque alemán no se hizo esperar, y es que los Rangers no lanzaron la bengala para pedir refuerzos a tiempo, y los refuerzos se fueron a la Playa de Omaha, pensando que habían fracasado en su misión de tomar Point du Hoc. Solo noventa Rangers de poco más de doscientos, aguantaron estoicamente los ataques alemanes, casi sin comida, agua y municiones, hasta que fueron rescatados de la posición.

        El cómic explica muy bien el plan de ataque, el desarrollo, mejor de lo que yo os he intentado explicar, y te deja una conclusión un tanto simple. Está visto desde los dos puntos de vista, y el alemán se cierra en falso, sin saber cuales eran sus objetivos y el retroceso de los cañones. En su conjunto, los cinco tomos me han gustado bastante, son muy didácticos y los recomiendo. Ahora toca esperar a que publiquen el sexto.

jueves, 23 de abril de 2020

El hombre invisible (2020)



        En la última versión que ha salido de “El Hombre Invisible” (2020), tenemos a Cecilia (Elisabeth Moss, la protagonista de “El cuento de la criada”), que es una chica que sale con un prestigioso y millonario optometrista y científico loco, llamado Adrian. El novio, al parecer, la maltrata de toda la vida, aunque la película no profundiza mucho en ello (ni falta que hace), así que ella decide huir de él, y rehacer su vida.

        Tal era el maltrato que Cecilia llega a tener agorafobia, y se asusta con facilidad. Un día, el hermano de su novio, le dice que este ha fallecido y que le ha dejado una fortuna.

        A raíz de ello, comienza una tortura para Cecilia, ya que el tipo en realidad, ha ideado un traje que le hace invisible al ojo humano, y comienza a acosar a Cecilia, poniendo a todos en su contra, y de paso, culpándola de asesinato. Cecilia, a la que nadie cree, hará todo lo posible para demostrar que no miente.

        Entretenida película, que mantiene la tensión, sin llegar a ser una cinta de tirar cohetes, y con un giro final que no me esperaba. Moss es una actriz como una catedral, lo ha demostrado ya en varias ocasiones, y sabe mantener el interés como ella sola. La recomiendo para pasar el rato, no está maleja, a pesar de que tiene algunos fallos de guión gordos y clamorosos, pero entretiene.