Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado.
Maullando desde 2008...
Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
Ya
sé lo que estará pensando más de uno: ¿Ahora vienes con Flinch? Pero si esta
serie de cómics ya tienen sus años… Pues sí, más vale tarde que nunca. Flinch
es una antología de relatos cortos, relatos de terror, editados durante varios
años, desde 2000 en su edición estadounidense creo recordar, originalmente por
Vértigo/DC Comics, y desde 2006 en España de la mano de Recerca Editorial.
Ganadora
del International Horror Guild Award and Best Graphic Story (1999), Flinch es
un buen compendio de historias de varios autores, varios guionistas (Bryan
Azzarello, Scott Cunningham…), acompañados de un gran elenco de dibujantes (Tim
Levins, Ryan Sook, Craig Hamilton, Javier Pulido…) y entintadores…
Aquí
vas a encontrar historias de barcos fantasmas, crímenes pasionales, locos de
atar… Casi una veintena (19). Todo con un ligero toque de terror, ironía y
sarcasmo. Historias amenas, algunas divertidas, otras un tanto más reflexivas,
pero, en ningún momento aburridas. El terror gusta, el terror atrae, y si es en
cómic, ni te cuento. Un gustazo. Recomendable.
He
aquí una película que me trae muchos recuerdos de la infancia. “El increíble hombre
menguante” (1957), la vi por primera vez en el colegio, donde los viernes por
la tarde proyectaban película a cinco duro, que hoy llaman de serie B algunos,
otros le llaman de culto (yo mismamente).
Esta
cinta, que para mí es una de las grandes maravillas del cine de todos los
tiempos, está basada en el relato de Richard Matheson, que se publicó justo un
año antes de que lo hiciera la película, y es que el propio Matheson escribió
el guion de la película que dirigiría Jack Arnold, director especializado en
películas de terror y espaciales, de esas que tanto nos gustan aunque hayan
pasado cincuenta o sesenta años. De Matheson mejor hablar, algún día, en un
futura entrada, porque este hombre merece también unas líneas, autor de relatos
de terror y de Ciencia-Ficción, Matheson es autor de “Soy Leyenda” (aquella
película que protagonizó Will Smith hace unos años) o “Más allá de los sueños”
(protagonizada por el malogrado Robin Williams en 1998, y que no debéis confundir
con otra que hizo Adam Sandler en 2008), entre otras fantásticas historias.
Pero,
¿De qué va este “El increíble hombre menguante”? Pues va de una transformación.
La que sufre Scott Carey, un joven que, durante sus vacaciones, se verá
envuelto en una extraña niebla que llega del mar, mientras su mujer, dentro de
la lancha motora donde están, no se ve afectada al estar dentro buscando una
cerveza. Algun@s pensarán que eso le pasa por machista, debería haber ido él mismo
a buscar la cerveza. El caso es que a partir de este hecho, el bueno de Scott
comenzará a menguar, hasta tal grado que llegará a vivir en una casa de
muñecas, y con la perdida de altura y peso, se verá envuelto en luchas
titánicas, primero contra su propio gato (Malditos felinos desagradecidos), y
posteriormente, con una araña de su sótano con complejo de panzer alemán.
El
cambio que sufre Scott, que recuerda al de la famosa metamorfosis que sufre
Kafka, traerá consigo consecuencias terribles para el protagonista: Matrimonio
al garete, pérdida de trabajo, catalogación como “Bicho raro viviente”, la
soledad, el miedo a perder la vida… Y la reflexión, voz en off, del propio
protagonista y las vicisitudes por las que pasa…
Esta
no es una película recomendable. Esta es una película imprescindible. Una
auténtica joya del cine de todos los tiempos, como os digo. No dejéis de
visionarla.
El
año es 1870, y Francia retrocede ante los victoriosos ejércitos prusianos. El
primero de septiembre, el gobierno imperial de Napoleón III, que estaba herido
de muerte, cae definitivamente derrotado y el propio emperador es hecho
prisionero por los prusianos.
A
la derrota francesa, le acompaña una etapa de hambre, miedo e incertidumbre,
junto al pesar de no haber hecho, quizás, lo suficiente para ganar la guerra. Con
París asediada por las tropas ocupantes, un movimiento popular coge cada vez
más fuerza, se declara la República, y la revolución naciente se hace fuerte,
bajo un nombre, el de Louise Michel, en la colina que domina Montmartre, donde
el pueblo se organiza en una Comuna.
La
Comuna de París apenas duró dos meses, pero durante esos escasos dos meses, el
anarquismo utópico se desarrolló en todo su esplendor. Louise Michel
(1830-1905) fue conocida en su día como La Virgen Roja, luchará en primera fila
por la Comuna, herida levemente, se salvará de milagro de ser fusilada, y finalmente
será condenada al exilio en Nueva Caledonia, donde volverá a poner en práctica
sus ideales de igualdad, progreso y laicismo, poniéndose siempre del lado del
desfavorecido, del pobre, del oprimido, del que no tiene nada en absoluto.
“La virgen roja” (2016) es un cómic, una
novela gráfica, dedicada a aquella gran mujer que luchó por los derechos de la
mujer, por los del pueblo, y por los que siempre están ahí abajo. En este
cómic, histórico, bien documentado, con una amplia bibliografía y un surtido
anecdotario, el único color que vais a ver es el rojo. Muy recomendable.
Pues
aquí estoy, una vez más, encantado de haberme leído y disfrutado, un libro de
Juan Eslava Galán. En esta ocasión ha sido “La Segunda Guerra Mundial contada
para escépticos” (2016), editado por Planeta. Ya venía de leerme un par de
ellos, que tenéis por el blog (buscad las entradas en el Buscador del blog, ahí
a la derecha de vuestras pantallas debe estar), y disfruté una barbaridad con
la manera que tiene este hombre para narrar, y contar historias, con un fino
humor, con ironía. Casi le envidio porque ya me gustaría a mí dar mis clases de
Historia con esa manera de conectar. Ufff, increíble.
En este libro, Eslava Galán nos cuenta desde los
inicios de la Segunda Guerra Mundial, sus causas fundamentales, para pasar al
meollo, en cortos capítulos didácticos, fáciles de leer y sin andarse mucho por
las nubes. Parece como si un amigo te lo contará al calor de un café. Desgrana
episodios, hechos, personajes y abunda en el anecdotario, siempre rico e
interesante. Como todos sus libros, es más que recomendable. Llevo tres libros
suyos leídos, y los que caigan. No dejes de leerlo.
No
suelo ser de los que se hacen mucho autobombo, ya lo sabéis los que me conocéis
personalmente, pero creo que la ocasión merece la pena.
He
sacado, recientemente, en abril concretamente, mi séptimo librito de relatos
cortos. No soy un autor muy leído, ya que los relatos cortos no suelen destacar
dentro de la literatura extremeña, no interesan mucho, pero al fin y al cabo,
alguien tiene que escribirlos, y alguien tiene que llevar el San Benito de
autor de relatos cortos, y la verdad sea dicha, yo lo llevo con mucha
satisfacción.
Además,
incluyo algún pequeño poema de verso libre, visual, y alguna pequeña obrita de
teatro.
En fin, un libro sin prologuista, de poco más
de noventa páginas. Creo que ameno y divertido. Su precio es de diez leuros (pago por transferencia),
para todo el territorio español, y se mandan firmados y dedicados. Si estas
interesad@ en algún ejemplar, no dudes en escribirme un correo: duncandegross@yahoo.es
Hola Contadores de Estrellas. Durante casi tres días hemos estado completamente desconectados por causas ajenas a nuestra voluntad. Los blogs pertenecientes a la red Movistar han sufrido una caída generalizada y no podíamos acceder a nuestras cuentas. Espero que el estrago no se vuelva a repetir, aunque ya en abril sufrimos algo parecido. Movistar y Blogger parece que no casan bien. Os mandamos un afectuoso saludo, y maullido, desde el Patio-Lavadero. Leed mucho. Duncan de Gross&Micho I de Gato.
Si
tuviera que elegir una película sobre Vidas Cruzadas, no sabría con cual
quedarme, la verdad sea dicha: “Pulp Fiction” (1994), esa obra maestra de
Tarantino, “Magnolia” (1999) que es una pasada de película (cualquier día de
estos hago una entrada sobre este peliculón), “Amores perros” (2000), “Traffic”
(2000), la empalagosa “Love Actually” (2003)… No sé, la verdad. Lo que si es
cierto es que he visto muchas.
“100 Calles” (2016) es una película más de
este tipo, película británica (“100 streets”) que trata sobre las vidas
cruzadas de tres personajes principales: Max, excapitán del equipo inglés de
rugby, toda una estrella en su país, que tiene una fundación benéfica, pero que
es un mujeriego empedernido y que lucha para que su matrimonio (con una ex-actriz)
no se vaya al garete. Kingsley, un joven metido en el pequeño tráfico de
drogas, mitad filósofo de la vida, mitad poeta callejero, es un habitual de los
líos y acabará haciendo servicios a la comunidad, donde conocerá a un actor que
le hará ver la vida de otra manera… Y un taxista, George (cantante ocasional),
que sueña con tener hijos junto a su mujer, pero que un accidente de tráfico (un
atropello) hará que sus esperanzas y sueños se vayan a pique, al igual que un
matrimonio que creían fuerte…
No me ha
parecido esta cinta, para nada, en la línea de las que os citaba al comienzo de
la entrada. Las historias apenas se rozan entre ellas, son más bien guiños, que
sueles ver venir, y dudo mucho que pase a la historia como lo que es, una
película para pasar el rato. Entretenida y curiosa más por la pareja principal,
en mi opinión, que por las otras dos historias. Ahí queda, por si estas aburrid@
y quieres echar el rato.
Marcos
Saldaña cursa 1º ESO y es el raro del Instituto. El friki, el chico que siempre
anda solo, dibujando cosas raras y maltratando animales. Ya era así desde el
colegio. Marcos está metido en todos los líos, pero él los niega todos. Sus
padres no le dan la mayor importancia a las cosas que hace Marcos. Un día, coge
un arma y mata a tres compañeros de clase y a una profesora. Nico, herido, se
salva de la masacre de milagro.
¿Qué
ha ocurrido para llegar a esta situación?, ¿Qué pasaba por la cabeza de Marcos
Saldaña?, ¿Cómo cambiarán las vidas de Laura, la directora del Centro, Mario
Requena, el inspector del caso o del propio Nico?, ¿El tiempo curará estas
heridas, estos surcos tan profundos que cambian la vida a cualquiera?
“Mal
menor” es una novela, de María Moreno (escritora y profesora de Secundaria), de
esas que quitan el aliento. De las que te enganchan, y bien enganchado, desde
el principio, y de la que no podrás dejar de leer hasta llegar al trepidante
final de esta historia. Enérgica, impactante, y desde luego, muy recomendable.
No dejes de leerla.
Una pequeña ciudad coreana
vive de la Central Nuclear que tiene allí ubicada. La mitad de la población
vive de dicha Central (que ya ha cumplido cuarenta años de existencia), la otra
mitad cree que la energía nuclear es un peligro y que debe ser desmantelada.
El protagonista, Jae-Hyeok, trabaja en la Central.
Vive con su madre, su cuñada viuda y su sobrino, pero se quiere ir a Seúl a
trabajar, de marinero a Alaska… Donde sea, pero lejos de allí. Su familia no lo
entiende y no apoya sus ideas.
Un día, la ciudad sufre un
terremoto, y a consecuencia de ello, la Central sufre desperfectos serios.
Salen a la luz, por parte de los técnicos, la falta de mantenimiento de la
Central, y a raíz de una grieta, la Central comienza a irse al garete. El nivel
de radiación comienza a subir, saltan las alarmas, comienzan las primeras
deserciones, los primeros actos heroicos y los suicidas… Y el caos precede a la
destrucción.
“Pandora” (2016) es, en mi
opinión, una interesante película sobre catástrofes nucleares (quizás le sobra
media hora larga), con una historia que en un primer momento me recordó al desastre
de Fukushima, y después, cuando las cosas empeoran, directamente a Chernóbil,
con la evacuación de la población y los pobres liquidadores que saben que van a
morir si o si… Teatral y melodramática, en ocasiones, en sus actuaciones, pero
con unos buenos efectos especiales, una crítica total a un país donde hay un
buen puñado de Centrales Nucleares (24) y otro buen puñado en construcción (6,
más 4 en mente). Una vez más, el cine coreano ha vuelto a sorprenderme con una
película entretenida, didáctica incluso, y por supuesto, muy recomendable.
Dinamarca,
años 70. Un profesor (de arquitectura), su mujer y su hija, no pueden para el
alquiler de una impresionante casa donde se han ido a vivir. ¿Cómo pagarlo?,
pues convirtiendo la casa, que es realmente grande, en una comuna, donde todos
puedan aportar dinero para pagar el alquiler.
Poco
a poco, van llegando una serie de personajes a vivir a la casa: Un tipo que
bebe cerveza a todas horas y un tanto jeta, una familia con un chico que dice
que no vivirá más de nueve años, una hippie pelirroja bastante prolífica sexualmente
hablando, un extranjero sin trabajo y sin dinero... Lo cual convierte la casa en un lugar
peculiar, como peculiares son estos habitantes, que van a convertir la vida en
la casa en una serie de situaciones raras, extrañas, esperpénticas,
relacionadas con las reglas, la propia convivencia en si… Comenzando con
cogorzas comunales, desayunos multitudinarios, baños en pelotas… Hasta desembocar
en cuernos, líos y despertares sexuales, caraduras que no pagan, malas ideas y
broncas monumentales…
Lo
que parece una buena idea, a lo largo de la película pasa a ser un interesante
experimento sociológico. Más emocional que seria, no me ha parecido mala
película, quizás un tanto floja, cogida con pinzas, pero no desmerece en su
idea, interesante de ver.
Pocas
veces dedico alguna entrada del blog a una película bélica, pero creo que “Operación
Anthropoid” (2016) merece la pena, aunque sean solo unas pocas líneas, por el
hecho que cuenta, y lo que supuso la operación en el marco de la Segunda Guerra
Mundial.
La
resistencia checoslovaca contra los nazis es apenas conocida. Hitler ejecutó a
millares de checoslovacos, a través de su tercero en la cadena de mando, el
sangriento Reinhard Heidrich (“El carnicero de Praga”), creador de la Solución
Final. La historia en “Operación Anthropoid” se basa en el asesinato de
Heidrich a cargo de un pequeño comando checoslovaco. Checoslovaquia,
traicionada por los gobiernos occidentales, y entregada en bandeja a los nazis,
se resiste a rendirse incondicionalmente. Su gobierno en el exilio londinense planea
toda la operación, que será un éxito táctico, pero un grave error estratégico
como años después reconocería el propio Churchill, pues permitiría que lo que
quedaba de resistencia checa rotara hacia el apoyo otorgado por los soviéticos.
Esta
es la historia de aquellos “Héroes de Praga”, aquellos mártires que resistieron
durante horas los embates nazis antes de sucumbir. Basada en la película americana
“Siete hombres al amanecer” (1975), ya el propio Fritz Lang les dedicó una
película a estos héroes checoslovacos en “Los verdugos también mueren” (1943)
un año después del atentado. Que yo recuerde, o por lo menos que yo sepa, esta
operación fue la única que montaron los Aliados para cargarse un jerarca nazi.
La repercusión que tuvo, posteriormente, fue tremenda. Pobres checoslovacos.
Quizás
sea porque la Segunda Guerra Mundial es una de mis etapas históricas favoritas,
más que por la calidad de la película, que es muy sencilla, que la recomiendo.
La verdad es que es bastante fiel a lo que ocurrió.
El
año, 1992. La Tierra es un planeta muerto, tras la Tercera Guerra Mundial o
Guerra Atómica, que dejó un planeta sin vida, que extinguió a todos los
animales e insectos, o casi todos (tener un animal vivo es símbolo de prestigio
social, aunque sea una araña), y que dejó en suspensión un polvo atómico que
todo lo degrada (y que deja estériles a los hombres que no usan cierto tipo de
ropa interior), sin contar con la enorme cantidad de basugre que la puebla
desde entonces.
La
inmensa mayoría de los humanos han emigrado a colonias espaciales, la más
cercana, Marte, donde los androides, con una media de esperanza de vida de
cuatro años, trabajan en lo que les mandan sus amos humanos, desde minas hasta
puestos de funcionario. Una nueva filosofía recorre todos los confines, el
mercerismo, derivada de las enseñanzas de Wilbur Mercer, un tipo que vivió
antes de la Gran Guerra Atómica, y que como un renovado Sísifo sube a una
montaña mientras es apedreado. Arriba lo ve todo claro, y el ciclo vuelve a
comenzar, mezcla de cristianismo y algo de budismo. En la tele, 23 horas al día
se emite El Amigable Buster y sus Amigables Amigos, que perfectamente podría
emitir TeleCinco sin pestañear.
Rick
Deckard es un cazarrecompensas. Su misión es retirar, eliminar, a los androides
(llamados “andys”) que llegan a La Tierra huyendo de las colonias, tras haber
asesinado a sus amos humanos. Los más avanzados son los de la serie Nexus-6,
que son casi humanos, pero que carecen de empatía.
Una
cuadrilla de estos androides huidos ha llegado a La Tierra procedente de Marte.
El prestigioso cazarrecompensas, Dave Holden, acaba en el hospital a las
primeras de cambio, y el inspector Bryant recurre a Deckard, obsesionado con
tener algún animal vivo, para que elimine a los androides, a mil dólares la
pieza, lo cual le permitirá comprar un bicho que mantener…
Muy
diferente a la película “Blade Runner” (1982), la novela merece mucho la pena,
por sus planteamientos filosóficos, religiosos, morales y por la visión que
tenía del futuro Philip K. Dick. De la misma manera que disfruté de la
película, he disfrutado del libro, el cual recomiendo. Fácil e interesante
lectura, sin barroquismos innecesarios y trepidante en su desarrollo.
Con
varias semanas de retraso desde su estreno en España, hoy he conseguido ver “Los
Guardianes de la Galaxia Vol. 2” (2017), y tengo que reconocer que, no solo me
ha gustado (tanto como la primera) sino que, además, me he hartado de reír con
los buenos puntos y guiños que tiene.
En
esta nueva entrega, que parece ser que no será la última, aparece Ego, el enigmático
padre de Peter Quill (StarLord) que planteará nuevas preguntas sobre el líder del
grupo, su origen, la relación de sus padres, etc. En torno a esta historia
principal girarán el resto de las subtramas. Y nuevos personajes como Mantis
(aquel personaje que sería amante de El Espadachín de Los Vengadores, maestro
de Ojo de Halcón). Gamora, Rocket, Groot y Drax y StarLord ya son un grupo bien
cohesionado, casi una familia espacial, que van de aventura en aventura
gamberra, entre música de los ochenta, grandes clásicos del casete y del
walkman de nuestra infancia, y gags llenos de humor, de buen rollo, aliados
nuevos e inesperados y enemigos que se veían venir, el ya clásico cameo de Stan
Lee, y sin olvidar los grandísimos efectos especiales. Muy divertida, se
disfruta a tope.
P.D:
No quiero hacer mi comentario más extenso, porque prefiero que la veas. Por
cierto… Tiene cinco escenas postcréditos.
Me
resulta, la verdad, muy difícil hablar de un cómic como es “El viejo Logan”
(2009), porque como lo he disfrutado tantísimo, y me ha gustado tantísimo, pues
no sé por dónde empezar.
Los
seguidores del blog ya conocéis mi debilidad por el personaje de Marvel Ojo de
Halcón. Tengo bastantes cómics del arquero violeta, no todos, pero si una
colección que ya comienzo a calificar de importante. En esta ocasión, el salto
temporal nos lleva cincuenta años hacia adelante. Los superhéroes han caído.
¿Todos?, bueno, no todos. Por ahí quedan algunos perdidos, escondidos… O
camuflados.
Cuando
todos los Supervillanos del Universo Marvel se unieron para acabar con todos
los Superhéroes, ni siquiera se molestaron en acabar con Ojo de Halcón. Antiguo
Supervillano, después Vengador, el tiraflechas siempre fue el Superhéroe más
débil de los Vengadores. No tenía poderes, no era un mutante… No era un peligro
para acabar con los malvados planes de Magneto, Cráneo Rojo, Kingpin, Hulk (si,
Hulk) y demás huestes diabólicas.
Lobezno
si sufrió lo suyo. Derrotado, humillado y roto mental y físicamente, decidió
comenzar de nuevo, de cero, una vida de granjero, con su familia… Arruinado, y
en manos de sus caseros, la prole de Hulk, solo le queda la esperanza de ganar
dinero aceptando la oferta que le hace un ciego y decrepito Ojo de Halcón, que
aparece providencialmente, pilotando el Spideycar…
Mark
Millar y Steve McNiven nos presentan un road movie marveliano, de costa a
costa, pasando por los reinos del horror en los que se ha convertido el antiguo
Estados Unidos. Los dos últimos superhéroes en busca de su destino. Uno busca
una esperanza, el otro sigue a quién le paga. ¿Volverá el viejo Logan a sacar
las garras? Este cómic es imprescindible, amigo marveliano.
Claro
que sí. Lo reconozco. Me he pillado este volumen de “Las minis de Masacre”
porque salía uno de los peores superhéroes marvelianos de los que hay, y sin embargo,
uno de mis favoritos: Ojo de Halcón. La combinación Masacre, el mercenario
bocazas e inmortal, y Ojo de Halcón, un tipo sin poderes que solo sabe tirar
flechas me molaba. Y más ahora, que estoy siguiendo su serie regular, con la
nueva Ojo de Halcón, Kate Bishop, desde el comienzo de la serie.
La
primera historia, un primer encuentro entre Cable y sus X-Force y Masacre, a
través del tiempo, donde Masacre intenta modificar la Historia, no me ha
enganchado mucho. Al fin y al cabo, es un intento de justificar un primer
encuentro entre Masacre y Cable, previo al que se daba en la colección de los
noventa “Los nuevos mutantes” (concretamente en el número 98 de dicha
colección).
Pero
la segunda historia, con un Masacre más creíble, borde, vacilón, que se burla
constantemente de la falta de poderes de Clint Barton, y con un planteamiento
detectivesco a lo “La extraña pareja”, y con Gata Negra de malvada villana…
Simplemente, me ha encantado. Ojo de Halcón tiene sus defectos, muchos, casi
siempre gana por la mínima y es raro el cómic donde no se lleva todas las
hostias. Esta no será la excepción. Tronchante, delirante, Masacre no perderá
la oportunidad de hacernos reír con sus ocurrencias, entre flechas, pisos
destartalados, perros detectives y sexys discípulas y villanas. Muy
recomendable.
Cuando
comenté, por aquí y por allí, que me estaba leyendo “El lector” (1995) de
Bernhard Schlink, entre cafés y como el que no quiere la cosa, más de uno de
dijo: “¿No te lo habías leído aún?, pues tiene más de veinte años…”, y la verdad
sea dicha: No me lo había leído. De Schlink, me había leído, meses atrás, “Mujer
bajando una escalera” (Pincha
Aquí. Control+clic), que me había parecido en un principio la historia de
un pagafantas, pero que me entretuvo finalmente, y “El lector”, del que conocía
ligeros trazos de la película (no la he visto), era una asignatura pendiente…
“El
lector” me ha gustado más que la primera experiencia que tuve con la literatura
de Schlink (1944), juez alemán jubilado metido a exitoso escritor. Un adolescente
de quince años, Michael Berg, un día empieza a encontrarse mal, vomita y es
socorrido por una mujer (Hanna) que, más pronto que tarde, se convertirá en su
amante. El ritual es sencillo: Lectura en voz alta, y sexo posterior. Con el
tiempo Hanna desaparece de su vida, y Michael hace su vida, estudia Derecho, y
justo después de la Guerra, en un juicio contra mujeres de las SS, guardianas
de campos de concentración, acude al juicio en su calidad de estudiante… Y allí,
entre las acusadas, está Hanna.
Es
un librito, “El lector”, de apenas doscientas páginas. Fácil de leer,
entretenido y hasta ameno. “Un libro que solo podría haberlo escrito un hombre”,
me dijeron el otro día, una de las féminas que rondan en mi vida. Es posible
que sea así. Tiene mucho del propio Schlink y del mundo judicial que él conoce
bien. Los personajes son francamente cercanos, más interesante el personaje de
Hanna que el de Michael, y plantea alguna cuestión filosófica… Leído y
disfrutado. ¿Cómo, qué aún no te lo has leído?