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miércoles, 19 de junio de 2019

Numancia (Cascaborra Ediciones, 2019) Jorge Guillermo Palomera, Silvestre Szilagyi, Mónica Costanzo



        Uno de los episodios más conocidos de la conquista romana en la Península Ibérica es, junto a la feroz resistencia lusitana encabezada por Viriato, la de la ciudad celtíbera de Numancia, ocupada alternativamente por Pelendones y Arévacos.


        En “Numancia” (Cascaborra Ediciones, 2019) de Jorge Guillermo Palomera (Guión), Silvestre Szilagyi (Dibujo y color) y Mónica Costanzo (Color), que está dentro de la colección "Historia de España en viñetas", tenemos una recreación de los últimos días de la ciudad, desde el punto de vista de una familia celtíbera que lucha dividida, un padre entre las tropas romanas y unos heroicos hijos que luchan contra ellos a la desesperada.

        El cómic, como casi todo lo que edita Cascaborra, tiene un alto contenido didáctico. Es entretenido, ameno, está genial dibujado y tiene una narrativa rápida y fluida, que me ha recordado mucho a los cómics setenteros de aventuras.
 ¡Qué ocurrencias tienen estos celtíberos guasones!, me recuerdan a alguien...

        Su historia es inmortal, y todos sabemos como acabó aquella ciudad en manos de los romanos. La resistencia ardua que mantuvieron y su sacrificio final. Trepidante de principio a fin, “Numancia” es una de esas lecturas recomendables al 100%, para todas las edades y para todos los públicos. Se disfruta de principio a fin.

P.D: En las páginas finales del cómic, hay un epílogo, a cargo de Álvaro López Franco, Director de la revista "Descubrir la Historia", que cierra este gran cómic.

Love, Death+Robots (2019)



        Como a tantas y tantas cosas, a “Love, Death+Robots” (2019) llego con algunos meses de retraso después de su estreno. Y eso que el tráiler, que lo vería sobre febrero o marzo, prometía violencia, música electrónica y un rollo nuevo. Pero… No, no es engañéis, no hay mucho nuevo en estas historias distópicas, tipo “Creepy” del S.XXI o un “Black Mirror” reducido, por lo menos, para mí. Pero no me malinterpretéis, hay que verla, aunque hay poco amor y pocos robots (más seres mitológicos y monstruos que robots), y mucha muerte, eso sí.

        Llama la atención, y mucho, los diferentes estilos de cada uno de los episodios: Dibujos animados, herederos de Pixar con diferentes estilos de animación por ordenador, 3D, imágenes reales... Sobresale, igualmente, la violencia, el papel de la mujer en algunos (no en todos) de los episodios (sexo, objetos sexuales, desnudos, erotismo, violencia hacia ellas o por parte de ellas, prostitutas, machismo en estado puro he llegado a pensar en algunos episodios…), la anécdota como recurso, y cierto uso de la moraleja completan esta serie, que, al parecer, prepara nueva temporada. Son relatos cortos, de ver y olvidar. De ver y disfrutar sin comerse mucho el tarro, porque si me preguntan en algunas semanas, quizás haya olvidado la inmensa parte de ellos, (a pesar de que aparecen gatos cada cierto tiempo, todo hay que decirlo).

        A favor tiene que sus episodios son cortos. Un total de 18 que varía en su metraje en su Primera Temporada, pero que en su totalidad serán unas tres horas y media, y que los episodios concluyen, cierran el circulo en sí mismos, no hay “To be continued” ni nada parecido, y ello, sinceramente, se agradece una barbaridad. Hay gente que me ha dicho que esperaban más, siendo los productores David Fincher (“El club de la lucha”, “Seven”…) y Tim Miller (“Deadpool”), pero si hubieran hecho lo que se esperaba de ello (que me huelo que hubiera sido más sangre, más tiros y más violencia con humor, entre otras movidas), esos mismos críticos ahora dirían que se repiten más que el ajo, y que han entrado en un bucle…

        En contra, uffff, solo tengo un “pero”, y es muy personal, y no tiene por qué afectarte a ti a la hora de ver la serie, pero es… Que esto, a mis casi cincuenta tacos ya lo he visto. Lo he visto en “Creepy” (salvando las distancias), lo he visto en “Heavy Metal”, en “1984”, en “La dimensión desconocida” … Yo que sé, en todas las revistas de finales de los setenta y los ochenta que había en los quioscos (cuando existían los quioscos, joder, un chasquido y no estoy muerto, es que tengo cincuenta tacos) con sus revistas de historias cortas, sus futuros de la hostia en blanco y negro: Tetas, tiros, muertos y robots… Lo que ahora muchos gordos con coleta y cigarro en la boca llaman “Pulp” y toda esa parafernalia que queda muy bien entre bocanada de humo. No lo he visto, quizás, en este formato, pero si, efectivamente, lo he visto, y, mejor aún diría, lo he leído. Y, como decía un poco más arriba, lo olvidaré.

        ¿Hay que ver esta serie? Si, por supuesto que SI. No lo dudes ni un instante. Ahora, os vais a encontrar con historias que hacen agua, con historias muy chulas, y otras con sexo explícito que mejor que no veáis si no tenéis cierta edad, pero es una pequeña joya esta serie, sin duda.

        P.D: Yo he visto un buen puñado de referencias a películas como “Titan AE”, “Terminator”, “Starship Trooper”, “Alien”, “Blade Runner”, “Sonámbulos” (nada mejor contra un vampiro que un gato), “Los Simpsons” (¿Os acordáis de aquel episodio en el que Lisa plantaba una de sus muelas y se desarrollaba una civilización?) … Y a algún que otro videojuego.

Segunda República española (1931-1936) (Editorial Biblioteca Nueva, 2006) Julio Gil Pecharromán



        Suelo leer bastantes libros, artículos y ensayos de Historia de España, y al ver este libro, “Segunda República Española (1931-1936)” (Editorial Biblioteca Nueva, 2006), de Julio Gil Pecharromán (1955), me he ido a por él por dos motivos. El primero para que me cuenten cosas del período que no conozca, que siempre aparece algo, algún dato que no sabía, o que no recordaba, y que otros autores han pasado por alto, por considerarlo insignificante, o poco importante, pero que, el lector, ávido de información, encuentra relevante. El segundo motivo, menos importante quizás, es por leer algo de Pecharromán, ya que no tenía nada en mi pequeña biblioteca de este autor.
                              Mi gata Lili, junto al libro de Julio Gil Pecharromán.

        El libro está muy bien. Es muy correcto y muy claro en su narrativa. Me he perdido un poco con algunas siglas de Partidos y afiliaciones, pero tiene un siglario extenso, al comienzo del libro, al que he recurrido en alguna ocasión. Me ha despejado dudas sobre pequeños partidos políticos, minúsculos que desconocía, algunas dudas sueltas sobre los Estatutos de Autonomía “secundarios” (siempre se hace referencia al catalán y al vasco), y sobre las relaciones exteriores de la República, así como su papel internacional y en la ONU.

        Acompaña al texto una serie de fotografías de políticos, y algún acto, de la etapa, y cierra con una bibliografía básica, un tanto escueta, pero asequible.

        Lo que me llama la atención es el final del libro. La frase final es una losa, con la que no coincido del todo: “Pero la República de abril, y con ella la España posible que alentaban los reformadores republicanos, había desaparecido en los cálidos días del verano de 1936”. Porque, ¿Realmente desaparece la República en junio del 36?, ¿O desaparece de facto en abril del 39? En Secundaria, solemos decirle al alumnado de 2º Bachillerato, que, de cara a dividir periodos, la República es hasta el 36, y del 36 al 39 tenemos la Guerra Civil, y después la Dictadura Franquista… ¿Está bien expresado, está bien definido, está bien dividido este período histórico?, ¿Debería haber llegado el libro hasta abril del 39, está su título, y por ende, su contenido, herido, o al menos, no completado? Son dudas que me han quedado tras la lectura. Quizás, porque como siempre me pasa con temas que me gustan, me quedo con ganas de más.

        En fin, libro recomendable, que se me ha hecho corto, que me ha enganchado mucho, y del que siempre aprendes algo. Por aquí lo dejo.

lunes, 17 de junio de 2019

Los versos del olvido (2017)




        “Los versos del olvido” (Chile, 2017) es una interesante película, del iraní Alireza Khatami, sobre un viejo enterrador, que vive prácticamente solo en el cementerio, ya que apenas recibe visitas, y tiene una memoria prodigiosa, un cerebro que es una pura computadora de caras, datos y números, pero no de nombres.

        Un día, la revolución estalla en una ciudad cercana, y al volver al cementerio, encuentra todo aquello hecho unos ciscos, y en el depósito de cuerpos, el de una bella joven ensangrentada. Ella es la 999, y, en el momento en que el anciano enterrador la ve, resucitan en él viejos fantasmas, visiones y brumas de un pasado que le atormentan. Su universo está integrado por un compañero sepulturero, más joven que él, filósofo y pensador, en gran parte un Homero… Un conductor que sufre pesadillas de su pasado, una mujer muerta en vida que no encuentra a su hija desaparecida… Un microuniverso de olvidados, hace mucho tiempo, donde el surrealismo forma parte de la cotidianidad.

        Juan Margallo, actor extremeño, que a muchos os sonará por “Campeones” (2018) es el protagonista de esta película, con trasfondo político, y ciertamente muy poética, con el mar, y sus ballenas, como final de cualquier río.

        Hay dos escenas sublimes, que conectan la cinta con la misma mitología griega, clásica y pagana, tan presente aún en nuestras vidas: 1ª. En la que el protagonista se interna en un laberinto de expedientes polvorientos y viejos, guiado como Teseo con un hilo, para no perderse, y en el que llegan a encerrarlo a él mismo allí. 2ª Visita al Archivero Judicial, que atiende en las profundidades, y al que hay que llegar en un viejo ascensor. Allí, el archivero, representación de Hades, trabaja rodeado de relojes, que, al fin y al cabo, miden el tiempo que nos queda.

domingo, 16 de junio de 2019

The Axiom (2018)




        ATENCIÓN: SPOILER Y RAJADAS DESDE AQUÍ... No miento, lo pienso como lo digo. Creo que a los que estudian Cine, les deberían decir desde el primer día: “Y no hagáis películas sobre un grupo de jóvenes, un bosque, y dimensiones llenas de monstruos… Que ya está muy visto, y que el público os agradecerá que os ahorreis semejante mierda…”, pero claro, como la veda está abierta, y la originalidad la encuentras a cuentagotas, pues de vez en cuando te ofrecen en la parrilla televisiva esta “The Axiom” (2018), producción estadounidense, que, espero, no haya salido previamente en cines, porque es telita…
 Esta es la cara que se te pone cuando te das cuenta que te has dejado el horno puesto en casa.

        Desde el principio ya la cosa no apunta bien, cuando a una chica asiática le hace una operación de tiroides un tipo en pijama pintado de gris. Después, tenemos a un grupo de rescate, conformado por cinco personajes sin química ninguna, que carecen bastante de credibilidad y que van en un coche, por una carretera forestal a cuarenta kilómetros por hora. Lo mejor de todo es que se autodefinen como adolescentes, cuando uno de ellos es calvo desde hace setenta años, y los demás parecen haberse casado y separado en varias ocasiones. El tema preferido de conversación de la pandilla feliz es que están deseando que los maten y los cocinen, ¿O es al revés? McKenzie quiere encontrar a su hermana (Marylin), y encabeza este pintoresco grupo que pregunta continuamente: ¿Cuándo me matan, me toca ya, me van a devorar…?

         Una vez en el bosque, que está cerrado a cal y canto (¿Quién dice que no se le puede poner puertas al campo?), nuestro intrépido grupo, descubre, a los cinco minutos de llegar al bosque, que hay una puerta a otra dimensión, lo cual es lo más normal del mundo. De hecho, en este bosque explican que hay como unas trescientas, algunas llevan al Parque Warner y otras a mataderos de zombies… Desde entonces, comienzan las apariciones de muertas (al calvete se le aparece la chica de la curva, pero al rato se acostumbra y lo ve normal), las conversaciones estúpidas y sin sentido… Y, por supuesto: La inevitable cabaña.
 Es un primo hermano, por parte de padre, del malo de Harry Potter. Esos dedos son muy útiles si tienes un picor en los...

          Y es que, sin cabaña, estas películas, ya se sabe, no van a ninguna parte. De hecho, “The Axiom” agota todos los recursos habido y por haber enseguida. Una buena excusa a un Parque Nacional para hacer una película entre unos colegas, durante una semana. Risas, sexo, porros, alcohol, tabaco para parar un tren y muchas ganas de no hacer algo serio.
                                ¿Oiga, Telepizza?, quisiera hacer un pedido...

            En fin, sigamos… En la cabaña se dan cuenta que sucede el milagro de “Tentudía”, es medianoche y es pleno día. La sucesión de muertos cabreados y aparecidos comienza a ser habitual (los monstruos son lamentables, de verdad), pero en ningún momento se paran a hablar del tema, extrovertidos para unas cosas, introvertidos para lo paranormal. Y comienzan a volverse majaras, más de lo que ya estaban, y claro, a caer como moscas…
                            Estoy de bajonazo, creo que no me quiere...

           Bueno, la película, como es podéis imaginar, es mala de narices. No merece la pena dedicarle la larga hora y media que dura, pero si no fuera por estas mierdas, el blog perdería lectores y yo me aburriría de estar siempre viendo buenas producciones… Hasta la próxima cagada cinematográfica amigos.
      Efectivamente amigos, también tenemos un hacha. En un bodrio de estos no podía faltar. Con una espátula no queda igual, un hacha le da... No sé, su puntito interesante.

sábado, 15 de junio de 2019

Chernobyl (2019)




        Tanto en las redes sociales, como después en diversos medios de comunicación, se ha ido haciendo eco, en los últimos meses, de lo buena que es la miniserie “Chernobyl” (2019), de cinco episodios, sobre el desastre nuclear de Chernobyl, en la URSS (concretamente en Ucrania), que abrió la veda de distintos problemas con la energía nuclear, el último de ellos, hasta la fecha, en Fukushima en 2011.

        La serie está francamente bien. Se basa en los hechos acontecidos durante la explosión, y posteriormente a ella. Contando los recovecos políticos ante un desastre que no pueden controlar, las rápidas y suicidas actuaciones de funcionarios y bomberos, así como las mentiras iniciales para ocultar un desastre que fue peor de lo que contaban. Los primeros episodios se centran en el sacrificio de la gente para parar la explosión del reactor IV, que fue el que explotó, en los efectos: La actuación de los liquidadores, la evacuación de la cercana ciudad de Prípiat, la preocupación por parar la fundición del núcleo que se derretía y contaminaba aguas cercanas, el arrasamiento de cultivos y la matanza de animales de la zona (hay un capítulo entero sobre cómo mataron a las mascotas), así como las primeras muertes y consecuencias en los humanos… Los efectos fueron, y siguen siendo, actualmente, desastrosos.

        “Chernobyl” forma parte de nuestra cultura popular. Todos sabemos que significa esa palabra. Hay libros, documentales y artículos sobre el tema. Yo les suelo hablar todos los años a mis alumnos de Geografía sobre el tema, cuando hablamos del eterno debate de las energías renovables o no renovables, lo nuclear Sí o No, ya que, no en vano, vivimos en una Comunidad Autónoma, Extremadura, que tiene una Central Nuclear, Almaraz (1983), que, en teoría ya debería estar cerrada, pero que tiene una ampliación de vida hasta 2027, 0 2028, según diversos medios (Periódico Extremadura), y que tiene un informe de 2016 en el que se indica que “no hay suficientes garantías” en caso de accidente (según datos de Wikipedia), para parar un posible desastre nuclear… Pero, claro, hay 3.300 trabajadores que dependen, directa o indirectamente, de dicha central, y ningún político en sus cabales firmaría un cierre, así que solo nos queda cruzar los dedos, para que no pase nada en los próximos diez años.

        Volviendo a la serie. Tenían razón todos aquellos que me la recomendaron. Ciertamente, creo que la serie merece la pena. Resume muy bien aquellos azarosos días, y esperemos, como decía antes, que no vuelva a suceder nada parecido, y menos en la península…

        P.D: El último episodio, el del Juicio de Chernóbil, es revelador, aunque, tristemente, no fue tal como se dice en la serie.

jueves, 13 de junio de 2019

El cuento de la criada (Segunda Temporada)


Atención. No leas si estás interesad@ en ver la serie, ya que revelo y reviento algunos de los acontecimientos que suceden en esta temporada concreta.

        Si la Primera Temporada de “El cuento de la criada” me consiguió enganchar lo suficiente, con su futuro distópico, y su sociedad teocrática fundamentalista, en la Segunda Temporada no lo he disfrutado tanto. Mi interés versa mucho en las relaciones de este país, Gilead, nacido de los despojos de parte de los Estados Unidos, con los demás países que sobreviven alrededor. Sabemos que en México llevan seis años sin que nazcan niños, y que comercian con las criadas para tenerlos. Sabemos que británicos y canadienses planean una invasión, que nunca acaba de llegar… Pero, poco más. Ya que en esta Segunda Temporada pasan muchas cosas, pero en realidad, la historia no avanza. June, la protagonista, es capturada cuando tiene la libertad a tiro de piedra, y vuelve a convertirse en “Defred”. Está embarazada, debido a las continuas violaciones bíblicas a las que le someten sus “amos”, sigue con el tonteo con el “Ojo” (Nick) aunque la química de estos dos actores es inexistente, y mucho más de sus personajes (Al “Ojo” lo casan con una quinceañera a la que no toca ni con un palo, y que no acaba muy bien), y comienza a haber una resistencia en Gilead que se representa a través de un acto suicida, criada-bomba, en un acto de los comandantes fundamentalistas. Por un breve espacio de tiempo, June ve a su hija, arrebatada al comienzo de la serie, que la trata como a un palo lleno de $%&!?¿ (fue un momento snif!), aparte de tener otra hija más para la locura fascista que es Gilead, la pequeña Nicole (o Holy, como la llama su madre)… El último episodio es el más movido, como era de esperar, y no os revelo nada más… En fin, mucho… Pero… No tanto.
 En esta temporada vemos una ejecución. Gilead no se anda con tonterías a la hora de ejecutar a sus ciudadanos.

 Aparecen las cacareadas colonias, donde solo falta un coro de gospel para animar el cotarro.


        Tanto es así, que, al esperanzado espectador, hay episodios que se le hacen eternos, repetitivos, y en los últimos capítulos llegas a pensar, que, si la Tercera Temporada, que cuando escribo esto va por su episodio cuarto o quinto, sea como lo anteriormente visualizado, apaga y vámonos. La lógica natural me lleva a pensar que, el futuro de Gilead será la derrota definitiva por parte de los países libres que le rodean, algo así como le ocurrió al efímero, y sangriento Estado Islámico, que tanto nos recuerda a Gilead, con su obsesión por convertir a las mujeres en cosas, tener muchos vástagos, y sustituir los Derechos Humanos, y los principios básicos de cualquier ser humano por un libro religioso escrito hace mil quinientos años.
El personaje de Serena cada vez es más interesante, deberían dedicarle un par de episodios más para explicar cómo una tipa con estudios, se pone a sí misma las cadenas al cuello...  

        Vamos a por la Tercera Temporada, que esperemos avance más en la historia, y abandone estos bucles espacio-temporales, donde, June, que no se acaba de aclarar bien qué es lo que quiere, de seguir así, resultará que mató a Kennedy y no lo sabíamos…

Sabemos que June sabe coger una "ascopeta", también sabemos que sabe hacer poses, y poco más...

martes, 11 de junio de 2019

I am mother (2019)



        “I am mother” (2019) ha sido para mí una de esas películas que dejan un buen sabor de boca, y de las que te dices, que, no te importaría volver a ver una vez más, por si hay cosas que se te han escapado.

        Y es que tiene mucho de la también requetebuena “Ex Machina” (2014), de la que os hablé muy por encima hace unos años en el blog, junto a otras cosas. En esta película, coproducción austro-estadounidense, tenemos un futuro apocalíptico, un bunker y un robot llamado “Madre” que cuida de poco más de sesenta mil embriones humanos. Un buen día, Madre elige un embrión y lo pone a la cazuela nueve meses, naciendo una nena muy guapa a la que cría ella misma, ¿Puede un robot criar y educar a un humano? Desde el principio, Madre le cuenta que la humanidad se ha ido al garete fuera del búnker, y que fuera solo hay radioactividad y ondas negativas, en conjunción, de Mediaset y Atresmedia en el ambiente irrespirable.

        Pero un buen día, una mujer herida se presenta a las puertas del bunker pidiendo ayuda. En un principio no la dejan entrar, porque creen que es una Testigo de Jehová que viene a dar el tostonazo con el Atalaya y el Despertad, pero “Hija”, curiosa, la deja entrar, y la visitante viene contando una historia muy, pero que muy diferente a la que “Madre” cacarea desde hace años…

        Entretenida, filosófica, inquietante, no te puedes perder “I am mother”, porque creo que la película merece no uno, sino hasta dos visionados. Las casi dos horas de la cinta se te pasan volando, y la protagonista hace un buen papel, no así tanto la visitante (Hillary Swank) que parece un tanto kinki…

lunes, 10 de junio de 2019

Desvelando a Bin Laden (12 Bis, 2010) Mohamed Sifaoui, Philipphe Bercovici



        La verdad es que pocos algunos me saben explicar, a ciencia cierta, quién fue Bin Laden (1957-2011). Les queda, en pleno 2019, un poco lejos, y solo unos pocos te dicen que fue “un terrorista o algo así”, pero poco más. Por eso, cómics como “Desvelando a Bin Laden” (12 Bis, 2010), de Mohamed Sifaoui (guión) y Philipphe Bercovici (dibujo) son muy necesarios, hoy en día, para no olvidar cómo acabó, geopolíticamente hablando el S.XX, y cómo empezó el S.XXI. Yo no podré olvidarlo, porque lo viví en el Instituto, en la Carrera, y posteriormente, en mi fase de “Parado en Busca de Empleo”, y fue, a parte de lo sangriento y brutal, una etapa muy interesante para estudiar y comprender.

          Puede parece que esto fue hace mil años, pero no es así. Al-Qaeda, y el posterior Estado Islámico que lo sustituyó en la ristra de atentados contra Occidente, a fecha de hoy, parecen derrotados, pero que los medios oficiales no nos hagan llegar informaciones diarias, no quiere decir que así lo sea.

        En el cómic de Sifaoui y Bercovici, se usa el humor, la parodia, para contar la historia de Bin Laden, desde su padre, hasta su hijo Saad (muerto en 2009 en un ataque de drones estadounidenses), que tomó el relevo en esto de matar infieles, narrando los diversos acontecimientos en los que participó el susodicho, y los pensamientos fundamentalistas que lo impulsaban. Aliado y protegido por gente poderosa dentro del islam, Bin Laden fue considerado un héroe, un mártir. Y aquí nos cuenta sus andanzas dentro de un sueño premonitorio que tiene. En el cómic es capturado e interrogado (al menos en su sueño), pero sabemos que el final fue otro distinto.

        El cómic añade, en sus páginas finales, una serie de comentarios de distintas viñetas, aclarando las más relevantes, y aportando datos extra. Tiene una Bibliografía, tal vez ya un tanto antigua, y está dedicado a todas las víctimas del terrorismo islámico.

        Hay algo que me ha tenido un tanto confundido en su lectura, y es que utilizan 2016 como año ficticio de la captura de Bin Laden, y no he entendido bien a cuenta de qué ese año concreto. Aparte de ello, me ha aportado información que desconocía, la más interesante, en mi opinión, es la del exagente del FBI, John O´Neill, que advirtió de un posible ataque en suelo estadounidense y que fue desprestigiado, abandonó el FBI, y se puso a trabajar como Jefe de Seguridad en las Torres Gemelas en agosto de 2001, falleciendo en el ataque a la Torre Sur el 11 de septiembre del mismo año.

         P.D: La idiotez y el "buenismo" occidental está perfectamente reflejado.