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jueves, 25 de febrero de 2021

La Tumba de Drácula ¡El Arte de Morir! Tomo 5 (Panini, 2021) Varios Autores

 

        Con el título de “¡El arte de morir!”, llegamos con este quinto tomo de “La Tumba de Drácula” (Panini, 2021) al ecuador de la colección.


        Lo interesante del mismo, radica que, aparte de un dibujo estupendo por parte de Gene Colan, Don Heck, Virgilio Redondo y Ross Andru, la historia del icónico vampiro se diversifica, debido quizás a que a Marv Wolfman, se les une en el guion David Kraft y Len Wein.

 

        Los primeros compases son un poco liosos, pues estamos ante los enemigos clásicos de Drácula, separados desde hace tiempo. Harker, que ha preparado la trampa definitiva, falla ante su exceso de humanidad y el chantaje vampírico que tiene a Van Helsing en su poder.


        Tenemos dos narrativas paralelas, que nos llevan a la India, donde Taj lucha contra sus miedos a la hora de eliminar a su hijo vampiro. Y por otro lado, en Brasil, Frank Drake une sus fuerzas a un personaje de cómic marveliano, setentero, como es “Hermano Vudú”, para luchar contra una plaga de zombies.


        En mi opinión, estas son las historias fuertes del tomo, ya que la que da título al volumen, “¡El arte de morir!”, es bastante rebuscada y rocambolesca.


        Para finalizar, y para atrapar a los incautos lectores de los setenta, (1975), tenemos un crossover del autodenominado Príncipe de las Tinieblas, con el más famoso trepa-muros de las viñetas, que coinciden en un barco, pero apenas en un par de viñetas, y que hacen la guerra por su cuenta sin llegar a enfrentarse. Lástima.

        Resumiendo: Un par de historias buenas, otra curiosa sin tirar cohetes (la de Spiderman), y muchas referencias a otras publicaciones, algo habitual por otro lado. No puedo dejar de recomendarla, porque a mí me tiene muy enganchado y disfruto de estos tomos de principio a fin.

miércoles, 24 de febrero de 2021

Los esclavos olvidados de Tromelin (Ponent Mon, 2017) Sylvain Savoia

 

       “Los esclavos olvidados de Tromelin” (Ponent Mon, 2017) del dibujante (y guionista en este caso) Sylvain Savoia, nos lleva hasta la remota isla francesa de Tremolin, situada en el Océano Índico, y que actualmente reclama la República de Mauricio.


        En el comic, dividido en dos historias distintas, se nos cuenta la historia de los náufragos, del barco mercante (esclavista) francés L´Utile, que se hundió en 1761 tras capturar a un buen número de esclavos africanos, que superaban el centenar. De los ochenta que llegaron a la isla, solo sobrevivieron siete mujeres y un bebé de ocho meses, que fueron rescatados quince años después del naufragio, en 1776.


        Paralelamente, Sylvain nos lleva, junto al arqueólogo y exoficial de la Marina Francesa, Max Guérout, a una campaña arqueológica a la isla (2015) para intentar desentrañar la vida de los esclavos olvidados en la isla: Cómo se organizaron, cómo vivieron, cómo sobrevivieron a todas las penurias que les ofreció un pequeño islote de arena, tortugas y cangrejos ermitaños, donde no crecía nada (salvo algunos arbustos).


        Es un cómic interesante, donde la experiencia de los arqueólogos, narradas como en un diario personal, nos aporta datos al relato histórico (o más bien imaginado) de lo que fue aquella terrible experiencia. Con un dossier final donde se pone en pie los hallazgos realizados, con fotografías, y se nos da las claves que han permitido la realización de esta obra. Recomendable, sin duda.

martes, 23 de febrero de 2021

Eloy (Ponent Mon, 2018) Antonio Hernández Palacios

 

        “Eloy” (Ponent Mon, 2018) es una reedición del cómic, que, publicado valientemente en 1976, iba a ser la obra titánica de Antonio Hernández Palacios (al que le correspondía tanto el guion como el dibujo). La intención del autor era hacer un cómic apolítico, visto desde el punto de vista de un joven estudiante, Eloy, que, atrapado por la vorágine del conflicto, recorrería los principales escenarios bélicos de la Guerra Civil, desde la Batalla de Guadalajara, hasta acabar con La Nueve en París. Solo realizó dos de los álbumes, los que iban de Octubre a Noviembre del 36: “Uno entre muchos” y “Río Manzanares”.


        Autor de cómics históricos, como “Roncesvalles” (1979) o “La paga del soldado” (1972) no llegó a concluir “Eloy”, pero nos dejó casi cien páginas de esta interesante historia gráfica.


        Esta edición contiene un minucioso y detallado contexto histórico (junto a una bibliografía sobre el tema), a manos del historiador militar, José Manuel Guerrero Acosta, de casi treinta páginas, y el prólogo del autor a la edición de 1976.


        La narrativa, a veces caótica en mi opinión, no le resta un ápice de interés al cómic, que tiene un dibujo muy colorido, muy característico, donde muchas veces los personajes parecen mirar al espectador a los ojos, y donde es normal la presencia de carteles informativos que nos informan del nombre o rango de algún personaje. Viñetas dinámicas, llenas de acción e información. Un cómic trepidante, y desde luego, muy recomendable.

lunes, 22 de febrero de 2021

Les Folies Bergère (Norma, 2013) Zidrou, Francis Porcel


 

        La locura y la deshumanización de la Primera Guerra Mundial, tienen un reflejo claro en este cómic, “El Folies Bergère” (Norma, 2013) de Zidrou (guion) y Francis Porcel (dibujo), donde los soldados de una trinchera francesa comparten las miserias de sus vidas (durante sus 92 páginas), entre cadáveres, ratas y basura, y sus vidas se vuelven cada vez más surrealistas e irreales, con fusilados que no mueren, demonios que campan a sus anchas, niñas en tierra de nadie, y asesinos invisibles que acaban con ellos sin piedad, sin pestañear.


        Es un cómic que recuerda a los de Tardi, con todo el horror de la Gran Guerra y la vida (si se puede definir aquello como vida) de las trincheras, donde la muerte está presente durante todo el cómic, con un trasfondo en su narrativa, protagonizado por Monet.

domingo, 21 de febrero de 2021

Hasta el Infinito y Más Allá (Ediciones Saldaña, 2015) R.A. Montgomery

 

        “Hasta el infinito y más allá” (Saldaña, 2015), fue publicado originalmente en 1980 por R.A. Montgomery (1936-2014), dentro de la colección “Elige tu propia aventura”.


        Con 42 finales distintos, donde 41 se pueden describir como “malos”, es un libro de 131 páginas donde el protagonista debe elegir desde la primera página, la nacionalidad planetaria que quiere. Según lo que elijas, la aventura te guiará por unos derroteros u otros.


        Es un libro, como todos los de la colección, entretenido, ameno y divertido, con el que puedes pasar un buen rato de lectura.

        La colección original casi llegó a los doscientos libros en su día, pero ahora solo hay disponibles una decena de ellos reeditados. Para todo tipo de lector desde los diez años, creo que son muy recomendables.

A descubierto (2021)

 

        Tarde de película, y he elegido “A descubierto” (Netflix, 2021) atraído por el cartel. Pronto, me he dado cuenta que se trata de una de esas películas que olvidaré en un par de días, como mucho, ya que tiene una mezcla de historias en su narrativa, que la hacen un mero producto de entretenimiento, donde el protagonista no te aporta nada, y solo el “malo” parece ser interesante, o aportar algo a la trama.


        En la sinopsis, nos encontramos con una Ucrania sumida en la Guerra Civil: Unos están a favor de la Independenchia y otros miran para Rusia, en resumidas cuentas. Los Estados Unidos, verdaderos fabricantes de la paz mundial, se han desplazado allí para llevar amor a los contendientes, y de paso se llevan lo mejor de lo mejor de su tecnología, que incluye drones, robots militares y un ciborg negro de última generación.


        Al prota, que viene de que lo degraden de puesto, tras salvar la vida a 38 soldados (que el mando quería cargarse, porque al fin y al cabo, en la pantalla se ven como muñequitos), le encargan ponerse a disposición de un capitán, que resulta que es un ciborg de inteligencia, cuya misión es localizar los códigos de activación del arsenal nuclear ucraniano, antes de que lo haga algún desquiciado.

 

        Tiros, giros argumentales que te ves venir, robots, y una Ucrania que no se cree nadie, completan esta película de pasar el rato, pensar poco y olvidar rápido, como os digo. Tiene una extraña mezcla de muchísimas películas, incluyendo “Yo Robot” o “Terminator”, por citar algunas, pero me entra mucha pereza analizarla exhaustivamente, ya que aún bostezo al recordarla. La dejo a vuestra elección.

sábado, 20 de febrero de 2021

Iron Fist (Primera Temporada, 2017)

 

        Estaba indeciso ante “Iron Fist” (Primera Temporada, 2017), porque sé que esta serie se cruza con “Luke Cage”, “Jessica Jones”, “Daredevil” y “The Defenders”, y pensaba que me podía hacer un buen lío con los personajes y las tramas.

 

        “Iron Fist” además, es un personaje del que nunca he tenido un cómic (ni leído), y tenía curiosidad por conocerlo, más allá de las meras referencias marvelianas que tengo de Daniel Rand.

 

        El caso es que, en la serie, Daniel Rand es un joven que regresa de entre los muertos, en plan Paco Martínez Soria (le faltan las gallinas), quince años después de su desaparición. Desaparece junto a sus padres después de un accidente aéreo, descalzo y desorientado, para descubrir que los hijos del exsocio de su padre (al que consideraba su tío) se han quedado con la empresa y la manejan a su antojo, como buenos pijos. Daniel explica que ha estado con unos monjes, un caso típico de abducción, en un lugar llamado KunLun, que se conecta con nuestra dimensión cada cierto tiempo, y que estos le han enseñado Kung Fu, Kárate, y la técnica especial (Iron Fist) que transforma su puño en un amasijo de mala hostia, todo con una esmerada educación a base de palos y rapamiento de cabeza. También le enseñan a vibrar como una abeja, cuando no encuentra el dial de su radio favorita.

 

        Al tercer episodio, al bueno de Daniel se le pasa la época hippie de andar descalzo y dormir en los parques, y recibe parte de la herencia millonaria de sus padres, que, como haría yo, se la gasta en gilipolleces. A partir de aquí, la serie ya cae en picado. Los malos son unos tipos que se hacen llamar La Mano, hermanos del Clan del Pie (los malos de Las Tortugas Ninja), que resulta que tienen sucursales por todo Nueva York, y que quieren engañar al bueno de Iron Fist con una tarifa plana de internet, mientras intentan matarlo disfrazados de ninja.

 

        Diez episodios aburridos, completan los trece, en los que Daniel descubre el amor a base de esclarecedoras hostias, y en los que realmente no ocurre nada. De hecho, toda la trama, podría resumirse en siete episodios, y en vez de dos temporadas, quizás hubiéramos llegado a cuatro, ya que después de terminar la primera temporada, leo que la serie se canceló al finalizar la segunda, ¿Por qué sería?

viernes, 19 de febrero de 2021

Battlefields: Las Brujas de la Noche (Aleta, 2020) Garth Ennis, Russ Braun

 

        “Battlefields: Las Brujas de la Noche” (Aleta, 2020) es el primer título de una colección de cómics bélicos, que, cuando escribo estas líneas, va por su sexto número.

 

        Con guion de Garth Ennis (The Boys) y dibujado por Russ Braun, en este cómic partimos de una realidad, la existencia de mujeres piloto soviéticas en el frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial, el 599º Regimiento, que volaban en antiguallas de la Primera Guerra Mundial, que eran aparatos obsoletos y un blanco fácil, para narrar una historia desde los dos puntos de vista, el soviético y el alemán.

 

        El contexto, a través de los tres capítulos que conforman el tomo, es, pues, real. Los personajes no, aunque nos situamos en el verano de 1942, con la creación de las llamadas “Brujas de la Noche”, que es como la llamaban los alemanes que llegaron a temerlas por la efectividad de sus ataques.

 

        Cómic bélico interesante, ameno, que no se anda por las ramas en cuanto a crueldad en algunas escenas, y que se lee en poco más de quince minutos. Al final del cómic hay una serie de bocetos de personajes y un epilogo firmado por Garth Ennis para la edición de 2009. Yo lo he disfrutado mucho, lo recomiendo.

martes, 16 de febrero de 2021

Prisionero de las hormigas (Ediciones Saldaña, 2015) R. A. Montgomery

 

        Hace casi cuarenta años, los libro-juego, o libros de “Elige tu propia aventura” invadieron las librerías. Eran lo más. Unos libros, muchos de ellos editados por la mítica Timun Mas, que te permitían ponerte en muchos papeles, como protagonista, y elegir tu propio camino en la narrativa, a través de diversas opciones posibles, que podían llevarte a un buen o mal final.


         “Prisionero de las Hormigas” es uno de estos libros. Escrito por R.A. Montgomery, que escribía libros de este tipo como el que hace churros, se publicó por primera vez en 1983, y te permitía llegar hasta 28 finales distintos, donde prácticamente el 99% de los finales era malo o ambiguo.


          Esta edición actual, de Ediciones Saldaña (2015), te permite volver a disfrutar como un crío, aquellas aventuras increíbles, o abrirle las puertas del poder elegir tu camino a los nenes que tengas en casa, que seguro que lo van a disfrutar. Yo, al releerlo, lo he vuelto a disfrutar, y mucho. Son aventuras para todo tipo de lector, y muy entretenidas.

Arte 1 (Yermo, 2020) Kei Ohkubo

 

        “Arte” (Yermo, 2020) de Kei Ohkubo, es una serie manga, que salió originalmente en Japón en 2013, pero cuya versión en español podemos disfrutar ahora.


        Estamos a comienzos del S.XVI, en Florencia. “Arte” es una joven de la baja nobleza, que se ha quedado sin padre. Su afición es la pintura, pero su madre está empeñada en quitarle esa idea de la cabeza, y casarla cuanto antes con algún joven prometedor. Pronto, Arte se encuentra con lo injusto de la sociedad que le ha tocado vivir, que no comprende que una chica quiera ser pintora.


         La joven, lejos de darse por vencida, visita hasta diecisiete talleres de pintura de la ciudad, siendo rechazada en todos y cada uno de ellos, hasta que se encuentra con un misterioso pintor llamado Leo. Serio y disciplinado, Leo la acoge, y comienza a enseñarle el oficio…


        Lo bueno de esta historia es que la narrativa se cuenta desde dos puntos de vista. Por un lado, tenemos la historia principal de Arte, pero al final de cada uno de los cinco capítulos que conforman el tomo (193 páginas), tenemos una historia paralela, que añade más información a la historia principal, y que están narrados desde el punto de vista de la propia Arte, de su madre, o de otros personajes.


        Otro punto a favor, es la cantidad de información que se va dando sobre la sociedad, la vida y técnicas de los pintores, etc, lo que demuestra documentación por parte de Kei Ohkubo.


        En contra, señalaría la pequeñez de muchas de sus viñetas y/o textos, que casi necesitan lupa científica, algo común en series mangas, pero que aquí destaca por su abundancia.


        A pesar de que vamos a tener que esperar a los próximos tomos, para saber quién es el Maestro Leo, espero que no sea el propio Leonardo Da Vinci, ya que cometería la autora un error de base, ya que el artista renacentista sería casi un cincuentón en las fechas en la que transcurre la acción, y aquí se nos presenta como un joven veinteañero.

        Con todo, me ha parecido un cómic entretenido, ameno, y que aporta información sobre cómo vivían las mujeres del Renacimiento, los pigmentos que usaban los artistas, o el papel de los aprendices en el taller… Es un manga a tener en cuenta, si te gusta el Arte…