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lunes, 23 de marzo de 2020

Comportarse como adultos (2019)



        “Comportarse como adultos” (2019) es una película francesa, basada en el libro que escribió el ExMinistro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, durante la crisis económica griega de 2015, contando los recovecos de la política europea de su momento.

        La película comienza con la elección del partido de Varoufakis, y sus luchas para intentar negociar la deuda griega con la Troika capitaneada por los políticos y banqueros alemanes, que son muy malvados, porque solo quieren cobrar el dinero de la deuda a toda costa, seguidos por los franceses, que aparecen como perros falderos. Es interesante ver los entresijos políticos de los distintos gobiernos, que se reúnen en despachos, hablan unas cosas, y después hacen otras.  

        Varoufakis sale como un tipo valiente, un político del pueblo, que torea a diestro y siniestro, y que siempre tiene la razón. La película comienza muy bien, pero la última hora comienza a ser muy pesada para el espectador, que busca más claves, más diálogos inteligentes y menos verborrea de ambos bandos. Tiene un tanto por cierto de documental en su narrativa, pero le sobra perfectamente media hora larga, para contarnos los mismo, y el final te deja con el culo torcido.

        P.D: Quién no entienda lo que pasó con Grecia y la Troika en 2015, puede parecerle un tostonazo de dimensiones épicas. Y para el que lo sepa, posiblemente, también.

La sombra del águila (Galland Books, 2012) Rubén del Rincón


        Me leí “La sombra del águila” de Arturo Pérez Reverte hace más de veinte años, y fue un libro que me gustó mucho en su día. Lo disfruté desde las primeras páginas, como un genial libro de aventuras, donde los hechos reales (hubo cuatro batallones de españoles luchando bajo bandera francesa en Rusia) se conjuga, magistralmente, con los personajes y algunos hechos ficticios.

        Las peripecias de un grupo de prisioneros españoles, por parte de las tropas napoleónicas, que, se enrolan en el ejército francés pensando dar el bote a España tarde o temprano. En la batalla de Sbodonovo, en 1812, arremeten contra las líneas rusas, concretamente contra la artillería que los vapulea, en un acto, que Napoleón, que los está viendo, cree de heroísmo, pero que en realidad oculta un intento de deserción por parte de todo el batallón 326 de infantería francés integrado por los españoles.

        Ante este hecho, Napoleón ordena a Murat una carga de caballería que acaba con la victoria francesa, que arrasa con los rusos, con los españoles en vanguardia. Y, a partir de ahí, las calamidades, el frío, y las cargas cosacas, son compartidas por los españoles, dentro del ejército francés, que siguen en su empeño por volver a España, mientras van cayendo por el camino…

        Cuando vi el cómic de Rubén del Rincón (ya hablamos de él, en “Max: Los años 20”, otra adaptación al cómic de un libro de Pérez Reverte), “La sombra del águila” (Galland Books, 2012), no pude resistirme a leerlo, poniéndoles cara a los diversos personajes y rememorando aquella novela corta de Reverte, que me bebí prácticamente, hace más de veinte años.


         El cómic es francamente entretenido, muy bien adaptado y narrado, y se lee en poco tiempo. A mi por lo menos, con él en las manos, el tiempo se me ha pasado volando, y he disfrutado muchísimo de una gran aventura de un puñado de españoles en el gélido frente ruso de 1812. Lo recomiendo.

El hoyo (2020)



        “El hoyo” (Netflix, 2020), me ha parecido un peliculón. La verdad es que me ha encantado, y me ha tenido enganchado la poco más de hora y media que dura la cinta.

        Estamos en una distopia, en una especie de futuro, donde los presos (voluntarios o no, eso no se explica bien), son recluidos en una especie de edificio de trescientas y pico de plantas. En una sola habitación, en un solo nivel, dos personas. 

        En medio de dicha habitación, hay un agujero cuadrangular, que baja una vez al día con comida abundante. Viene de los pisos superiores. Los que están en los niveles superiores: 1, 2, 3, 4… Son los primeros en comer, y comen bien, se hartan y despilfarran. No comparten casi nada. Los que están en los niveles intermedios, van comiendo las sobras de los de arriba, y los que están en los niveles inferiores… 80, 99, 156… Esos se comen directamente unos a otros.

        Cada persona ha entrado en “El hoyo”, con un objeto. Algunos por meses, y otros por años. Cada mes, se cambia de compañero. Y vas viendo lo peor del ser humano: El egoísmo, la ambición, las ganas de sobrevivir…

        Yo la he visto como una critica a la sociedad de clases, y al más feroz de los capitalismos. Los de arriba se hartan con el abundante menú, y los de abajo pasan hambre. ¿Cómo sería si el hoyo en vez de vertical, hubiera sido horizontal, el reparto sería más equitativo? Es algo que me he preguntado tras vez la película. Te hace reflexionar, y la he visto muy original en su planteamiento. Aparte que las actuaciones me han gustado mucho. Ciertamente, muy, pero que muy recomendable.

domingo, 22 de marzo de 2020

Onward (2020)



        Hoy hemos alquilado “Onward” (2020), y ciertamente, nos ha gustado bastante, y tiene un par de moralejas buenas. En un mundo lleno de elfos, magos, ogros, mantícoras, centauros, y demás fauna mitológica, dos hermanos elfos adolescentes, intentan resucitar al padre, fallecido cuando ellos eran muy pequeños, a través de la magia, ya que ninguno de los dos lo recuerdan bien.

        Ian y Barley, los hermanos, son muy diferentes entre sí. Uno es un heavy, amante de las furgonetas, y el otro tiene miedo a casi todo. El hechizo para recuperar a su padre, sale a medias, y se embarcan en una aventura, muy al estilo “Juego de Rol” o “Vive tu propia aventura”, para recuperar una gema con la que tendrán la oportunidad de recuperarlo, con mapa y peligros incluidos en el lote.

        Hay ciertas normas sociales, raras en otras películas de animación, que aquí, afortunadamente, no se cumplen: La madre está con otro hombre (un centauro), una policía habla de que tiene novia (por fin se habla del lesbianismo, con naturalidad, en una cinta “para nenes”), y eso es un punto a favor. Tiene una acción rápida, y el final, previsible, te deja buen y entrañable sabor de boca y un par de moralejas muy buenas, para el que sepa aceptar consejos.

        P.D. Acierto, en mi opinión, que uno de los personajes sea un heavy. Un buen homenaje.

Sudor de Sol (Ponent Mon, 2014) Gregorio Muro Harriet, José Manuel Mata



Vergüenza y olvido”, sobre la Guerra de Filipinas, fue un cómic que me gustó mucho, y para mí fue la tarjeta de presentación del guionista Gregorio Muro Harriet. Por ello, cuando me ha tocado leer “Sudor de Sol” (Ponent Mon, 2014) con dibujo de José Manuel Mata, y guión del citado Harriet, ya he dado de hecho que tenía en mis manos, un gran cómic.
Demasiado rubios, pelirrojos y blancos para ser españoles del S.XVI

        Y así es. “Sudor de Sol” nos manda a América, a un lugar indeterminado entre el Orinoco y el Amazonas. Estamos en 1533: Los colonizadores españoles arriban con esclavos, y tratan de someter a los indígenas, mientras algunos pocos, ávidos de oro, intentan alcanzar la mítica ciudad de oro, el legendario El Dorado.

        Marquitos “Quitos”, es un joven español, que domina como nadie las lenguas de los indígenas. En una expedición, pronto se enamora de una joven india, Orocomay, perteneciente a la antigua tribu de los Epuremeis, una raza que vivió tiempos mejores.
¿Una cúpula? Bueno. Si. ¿Y qué? No deja de ser un cómic, y muy bueno, como os digo.

        La expedición es diezmada, pero antes, “Quitos” tiene la oportunidad un enorme templo, mortífero por sus trampas, pero hasta arriba de oro. Cuando es rescatado, despierta en Nueva Granada, y el polvo de oro (el sudor de Sol) impregnado en sus ropas, despierta la curiosidad de los españoles, que organizan una nueva expedición para llegar a la Ciudad de Oro, aunque “Quitos” solo piensa en una cosa, volver con Orocomay.
Esto me ha trastocado un poco. Muchas veces, hay personajes con caras exactamente iguales. Y los vestidos, coloridos y estrafalarios para una expedición por la selva amazónica, tampoco me han cuadrado.

        El cómic está francamente bien. Es un buen cómic de aventuras, donde los españoles son retratados como ambiciosos, irrespetuosos y egoístas que solo piensan en el oro. Mientras que, en el lado de los indios, hay diferentes categorías. Me ha hecho cierta gracia que Mata dibuje a los españoles a lo renacentista, a la italiana, con vistosos trajes y armaduras por la selva, cuando sabemos, que más bien, los conquistadores solían ser bastante andrajosos.
        Su dibujo es muy bueno, aunque me he perdido bastante con las caras de algunos personajes, que son bastante parecidas (también me ocurrió con “Sangre Negra”, aunque el cómic no es suyo).

        El guion de Harriet me ha encantado, porque mezcla diversos elementos: Amor, batallas, algunas tramas secundarias bien resueltas, ambición y una pizca de magia y superstición. Lo tiene todo para que el lector lo disfrute de principio a fin. Os lo recomiendo. Ciertamente, es un cómic que os enganchará, seguro.

sábado, 21 de marzo de 2020

El silencio de la ciudad blanca (2019)



        “El Silencio de la ciudad blanca” (2019) está basado en un libro que no me he leído, y que nos traslada a Vitoria, en el País Vasco, donde un asesino en serie, que sigue unos patrones muy determinados, tiene en jaque a la policía.

        En la cripta de la Catedral Vieja de la ciudad, aparecen los cadáveres de un chico y una chica, de veinte años, y sin relación entre ellos. Los dos están desnudos y una enorme flor (un girasol) les tapa los genitales. El asesino, que sigue cierto ritual, hace coincidir las edades de ambos fallecidos: 20 años, 25, 30… Y, así sucesivamente. El inspector a cargo de la investigación, corredor nocturno, está muy al descubierto, por su pasado, y por las redes sociales, y no sabe que el asesino está realmente cerca de él…

        La película es sí, es una verdadera tarjeta de invitación de la ciudad de Vitoria. La historia no me ha convencido tanto, ya que, de asesinos en serie rituales, están cine y literatura llenos. A los cuarenta minutos ya sabemos quién es el malvado asesino, pero la trama da bastantes vueltas entre carreras por el casco antiguo de la ciudad, flashbacks y sexo que no viene a cuento. No está mal, sin tirar cohetes, pero con treinta o cuarenta minutos menos, nos contaría más o menos lo mismo.

La Gran Batalla (2018)


        “La Gran Batalla” (2018) es una película coreana, donde, lo que menos importa es la historia en sí y las interpretaciones. Estamos a mediados del S.VII D.C, concretamente en el 645 d.c, el emperador chino de la dinastía Tang expande sus fronteras por Corea. Han caído multitud de fortalezas, y ahora se ha fijado en la pequeña fortaleza de Ansi, defendida por cinco mil hombres.

        Los coreanos son muy buenos, muy buenos, y hay personajes entrañables. El tipo del hacha brutote, el espadachín, el noble comandante, la hermana del comandante que es una ballestera de cuidado, el banderín que mataron a su hermano en una batalla anterior y tiene debates internos que ni Freud, etc. Los malos, son muy malos, y no tienen personalidad ninguna, son fotocopias unos de otros, y los hay que llevan armadura de los pies a la cabeza, con el calor que hace en Corea.

        Ahora, las batallas que se montan en escenarios de papel cartón son la leche, con multitud de artilugios para matar, destrozar, desmenuzar, herir… Catapultas, flechazos, hachazos, trampas mortales de mil categorías. Ufffff, las batallas son realmente espectaculares, con algunas subtramas que no vienen mucho a cuento.

        Hay una de las batallas, que no sé por qué, me ha recordado al Abismo de Helm de “El Señor de los Anillos”. Serán cosas mías.

        Resumiendo, es una película entretenida, cuyas dos horas y pico se pasan rápido. Espectacular en su desarrollo, como os digo, simplona con sus personajes, pero no es maleja. Se deja ver.

viernes, 20 de marzo de 2020

U 47. 3. Convoyes en el Ártico (Coeditum, 2018), Mark Jennison, Gerardo Balsa, Nicolas Caniaux



        Después de “El toro de Scapa Flow” y “El superviviente”, me he leído el tercer volumen de la colección dedicada al submarino U47. Una colección cuyo cómic tiene mucho de Historia Ficción, ya que las aventuras que cuentan sobre el U47 están libremente adaptadas, pero no por ello me están resultando aburridas, para nada.

        “Convoyes en el Ártico” (Coeditum, 2018) de Mark Jennison (guión), Gerardo Balsa (dibujos) y Nicolas Caniaux (color) nos lleva a una nueva misión, en uno de los submarinos más famosos de la Segunda Guerra Mundial, en esta ocasión al Ártico, donde un pequeño puesto de observación alemán, ha dejado de transmitir información.

        Estamos en junio de 1941. Hitler ataca a la Unión Soviética desde varios frentes, y en la base de submarinos de Lorient están preocupados por no recibir información de dicha base. Los convoyes que vienen del Atlántico están llegando a sus destinos, por lo que el U47 deberá ir a investigar, sin saber que un agente doble viaja con ellos, y puede dar al traste con la misión, y sin saber que un destructor británico les espera en la isla X-107, justo en el Mar de Barents. Paralelamente, la historia de espionaje alrededor del U47, desde Francia, desde la propia Base de Lorient, sigue su curso, en un intento por desestabilizar a los alemanes en el Atlántico.
El U-201, protagonista del dossier histórico de este cómic, con unas cien fotografías del submarino, su tripulación, sus llegadas y salidas a misiones...

        El cómic está, como comento, muy entretenido. Son apenas 48 páginas magistralmente dibujadas, con un guión fantástico. Y posteriormente viene el dossier histórico de Luc Braeuer (de 95 páginas y casi cien fotografías), dedicado íntegramente al submarino U-201, y al As de las patrullas atlánticas, Adi (Adalbert) Schnee, que fue un tipo con un buen ramillete de buena suerte, que comenzó su carrera como marino en los años treinta, y que acabó siendo uno de los asesores de Donitz desde mediados de la guerra. Siendo, prácticamente, su cuidador después de la guerra, hasta su fallecimiento.
El Comandante del U-201, Adi Schnee llegando a puerto después de una exitosa misión...

        Lo que estoy aprendiendo con estos cómics es impagable, y eso que llevo solamente tres leídos. Son, desde luego, de lo más recomendable.

jueves, 19 de marzo de 2020

La vida desastrosa de Saiki K (2019)



        He estado viendo la primera temporada de “La vida desastrosa de Saiki K” (Netflix, 2019) que va por la Tercera Temporada (al parecer), y he de reconocer que tiene cosas graciosas, aunque el personaje no me acaba de convencer del todo por su actitud, y a veces, por su elevado Ego. La serie anime está basada en un Manga.

        Saiki es un chico adolescente, adicto a la gelatina de café, que va al Instituto, y tiene la expresión de un palo. Tiene el pelo rosa, dos joysticks de bola (de las arcades antiguas de los ochenta) en la cabeza, y lleva gafas verde claro que nos permiten ver sus inexpresivos ojos. Aparte de eso, tiene un inmenso poder psíquico (encontrar cosas, teletransportación lanzar rayos láser, telequinesis, lee la mente, de todo oiga), y no mueve los labios para hablar ni a la de tres, sino que oímos sus pensamientos en Off continuamente.

        Sus padres están como unas castañuelas. Al padre, que trabaja en una editorial manga, no le tiene demasiado respeto. Los amigos son bastante arquetípicos: El gigantón tonto con peinado punky, el hijo de un yakuza, el obseso de los gimnasios, el chulito, el ricachón, la chica mona de pelo azul… Lo normal, vamos.

        Los episodios están divididos en historias cortas, a veces tienen continuidad entre sí, y otras son autoconclusivas, y cada episodio dura unos veinte minutos. El tiempo no pasa, gracias a su control mental, en el mundo de Saiki (da a entender que serán eternamente cómo son, mientras él lo controle). Las historias giran en torno al Instituto, los amigos, las chicas, los padres, los juegos de cartas o rol, los videojuegos, el manga, los programas de televisión… Hay de todo. Como digo, el protagonista no me acaba de caer bien, pero tengo que reconocer que he disfrutado mucho algunos episodios, hasta reírme a carcajadas, por los secundarios, no por Saiki precisamente… Por aquí lo dejo.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Ventajas de viajar en tren (2019)



         “Ventajas de viajar en tren” (2019) es una película española que me ha recordado en gran parte, salvando las distancias, al libro de Torcuato Luca de Tena, “Los renglones torcidos de Dios” (1979), donde la locura campa a sus anchas, y nadie es quién dice ser o parecer. Aquí están todos como cencerros.

        Por un lado, tenemos a Helga, que vuelve de un psiquiátrico, al norte del país, de ingresar a su marido. En el tren, un supuesto psiquiatra, entabla conversación con ella y le cuenta el caso de un paciente obsesionado con la basura. Posteriormente, el tipo desaparece (con diez leuros de ella en la mano), y ella lee su carpeta, donde se nos da a conocer otro caso psiquiátrico. Posteriormente, nos cuentan el propio caso de Helga, que también está como unas castañuelas, cerrando el circulo en una historia final.

        A la película, que está dividida en tres capítulos, le sobran, perfectamente, treinta minutos. Es surrealista a tope, como os podéis imaginar, y se me ha llegado a hacer un tanto larga, aunque tiene su interés…