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domingo, 29 de julio de 2018

"Gigante" (2006), Steve Niles, Nat Jones




         Tanto Steve Niles, guionista, como Nat Jones, dibujante, son viejos conocidos del mundillo del cómic. Hace ya un tiempo os hablé de algunos de sus cómics. Los dos trabajaron, junto a Rob Zombie, para hacer aquella espectacular obrita, titulada “El clavo”, sobre un luchador de Wrestling al que no le gusta que le busquen las cosquillas. O, aquel “The Lukers”, de Steve Niles, que era otra historia de terror en cuatro cómics.

         Aquí tenemos otra colaboración celebrada del tándem Niles-Jones. “Gigante” (editado por Norma Editorial, 2006), aunque yo le hubiera llamado, posiblemente, “Gigante alienígena”.

        Tenemos a un astronauta. El coronel Don Magget, que en 2013 regresa a la Tierra después de una misión espacial. Poco antes de entrar en la atmósfera, es atacado y convertido en un feo monstruo antropófago por parte de un ser extraterrestre. Y, al llegar a casa, lo único que quiere es comer y destruir por doquier. La única esperanza para la humanidad reside en un gigante robot nazi... Si, tal cual.

        Es un cómic cortito, que se lee de un tirón, quizás es el menos violento y gore de estos dos autores, de los que yo tenga conocimiento, y eso que hay decapitaciones, transformaciones y muertes a mogollón. Entretenido.

El Gato Negro y otras historias de Edgar A. Poe. (2011) Alberto Breccia



             Cuando me viene a la mente el nombre de Alberto Breccia (1919-1993), alias El Viejo, el primer trabajo que se me viene a la cabeza son aquellos maravillosos dibujos de “El Eternauta”, de finales de los sesenta, principios de los setenta, con guion del increíble Oesterheld, y que venían en folletines coleccionables, de pocas páginas, semanales, y hoy en día muy buscados y muy apreciados. O “Los mitos de Cthulhu”, donde uno siendo muy crío, a principios de los ochenta, podía por fin, ponerle cara a sus más oscuros miedos, gracias a los lápices de Breccia.


               Breccia tenía un estilo muy característico. Siempre he pensado que era deudor del expresionismo puro y duro de principios de siglo. De Munch, pero, sobre todo, quizás, de James Ensor. En Breccia está el trazo de Ensor, aquellas máscaras fantasmagóricas e inquietantes, y, por supuesto, el color.

                Breccia es un clásico de los dibujantes o historietistas del S.XX. A este lado del charco llegaban cosas de él, a cuentagotas, pero que te maravillaban cuando conocías lo que se hacía allá por Argentina. Él nació uruguayo, pero creo que la nacionalidad se la disputan los argentinos. Da igual. El arte no conoce de fronteras, y menos las físicas.

               Hoy os traigo una edición, publicada en 2011, con algunas de las versiones que hizo de las historias cortas de Poe. Fue una edición limitada, que yo sepa, de dos mil ejemplares, que para los seguidores de Breccia, se quedaron en poco o casi nada.

              “El Gato Negro y otras historias”, de Edgar Allan Poe. Las otras historias son “El extraño caso del Sr. Valdemar”, “William Wilson”, “La máscara de la muerte roja”, y “El corazón delator”, que guarda mucha similitud con “El gato negro”. Son historias que se publicaron en revistas italianas, felizmente recuperadas en este tomito, y que os recomiendo, a los que no conozcáis el arte de Breccia, encarecidamente, y a los que ya sabéis de lo que os hablo, ¿Qué más os puedo decir? A disfrutarlo.

sábado, 28 de julio de 2018

Finals (2005) Will Pfeifer, Jill Thompson



        Imaginaros que 1949 fue el año cero. Imaginaros que un estudiante universitario, un excepcional alumno, creó una Bomba A, y la hizo explotar en Estados Unidos, y de aquel hongo radioactivo, nació otro país, otra sociedad, otro mundo.

       Más violento, más gore, más loco y estúpido, pero… Universitario. Bueno, pues en resumidas cuentas, eso es “Finals” (editado por Recerca, 2005), que viene de la mano del guionista Will Pfeifer, (Recordad “Flinch”, por poneros un ejemplo de su trabajo) y de la dibujante Jill Thompson.

        Tiene altas dosis de humor, mucho buen rollo, y es lo más surrealista que te puedas imaginar: Con policía universitaria paramilitar, equipos de rugby que se meten de todo, cultos religiosos femeninos, máquinas del tiempo en habitaciones de estudiantes y atracos casi diarios a badulaques…

viernes, 27 de julio de 2018

Troya (2005) Ignacio de Ramón, Christian Suárez, Alfonso Salazar




        Alex es un asesino concienzudo. Alex vive enamorado de Helena, pero ella no lo sabe, o tal vez sí. Alex está recluido en un Centro Psiquiátrico, pero… De vez en cuando, recibe encargos.

        Ha recibido un encargo muy especial. Matar a una persona concreta. Al amante de Helena. Pero el tema se va de las manos, un poco…

       Con tintes de novela negra, thriller, triángulo amoroso y sangre, mucha sangre. “Troya” (editado por Recerca, 2005) te va a enganchar de principio a fin.

Mantecatos (2003) Manel Fontdevila



        A Manel Fontdevila lo conozco desde hace muchos años, no personalmente, pero si artísticamente, pues era (y es) uno de mis autores preferidos de “El Jueves”, la revista que más leía, con avidez, en los años noventa.


      De hecho, recuerdo que, en mi último piso de Cáceres (año 99), me dejé olvidados algunos especiales de “La parejita”, que es una de sus tiras o personajes más conocidos, y que yo intentaba no perderme, pues aparte de que me sentía identificado con algunas de sus temas, su peculiar humor me desbordaba y lo disfrutaba mucho. Y sentí mucho aquella pérdida. 

        Hace poco cayó en mis manos este tomito, publicado por Glénat, que me ha parecido una delicia: “Mantecatos” (2003). Una serie de historias cortas, con todo el estilo de Fontdevila, guiños y humor del bueno. Que, prácticamente, me lo he leído de una sentada, y que he disfrutado muchísimo. Una pequeña joyita, de esas que disfrutamos a tope. Todas tienen su comienzo, su desarrollo y su punto final. Con personajes que viven, prácticamente, en las nubes, que no se enteran o tal vez… No se quieren enterar de qué va la vida, o el rollo, o que se autoengañan porque sí. He visto, he palpado, mucha añoranza en algunos guiños, o quizás una crítica a lo que dejamos atrás. A mí me ha gustado. Por aquí lo dejo.

sábado, 21 de julio de 2018

El sueño de Dalí. Carlos Hernández (2018)



        Dali es inmortal. Han pasado treinta años de su muerte, pero sigue estando muy presente en nuestras vidas. En reportajes, en medios de comunicación, en exposiciones y libros…

         El cómic no se puede quedar atrás en cuanto a biografías. No es que sea el primer cómic que tiene al genial pintor catalán como protagonista. Hay algunos más que ahora no se me vienen a la memoria sus títulos. Uno en que coprotagonizaba una aventura detectivesca en compañía de Lorca y de Buñuel, resultado de un proyecto de crowfunding o patrocinio por mecenas, otro de mi admirado Paco Roca, “El juego lúgubre”, que leí hace ya algunos años, y que no llegué a escribir una crítica en el blog, (y es una pena, porque el cómic está francamente bien, y muy original, dicho sea de paso), y posiblemente alguno que se me escapa, como el de Baudoin, que también tiene unos años y muy buenas referencias…

        En este, de Carlos Hernández, que he disfrutado muchísimo. Tenemos a un Dalí agonizante, que, desde su cama, poco antes de expirar, hace un repaso por su vida y por su arte. “Esto ya lo he visto yo antes”, musita, obsesionado por la Ciencia, la superación de la muerte, y el Deja-Vú.
Es un cómic que, prácticamente, me lo he bebido. Primero, porque me encanta la vida, obra y arte dalinianos. Y, segundo, por la alta calidad que tiene la obra de Carlos Hernández, que te engancha, te engancha… Y no puedes dejar de disfrutar ni un solo instante.

Eso no estaba en mi libro de Historia de España, Francisco García del Junco (2016)




        Resulta que, hace casi un año, me compré un libro de esta colección. Concretamente “Eso no estaba en mi libro de Historia del Arte”, de Manuel Jesús Roldán, y como el tema me gustó, y me pareció curioso, al ver este librito de bolsillo, “Eso no estaba en mi libro de Historia de España”, de Francisco García del Junco, no lo dudé.


         Ha sido mi libro de cabecera los últimos quince días. Me lo he llevado a la piscina varias veces, y me ha narrado muchos hechos que sabía, pero otros que desconocía completamente. Siguiendo un estilo de esos que, muchas veces os he comentado, me gusta.

           Cuando te cuentan partes de la Historia, de manera curiosa, anecdótica, como te lo contaría un amigo con un café mediante (o una caña de cerveza). Llamando tu atención desde las primeras páginas.

            Me ha gustado mucho las partes dedicadas a Blas de Lezo, a la Expedición Balmis y Salvany, a los viajes de Malaspina… Y me ha encantado que, tras episodio o capítulo, Del Junco ofrezca una pequeña Bibliografía o webgrafía.

              Impresionante también, el titánico esfuerzo que hace el autor por desmontar La Leyenda Negra Española, que para mí es como dar voces en el desierto, pues ya en Segundo de la ESO, he llegado yo a percibir ideas completamente distorsionadas sobre la Historia de España en América. En el libro que yo he utilizado este mismo curso, se ensalza a Bartolomé de las Casas como referencia histórica, y Del Junco aquí es muy crítico (con razón, en mi opinión) con él.

           Hay que leer, mucho y bien, y Del Junco me ha gustado, en su estilo y en su narrativa: “Somos especialistas en olvidar nuestra Historia”, creo que tiene razón. Muy recomendable.

Patti Cake$ (2017)



           No es la primera vez que me encuentro una cinta con una historia parecida a la de “Patti Cakes” (2017), aunque esta tiene sus propias peculiaridades, que la hacen ser una película interesante.

          Patti es una rapera, que vive en un suburbio de Nueva Jersey, con una abuela enferma sin pelos en la lengua, y con una madre que iba para cantante de Country-Rock-Blues, pero que se quedó en el camino, y comenzó a empinar el codo cuando su marido la dejó.

          Patti es blanca, rapera como digo, y pesa ciento y pico de kilos. Y tiene un sueño. Un solo sueño. Triunfar en el mundo de la música, en el mundo del rap.

         Sus letras son demoledoras, son puñetazos de realidad, y sus ritmos pegadizos, cree que le podrán catapultar, a ella, a y sus dos colegas, al estrellato.

        Pero, mientras el sueño se cumple o no, hay que vivir, trabajar, pagar facturas, y esos detalles anclan muchas veces sus aspiraciones, la de sus amigos y la de su familia.

        No es original en su narrativa, como os he comentado, pero tiene fuerza. Es una historia que llega, que tiene inteligencia y está bien entretenida. Para mí, es suficiente.

miércoles, 18 de julio de 2018

Qué fue de Brad (2017)




        “Qué fue de Brad” (2017), es una película interesante. A ratos, mientras la veía, me acordaba de aquella película “Family Man” (2000), que, en su día, me gustó mucho. No sé si por su temática “What if?” (a la que estamos muy acostumbrados los lectores de cómics, sobre todo, los de Marvel), o porque en aquellos tiempos me gustaba Tea Leoni, y que la gente suele relacionar, a la vez, con “¡Qué bello es vivir!” (1946). Comparación, por cierto, que nunca he llegado a entender, porque se parecen lo que un huevo a una castaña, y porque, comparar a Nicolas Cage con James Steward tiene delito…


        Al caso. Aquí nos encontramos a Brad (un excelente Ben Stiller), que vive una crisis de los 50 brutal (bueno, 47). La vida no le ha ido mal. Nada mal. Pero a sus amigos y a sus colegas les ha ido muchísimo mejor. Brad comienza a preguntarse por sus fallos vitales, y por qué sus amigos de la Universidad han triunfado en la vida y él no.


        El personaje tiene un complejo de inferioridad importante (en mí opinión). En “Family Man”, el personaje elegía, en un punto de inflexión en su vida, entre el éxito y la soledad absoluta, y la “pobreza”, los amigos y la familia.


         Aquí el personaje añora otros destinos posibles. ¿Qué hubiera sido de su vida si hubiera tomado otras decisiones?, ¿Y si hubiera tenido otros trabajos, y sino se hubiera casado…? Todos estos planteamientos, supongo, nos lo hacemos, o nos lo haremos, a lo largo de nuestra vida. Brad se los plantea muy a la tremenda.


         Su frustración la refleja en su hijo, Troy. No quiere que él cometa sus mismos errores en la vida. Pero lo que hace es deteriorar la relación con su hijo, la brecha generacional existe, es palpable.


         Me ha gustado mucho algunos de los pensamientos de Brad, como se imagina ciertas situaciones, un tanto surrealista. Igualmente, que esta película, lejos de ser una comedia, es un drama (en mi opinión) muy bien tejido por Ben Stiller, y como el personaje, poco a poco, va reflexionando y se va dando cuenta de que es más afortunado de lo que cree. No me ha gustado, a ratos, la música chirriante, y que a la película le sobra, perfectamente, cuarenta minutos largos para expresar exactamente lo mismo.

        P.D: Si tienes poco, pero eres feliz… ¿Qué más necesitas?

domingo, 15 de julio de 2018

Regreso a casa (2014)




        “Regreso a casa” (2014), es una película china que me ha parecido impresionante, en muchos sentidos. Estamos en plena Revolución Cultural china, y el profesor Lu Yanshi es detenido y deportado por tener, supuestamente, ideas derechistas.

        Lu consigue escapar. Su única obsesión es poder volver con su familia. Con su hija Dan Dan, y su mujer, también profesora, Feng Wanyu. Su hija, adicta al Partido, es la primera que se entera de que su padre ha vuelto. No lo ve desde los tres años, pero eso no le impide denunciarlo a las autoridades. Entonces, es detenido delante de su mujer. Este hecho causa un trauma en Feng Wanyu, que echa a su hija de casa.

        Al cabo de veinte años, Lu regresa de nuevo. Pero Feng, que sufre una amnesia temporal, ya no lo reconoce. Lu hará todo lo posible para que su mujer vuelva a recuperar la memoria, luchando contra una enfermedad que mina la vida de los tres…

        Tierna, emocionante, es una película sobre el amor por encima de todas las cosas. A mi me ha gustado muchísimo.

War Fix. Adicto a la guerra (2008) David Axe, Steven Olexa. Glénat




          El tema de “War Fix. Adicto a la Guerra” (2008, Glénat), que plantean David Axe y Steven Olexa no es nuevo para mí. Joe Sacco lleva años haciendo precisamente esto, y alguno más, que ahora mismo, se me pierde un tanto en la memoria.

Pero siempre es interesante leer el punto de vista de un reportero de guerra que transforma su experiencia en un cómic. Reporteros que van de guerra en guerra, y un día, se dan cuenta de que no pueden vivir sin una guerra en sus vidas. La guerra es su vida. Lo sacrifican todo: Familia, pareja, estabilidad… Por una buena guerra, buscando la foto, el reportaje, la entrevista…

La Guerra de los Mundos. H.G. Wells (2006) Cómic de Ricardo Ferrari, Horacio Lalia




          ¿Quién a estas alturas no conoce “La Guerra de los Mundos” de H.G. Wells? Desde la famosa anécdota radiofónica, en la que varios cientos de norteamericanos se volvieron locos al creerse la supuesta invasión alienígena, hasta las películas, libros y cómics que se le dedicó a la obra, que es de las mejores que ha parido la Ciencia Ficción a lo largo de toda la Historia.

         El cómic de Ricardo Ferrari y Horacio Lalia es una interesante vuelta de tuerca. Una adaptación libre de la mítica “Guerra de los mundos”, creada desde el punto de vista de los extraterrestres invasores, que huyen de un planeta extinguido, para buscar la supervivencia de su propia raza.

        Nunca me había imaginado cual era el propósito de los invasores… Hasta que leí este cómic.

El hombre con miedo (2012)




          De Migoya y Man me había leído hace unos años (¿Diez, doce?), “Kung Fu Kiyo”, que me gustó una barbaridad en su día (me reí mucho), pero hasta ahora no había vuelto a tener nada más de ellos en las manos.

         Este “El hombre con miedo” (2012), también tiene sus añitos. Originalmente, al parecer, se publicó en dos partes en 2001, pero yo me he leído el tomito integral. Una historia trepidante. Juan, un profesor de secundaria, que vive en Sitges, se encuentra de sopetón un domingo por la mañana con un alumno que huye después de haber cometido un robo. El alumno muere accidentalmente, y el Conseller Puyal, su padre, cree que Juan ha tenido mucho que ver en la muerte de su hijo.

       Mientras, Raquel, una alumna, se enamora de Juan, que a la vez mantiene relaciones con su madre… Y, a partir de aquí, la vida de Juan cobra tintes surrealistas, hacía un destino incierto.

        Un gustazo de cómic. Lo he leído del tirón. Como os decía unas líneas más arriba: Trepidante, sorpresivo y fresco. A mi me ha encantado.

sábado, 14 de julio de 2018

El viejo Ojo de Halcón 3 (2018)



        Hace muy pocos días os comentaba mi entusiasmo por la serie regular de “El viejo Ojo de Halcón”, de la mano de Sacks, Checchetto y Mossa.


        No ha tardado mucho en caer el tercer número, como podéis comprobar, donde el viejo Clint debe hacer frente a un antiguo compañero de armas, en los Thunderbolts, y ahora un traidor. Se trata de Erik Josten, conocido como Atlas.

        Clint sigue su camino en busca de venganza y Atlas está en medio. Mientras, Venom y Bullseye siguen su pista. Las flechas ya no son tan certeras, pero Clint sigue siendo un Vengador, el último que queda…

        P.D: Deseando pillar el siguiente cómic.

Menudas historias de la Historia (2009) Nieves Concostrina




        No recuerdo haberme leído antes nada de Nieves Concostrina, este libro de “Menudas historias de la Historia” (2009), que va por su decimosexta edición, es lo primero que me he leído de esta autora, y tengo que reconocer que me ha hecho pasar unos días muy divertidos.

        Primero, por lo desenfadado de su narrativa. Segundo, por las anécdotas y mamarrachadas que cuenta, desde la etapa romana, hasta hace diez años. Sus quinientas cuarenta y pico de páginas, están divididas en diversos apartados: A vueltas con el Arte, Algaradas, Cuestiones mundanas… Y en pequeños textos, cuenta con desparpajo, una pequeña curiosidad histórica, como te la contaría un amigo con una cerveza mediante.

       Y, hombre, no estoy acostumbrado a leer así la Historia. Y, por ello, lejos de desilusionarme, me ha enganchado desde la primera página, hasta el final. Me ha encantado.