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domingo, 16 de febrero de 2025

El Abismo Secreto (2025)

 

“El Abismo Secreto” es una película británica de 2025, que salió directamente en plataformas, aunque podría haber arriesgado antes que eso a estrenar en cines y quizás algo hubieran sacado, y que mezcla varios géneros: Acción, terror y hasta romanticismo en su parte final, en una hora y cincuenta y cinco minutos de metraje, de la que podríamos quitar perfectamente sus veinte minutos de rigor sin pestañear. En realidad, debería haberse llamado “La Garganta”, y no “El Abismo Secreto”, pero primero pensé que los españoles son unos cachondos a la hora de traducir los títulos, y después caí que no sabemos realmente de qué abismo secreto estamos hablando realmente.

Protagonizada por Anya Taylor-Joy y Miles Teller, que, a pesar de que lo intentan, no me convencen en cuanto a química se refiere (aunque si en cuanto a actuaciones), tiene una breve participación, de unos 5-6 minutos de metraje de la mítica Sigourney Weaver, que yo creo que hasta que no vio todo el producto final, no supo que carajo estaba rodando, si es que se ha molestado en verla, la película, digo…


“El Abismo Secreto” nos narra una rocambolesca historia que empieza muy bien, por lo menos durante su primera hora de metraje, y posteriormente va perdiendo fuelle, se hace videojuego clásico al estilo “Resident Evil”, “Alone in the Dark” o cualquiera por el estilo, y acaba siendo una producción de pareja a la fuga, con su toque amoroso, de nosotros contra el mundo, con un final predecible, previsible, pero que no deja de ser entretenido y que te puede hacer pasar una tarde más o menos amena…

        “El Abismo Secreto” se monta, como os decía anteriormente, una narrativa un tanto intrincada. Dos tiradores de élite, dos agentes ultrasecretos y fiables son confiados a vigilar un cañón, un abismo, con más niebla que el Guadiana un día de Navidad.


        Uno está en una torre de control, y la otra, ya que es una chica, está enfrente. Armados hasta los dientes, con lo mejor de la tecnología del momento, están contratados por un año entero, y no deben dejar que nada suba por las laderas de ese cañón. Para ello, disponen de todo tipo de armas, radares, minas, artilugios y comodidades en las torres, que son iguales, aunque no son de más de 20 m2. Por un sitio así, en cualquier ciudad extremeña te pueden pedir mil euros de alquiler, perfectamente.

        Según nos cuenta un tipo que ha acabado el contrato. Una de las torres está controlada por Gran Bretaña y Estados Unidos, y la que está enfrente, por el antiguo bloque del Pacto de Varsovia desde 1946. Primero por los soviéticos, y ahora por los rusos y allegados. Nuestro francotirador se llama Levi, y nuestra Viuda Negra, Drasa. Y pronto se van a hacer amigos.


        La primera hora casi parece una película muda. Ya que apenas hablan. A Levi lo manda allí la Sigourney Weaver y le dice que aquello, comparado con los aliens, está tirado.

        Pronto, del cañón comienzan a escalar unos zombies o seres que parecen los ents de “El Señor de los Anillos” con tintes de Caminantes Blancos de “Juego de Tronos”. Y ambos, Levi y Drasa, se ayudan en el noble arte de ametrallarlos y eliminarlos.


        Por la niebla, ellos no pueden ver lo que hay ahí abajo, pero se imaginan que tiene que ser una mezcla entre Fukushima y Chernóbil después de 60 veranos.

        A mitad de año, les entra el celo, y Levi se monta una tirolina para ir a conocer a Drasa, cenar, beber y hacer una representación de la Caidita de Roma. Cuando vuelve a casa por el mismo método, una de las minas se activa, le corta el cable y se precipita al vacío. Menos mal que llevaba paraca, y aterriza en mitad del cañón, donde aquello parece una portada de los Iron Maiden o de Megadeth de hace 40 años.


        Árboles con dientes, ciempiés de dos metros, zombis hechos de raíces, aquello es como Matalascañas en pleno verano, pero con menos sobresaltos.

El caso es que Drasa se tira también al abismo, y entre ambos se montan un “Call of Duty”, mientras averiguan la verdad de aquel sitio, que es lo menos creíble de la película.


Al parecer, en 1946, estadounidenses, soviéticos y británicos crean un complejo de investigación conjunta en aquel lugar, aunque no sabemos en qué país concreto está. Se trata de investigar yogures con bífidus, productos ecológicos, nucleares y atómicos, absolutamente de todo lo que se les viniera a la cabeza, y un terremoto de ocho grados los mandó a todos al carajo.

Los bífidus, los Omega 3, los probióticos del lugar, el Paracetamol en rama y el Orfidal se mezclaron con elementos nucleares, atómicos y ecológicos, que eran los peores y modificaron el adn de los humanos, combinando sus adns y sus cuerpos, con insectos, plantas y folletos publicitarios, estos últimos eran los peores, creando una serie de mutantes. Enviaron a 2400 tipos a eliminarlos, y no regresó ni la Cabra de la Legión que iba con ellos.


        Pronto descubren, que, además, sus gobiernos no están detrás de aquello, sino una gran multinacional o corporación, la de la Weaver, que lo mismo te vende camalote del Guadiana, que armas, cosas mutantes o te instala una réplica de la Estatua de la Libertad en Badajoz. Hacen de todo, y barato.

La parejita debe salir de allí como sea, y, además, evitar que la Corporación les dé de Baja también a ellos en el intento. Por lo que intentarán no solo sobrevivir, si no de paso, volar todo el lugar por los aires, y salir de allí en las mejores condiciones posibles.


En definitiva: Película para pasar la tarde. Buena música durante la primera hora. No actúan mal estos dos, pero a Anya Taylor-Joy no me la creo en estos papeles, y Miles Teller, más allá de hacer de teleñeco en una posible película de personajes reales, tampoco. Lo intentan, pero química no hay, o hay realmente poca. Primera parte buena, segunda mitad ya muy vista, carente de originalidad y con mucho ordenador de por medio. Nota: Un 5,5. Si la veis, ya me diréis qué os pareció a vosotros.

sábado, 15 de febrero de 2025

Espada y Pluma (Cascaborra, 2024) El Torres, Jorge Esteban Urabayen

 

         ¿Te interesa este cómic? Pincha en la imagen superior, la de la portada, para conseguirlo al mejor precio posible (Amazon España). Garantizado. Ya me dirás.

       “Espada y Pluma” es el septuagésimo primero tomo de la colección “Historia de España en viñetas” de la Editorial Cascaborra, y uno de los últimos que la Editorial sacó durante el pasado 2024.

        De la mano de “El Torres” en cuanto al guion, que es un “viejo” conocido del blog, ya que hemos comentado por allí hace unos años algunos cómics suyos como: “Goya. Lo Sublime Terrible”, “El Fantasma de Gaudí”, “Miserere” o “El Bosque de los Suicidas”, aunque este último cómic no llegué a hacerle reseña en su día, pero al resto si, y las tenéis todas por el blog…


        Y en el dibujo tenemos a Jorge Esteban Urabayen, con el que no había tenido ningún contacto hasta la presente y que me ha gustado mucho su dibujo, y del que espero futuros trabajos, al ser posible de cómics históricos, que es lo que a mi más me suele atraer…

        Es “Espada y Pluma” un cómic singular dentro de la colección, por varios aspectos, que os voy a desgranar, al ser posible, brevemente, porque mi objetivo es que seáis vosotros mismos los que os leáis el cómic, y saquéis vuestras propias conclusiones…


        En primer lugar, no es el típico cómic al que me tiene acostumbrado Cascaborra dentro de esta línea. Habitualmente, dentro de esta colección, suelen sacar hechos relativos a un personaje o a un acontecimiento histórico concreto, y en esta ocasión nos vamos a encontrar el encuentro, y posterior convivencia de ocho meses, entre El Capitán Contreras y Lope de Vega en 1624, siendo testigos de una especie de obra teatral desde el principio, donde los dos hombres comparten experiencias vividas, lances, literatura, vinos y callejeos, aparte de algunas meadas nocturnas.

Ambos personajes, Contreras y Lope de Vega, no son ajenos a los cómics, afortunadamente. A Contreras lo podéis encontrar en un cómic muy recomendable (también lo tenemos reseñado en el blog), como es “Alonso de Contreras. Soldado de los Tercios” (de la Editorial Desperta Ferro, 2018), y aunque no tengamos, o al menos yo no lo conozca, un cómic sobre la muy interesante vida de Lope de Vega, si es un personaje recurrente en cómics, como en el de “Arte Barroco” de Pedro Cifuentes, por poneros algún ejemplo, y sospecho que pronto tendremos alguno suyo…


Quiero decir, con el propio Lope de Vega protagonizándolo… Ahm, también tenemos uno dedicado a una obra suya, ahora que recuerdo: “El Caballero de Olmedo” de 2021, que, además, se vendía con un cd, con su propia banda sonora.

En segundo lugar, la introducción de este cómic “Espada y Pluma”, muy al estilo del S.XVII, me ha encantado porque no suelen los cómics de Cascaborra tener este tipo de introducciones tan originales, si prólogos amenos e interesantes sobre lo que vamos a enfrentar en su lectura, pero no estas presentaciones donde no se escapa ni la correctora, Ana Doménech, ni la obra en sí, a la puesta en escena y breve descripción de los autores. Lo reconozco, un par de carcajadas he soltado. E igualmente muy bueno el epílogo final a manos de “El Torres”, donde remata francamente bien todo lo que hemos leído, cómo ha sido el proceso de documentación, sus objetivos con el cómic y el trabajo realizado con el mismo.


Aquí me he visto reflejado, porque como historiador soy de esos tiquismiquis que se fijan en armas, vestuarios y personajes, pero no suelo protestar al menos que salga algo que me llame demasiado la atención, como un Ak-47, sin ir más lejos.

        ¿Y la narrativa del cómic? Pues en sus 64 páginas seremos testigos de las conversaciones entre el Capitán Alonso de Contreras y el poeta y dramaturgo, El Fénix de los Ingenios, Lope de Vega, que alberga en su casa a su amigo Contreras, afamado y temido marino, aventurero, soldado y tercio, que, con el paso de los años, nos narra sus aventuras y desventuras, sus lances y amores, que recogió en su libro autobiográfico, “Discurso de mi Vida”, escrito posiblemente por recomendación del Lope de Vega.


Ambos callejean, y comparten viñetas con Góngora, Quevedo, el fantasma de Cervantes, mientras Lope de Vega ve apagarse la vida de su mujer, que ha quedado ciega y recluida, y Alonso con “La Honra y el Pesar”, se convierte también en un personaje inmortal.

Un cómic, sin duda, muy bien documentado, con mucho arte, y extremadamente recomendable.

viernes, 14 de febrero de 2025

El Oro Verde (2024)

 

          “El Oro Verde” es una película francesa de 2024, que en España pasó sin pena ni gloria por los cines, recaudando según mis datos, unos quince mil euros en taquilla, y que viene de la mano de Edouard Bergeon, que aparte de director, es el guionista, el productor y sospecho que también el encargado de los cafés y de barrer el set de rodaje.

        “El Oro Verde” es una película que me ha gustado, en primer lugar, porque está muy relacionado con los Contenidos, que, como profesor de Geografía e Historia, debo explicar en los 3ºESOs, y aunque no esté relacionado con el Temario de Geografía de España de 2ºBachillerato, siempre suelo reservar una clase a hablar de la problemática en torno gira la película: La producción de aceite de palma en Indonesia y todo lo que conlleva alrededor, que no es precisamente nada bueno.


        Y, en segundo lugar, porque destapa muy bien todo el tejemaneje que hay montado alrededor del aceite de palma: Gobiernos corruptos, ONGs corruptas, deforestación y perdida de bosques milenarios y mucha gente que mira para otro lado mientras se llenan los bolsillos impunemente…

        En la narrativa: Martin Landreau, un joven estudiante de antropología francés se desplaza hasta la isla de Borneo, Indonesia, donde haciéndose pasar por colaborador de una ONG, quiere investigar la deforestación de los bosques primigenios provocada por las malvadas multinacionales del sector, macroempresas dedicadas a la producción de aceite de palma, que talan cientos de hectáreas diarias de selva para dejar a pueblos que llevan miles de años viviendo precisamente de dichos bosques, de dichas selvas, con una mano delante y otra detrás.


        Acaban con sus recursos, y encima los amenazan, los coaccionan a abandonar las tierras que siempre habitaron, y los reemplazan por industrias y trabajadores foráneos que fabrican el aceite de palma, sustancia extraída del mesocarpio de la palma (que es el fruto de la palma africana), que lo mismo sirve para la alimentación, que, para cosméticos, para hacer detergentes o para hacer biocombustibles, como el aceite de colza.

        Es el aceite vegetal más consumido de todo el mundo, pero existen estudios que aseguran que no es saludable, mientras que otros defienden que consumido moderadamente no representa ningún peligro para nuestra salud, por lo que a ese aspecto se refiere, te invito a investigar sobre ello, y que saques tus propias conclusiones al respecto, y que, si puedes y/o quieres, hagas el favor de compartirlas en los comentarios de esta reseña…


        Volviendo a la trama de la película: Martin pronto contacta con una activista local, Nila, y su primo, que luchan contra las milicias australianas contratadas por una empresa dedicada a la producción de aceite de palma para intentar echarlos de unas tierras que les interesan.

        Invitado a la boda del primo, la misma noche se produce un ataque a la aldea que deja el poblado destruido y muertos. Martín tiene tiempo a grabarlo todo y huir hasta la ONG que lo acogía. Allí manda copias de lo grabado por “We Transfer” y le deja la tarjeta de memoria a Paul, el encargado en la zona de la ONG que lo acogió y que posteriormente vamos a descubrir, que, en realidad, es un esbirro de las empresas de la zona.


        Martín intenta huir del país, pero al embarcar es detenido. Alguien le ha metido en la mochila suficiente cocaína como para dormir a toda la dehesa extremeña, por lo que, acusado de tráfico de drogas, es encarcelado.

        Nila ha desaparecido tras el ataque. Paul ha destruido las pruebas que podrían salvarle y que demostrarían su inocencia, y entonces entra en juego su madre, Carole, una profesora de secundaria parisina, convirtiéndose la película en todo un alegato de “Madre Coraje” contra el sistema, donde durante poco más de una hora de metraje, hará todo lo posible por salvar a su hijo del corredor de la muerte, luchando contra embajadores metidos hasta las cejas de ñorda, funcionarios, ministros, empleados traidores de las ONGs y un juicio sin garantías, con testigos falsos y una ley estricta en cuanto al tráfico de drogas.

        Mientras, Martín que pasa a un segundo plano en gran parte del metraje, vive las vicisitudes de estar en una cárcel indonesia, donde los extranjeros son muchas veces maltratados y vejados, y donde se echa un colega con el que compartirán algunas alegrías y muchas penas hasta el final.


        En definitiva: Como profesor, “El Oro Verde” es la típica película de cine medioambiental, social, que no me importaría compartir con mis alumnos, que da mucho juego a la reflexión y al debate, pero que sé que llegaría a aburrirles más allá de los primeros y últimos veinte minutos, y es que llega un momento en que la lucha de Carole, nuestra Madre Coraje, se te puede hacer cuesta arriba, aunque no deje de ser interesante, ojo.

        Un drama en toda regla para ver los tentáculos que tiene la corrupción política, los lazos económicos entre países (no siempre muy limpios y claros).


        Las actuaciones están muy bien. En lo técnico, todo correcto, así como en ambientación y puesta en escena, y el final, aunque precipitado, previsible y feliz, huyendo quizás, de una realidad que es o hubiera sido más oscura.

        Nota: Un 5,5. Si la veis, por favor, no dejéis de comentarme vuestras opiniones y reflexiones sobre la misma.

jueves, 13 de febrero de 2025

I.S.S (2023)

 

         Después de ver “Rescate Lunar”, película espacial surcoreana, me he quedado con ganas de ver alguna película más por el estilo. Así que me he agenciado “I.S.S”, una producción estadounidense de 2023, que tiene un tema interesante, mezclando el suspense con la Ciencia Ficción, y planteando un escenario que nunca me ha dado por pensarlo.

        ¿Qué ocurriría si hubiera un conflicto, una guerra entre Estados Unidos y Rusia y pillara ahí arriba, en la estación espacial a astronautas de esas nacionalidades?

        ¿Resolverían el problema pacíficamente, pasarían de todo, o se matarían sin pestañear?


        Pues, en resumidas cuentas, de eso va la trama de esta película de una hora y media de metraje, que costó 13 millones de dólares y que recaudó apenas siete millones entre unas cosas y otras.

        Todo un drama espacial, a bordo de la Estación Espacial Internacional, que comienza con muy buen rollo, y que pronto se va a convertir en flotar a gravedad cero en busca de un cuchillo, un destornillador que clavarle a alguien…

        La verdad es que en ningún momento sabemos que es lo que pasa en La Tierra. Dos astronautas gringos suben en la Soyuz a la Estación Espacial, y ni 48 horas después, mientras están mirando por el ventanuco las cigüeñas en Extremadura, ven detonaciones por doquier que equivocan con erupciones volcánicas, hasta que medio planeta está ardiendo por los cuatro costados, incluyendo Badajoz, donde el tren ni las autovías llegan, pero las atómicas y nucleares no perdonan.


        ¿Qué habrá ocurrido para que ahí abajo hayan decidido matarse repentinamente? Nunca lo sabremos. Y solo podemos especular que se trata por alguna gilipollez supina que ha hecho que todos aprieten el botón nuclear y se desate el Armagedón con bellas explosiones aquí y allá.

        Mientras tanto, nuestros seis amigos de la Estación Espacial Internacional, intentan conectar con sus respectivos países, pero solo pillan Radio Olé y Canal Extremadura, por lo que no disponen en un principio de información, aunque al cabo de un tiempo comienzan a recibir telegramas en MS-Dos, ambos prácticamente idénticos.

        “Aquí abajo nos estamos matando. STOP. Hay que hacerse con el Control de la Estación espacial por encima de todas las cosas. STOP. Por cierto, cuando bajéis esto ha cambiado muchísimo. STOP…”


        Los que reciben los mensajes son los oficiales de cada misión. El estadounidense se toma las cosas con tranquilidad, que para eso la película es yanqui, y sale afuera a arreglar la antena, para ver si pillan, aunque sea el último partido de la Liga antes de que todos se convirtieran en cenizas o en abono ecológico en el Guadiana.

        Al ruso le sale la vena soviética, arranca la bandera de Rusia y pone la de la URSS en el Cuarto de Baño, y decide que hay que cargarse a todos los gringos malvados capitalistas, comenzando por el antenista, total el Locomotiv ha dejado de existir, para qué quieres más…

        El resto, en teoría, se toma las cosas con más tranquilidad, aunque se respira más tensión que en una partida de Cluedo, y pronto las enemistades y amistades por encima de las nacionalidades afloran, mientras que a la Estación Espacial le salen más pupas que a una Seat Trans.

 

        ¿Tiene acción la película? Hombre, la película tiene acción, pero entre la ingravidez, la falta de armas convencionales a bordo y que aquello es más pequeño que un piso en el extrarradio de Cáceres, pues es como una pelea en un piso de estudiantes, aunque más ordenado a pesar de tanto cable suelto, ratones muertos y whisky flotando por todos lados porque una bióloga ha abierto la botella sin acordarse de que no está en una tasca de Almendralejo.

        En definitiva: Me ha parecido una película con una premisa, como os decía, interesante, un buen metraje, pero que me ha dejado muchas dudas en el aire, o flotando por mi espacio mental, sin resolver. No logra despegar del todo, no convence y a ratos puede parecerte disparatada y típica y tópica. Aún así, me ha entretenido, pero sin tirar precisamente cohetes, por lo que le voy a dar un 5 de nota, raspadete, y la voy a dejar a vuestra entera elección, sin llegar a recomendarla. Si la veis, ya me diréis que os pareció a vosotros.

miércoles, 12 de febrero de 2025

Rescate Lunar (2023)

 

         Es muy curioso, pero cada vez que pienso en cine surcoreano, pienso en invasiones zombis, extraterrestres, fantasmas y películas de terror, que es de lo que más he visto en la última década de este país.

        Sin embargo, con el visionado de “Rescate Lunar”, producción surcoreana de 2023, he tenido la oportunidad de ver una película surcoreana sobre el espacio, la luna, y un accidentado viaje a nuestro satélite natural, y en sus dos horas y casi diez minutos de metraje, no ha pasado nada paranormal, ni ataques de marcianos, ni fantasmas selenitas botando por la superficie lunar ni nada parecido.


        Por un lado, reconozco mi frustración (y parte de asombro) ante ello, pero por otro lado, también me ha dado la ocasión para ver algo diferente, algo a lo que no estoy acostumbrado, que es ver cine sobre el espacio, con un gran nivel técnico, una fantástica fotografía, y un metraje excesivamente largo, al que le puedes quitar una hora sin pestañear y donde hasta los epílogos post-créditos se te pueden hacer tan largos como un viaje a la luna…

        Viajar a la Luna, a otros planetas, o a Badajoz en tren desde Madrid es algo con lo que la humanidad siempre ha soñado desde tiempos inmemoriales, por eso no es de extrañar que ya hace 115-120 años, concretamente en 1902, una de las primeras películas de cine fuera “Viaje a la Luna”, de los Hermanos Mélies, que además de hacer una de las primeras películas de Ciencia Ficción de la Historia, también hicieron una de las más largas, con una friolera de 14 minutos de duración. Y os lo dice alguien que está obsesionado con los metrajes de las películas.


        El interés por el espacio estaba muy de moda a finales del S.XIX y principios del S.XX, y eso es palpable en la literatura, en libros como “De la Tierra a la Luna” de Julio Verne de 1865 o “La Guerra de los Mundos” y “Los Primeros hombres en la Luna” de H.G Wells de 1898 y 1901 respectivamente, aunque hay muchos más ejemplos de siglos anteriores…

        Hoy en día, desde hace unos años, varios países han mostrado su interés en no solo volver a la Luna, si no intentar pisar Marte, y quién sabe, establecerse en colonias espaciales por todo el Universo.


        Aunque personalmente, yo no lo veo. Siempre me imaginé el futuro como en las películas de la saga “Mad Max”, pero tristemente sin Tina Turner.

        El caso es que los surcoreanos no van a ser menos, (ya lo intentamos los españoles en 1970 con la película “El Astronauta” y nuestro querido y admirado Tony Leblanc acabó en Almería), y en “Rescate Lunar” nos cuentan una historia en la que Corea del Sur se ha lanzado a la Conquista espacial, y de la Luna en particular.


        No se sabe a ciencia cierta si estamos en un presente alternativo, o en un futuro cercano, lo que está claro es que no hay autovía Huelva-Badajoz. Los surcoreanos han sido expulsados de la Agencia Espacial Internacional por ir por libres y fracasar estrepitosamente al intentar mandar una Misión a la Luna, que acabó con los tres astronautas fallecidos y su prestigio como país por los suelos.

        Siete años después, lo vuelven a intentar por su cuenta. En esta ocasión, como no puede ser de otra manera, todo se vuelve a torcer. Y es que, si puede salir mal, saldrá peor, que es algo con lo que ya contaban los surcoreanos.

 

        A las primeras de cambio, ya caen dos astronautas, debido al anticiclón espacial de Las Azores, que hace que la nave quedé como un medio guiñapo que no querría ni Antonio Lobato para vender, y dejando al más novato de ellos con la responsabilidad de alunizar en la luna, por el honor del país y volver.

        Pero, para ello, para que la misión salga correctamente, deberán recurrir al antiguo director del programa espacial surcoreano, que es el exmarido de la tipa que será la futura jefa de la Nasa, que está casada de segundas con un occidental, con un yanqui concretamente, y juntos deberán dirigir a nuestro joven astronauta, coleccionista de osos de peluche, a cumplir la misión.


        Y todo ello, poniendo muchas caras raras, mucha sobreactuación, y esquivando a los yanquis, que no quieren ayudar al igual que el resto de los países, a los pobres surcoreanos expertos en accidentes y desgracias espaciales de todo tipo, mientras que el astronauta llega a la luna y le cae una granizada de meteoritos, se lleva todo tipo de golpes y no le salen selenitas al paso del puro milagro.

        Finalmente, es rescatado por otros astronautas internacionales, tras cumplir su misión, más muerto que vivo, y con una escena post-créditos infinita.


        En definitiva: “Rescate Lunar” fue escrita y dirigida por Kim Yong-Hwa en 2023, que también era el encargado de traer los cafés y barrer el set de rodaje cuando se iban. Ese mismo año, también le dio tiempo a firmar el guion de “Project Silence”, que tenemos comentada tanto por el blog como por el Canal.

        Centrándonos en “Rescate Lunar”, como os comentaba a principio, yo destacaría por encima de todo el nivel técnico de la película (con muy buenos efectos especiales), la fotografía y poco más, siendo bastante olvidable el resto. El tema de rescatar a un antiguo trabajador espacial, en este caso un director competente que acaba entreteniendo niños, para salvar una Misión… Juraría que ya lo he visto en media docena de ocasiones en el cine, y a lo mejor me quedo corto. Tiene algún momento de acción, pero se me ha hecho larga y aburrida, por lo que de nota le voy a dar un 5 raspado.