“Dark Match” es
una película canadiense de 2024, que mezcla varios elementos interesantes, que parte
de una premisa con gancho como es la Lucha Libre de Tercera Regional, y que
tiene a su favor tener entre sus filas algunas caras conocidas del género del
terror, y de la Lucha Libre, que, a veces, van de la mano. Como director, que
además es el guionista, el canadiense Lowell Dean, que se ha especializado en
cine de terror de bajo-medio presupuesto.
Aunque películas como “Dark Match”
tienen su público, es cierto que si la ves, y ya has visto cientos de películas
de terror como es mi caso, vas a adivinar perfectamente desde el principio como
se va a desarrollar, y como va a acabar, salvo sorpresa de última hora, que ya
te adelanto que no hay salvo la aparición de alguien especial… Aun que también
sabes que aparecerá tarde o temprano, si no en la conclusión, pues en alguna
escena post-créditos que no se da, que no hace falta.
“Dark Match” no ha tenido una mala
recepción, a pesar de ser del 2024, se ha estrenado durante este primer
trimestre de 2025 y no ha salido mal parada por los aficionados, pura serie B
para todos los fans del género.
Como os decía anteriormente, la película
mezcla varios elementos muy bien elegidos, aunque no del todo originales, que
salvando y mucho, muchísimo, las distancias, te puede llegar a recordar a una
especie de “Mortal Kombat”, pero en plan cutre ochentero.
En “Dark Match” tenemos Lucha Libre, películas
snuff, tenemos una protagonista femenina con premoniciones, tenemos sacrificios
humanos y rituales cutres, América Profunda que abusa de los estupefacientes, tenemos
una secta satánica liderada por el mismísimo Chris Jerico, que, si te interesa
la Lucha Libre estadounidense, sabrás que estamos hablando de un clásico de
hace casi 30 años, tenemos combates a muerte…
Pero
también tenemos un abuso de primeros planos, planos cortos, planos laterales
sin demasiado sentido, planos difuminados que parecen imitar a aquellas
películas en VHS que se habían reproducido mil quinientas veces en una semana,
muy psicodélica, muy acorde con la trama, pero en la que te puedes perder
fácilmente ya que suele caer en planos oscuros, o coloridos al estilo de una
vieja Kodak de hace 40 años.
En
la narrativa, estamos en 1988. Una pequeña compañía estadounidense de Lucha
Libre intenta sobrevivir en el mundillo. El gerente de la empresa, Rusty, que
está medio arruinado, recibe una oferta de 50 mil dólares por ir a un lugar
perdido en mitad de la nada, literalmente, para ofrecer una velada de Lucha
Libre. Es una oferta que no pueden rechazar porque están al borde de la quiebra.
Entre
los luchadores, tenemos a nuestra protagonista, Miss Behave, o Miss Perfecta,
que es una luchadora negra que tiene una relación, que últimamente le levanta
muchas dudas, con uno de sus compañeros, Joe Lean, que hace de rudo, de malo en
el ring.
Una vez alquilada una furgoneta para todos, el equipo al completo se embarca en busca de esos 50 mil dólares. Cuando llegan, son recibidos por una Comunidad dirigida por un exluchador, El Profeta, que ha creado en mitad de aquella nada una comunidad, una secta, que mezcla la Lucha Libre con el culto satánico, y donde curiosamente, todos son blancos y están como una cabra en bicicleta.
En
el recibimiento, los drogan, y al día siguiente, cuando comienzan los combates,
que están dedicados a los elementos (Viento, Agua, Tierra, Fuego o Infierno…),
algunos de ellos descubren que algunos luchadores están comprados por esta
Secta, y que se van a desarrollar combates a muerte siendo el último de ellos
contra el Final Boss, que es El Profeta.
La
película no resalta por su novedad, y a pesar de tener un metraje de una hora y
media, podría haber funcionado muchísimo mejor con unos quince o veinte minutos
menos, y añadiendo algo más de humor, o al menos de sarcasmo, a una narrativa
que te ves venir.
Los
combates están muy bien logrados, escenificados, y por supuesto no faltan los
hectolitros de sangre y su pizca de gore, pero tiene un potencial que no sabe
explotar del todo, queda un tanto irregular en su desarrollo.
Entretiene,
sí. Tiene acción, y buenas peleas, también.
pero pasará sin pena ni gloria por delante de tus retinas, y la
olvidarás fácilmente.
El final, por cierto, queda muy abierto,
porque una vez huidos los últimos miembros de nuestra compañía del siniestro
lugar, donde dejan un reguero de muertos de todo tipo y circunstancias, se
encuentran con un tipo de tres metros, verde y con cuernos haciendo autoestop a
plena luz del día, que quiere tener su propio combate a muerte en mitad de la
carretera, a plena luz del día, y al que nuestra protagonista no le va a decir
que No.
En definitiva: Después de verla, y analizarla a mi manera, no le puedo dar más de un 5 raspado de nota. No puedo con estos enfoques de cámara, que intentan imitar tanto al VHS que acabas cansado de una fotografía tan colorida y oscura a la par, que para un ratito está bien, pero que te hace perder detalles, y que me sube las dioptrías de los ojos (con tres películas como esta seguidas, me quedo cegato perdido), algo que no hubiera ocurrido con otro tipo de realización. La dejo por aquí, a vuestra entera elección.
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