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viernes, 2 de agosto de 2019

The Tick (Primera Temporada, 2016)



        Me ha vuelto a pasar con “The Tick” (2016-2019), que leo por aquí y por allí, que la serie es mala y que si esto y lo otro. Y, resulta, que solo con los primeros episodios de la Primera Temporada, tuve que darle varias veces a la pausa, porque las lagrimas de la risa se me caían a borbotones.

        Es cierto, es cierto, lo reconozco, que después la cosa decae un poco, aunque no mucho. La serie es una comedia, una sátira, sobre los superhéroes, a base de episodios relativamente cortos, que rara vez superan los 25 minutos (hay 12 en total en la Primera Temporada).

        La historia gira en torno a Arthur, que, de niño, tuvo que ver como un supervillano llamado El Terror (Jackie Earle Haley, que es requetebueno haciendo su papel), mató a sus héroes favoritos y a su padre. Posteriormente, se da la noticia de que El Terror ha sido asesinado por otro héroe: Super Guay. Pero Arthur, no se lo cree, e investiga para demostrar que El Terror sigue vivo y amenazando a la ciudad desde las sombras. Un buen día, un nuevo superhéroe, “Garrapata” (que se ríe como Drax El Destructor), se le presenta como compañero. Su intención es que Garrapata y Arthur formen un equipo de héroes, con ayuda de un traje de superhéroe (de Polilla) robado por Garrapata a un grupo criminal capitaneado por un villano de segunda: Ramses.

        Ahora, hay que tener en cuenta de que Arthur no es un héroe, es más bien una copia de Woody Allen, y, partiendo de esa base, las situaciones cómicas están aseguradas… Aparición de héroes locos, supervillanos más locos todavía, Jazz entre amigos, perros escritores, un traje que recuerda al del Gran Héroe Americano (sin libro de instrucciones). The Tick es una serie bastante entretenida, con algunos altibajos, como todas las series, pero no está taaaan mal, como aseguran las críticas. Ahora, me tocará ver la Segunda (y última) temporada.

jueves, 1 de agosto de 2019

La vida en rojo: El albergue púrpura (Dibbuks, 2005) Clément Baloup y Domas



         “La vida en rojo: El albergue púrpura” (Dibbuks, 2005) de Clément Baloup y Domas, es un cómic francés, protagonizado por animales antropomórficos (una gata, una cebra, una gallina y un mono), que bebe mucho de “La matanza de Texas”, y de los “road movie” americanos de carreteras secundarias, fondas siniestras y asesinatos a mansalva, con sexo e intestinos a raudales.

      Cuatro chicos, que, en busca de un quinto compañero (verano, carreteras, rollo hippie…) acaban en una siniestra pensión, donde nada es lo que parece. Solo una cosa es segura: Hay que sobrevivir como sea.

       Es un cómic que se lee en diez minutos. Entretenido, bien dibujado, pero que no aporta nada nuevo al género de terror… Pero, bueno, ahí está.

Oda a Kirihito (edición en castellano 2004, Otakuland)



        De Osamu Tezuka (1926-1989) puedo contar poco. Sé que es el padre de “Astroboy”, y que, con veinte años, ya vendía miles de cómics en Japón. A partir de los años cincuenta ya le llamaban el “Dios del Manga”, y creó unos estudios, que no sé si siguen con actividad en la actualidad, que llegaron a ser un referente mundial en los inicios de los ochenta, en producción de cómics, autores, guionistas y películas de animación.

        Durante esta semana me he leído la trilogía “Oda a Kirihito” (Edición en castellano de Otakuland, 2004), que originalmente se publicó entre 1970-1971, y, que, sinceramente, me ha parecido muy interesante, a pesar del carácter de fotonovela que tiene en ocasiones, sobre todo porque da información sobre la sociedad internacional de aquella época, haciéndose eco del apartheid, del racismo, los conflictos internacionales por el petróleo que desembocarían en la crisis del 73, y el papel de la mujer en la sociedad japonesa.

        En la historia, un grupo médico investiga el Mal de Monmo, una extraña enfermedad que hace que el paciente se transforme en perro, y, que, finalmente, muera. Las discusiones entre los médicos están al día: ¿Es un virus, se contagia, es por el agua, es endémico de Japón? Kirihito es un joven médico japonés, que, investigando un caso, sufre una encerrona en una aldeucha, y sale de allí contagiado por la enfermedad.

        A partir de ese momento, su vida se convertirá en un infierno. Será perseguido, maltratado, golpeado, vejado, y todos los que se acercan a él sufrirán las consecuencias de dicho mal. Es curioso ver como casi todos los personajes femeninos acaban fatal.

        La trilogía, como digo, es interesante, pero muy densa. Son cerca de novecientas páginas, que, a veces, se te hacen cuesta arriba. Aún así, yo la he disfrutado, ya que es un clásico, y aporta cosas para reflexionar. Al final del tercer volumen, se habla de una enfermedad verídica, la enfermedad de Minamata, provocada por la presencia de mercurio en el pescado que consumen los nipones de dicha bahía, que es extrapolable al resto del planeta, por cierto, ya que la cantidad de mercurio, y de microplásticos vertidos al mar AL DÍA, es de varias miles toneladas en todos los mares y océanos.

miércoles, 31 de julio de 2019

The Boys (2019)



        Pues nada, que después de “Watchmen” (2009), pensé que no iba a ver otra cosa parecida, y eso que el cómic (Alan Moore, 1986) está muchísimo mejor, como suele suceder, por otra parte. Y llega “The Boys” (2019), una serie de Amazon Prime, y da una vuelta más de tuerca al mundo de los superhéroes. Una vuelta oscura, llena de sátira, sexo, crítica social y sarcasmo. Y, lo más interesante, basado en un cómic de Garth Ennis (The Pro, The Darkness) del cual hemos hablado por aquí alguna vez.

        Imagina un mundo donde hay varios cientos de superhéroes. No hay nada que les haga frente. Salvan al mundo continuamente de terroristas y de gente sin poderes. Pero, ellos, los héroes, también tienen un lado oscuro, que nadie conoce, del que nadie habla… Hasta que un desafortunado accidente, hará que un grupo de anti-sociales se plantee lo contrario: Desenmascararlos.

        La serie, directamente, es la leche. Está francamente bien, desde el primero hasta el octavo capítulo. En muchas ocasiones, me ha parecido una parodia de los personajes de DC Cómics, ya que hay una especie de Superman (El patriota), Aquaman (Profundo), Flash (A-Train), Starfire (Starlight), Black Noir (una especie de Batman), incluso Wonder Woman (Queen Maeve), más que de Marvel. Hay unos 200 héroes, aunque los más importantes son Los Siete, que es alrededor de donde gira toda la trama. ¿Qué si es recomendable? TOTALMENTE.

        P.D: Por lo que he leído, se espera la Segunda Temporada para 2020. Tenéis los cómics integrales (3) en Amazon, por 75 leuros.

domingo, 28 de julio de 2019

Detective Conan (Planeta Cómic, 2011) Gosho Aoyama



        “Detective Conan” (Planeta Cómic, 2011) de Gosho Aoyama, es el otro volumen (el primero de la colección), que me he pillado en Carrefour, junto al de Saint Seiya, por un precio realmente bueno, 2,95 leuros (2,80 en Amazon). De este personaje, aunque lo conocía, no había leído nada. Lo conocía por la serie animada que emitieron hace unos años en alguna televisión autonómica, en los años noventa, las películas (que no las he visto), y poco más.

        Y, aunque me apunto al carro de “Detective Conan” con casi treinta años de retraso, la verdad es que este volumen (de más de doscientas páginas) lo he disfrutado muchísimo. Cuenta la historia de un joven detective adolescente, Shinichi Kudo, que es atacado durante un caso. Mientras está KO, le administran un veneno para matarlo, pero la droga en cuestión lo que hace es convertirlo en un niño de seis años, donde está atrapada la genial mente de Shinichi, que adopta el nombre de Conan Edogawa.

        Con esta nueva identidad, y con los problemas que plantea su nuevo físico, Conan deberá seguir investigando y resolviendo los diferentes casos que se le plantean, con ayuda de los inventos de su amigo, el profesor Agasa, mientras se muda a vivir a casa del detective Kogoro Muri, y de su hija Ran, que no sospechan de quién es.

        El cómic, y el personaje, merecen mucho la pena. He disfrutado una barbaridad resolviendo los diferentes casos de Conan, y no me importaría seguir comprando algún volumen más de esta colección.

Galveston (2018)



        En “Galveston” (2018), estamos en 1988, y tenemos a un joven asesino a sueldo, Roy Cady, un sicario de cuarenta años que padece un cáncer de pulmón. Su jefe, que se ha quedado con su chica (la española María Valverde, que sale en la película un minuto, lo he cronometrado) le manda a hacer un trabajillo en Nueva Orleans, pero Roy sospecha que es una trampa, una emboscada, para deshacerse de él.

         De ese trabajillo, con muertos mediante, sale con una chica, Rocky (de diecinueve años, que se escapó de casa tiempo atrás), que le acompañará en su huida a ninguna parte. Comenzando una “road movie” por carreteras de mala muerte, garitos country y moteles sucios y destartalados, en la que Roy y Rocky tendrán que encontrarse a sí mismos. En su viaje, se les une Tiffany, la hermana pequeña de Rocky, y un puñado de movidas y problemas.

        La película no está mal. No aporta nada nuevo al género. Mezcla el drama (la enfermedad de Roy, su propia huida, la relación tortuosa con Rocky…), con el thriller (tiros, asesinatos…), con todos los elementos de las películas de carretera norteamericana. Va decayendo, en mi opinión, poco a poco, según avanza la historia, y te quedas un poco a cuadros, porque parece que la película no sabe cuándo y cómo terminar. Está basada en una novela de Nic Pizzolatto, autor de la aclamada “True Detective”. Para pasar el rato.

Aprendiendo de los mejores 2: Tu desarrollo personal es tu destino (Alienta, 2018) Francisco Alcaide Hernández



         Hace un año, me leí “Aprendiendo de los mejores: Tu desarrollo personal es tu destino” (Alienta, 2013), de Francisco Alcaide Hernández, y es un libro, que, desde que lo leí, lo he tenido muy presente en el último año. Me ha servido como guía en los malos momentos (personales, laborales…) y en los buenos también, para encauzar el camino, y no dejar camino para coger vereda.

          Este verano, durante el mes de julio, me he enfrascado con la segunda parte, que, cuando escribo estas líneas, va por su cuarta edición desde hace un mes (yo me he leído la tercera). El libro sigue las mismas premisas que el primero. Pequeña biografía de personas relevantes del mundo del deporte, la empresa o los espectáculos, políticos y pensadores, y una serie de frases dichas por ellos y comentadas por Alcaide. Tenemos desde Coco Chanel, hasta Bruce Lee (un total de 46 personalidades, si no conté mal), todos con cosas interesantes que aportar, y con la diferencia de que en este nuevo libro hay más testimonios femeninos. Ya comenté en la entrada del libro anterior que no me parece un libro de auto-ayuda, aunque está definido así. Yo lo veo como una guía, un camino a seguir, como comentaba anteriormente, con consejos de distintos tipos, que, tú mismo, debes encauzar hacia tu vida. Algunos te pueden servir, otros directamente, puedes adaptarlos a tu vida (yo estoy muy alejado del mundo empresarial, pero puedes adaptar algunas ideas a tu vida laboral). El libro remata, igual que el primero, en 300 frases, a modo de resumen.

         A mí, personalmente, me gusta mucho lo que leo de Alcaide. Lo sigo por algunas redes sociales, y me gusta su manera de pensar, y de definir las cosas. Lo veo práctico, claro y conciso, y suelo volver a él cuando ando un poco perdido. Lo recomiendo. “Aprendiendo de los mejores 2: Tu desarrollo personal es tu destino” (Alienta, 2018), de Francisco Alcaide Hernández.

Saint Seiya (Planeta Cómic, 2019) Masami Kurumada



        En mi última visita a Carrefour, me he encontrado alguna que otra joyita que vuelve a reeditarse, después de unos años, a un precio asequible para todos los bolsillos, y a una calidad muy buena. En las estanterías, estos días (julio de 2019), os podéis encontrar los números unos de “Saint Seiya” (1985), “Detective Conan”, “Naruto”, “One Piece” o “Dr. Slump” entre otros títulos, editados por Planeta Cómic.


          Yo me he hecho con dos: “Saint Seiya” y “Detective Conan”. Primero por el precio, que no tiene parangón, 2,95 leuros (aunque en Amazon encontraréis estos cómics por 2,80 y con la opción Prime, si disponéis de ella). Segundo, porque al primero que le hincado el diente ha sido a “Saint Seiya”, y me ha sorprendido mucho su calidad. Tiene un mini póster al inicio del cómic, páginas en color y 235 páginas que acaban con dos páginas explicativas de las armaduras de Pegaso y del Dragón.

          Es una edición que merece la pena si te gusta el anime, y el manga, y reniegas de la barbaridad que ha hecho últimamente Netflix con los personajes. Dibujo bueno, lectura entretenida, es, desde luego, muy recomendable. Ahora, como buen gancho, supongo que los siguientes volúmenes triplicarán este precio inicial, pero eso, ya lo dejo a vuestra elección.

sábado, 27 de julio de 2019

Taxi a Gibraltar (2019)



        “Taxi a Gibraltar” (2019) es un truño. ¿Y si es un truño, por qué carajo la ves? Porque hay que ver también truños, para distinguirlos, entre la vorágine que me ofrece la parrilla televisiva un sábado por la tarde.

        Lo primero que nos cuenta la película es, que, en las cárceles españolas, te pueden dar una paliza y clavarte un pincho hasta matarte, en las duchas, con el beneplácito de los funcionarios de prisiones. Después, por un lado, tenemos a León, un taxista malcarado, arruinado y amargado. Por otro, a un argentino guapo y embaucador, que acaba de salir de la cárcel, y está arruinado, Manfredi. Y, por último, a Sandra, una chica que huye de su pueblo, de su novio loco que corta una carretera durante horas sin que pase nada, y de los tópicos rurales, que, quizás, sea el personaje más surrealista de los tres, y ya es difícil.

        Manfredi sale de la cárcel, como digo, y mete a los otros dos en una búsqueda disparatada en busca de un supuesto cargamento de oro escondido en Gibraltar (a mi también me han dicho que hay un barco pirata hundido en el Guadiana, con un tesoro español, a la altura de Badajoz) en una “road movie” sin pies ni cabeza que les lleva al peñón. En fin: Mucho topicazo, y poco gancho.

viernes, 26 de julio de 2019

La Educación del Rey (2017)



        Quizás la película argentina “La Educación del Rey” (2017) no sea una historia nueva, a mi me recordó, a grandes rasgos y salvando las distancias, y no os riais, a “Capitanes Intrépidos” (1937), película que vi muchas veces en mi niñez. En el meollo, en lo que quiere contar de fondo. Tanto es así, que, ya, desde el minuto diez de cinta, ya me dije: Ya sé cómo acabará todo esto.

        Aquí tenemos a un joven de dieciséis años, Reynaldo, que es la copia argentina de Gabino Diego con cincuenta años menos. Al joven Rey, se le fastidia su primer trabajo en el mundo de la delincuencia juvenil, siempre tan versátil, y acaba (como un elefante en una cristalería) en el patio trasero de un guardia jubilado, que, desde que no labora, tiene cara de perro. A cambio de que no lo delate, Rey llega a un acuerdo con el viejo, y trabajará para él arreglando los desperfectos.

        Como es de esperar, entre los dos surge una amistad sincera, una relación simbiótica, en la que el viejo quiere ayudar a Rey a salir del mundo que le espera, y Rey se deja ayudar, aunque tiene que arreglar algunas cositas pendientes…

        “La educación del Rey” es una película interesante, sin llegar a ser Cine Social (¿O tal vez si?), tiene algo de drama adolescente que me gustaría que vieran mis alumnos. De Justicia a lo lejano Oeste, de amistad entre viejo sabio y “pescadito”, que, tozudo en un principio, aprende y madura junto a él, y abre los ojos. El final, esperado.

Saint Seiya (Serie, 2019) Netflix



        “Saint Seiya” (Netflix, 2019) es uno de esos ejemplos, en los que, si te lo propones, puedes cargarte una buena historia, una serie clásica, cagándola desde el primer episodio. Y es que la serie original de Masami Kurumada tenía muchos defectos, fallos en su narrativa y situaciones arregladas con cola de contacto, pero, a mi generación nos marcó.

        Aquello de que había una serie de jóvenes huérfanos (en el Anime, en el Manga eran cien hijos del Señor Kido), que, entrenados en distintas partes del mundo, se convertían en Caballeros del Zodiaco, era original y enganchaba. Batallas épicas contra otros caballeros y dioses mitológicos, sangre a cascoporro y muertes por doquier.

         Ahora, nos viene Netflix, con una nueva versión, que poco tiene que ver con todo lo anterior, y mucho menos con la serie clásica. Una versión, tal vez, para un público joven, de entre ocho y doce años, como mucho (la animación de los personajes, así me lo parece). En este “Saint Seiya” la violencia a la que nos tenían acostumbrados los Caballeros, desaparece. Los hechos se precipitan a una velocidad increíble, y hay historias que se pasan por alto, batallas que se resuelven en segundos, o que directamente se dan por hecho que han ocurrido. Al Caballero de Andrómeda, Shun, sin pestañear, lo convierten en una chica, sin más miramientos, cuando siempre ha sido un hombre (guapo, con club de fans en el Anime, y con novia, fallecida, en su lugar de entrenamiento) tranquilo y pacífico, y ese carácter afable ha llegado a transformarlo en chica en esta nueva versión: Inaudito. ¿Acaso no sabían que en un futuro iba a ser la reencarnación del mismísimo Hades? Hyoga, Caballero del Cisne, es un renegado quejica, un asesino mandado por el Santuario para evitar una Profecía que asegura que con la nueva reencarnación de Atenea, llegará el fin del mundo (ya era hora).

        El Torneo Galáctico se resuelve en una especie de Garaje grasiento subterráneo y solitario, donde hay combates que duran dos segundos, y los saltos en el espacio-tiempo son normales, sin mayores explicaciones. Cuando debería haber sido un Torneo retransmitido a nivel mundial, y protagonizado por nenes de quince años. Aparece un nuevo villano, Vander, que sobra, y los Caballeros Negros (Cyborgs modificados genéticamente, Cassius es uno de ellos, cuando en el Anime finalmente se convierte en héroe) parecen haberse escapado de un cómic de “Iron Man”. Hay una escena, donde los Caballeros son nombrados Caballeros, como en el Medievo, al son de unas gaitas escocesas, en el que ya directamente sufrí un síncope.

        No es que la nueva versión se haya remodelado, es que directamente es horrible, una verdadero DESASTRE, una multitud de despropósitos inenarrables, por lo menos para los amantes (entre los que estoy) de la serie original. No es NADA RECOMENDABLE. Pero… Por Atenea, si hay hasta una alcantarilla que habla…

        P.D: Espero que no se les pase por la mollera hacer más cócteles de estos.