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viernes, 29 de marzo de 2024

Shirley (Netflix, 2024)

 

           Lo primero que he hecho, como suele ser habitual en mi antes de decidirme por una película, ha sido ver el tráiler de la misma. La verdad es que las películas basadas en hechos reales, o de carácter biográfico, como es este caso, no abundan ni por el blog, ni por el Canal de Youtube, así que eso me ha ayudado a decidirme por ver “Shirley”, película de este 2024, estrenada por Netflix hace una semana, y estamos a finales de marzo de 2024, y cuya historia me ha parecido interesante, aunque siempre me pierdo en el galimatías que es para mí la política estadounidense a la hora de elegir delegados de partidos, estados, candidatos, etc. Que no digo que sea mejor o peor que lo que tenemos en España, es simplemente diferente y por eso me pierdo, porque del sistema electoral español podríamos hablar largo y tendido, pero no es el momento… Por ahora.

         Para comenzar, y después de haber visto la película de una hora y cincuenta minutos, tengo que decir, de entrada, que me han gustado mucho las actuaciones de los actores, sobre todo la de la protagonista principal, y la del desaparecido Lance Reddick en una de sus últimas actuaciones cinematográficas antes de fallecer hace ya un año, que lo bordan.


       En segundo lugar, destacar el increíble parecido que le han encontrado con las personas reales, que salen al final de la película. Para quitarse el sombrero, oiga. Sabéis que suele ser típico de los finales de las cintas de este género que al final salga que fue de las vidas de los tipos, sus fotos y todo eso mientras una voz en off te pone los pelos como escarpias, ¿No?… Pues aquí sucede eso. Hay algunos que son clavaditos a las personas que interpretan.

      Lo de la voz en off también es muy curioso, porque te pueden decir: Fulanito de Tal se tiró el resto de su vida cuidando gatos en un pueblo de Badajoz… Que puede ser una mierda de vida, pero como te lo dicen con esa vehemencia, pues te quedas todo alelado y dices: Ostras, qué envidia de vida…


      En la narrativa, “Shirley” nos cuenta la vida de Shirley Chisholm, todo un icono en la política estadounidense de principios de los setenta. Se convirtió en la primera congresista negra, y posteriormente concurrió como candidata a las elecciones demócratas, que era su partido, para posteriormente intentar dar el paso a las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

       La película gira en torno a su gira, a los esfuerzos y sacrificios que puso encima de la mesa, que le costaron traiciones y abandonos de supuestos amigos, roces con otros candidatos de su propio partido, malos rollos con su familia (sobre todo con su hermana, que no comprendía lo que estaba haciendo, en vez de estar rezando en misa los domingos), y crisis en su matrimonio que se fue al garete solo cinco años después de los acontecimientos narrados en la película.


      En definitiva: Es un retrato muy interesante sobre la sociedad estadounidense de la época, y de cómo una mujer negra intenta asomar la cabeza para luchar por los derechos de las minorías, de las mujeres, de los negros y de los chicanos e hispanos, entre otros y ver como se mete el castañazo ante una sociedad que tenía sus perjuicios raciales y grandes dosis de misoginia.

       A mi me ha parecido interesante. No conocía a la persona ni los hechos, y algo hemos aprendido. Buenas interpretaciones, como os decía al principio, le doy mi 5 raspado porque no es el tipo de cine que me va, pero ahí la dejo a vuestra entera elección… Ya me diréis qué os pareció a vosotros.

jueves, 28 de marzo de 2024

Cuenta Pendiente (Netflix, 2020)

 

      La película estadounidense “Cuenta Pendiente” (2020), se ha colado entre las más vistas en la plataforma Netflix España, y de hecho, cuando la he visto estos últimos días de marzo, y con la borrasca Nelson soltando lo suyo en la Península Ibérica y llenando pantanos y embalses de Extremadura, estaba la número uno como película más vista de todo el país en Netflix.

       La primera curiosidad que me he encontrado es que la misma película, la puedes encontrar bajo el titulo de “El Recolector” en Amazon Prime España, que quizás se acerca más al título original en inglés, que vendría a ser algo así como “El Recaudador de Impuestos”, y es que el tema de las traducciones de títulos de películas y series es algo que tengo pendiente de hacer un día de estos, en cuanto saque tiempo, porque es bastante curioso…


      La segunda curiosidad que me he encontrado es la presencia de Shia LaBeouf, que dejó aparcados definitivamente a sus amigos los Autobots de Transformers tiempo atrás, y cuyas orejas me han tenido en vilo durante todo el metraje… No, en serio, ¿Qué le ha pasado a este tipo en las orejas? He estado buscando información al respecto, pero no he encontrado nada, y es que las tiene como inflamadas, y no sé si es por una enfermedad o es que el tipo se las machaca en el gimnasio y es capaz de levantar mancuernas de dos kilos con cada una de ellas y se le pusieron así de musculosas… Si lo sabéis, por favor, dejádmelo en los comentarios, porque estoy muy interesado en evitar que me ocurra lo mismo.

        “Cuenta Pendiente”, y voy a respetar el título de Netflix, no es una gran película. Vamos a empezar por ahí. Quiero decir, tiene una narrativa que ya hemos visto anteriormente en películas del género de bandas callejeras, metidas en el tema del tráfico de cocaína, y mil historias mafiosas más, que a mi a bote pronto me ha recordado a “Training Day”, película de 2001 con Denzel Washington en el papel protagonista, y en algunos aspectos a la noventera “Pulp Fiction” de Tarantino, aunque sin llegar al estilo ni a la verborrea que se gastaban Travolta y Samuel L. Jackson en sus perolatas, vamos, ni a la suela de los zapatos, a pesar de que aquí el personaje de Creeper, Shia LaBeouf, vaya por el estilo y se lo quiten fácilmente de encima, como aquel personaje de Travolta, Vega, que pensabas que iba a dar mucho más juego llegada la hora de los tiros…


      La historia gira en torno a dos recaudadores de impuestos de las distintas bandas dedicadas a los turbios negocios de la droga en Los Ángeles. David Cuevas sigue la tradición familiar de ir recaudando el dinero para la banda de su tío, está casado y enamoradísimo de su mujer, y tienen dos hijos, nene y nena, aparte de ser muy religiosos. Creeper es el pistolero que le acompaña, elegante y de gran verborrea, que hace que no te aburras, mano siempre en la pistola aunque nunca la saca, y cuando llega la verdad, pues como que defrauda mucho…

       Todo parece ir bien, hasta que llega a la ciudad Conejo, que, curiosamente, es el músico y ex-pandillero, reconvertido en actor hace unos pocos años, José “Conejo” Martín, que llegó a ser uno de los tipos más buscados por el FBI en tiempo… Otra curiosidad más de la película.

      Conejo está como una cabra en bicicleta. Es santero, hace sacrificios de animales y humanos, cruel, y no duda en cortarle la cabeza a las primeras de cambio al tío de David, quitándose a toda la competencia en un guiño de ojos, y dejando a David, Creeper y tres esbirros de tercera división solos ante lo que se les viene encima, que no es ni más ni menos que una borrasca de tiros y muerte asegurada, al rechazar David unirse al Clan Conejil.


      Conejo llega a asesinar a la mujer de David, secuestra a sus hijos y mata a los pocos que le quedan alrededor, teniendo que prácticamente suplicar David a una banda de afroamericanos, con los que habían tenido sus problemillas en tiempo, su ayuda para rescatar a su familia y vengarse de paso.

       Y aquí, llegados a este punto, es donde la trama me ha rayado y mucho. ¿Por qué una banda que se ve liberada de sus recaudadores en un chasquido de dedos iría a ayudar al último de esta banda de hispanos porculeros, arriesgando la vida de sus propios hombres en una lucha que ni les va ni les viene, y con la posibilidad de unirse al nuevo poder en la ciudad que es Conejo? Yo no le veo explicación posible, o pragmática, cuando lo más sencillo es precisamente entregar en bandeja al último recaudador y miembro de los Cuevas, David, y seguir haciendo tus negocios… Digo yo. Una vez organizados, el final te lo puedes imaginar, ya que no esconde grandes sorpresas…


         En definitiva: Película a la que le sobra metraje en la parte recaudatoria, y bastante, ya que nos ha quedado bien claro a lo que se dedican, y te va a contar exactamente lo mismo. Tintes gores, algo sangrienta, que quiere, pero no llega a convencerme. Personalmente le doy un 4, y es una pena porque creo que tiene los elementos clásicos del género, pero lo que me decidió a suspenderla fue este giro argumental que os comento, que deja al personaje de Creeper como un grandísimo bocazas desaprovechado y tú con la certeza de que se podría haber enfocado de otra manera…

miércoles, 27 de marzo de 2024

La Batalla de las Salinas (Cascaborra, 2024)

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      “La Batalla de Las Salinas. Guerra Civil en los Andes” (Cascaborra, 2024) es el sexagésimo cuarto tomo de la colección “Historia de España en viñetas”, a cargo de la Editorial Cascaborra, que lleva años empeñada en la titánica, y poco reconocida labor, de enseñarnos nuestra historia, la Historia de España, en viñetas, y de la mano de los mejores dibujantes, ilustradores y guionistas del país… 

      En esta ocasión, tenemos en las manos un tomo que nos trae otro de esos episodios poco conocidos, casi desconocidos diría yo, para la inmensa mayoría de los españolitos de a pie, como es la Batalla de las Salinas, acontecida el 6 de abril de 1536 entre dos facciones bien definidas, bien diferenciadas, como eran los Pizarristas y los Almagristas, a las afueras de la Ciudad de Cuzco, en una llanura que se conocía como Las Salinas por hallarse allí unas aguas saladas, provenientes de una fuente, que los cuzqueños desecaban para obtener sal.


       Bien se pregunta Álber Vázquez en su fantástico prólogo, antesala del cómic y de los acontecimientos narrados, a bocajarro ya desde la primera línea, si existe alguna nación que haya entablado una Guerra Civil fuera de sus fronteras, y sin duda, la única nación que se nos viene a la cabeza es España, cuyas luchas por el poder y las riquezas la llevaron a enfrentarse a sí misma en no pocas ocasiones. Álber Vázquez, que una vez más, vuelve a demostrar una gran labor documental, tal como hiciera en otras obras suyas, de las que ya hemos hablado tanto en el blog, como por el canal, más por el blog donde tenéis reseñadas todas sus obras, sus cómics, y donde destacan, su reciente “Orellana en el río de las Amazonas”, “Elcano. El mundo en las velas”, “Cartagena de Indias. Los 300 de Blas de Lezo”, “Juan de Oñate. En busca del Estrecho de Anián”, “Tucson. Dragones del Desierto” o “Legazpi y Urdaneta. En busca del Tornaviaje”, junto a De la Fuente, que es quien le acompaña a los lápices también en esta ocasión.

       La narrativa del cómic nos traslada a los años posteriores a la Conquista del Perú, y la caída del Imperio Inca. Nueve años después de que Pizarro iniciara la conquista de tan vasto territorio en 1524, y la finalizara victoriosamente, Diego de Almagro, el que fuera fiel amigo y socio en la retaguardia española, suministrando desde Panamá pertrechos, hombres y armas, se encuentra como recompensa a los servicios prestados, una nueva provincia, Nueva Toledo, al sur de la provincia otorgada a Pizarro, Nueva Castilla.



       Nuevo Toledo resultó un erial para Almagro y los hombres que le acompañaron a aquel desconocido y pobre sur, y solo una ciudad, como Cuzco, podría compensar tanta pobreza para aquellos hombres, que pronto la vieron como una nueva capital, dentro de la órbita de la recién creada provincia. El problema es que Pizarro y sus seguidores veían a Cuzco, precisamente, la última ciudad de su frontera, de Nueva Castilla, y la disputa por la ciudad, y posterior Guerra Civil entre españoles, entre Pizarristas y Almagristas, estaba servida. Encontrándose ambos ejércitos a las afueras de dicha ciudad, en la llanura de Las Salinas, como os decía anteriormente, y con la población civil como espectadores de un cruel enfrentamiento que llevó a los españoles, muchísimos de ellos extremeños, por cierto, a recurrir a indios como aliados. Así Almagro contaba con los incas de Paullu Inca, y el bando Pizarrista con los huancas según el cómic, dato que yo no conocía, aunque creo que eran los chachapoyas, los chachas para los amigos, que eran inferiores en número al contingente inca. Y el transcurso y final de la batalla, es ya Historia, y por eso os invito a leerlo de primera mano.

       La verdad es que Álber Vázquez nos narra magistralmente, casi como si fuese una voz en off, todo el proceso, desde el inicio de la disputa,hasta el final de los contendientes, incluyendo al propio Pizarro, que no tiene en este cómic un papel principal, que corresponde más a sus hermanos y seguidores, pero que no dejaba de ser uno de los contendientes que acabaría un tiempo después, apenas cinco años después de la Batalla de las Salinas, asesinado brutalmente a estocadas por almagristas en su casa, como supongo que ya sabréis.


       En cuanto al dibujo, la primera sorpresa que me he llevado es la misma que me llevé con “La Batalla de Simancas”. En Cascaborra han apostado por un cómic, muy certeramente, en riguroso blanco y negro, en el que De la Fuente, acierta de pleno con un dibujo, que, en algunas viñetas, aparece apenas abocetado en algunos personajes, y que no hace más que resaltar el atractivo de la historia, con un poso de cómic clásico de aventuras, ante el cual lo único que te queda es quitarte el sombrero y decir: ¡Chapó!.

       De hecho, tiene un par de páginas donde se nos presenta a los dos contendientes, con sus hombres fuertes en escena, como si se trataran de dos equipos de fútbol rivales, que es la manera más práctica de decirle al lector: esto es lo que hay.

        Remata, además con unos extras finales en forma de bocetos y trabajos preparatorios en cuanto al dibujo del cómic.


        En definitiva: Una nueva joyita, otra más que recomendable lectura, que nos ofrece Cascaborra, a través de dos grandes profesionales del cómic español, que vuelven a demostrar unas tablas impresionantes a la hora de contarnos, narrarnos uno de esos episodios, como os decía al principio, pocos conocidos de nuestra Historia, y que te podrán contar de muchas maneras, pero nadie lo hará como Álber Vázquez y de la Fuente lo hacen en… “La Batalla de Las salinas. Guerra Civil en los Andes”.


lunes, 25 de marzo de 2024

Don Quijote de la Mancha (DQómics, 2023) Leopoldo Sánchez Ortiz

 

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       No es esta la primera vez en la que hablamos de una versión comiquera de “Don Quijote de la Mancha”, y sospecho que no será la última. Hacer una adaptación en cómic de la inmortal obra de Cervantes, es, sin duda, una labor titánica, y muchos han sido los autores que lo han intentado con desigual tino.

      Personalmente, intento hacerme con todas las versiones en cómics que salen, o que me encuentro, y el éxito de dichas versiones está en que precisamente hay cómics del Quijote que ya andan descatalogados, o que son difíciles de conseguir, y no hablo de ediciones ilustradas, hablo de cómics, que después tienen desigual tino a la hora de adaptar la obra cervantina, y en el blog tenéis comentados algunos de estos cómics, que, de momento me parecen pocos… Aunque afortunadamente, de vez en cuando, otro autor se atreve, y a mi, personalmente, me hace muy feliz volver a leerlo, una vez más, desde otra óptica, desde otro estilo artístico y pictórico…


      En esta ocasión, os traigo un cómic de Leopoldo Sánchez Ortiz, autor que no conocía, tengo que reconocerlo, y del que no había leído absolutamente nada antes de llegar a esta edición, numerada y limitada por cierto a 750 ejemplares, de un Quijote excepcional, de tapa dura y edición cuidadísima, que viene de la mano de Nydia Lozano en cuanto a la adaptación, y que según me entero por el prólogo, se remonta ni más ni menos a 1972… Es decir, una joyita con más de 50 años, con ese toque que tenían los cómics clásicos de aventuras de los setenta , que yo leía en mi infancia, y que me han hecho disfrutarlo desde la primera hasta la última página.

      El cómic solo tiene 60 páginas. Y algunos me diréis que es imposible condensar el Quijote en 60 páginas, y tenéis razón, ni siquiera llega a esa cifra si descontáis prólogo, epílogo y extras finales.


      De hecho, es un resumen muy preciso desde el comienzo de la historia hasta el episodio de los galeotes, que es donde se acaba nuestra aventura de golpe, pero no por ello desmerece leer algunos de los episodios más divertidos, surrealistas y reconocidos de esta primera parte del Quijote a través del arte de este artista, fallecido en 2021, y que como os digo, yo no conocía hasta que me he hecho con este fantástico tomo.

      Viñetas a todo color, sabio estudio de expresiones y gestos, soberbio uso de los silencios… El cómic comienza con un prólogo sobre el por qué del propio cómic y su gestación, nos lleva a una narrativa rápida, ágil y concreta, para concluir con un epílogo del editor José Luis Córdoba, donde me he sentido representado en gran parte, y unos extras finales en forma de fantásticos dibujos relacionados con el Quijote, pero con un toque más personal, más actual si cabe, que me han hecho sonreír.

      Sin duda, estamos ante una joyita, una pequeña maravilla que te recomiendo que disfrutes, y ojalá, de verdad, vengan más Quijotes en cómic a hacer las delicias de todos los lectores y admiradores del Caballero de la Triste Figura…

La Ley del Mar (Netflix, 2024)

 

     Como hacía bastante tiempo que no me atrevía a ver una serie, y a hacer la consecuente reseña sobre ella, y aprovechando que “La Ley del Mar” es una miniserie de tres capítulos, estrenada en España hace un par de meses (creo que primero en Televisión Española) y que está ahora en Netflix, pues me he decidido a verla, y me ha ayudado a recordar el incidente del barco pesquero “Francisco y Catalina”, acontecido hace casi 20 años, en el verano de 2006, que tuvo cierta repercusión, pero que antes de que finalizara aquel año ya había caído, desgraciadamente, casi en el olvido, y esta serie se encarga de recordarnos el suceso en cuestión…

      Si lees sobre aquel suceso, puedes encontrar información sobre aquellos hechos que no coinciden ni en el número de tripulantes del pesquero español, ni en el número de rescatados, y casi que la serie nos da otra versión, que, como advierte al principio, se toma ciertas licencias en la dramatización, algo que quizás hubiera sobrado porque la realidad, como se suele decir, supera la ficción, y porque en este caso, añade subtramas o relleno a una historia que creo, sinceramente, que no las necesita.


      La narrativa gira en torno a un barco pesquero de 25 metros de eslora. El “Francisco y Catalina”, un barco con puerto en santa Pola, que sale a pescar al Mediterráneo, alejándose cada vez más de las aguas en las que solía pescar por falta de caladeros. El barco tiene pérdidas desde hace años, y el armador tiene un descubierto de 20.000 pavos frente al banco. Esto quiere decir que, o pescan mucho y se vienen con una buena carga… O la ruina les espera nada más llegar a puerto.

      Parten, en la serie, 6 tripulantes desde Santa Pola. En algunas lecturas que he hecho después de ver la serie, algunos medios publicaron que eran diez, otros once… Al caso es lo mismo. Dentro del barco tienen sus más y sus menos, pues no deja de ser un miniuniverso, y se crean algunas subtramas para tener entretenido al espectador.


      En mitad del mar, en un punto indefinido entre la Libia de Gadafi y la europea Malta, el barco se encuentra con un cayuco con migrantes africanos, que se encuentra en mitad de aquella nada de agua, sin comida ni agua, y con mujeres y una niña a bordo… Aquí también las informaciones que posteriormente leí, se contradicen en el número de migrantes, en unos medios hablan de 43, en otros 50, en unos hablan de niños, en otros de dos embarazadas… Y vuelvo a repetir, al caso lo mismo, no es importante para mi análisis y reflexión, pero no deja de parecerme curioso. Aquí, por cierto, advertí que la bandera libia que sale es la actual, y no la completamente verde, que tenía el país en 2006. Esta gente no leyó el libro verde de Gadafi.

      Una vez recogidos, por humanidad, el barco se dirige a Malta, donde quiere desembarcarlos, pero se encuentran con la resistencia maltesa. En la serie, los patrulleros malteses hasta les disparan y se tienen que tirar cuerpo a tierra, que, de ser cierto, es un hecho que considero grave, aunque no he podido encontrar información al respecto.


      Se inicia entonces, una lucha titánica entre embajadas, diplomáticos, España, Malta, Libia por medio, la Unión Europea y los Medios mediáticos del momento por resolver la crisis humanitaria a la que se enfrenta el pesquero de Santa Pola… Y hasta aquí os voy a contar al respecto, que para eso tenemos activados el 50% menos de spoilers este año.

      En definitiva: Serie entretenida y sin más pretensiones que mostrarnos una realidad que vivimos tanto en el Atlántico, que es donde empezó todo el fenómeno, como en el Mediterráneo, y que no deja de ser una vergüenza y un problema difícil de resolver, con la llegada de miles de personas anualmente a Europa ilegalmente, arriesgando sus vidas, en busca de una vida mejor que creen que encontrarán en Europa, y muchas veces lo que encuentran son mafias dedicadas al mercadeo de personas y muerte…


        La serie cuenta con un Luís Tosar que está como pez en el agua, nunca mejor dicho, y a mi me ha tenido enganchado una tarde entera, casi sin parpadear… Por lo que le doy un 6, y os invito a verla.


domingo, 24 de marzo de 2024

Perro y Gata (Netflix, 2024)

 

     “Perro y Gata” (Netflix, 2024) es la típica película, estrenada en Netflix España hace un par de semanas, que he estado esperando para verla en familia, porque siempre he creído que es de esas películas que se disfrutan más en compañía, y sobre todo de los más pequeños de la casa, porque si la veo en solitario, me la cargo entera en la reseña, y de esta manera suelo ser más benigno.

       De nacionalidad francesa, “Perro y Gata”, nos trae en su narrativa la historia de un cachorro de perro, y una gata pija, estrella de las redes sociales, que se ven separados de sus respectivos dueños.


      Kaká, que en su versión original es Chichi, es un cachorrito que se encuentra en un callejón con un ladrón de guante blanco, conocido como El Gato, que viene de dar el golpe de su vida al hacerse con un valioso rubí de gran tamaño. En su lucha contra un supuesto policía, que más adelante veremos que es otro ladrón con el mismo objetivo que él, el cachorro se traga el pedrusco, y a El Gato no le queda otra opción que ponerle un voluminoso pañal al animal y esperar que la naturaleza haga su trabajo tarde o temprano.

       Por otro lado, Diva es un gata de gran tamaño, archiconocida mundialmente, con miles de seguidores en las redes sociales, cuya dueña saca grandes beneficios de su fama, aunque no acierta a la hora de invertir dichos beneficios correctamente.


      Antes de despegar en un vuelo Montreal-Nueva York, donde el ladrón conocido como El Gato, cuyo nombre es Jack y se hace pasar por ciego, y Mónica, la dueña de Diva, coinciden, ambos animales se quedan en tierra, iniciando una “Road Movie”, en la que deberán esquivar varios peligros como águilas, el tráfico, niñas locas y el falso policía que les persigue desde Montreal hasta Nueva York tras el rubí, iniciándose una bella amistad entre ambos animales, que al principio parece imposible entre ambos, y que al final de sus aventuras, les hace ser inseparables.

       Y de manera paralela, sus respectivos dueños sufren un proceso similar, protagonizando las tópicas situaciones disparatadas, llenas de malentendidos y discusiones, con algunas pizcas de acción y humor, y bastantes escenas absurdas, que les llevarán a volver a reunirse con sus mascotas en un final esperado, sin mayores sorpresas.


     En definitiva: Película para todos los espectadores, pero más bien enfocada para los más pequeños de la casa, que son los que más van a disfrutar de estos dos entrañables personajes realizados a base de ordenador, muy bien conseguidos, y con características mentales antropológicas, muy humanos a pesar de ser un perro y una gata, como no puede ser de otra manera. El metraje, de casi una hora y media, ajustado a la historia, y no sé si de rebote o no, cierta crítica a la sociedad de hoy en día: Los móviles y las redes sociales, el trato a los animales para el propio beneficio cuando ellos lo único que dan es amor, y las propias relaciones personales entre los seres humanos, egoístas e interesadas, tal vez todo esto muy someramente, muy velado, pero presente…

       La hemos disfrutado bastante en casa, y por ello le doy un 5. Si la llego a ver solo en casa, y a mis 50 años, no pasa el filtro, pero en estas circunstancias, si.

Smile (Netflix, 2022)


 

       Estrenada en 2002, hace poco más de un año y medio en cines, llega a la parrilla de Netflix España, esta última semana de marzo de 2024, “Smile”, una película de terror, sin grandes efectos especiales, que depende en gran parte de su desarrollo de la calidad interpretativa de su escasa docena de actores, que no es mala, la calidad interpretativa digo, pero que tampoco aporta nada nuevo al género, más allá del puro entretenimiento, que de tanto entretener puede llegar a aburrirte…

       En la narrativa: Una joven universitaria se quita la vida delante de su doctora. La joven, poco antes, asegura que una identidad con capacidad para ser muchas cosas o entes cada vez, la atormenta, y posteriormente, y con una amplia sonrisa en la cara, muy en la línea del Joker, se degüella allí mismo dejando la moqueta echa unos zorros.


     A partir de ese momento, nuestra doctora, que lleva una aceptable vida, aunque toda su familia y amigos le dicen que si se pusiera por su cuenta estaría forrada, comienza a sufrir perturbaciones de carácter nervioso. Vive en una casa apartada y con buenas medidas de seguridad, donde destaca una sonora alarma, un par de nidos de ametralladoras alemanas y un anti-aéreos en la azotea, aparte de la presencia del gato Bigotes, que tristemente, muere pronto en combate sin que lleguemos a presenciar dicho duelo contra el ente maligno que ahora atosiga a nuestra protagonista, que es la versión femenina, no me cabe duda, de Jim Carrey.

       Rose, nuestra protagonista, comienza a perder los estribos, ve a la presencia fantasmal con la que discute sobre partidos de la Segunda División Rumana, sufre alucinaciones de todo tipo, se imagina asesinando a gente, viendo a gente fallecida de su pasado… Y todo aderezado con una música efectista, que no se corta un pelo, en subirte el volumen del televisor del punto 3 al punto 17 en milésimas de segundo, reventándote tímpanos, ventanas, jarrones y diciéndote la vecina que bajes el Heavy Metal que no son horas.


      La música es ideal para dar brincos, y no te asustas porque suene cada vez que sale el ente fantasmal, espectral y diabólico… No, te asustas por el pitido que te deja en los tímpanos el siguiente minuto y medio.

      Con la poca sensatez que le queda a Rose en el cuerpo, y mientras se va transformando en Jim Carrey como os digo, comienza a investigar a otras personas que han pasado por la experiencia, a través de familiares y amigos, porque de esto nadie sale vivo, y averigua que todos se suicidan delante de alguien, por lo que el ente se hereda, pero sin pagar impuesto de patrimonio ni de heredades ni nada parecido. Gratuitamente.


       Y hasta aquí os voy a contar, porque recordad, que durante este 2024 tenemos una promoción de un 50% menos en spoilers, y prefiero que la veáis y me comentéis vuestras propias impresiones.

       En definitiva: Película de una hora y cincuenta minutos, a la que le sobra su media hora de rigor para contarte exactamente lo mismo. A ratos se me ha hecho larga algo aburrida, pero reconozco que alguna carcajada he soltado con el ente sonriente, que no deja de ser un cachondo en el fondo, y de ahí lo de “Smile”. Poco original, le doy un 4,5 porque no me cuenta nada nuevo, aunque he dudado en ponerle un 5 raspado, muy raspado de nota, por la presencia del gato Bigotes en escena, que sin duda hace un buen papel. Lo que no entiendo son los 17 millones de presupuesto que tiene la cinta, que supongo que se lo habrán gastado en los cuatro efectos especiales y en el seguro de los oídos del técnico de sonido, porque parece hecha por unos colegas en un par de fines de semana que estaban aburridos. Eso si, reitero las buenas interpretaciones.