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jueves, 4 de enero de 2018

El jugador de ajedrez (2017)


        “El jugador de ajedrez” (2017) es una película interesante. Bien planteada, y basada en la novela de título homónimo. En 1934, el joven aspirante, Diego Padilla, gana el Campeonato de España de ajedrez. Ese mismo día, conoce a su mujer, una periodista francesa que ha venido a cubrir el evento.


        Se casan, tienen una hija, y al finalizar la guerra, Padilla sobrevive a base de dar clases de ajedrez a los militares a pesar de que su amigo Javier, antiguo soldado republicano, no lo vea bien.


        Pronto, Diego se ve en la necesidad de cambiar de aires, y se marcha a París con su familia buscando una seguridad que no va a encontrar, porque pronto es detenido acusado de espionaje, interrogado y apaleado por parte de las fuerzas de ocupación nazis.

        Un Oficial alemán se encapricha con Diego con el tema de jugar al ajedrez y, a partir de aquí, me recuerda un poco a “La vida es bella”, cambiando adivinanzas por partidas de ajedrez. Aquí también la cinta se hace mucho más lenta, pero no por ello pierde un ápice de interés, en mi opinión.
        Bien ambientada, quizás hasta demasiada pulcra en sus caracterizaciones, es una buena película, un buen drama bélico, de esos que te encogen el corazón. Recomendable.


miércoles, 3 de enero de 2018

Ya no me siento a gusto en este mundo (2017)


        Con “Ya no me siento a gusto en este mundo” (2017) me he llegado a reír a carcajadas. Ruth es una mujer, soltera, que arrastra una depresión.


         Un día, se muere delante de ella una paciente (es auxiliar de enfermería), y cuando llega a casa descubre que le han robado en casa (el portátil y la cubertería de plata de su abuela), y para colmo, un perro le ha cagado el jardín.


        Gracias a una app consigue localizar su portátil a pocas manzanas de casa, pero para recuperarlo, debe aliarse con el dueño del perro que le caga en el jardín, Tony, un vecino que está como una cabra, y que suele ir armado con estrellas ninja, luceros del alba y petardos.


        De esa curiosa alianza, surge una extraña amistad, en la cual investigarán los robos que suceden por el barrio, que por otra parte, no son nada normales… Y la cosa empieza a derivar, y mucho, con la aparición de diversos, extraños y extravagantes personajes que van a complicar mucho la vida de Ruth, y de paso, mejorar en gran parte su depresión…


        Realmente amena, entretenida, “Ya no me siento a gusto en este mundo” (2017) es una película a tener en cuenta si lo que quieres es pasar un rato divertido. Recomendable.

martes, 2 de enero de 2018

It (2017)


        Ya sé que no es muy normal, ya que no solemos alquilar películas “de miedo”, como dice mi compañero gatuno, pero hoy nos hemos decidido por “It” (2017), la cual recibió bastantes críticas negativas en su día, y que como sabréis es una segunda versión cinematográfica (¿No hubo también una serie de Tim Curry?), de aquel libro tan bueno, ochentero, del maestro del terror, Stephen King.


       “It”, por Atenea, no es tan mala. Tiene muchos componentes típicos de las películas “spilberianas”, por decirlo de alguna manera, para que me entendáis, que llegan a rozar el increíble parecido con todas las de su época, o con series tan actuales como “Stranger Things” (Hasta comparten uno de los actores), con su “típica atípica” banda de chavales, que no suelen pegar ni con cola, y donde siempre hay un afroamericano, una chica guapa asocial y un judío, para regocijo de los guionistas de “South Park” que ya estarán dándole al coco para hacer algo con este material tan bueno. Y su ente malvado, PennyWise, el diabólico “payacho”, que va acabando, poco a poco, con la población juvenil del lugar. La trama cambia de los años cincuenta originales (creo recordar), a unos más creíbles y de moda ochentas, con esta pandilla detectivesca, que se insulta de broma, con sus bicicletas, sus “Bust a move” de Young MC en sus radiocassettes, en ese marco tan norteamericano que es el pueblo de Derry, con sus casitas de madera y su pandilla de malotes adolescentes, pendencieros y pajilleros como ellos solos.



        Mecachis en la mar salada, pero si tiene todos los buenos ingredientes para una tarde de brasero y palomitas. Con todos esos sustos, globos, zombies y miedos atávicos que acompañan al ser humano que aparecen cada 27 años… (Faltan un par de señores diputados, y estaría completa). En fin, lo dicho, muy recomendable esta “It”.

lunes, 1 de enero de 2018

La telepedia de los 80 (2017). José María Guerrero



        Lo ha vuelto a hacer, y lo ha vuelto a hacer, en mi opinión, muy bien. Por teléfono, el amigo José María Guerrero (Algeciras, 1978), me confesaba que había algún lector que le había confesado que no le había gustado “La telepedia de los 80” porque había encontrado algún error en ella.

        “Eso es absurdo”, le dije, “De hecho, yo te llamo para felicitarte, porque me parece un trabajo fabuloso”, le confesé, quitándole tiempo a la comida. Con setecientas series, ordenadas según el año de emisión (no de creación) en televisión, el trabajo de este libro me ha parecido a todas luces titánico. “He tenido que buscar material por todas partes, y llegar a traducir del checo…”, me dijo José. Todas las series tienen una pequeña referencia donde se nombra el titulo original de la serie, el número de capítulos, duración de los mismos, temporadas y repartos, aderezados con fotografías y fotogramas de la serie, y en casos especiales, de series más relevantes o conocidas, con un pequeño dossier más explicativo de las mismas.

        “La telepedia de los 80” es el trabajo de todo un año de búsqueda e investigación, en la que se incluye una interesante entrevista a David Rocha, actor de origen extremeño, guionista y actor de doblaje. Todo un hito de la época. Y un interesante reportaje sobre los ochenta, su influencia y el poder de las revistas televisivas, que ya no existen desde hace unas décadas, como TeleIndiscreta, que desmenuzaban las series y programas televisivos con entrevistas, programaciones y regalos relacionados con las series más punteras. El autor no en vano, trae las tablas de tres proyectos anteriores (proyectos de crowfunding exitosos de sobra), relacionados con los ochenta y los noventa, las famosas Dibupedias, y el documental sobre “Vampirella”, y su calidad y entretenimiento están más que garantizados.


        Lo dicho, un libro para nostálgicos, como el que firma, para adictos a la televisión y a las curiosidades relacionadas con aquellas series que nos encantaban, igual que aquella mágica década que fueron los ochenta. Gracias José por traernos un cachito de nuestro pasado a través de este libro.

Feliz Año Nuevo 2018


        Feliz Año, Feliz 2018. Tanto Micho I de Gato, como yo, os deseamos desde el Patio-Lavadero, un Feliz y fructífero año nuevo lleno de lecturas (cómics, novelas, todo lo que caiga…), películas con cine del bueno, buenos ratos y cafés, jazz, tertulias, mucho arte y ver más deporte que practicarlo, extraterrestres en Canal Historia, Tiro con Arco en el garaje del edificio, borracheras a lo Celtic de Glasgow (con absenta) y muchas y divertidas aventuras mitológicas, menos... Son ya poco más de diez años con vosotros (aunque solo quedáis dos o tres de los treinta lectores diarios que llegamos a ser), y lo que nos queda aún por recorrer, contar y disfrutar. Miaus a repartir.

domingo, 31 de diciembre de 2017

"La senda de la estampida" (2017) Eduardo Dávila


      “La senda de la estampida” (2017) es una novela, la primera de hecho, de Eduardo Dávila, amiguete de las redes sociales y profesor de Geografía e Historia en Extremadura, que me he leído durante estas Navidades, enganchándome desde la primera página. Y es que, pocas veces, llegan a las manos de uno, novelas de este tipo, con personajes, situaciones y giros tan inesperados y buenos, que te apasionen desde el minuto uno de lectura.

       Eduardo ha sabido conjugar todo lo que un lector desea en poco más de trescientas páginas, presentándonos una muy buena historia policiaca, con su alto grado de misterio, interés e incertidumbre, que dura, en una constante narrativa, hasta la última página.

        El agente federal y prestigioso criminólogo del FBI, Harry Dellmonico “Dell”, cumple un destierro laboral en la nevada Alaska, junto a su compañero Finney. El encuentro del cuerpo de Kenny Wallace, asesinado brutalmente dentro de los límites del Parque Nacional de Denali, pondrá a ambos agentes federales en un caso que, lejos de parecer sencillo, descubrirá una complicada y temible trama, con el telón de fondo de la inhóspita Alaska. Los agentes deberán enfrentarse, no ya solo a la solución del asesinato, sino a las terribles condiciones meteorológicas, a una pequeña comunidad donde todos se conocen, e incluso a la falta de colaboración sistemática por parte de las autoridades locales que quieren a los federales fuera del caso de Kenny Wallace…

        Novela negra, thriller con todos los ingredientes, gran puesta en escena y narrada increíblemente bien. Apúntate “La senda de la estampida”, da para película taquillera y el buen rato de lectura está más que garantizado.


martes, 26 de diciembre de 2017

Asesinato en el Orient Express (1974)


        Vaya por delante que hacía poco más de treinta años que no la veía, pero este fin de semana, aprovechando que la he encontrado en un viejo dvd, me he vuelto a tragar “Asesinato en el Orient Express” (1974).

         La verdad, no debería haberla vuelto a ver. Y quedarme con aquella maravillosa imagen de película de crimen, intriga y suspense, que vi, posiblemente, en algún ciclo de esa cadena de televisión, ya olvidada y maltratada desde hace años, conocida como La Segunda o La Dos.

          Creo que pocas veces hemos tenido la oportunidad de tener tantísima estrellas en un vagón de tren de papel cartón, como en esta oportunidad, que creo que es una cinta desperdiciada en muchos aspectos, en comparación con el libro que igualmente leí en mi etapa de instituto, en la cual me bebía (no leía, bebía) casi de todo lo que caía en mis inocentes manos. Es cierto que Hércules Poirot no es Sherlock Holmes, yo prefiero al segundo que al relamido belga, pero estas cintas (y libros) suelen entretenerme como aquellos atávicos días.

        Centrándome en la película, entretenida sin duda, a fecha de hoy (me van a llover piedras por escribir esto) creo que está ciertamente sobrevalorada. No me creo a Albert Finney en el papel de Poirot, mil veces maquillado, relamido como digo, pedante hasta ser insoportable, y con algunos tintes en su dialogo (a fecha de hoy) que hasta rozan lo supremacista y racista y que, a veces, incomodan el culo en su asiento de oírlo.

        Después, me cuesta creer que le dieran un Oscar a la incomparable (en talento y belleza sin igual) Ingrid Bergman, que debe salir en total, durante todo el metraje, unos cuatro minutos y medio, a lo sumo. ¿Y qué decir del resto del elenco? Pues que se aprovechó poco tanta estrellas para tan poco y estrecho tren. En fin, la música tampoco me ha ayudado mucho a digerirla, y el color con la que se rodó… Casi hubiera preferido el blanco y negro.


        Sé que es un sacrilegio lo que afirmo, pero… El tiempo es lo que tiene, que hace más crítico al más enamorado del cine clásico. Espero que no seáis muy malos, y que no me deis mucha cañita por lo suscrito. Gracias ;-)

jueves, 21 de diciembre de 2017

Breve Historia de la Revolución Rusa (2010). Iñigo Bolinaga. Editorial NowTilus


        La verdad es que este último mes he estado francamente liado. Trabajo hasta las cejas, últimos exámenes de evaluaciones, correcciones, reuniones con padres y compañeros… Y eso ha hecho que haya tardado más de la cuenta en escribir, por un lado, una entrada para el blog, y de leer por el otro.

        Lo último que me he leído, y que me ha encantado, ha sido “Breve Historia de la Revolución Rusa” (2010) de Iñigo Bolinaga, y editado por Nowtilus, que ya va por su tercera edición, y la verdad sea dicha: No me extraña.

       De Bolinaga no había leído nada, hasta la fecha, y ciertamente, me ha gustado mucho la manera de narrar de este profesor de Historia vasco, que casualmente, tiene mi misma edad y al que prometo volver a leer en cuanto caiga algo suyo en mis manos.

      Desde los antecedentes, hasta la muerte de Lenin y posterior toma del poder por parte de Stalin, el libro nos narra en seis capítulos de 270 páginas, esta interesante parte de la Historia rusa, que tanta transcendencia posterior ha tenido en la Historia de la Humanidad. Ciertamente, se lee muy bien, sin grandes tecnicismos y con anotaciones en algunas páginas, que hacen este libro “para todos los públicos”, aportando, finalmente, una extensa y completa bibliografía.


       Es uno de esos libritos imprescindibles que os suelo recomendar. Sin entrar en polémicas, ni en dimes ni diretes. Historia pura y dura. Bien narrada y amena. Muy recomendable leérselo. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Breve Historia de la Revolución Industrial (2014)


        La verdad sea dicha: No conocía esta colección tan interesante de “Breve Historia de…”, la cual la componen más de treinta títulos, por lo que he podido comprobar. Este último mes me he leído “Breve Historia de la Revolución Industrial” (2014) de Luís E. Íñigo Fernández (Ediciones Nowtilus), que de breve tiene poco, de fascinante mucho y de recomendable mucho más.

        El libro desgrana, en nueve capítulos, los antecedentes, la cronología, los hechos… Hasta llegar a un hipotético futuro, con el que coincido con el autor, en el que en un breve periodo de tiempo, en un futuro no muy lejano, el planeta se irá, irremediablemente, a la mierda.

       Claro, conciso, sencillo en su planteamiento, aquí tenemos un libro “para todos los públicos”, la mar de interesante y, como digo, recomendable, imprescindible.

       P.D: No será el único título que me lea…

martes, 21 de noviembre de 2017

Eso no estaba en mi libro de Historia del Arte. Manuel Jesús Roldán.


        Durante estos días he tenido la oportunidad de disfrutar de “Eso no estaba en mi libro de Historia del Arte” de Manuel Jesús Roldán. Un libro curioso, que no llega a las trescientas páginas, y que dividido en nueve capítulos, explica algunas de las anécdotas y curiosidades que, ciertamente, a los licenciados en Historia del Arte, apenas nos llegaron a explicar durante la carrera, pero que, muchos de nosotros, curiosos por naturaleza ya habíamos leído en alguna parte, por aquí y por allí.

         Se trata de un libro ameno, entretenido, que remata con una parte final con frases de artistas de todos los tiempos, con una amplia bibliografía y que se disfruta desde la primera página. Muy recomendable.


       P.D: Este libro lo tenemos a la venta en el Patio-Lavadero, con gastos de envío gratis a la España Peninsular, por 15 leuros. Si te interesa, habla con nosotros.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Kate Bishop: Ojo de Halcón. Puntos de anclaje.


        Los dos o tres que me seguís por el blog habitualmente (dos, seguramente seáis dos), sabéis que de los superhéroes Marvel, cuyo universo cada vez me parece más repetitivo y poco original, suelo salvar a Ojo de Halcón y todo lo que rodea a este héroe sin poderes.
                                                                           
         El arquero no tiene el tirón de otros personajes como Lobezno o Iron Man, eso está claro, pero la aparición de un cómic relacionado con él siempre es una buena noticia. En esta ocasión os traigo “Kate Bishop: Ojo de Halcón, puntos de anclaje”, que ha salido a la venta hace dos semanas escasas.

        En este tomito, nos encontramos a la heredera de Clint Barton, la nueva Ojo de Halcón, Kate Bishop, que tras dejar atrás a Los Nuevos Vengadores, se centrará en su carrera en solitario, como detective cutre, en California, metiéndose en un buen lío con una extraña secta en la que parece haber malvados mutantes tras un caso de secuestro, y en la que hará una aparición estelar una de sus mentoras, Jessica Jones, mientras hace nuevos y necesarios amigos.

        El cómic es requetebueno. Aunque quizás mi opinión no cuenta mucho en este caso, ya que me considero fan de las flechas violetas y de todo lo que les rodea. “Puntos de anclaje” amenaza con ser el principio de una saga, espero que sea así.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Homo Deus. Breve historia del mañana (2016) Yuval Noah Harari



        De Yuval Noah Harari, aún, no he leído “Sapiens”. Compré por Amazon “Sapiens” y “Homo Deus” (Breve historia del mañana, 2016), pero “Sapiens” estaba agotado y me decidí a comenzar “Homo Deus” hace cinco semanas. Cuando llevaba la mitad del libro me llegó “Sapiens”, que lo tengo en la estantería de las lecturas pendientes, esperando el momento.

        De “Homo Deus” puedo decir, después de leerlo, y releer algunos de sus pasajes más de una vez, que hay cosas que me han gustado y me han llamado la atención, que las metería en un primer grupo: Las disertaciones sobre las relaciones sociales, experimentos sociológicos o la conducta humana, aportaciones históricas y críticas a la religión frente a la ciencia, así como las relaciones humano-animal. Hay un segundo grupo de cosas que directamente no he entendido, por mi escasa inteligencia y capacidad mental (no llegó a tanto como este joven profesor, y no es broma, soy corto de entendederas), sobre todo las relacionadas con la física cuántica y teorías de probabilidades, y hay un tercer grupo que, directamente, me parece muy de Ciencia Ficción, o por lo menos a finales de 2017. Y ahí voy a basar mi pequeña crítica.

       Si pudiéramos volver atrás en el tiempo. A 1980, o a 1990, no digamos más atrás. Y le preguntáramos a cualquier hijo de vecino como se imagina el futuro en el año 2017, es probable que una inmensa parte del personal respondería sin dudarlo: En el 2017 tendremos colonias en la luna, en Marte, coches voladores, Tiburón 9 en los cines, y viviremos 125 años de media porque ya habremos curado todas las enfermedades… Pero estamos en 2017, y sabemos que, a pesar de que hemos avanzado muchísimo en los últimos años, no hemos logrado tales cosas. Ni siquiera ver Tiburón 9 en los cines.

      Pues bien. Noah Harari cae en ese error, en mi opinión, al imaginarse un futuro lleno de avances tecnológicos que permitirá, al ser humano, vivir hasta los tropecientos años, ser prácticamente un ciborg, o un ser modificado genéticamente, todo en pos de las grandes compañías tecnológicas que van a dirigir el cotarro: Google, Facebook o Amazon, por citar alguna. Y hombre, algo de razón quizás no le falte, pero… Yo, personalmente, no me lo creo. Soy más de la Teoría de Olduvai (que también tiene su crítica particular), creo en una historia cíclica, que repite periodos, y creo, igualmente, solo viendo las noticias ambientales, que el planeta en un futuro, lejos de ser el paraíso científico que nos presenta el libro, será algo parecido a la serie de películas Mad Max, pero sin Mel Gibson y Tina Turner. Cuando se acabe el petróleo, algo que Harari no menciona, el sistema mundial, que aún no se ha molestado en apostar al 200% por fuentes de energía alternativas, se irá a la ñorda. A mí, personalmente, me ocurrió una anécdota, con un señor mayor, hace casi veinte años. Cuando se aproximaba el año 2000, y los agoreros comentaban que los ordenadores se apagarían, los aviones se caerían, y habría una multicaida tecnológica generalizada… En una conversación de trabajo, este señor me dijo convencido: A mí de momento, a corto o medio plazo, esta crisis no me afectaría. Extrañado, le pregunte el motivo, y me contestó muy ufano: Tengo una finca de ocho hectáreas, alimentada con placas de energía solar, huerto y casi un centenar de animales (gallinas, patos, vacas, cabras…)… Creo yo que comer, comería… Y callé ante la evidencia. El futuro es el neofeudalismo, me temo, reflexioné en su momento.

       Hasta casi el final del libro, no mete un dato fundamental para derribar sus propias predicciones. Y es que, 62 personas, simplemente 62 personas, tienen más dinero que otras 3.600 millones de personas en el planeta. Y aunque desmonta magistralmente la imposibilidad de crear ciertas revoluciones por la simple conducta humana, recordando cómo millones de rusos (o de franceses) no se alzaron durante cientos de años contra su Monarquía, que vivía muy bien, gracias a los cánones conceptuales y sociales, olvida que la gente ya no está por la labor de aguantar ciertas desigualdades políticas, económicas y sociales. Las guerras, reflexiona, pueden pasar por un ataque coordinado de hackers que arruinen durante dos días la capacidad energética de un país, pero si ese país tiene más gallinas que ordenadores… Ya me dirás.

       Resumiendo. El libro me ha gustado. Mucho. De hecho, lo recomiendo (coincido, igualmente, en que los nuevos dioses son los algoritmos, las redes sociales y los datos). La crítica que le hago es que no me creo ese futuro que está por venir como asegura el profesor Noah Harari. El futuro en mi opinión, en treinta o cuarenta años, será un futuro donde habrán desaparecido miles de especies animales, con una media de 3-4 grados centígrados más de temperatura, un metro más de nivel del mar, un planeta moribundo donde el petróleo será un lujo, y unas brechas económicas increíbles. Si realmente llega a existir ese futuro del “Homo Deus”, será el futuro que puedan disfrutar solamente unos pocos privilegiados… ¿Y qué queréis que os diga?, una mierda de futuro.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Good Bye Berlín (2016)


         No tengo muy claro porque la película se llama “Good Bye Berlín” (2016), cuando su título original en alemán es “Tschick”, y que, ciertamente, le viene mucho mejor…


         La historia gira en torno a Maik, un chico de catorce años, que es ignorado sistemáticamente por todos. Su madre, alcohólica pérdida, ingresa en un centro de rehabilitación durante las vacaciones veraniegas. Y su padre, se va a un viaje presuntamente de negocios con una guapísima secretaria.


         Estando solo en la piscina familiar, aparece Tschick, un compañero de clase, con un coche robado. Es asiático, ruso, asocial, y tiene según él sangre por sus venas de la mitad de Europa Oriental. Y juntos comienzan un loquísimo viaje por todas partes, y por ninguna, donde se descubrirán, se reirán y pasarán mil aventuras… La película es del tipo “Road trip”. No es una más, porque si lo fuera, ni me habría molestado en dedicarle unas pocas líneas, pero simplemente por conocer a Tschick, personaje más interesante que Maik (el protagonista), merece la pena.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Stranger Things 2 (2017)


        Si, pero no. Esa es la sensación que me ha quedado tras visionar la segunda temporada de “Stranger Things”, una de las series fenómeno de los últimos años. Si la primera temporada aportó novedad, frescura y originalidad, devolviéndonos a los ochenteros a nuestros atávicos tiempos, la segunda temporada me ha llegado a parecer, por momentos, aburrida.


        Pero, ¡Ojo!, aburrida de narices. Porque hay episodios enteros en los que, sencillamente, no ocurre nada. La incorporación de nuevos personajes, como Max y su chulo y racista hermano, creo que están metidos un poco con calzador, y no resultan del todo creíbles. El papel de Winona Ryder, es, en mi opinión, el que más credibilidad va perdiendo por momentos, mientras que hay otras cosas que, supongo, tienen su lógica, como que el grupo no parece tan unido en esta segunda temporada porque la historia se diversifica. O la aparición de cierta mascota que, después, no es tan mascota, taaaampoco.


        No sé si es que tengo puesto el listón muy alto, o que esperaba que los demogorgon no volvieran a aparecer, centrando la historia principal en otros aspectos… Pero incluso hay un episodio que yo he llamado “La Hermandad de Mutantes Diabólicos”, donde solo falta Mística.



         El caso es que, para seguir os tendría que reventar episodios y escenas, y no estoy por la labor. Si sois seguidores de la Primera Temporada, picaréis con esta nueva, y la verdad, me gustaría saber vuestra opinión sobre ella.

domingo, 29 de octubre de 2017

Your name (2016)


        Taki y Mitshuda son dos jóvenes japoneses que, aparentemente, no tienen nada que ver. Él vive, estudia (arquitectura) y trabaja en Tokyo (de camarero en un restaurante italiano). Ella lleva una plácida y aburrida vida tradicional en un pueblecito de la costa japonesa, se ata el pelo con una cinta roja, lo cual es bastante simbólico.


        Tras una lluvia de estrellas, sus dos almas se intercambian. Él se toca las tetas por las mañanas, y ella… Se ruboriza cuando hace pis. Las situaciones que se precipitan desde entonces son la mar de divertidas. El paso de un cometa por Japón acabará con este fenómeno excepcional.


       Taki no vuelve a saber nada de Mitshuda, ni de su vida. Y decide ir a buscarla, atravesando medio país. Y descubre una trágica realidad…



      “Your name” (2016) es una película de amor maravillosa, con una banda sonora… Ufff, menuda banda sonora, un piano que es… Indescriptible. Una historia bellísima. Francamente, de lo mejor que he visto en muchísimo tiempo. Hay momentos en los que te ríes, y momentos en que pone los pelos de punta. La felicidad hay que compartirla, y pocos tienen la suerte de atar el otro lado del hilo rojo con la persona correcta. “Te conozco, pero jamás nos hemos visto”.