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domingo, 27 de octubre de 2019

La guillotina (SM, edición 2017) Simone Van der Vlugt


         Este curso lectivo, les hemos mandado a nuestros alumnos de 4º ESO, leer un libro que a mi me ha parecido ciertamente interesante, y que me he despachado en tres tardes y media. Con celeridad, debido a que me ha enganchado desde la primera página. Se trata de "La guillotina" (SM, edición 2017) de Simone Van der Vlugt.

        Se basa en la historia de una joven aristócrata, Sandrine de Billancourt, que vive feliz con sus padres y su hermana mayor, en la Francia de finales del S.XVIII. Tienen títulos, tierras, casas y posesiones, caballos, carrozas y siervos... Pero no tienen dos dedos de frente, ya que no ven la que se les avecina encima, con un pueblo que se muere de hambre y frío, desde hace décadas, y que encima está frito a impuestos.

      Un buen día, el pueblo se levanta contra la aristocracia, y Sandrine ve cómo su mundo comienza a desmoronarse y las cabezas a rodar, una detrás de otra.

       Ha comenzado la Revolución, y su principal objetivo es conservar la cabeza sobre los hombros, mientras huye y ve como el peligro, la muerte, le acecha continuamente.

      El libro critica a la aristocracia, aunque Sandrine podría decirse que es de "las buenas", o de las que se salva porque tuvo un par de acciones que se las va a reconocer parte de la gente que la va a ayudar. El pueblo, una vez con el poder, tampoco sale muy bien parado. Los jacobinos, con Robespierre a la cabeza, comienzan a ejecutar masivamente, sin previo juicio, a cualquier sospechoso, es la época del Terror... Y Sandrine está en medio.

       Libro entretenido, ameno, didáctico, con una de las peores portadas de todos los tiempos, que deja algunas cosas colgadas, como por ejemplo, no narrar cómo acaban las potencias que le declaran la guerra a la Francia revolucionaria (España fatal, por cierto), pero que no deja de ser recomendable. Engancha, y espero que a nuestros alumnos, también los enganche.

viernes, 25 de octubre de 2019

Aladdin (2019)



        Con varios meses de retraso, hoy hemos alquilado “Aladdin” (2019). La verdad es que la película es muy parecida a la de animación de 1996, y podían haberse ahorrado, ciertamente hacerla, ya que es casi idéntica. Ahora, ¿Es mala? Mala no es. Es bastante entretenida.

        Parece, a ratos, un videojuego, y en ocasiones, un campeonato de parkour, donde los saltos, las acrobacias de Aladdin, dejan en ridículo al mono que le acompaña (Abu). ¿Os he dicho que también es un musical? ¿No? No sé cómo se me ha pasado…

        La historia, no sé si la conocéis (la cuenta un pescador), gira en torno a un ladrón de poca monta, pero muy habilidoso: Aladdin, que acompañado de un mono (como os digo), se dedica a robar por las calles de su ciudad. Un día, se cruza con la que él cree que es una doncella de la princesa, pero que es la propia princesa. Jaffar, el malvado visir, convence a Aladdin, después de pillarlo por Palacio, para que se meta en la Cueva de las Maravillas, un lugar mágico donde hay una lámpara mágica que deberá recuperar.

        En la cueva, rescata a una alfombra mágica que estaba entallada por un pedrusco, y al recuperar la lámpara, se monta un pollo en la cueva de mucho cuidado, con lava, derrumbes y piedras cayendo… Y al intentar salir, se da cuenta de que el visir lo quiere muerto. Con sus habilidades, roba la lámpara, que frota en la intimidad (Ejem, bueno, también estaba el mono y la alfombra…) Y el genio, Will Smith, le cuenta el rollo macabeo de los tres deseos. El primer deseo es salir de la cueva, y una vez fuera, Aladdin le dice al genio que el tercero será liberar al genio… El segundo… Ser un príncipe... (y como suele ser habitual, no os cuento más…)

        Hemos pasado un rato divertido con la cinta, que rebosa ordenador por los cuatro costados. Yo no hubiera hecho un remake, porque no es necesaria, como os comenté anteriormente, ¿Es porque los actores reales superan a la animación? No siempre es así, pero ya que está… Pues a verla.

jueves, 24 de octubre de 2019

Maléfica 2



        Hace cinco años, fui a ver “Maléfica” (2014), la historia de “La Bella Durmiente”, una princesa maldecida, conocida por todos, con una Angelina Jolie como malvada bruja alada, con poderes mágicos. Me pareció entretenida.

       Por ello, hoy me he atrevido a ver “Maléfica 2” (2019), donde vuelve la mitad del reparto, encabezado, nuevamente, por Angelina Jolie, que tiene que ver como la Princesa Aurora, su humana protegida, se promete en matrimonio con el príncipe Philip, del reino de los humanos.

          Invitados por los reyes, Maléfica tiene un altercado en el castillo de los humanos, y acaba conociendo a su pueblo, que vive en un reino subterráneo, lejos de los humanos que acaban con ellos. Aurora, engañada por la Reina, reside en palacio, albergando sus dudas sobre todo lo que ocurre.

       Y es que, la desconfianza entre seres de la ciénaga y humanos, es tan grande, que una guerra, que parece inevitable, se avecina… Con una Michelle Pfeiffer haciendo de mala malísima, que se sale.

         Buena y entretenida segunda parte, quizás un tanto oscura, donde el ordenador hace maravillas. Es para visionar después de haber visto, en mi opinión, la primera parte. Está bien hilada, aunque yo le hubiera quitado media hora larga, como podéis suponer, porque los nenes bostezan a la hora de metraje, y comienzan a dar la lata, para desesperación de padres y demás presentes en la sala.

             P.D: Sale un primo de Sonic El Erizo, bastante más lento que él, supongo que con beneplácito de… SEGA.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Mallorca, 1229. Jaime I El Conquistador (Cascaborra Ediciones, 2019) Oriol Garcia Quera.



        Tengo que decir que la primera experiencia que tuve con es autor catalán, Oriol Garcia Quera, no me gustó. Leí en mayo, editado por Cascaborra, su “Barcelona, 1714. El once de septiembre”, y no me gustó nada por algunas incoherencias del texto, ya que describía aquello como una especie de invasión española contra Cataluña (españoles contra catalanes, habiendo felipistas en Cataluña, y austricistas en Castilla, y viceversa), cuando en realidad fue una Guerra de Sucesión, entre austricistas y felipistas, por el trono de España, o si gustan, de la Monarquía Hispánica.

        Así que, cuando me ha llegado este volumen, hoy mismo, titulado “Mallorca, 1229. Jaime I El Conquistador” (edición en castellano, Cascaborra, 2019), y ver el nombre del autor, he de reconocer que me he puesto a temblar, esperando cualquier cosa.

        Afortunadamente, no ha sido así. Me he encontrado con un cómic interesante, con mucho rigor histórico, mezclando hechos con personajes de ficción, y basado en la conquista de Mallorca, por parte de las tropas de Jaime I El Conquistador, a través de los ojos de un noble, Bernat de Santa Eugènia, señor feudal de Torroella de Montgrí.


       En el cómic vemos el desembarco de tropas, la organización de las tropas cristianas, los primeros embates con los almohades y los pensamientos de unos y otros. Unos por tomar la ciudad, y otros por intentar resistir el asedio.


        Interesante, ameno, este número como digo, si que lo he disfrutado, y la verdad es que merece la pena felicitar, una vez más, a Cascaborra, por el gran trabajo que están haciendo con esta colección titulada “Historia de España en viñetas”.

martes, 22 de octubre de 2019

Tolkien (2019)



          “Tolkien” (2019) es un biopic, una biografía de los primeros años de vida del joven John Ronald Reuel Tolkien, autor de “El hobbit”, “El Silmarillion” y “El Señor de los Anillos”, entre otras obras destacables de literatura fantástica, y que, yo, personalmente, disfruté muchísimo durante mi juventud (tanto que, aún conservo ocho o nueve libros de él).

         La película se basa en la primera parte de su vida. Comienza en las trincheras de la Primera Guerra Mundial (donde “ve” cosas raras relacionadas con sus posteriores libros: Guerreros, dragones…), y da continuos saltos en el tiempo: Tolkien junto a su madre, en el “College” donde estudió, sus primeras amistades y el amor…

        La cinta recuerda mucho a “El club de los poetas muertos” (incluso a la saga de Harry Potter, pero sin magia mediante… La presencia del gótico inglés es lo que tiene, que es muy recurrente), en la relación de los estudiantes (y de Tolkien) con la poesía, las letras, los poemas, la mitología, las artes en definitiva…

        “Tolkien” está entretenida (bueno, solo a ratos), pero me ha parecido una película muy simple, plana, pasando solo de puntillas sobre temas interesantes de su vida. No sale absolutamente nada del fanatismo religioso de Tolkien, y eso que es bien conocido que él era un exacerbado católico, creencia heredada de su madre (protestante convertida al catolicismo) que moriría joven por culpa de una diabetes. Tampoco que su mentor, el padre Xavier (de ascendencia española), le enseñara el español e intentara guiarlo (aquí sale como un auténtico capullo, con el que tiene desavenencias, y nada de eso fue cierto…), y alguna que otra cosa más que se me escapa, y que me hicieron bostezar a la hora.

       No sé si es que esperaba otra cosa. No sé si es que me han parecido los diálogos demasiado “teatrales” … El caso es que, si eres fan del autor, la verás...

Viaje alucinante (1966) Isaac Asimov



        “Viaje alucinante” (Isaac Asimov, 1966) es uno de los libros que me he agenciado, hace un par de semanas, en la feria del libro que se celebró en el instituto. Dos cosas me atrajeron del libro, en un primer momento. En primer lugar, su autor, Isaac Asimov, del que apenas tengo otro libro más, “Compre Júpiter”, que es un compendio de relatos cortos que me compré hace treinta años, en mi época de estudiante de instituto, y que disfruté muchísimo en su día, por lo irónico, revelador y claro del mismo. Por otro lado, en segundo lugar, que había visto, siendo niño, la película “Viaje alucinante” (1966), y me acordaba muy bien de ella. Es decir, sabía de qué iba el libro.


        En “Viaje alucinante” (1966), tenemos a un científico soviético (es curioso, en el libro les llaman “Los del Otro Lado”, y no se hace mención a la URSS, pero se sobreentiende, estamos en plena Guerra Fría), Benes, que se pasa a los norteamericanos, con ayuda de un agente (Carter). Lo que no puede evitar el agente es, que, al llegar a suelo norteamericano, Benes sea tiroteado y herido de gravedad, hecho que le causará un coágulo, inoperable.

        La única opción de salvar la vida de Benes es la miniaturización. Una técnica secreta, aunque creen que los soviéticos también la conocen, con la cual, se puede reducir un submarino y su tripulación a dimensiones bacterianas. El “Proteus”, que es el submarino, sería introducido en el riego sanguíneo del paciente, y una vez llegado al coágulo, la tripulación eliminaría el coágulo con un láser. Todo en el plazo de una hora, antes de que desaparezca el efecto de la miniaturización.


        Y dicho y hecho, el “Proteus” es reducido e introducido en el cuerpo de Benes, donde los tripulantes viajan (como en aquella maravillosa serie de “Erase una vez el cuerpo humano”), por las arterias, pulmones, oídos y corazón del paciente, hasta lograr, in extremis, llegar al coágulo y acabar con él, no sin algún susto de vez en cuando…


        El libro es, desde luego, de lo más entretenido. Como curiosidad, contaros que, primero fue la película de “Viaje alucinante”, y posteriormente, Asimov novelizó el guión de la misma. Algo bastante extraño, porque en el 99% de los casos es al revés. A finales de los ochenta, Asimov escribiría la segunda parte, pero, sinceramente, no se bien de qué va, ya que ese libro no me lo he leído (aún).


        Y me he quedado con las ganas de volver a ver la película, que la tengo grabada desde hace mucho tiempo, y guardada en algún lugar… Quién sabe, quizás me anime a dedicarle una entrada.

lunes, 21 de octubre de 2019

El vendedor de tabaco (2018)



        En “El vendedor de tabaco” (2018), tenemos a un joven adolescente que es enviado a Viena por su madre, ha buscarse la vida. Es 1937, y falta poco para la unión de Austria y Alemania, por parte de las tropas alemanas del Tercer Reich, el llamado “Anschluss” (marzo del 38).


        Se mete a aprendiz en una tabaquería (o estanco), donde comienza a aprender los secretos del oficio por parte de su jefe: Los clientes, los tipos de puros, la venta de periódicos y postales, de libretas…

        Uno de esos clientes habituales es Sigmund Freud (Bruno Ganz), el papito del psicoanálisis, con el que comienza una relación de amistad, mientras descubre el amor, el sexo, los sueños extraños, a los nazis…

        Lo mejor: Los escenarios, la ambientación, el periodo histórico, el cosmos del estanco.

        Lo peor: No tengo claro dónde quería llegar. El personaje de Freud no está aprovechado. Los sueños absurdos que tiene el protagonista. Le sobra, perfectamente, media hora.

domingo, 20 de octubre de 2019

La Lavandería (2019)



        “La Lavandería” (2019), película interesante, de Steven Soderbergh, sobre los papeles de Panamá, con un elenco interesante de protagonistas, encabezados por Meryl Streep, Gary Oldman y Antonio Banderas.

        “Los papeles de Panamá” fue un escándalo, ya hace unos años, de corrupción, que salpicó a un buen puñado de países, con empresas que no existían, y que no ofrecían nada, que blanqueaban dinero en paraísos fiscales, entre otras cosas, aquí y allá.

        Tenemos por un lado a una pareja de ancianos. Sufren un accidente en un lago de Nueva York, hundiéndose el barco donde viajaban. Mueren un buen número de personas, y la viuda de uno de ellos, al reclamar la indemnización, se da cuenta que no existe la aseguradora, y que no verá un duro. Entonces comienza a tirar del hilo mientras un buen número de actores de Hollywood van haciendo aparición, para ir explicando subtramas de la historia principal (la segunda parte abunda en historias cortas).

        Gary Oldman y Antonio Banderas (que hacen de abogados) se dirigen a la pantalla desde el principio, rompiendo la cuarta pared, como lo haría el bueno de Deadpool, para explicarnos partes del fraude, narrados en episodios desde el principio, y mezclando, de vez en cuando, dibujos animados y gráficas para aportar más información.

        Esta es una cinta que no va a gustar, o que ya no gusta directamente, a ciertas élites, porque revela cosas del mundo financiero, económico y empresarial que más de uno quisiera que olvidáramos. La tacharán de política, o de que no viene a cuento, pero dentro de su sencillez, en mi opinión, radica su éxito. Y es que, a veces, tratan al espectador como si fuese un nene pequeño, pero es que esa es la única manera de que el espectador, que muchas veces, se la da de listo, no caiga en estas historias, que volverán, ya que son cíclicas. A ratos es, por cierto, irónica y divertida.

                                ¿Es recomendable? Hombre, pues si…

sábado, 19 de octubre de 2019

Diecisiete (2019)



        En “Diecisiete” (2019) tenemos a un chico problemático, Héctor, síndrome de Asperger, aficionado a leer el código penal, que roba continuamente, y que a la par es pillado una y otra vez. En la última, lo meten en un Centro de donde intenta escapar muchas veces, hasta que, con un Programa con perros, conoce a un perro que le hace cambiar: Oveja.

        Un día, se entera de que han adoptado a Oveja y que no volverá a verlo. Entonces decide escapar, y con ayuda de su hermano mayor, y de su abuela que está terminal, se verá envuelto en una “road movie” muy emocional, con una autocaravana con más mierda que el rabo de una vaca, donde el perro es la excusa para que la familia se reencuentre: Abuela y hermanos, y se unan haciendo frente a los problemas.

        Es una cinta muy emotiva, donde a la trama principal, le van saliendo “misiones secundarias”, surrealistas pero divertidas. Lo malo: Que el actor que hace de Héctor, personaje principal, tiene la expresividad de un palo. Lo bueno: Los paisajes cántabros (hermosísimos), la historia que es de las que toca la fibra, y el actor que hace de hermano mayor (Ismael), que lo hace creíble, hace que tire del carro durante casi toda la película, a base de decir “Tú no has robado nada, he sido yo”.

        Ciertamente es recomendable. Es un “dramón” de aúpa, resuelto con mucho corazón, humor y perros.