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lunes, 31 de octubre de 2016

Siete Diosas



        Iba a empezar esta entrada diciendo que hay países, aun, donde el camino de las mujeres es tortuoso y espinoso, en un mundo todavía demasiado machista… Pero después pensé que si decía “hay países”, debería decir en cuales las mujeres no siguen sufriendo los perjuicios de una sociedad que las menosprecia a diario. Y sinceramente, no se me ha ocurrido ninguno.
 (Presentación en Aspanya)

         “Siete Diosas” (2015) es una película india, sobre la situación de siete mujeres, siete amigas en su país. El comienzo es del todo prometedor, donde encontramos diferentes situaciones que deben soportar cada una de ellas: Comentarios en el gimnasio, las críticas obscenas a la cantante, mujer-florero en una película de Bollywood, mentiras de las grandes marcas y Corporaciones (estéticas, económicas…) dirigidas por hombres, con una mentalidad muy atrasada respecto al siglo que vivimos.

         La idea, aparte de buena, la considero necesaria. Una apuesta brillante, valiente, y más viniendo de un país donde los casos de violaciones anuales se cuentan, tristemente, por miles, sin llegar a contar ataques con ácido y demás salvajadas que suelen cometerse, con total impunidad, a diario.

        Ahora, una cosa es la idea, y otra es la práctica. Y aquí ya nos perdemos un poco. Muchas diosas para tan poco metraje, apenas dos horas. La idea se vuelve centrifuga, con el paso de la cinta, cuando en mi opinión (y ya sabéis que yo no tengo ni idea de cine) el interés hubiera sido brutal enfocado en una, dos, o como mucho tres de los personajes. Como mucho, y aprovechar ese potencial, que no es baladí. La idea, vuelvo a repetir, tan buena, se pierde en un mar de chascarrillos, voces, saraos y música, gritos, situaciones esperpénticas y ficticias, conversaciones vacías y topicazos de libro. La escena se convierte en una caótica fiesta, rocambolesca, que pierde credibilidad según va pasando el tiempo. Nos pierde lo risueño, y eso no funciona con una película americana (ya no, quizás alguna vez funcionó) y menos con una india, salvando las distancias. Una pena esta pérdida de veracidad.

      Al menos vemos que algo está cambiando por aquellos lares. Poco a poco, la libertad de expresión poca, pero incipiente, el control cada vez mayor de la mujer sobre sus ideas, su estética, educación, su manera de expresarse o sobre su sexo y su natalidad (yo nací en un mundo donde las indias tenían una media de ocho-nueve hijos)… En fin, ahí queda.


      P.D: Fotografía espectacular, a ratos auténticos bodegones. Música pegadiza.

domingo, 30 de octubre de 2016

Doctor Extraño. La película (Contiene Spoilers, Ojo!!)


        ¡OJO!. Este artículo contiene malvados Spoilers. No sigas que nos conocemos...

        Los que somos fans del Universo Marvelita estamos de enhorabuena. Ha llegado a nuestras pantallas “Doctor Extraño”, un personaje de Marvel con más de cincuenta años a las espaldas, creado por Stan Lee y el dibujante Steve Ditko. Si el Universo Marvel está amenazado siempre por mutantes hostiles u hordas alienígenas, por citar algunos de los peligros y sin querer explayarme mucho, también lo está por seres espirituales, psíquicos, y de toda clase de mundos diferentes.

         Así es amigos. En la película de Doctor Extraño se nos muestran algunas de esas amenazas a las que El Doctor Extraño deberá enfrentarse para salvar el planeta, o más bien, nuestra dimensión, porque hay todo un multiuniverso a disposición del consumidor. No solo está el nuestro, hay otros donde todos los habitantes son del Betis o aficionados a las rosquillas…


       Ahora empiezan los spoilers. Aviso que no quiero destriparle la película a nadie. Olvida, hasta aquí, todo lo que sabes…

(Strange te enseñará a hacer un buen mandala, sin quemarte)

         El caso es que el aclamado neocirujano Stephen Strange (Extraño) sufre un terrible accidente de tráfico, mientras se iba a dar una charla y le informaban de posibles y futuros casos para tratar (entre otros, el de un tipo, militar, coronel creo recordar, que se ha fastidiado bien la columna vertebral dentro de una armadura…). Cuando Strange recobra el sentido, se encuentra con más clavos en las manos que una Ferretería de Guardia. Con el Ego por las nubes, siete operaciones a corazón abierto y un ligero temblor de manos, Stephen busca su cura en Nepal, donde un paciente que no podía andar había recuperado, por arte de magia, su capacidad bípeda.

        En Nepal, pronto es acogido por una simpática secta, con Wi-Fi en sus cómodas habitaciones, que le enseñará, a lo largo de varios años, ¿O fueron solo meses?, a hacer mandalas en el aire, sin quemarse, y las legendarias técnicas que afectan a la mente, al espíritu, a la bolsa de ojos y a las ganas de vivir. Estando en el Spa, se entera que unos antiguos alumnos, metidos a malotes, han robado parte de un preciado libro que enseña a controlar el Tiempo, entre otras lindezas, y que estos se han empeñado en destruir las sedes que tiene la secta en Londres, Nueva York y Hong Kong.

        Strange pronto pasa de ser el tipo más torpe de la secta, al más atrevido e inteligente de todos ellos, ganando múltiples partidas al Scattergories a todos sus colegas del templo. El conflicto de él y sus amiguetes contra los malvados resentidos que quieren regalar el mundo a la versión espiritual de Galactus es inevitable. Y aquí es donde la película se transforma en “Origen” de Leonardo di Caprio, que ríete tú del Doctorado de Arquitectura y de Le Corbusier y sus proyectos, con Universos menguantes, que se doblan, que se quiebran como roca volcánica expuesta al sol de otoño, mientras hostias psíquicas van y vienen, y conoce a una simpática capa roja que lo mismo te ahoga la aorta, que te resuelve una quiniela de quince resultados. Un viaje de té mezclado con Lsd alucinante.

        Strange comenzará igualmente un viaje interior, donde conseguirá dominar ese Ego tan característico que le hace ser un gilipollas, a ser un tipo guay que se liga a la enfermera buenorra de Urgencias, que también es Doctora y tiene un Grado en Filología Portuguesa.

        Al final de la película, uno de sus aliados, Mordo, se cabrea con Strange por no haberle contado que tenía novia (en los cómics recuerdo un Barón Mordo que era un mamonaso, pero este tipo no se le parece), y Strange queda como Hechicero Supremo, sin haber hecho ni Oposiciones, así a dedo.

        Después, hay dos epílogos, al parecer. Yo solo vi uno en el que Strange sale tomando cervezas con Thor y hablando de la familia. Lo típico de un domingo al mediodía. El otro epilogo, que los frikis aclamaban a gritos, no lo vi porque después de dos horas me reventaba la vejiga.


       P.D: Muy recomendable si te gustan los cómics de Marvel. 

sábado, 29 de octubre de 2016

Los Cien Caballeros



         He de reconocer que “Los Cien Caballeros” (1964) es una de las películas más extrañas y raras que jamás haya visionado. Es tan mala, que no entiendo que no sea una película de culto. Estamos en un pueblo cristiano, situado en mitad de la tierra de nadie. Es el año 1000, y el pueblo no depende de Castilla, ni tampoco del Califato de Córdoba que se encuentra en debacle (supuestamente, porque la película es más Historia-Ficción que otra cosa). Un pintor románico, que rompe la cuarta pared, la del espectador (como hace actualmente Deadpool, al que tachan de revolucionario por hacerlo, y ¡Oh, Mirad! ya lo hacían hace casi sesenta años), nos invita a ver su fresco mientras mezcla los pigmentos y se ofrece a narrarnos la historia de “Los Cien Caballeros”.

       Al comienzo, los aldeanos andan revolucionados por la venta del trigo de la temporada. Entre los dimes y diretes con el comerciante, Fernando, aparece un ejército musulmán, capitaneado por un jeque árabe ¿?, llamado Abengalbón (ya lo sé, no preguntéis). A Fernando unos bandidos le roban el trigo, que a su vez es robado por los musulmanes, los cuales proponen montar una cooperativa agrícola en el pueblo ¿? Fernando, que a la postre, resulta que es hidalgo, decide apoyar junto a su padre (que aparece disfrazado de Don Quijote) a los campesinos y aldeanos en su revuelta contra los musulmanes…

      Errores históricos, los hay por miles, algunos se me habrán escapado, pero estos me han rechinado mucho: En arquitectura, arcos conopiales (góticos) y mixtilíneos (hispanomusulmanes, no aun dentro de la arquitectura cristiana), rejerías góticas. Cristianos demasiado limpios. Mujeres con mucho poder para la época (desgraciadamente, a las mujeres se les relegaba y no tomaban decisiones político-económicas), tipos quijotescos, puertas del S.XIX, escenas ridículas y casi humorísticas, castillos renacentistas, se habla de Museos, mezcla de los tres estamentos, aparece la Majestad Batlló a tamaño natural… El caso es que es una película para pasar el rato, entretenida, pero no le pidas peras al olmo, porque no pasaría un examen de Historia, ni de Calidad, ni a la de tres. Yo, a ratos, me he reído a carcajadas, de las múltiples chorradas a las que se te expone. Casi dos horas de pura absurdez, pero pienso verla veinte veces más.



      P.D: No me preguntéis, pero hay una batalla final en Blanco y Negro.

Recovecos. Manuel Ávila.


         Que “Recovecos”, de Manuel Ávila, vaya por su Cuarta Edición, ni es casualidad, ni es baladí. “Recovecos” es uno de los libros más entrañables a los que me he enfrentado en los últimos años. Una delicia literaria que nos traslada hasta un pueblito de Extremadura, Aldehuela, para presentarnos a unos personajes difíciles de olvidar, comenzando por el tío Antonio Chirimías, que es que lleva gran peso de la historia, o de las historias, ya que “Recovecos” son pequeñas historias, cortas, llenas de un humor muy peculiar, anecdótico, cercano… Una pequeña colmena llena de experiencias y vidas de lo más enternecedoras. Doña Presentación, Román el lisenciao, Cipriano el múo, Simón pamplinas… Todos forman parte del ayer, y del hoy, de Aldehuela, y de cualquier otro pueblo de España.


         Es muy difícil no disfrutarlo, sentirlo, y reconocernos en este librito de poco más de doscientas páginas. Editado por Ringo Rango. Es muy recomendable.

viernes, 28 de octubre de 2016

Mi perfecta hermana



        “Mi perfecta hermana” (2015) es una película sueca que me ha parecido muy interesante en su planteamiento, pero poco arriesgada en su desarrollo narrativo, con unos personajes muy contados y concretos, lo cual es una pena porque la trama merece la pena, y quizás afrontarla de otra manera, más directa, me hubiera enganchado mucho más a ella de lo que lo ha hecho. Para mí, personalmente, lo más jugoso de la cinta son los últimos cuarenta minutos.

        Nos encontramos a dos hermanas adolescentes. Katia, la mayor, es una guapa y excelente patinadora sobre el hielo, está acostumbrada al entrenamiento duro y a ganar trofeos, es una deportista nata. La persona que más la admira es su hermana pequeña, Stella, que comienza a entrar en la adolescencia, con los tonteos típicos que ello conlleva: Chicos, enamoramientos, rabietas… Stella es regordeta, y no se le da tan bien el patinaje. A la persona que más admira, como digo, es a su hermana Katia, pero pronto comenzará a tener sus roces con ella, y más cuando descubre que Katia tiene un serio trastorno alimenticio que ha mantenido oculto durante mucho tiempo.

        El trastorno alimenticio, la incipiente anorexia, de Katia hará que Stella se plantee si debe traicionar a su hermana, contando a sus padres el problema, o si por el contrario debe callar tal y como se lo ha pedido Katia.

       El pequeño universo familiar poco a poco se va a resentir con todo el conflicto interno que sufre Stella ante la disyuntiva que se le plantea. ¿Debe hablar con sus padres o ignorar el problema?


      Presentación, nudo y desenlace. Una triste realidad, sí, pero se pasa muy de puntillas por el tema la primera parte del film, la segunda parte es otra cosa, es donde realmente encuentras miga. Aun así, merece mucho la pena su visionado, y yo os la recomiendo.

domingo, 23 de octubre de 2016

Queimada.



        No conocía esta película, “Queimada” (1969) del director Gillo Pontecorvo, y con Marlon Brando en su papel principal y Ennio Morricone dirigiendo la música. Para mí ha sido todo un descubrimiento, grato descubrimiento, al encontrarme una película de Cine Histórico bien planteada, y bien dirigida.

        Aunque la historia cojea un poco en algunos puntos, nos encontramos una colonia portuguesa a mediados del S.XIX (sobre 1.840, creo), concretamente una isla caribeña, Queimada. Es la típica isla dedicada a la plantación azucarera, con una sociedad profundamente esclavista, que bien podría haber sido Cuba o Haiti, supongo, y los “malos” españoles o franceses en lugar de portugueses. Ese es el primer punto que me chirrió de la historia, ya que hasta Queimada llega un barco inglés con William Walker (Marlon Brando), agente secreto al servicio de su Majestad, con la misión de provocar un levantamiento en la isla, una revolución, que cambie las tornas portuguesas por el área de influencia económica británica. Los ingleses aparecen en el film como enemigos de Portugal, nada más lejos de la realidad histórica.

         Para lograr el levantamiento, recurre a un esclavo con muchas agallas, José Dolores (Evaristo Márquez, un pastor colombiano metido a actor por arte y magia de Pontecorvo), que logrará robar el oro portugués del banco, y posteriormente crear un ejército que pondrá en jaque el poderío lusitano. Con la ayuda de los terratenientes y criollos de la capital, que asesinan al Gobernador portugués un día de fiesta (otro chirrido: El Gobernador ostenta en su palacio el escudo de España por un lado, el borbónico, y por otro lado aparece una bandera portuguesa verdi-roja, que es la bandera de la República, la actual, no la decimonónica), y proclaman la Independencia de Queimada. Pronto, las desavenencias entre José Dolores, héroe de los antiguos esclavos por un lado, y los terratenientes blancos por otro, influidos por la filosofía comercial británica, se harán notar en la isla, convertida en República.

         Lo que iba a convertirse en un paraíso postcolonial, resulta que se convierte en un infierno en toda regla en solo diez años. William Walker, retirado, y dedicado al noble arte de darse hostias en la mitad de los tugurios del continente europeo, vuelve a ser requerido a Queimada para intentar parar a un José Dolores fortalecido, que practica la guerrilla contra el nuevo gobierno, y que ha cambiado la política de cortar cañas de azúcar por cortar cabezas entre los plantadores, lo cual pone en peligro los intereses comerciales de la Sugar Royal Company británica que no pagan lo mismo por cabezas que por azúcar.

         William Walker deberá poner en práctica toda su astucia para intentar detener al que, en un tiempo fuera su pupilo y amigo, utilizando para ello unos medios de contra-guerrilla, que traerán más muerte, sufrimiento y miedo al pueblo de Queimada, y de paso involucrando a Gran Bretaña en el conflicto.
“Queimada” es la historia, lamentablemente, de muchos países de América Latina, no ya del S.XIX, sino también del S.XX, hasta hace bien poco. Es de visionado obligado, imprescindible.




sábado, 22 de octubre de 2016

Artículos de Larra.

        "Artículos de Larra", pero que, en realidad, no son de Larra. Bajo la óptica del Remake, el Revisto y el Repensado, esta Colección de 451, bajo la batuta de algunos autores como Ángela Vallvey, Pedro Ugarte, Fernando Iwasaki o Espido Freire, entre otros, retoman (o lo intentan) los artículos del genial Larra bajo el cristal del S.XXI.

        Larra es insuperable. Eso es algo que todos sabemos, y que supongo que estos autores lo sabían, allá por 2008, cuando sacaron este librito de relatos cortos de 127 páginas. Larra supongo que es la excusa. El librito podría, y debía, haberse llamado de cualquier otra forma, desde mi punto de vista, y no hubiera perdido ni un ápice del interés que tiene, que en mi opinión no es poco. Tanto el relato de Iwasaki como el de Freire me han encantado. Los demás tampoco desmerecen. Recomendable, si, pero decir Larra tan a la ligera, eso... No me ha gustado.

        P.D: De 451 ya comenté algo hace unos meses por aquí ("El Lazarillo de Tormes"), y aún me queda algo en la recámara por leer. Son libros interesantes, pero eso de "Re-... Reinventar, repensar...", a veces da un Re... pelús. Por cierto, su precio no llegó a los tres leuros.

lunes, 17 de octubre de 2016

El huevo de la serpiente



        La primera frase de la película es demoledora: “Un paquete de cigarros cuesta 40 billones de marcos”. Estamos en la Alemania de Entreguerras. La Primera Guerra Mundial ha dejado a una Alemania empobrecida, con un altísimo índice de inflación y con una población desesperada. Es la Alemania de la República de Weimar, la Alemania que devolvió Alsacia y Lorena a Francia, la Alemania que se ve sin ejército de la noche a la mañana, y la que ve el Ruhr ocupado por fuerzas francesas, y la de un tal Hitler que planea un golpe de estado mientras las fábricas se llenan de bolcheviques... También es la Alemania de los Expresionistas y del Cabaret, la Alemania humillada, deseperanzada…

        En este marco histórico incomparable, nos encontramos a Abel (David Carradine), un judío norteamericano trapecista (lo tiene todo) que ha dejado el circo y se dedica al noble oficio nocturno, y bohemio, de la bebida. Un día, cuando llega a la habitación alquilada que comparte con su hermano (Max), se encuentra el cadáver de éste: Se ha suicidado.

        A raíz de ese suceso, Abel inicia una relación un tanto especial con Manuela, su cuñada, que también se dedica al mundo del espectáculo, y que tiene ciertos delirios. Pronto, alrededor de Abel, se suceden una serie de asesinatos, y la policía se fija en él (como no, judío y borracho) como principal sospechoso… “El huevo de la serpiente” es el nacimiento del nazismo, incipiente, que tanto poderío tomará desde esta época, estamos en 1.923, es Berlín, y el comienzo de la intolerancia se respira (el ataque nazi al Cabaret es brutal), la tensión de los partidos extremistas, los experimentos con humanos…

       No es lo mejor de Ingmar Bergman, o eso dicen, aunque yo no estoy de acuerdo con tal afirmación, para mí no deja de ser una película muy interesante, sobre todo desde un punto de vista Histórico, no tenemos muchas películas que desarrollen su trama en esta etapa de Alemania tan interesante, y David Carradine hace un buen papel, lo borda, de hecho. En su conjunto, es ideal para deprimirse, poética en su decadencia, con media hora menos sería la repanocha, pero es… Recomendable.


domingo, 16 de octubre de 2016

El camino del perro. Sam Savage

 (No es Robinson Crusoe, es Sam Savage. Escritor como la copa de un pino)


        Sam Savage llegó a mí, con “Firmin” bajo el brazo, aquella deliciosa y entrañable rata de librería, poseedora de una crisis existencial tremenda, que hacía de su vida, por un lado, una auténtica aventura literaria, el placer de saber, y por otro lado, como decía Goya en su famoso grabado “El sueño de la razón produce monstruos”, sentir la angustia de ese propio saber.
         Creo recordar que, ya aquí, escribí una entrada sobre el tema, hará seis o siete años. De aquellos lectores del blog, hoy ya no queda ninguno, si acaso uno o dos, pero en la derecha de la imagen tenéis un buscador de entradas que os ayudará a encontrarlo, si deseáis recordarlo. Yo no. Prefiero dejarlo así.

         Después Sam Savage desapareció de mi vida, tal como vino. Me perdí “El lamento del perezoso” y “Cristal”, no porque no quisiera meterme en ellos, si no por el hecho de que la vida me trajo otras lecturas, muchas de ellas relacionadas con mi vida, y profesión, como Historiador del Arte. Casualidades de la vida, hace un par de semanas, me encontraba en la librería Universitas de Badajoz, comprando algunos libros en portugués, y vi en un stand, bien visible “El camino del perro” de Sam Savage. Y no sé si fue la nostalgia que me provocó su nombre, el recuerdo de Firmin, o el hecho de recordar con mucho cariño su literatura, su manera de escribir, que lo cogí casi automáticamente, sin dudarlo, con la idea de devorarlo con el mismo interés que hice con Firmin.

        Aquí me he encontrado, de nuevo al Savage existencialista, en un librito corto, en el que se le reconoce a él mismo en la voz interior, monolística (permitidme la palabra inventada, de “monólogo”), de Harold Nivenson, un artista menor. Escritor, pintor, crítico de arte y mecenas de artistas, que se encuentra al final de su vida, y que reflexiona sobre su trayectoria vital, su barrio, sus vecinos, el arte, la literatura, la relación con su hijo, su esposa o su hermana… Mientras su casa, como él mismo, se van derrumbando por el paso de los años.

       Su modo de relatar el pasado, los sueños que no fueron, la relación con un pintor alemán que se fue a vivir a su casa (Meininger), sus opiniones sobre los errores cometidos en el pasado, su manera de afrontarlos, el amor perdido, el suicidio… Destilan mucha tristeza, resentimiento, pero a la vez, Nivenson busca encontrar la paz interior que solo Roy, su perro fallecido, pudo durante unos años transmitirle. El puzle de su vida va tomando forma ante los ojos del lector.


      “El camino del perro” no solo me ha gustado, si no que me ha encantado en todos los aspectos. Savage se puso a escribir con sesenta y cinco años. Va camino de los ochenta. Está en la senda de ser uno de los grandes. Sin duda.

Robinson Crusoe en Marte


        “Robinson Crusoe en Marte” (1964), aunque en la portada pone “De Marte”, es una película norteamericana de Byron Haskin, más mala que un dolor de muelas. Pero resulta que, de tan mala que es, está considerada por muchos una película de culto, ya veis.  Y yo soy uno de esos personajes raros que la disfruto como un “niño chico”.
 (Aquí una bucólica escena familiar)

       Está basada, como adivinareis, en la novela de Daniel Dafoe. Solo tienen en común el nombre de Robinson Crusoe, porque después la cosa se pone intergaláctica y cambia mucho, cambiamos islas desiertas por un Marte hostil, de cartón piedra, con algo de desierto de Almería y con algo de cordillera apalachense completamente desforestada, donde el protagonista, el mítico actor televisivo (y escritor) de los sesenta, Paul Mantee (si hombre, salía en Seinfield), tiene que sobrevivir en condiciones penosas, y efectos especiales aún peores. Bueno, son buenos para ser de la época, seamos justos, al fin y al cabo, Byron Haskin, que es quien firma la cinta, también se encargó de “La Guerra de los Mundos” (1953) que es un clásico que suelo ver, por norma, un par de veces al año.
 (La tecnología, insuperable)

       La película fue una de las que más me impactó de crío, posiblemente, junto a la mencionada “La Guerra de los Mundos”, “Invasores de Marte”, “Crónicas Marcianas” (que no me he vuelto a hacer de ella, por cierto, un trabajo mítico de Rock Hudson) o “Planeta Prohibido”, por citar algunas… Y es que los Jesuitas, por cinco duros, te ponían estos títulos todos los viernes por la tarde. El Salón de Actos de la escuela, convertido en Sala de Cine, se llenaba.

       En esta película, te tienes que reír, Si o Si, con algunas cosas. Los volcanes marcianos, la gravedad normal o inexistente, los equipos utilizados por los actores, la presencia de oxígeno en Marte, las referencias a Dios o a Colón, los alienígenas, las cruces, o la presencia de Viernes (que tarda una hora en aparecer en escena, y eso que la película dura una hora cuarenta y cinco minutos, y que tiene una pinta de indio espacial impresionante)…

      Lo dicho, de culto. Mala para los gustos actuales, pero entretenida, que es de lo que se trata.







viernes, 14 de octubre de 2016

Filipinas. De la Insurrección a la intervención de EEUU. Alicia Castellanos Escudier.


        "Filipinas. De la Insurrección a la intervención de EEUU" de Alicia Castellanos Escudier, es un librito, editado por Sílex, hace unos veinte años, dentro de la Colección Claves Históricas. Lo adquirí hace poco, por unos cuatro leuros (no llega, aunque su precio de portada es de 17), fascinado, como siempre, por episodios de la Historia de España que no te explican suficientemente bien en la escuela, en el Instituto, y ni siquiera en la propia Universidad.
(Prueba fotográfica del desliz editorial de Sílex)

        El tema de la perdida de las últimas colonias, sus antecedentes, desarrollo y consecuencias, siempre ha sido un tema interesante para mi. Creo que es aún, hoy en día, dentro de la Historia de España, un terreno abonado para estudios interesantes por parte de los Historiadores, y de hecho tengo algunos libros en casa sobre este tema tan interesante, no muchos, pero los justos para llegar a comprender ciertos episodios que siempre se me han escapado de esta época.

       El libro de Alicia Castellanos prometía desde el principio. Bien estructurado en capítulos que nos ponen en antecedentes de la problemática filipina, el comienzo de la presencia española por aquellos lares, su evolución hasta el S.XIX, la presencia civil y militar durante el XIX... Se ve un estudio serio, bien documentado con una extensa bibliografía final documentada, y que aporta datos. Lo malo fue cuando llevaba leídas 97 páginas. Reparé que le faltaban a la edición las páginas 98 y 99, 102 y 103, 106 y 107, así como las 110 y 111. Una pena, de verdad. Justo cuando más estaba disfrutando de una lectura fantástica, con una narrativa sencilla y nada agobiante.

       Aún así, con ocho páginas menos, acabé el libro, pero con la pena de haberme perdido parte de una información, sin duda vital, por culpa de una edición no corregida, mutilada. Es la primera vez que me pasa esto. Tengo guardado un libro, una novela policíaca, que tiene cambiadas las portada y contraportada, el título es una cosa, el fruto es otra. En su día me pareció curioso y lo tengo guardado, pero esta experiencia de páginas desaparecidas es la primera vez que me ocurre. En fin, ahí queda.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Gracias por fumar

        Nick Naylor es el portavoz de una de las mayores compañías tabacaleras de Estados Unidos. Su vida gira en torno a dos cosas fundamentales. Por un lado, defender el consumo de tabaco, que mata a medio millón de estadounidenses al año, para lo cual se le ocurre la genial idea de recurrir a Hollywood, y su cine, para intentar reflotar la industria. Por otro lado, intentar que su hijo Joey se sienta orgulloso de él y de su trabajo mientras intenta evitar perderlo.
        La película, de apenas noventa minutos, es un compendio de humor negro e inteligente, sarcasmo e ironía a raudales. Y aunque tiene ya sus diez añitos, y a más de uno os pueda parecer que el tema del tabaco está un poco ya superado (al fin y al cabo, la novela en la que se basa la película es del 94, al parecer), creo que nada más lejos de la realidad. Es igual de fresca hoy que entonces. Yo me la he tomado como una crítica brutal a la sociedad americana, a la hipocresía y falsedad de las empresas, de los propios medios de comunicación, a la manipulación soez de los publicistas… En fin, una crítica mordaz y rabiosa a todo, pero desde un punto de vista humorístico.

         Muy recomendable, ¿Fumar o no fumar?, lo importante, al final, es poder pagar la hipoteca. 

Escuadrón Suicida


        No soy muy de DC Cómics. No lo fui nunca porque sus personajes, y su Universo concretamente, nunca me han llamado mucho la atención, salvando Batman, Flash y quizás Green Arrow, los demás personajes, incluyendo a Superman, me han parecido tibios y menos interesantes que los del Universo Marveliano, del que si fui durante muchos años fan incondicional.
         Quizás por eso, o porque de Batman VS Superman salí solo con la música de Wonder Woman metida en la cabeza, que no acudí presto al estreno de este Escuadrón Suicida que hoy os traigo aquí. He de reconocer que también influyó mucho en mi ánimo el hecho de haber leído ochenta mil criticas negativas sobre el film en cuestión que me hicieron plantear mi asistencia al estreno.

        En fin. Hoy, después de unos meses, me he decidido visionar Escuadrón Suicida, y arriesgándome a que me pongan a parir los más acérrimos seguidores DeCenianos, tengo que decir que no me ha parecido taaaaan mala como había leído, y oído, y que es una película que más o menos viene a cumplir con lo que promete: Mucho visual, banda sonora a tener en cuenta, y una historia muy tópica de invasión mágico-extraterrestre y quedáis vosotros para salvarnos el culo. Así de simple.
        En un mundo donde Superman ha palmado, o se ha largado a Plutón, no lo tengo muy claro. Y muchos SuperVillanos están entre rejas gracias a Ben Affleck, digo Batman (A La Liga de la Justicia ni se la nombra), hay que recurrir a estos malvadísimos Malotes para salvar el mundo de las maléficas garras de los ETs creados por Encantadora y su Brother.
         Se crea pues El Escuadrón Suicida, un grupo poco cohesionado de SuperVillanos, donde pronto destacarán DeadShot (Aka Will Smith) y Harley Quinn (Margot Robbie), la Lugarteniente de un Joker (Jared Leto) más joven y viciosillo, más gansta, de lo que estamos acostumbrados. La presentación de personajes, bastante espectacular, así como su reclutamiento, nos llevará a conocer a los Malos-Buenos y a los Malos-Malos, donde destaca Cara Delevinge (Aka Encantadora), que sale ganando en cuanto al cómic en mi opinión, ¿O la queríais con un gorrito de Bruja?, Vamos por Atenea... Un besote de Encantadora, transforma a los humanos en una especie de soldados amebaniformes (¿Se escribe así?) con más ronchas en el cuerpo que un cadáver de la Peste Negra.
        Poco a poco, iremos viendo las distintas motivaciones de cada uno de los personajes, virtudes y defectos, y que es lo que les lleva a seguir adelante con la misión (aparte de cierto dispositivo en el pescuezo)...

        Resumiendo, que en mi opinión se deja ver, que no es tan mala, y que entretiene un buen rato. Le doy un aprobado justito, y a gusto del consumidor.

       P.D: Sorpresa en mitad de los créditos finales.


¡Libertad! Che Guevara.

       ¡Libertad! Che Guevara, es un cómic francés, editado por Kraken en su edición en castellano (2009), dentro de la Colección "Rebeldes" (creo, porque no pone mucho más). Personalmente, es un cómic que me ha defraudado mucho en su contenido, que es escaso y escueto. Creo que un personaje como el Che, merece una mejor obra, con más información, con un desarrollo más coherente que el de esta pequeña dedicatoria de 48 páginas, que se te quedan cortas, escasas, y con ganas de más.

        El dibujo de Olivier Wozniak salva, mucho, el resumen del trabajo. Un dibujo sencillo, con un gran color de Bekaert, pero el guión de Maryse y Jean-François Charles intenta resumir toda una vida, de las más interesantes del S.XX, en unas pocas páginas, en las que el lector se perderá con facilidad, y en la que abrirá más puertas de las que cerrará. Falta, como digo, información y coherencia narrativa.

        Arnaud de la Croix nos advierte en el prólogo, de la huida de ideas preconcebidas y la búsqueda de "otra historia". En mi opinión, no se llega a lo que se promete, y se echa en falta instigar mucho más en algunos puntos oscuros de la vida del personaje (que tuvo muchos, pero que apenas se reflejan someramente)

         Hay otro cómic al respecto, que aún no he leído, "Che, una vida revolucionaria", de Jon Lee Anderson y José Hernández, editado este 2016 en Madrid por Sexto Piso, que augura un mejor trabajo, y visión, del líder revolucionario en 174 páginas. Sin ser el Che uno de mis personajes favoritos (siempre me he preguntado que diría si viera como el Capitalismo usa su careto para vender camisetas y demás mercadería), creo que se merece algo más que este cómic.

         P.D: Su precio de portada es de 14.50. Yo lo he pillado por dos leuros. No des más. 

lunes, 10 de octubre de 2016

Kóblic


      Capitán Kóblic, o simplemente Kóblic, es una coproducción hispano-argentina de 2016. La película me ha parecido bastante interesante. Tiene toques, muchos, de un buen western más que otra cosa, y el tiempo del metraje es justo, preciso, sin andarse con enredos.

      Tenemos al finales de los setenta, en plena dictadura argentina, a un expiloto de la Armada, Tomás Kóblic “el polaco” (Ricardo Darín, que brilla como siempre, con luz propia). Es un tipo sencillo que huye de su pasado, de las pesadillas que le provoca haber participado en los vuelos de la muerte. Su conciencia pesa más que un quintal de plomo. Los vuelos de la muerte, por si no os suena, fue la atroz manera de quitarse de en medio a los opositores a la Dictadura, soltados vivos y desde los cielos, al Océano Atlántico. Algo terrible.
       Kóblic intenta pasar desapercibido, y se refugia en Colonia Elena, (como piloto de avionetas fumigadoras), un lugar que tiene mucho de pueblito gringo del S.XIX, dominado y sojuzgado por el comisario Velarde, un verdadero cabrón de mal trato y peores remedios, que tiene un negocio montado de robo de ganado y oscuros tratos con la cúpula militar. Pronto, Kóblic se verá en el ojo de un huracán de tejemanejes, engaños y alguna cosa más…


       La historia engancha. Es un thriller clásico, con unos personajes muy bien definidos. Como digo, Darín brilla como él solo sabe hacerlo, pero Óscar Martínez (Velarde) está también enorme. El trasfondo histórico merece la pena. No hay que olvidarlo. Muy recomendable.

domingo, 9 de octubre de 2016

Hoy es un buen día para morir. Colo



        “Hoy es un buen día para morir”, de Jesús Colomina (Aka Colo, dibujante y músico) llegó a mí por casualidad. Hace unos meses visitaba Tusitala. Para quién no la conozcáis, Tusitala es un lugar de referencia dentro del mundo artístico-literario de Badajoz. Una pequeña librería, que por dentro es todo un mundo, regido y gobernado por la experta mano de Agustín Lozano de la Cruz. Un escritor, un espíritu inquieto, de esos que merece la pena conocer. Con un gran bagaje intelectual y de conversación agradable.

        Agustín me recomendó “Hoy es un buen día para morir”, editado por Dibbuks. Tochazo de 381 páginas, que había visto la luz en junio de este año (2016), y que a él le había gustado tanto que había llegado a escribir una reseña en su blog (que también es una pasada, y que recomiendo desde aquí fehacientemente: http://politocracia.es/hoy-es-un-buen-dia-para-leer/ ). Me comentó que costaba 30 leuros, pero que merecía mucho la pena, y yo, sinceramente, ni dudé, ni pestañeé. Hasta este mes no le ha llegado el turno, y vaya, Agustín lo ha vuelto a hacer. Me recomendó, certeramente, una verdadera obra maestra. Un cómic como la copa de un pino.

        Estamos en un futuro no muy lejano. En un Madrid que se derrumba, dividido en sectores económicos, en vez de en barrios o barriadas. Tanto tienes, tanto vales. La estética, muy punk, mucho grafiti, algo ochentera, si hubiera naves en el cielo sería algo Blade Runner. La sociedad, una mierda. Con una tasa de Paro impresionante, seguramente obra de algún partido corrupto conocido que la gente vota compulsivamente, deshumanizada, voraz, consumista. El Gobierno, una Corporación Farmacéutica en la sombra, que controla absolutamente todos los hilos del poder. Los medios de comunicación, meros instrumentos propagandísticos del poder. Solo una persona, acusada de terrorista, “El Susurro”, sacude conciencias cortando emisiones oficiales y mostrando realidades a los dormidos telespectadores. Lleva cien emisiones, y sabe que van a por él… La moneda, el Cred, que se va de las manos con más rapidez que el Euro, porque en este futuro te multan hasta por Ser y Estar. En medio de todo este caos, un grupo de amigos intenta grabar un disco, Hielo Rojo (que por cierto, viene con el cómic, es su BSO, y no está nada malejo), mientras que a nivel internacional estalla una nueva e imparable plaga que amenaza con cargarse a media humanidad. Se trata de un virus depresivo, “El Mal de la Tristeza”. Los contagiados comienzan a tener pensamientos negativos, ganas de suicidarse, y finalmente, si no te has cortado las venas o te has tirado de un puente, el propio virus te mata, con una traca final de regueros de sangre por tus cuencas orbitales. Lo parece, sí, pero no estoy hablando de los efectos de ver TeleCinco… 
 
      … Y hasta aquí os cuento, porque no quiero desvelaros más del tema. Os dejo, con una muy interesante entrevista que hicieron los chicos de Fusion Freak a Colo, que la vi por Youtube y que he creído un documento muy interesante para concluir, esperando que os guste.

      P.D: No dejéis de leer “Hoy es un buen día parar morir”, de verdad.



sábado, 8 de octubre de 2016

Y de repente tú.



       Hoy, la verdad sea dicha, no me apetecía ver un gran peliculón. No es que vea grandes películas todas las semanas. De hecho, los dos o tres seguidores que quedáis por el blog sabéis que más bien me dedico a películas bastantes malas.
       Con “Y de repente tú” me ha pasado, precisamente lo mismo, quizás incluso he bajado un poco el nivel. No es una gran película, de esas que te deja una moraleja o una tarde de pensamientos filosóficos… Pero, al menos, es entretenida. Va de transgresora, pero es más bien un compendio de gags, algunos más graciosos que otros. Otra típica comedia romántica, pero con un interesante elenco.
         Desde muy pequeña, influida por un discurso de su padre justo antes de divorciarse, Amy no cree en la monogamia. En su vida adulta, a pesar de salir con el mismísimo John Cena (que tiene unos cuernazos del copón), no acaba de sentirse a gusto con pareja estable. Una entrevista de trabajo le dará la oportunidad de conocer a un médico deportivo, y su vida comenzará a cambiar, de tal manera que Amy se encuentra con una nueva realidad que no conocía…


        P.D: Ya os digo. Entretenida, para pasar la tarde o un rato divertido. Y la presencia de LeBron, haciendo de él mismo, salva en muchos momentos el metraje. La presencia de Rad “Aka Harry Potter” también es muy… Reveladora.