... Hoy, os voy a comentar una película con la que me he reído en algunas escenas, pero que hay que reconocerle que es más mala que pegarle a un padre... Y, sin embargo, durante la primera semana de su estreno, la película "72 horas" (2026) se ha convertido casi en un fenómeno de masas, en parte, por cierto, personaje que aparece en la película, y que ha hecho bastante gracia a los tiktokers anglosajones durante un breve periodo de tiempo, afortunadamente.
Dirigida por el veterano de la comedia Tim Story, que no Toy Story, (conocido por Los 4 Fantásticos), la película se adentra sin complejos en la brecha generacional, algo que ya hemos visto alguna que otra vez, mediante un humor gamberro que recuerda, vagamente y sin llegarle a los tobillos, al caos desenfrenado de la saga Resacón en Las Vegas.
En esta ocasión, vamos a tener a un cuarentón un tanto peculiar, y a un grupo de la Generación Z, y la película va a explorar, con cinismo y diversión, el pánico a envejecer en la era de los chats de WhatsApp, de las redes sociales y de esta generación Z de la que yo mismo, a mis 53 tacos, me siento tan alejado.
Con un presupuesto de 45 millones de dólares, "72 horas" es un producto de al propia Netflix, que acumuló la masiva cantidad de 22 millones de visualizaciones globales en su primera semana. Y se posicionó rápidamente como el contenido número uno en 67 países, desde su estreno, hace un par de semanas, el 24 de julio de 2026, en la plataforma Netflix.
"72 horas" se filmó en sets de Nueva York para el tema de las secuencias de oficinas y en localizaciones reales de Miami, Florida, usando exteriores de South Beach, discotecas icónicas de la costa y lujosas mansiones residenciales con piscinas. Es una película, para que os hagáis una idea, donde todos hablan a la vez (y donde nadie escucha al prójimo), en determinadas escenas, algo no solo típico de Resacón en las Vegas, aunque posiblemente ellos fueron los primeros. También he visto este tipo de humor, entre comillas, en alguna comedia de Adam Sandler, creo recordar.
Ahora os comentaré la narrativa, pero antes, os hablo un poco de los actores... Entre el elenco principal tenemos a Kevin Hart que interpreta a Joe: Un ejecutivo publicitario de 40 años atrapado en una crisis de mediana edad que ve cómo su carrera se desmorona frente a creativos más jóvenes, y que pasa por una crisis de pareja.
Marcello Hernández interpreta a Nick: El carismático, acelerado y fiestero líder de los veinteañeros que organiza la escapada.
Mason Gooding interpreta a Mason: El novio y prometido por el cual se organiza la accidentada celebración en Miami.
Teyana Taylor interpreta a Jennifer: La pareja de Joe, con un total de cuatro minutos y medio en pantalla.
Ben Marshall interpreta a Hunter: Un chico inseguro de sí mismo, al que le han puesto los cuernos.
Y ahora sí... ¿Qué nos vamos a encontrar en la narrativa, en la trama de "72 horas"? Pues la trama arranca con un error digital un tanto raro: Joe, un publicista estancado de 40 años, es añadido accidentalmente a un chat de WhatsApp de un grupo de jóvenes desconocidos de 22 años que están planeando una despedida de soltero salvaje en Miami.
En lugar de salir del grupo, Joe, tontea con la idea de quedar con ellos en Miami, para entender los "intereses de las nuevas generaciones" y salvar su empleo, ya que necesita ideas nuevas para una marca de vodka que lo tiene contratado... Y, al final, decide presentarse allí, al fin y al cabo, él paga el alquiler de la macrocasa donde van a estar... Bastante absurdo, lo sé, pero bueno...
Al llegar, el choque generacional es evidente. El tipo les dobla la edad, y su manera de pensar choca frontalmente con los chavales y su manera de afrontar no solo las fiestas, sino la vida.
La cosa se complica cuando Joe, tras insertarse polvos talco por la nariz, adopta el rol de Ricardo Montana, una especie de capo hispano, y aquí ya se van de madre cuando se meten con la mafia local, con decisiones no muy bien tomadas... Al final, los chicos lo perdonan, y Joe utiliza sus experiencias de esas 72 horas, para crear su propia agencia publicitaria y contratar a uno de ellos, concretamente a Nick, con el que había tenido más roces...
La película es bastante absurda y mala, pero para mí, una de las escenas más raras es una en la que unas tipas los drogan, los despluman y aparecen en una isla desierta... Demasiado complejo. También hay una sobre penes de ballenas que mejor no comento.
Y... En el apartado de curiosidades curiosas de la pinícula:
Gran parte del reparto de los chicos de la Generación Z está compuesto por estrellas reales del legendario show de sketches estadounidense Saturday Night Live, como Marcello Hernández, Ben Marshall y Kam Patterson. Esto permitió que más del 40% de los diálogos de la fiesta fueran completamente improvisados en el set, dándole frescura a las escenas.
El actor Ben Marshall confesó en una entrevista que la película funciona casi como un documental cómico sobre la vida de Kevin Hart, ya que el actor lidió constantemente durante el rodaje con bromas del elenco joven sobre sus dolores físicos en las escenas de acción y su incapacidad para aguantar el ritmo de las grabaciones nocturnas.
Mientras que la crítica especializada la destruyó con apenas un 17% de aprobación en la plataforma de reseñas Rotten Tomatoes (tildándola de "farsa perezosa"), el público masivo la defendió de inmediato, rompiendo récords de visualizaciones veraniegas en Netflix. Yo, ya os lo he dicho, la veo entretenida, pero mala.
Y, al parecer, el personaje de Ricardo Montana, que es el alter ego del propio Kevin Hart tras hacer cosas raras con el polvo talco, fue bastante viral por sus frases en TikTok en países anglosajones durante la primera semana... Después la cosa se vino abajo.
En definitiva: Película absurda y bastante mala, que puede llegar a entretenerte si tienes una tarde un tanto rara, pero que es fácilmente olvidable. Es el típico producto Netflix de entretenimiento, del cual, sospecho, que la propia Netflix espera mucho al respecto. De nota le doy un 4,5, y quizás, me esté pasando...














