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lunes, 15 de febrero de 2021

Lupin (Primera Temporada) Netflix, 2020

 

          La verdad es que escuchar el nombre de Lupin, siempre me ha llevado a pensar en la serie de dibujos animados, que veía siendo un crío: “Lupin III”, de Monkey Punch. Un ladrón japonés, de guante blanco, nieto del famoso ladrón francés, Arsenio Lupin, y que, acompañado de un samurái y de un experto pistolero, cometían los robos más esperpénticos e inverosímiles.

 

        Cuando hace una semana, encontré la serie “Lupin” (Netflix, 2020), me imaginé al ladrón y toda la parafernalia que le rodea. No en vano, el personaje, con chistera y capa negra, fue muy famoso en Francia (ahora no sé), en la primera mitad del S.XX, y su creador, Maurice Leblanc, llegó a escribir 25 historias del personaje (la última, inacabada por fallecimiento del propio Leblanc).

 

        En esta ocasión, la serie, que consta de dos temporadas, de cinco episodios cada uno, está protagonizada por Omar Sy (“Intocable”, “Monsieur Chocolat”, “El doctor de la felicidad”, “El príncipe olvidado”) que es, posiblemente, la cara más visible del actual cine francés (desde hace unos años). Este Robin Hood moderno, Assane Diop, experto ladrón gracias a los libros de Arsenio Lupin, deberá enfrentarse a un crápula metido en política y en las altas esferas, antiguo jefe de su padre, al que acusó de haber robado un collar perteneciente a María Antonieta.

 

         Veinticinco años después de los hechos, la investigación sobre el robo del collar, le llevará a descubrir otros hechos, que implicarán a más personas, incluyendo a su mujer e hijo.


         Es una serie fresca, con bastante acción y bien planteada. Omar Sy sabe ganarse al personal con la naturalidad y carisma que le caracteriza, y los cinco primeros episodios me han tenido bien enganchado. Ahora toca esperar unos meses para ver la conclusión (previsiblemente, verano de 2021)… Mucho tiempo, pero supongo que merecerá la pena.

Neun 3 (Norma, 2021) Tsutomu Takahashi

 

        Si hay una colección manga que me tienen enganchado desde el primer número, esa es “Neun”. La distopia basada en la Segunda Guerra Mundial, de Tsutomu Takahashi, ya va por este, su tercer volumen (Norma, 2021), y no pierde comba respecto a los dos números anteriores.


        La narrativa gira en torno a un experimento, en el que usando el ADN de Hitler, se han creado trece niños. Estos hijos de Hitler han sido encomendados a una serie de soldados de las SS, los llamados Wands, que un día reciben la orden de eliminarlos, ejecutarlos.


        Aunque el plan para acabar con ellos, pronto se tuerce, en este número comenzamos a ver que los supervivientes tienen ciertas cualidades, basándose este número en dos de ellos muy concretos: Sechs, y Rebeca Elf.


        Con una historia tan fascinante, la acción está al orden del día en “Neun”. Es un cómic muy visual, muy entretenido, que te engancha desde la primera página, y con cada tomo, vas descubriendo como la historia comienza a ser más increíble de lo que aparentaba en un primer momento.


        Creo que va a ser una colección que dará que hablar, mucho y bien, durante este 2021. Yo, que vosotros, no la dejaría pasar.

sábado, 13 de febrero de 2021

Sola (Norma, 2018) Denis Lapière, Ricard Efa

 

        Cómics sobre la Guerra Civil española hay muchos. Yo mismo tengo una docena de ellos. Sobre la Guerra Civil española, visto desde los ojos de un niño, concretamente de una niña, yo creo que menos.


        Me viene a la cabeza una trilogía, donde el protagonista es un niño, “Los fantasmas de Ermo” (Kraken, 2013) de Bruno Loth, que también tiene como escenario Cataluña, como es el caso de “Sola” (Norma, 2018) de Denis Lapière y Ricard Efa, pero en el caso de este cómic, su protagonista es más joven (seis años), más inocente, y tal vez, más real que en el caso del cómic de Loth.


        Y sin entrar en comparaciones (el cómic de Loth también es muy bueno, no me malinterpretéis), en “Sola” nos encontramos con un hecho real, los recuerdos de Lola, que cuando se publicó el cómic (hace tres años), la señora aún vivía y tenía 85 años (ahora, lo desconozco).


        Con sus ojos de niña, Lola narra cómo su familia se rompe con la guerra, y ella tiene que ir a vivir a un pequeño pueblito catalán con sus abuelos, mientras su padre marcha al frente, y su madre cuida de su hermana pequeña, recién nacida.


        Lo bucólico del paisaje, y de su sencilla vida, se interrumpe en el verano de 1938 por los bombardeos Nacionales, y posteriormente la llegada de tropas, que hace que la familia se desplace, y la niña viva una auténtica odisea, viajando sola en busca de su familia.

        Con un dibujo sencillo, y una narrativa muy visual, “Sola” es un cómic más desgarrador de lo que pueda aparentar en una primera lectura. Ya no es la Guerra en sí, es la desoladora soledad de una familia rota, la huida hacia adelante, y la incertidumbre a un futuro incierto, y todo, a través de Lola.

        No es un cómic más sobre la Guerra Civil. Es la Guerra, a través de Lola, de unos recuerdos de casi noventa años. Memoria para leer.

jueves, 11 de febrero de 2021

Cobra Kai. Tercera Temporada (2021)

 

        Como viene siendo habitual en mí, ya he visto, con un mes y medio de retraso, el estreno de la Tercera Temporada de Cobra Kai (2021), que me ha parecido, que no solo mantiene el nivel de las temporadas anteriores, sino que lo supera, lo eleva, por cada uno de los episodios que componen la serie. 


        Sin entrar en demasiados detalles, que no revienten la narrativa, tenemos que la recuperación de antiguos personajes prosigue, con éxito, y enfocándolos muy bien. El listón alto de la Segunda Temporada se supera casi desde los primeros episodios, donde la lucha entre los diferentes dojos sigue, y algunos personajes cambian de bando según circunstancias, mientras que otros perfeccionan técnicas. 


        Conocemos el pasado de Kreese, y su paso por Vietnam, donde se convirtió en Boina Verde, y no tuvo precisamente un paseo. Los chicos vuelven al instituto con sus piques, sus odios y rencores, mientras que el joven Lawrence (Robby) tampoco es que las pase muy bien en el correccional en donde paga sus peleas. 


        Escenografías logradas, buenos hilos argumentales, aunque a veces ciertamente exagerados (el último episodio de la Temporada recuerda, y mucho, a “Star Wars” en su desarrollo narrativo), hacen de “Cobra Kai” una de las mejores series del momento. Así que no tardes mucho en verla, como me ha pasado a mí, merece mucho la pena.

miércoles, 10 de febrero de 2021

The Liberator (Netflix, 2020)

 

        A veces, para disfrutar de una buena historia, no te hace falta una serie con seis o siete temporadas. Hay buenas historias que se resumen en pocos capítulos, y “The Liberator” (Netflix, 2020) es un ejemplo de ello. Una gran serie basada en unos hechos muy concretos de la Segunda Guerra Mundial.


        A lo largo de cuatro episodios, seguimos la historia (real) de Felix Sparks, perteneciente a la 45º División de Infantería, que eran conocidos como los “Thunderbirds”. Sparks llega con su división a Italia, donde tiene que combatir ferozmente a los alemanes, que lanzan contraataques continuamente al avance estadounidense.


        En su sección, comparten penurias, victorias y derrotas, hombres de diferentes procedencias: Indios (de diversas etnias), mexicanos… En Italia es herido, y lo trasladan a Argel, pero pronto se reincorpora a su unidad, que de Sicilia, salta a Anzio, y de allí, tras duros combates, al sur de Francia, donde todo parece fácil hasta que llegan a las Ardenas… 


        El cuarto episodio está dedicado a un hecho transcendental en su carrera como militar: La liberación del campo de Dachau. Previamente, encontraron miles de cadáveres apilados en vagones de tren, y al llegar a dicho campo, fueron recibidos por fuego de ametralladora. Tras rendir el campo, el horror hizo que algunos hombres de Sparks, ya Teniente Coronel, apretaran el gatillo con facilidad, aunque este llegó a salvar la vida de varios cientos de soldados alemanes, que, sin su presencia, posiblemente no lo hubieran contado. 


        Rodada con una técnica de animación (rotoscopia) muy curiosa (a mi parecer), la serie resume muy bien los más de quinientos días que la división de Sparks se mantuvo en el frente, participando en varias batallas icónicas del conflicto. El cuarto episodio es de los que ponen los pelos de punta. Es, en definitiva, una gran serie que nos acerca a hechos, quizás, no muy conocidos de la Segunda Guerra Mundial. No la dejéis pasar.

lunes, 8 de febrero de 2021

Un último favor (2019)

 

        “Un último favor” (2019) es una “Road movie”, que se desarrolla entre las dos Irlandas, y en la que ocurren tantas y tantas cosas, que acabarás pidiendo la hora, ya que su media hora de metraje y música de guitarra repitiendo acordes… Sobran desde casi el principio. 


        Un tipo, un irlandés llamado Daniel Murphy, vuelve de Nueva York donde trabaja como abogado. Quiere asistir al entierro de su madre, y hacerse cargo de su hermano autista, al que planea llevárselo a Estados Unidos. En el vuelo, conoce a un tipo, que por razones desconocidas (que está solo en el mundo, supongo) lo nombra su heredero, albacea y todo lo que se podía marcar en un folio con casillas. Antes de aterrizar en Irlanda, el señor, con el que coincide en apellidos, ha fallecido, y ya tenemos una de las subtramas montadas.

        En casa, deberá enfrentarse a un hermano que no le quiere, al entierro del desconocido, y a una antigua compañera de instituto, que es muy hortera vistiendo (¿Chaqueta con gorro de lana? Uffff) con la que comienza a sentir algo…

        El transcurso hasta Irlanda del Norte, para cumplir con el entierro del desconocido, al que llevan en la baca del coche, se transforma en una serie de anécdotas, confesiones y malos entendidos que podrían haberse resumido en poco más de una hora, pero que se alargan hasta la hora y tres cuartos, mientras un par de policías, que van tras ellos, le echan algo de comicidad (que yo no la he pillado) al asunto…

        Desgraciadamente, no es una película innovadora, y quiere contar y mezclar muchas cosas a la vez. A mí se me ha hecho eterna.

domingo, 7 de febrero de 2021

Vikingos...

 

        Siete añitos después, seis temporadas y ochenta y nueve episodios… He concluido la serie “Vikingos”, que me ha hecho soltar: ¿Ya está, esto es todo?... Pues menuda cagada, ¿no?

 

        Y es que la última temporada, en mi opinión, concluye bastante mal, sin cerrar círculos, y planteando al espectador más dudas que otra cosa.

 

        Si en todos estos años no he escrito sobre la serie, es porque su extensión en el tiempo, con temporadas cortadas, me hacían ir dejándolo un poco de lado para escribir (aunque solo fueran treinta líneas), sobre el final de la serie cuando llegara.

 

        El final ha llegado, y ciertamente no le ha hecho justicia a las primeras temporadas que me tuvieron enganchado a la serie, siguiendo las andanzas de Ragnar, Floki, Ladgerda, Rollo… Que a caballo entre el S.VIII y IX, acosaban a distintos pueblos, conquistaban y se mataban entre sí. 


        Como serie histórica, “Vikingos” tiene todas las de perder, ya que el guionista y creador de la misma, Michael Hirst, hace unas mezclas, remezclas e invenciones de todo tipo, más para el consumo visual, que para comerte el coco con contextos históricos… Pero, como puro entretenimiento, tengo que reconocer que ha sido una de esas series que, creo, ha marcado, y que merece la pena ver, por lo menos en sus primeras temporadas.


        En fin, creo que la serie no ha sabido por dónde tirar en las dos últimas temporadas, pero que alargarla más hubiera sido, seguramente, mucho peor… Nos quedaremos con lo que fue, como llegó, y no como se despidió, parar intentar no enfadarnos mucho… Y, ahora, a otra cosa.

Locke&Key: Cielo y Tierra (Panini, 2017)

 

        Rebotado de haber visto la serie, y haber leído los dos integrales, me he venido arriba adquiriendo este “Locke&Key: Cielo y Tierra” (Panini, 2017) de Joe Hill y Gabriel Rodríguez, que me ha defraudado mucho.


        El cómic cuenta con tres historias cortas, donde “La Casa de las Llaves” es la excusa perfecta para vender estos relatos, que están muy lejos de lo que uno podría esperar.

 

        “Abre la luna”, se basa en una historia de a principios del S.XX, donde un niño Locke, enfermo, consigue abrir la luna con una de las llaves, para descubrir allí a todos sus descendientes. Es una historia que toca la fibra, pero muy lejos del estilo prometido.


        “Grindhouse” se basa en un atraco, y en la posterior huida de los ladrones a la casa, donde los Locke de turno les preparan un cordial recibimiento, aunque no cumple las expectativas…


        “En el bote”, rescata a los hermanos Locke del S.XXI, en un paseo rutinario por el campo, donde Bode tendrá un encuentro en el excusado que usa para aliviar sus aguas mayores… Es más una anécdota, que otra cosa.


        Y, para finalizar, el mismo material que puedes encontrar en los integrales: Fotos de los lugares que inspiraron a los autores, portadas y bocetos…

        En mi opinión, para sacar este tipo de material, mejor quietos, y estarán más guapos…