Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado. Maullando desde 2008... Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
domingo, 22 de diciembre de 2019
Star Wars: El ascenso de Skywalker (2019)
martes, 22 de diciembre de 2020
The Mandalorian. Segunda Temporada (2020)
La verdad es que he querido esperar a que pillara vacaciones para ver el octavo y último episodio de la Segunda Temporada de “The Mandalorian” (2020). Si la primera parte me entusiasmó, en mi opinión, la segunda temporada le ha ido a la zaga, regalándonos episodios muy buenos.
La trama de “Baby Yoda”, cuyo nombre real es Grogu, se ha dado a conocer por fin en esta temporada. Un pequeño de cincuenta años, que sobrevivió, aún no sabemos cómo, a la Orden 66 que acabó con todos, o casi todos los Jedis, y cuya sangre es apreciada por Moff Gideon, uno de los líderes del renacido Imperio, para investigar sobre (supongo) el uso de la Fuerza, la clonación de midiclorianos, o vete a saber qué.
Casi como si un western se tratara, o de una aventura gráfica, la investigación del mandaloriano por conocer los orígenes de Grogu, le llevará a conseguir nuevas armas y aliados, hasta encontrarnos con una sorpresa final en el último episodio. No quiero reventaros la serie, aunque puede ser que muchos de los que me leéis ya la habéis visto y sabéis de lo que hablo. La sorpresa me la he llevado al leer y ver algunos comentarios de youtubers que denigran la serie, cuando creo que cumple ampliamente con las expectativas que cualquier fan medio de “Star Wars”.
Por mi parte, sin querer meterme en spoilers y reventar la trama, te diría que la vieras. Es francamente entretenida, y creo que será de lo más esperado del 2021, estoy convencido de ello. Ya me darás tu opinión sobre la serie.
P.D: La sigo prefiriendo a ese truño llamado “El ascenso de Skywalker” (2019) que no hay dios por donde pillarlo (y ya la he visto tres veces, y cada vez me parece más infumable).
viernes, 11 de febrero de 2022
El Libro de Bobba Fett. Primera Temporada (Disney, 2022)
Dada la complejidad de la trama, voy a hablar de esta serie como si
ya la hubieras visto, y conocieras el Universo Star Wars. Por lo tanto, los
spoilers y revelaciones están encima de la mesa, y de una manera muy muy
resumida, solo comentando cosas que me han llamado la atención, sin entrar en
grandes cuestiones ni reflexiones porque no quiero escribir la Biblia en pasta…
Avisado, avisada…
Cuando
tecleo esto, hace ya unos días que ha concluido la Primera Temporada de “El
Libro de Bobba Fett” (Disney, 2022), con sus siete episodios. Como todo lo que
esté relacionado con “Star Wars” me interesa, me he visto todos los episodios
sin pestañear, aunque tengo que reconocer que me gustan más las películas
setenteras y ochenteras de la saga, y que estas me parecen entretenidas, pero
fofas y con un antropocentrismo exagerado, junto a una mezcla de cultura pop
que no me acaba de convencer… Hago un breve resumen, desde el punto de vista de
que conoces la serie, porque en caso contrario, no te vas a enterar de nada de
lo que estás leyendo…
En
los primeros episodios vemos a Bobba Fett sobrevivir a lo que creíamos su final
devorado por una hormiga león del desierto del tamaño de Cuenca. Con mucha
tenacidad se salva solo para caer en manos de una tribu Tusken, que en un
primer momento lo esclaviza, pero pronto lo ven como uno de sus suyos, por su
fealdad y su calvicie. Bobba descubre la amistad a base de golpes, hostias y
atracos a trenes, como en las películas
de John Ford, y las malas amistades acaban… Con los pobres Tusken.
De
estos episodios, me ha llamado la atención la presencia de una raza de
lagartos, muy parecidos a los de la serie “V”, que van a salir a lo largo de
toda la temporada.
En
el episodio tres, aparecen cuatro jóvenes “mods en vespa” de llamativos colores,
tipo “Power Rangers”, que en mi opinión sobran de largo y cuya presencia no
tiene mucho sentido.
Bobba
quiere ocupar el lugar de Jabba The Hut, como jefe de la mafia local, pero no
parece tener los huevos suficientes para manejar el cotarro como debe ser. Nos
habían contado que Tattoine era un pedregal, y aquello parece Badajoz en
Carnaval.
Llegados
a este punto tengo que decir que la música es buena, pero la presencia de
moteros, pistoleros y comportamientos del Lejano Oeste, se cargan la esencia
primitiva de Star Wars con varias galaxias de diferencia…
El
quinto episodio es de lo mejor de la serie, y la sencilla razón es porque no
sale Bobba Fett. Sale un dragón cacareando al amanecer y el circuito de Mos Eisley,
famoso por la carrera de vainas en la que participó un pequeñito Anakin en su
día.
En
el sexto episodio, aparecen R2-D2 y Luke Skywalker. El mandaloriano está
buscando a Grogu y Luke lo está entrenando, no sin demasiados resultados. Más
tarde, Mando aparece intentando reclutar a peña para luchar contra el sindicato
del crimen que tiene el control de la especia. El malo es Cad Bane, conocido
por los dibujos animados canon de la serie, que es Clint Eastwood en su versión
azul. Todo ya es un western galáctico elevado al cubo. Luke, dubitativo ante
los avances escasos de Grogu, le da a elegir entre la espada de Yoda y la armadura
que le regaló por Navidad su Mando querido y este elige…
En
el último episodio, el séptimo, estamos ante una guerra abierta entre el
sindicato y el reducido grupo de Bobba Fett que espera los refuerzos de “Ciudad
Libre”, que no acaban de llegar. Grogu eligió y quiere quedarse con Mando, para
lo cual, R2-D2 lo acerca en taxi a Tattoine. El estilo western continua en este
último episodio, con rebeliones y traiciones incluidas por toda la ciudad que
merman las fuerzas de Bobba Fett y le ponen en aprietos, aunque ya a estas
alturas está claro que el personaje es un simplón de cuidado y ha sido
eclipsado por siete u ocho más interesante que él, robots y androides
incluidos.
Es
un episodio con bastante acción, donde lo que más raya sigue siendo la
presencia de los “mods en vespa” y sus diálogos absurdos. Con ciento y pico de
muertos en la ciudad, tenemos un Duelo al Sol en toda regla, entre nuestro Clint Eastwood
azul y el gordo de Bobba Fett, mientras que gran parte del metraje se lo llevan
unos robots con escudo (ya vimos algunos parecidos en “La Amenaza Fantasma” y “La
Guerra de los Clones”) y el King Kong verde de turno… Bobba y su equipo ganan
casi sin bajas y todos felices, con una escena post-créditos que podríamos calificar
como “pssssss”.
Resumiendo: Flojo este libro, que solo se salva con el brillo de los personajes supuestamente secundarios, que son los que llevan la batuta. Disney se cargó hace tiempo la esencia de la serie, pero se agradecen los guiños. Se rumorea sobre una nueva temporada sobre inicios-mediados de 2023, de ser cierto, habrá que verla, aunque sea insípida como esta…
lunes, 30 de diciembre de 2019
The Mandalorian (2019)
martes, 17 de diciembre de 2019
Jumanji: Siguiente nivel (2019)
domingo, 26 de junio de 2022
Obi Wan Kenobi (Disney, 2022)
Una cosa te
quiero comentar, que no es mentira… Esta entrada está llena de revelaciones y
spoilers, tantos como una carretera extremeña. Si sigues leyendo, es tu problema.
Uuuuffffff,
madre mía, que perrería me entra solo de pensar que tengo que dedicarle unas
líneas, aunque solo sean unas pocas, a la serie de “Obi Wan Kenobi” (Disney,
2022)… Y es que, a pesar de un inicio interesante, la serie pronto me ha
resultado un tostonazo de una categoría superior… Pero en fin, comentemos
algunas cosas, sin entrar a analizar sus seis capítulos.
Han pasado
diez años desde que los Sith, con la famosa Orden 66, que elimina a casi todos
los Jedis que hay en el Universo, triunfaran. Los Sith ganaron Las Guerras Clon
(o clones), y ahora han instaurado su maléfico régimen, donde la república ha
dejado de existir como tal.
Obi Wan, que
es uno de los supervivientes de la Orden 66, está escondido en un apartamento
con vistas al desierto en Tatooine, mientras acosa a la familia adoptiva del
joven Luke Skywalker. Le suda un pie que maten delante de sus narices a otros
supervivientes como él, y echa la bonoloto los miércoles.
Un día,
viendo un partido de Segunda División, le llega el mensaje de que la joven Leia
ha sido raptada por el Imperio, y ahí va al rescate a pesar de que la Santa
Inquisición española, con sede en el Planeta Toletum, va tras sus pasos, por
hereje y por pagar el impuesto de rodaje de sus droides.
En su camino,
se va encontrando a una serie de hippies que lo están pasando fatal con el régimen
fascista y opresor de Anakin AKA Padrecito Vader, y le van ayudando en su
misión mientras Obi Wan va dejando un reguero de cadáveres. La serie nos enseña
que si ayudas a este tipo, tarde o temprano, te matan: Te balean, te
descuartizan, te sablean con láser o te derriban.
Obi Wan llega
a rescatar a Leia, que habla con un dorayaki metálico de Doraemon que vuela y
es mitad linterna mitad pisapapeles. El carácter antropocéntrico de la serie es
brutal, llegados al caso.
De paso,
visita un penal del Imperio, donde deja doscientas cincuenta plazas de
funcionario libres para las próximas oposiciones, a cambio de una galleta
voladora derribada de un tipo harto de marihuana del Planeta Mustafar.
Llegados a
este punto, hay que destacar la mala puntería, organización y gestión del
Imperio, que pasan por ser españoles en muchos aspectos perfectamente, y que
arrastran una Leyenda Negra desde el comienzo de los créditos iniciales.
Obi Wan y su
expadawan Anakin se enfrentan en una lucha poco épica, donde se tiran los trastos
(nunca mejor dicho), y acaban definitivamente su relación con una bandada de
recuerdos de otros tiempos donde el joven Anakin exhalaba mala inquina por
todos los poros del cuerpo, que no se iba ni con jabón verde.
Llegado el
momento, hay una escena para encuadrar, en la que Obi Wan con Leia y los cuatro
hippies que no han caído aun dando Vivas a la República, huyen en un
seiscientos, mientras que un Crucero Imperial falla todos y cada uno de los
9500 disparos que efectúa contra el trasto volador… Ya lo vimos con el Halcón
Milenario en su momento, pero aquí resulta completamente… Desazonador y poco
creíble, como mínimo y siendo benignos.
Finalmente,
Leia regresa con sus padres adoptivos, dejando las funerarias llenas hasta el
Planeta de los Ewoks, y Obi Wan se vuelve a Tatooine a seguir con su campaña de
acoso que atrae a toda la gente rara que hay por la zona. Fin.
Seis capítulos, seis, que plantean más dudas que respuestas. Insípida y aburrida a grandes ratos, y con un Obi Wan que no es el que conocemos de otras películas, más bien un nenaza cagueta de mucho cuidado a ratos, cenizo y dubitativo, que llega hasta donde llega de chiripa en chiripa. Espero que no haya Segunda Temporada, por el bien de todos. Y que la olvidemos rápido.





































