Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

domingo, 20 de enero de 2019

Roma (2018)



        Oyes. Lees. Ves… Y en todos los lugares te hablan de “Roma”, la película de Alfonso Cuarón. Una cinta que ha ganado un saco de premios que no caben, seguramente, en las estanterías del cineasta mexicano.

         Te atreves a ir a verla, y te encuentras con una fotografía excepcional, con un enfoque de la leche, una belleza impresionante, unos recuerdos de niñez rodados en blanco y negro, desde la óptica de las sirvientas (nativas mexicanas) de una familia media-alta del barrio colonia Roma. En una etapa, los sesenta-setenta, convulsa (manifestaciones, revueltas, tiros y muertos, desigualdades sociales…), y que aún así, despierta los recuerdos de Alfonso y de la “nana” que tuvo en aquella época. Hay cosas que nos marcan de por vida.

          Hasta aquí, todo bien. Después de dos horas largas de película, y varias visitas al W.C, te das cuenta que has visto algo parecido a una temporada de la serie española “Cuéntame”, pero en versión resumida, y que, al fin y al cabo, no ha ocurrido nada. Todo muy de telenovela, pero con unos encuadres de la hostia. Solo nostalgia, melancolía, muy bien presentada, como un bombón o un caramelo, un olor que te llega y que te evoca algo, un recuerdo pasado, una vivencia, un ayer, la ciudad que no para de crecer, las clases sociales… Pero… Poco más. Bueno, sí, vamos a ser sincero. Hay algunas escenas surrealistas: La de un tipo en pelotas haciendo malabares con un palo y hablando japonés (que tiene bastante peso en la cinta, como se verá), y la de otro tipo que canta en mitad de un incendio una triste canción que no viene mucho a cuento, son un ejemplo de ellas.

         Sé que por esta opinión más de un@ me va a crucificar, pero lo veo así. Es emocional, es evocadora como ella sola, pero no transmite más que esto. Quizás se trataba de eso, de recordar una etapa de la infancia, unos hechos, y ya está…

          P.D: Lo mejor del tema es que apunta a llevarse un buen puñado de Oscars y varios premios más...

sábado, 19 de enero de 2019

Carmen y Lola (2018)



        Carmen es la “típica” gitana adolescente. Es requeteguapa, tiene un tipazo, la escuela le suena a chino, y vende en un mercado junto a su padre. Su destino es ser pedida (con diecisiete años), y tener hijos, como han hecho su madre, su abuela, sus tías, sus primas…

        Lola también es gitana. Pero a ella le gustaría estudiar, le gustan mucho los pájaros y hace unos grafitis de la leche. A Lola, le gustan las chicas. Algo que es tabú en la sociedad en la que vive, una auténtica aberración.

        Desde el primer momento en que Carmen y Lola se conocen, salta la chispa. Lola sufre un flechazo, Carmen se da cuenta un poco más tarde. Hay amor. Un amor verdadero, como un templo de grande. E intentar parar el amor, es poner puertas al campo, por mucha sociedad gitana que haya en medio.

       Película imprescindible. Interesante y valiente, que viene a romper muchas barreras y a hablar y mostrar una realidad que se quiere, muchas veces, ocultar. A mí, me ha encantado.

Comunión (Libro y película) Whitley Strieber

¿Te interesa el libro "Comunión"? Te paso enlace de compra al mejor precio (Amazon España) con un pequeño descuento incluido. Pincha en la imagen superior, la de la portada... 

        Con “Comunión” de Whitley Strieber (editado en castellano por Reediciones Anómalas, 2018), me he tirado tres semanas largas. Desde hace más de treinta años, vengo leyendo referencias a/de este libro, clásico de las abducciones y del fenómeno ovni por antonomasia. Hace unos meses, viendo Cuarto Milenio, Javier Sierra hablaba de este caso en relación con el prólogo que había escrito para esta edición (de hecho), y me animé a comprarlo.

        Con la ilusión de un colegial con zapatos nuevos, me metí en su lectura de lleno. Las primeras sesenta páginas directamente me las bebí. Posteriormente, el libro empezó a decaer y a parecerme un tostonazo infumable, de dimensiones épicas.

        Se supone que es una pequeña autobiografía del propio autor, Strieber, que comienza hablando de una terrible experiencia paranormal. El 26 de diciembre de 1985, recibe, de noche, la visita de unos seres (supuestamente extraterrestres) que lo secuestran de su propia habitación de la casa de campo que tiene la familia en un punto de un bosque del Estado de Nueva York. La experiencia en sí, la narración, es acojonante (al principio, Ojo). Pero el libro va perdiendo credibilidad, en mi opinión, cuando Strieber, sometido a hipnosis, relata que ha sido abducido desde prácticamente niño, casi semanalmente pensaría el lector, porque uno ya se pierde en fechas, circunstancias y hechos en los que se mezclan furgonetas blancas, con hombres de negro, pequeños seres grises (que, a veces, llenan la casa entera con sus presencias) con otros parecidos a insectos, y la búsqueda histórica de los posibles hechos a través de las hadas, sílfides y enanos que pululan nuestra mitología y nuestros cuentos antiguos, medievales… Esto último si me pareció interesante, como anécdotas a recordar.

       Según vamos leyendo, salen a la luz los miedos que todos teníamos a mediados de los ochenta, yo incluido: El mundo se precipitaría en una hecatombe nuclear, con el planeta destrozado, aliens con varitas metálicas que advierten a otros abducidos del fin del mundo conocido sobre el año 2000, malas cosechas a partir del 93… Una histeria total, social y colectiva. La gente veía platillos o Grises casi a diario, cada media hora larga, desde finales de los Cincuenta hasta finales de los Ochenta.

       Todo me ha chirriado muchísimo. Muy cutre para ser creído. Me ha parecido una novela de Ficción, y tampoco desde esa óptica muy buena, ya que corta reflexiones, mete sesiones de hipnosis, hay cierto protagonismo desmedido en Whitley (incluso una alien le llega a confesar que “él es el elegido”, aunque no se lo crea) frente a su hijo y a su esposa… A mitad del libro, la narrativa es confusa y aburrida. Yo tengo el convencimiento de que me abducen casi todas las noches y pongo cinco cámaras en la habitación, y lleno de polvos de talco el suelo de toda la casa para pillar huellas. Él espera dócil ser abducido día si y día también.

       No contento con el fiasco, posteriormente me he tragado la película basada en el libro (del 89), donde, como podréis imaginar, no tiene nada que ver. En la película, Strieber discute continuamente, con su mujer (a la cual en su libro adora y a la que no le levanta la voz, ni contradice nunca), en la película dispara a su mujer y están a punto de divorciarse, igualmente discute con sus amigos, y hasta con vecinos en la noche de Halloween ¿?, los aliens bastante cutres, tienen apariencia de los kobolds de “Dentro del laberinto” (la película de Bowie) y los típicos Grises en su variante color miel. Aquí Strieber se siente “violado” (no tengo muy claro si le hacen una colonoscopia o lo ordeñan directamente, en el libro esto pasa un tanto por puntillas), y recurre a una psiquiatra que en las regresiones a las que le somete ve que los aliens tienen secuestrados a muchos niños (en el libro habla de soldados), se hace colega de los aliens (se saludan como una mil veces y hacen una fiesta cubana)… Me ha dado más miedo Christopher Walken, que los extraterrestres. La película es más “ida de pinza” que el libro (del cual solo me quedo con las anécdotas, finalmente, y con las referencias históricas). Lo interesante es que la banda sonora es de Eric Clapton.

domingo, 13 de enero de 2019

Kamasutra, el manga (2016, La otra h)



        Cuando oyes hablar del “Kamasutra”, siempre te imaginas un libro ilustrado, compendio de mil posturas sexuales, a cual más complicada, digna de una pareja de malabaristas de circo, y que despierta curiosidad incluso al más versado.

       Pero, el “Kamasutra”, escrito por Vatsyayana, un filosofo y teórico hindú entre los siglos III y V de nuestra era, es algo más que un texto sobre posturas sexuales. Es una guía de varias partes, sobre las relaciones entre hombres y mujeres, desde el prematrimonio, hasta la existencia de una segunda esposa, las castas, las relaciones sociales, llevar una vida virtuosa y plena, etc, etc.

       Así lo presenta el manga “Kamasutra”, editado por La otra h. Una guía presentada por una maestra de danza, muy espiritual, a dos de sus alumnas, para aprender a ser persona a través de los aforismos sobre el amor, para recorrer el camino correcto.

      El “Kamasutra” siempre es interesante, o por lo menos para mí. ¿Cómo no voy a recomendarlo?

sábado, 12 de enero de 2019

Vida líquida (Paidós, 2013) Zygmunt Bauman



         No es la primera vez que me leo un libro de Zygmunt Bauman. De hecho, ya por aquí, os he dejado mi opinión sobre “Extraños llamando a la puerta” (2016), y “Retrotopía” (2017). Con “Vida líquida” (Paidós, 2013), me he tirado todo un mes. No ha sido porque el libro sea excesivamente largo, aunque si es cierto que es el más extenso y completo de los que me he leído de Bauman, sino porque ya expone muchas ideas de su visión del mundo actual (Bauman falleció hace relativamente poco, en enero de 2017), y define, por fin, su famosa teoría sobre la vida o modernidad líquida, refiriéndose a estos tiempos de cambios, adaptación y quiebros que da la estresante vida que llevamos.


        Bauman critica, ferozmente, en este libro, el individualismo. Postulado que puedo llegar a comprender, pero que no comparto. Y pone ejemplos muy claros de ese malvado individualismo, donde cada uno piensa en lo suyo, “todo se ha individualizado” llega a afirmar… Frente a la colectivización de un pasado que añora, y que a mi me da escalofríos, pues bajo esa colectivización llegaron a morir varios millones de seres humanos, dato que Bauman, inconscientemente o no, obvia.


       Coincido en la estupidez de una sociedad consumista e infantil que se devora a si misma, su visión y definición dan en el clavo, describe perfectamente el síndrome consumista de excesos voraces y algunos rasgos urbanitas que se han desatado en llevar una vida rápido y fugaz, donde hay que gastar por encima de todas las cosas, pero huyo de sus posibles soluciones a través del marxismo, que es lo que, en definitiva, nos propone en las páginas finales del libro (donde se le va un tanto “la pinza” reflexionando sobre Arendt, Adorno y otros teóricos de la filosofía de su tiempo), porque el capitalismo es realmente dañino, pero el marxismo norcoreano está muy bien si eres una abeja o una hormiga. Claroscuros en su obra, creo. Aún así, leer a Bauman (aunque yo no coincida con sus ideas) es siempre interesante.

You (2018)



        De vez en cuando, te llega una de esas series que te enganchan desde el primer capítulo, y ya no puedes parar de verla hasta el final. Eso, mismamente, es lo que me ha pasado estos días con “You” (2018), que, fue ver los primeros veinte minutos y ya sabía que me iba a gustar, que me iba a enganchar a esta historia hasta el final. La serie está basada en una novela de Caroline Kepnes, de homólogo título, que, al parecer, difiere en algunos aspectos claves de la serie.


       No sé como explicar muy bien la historia, porque no sé aún si es la historia de un acosador, de un demente o de un psicópata de los más peligrosos. Por un lado, tenemos a Beck, una joven y guapa chica, que quiere ser escritora, y que tiene una complicada vida entre novios que se la tiran, pero no la quieren, amigas pijas e imbéciles y una gran vida virtual basada en las redes sociales. Por otro lado, tenemos a Joe, un empleado de librería, que, en cuanto ve a Beck, se enamora perdidamente de ella.

       Posteriormente, comienza una obsesión enfermiza por parte de Joe para conocer a Beck, e intentar enamorarla, por todos los medios posibles. Utilizando para ello, toda la filosofía maquiavélica a la que un tipo de estos pueda recurrir. Es un hombre un tanto introvertido, y con bastante mundo interior. No es frío, calculador y metódico, pero tiene más recursos que El Equipo A en un almacén de trastos viejos.
 

       De manera paralela, Joe, cuida de un chavalito, que vive en su bloque y que sufre maltratos por parte del novio de su madre, prestándole atención y libros (el nene los devora). El tipo, como os digo, hará de todo para conquistar a la chica, absolutamente de todo… 


        Y, a partir de ahí, ya os podéis ir imaginando el resto de la serie… Porque prefiero que la veáis y que me deis vuestra opinión sobre ella. Algunas veces me ha recordado, salvando las distancias, a “Dexter”, otra serie ya mítica en la mente del cinéfilo o del amante empedernido de las series. Es inquietante, tiene ritmo, interés, y desde “Vis a vis” o “La casa de Papel”, es la primera serie que me ha enganchado desde el principio a fin. Al parecer, tendremos Segunda Temporada, basada en un segundo libro de la autora, “Hidden boddies”, donde el amigo Joe seguirá con sus particulares obsesiones amorosas… Lo dicho, muy recomendable.

martes, 8 de enero de 2019

Keanu (2016)



       En “Keanu” (2016), Rell lo está pasando francamente mal en su vida, pero la aparición de un pequeño gatito, Keanu, que perteneció a un mafioso, le ha cambiado la vida. Por eso, cuando Keanu es secuestrado por una pandilla, Rell y su primo Clarence, idean pasarse por dos pandilleros para rescatar a Keanu.

       La cosa se complica, y los dos tendrán que asumir unas personalidades que no les corresponden, y meterse en mil embrollos, mientras el gatito hace las delicias del espectador en las contadas ocasiones que aparece…

       Al parecer, los dos actores principales son conocidos cómics estadounidenses. Yo no los conozco, no me suenan de nada, pero la verdad es que he disfrutado mucho de la película, que no es una joyita, sino más bien para echarte unas risas y pasar el rato. La recomiendo porque hay pocas películas de gatos, o con gatos como el gancho principal, y porque tiene unos pocos gags graciosos.

       P.D: En la versión original, uno de los protagonistas tiene una fumada importante y oye al gato hablar. La voz del gato es la de Keanu Reeves.

lunes, 7 de enero de 2019

¿Quién está matando a los moñecos? (2018)



       “¿Quién está matando a los moñecos?” (2018), es una película de esas raras de narices. Viene con la firma de Henson bajo el brazo, aunque dudo mucho que al difunto y genial Jim Henson le hiciera ni p.gracia ver a sus creaciones despotricar y comportarse como un estadounidense medio.

       Estamos en un mundo donde las marionetas y los humanos mal conviven, y digo mal conviven porque no se llevan bastante bien. Hay muchos prejuicios, racismo, malos rollos en general. En este mundo, un antiguo policía moñeco, metido a detective privado, recibe un encargo para investigar una serie de asesinatos a moñecos que tuvieron algo que ver en una antigua serie televisiva.

        Para resolver el caso, el detective (que es el típico, tirado de dinero y medio borracho), se alía con una vieja compañera de la Academia de Policía, ahora Inspectora, humana, y poco a poco van tirando de hilos y descubriendo cosas que supuestamente ya pertenecían al pasado…

       A ver… La película no está mal planteada, pero mal enfocada en cuanto a las referencias sexuales, chistes malos con referencias a la sociedad española (Falete, Ronaldo, Messi…), juegos de palabras, pura escatología… Y eso, en mi opinión, hace que sea una película para ver con dos cubatas, y para no tomarla en serio. Es una comedia que tiene gracia un rato, después empiezas a bostezar, y a los tres días no la recuerdas… A vuestra elección.

sábado, 5 de enero de 2019

¡Tú la llevas! (2018)



       “¡Tú la llevas!” (2018) es una película bastante absurda, aunque no por ello deja de ser entretenida. Un grupo de amigos llevan treinta años jugando al ¡Tú la llevas!, todos los amigos la han llevado alguna vez, menos uno de ellos al que no han pillado nunca: Ojo de Halcón.

        Ojo de Halcón es más listo que todos ellos juntos, y usa sus conocimientos, la tecnología y todos los recursos disponibles para no ser pillado nunca, ni con todo el grupo en su contra. La película tiene toda una serie de situaciones absurdas, planes disparatados y tonterías al cubo, mientras que una periodista hace un artículo sobre ellos, y sus gilipolleces.

       Está basada en un hecho real. Es ideal para esos días en los que no quieres pensar absolutamente en nada, tipo “Resacón en Las Vegas”… Por aquí la dejo.

       P.D: Al final de la película, salen los personajes reales en los que está basada la cinta. Parece que se lo pasan bien.

viernes, 4 de enero de 2019

La leyenda de Redbad (2018)



       A rebufo de la serie “Vikingos”, que en su quinta temporada comienza a hacer un poco de agua, y que amenaza con hundirse como un drakar en mitad del Atlántico Norte, nos llega esta cinta holandesa, "La leyenda de Redbad" (2018), de más de dos horas y media, sobre un mítico rey frisón, Redbad, que en la segunda mitad del S.VIII lucha contra los malvadísimos francos, cristianos fervorosos y fanáticos, que están empeñados en convertir a todos los seres vivos a su odiosa religión, a base de fuego y espada, (y cuyos sacerdotes, por cierto, se follan a todo lo que se mueve alrededor). Y, con más inquina, si cabe, a los pacíficos seguidores de los dioses nórdicos, que son requetebuenos, tolerantes y viven en paz y armonía con la naturaleza, flechazo va, espadazo viene, cabeza que rueda…

       El caso es que, en esas dos horas y media largas, la película nos quiere contar muchas cosas, y vamos de aventura en aventura que es un sin parar. Ríete tú de las aventuras gráficas. En medio de una música que se hace pedante y prepotente, nos encontramos múltiples anacronismos, como crucifijos góticos, pinturas sobre tablas que no se corresponden con la época, cantos gregorianos, armas de asedio de la plena Edad Media, arquitectura de arcos apuntados, arcos cortos y recurvados (son posteriores, usados por los turcos, los francos eran más amigos de las ballestas hasta la batalla de Crécy que los ingleses recuerdan muy bien…), vikingas hablando de Derechos humanos… Yo que sé.

       Las diversas situaciones se resuelven, o muy rápidamente, o pasando bastante por encima, y las batallas te da la ligera sensación de ser un tanto repetitivas, abusando de la cámara lenta una barbaridad (nunca mejor dicho) y del plano corto, y parece como si los francos se dejaran matar mansa y gustosamente. Os la recomiendo para pasar el rato, pero no me parece ningún peliculón.

jueves, 3 de enero de 2019

Last Hope (2018)



        En su búsqueda por encontrar unas nuevas fuentes de energía, unos científicos la lían parda en 2031. Un reactor cuántico mete un pedo astronómico, y en la resaca, la humanidad descubre que los animales han evolucionado, mezclando sus partes orgánicas con biónicas y convirtiéndose en seres terribles, armados hasta los dientes. Estos seres: Cangrejos, ballenas… Se llaman BRAIS, y tienen diferentes ataques.
 

        Leon Lau es uno de los científicos que estaban al frente del reactor que petó. Después de estar condenado al ostracismo durante años, vuelve a la única ciudad habitada, la ultra-amurallada Neo Xianglong (reinada por una princesa con un problema de “sobrepechos”), a la cual salva gracias a un robot biónico, llamado Hiperdrive, que tiene un armamento y un poderío descomunal, y que se conecta a la mente del piloto, haciendo que ambos sean un solo ser.

       La serie tiene mucho de “Ataque de Titanes”, la vieja “Gundman”, “Godzilla” en las nuevas versiones donde hay varios monstruos antiguos animales pululando por el planeta, o cualquiera donde tengáis un macro-monstruo enfrentándose a un robot (¿Power Rangers en su versión clásica?), en un escenario apocalíptico donde domina la tecnología en un fondo de sociedad clásica japonesa, con su arquitectura incluida. La animación, en escenas de lucha, aúna imágenes reales o realizadas con computadora con los clásicos dibujos.

       “Last Hope” (2018) en su primera temporada (amenaza con segunda en breve), trece episodios, a mi no me ha aportado mucho, pero la dejo por aquí, por si a alguien le interesa…

Aquaman (2018)



       La verdad sea dicha, no me apetecía mucho ver “Aquaman” (2018) porque ni el título, ni el héroe me han llamado nunca la atención. Las buenas críticas que había leído, me hicieron sospechar que el truño era de la leche… Pero aún así, la he ido a ver. Muchas veces, he reconocido por aquí que soy más de Marvel que de DC Cómics, no sé si eso me ha influido mucho, o no, pero estas películas de “presentación” de un nuevo héroe es lo que les pasa… Que repiten patrones, y mucho de lo que va a suceder te lo va adelantando el cerebro, sin ser yo muy inteligente que digamos… OJITO, A PARTIR DE AQUÍ VOY A CONTAR TODA LA PELÍCULA.


       Chica atlante (Nicole Kidman), que resulta que es la reina de Atlantis, se enamora de farero borracho, tienen un hijo samoano que no tiene nada que ver con ninguno de los dos. A la reina se la cargan (eso es lo que nos cuentan) en cuanto el chaval crece un rato, lo suficiente para saber a quién hostiar el día de mañana. Al padre le ponen una paga, que se gasta en bares y tascas donde venden recuerdos de Matalascañas. El chaval tiene poderes, habla con los calamares y le debe dinero a Eugene Cangrejo. Se mete a héroe marino, salvando submarinos rusos y luchando contra malvados piratas de hoy en día. Su maestro ha sido “El duende verde”. Mientras tanto, en Atlantis, su hermanastro pequeño, un fascista con conchas en la entrepierna, está empeñado en declararle la guerra a la superficie por la malísima parrilla televisiva, pero para ello, deberá unir a los diferentes reinos submarinos, cometiendo tropelías a diestro y siniestro. Aquaman pasa del tema, hasta que la que va a ser su cuñada, se lo camela y lo mete en una guerra por el trono, recorriendo la mitad del planeta (la visión que tienen los gringos de Italia es la leche, aquí me tronché) en busca del tridente mágico del primer rey atlante, que, al parecer, según dice la leyenda, tiene WiFi y puertos Usb 5.0.

        En su búsqueda, era de prever, Aquaman se va enamorando de la cuñada, que es pelirroja y está como un tren (un tren extremeño no, un tren de verdad). Encuentra a su madre, que estaba viva en el Universo Cuántico (Como La Avispa de Ant-Man). Se ha dejado rastas y tampoco envidia en nada a su nuera. Aquaman le cuenta a su madre que, su padre, desde que marchó ella, se bebe hasta el Fairy que sobra en el fregadero.

        Su madre, igualmente, le dice donde está el tridente, custodiado por el terrible Kraken. Un pulpo mutante, con una conversación amena y dicharachera, afectado por los residuos de la Central Nuclear de Almaraz. Kraken lucha primero con él, pero después le dice que toque el tridente, que verás el calambrazo que le va a dar. El tridente no solo no le da calambrazo, sino que le permite ver Movistar y Netflix, gratis el primer mes, y consigue la armadura dorada del Signo de Acuario, convirtiéndose en Caballero Dorado de la Diosa Atenea, de rebote.

         Se inicia una Guerra Civil submarina, que hace que suba el pescado en superficie una barbaridad, y que las vecinas compren de piscifactoría, que les da más confianza. Aquaman se presenta echando chispas, cobrando facturas, y en compañía del Kraken, lo cual hace que la luche se iguale un poco. Conecta la WiFi del tridente, y descubre que tres cuartas partes del personal lo tenía pirateado, lo cual hace que la peña huya enloquecida.

         Finalmente, hay una lucha final, en la que el hermanastro pierde, porque es un Caballero de Plata, y no tienen nada que hacer contra la armadura dorada de Acuario. Nicole Kidman pide clemencia para su hijo pequeño, y le ofrecen prisión provisional en la Cárcel de Badajoz, pasando por el Guadiana. “El duende verde” sale del armario, o del cofre, y se enamora de una pescadilla. Igualmente, Nicole Kidman regresa al faro a ver al marido, que le recibe calvo y borracho. FIN.

         Tiene mezcla de Saint Seiya, Flash Gordon, Ant-Man… Es previsible al 100%, a veces aburre soberanamente… Es lo que esperaba…