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sábado, 26 de marzo de 2016

10.000 Km

Una pareja. Viven muy felices. Tan felices que la película empieza con un kiki, y con los posteriores 25 minutos en casa, con Natalia Tena en bragas y David Verdaguer duchándose y poco más…

 Ella encuentra un trabajo, por un año, en Los Ángeles. Él se queda en Barcelona. En la relación, como no podía ser de otra manera, se mete un tercero: El Skype. Ya no son tan felices, ¿Verdad? Ya empieza a parecer todo El Proyecto de la Bruja de Blair, o cualquier Web Movie de esas que tan de moda se pusieron hace unos años. La conversación se vuelve, a partir de entonces, bastante absurda y aburrida (salvo por algún tiro de bragas a la pantalla del ordenador). El chico se vuelve hípster. Dormir con un ordenador en la cama no debe ser muy sano, ya se sabe…

 Los días pasan, y Mmmmm, bueno, no sé… No suele pasar nada interesante, lo normal. Más conversaciones, clases de cocina a distancia, auto-sexo vía cam, no salgo de casa ni atado, sin novedad en la Estación Espacial, lo normal… 

A partir del cuarto mes, como un Castillo de Naipes, la cosa comienza a derrumbarse. “Tú y yo somos muy distintos. No somos complementarios.” y esas cosas tan bonitas que se dicen las parejas cuando el barco hace agua por la línea de flotación, pero nada que un baile (abrazado al portátil) no pueda arreglar, un “Espérame sentada que ya voy…”.


Y en fin, poco más os puedo decir. En mi opinión, y ya sabéis que yo no tengo ni puta idea de cine, la película podría resumirse en cuarenta minutos. Yo cortaría aquí y allí, y un poco más allá. Pero la película se trajo un botijo y un porrón de premios del Festival de Málaga, así que me callo. 

viernes, 25 de marzo de 2016

La Primera Guerra Mundial contada para escépticos. (Juan Eslava Galán)

        Lo reconozco. No me había leído nada de Eslava hasta esta semana. En Facebook me habían recomendado su lectura, pero entre tantos cómics y tantas películas raras que me trago, no había tenido tiempo de acercarme a su manera de escribir.


        Aprovechando que estaba en un Centro Comercial, y que en una misma estantería había (Oh!, Casualidad!), cuatro libros suyos (todos dedicados a escépticos), los metí en la bolsa de la compra. Para mi, ir a comprar libros es como ir a comprar galletas para otros. Me encanta ver la cara de sorpresa de la cajera de turno cuando saco cuatro libros. "Un tipo raro", pensaran. Y claro, no se equivocan.

        Bueno, pues el primero que saqué de la bolsa fue esta "Primera Guerra Mundial contada para escépticos", y he de reconocer que me lo he bebido en unos pocos días (el libro es cortito, 325 páginas, pero es que uno tiene que conversar con el gato Micho, oír Jazz, beber vino barato extremeño... Y no tengo tiempo para todo, lógicamente)

        Me ha gustado mucho la manera de contar la Historia del Sr. Eslava. Muy amena, directa y clara. Tal y como yo intento contársela a mis alumnos (aunque después les digo: Esto, así, no me lo pongáis en el examen, ¿Vale?). Me he enterado de un par de anécdotas que no conocía (casi el 95% ya lo tenía asimilado: Estudios, lecturas, trabajo, ya se sabe...) y la incorporación de fotografías, algunas con algún comentario irónico, me ha parecido genial. En fin, poco más puedo añadir, creo.

        ¿Recomendable?: Si. Tanto si eres un docente, como si eres un carpintero de Huelva. Creo que es un librito muy asequible. Entretenido y que merece la pena leerlo.


miércoles, 23 de marzo de 2016

Micho y el águila de la ventana.

   Micho I de Gato llevaba un buen rato mirando por la ventana. La tarde había transcurrido leyendo la prensa económica nacional, que acabó hecha trizas por parte del gato-frac, mientras que escuchábamos a Charlie Parker.

   Al cabo de un rato, Micho alzó un poco las orejas, y sus ojos de sierpe se dilataron para escudriñar un poco más el cielo de Badayork. Había algo que le había llamado poderosamente la atención. 

   En un primer momento pensé que estaría observando a Perséfone, que de mano de su madre (la venerable Ceres), lleva unos días paseando por la avenida, viendo escaparates, conversando con amigos y conocidos, compartiendo risas, madre e hija.

 Pero no. Micho se estiró todo lo largo que es y preguntó casi en un murmullo:

-          ¿Cómo se llamaba aquel pastor de ovejas que solía ir con su rebaño por las orillas del Guadiana?
-          ¿El joven?, inquirí, mientras me servía un tinto de Almendralejo en la copa de plata, que la divina Atenea, la de glaucos ojos, me había obsequiado hace un par de veranos.
-          El mismo. Siseó Micho.
-         Ganimedes, le contesté brindando por él. ¿Por qué?
-         Porque lo he visto volando en garras de una enorme águila… Maulló Micho volviéndose a la ventana.


    Y, con certeza, pensé que Micho se había equivocado, y que posiblemente su vista le había jugado una mala pasada, o que, en realidad, había visto un F5 de la Base de Talavera la Real…

martes, 22 de marzo de 2016

Loreak (Flores)

Loreak (Flores), es una película donde el tema va de flores... Ane recibe, todas las semanas, un ramo de flores. En un principio piensa que son de su marido, pero él niega insistentemente ser tan detallista. Un día deja de recibirlas, algo que le fastidia bastante...

 Por otro lado, está la historia de Lourdes y su suegra Tere (que no se tragan precisamente), y cuyo nexo de unión es un hijo, un marido, un hombre... Y flores. Este hombre, fallecido en un accidente de tráfico, va a ser un vínculo entre las tres mujeres, con flores mediante, como señal de luto, como recuerdo, como decoración...

 Loreak me ha parecido una película muy emocional, muy sentimental (amor, olvido, soledad, celos... Todo está muy presente). Está rodada completamente en Euskera y el doblaje me ha chirriado un poco, también algunos silencios, huecos, que deja que la música sea como una tormenta de primavera (que va, que viene, pero no se queda). El ritmo es lento, los planos, a veces, lánguidos. Pero, en general, no desmerece, y la hacen ser una buena película. Eso si, no recomendable si estas depresivo o para verla en invierno...

lunes, 21 de marzo de 2016

Magical Girl

Magical Girl. Historia de una chica (Alicia) de sexto de Primaria, que sufre un desmayo mientras baila, en su habitación, el último hit de una serie manga. Tras su paso por el hospital (la chica tiene leucemia), comienza a hacer cosas normales de su edad: Dormir en el sofá, fumar, escribir en su Death Note particular sus deseos, hablar con su padre siempre en el mismo tono de voz.

 La chica tiene un deseo especial, un traje de su personaje manga favorito, Magical Girl, que cuesta un buen pico (poco más de 6.000 leuros, y que probablemente cualquier modista de Badayork DF te lo hace por 300 pavos o poco más, varita incluida). Y el padre, Luis, que es profesor de Literatura en paro, malvende su biblioteca (a kilo oiga, a kiiiilo), para comprar dicho vestido. 

El caso es que, la historia, que lleva cierta lógica atada de la correa, sufre una tormenta eléctrica bajo una conjunción planetaria cuando aparece el personaje de Bárbara. Bárbara (que se viste con lo más cool de la China Comunista) que está como un queso, pero también como la cabra de la Legión en una gasolinera de Extremadura, hará que la historia que, yo creía principal (la de Alicia, ¿te acuerdas?), se diluya en el mundo de este personaje extraño, al que no entiendo mucho cuando habla (tuve que subir el volumen del televisor hasta el 30, el máximo es 25).

 Chantajes, prácticas pseudomasoquistas raras y malas... En mi opinión, la película comienza bien (interesante historia la de Alicia), pero después se va de madre bastante, y el final es de quedarse pasmado, como cuando encuentras un trabajo nuevo.

 Aún así, en 2014 se llevó un carrito de la compra lleno de Goyas, y creo recordar que Almodovar la puso como mejor película del siglo. Con esto quiero decir, que yo, no tengo ni puta idea de cine.

P.D: Sacristán hace de Sacristán en la película (no esperaba menos). Los Extras dan un poquito de luz, pero no mucho...

Todos están muertos.

Todos están muertos, es la historia de una antigua estrella del electro-pop ochentero (Elena Anaya, requeteguapa como siempre, por variar), que tras sufrir un accidente automovilístico trágico (muere su hermano, la mitad del grupo Groenlandia, tras un vuelo de quince metros por no ponerse el cinturón, la otra mitad del grupo es ella), se recluye en casa con una agorafobia del copón (ríete tú de Epi y Blas y aquellos diálogos eternos sobre palomas y arriba o abajo).

 En casa, su hijo adolescente (que necesita un afeitado bigotal desde el minuto uno, canta muy mal y adivina quien es su padre...) y su madre (mexicana, supersticiosa y enganchada a los Mediums y a varios cócteles químicos en formas de pastillas), le acompañan en este trance ojiplático (Elena Anaya se tira media película medio asustada, pero eso no le resta belleza. Esta chica ni poniéndose un saco de patatas sale mal).

 Tipos que se parecen a Águila Roja disfrazados de Kurt Cobain (con barretinas en la cabeza), música nada maleja (sobre todo para días de lluvia, o para días de esos que te cortarías las venas con un peine), conciertos en VHS mal grabados, interiores y exteriores rodados en casa del hermano de un amigo, tipos vestidos en la bañera (que no falten, por favor), habitaciones forradas con posters y carteles de conciertos del Año del Tato (nivel Horror Vacui), tonterías con abrigo... Todos están muertos se trajo un par de bolsas del Carrefour en Premios en el Festival de Málaga del 2014.

 La película se me ha hecho, a ratos lenta, con unos silencios característicos de los bosques nórdicos (apoyados con una fotografía muy grunge, no podía ser de otra manera)... A ratos interesante, con la presencia de un espíritu que vaga por la casa, como un ancla en la conciencia de la pobre protagonista (aunque mejor que se te aparezca este tipo, a que lo haga el Conde-Duque de Olivares...)



P.D: Y hay que agradecer a que es una película, por que si algo parecido ocurriera en la realidad, la chica no podría soportar la incursión en su vida de los Medios de Comunicación, dispuestos a destripar su intimidad y los restos de su vida bacheada y se hubiera acabado haciendo socia de algún equipo de tercera división, o algo peor, de tertuliana vespertina en cierto programa que mejor no nombro...



sábado, 19 de marzo de 2016

Vivir es fácil (con los ojos cerrados)

Ganadora de 6 Premios Goya, y prestada por un compañero de trabajo, esta tarde me he visionado "Vivir es fácil, con los ojos cerrados". Una película de David Trueba que me ha dejado un poco... No sé. Ha habido cosas que me han gustado, ciertamente, y otras que no tanto.

 Cosas que me han gustado: La historia, increíble, como un cuento de hadas casi, que junta en la España franquista (1961?) a un profesor de inglés que quiere conocer a John Lennon que anda rodando por Almeria, una joven embarazada desubicada y un joven melenudo que huye de un padre muy severo. La complicidad de los personajes. La fotografía... Y poco más.

Cosas que no me han gustado: Los perfectos trajes, recién planchados. La chica no repite modelito en toda la película. Esa ropa sin arrugas o ese coche que atraviesa media Almeria sin acumular nada de polvo. El lenguaje: No creo que hace 60 años habláramos igual que hoy (hombre, tampoco gutural, pero todo demasiado perfecto, demasiado medido...). El personaje del profesor, muy imbuido en su obsesión por Lennon, quizás demasiado...

En fin, ahí queda. No soy crítico de cine (Atenea me proteja), pero el calificativo de entretenida no se lo quito (le doy un 5 sobre 10).

jueves, 17 de marzo de 2016

Los Odiosos Ocho.

No había tenido tiempo de ver Los Odiosos Ocho. Pero después de unas Evaluaciones eternas, saqué tiempo, y ganas, para tragarme la última de Tarantino.

 Desde el primer minuto pensé que estaba ante una versión del Cluedo. No parece un Western, o no al menos como yo siempre he visto los Westerns, pero eso no quiere decir que sea mala película... A mi me ha entretenido mucho.

 En una casa (una mercería¿?, la de Minnie...), en medio de la nada, en mitad de una ventisca histórica, acaban bajo un mismo techo ocho personajes, con un pasado a cual más turbio. Una prisionera camino de la horca, conchabada con un desconocido colega, intentará por todos los medios librarse de la soga. Un general y un capitán sudista, la prisionera, un caza-recompensas, un Mayor norteño, un verdugo inglés, un mexicano y un vaquero... 

Puro Tarantino, en estado puro. O te gusta, o no te gusta (a mi Django no me gustó, y no le perdonaré nunca que usara la BSO de "Le Llamaban Trinidad" para dicha película, que sacrilegio...). Tiros, varios hectolitros de sangre, mala leche (no me gusta el café), desconfianza y chistes malos en barriles grandes... "Los Odiosos Ocho" no te dejará indiferente.




P.D: A ratos, me llegué a decir: Me recuerda a Reservoir Dogs...

domingo, 13 de marzo de 2016

Revistas, y más revistas...

Llevaba diez años, desde 2005, suscrito a nueve publicaciones españolas, revistas de Historia concretamente, más el National Geographic. Ya en su día, decidí leerme todas las revistas y publicaciones que pudiera relacionadas con la Historia, por que siempre creí que me iban a ayudar, de manera didáctica en mi trabajo.

 Cuando empecé a trabajar de profesor interino en 2009, me dí cuenta que, aparte de para entretenerme, le sacaba poco rendimiento a las revistas, y en noviembre de 2015, decidí anular todas las suscripciones. Camino ya de abril (2016) sigo recibiendo algunas revistas, seis concretamente, que tengo pagadas hasta mayo de este año. ¿Qué si me daba tiempo a leerlas todas?. Si. Créetelo. Me daba tiempo, si no los días de diario, si los fines de semana dedicados en exclusiva a su lectura.

Ahora, poco a poco, me he dado cuenta que no todo es Historia (o Arte, que también algunas han caído), hay lectura más allá.
 En el último año he regalado, o mal vendido (casi regalado), cerca de 1800 ejemplares de dichas suscripciones (no cabían en casa), y la verdad es que me siento liberado...

Atesorar, guardar por guardar, me parece absurdo. Prefiero leer, disfrutar, y pasar a otra lectura.

domingo, 6 de marzo de 2016

Shutter Island

Efectivamente, no había visto Shutter Island hasta hoy. Y mira que tiene sus años, pero la verdad es que nunca había tenido tiempo, o ganas. La película me la compré en una librería de Herrera del Duque hace ya más de un año (me costó 50 céntimos) y la tenía por ahí, medio traspapelada, hasta que esta tarde me la he encontrado y me he dicho: ¿Por qué no?


 Quizás ya la hayas visto, y te estés diciendo: Pero, ¿Cómo que este tío no la ha visto?, si es muy conocida. Pero bueno, es lo que hay. A mi me ha recordado mucho al libro de Torcuato Luca de Tena, "Los renglones torcidos de Dios", salvando las distancias, claro está...

 El amigo Leonardo DiCaprio es un agente judicial que llega a una residencia psiquiátrica ubicada en una isla, para investigar una supuesta desaparición. El caso es que desde el principio todo parece ponerse en su contra. No parece que haya mucha colaboración por parte de los guardias de seguridad y del personal médico. Sus continuas migrañas, y las pesadillas que sufre el personaje que fue uno de los soldados que liberaron Dachau (el campo de concentración) tampoco ayudan mucho...

 Con una atmósfera oscura, con una buena dosis de intriga y suspense, la película engancha, y, poco a poco, comienza a desmadejarse una trama (que a mi no me ha pillado de sorpresa) muy interesante y que deja al espectador con cara de póquer. ¿A ti te gustó?  

viernes, 4 de marzo de 2016

La tierra que pisamos. Jesús Carrasco

 "La tierra que pisamos" de Jesús Carrasco ha sido el último libro que me he leído. La verdad es que nunca se me dio bien hacer una crítica o una reseña literaria, pero en este caso os voy a dejar mi modesta opinión, aparte de contaros, por encima, de que va el libro.

 Hace tres años me leí "Intemperie", la Opera Prima del autor. Atraído por su extremeñidad (la palabra no existe, lo sé), curioso me lancé a leer esta novelita que devoré en apenas unos días y que me encantó. Recuerdo que, en alguna conversación, algunas personas me habían dicho que no les gustaba el estilo literario de Jesús Carrasco: "Pocos datos", me llegó a decir alguno. Muchos enigmas por resolver, muchos cabos sueltos... Pero, a mi, aparte de su manera de narrar las cosas, fue lo que más me atrajo precisamente.


En este nuevo libro, (si no te gustó el lenguaje de "Intemperie", lo siento mucho por que aquí vas a tener dos tazas), nos volvemos a encontrar la misma fórmula: Misterio, huidas, incógnitas... España ha sido invadida por un gran Imperio de Europa Central (tiene toda la pinta de ser Alemania o una mezcla germano-rusa) y los nuevos colonos, pacificadores, llegan a la Extremadura rural para tomar posesión de sus nuevas tierras... Una de esas colonas, Eva Holman, la mujer del malvado y cruel coronel Iosif Holman (que está ya bastante maltrecho por la edad), inicia una curiosa relación con Leva, un extremeño, mudo de ver y sufrir tanto horror, que se refugia en los bancales y huertos de su propiedad. Eva va a ir conociendo poco a poco el horror de Leva, a través de su propio horror (la perdida de su único hijo en el frente) y la incomprensión de la sociedad Imperialista, fría e inhumana que la rodea, y de la que ella misma viene...

 A mi, personalmente, la novela me ha gustado mucho. El tema me parece muy original, y me encanta como Carrasco acerca los sentimientos, las sensaciones y emociones al lector. A veces parecía que estaba leyendo un pasaje concreto de "Los Santos Inocentes", y a veces, parece que estaba leyendo sobre aquel terrible episodio de los fusilamientos en la Plaza de Toros de Badajoz... Es una novela evocadora, simbólica y alegórica, y a mi, sinceramente, no me ha defraudado.



P.D: Tengo amigos/conocidos que me han dicho: Pero es que no dice por que España ha sido invadida, vuelve a no dar datos concretos, no hay una resistencia a esta invasión... Yo no me quedo en eso, me voy al trasfondo literario, que para mi es lo que cuenta. Si en vez de España como telón de fondo, hubiera sido Lituania o Angola, me seguiría gustando.

domingo, 28 de febrero de 2016

Rain Man

Rain Man. Si, Rain Man, lo reconozco. ¿Qué no la había visto?, pues no. Es la verdad. Una película con más de treinta años, pero yo no la había visto. Una película clásica, maulló Micho I de Gato desde el sofá. Pero yo, en serio, ni me había planteado verla antes...

 Me la he encontrado por un leuro en un kiosko, y me he dicho: ¿Por qué no?. Claro. Por un leuro me trago casi lo que sea. Y nada, me he puesto con ella, y ciertamente, me ha gustado mucho. Si no fuera por un kiki que hay por ahí, en la que no se ve nada, pero se escucha demasiado, incluso se la pondría a mi Primero de la ESO en una Tutoria... Pero mejor no. No, por que algún papi/mami puede poner el grito en el cielo a pesar de que en la caratula pone "Para todos los públicos".

¿Y de qué va la película?. Pues resulta que... Tom Cruise (Charlie), vendedor de coches bastante malo (para saber mucho de coches no vende ni uno) hereda de su padre fallecido (con el que no se hablaba desde hace muchos años por una discusión tonta de esas que ni te la crees...) un coche y un puñado de rosales (el tipo tenía una vena de floristera no descubierta). Al menos tiene a Valeria Golino de novia, que era un bellezón de los ochenta de pelo escardado e impresionante... (Ejem)

Entonces Charlie descubre que tiene un hermano (Dustin Hoffman) que ha heredado una pasta, tres minolles de dolares constantes y sonantes. Raymond (Dustin) lleva encerrado en una especie de Institución desde antes de la precuela de la película por que tiene un tipo de autismo. Y lo más lógico en este tipo de casos es secuestrar a tu hermano, ¿Quién no lo haría?, para llevártelo de su hogar (el dinero no tiene nada que ver) y enfrascarlo en unas trepidantes aventuras por el medio oeste americano, con moteles y luces de neón, coches de finales de los cuarenta, programas de los de antes (sin chismorreos). desiertos infinitos, lavanderías en mitad de la nada, cabinas telefónicas...

Ray demuestra sus habilidades a lo largo de la película, que no son moco de pavo: Matemáticas, literatura, memorización (que ya dijo la Lomce, la Logse y algún Orientador que no sirve para nada), un amplio conocimiento, que comparto plenamente, sobre calzoncillos y donde comprarlos. Todo aderezado con un buen estado nervioso, que igualmente hubiera compartido si me encierran más de dos minutos con un Tom Cruise ochentero que no ve más allá de sus gafas de playa (o quizás sea por culpa de las cejas).

Total, que Charlie comienza, poco a poco, a ver a su hermano Ray, no ya como un estorbo extravagante, si no como una especie de Caja Registradora que lo pispo te cuenta los palillos tirados por el suelo que te hace saltar la Banca del Caesar Palace de Las Vegas... Y como una gran verdad es que el roce hace el cariño, Charlie comienza a pensar que quizás no sea tan malo estar con su hermano (los dineros aparte, claro está), pero la Institución que acogía a Ray no lo ve tan claro...

Resumiendo, me ha gustado una barbaridad. Tiene un buen puñado de estatuillas doradas y un buen final, el amigo Dustin hace un gran papel y más que la música (que a veces me recordaba a Rondo Veneziano o a Miami Vice tocada a la flauta) me ha encantado la fotografía.

viernes, 26 de febrero de 2016

Travis

Hoy os traigo "Travis"...Ya sé que estáis pensando... Ya nos trae otro cómic antiguo... Y si, es verdad. "Travis" es un cómic antiguo, de 2005, pero no deja de ser un cómic muy interesante y por eso me gustaría dejaros una breve reseña sobre el mismo. Hace unos meses me hice con los tres primeros tomos, y la verdad, son muy entretenidos. Con Guión de Fred Duval, y el dibujo de Christophe Quet (algunas páginas de Ludwing Alizon), Travis es la historia de un piloto espacial, que vive a mediados del S.XXI. Se supone que su vida es rutinaria, pero pronto se ve envuelto en un ataque terrorista a la Estación Meteorológica Huracán. Cyborgs asesinos, robots, Gobiernos corruptos, locos hibernando, persecuciones y venganzas,
corporaciones y empresas malvadísimas, y algunos Malos que tienen algunos motivos para hacerse Buenos... Forman un cóctel de cómic de Ciencia Ficción, con pura acción, que apenas te deja respirar de viñeta en viñeta.

jueves, 18 de febrero de 2016

Milagreiro. (Varios Autores)

Que el cómic portugués tiene calidad es algo que vengo comprobando desde hace mucho tiempo. Desgraciadamente, en este lado de La Raya, rara vez consigo hacerme con algún álbum o algún tomito en portugués, y los que encuentro por internet suelen resultarme bien caros.

Afortunadamente, de vez en cuando cae alguna joyita en mi manos. Este es el caso de "Milagreiro", un cómic realizado por un buen puñado de talentosos ilustradores y autores portugueses (Oliveira, Caetano, Andrade, Plati, Cabral, Tércio, Drumond y Coelho). A André Oliveira, que lleva el texto en esta ocasión ya lo conocía por "Tormenta", un álbum mudo, con un dibujo en blanco y negro, expresionista casi, que ya comenté hace unas semanas por aquí, en el blog.

Pero, ¿De qué va Milagreiro?. En resumidas cuentas, de la investigación de una chica, Aya, en busca de respuestas tras el asesinato de su hermano Cyril. Con la ayuda de Heron, un asesino profesional al filo de la jubilación, nos llevará, a lo largo de sus cinco capítulos a un mundo cercano al Infierno donde nos aguardarán muchas sorpresas.

 El dibujo, como podéis imaginar, es variado, correspondiendo a cada autor uno de los capítulos. Todos coinciden en el inestimable uso del color. Es una historia movida, sin grandes aspiraciones que no sea la de entretener al lector y hacerle pasar un buen rato. Un proyecto de varios autores, imagino que amigos, que se reúnen y dicen: ¿Por qué no hacemos un proyecto todos juntos?, y aquí nace "Milagreiro"...


miércoles, 17 de febrero de 2016

Soy friki y tengo novia. Andrés Palomino

¿Se puede ser friki y tener novia?. Según Andrés Palomino, si se puede. ¿Te puede gustar Star Wars, los juegos de rol, los videojuegos y la subcultura y tener pareja?. Que si, que si se puede, que Andrés Palomino lo explica muy bien en este librito: "Soy friki y tengo novia". Un divertido compendio de tiras cómicas, con Andrés de protagonista, donde se nos muestra las vicisitudes de este friki con pareja.

Divertido, espontáneo, él enganchado a todo tipo de frikismo, su chica (Luli, de la que solo vemos su mano en las viñetas, menos en una...) enganchada a las compras. Autobiografía pura y dura, con un dibujo sencillo, en blanco y negro y siguiendo el estilo de las caricaturas tradicionales (cortas y al grano), con situaciones con las que te sientes identificado y con la que te ríes. Por cierto, su web es muy recomendable, con una tira diaria: cronicaspsn.com

P.D: La foto de la portada, ya sabéis, es mía... La otra, me la encontré en Google.

martes, 16 de febrero de 2016

Andanzas de un hombre en pijama. Paco Roca

Reconozco que no me he leído "Memorias de un hombre en pijama", que es anterior a este "Andanzas de un hombre en pijama" de Paco Roca, pero creo que tampoco me ha hecho muchas falta. Con "Andanzas..." he vuelto a pasar un buen rato, un rato amable, de uno de los autores del cómic español que más me gusta. En este álbum nos presenta una serie de historietas, (la mayoría tienen la misma estructura de dieciocho viñetas por historia, nueve en cada una de las páginas dobles que se presenta, salvo quizás un par de ellas que se salen un poco más del guión), publicadas en El País Semanal.

El tema más recurrente es la propia vida del autor, que es el principal protagonista de estas aventuras cotidianas, diarias, donde se ríe (sanamente) de sí mismo, de sus ocurrencias, mostrando un Alter Ego divertido, pero a la vez reflexivo. Sus problemas con el bricolaje casero, con su papel de padre, con sus distintos "Yo" del pasado y del futuro, con la sociedad que nos rodea, con sus problemas de espacio con tanto libro y tanto DVD (este problema también lo tengo yo)... Pequeños detalles, hechos cómic, que no dejan de hacernos sonreír, y que, al fin y al cabo, gustan.

lunes, 15 de febrero de 2016

Cuerda de Presas. Jorge García, Fidel Martínez.

La Cuerda de Presos, en este caso, de presas, se refiere al conjunto de penados que salen atados fuera de presidio. En este Cuerda de Presas, con un guión magnifico por parte de Jorge García, y con un dibujo impresionante, de la mano de Fidel Martínez, se nos presentan once relatos cortos, situados en la posguerra, en aquellos fatídicos años cuarenta.
La protagonista es la mujer, la presa, por ideales, por pensar, por estar, por simplemente, muchas veces, Ser. El telón de fondo, esa España en Blanco y Negro de los inicios de la Dictadura, el Miedo, el Odio, la Atrocidad y la Violencia. A través de esos once relatos hacemos una visita por algunas de aquellas cárceles que acogieron mujeres detenidas por el conflicto bélico. Presidios penosos, terribles, como los de Madrid, Barcelona, Yecla o Mallorca, donde el frío y el hambre, la vejación, la incomprensión y la desdicha, acampaban a sus anchas.


El dibujo de Fidel, que a mi me recuerda mucho a las planchas xilográficas de los expresionistas alemanes de "El Puente" (Nolde, Kirchner...) ayuda mucho a dar esa sensación, perturbadora, de continua asfixia, de encerramiento, de soledad, que transmite continuamente al lector, con un excelente uso del blanco y el negro, con líneas casi sísmicas, inquietantes la mayoría de las veces... 

Es, desde luego, una obra para reflexionar, para no olvidar, cuyas historias no pueden dejar nunca indiferente al lector. Y como comentaba antes, ayuda mucho la carga visual, desde la primera página, que te hacen empatizar con estas mujeres (es difícil no hacerlo), y con sus terribles historias.


P.D. La foto de la portada es mía, las otras... Me las encontré en Google.

viernes, 12 de febrero de 2016

El árabe del futuro. Riad Sattouf.


   "El árabe del futuro" (Ediciones Salamandra), de Riad Sattouf se presentó el año pasado (2015) como la primera parte de la que, parece va a ser, una tetralogía sobre la vida del autor. Riad (París, 1978), es un autor que ya venía de ganar el Angulema por "El Manual del pajillero" en 2010, y con este tomito se ha acabado consagrando como uno de los autores más relevantes dentro del panorama francés (lleva vendidos más de 200.000 ejemplares), ya que también logró el Angulema del año pasado. Colaborador de Charlie Hebdo hasta 2014, este franco-sirio, nos presenta un cómic que, desde mi punto de vista es brutal, en muchos sentidos, y esclarecedor en otros.
Riad, narra su infancia, bajo el subtítulo: Una juventud en Oriente Medio (1978-1984), en 158 páginas que se me han hecho cortas (yo lo he devorado, no leído), desde la relación sentimental de sus padres: Ella, una estudiante francesa, él un Doctor Universitario (sirio). Su nacimiento en Francia, donde ya desde pequeño, llamaba mucho la atención su melena rubia y larga, su traslado a la Libia de Gadafi y a la Siria natal de su padre, donde Hafez al Asad (el papito del Al Asad que tenemos ahora, piloto de caza que dio un Golpe de Estado...), gobierna los destinos del país.

Con un dibujo sencillo, muchas veces caricaturesco, basado en viñetas tricolores (combinación de blanco y negro con azules, ocres o verdes, según el capítulo), Riad nos ofrece una visión de su infancia, movida, de un país a otro, de una cultura a otra. A mi me ha llamado mucho la atención la imagen que ofrece de la Libia del Libro Verde de los ochenta, donde podías ocupar una casa que estuviera vacía, y si te descuidabas te quedabas sin ella... Pero más, la de la Siria pobre, donde los nenes hacían sus necesidades en la calle o donde se jugaba al fútbol con un pobre cachorro de perro.

Hay escenas, historias dentro de este tomito, que me han parecido realmente terribles, narradas con la ingenuidad que solo un niño puede ver. La falta de entendimiento entre Occidente y Oriente, la confusión del niño que solo habla francés, mientras sus primos sirios lo hacen en árabe, el rechazo de algunos de ellos, la intolerancia cultural y religiosa, las amenazas, la doble moralidad de su padre, los ahorcamientos en Siria, las contradicciones, el papel de las mujeres en los dos países árabes... Llegas a la conclusión que es un cómic, que aparte de narrar una historia de hace treinta años, se presenta como una obra de total actualidad, de imprescindible lectura.

¿Lo recomiendo?. Absolutamente. Espero ansioso el siguiente tomo.


P.D: La imagen de la portada es mía. Las otras las he pillado en Google.



martes, 9 de febrero de 2016

Operación Muerte (Astiberri, 2010) Shigeru Mizuki


Operación Muerte, de Shigeru Mizuki (1922-Nov 2015), es otro de esos cómics, novelas gráficas, que tenía pendiente de leer desde hace mucho tiempo (varios años). Al autor, un abuelete japonés, le conocía por referencias del manga y el anime, como Ge Ge Ge Kitaro, del que había visto algo (en mi etapa universitaria). Por NonNonBa, que le valió el Premio de Angulema en 2007 (me niego a ponerlo en francés, lo siento), y que reconozco que no he leído, aún, por tenerlo en el Cajón (a veces Estante) de las Lecturas Pendientes, pero sobre todo por "Hitler: La novela gráfica", que ya en su día me llamó mucho la atención por la combinación de personaje caricaturesco y fondo realista, contundente, que hace que los personajes estén, adrede, por debajo del acontecimiento histórico que se les viene encima.

 En Operación Muerte me volví a encontrar este tipo de escenas, que para mi hacen más dramáticas, si cabe, la historia pseudo-autobiográfica (reconoce en el epilogo que solo el 90% de lo narrado fue real) de este prestigioso y reconocido autor japonés, veterano de guerra (era zurdo y perdió el brazo izquierdo en la contienda) que fue un verdadero adalid de la Paz (con varios premios reconocidos en su país, no solo de Manga vivía el hombre), con Museo (incluido) en la ciudad de Sakaiminato

En esta "Operación Muerte", nos encontramos a un joven Mizuki, reclutado en 1942, y destinado a Papúa Guinea. Desde el comienzo del cómic, nos encontramos con las palizas y abusos de los veteranos a los novatos, con las privaciones de los soldados, y con la ingenuidad de muchos de ellos ante la guerra. La soberbia de los mandos, de los oficiales incoherentes, destaca con el surrealismo de escenas, de acontecimientos que narra Mizuki con una impresionante sobriedad. La historieta, lo caricaturesco que mencionaba anteriormente, tanto del dibujo como de las situaciones, conviven con el horror de la guerra, un horror que va "in crescendo", y todo bien mezclado con las muertes absurdas en la selva, la malaria, la disentería, la continua violencia (siempre muy presente), la falsedad y la palpable incompetencia de los superiores que mandan a los soldados a una muerte segura, con el Honor como excusa... Y esa "Operación Muerte", que no deja de ser un ataque suicida, absurdo, contra un enemigo, el norteamericano, que aparece siempre como una sombra amenazante en las viñetas, como una muerte sin cara.



P.D: Aviso, la foto de la portada es mía. Las otras, me las encontré en Google...

lunes, 8 de febrero de 2016

El Juego de las Golondrinas. Zeina Abirached

A pesar de que ya tiene unos años, hasta hace poco no me hice con "El Juego de las Golondrinas", un cómic impresionante, donde su autora, Zeina Abirached, narra con una abrumadora ternura la que fue su infancia en el Beirut de los ochenta, el Beirut de la guerra civil libanesa. 

Entre bombas y francotiradores, la familia de Zeina intenta sobrevivir en una casa que se ha ido reduciendo, poco a poco, en un solo espacio seguro (la entradita). De ser un hogar, con un orgulloso tapiz herencia de los abuelos y de una impasible lámpara de araña se transforma en un silo claustrofóbico, sin luz y sin comunicación, y donde, entre tanto horror y muerte, obuses a media noche y desaparecidos diarios, la fuerza de la amistad, de la familia sigue siendo imprescindible para superar el día a día en el infierno en el que se había convertido una ciudad que poco antes rebosaba alegría. Con el barrio lleno de trampas, contenedores donde esconderse y cascotes de edificios bombardeados. Terrible el mapa que nos presenta con las claves para evitar al francotirador.

Es una historia impactante, a la vez que fascinante y llena de esperanza. Una esperanza basada en un futuro que será cercano, que será de paz, en opinión de algún personaje. El vínculo que se establece entre todos ellos es revelador de la naturaleza humana. 


Tengo que reconocer que desde las primeras páginas, el cómic me recordó mucho al de "Persépolis" de Marjane Satrapi, que también leí hace unos años (y cuya adaptación tuve la suerte de ver en pantalla grande), por el uso del dibujo y del blanco y negro para narrar la historia. Aunque en este "El Juego de las Golondrinas" abunda más el silencio en las escenas y en las viñetas, que narran con solo mostrar (no hace falta explicar mucho al lector que se enfrenta a la página). Zeina Abirached se apoya más también en la geometría de sus personajes, a veces en el dibujo simétrico, y el hilo narrativo, magistralmente enlaza con la historia que nos cuenta (Ojo!, que con esto no quiero decir que no suceda lo mismo en "Persépolis"). Dulzura y tragedia se entremezclan con pasmosa normalidad. Ahora en una escena de espera, con miles de cigarrillos mediante, ahora en la inquietud de la suerte que corren los personajes, bajo el fuego artillero (suyo-nuestro) que llegan a ser íntimos para el lector. 

Este es un cómic de esos que, tristemente, no pasarán nunca de moda. Desgraciadamente, todos los días nos encontramos calles bombardeadas, familias que huyen de conflictos y niños que, marcados por el horror, miran al fotógrafo de turno al objetivo preguntándose ¿Por qué, hasta cuando?





Aviso sobre las fotos: La de la portada es mía, del ejemplar que me he leído. Las demás, me las encontré en Google.