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martes, 3 de septiembre de 2019

Cuentos de humor y de horror (Anagrama, 2009) Saki



         “Apagad ese maldito cigarro”, fueron las últimas palabras que pronunció Saki, en la batalla de Beaumont-Hamel, donde servía como sargento de los Fusileros Reales, antes de que un francotirador alemán le volara la cabeza.

       Héctor Hugh Munro (1870-1916), alias Saki, está considerado uno de los mayores escritores de relatos cortos en lengua inglesa del S.XX, y quizás uno de los mayores humoristas, de humor fino y de ironía socarrona, disfrazada de un gusto victoriano, con unos cuentos maravillosos sobre el carácter humano. Su alter ego, Clovis, así lo demuestra en muchos de sus relatos. Y, eso que, tenemos relativamente pocos relatos de él, ya que su hermana destruyó muchos de ellos al enterarse de su muerte.

        Leer a Saki es una gozada para los que disfrutamos de los relatos cortos. Estos últimos días de verano, he releído “Cuentos de humor y de horror” (Anagrama, 2009), que es una verdadera delicia de historias asombrosas, todas ellas de un humor sutil: Con hombres lobo, gatos que hablan y niños vengativos… Solo Saki sabe tomarse el horror, con perfecta naturalidad, y encima glasearlo con una capa de cachondeo.

       Si no conocéis su literatura, os aseguro que Saki crea una adicción impresionante. Escritor, periodista, historiador, era un genio a la hora de contar historias. Y, a Saki, hay que volver, de vez en cuando…  

lunes, 2 de septiembre de 2019

70 Binladens (2019)



        Normalmente veo pocas películas españolas. Tengo que reconocer que no me acaban de convencer. Pero “70 Binladens” (2019), película de atracos y atracadores, me ha convencido al tanto que le daría el adjetivo de entretenida.

        La trama gira en torno a Raquel, una mujer que necesita urgentemente 35.000 euros, es decir, 70 Bin Ladens, que es como comúnmente conoce el personal a los billetes de 500, porque se sabe que existen, pero nadie los ha visto. Mientras pide un préstamo urgentemente en el banco, entran dos atracadores, que arruinan sus planes de conseguir el dinero. Y Raquel tendrá que tomar decisiones, y rápido, si quiere conseguir los 70 billetes morados.

        Es una película, que, sin tirar cohetes, como digo, entretiene. Tiene un par de giros en la narrativa, buenos, que te hacen preguntar: ¿Cómo acabará esto?, y una música, a ratos, que recuerda a aquellas míticas películas setenteras de policías y ladrones. Thriller a la vasca, la recomiendo.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Dora y la ciudad perdida (2019)



        Hoy hemos ido a ver “Dora y la ciudad perdida” (2019), ¿En serio?, y tanto. Y es que “Dora y la ciudad perdida” me ha sorprendido, gratamente, desde el minuto uno de la película. El gran acierto en sus ciento cuarenta minutos es, sin duda alguna, que se autoparodia, constantemente. Y, partiendo de la capacidad de reírse de uno mismo, pues creo que el éxito lo tiene asegurado.

        El papel de Dora lo borda Isabela Moner (de aquella serie de hace cinco o seis años, “Cien cosas que hacer antes de ir al instituto”). Primero nos encontramos a una Dora niña, que juega con su primo Diego, con una desbordante imaginación. Y, posteriormente, nos encontramos a una Dora adolescente, que, enviada a Estados Unidos a estudiar, no acaba de encontrar su lugar entre las personas, debido, entre otras cosas, a su extremado Positivismo, que pone de los nervios al personal.

        Un secuestro casi fortuito, llevará a Dora, a Diego y a dos compañeros de instituto, a la selva peruana, donde, aparte de sobrevivir, tendrán que buscar a los padres desaparecidos de Dora, arqueólogos que buscan una ciudad mítica inca, repleta de oro.

        Como digo. La película está llena de parodias. Danny Trejo en la voz de Botas, y Benicio del Toro como Swiper (aunque aquí solo lo llaman “Zorro”). Dora, al igual que Deadpool, rompe la cuarta pared en un par de ocasiones, lo cual, hace igualmente en su serie de dibujos animados. Y, yo, personalmente me he reído mucho, casi más que mi hija, viendo esta película.

        P.D: Hay una escena, donde copian la parodia que hizo hace unos años TV Aragón (Oregon TV), sobre la capacidad de Dora de hablar con el espectador y romper la cuarta pared. Requetebuena. Desternillante.

sábado, 31 de agosto de 2019

Historia Hoy (septiembre, 2019)



        No hace ni un mes, decidí apoyar este nuevo proyecto de Crowfunding en Verkami. “Historia Hoy” (septiembre, 2019) es una nueva revista de divulgación histórica, de esas que pululan por los quioscos, y que, normalmente, tienen poca tirada, pocos compradores y poca vida.

        Pero, me animé a colaborar, económicamente con ellos, porque que nazca una nueva revista de Historia, en mi opinión, es siempre una buena noticia. En un par de tardes me la he bebido en la piscina. Es entretenida, amena, va dirigida a todos los públicos, y yo creo que, más allá de eso no tendrá mayores pretensiones. Artículos cortos, con información extra, bibliografía, y una sección final de libros recomendados. Sigue el esquema típico de otras revistas, pero es lo que más suele vender a los curiosos de la Historia. Su precio, en mi opinión, es un hándicap, 4,95 euros, pero los interesados no verán eso como un obstáculo. “A buen pagador, no le duelen prendas”, que dicen en El Quijote.

        Desde aquí, les deseo la mayor de las suertes en esta trayectoria. La podéis encontrar en los kioskos desde hace unos días. Mucho ánimo, y a divulgar.

viernes, 30 de agosto de 2019

Don Quijote de la Mancha. Cómic (Cemsa, 1993)




        Siempre es un placer leer “El Quijote”. Por casa tengo algunos libros, para niños, para adolescentes, y el propio tocho de Cervantes que es una delicia. Y, este verano, he tenido la suerte, de hacerme con los diez volúmenes de “Don Quijote de la Mancha”, editados por Cemsa en 1993, pero de una edición original, según tengo entendido, de Ediciones Naranco (1979).

        La colección de cómics está editada bajo la supervisión de Guillermo Díaz-Plaja (1909-1984), miembro de la Real Academia, escritor, crítico literario, que no vería esta nueva reedición, y, que, a lo largo de los diez volúmenes, hace los comentarios convenientes de cada uno de los capítulos, en su adaptación al cómic, acompañando al décimo con un índice de palabras y expresiones usadas en la obra, aparte de una relación de las fotografías que aparecen en los cómics.

        Y, es que los cómics (sus dibujos) están realizados sobre la base de fotografías reales, de diversos lugares por donde discurren las aventuras y desventuras de Don Quijote y Sancho Panza en su periplo por desfacer entuertos, liberar princesas y visitar cuevas encantadas.

        Es difícil hacer un resumen de todo el Quijote, pero, en 1328 páginas, han logrado resumir la esencia del mismo. Disfrutándose desde la primera página, de la genial locura del personaje. Es, ciertamente, una obra recomendable, y aún la podéis encontrar por internet a buen precio. En mi opinión, modesta, merece mucho la pena.

jueves, 29 de agosto de 2019

Yo, René Tardi (1-3). Prisionero de Guerra en Stalag IIB (Norma, 2013-2019) Jacques Tardi


          Desde que, con doce o trece años, alguien me regalara “Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-sec” (1976) de Jacques Tardi (1946), me aficioné a este autor, guionista y dibujante francés, y, a fecha de hoy, tengo gran parte de lo publicado de Tardi en castellano.


        En 2013, año en que le conceden La Legión de Honor de las Artes, comencé con la que iba a ser la trilogía de Tardi, en la que contaría las vivencias de su padre durante La Segunda Guerra Mundial. En “Yo, René Tardi 1: Prisionero de Guerra en Stalag IIB”, un joven Tardi, adolescente, embutido en una boina negra, acompañaba a su padre por los inicios de la guerra, narrando, a la vez que su progenitor, las vicisitudes del conflicto, en un cómic mitad documental, mitad biografía, con mucho de historia de andar por casa, familiar, por medio, y con las curiosidades de ver los movimientos, los ataques y vehículos, desde el punto de vista de un tanquista francés (René). Centrándose en las humillaciones y fatigas que tuvieron que pasar los franceses en el campo de concentración Stalag IIB. Está dibujado y coloreado en un riguroso blanco y negro.

        En el segundo volumen, “Yo, René Tardi 2. Prisionero de Guerra en Stalag IIB. Mi regreso a Francia” (2015), Tardi y su padre nos narran la salida del campo, y la vuelta a casa, a una Francia llena de colaboracionistas que se esconden y comienzan a cambiar de chaqueta, y donde los antiguos prisioneros ahorcan a guardias alemanes. Como curiosidad, cambia en este cómic, a raíz de los ajusticiamientos el color de la historia, del blanco y negro al color, empezando por el rojo de la sangre de los muertos.

        Y, el tercer volumen, “Yo, René Tardi 3. Prisionero de Guerrea en Stalag IIB. Después de la guerra” (2019) que es el que menos me ha gustado (no os voy a mentir), nos narra Tardi, como su padre, que sigue incomprensiblemente en el ejército que tan mal le ha tratado, cambia su carácter, cada vez más agrio y malhumorado, mientras la familia intenta aterrizar de todo lo que han pasado, e iniciar una nueva vida en la nueva situación política y económica francesa, y europea. En este volumen, Tardi, da vueltas por la Historia, ahora a Napoléon, ahora a la guerra franco-prusiana, ahora con los chismes de su familia, cambiando su narrador adolescente, por su narrador niño, y resumiendo perfectamente el problema colonial francés, que era bien peliagudo y la vuelta a la normalidad del país, con el terror a una supuesta guerra contra la URSS, y los inicios de la Guerra Fría. El color, curiosamente, vuelve a ratos al monocromismo (¿Está bien dicho monocromismo?, bueno, tú me entiendes).

        Han sido seis años siguiendo a Tardi y a su padre, por la Segunda Guerra Mundial (humillaciones, muertos, sin razón...), y años posteriores, con su infancia, el colegio, y su flechazo por los cómics y los aviones de papel. Esta trilogía, ciertamente, merece mucho la pena. Por su originalidad, por el tratamiento de la guerra, por el material que añade Tardi a los propios cómics. Es, de verdad, una verdadera pasada, aunque el tercer volumen me haya parecido “menos interesante”, o con menos fuerza. Totalmente, imprescindible.



miércoles, 28 de agosto de 2019

Donbass (2018)



        “Donbass” (2018) es una película ucraniana sobre el conflicto que se desarrolla allí, desde diferentes puntos de vista, como si se trataran de historias cortas, sin una conexión aparente en un principio, en la que se ve absolutamente de todo por lo que puede pasar un ser humano en ciertas situaciones extremas.

        Desde unos actores que ruedan una película, y justo en ese momento hay un ataque, hasta la agresión a un alcalde corrupto, y los milagros que hacen la gente por vivir. Una de mis favoritas ha sido la de un periodista alemán en la República separatista de Donetsk, donde, por el solo hecho de ser alemán, ya le llaman fascista (llevando ellos en el brazo la bandera confederada), reclutan a hombres que bajan de los autobuses de línea, etc.

        Otra muy dura es ver cómo viven los refugiados, los ancianos, los niños, en casas llenas de moho, con hambre y con una media de -20º grados, con un gran maltrato psicológico y físico (hay una escena, muy dura, de palos a un soldado), que difiere de algunas clases altas que se han labrado durante los últimos años.

        La película me ha parecido interesante, porque hay muchas lagunas informativas sobre lo que pasa en esa parte de Europa. Nadie sabe casi nada. La visión es ucraniana, y aquí los malos son los rusos y los de Donetsk, que no salen muy bien parados. Con estos últimos hay unas historias muy crudas: Amenazas a personas para que paguen sus movimientos políticos y militares, secuestrados en antiguos edificios gubernamentales ucranianos, o atar a personas en farolas acusadas de fascistas para escarnio del personal, que llega a situaciones surrealistas, como hacerse fotos con ellos, pegarles... Pero, lo que, sí es cierto, es que la deshumanización es total, junto al frío y las calamidades que sufren en este país roto. La fotografía muy buena, y los actores cumplen su cometido. El final, inquietante. Lo malo, como siempre, que le sobran, perfectamente, treinta minutos largos.

martes, 27 de agosto de 2019

Ana y el Apocalipsis (2017)



        Los musicales son uno de mis géneros favoritos, y las películas de zombies… También. Por eso, cuando mezclas un musical, con zombies, pues te sale una película de bajo presupuesto, buenas intenciones y un rato entretenida.

        Ese es el caso de “Ana y el Apocalipsis” (2017), película británica, que, a lo anterior le suma las Navidades, un instituto (donde sus alumnos rondan los veinticinco años, como en cualquier película de este tipo que se precie), un malvado profesor (por variar) y amores y desamores. Entre las canciones, la verdad es que hay un par de ellas que son pegadizas, no están mal, al igual que las coreografías. ¿Y la historia? Pues os la podéis imaginar: Típico instituto que prepara las Navidades. Actuaciones, vacaciones a la vuelta de la esquina, alumnos aquí y allá, y una invasión de zombies. Lo normal, vamos.

        Y, encima, la actriz principal es la bellísima (por lo menos para mí), Ella Hunt. Así, que… Música y zombies… Parodia y humor… ¿Por qué no?

lunes, 26 de agosto de 2019

Share (2019)



         Interesante película me ha parecido “Share” (2019). En ella, tenemos a Mandy, una joven adolescente, jugadora de baloncesto, que, tras una noche de fiesta, de la que no recuerda gran cosa, comienza a recibir mensajes relacionado con un video que rula entre los chicos del instituto.

        En dicho vídeo, se la ve tendida, inconsciente y semidesnuda, rodeada de chicos, en lo que parece una agresión sexual en toda regla. A partir de ese momento, la vida de Mandy cambia radicalmente, convirtiéndose en un infierno en su día a día, en el instituto, con sus compañeras de equipo, en la calle…

        Como decía ahí arriba, la película me ha parecido interesante por el tema que aborda, dentro del cine social, y tan en boga hoy en día. Es una cinta que me gustaría ponerle a mis alumnos. En contra, en la parte técnica, tiene mucho metraje en lo que no pasa nada, con una música inquietante, (como de xilófono, tipo fluxus) y unos encuadres oníricos, poéticos, que hubieran estado mejor fuera de la película. No voy a decir que le sobre media hora, pero si sus veinte minutos. Al parecer, la película es hija de un cortometraje (que no he visto), y ello explicaría muchas cosas.

        Lo dicho, no hacéis mal si la veis. El mensaje merece mucho la pena. Y, el final, es inquietante.

El vicio del poder (2018)



        Hasta que no he visto este biopic (recomendado por el amigo Eduardo, mil gracias tío), me imaginaba que Dick Cheney era un tipo secundario, mediocre, y oculto por la sombra de la Historia, que no podría contarte nada demasiado interesante, muy burocrático y tecnócrata.

        Después ves este “El vicio del poder” (2018), en el que un magnífico Christian Bale interpreta al poderoso vicepresidente, Dick Cheney, y te dices: Vaya, esta parte de la historia, no la conocía…

        Y es que el tipo, metido en política desde los setenta fue escalando poco a poco, hasta conseguir el máximo poder en la etapa de la invasión de Irak. Pasando por encima de todos y de todo, a pesar de sus numerosos problemas coronarios.

        La película, tiene mucho de documental (usando, en muchas ocasiones durante la cinta, imágenes reales, no recreadas), a ratos, al más puro estilo de Michael Moore, con ligeros toques de humor, dentro de lo que cabe, pues la cosa fue seria, y mucho. Me ha gustado mucho que salgan títulos de crédito a mitad de la película, algo que hubiera ocurrido si Cheney se hubiera retirado a tiempo, y que rompan la cuarta barrera para hablar con el espectador, directamente, tanto por parte del narrador, como del propio Cheny en los minutos finales. Para verla, debes tener conocimientos mínimos históricos de la época de la que estamos hablando, o no te vas a enterar de la misa la media.

        P.D: Por cierto, con la escena post-créditos, me partí, literalmente, de la risa.