Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

domingo, 7 de abril de 2024

Fabricante de Lágrimas (Netflix, 2024)

 

      Con tanta fuerza que se ha colado como película más vista en la plataforma Netflix España, “Fabricante de Lágrimas” (Netflix, 2024) es una película italiana basada en un libro de la escritora, también italiana, Erin Doom, que lleva desde 2021 vendiendo libros como churros, y que se ha convertido en un auténtico best-seller, pero que yo os tengo que confesar que no me he leído y ni pienso… Más que nada, porque no es lo que suelo leer, y tampoco tengo demasiado interés en ello.

      El libro no sé cómo será. La película ya os adelanto que me ha parecido bastante mala. Y vosotros diréis… Pues bien empezamos. Hombre, os lo digo porque no os quiero engañar, y “Fabricante de Lágrimas” tiene elementos que ya hemos visto en otras películas por el estilo, con escenas que rozan el videoclip, muy visuales, y con malos estrambóticos en todos los sentidos, pero con muy poco fondo narrativo en realidad…


       En la narrativa tenemos a Nica, una chica de ocho años que viaja con sus padres biólogos en mitad de la nada cuando un camión estadounidense de 80 toneladas y con perfecta visibilidad, se les echa encima. Los padres de Nica fallecen en el acto, y a Nica la olfatea un perro callejero, y cuando despierta va camino a un orfanato dirigido por la mujer-mosca, una tipa que se le aparece a Tim Burton en sus sueños más íntimos.

       El orfanato estaba organizado de tal manera que haría palidecer a cualquier campo de concentración del III Reich, con la directora de turno que vemos siempre en este tipo de películas que es un hueso, maltrata a los nenes, es un callo y todo lo que le quieras añadir… Y tras varios siglos, que a nosotros nos han parecido 20 segundos, la vienen a adoptar con 16 años. Sus padres adoptivos aprovechan que hay un dos por uno, y se llevan también a Rigel. Un chico que toca el piano, con fama de problemático y que parece que no quiere ni ver en pintura a Nica… La parejita, vamos.


      Nica se siente atraída por Rigel, que en plena adolescencia toma pastillas como lacasitos, el típico guaperas cuadrado, que llama a Nica “Polilla”, y tiene mucho mundo interior…

       Ya el primer día, los hermanos causan sensación en el instituto. Rigel la lia, y Nica se echa de amigas a una friki y a la nieta perdida, precisamente, y sale por segunda vez a la palestra, de Tim Burton.


      Las idas y venidas al pasado de ambos, en continuos flashbacks, son habituales, y así nos vamos enterando de que “El fabricante de lágrimas” es una leyenda que se contaba en el orfanato, relacionada con un tipo forjador de todos los miedos, deseos, que comparten los seres humanos… Con esta estratagema, nos vamos enterando del pasado de los dos. Todo esto mientras los dos van incrementando la temperatura hormonal a un ritmo trepidante, que ya sabes que aquí en realidad lo que hay es unas ganas tremendas de representar la Caída de Roma.

       Y hasta aquí os voy a contar, que para eso tenemos activada la función de un 50%de spoilers, y lo que viene es más de los mismo en este tipo de películas, a la que solo le faltan vampiros y hombres lobos…


        En definitiva: Película romántica, drama de carácter adolescente, con triángulos amorosos y personajes secundarios poco desarrollados en muchos aspectos, con un pasado típico-tópico que acapara las subtramas y por lo tanto cerradas de antemano, o casi cerradas. A la infancia narrada de ambos solo le falta Charly, el de la Fábrica de Chocolate, y lo del “Fabricante de Lágrimas” está metido y pegado con cinta de embalar, casi como una excusa… Lo que no tengo claro es si en la película son italianos, gringos… Porque si son italianos haciendo de gringos, no se ve ni una bandera yanqui por mucho carro, instituto y cartelitos en inglés que haya, y eso es un fallo.

        El final me ha dejado frío, seco, y no me ha convencido, como el resto de la película. Una hora y cuarenta minutos de película es un metraje excesivo para tan poco. Personalmente le doy un 4 de nota, y creo que me estoy excediendo. Lo mejor de la película, el gato Klaus. El libro no sé cómo estará, pero estas historias ya las hemos visto mil millones de veces...

sábado, 6 de abril de 2024

El Juego Bonito (Netflix, 2024)

 

      Estrenada hace quince días en la plataforma Netflix España, “El Juego Bonito” es una película británica de este 2024 que trae como tema de fondo el Campeonato Mundial de Fútbol de los Sin Techo, o vagabundos directamente, que se celebra desde 2001, y que yo tengo que reconocer que no conocía, dicho Campeonato me refiero, hasta que me he encontrado con la película en cuestión.

       Antes que nada tengo que deciros que la crítica profesional pone en su inmensa mayoría a la película por las nubes, pero que a mi no me ha convencido, algo que no os debe extrañar, porque ya sabéis que yo no tengo ni idea de cine, pero por favor no me lo toméis a mal… La mía es otra opinión más.


       En la narrativa, tenemos a un entrenador y ojeador de fútbol inglés, Mal, que tiene organizado a un equipo para representar a Inglaterra en el Campeonato Mundial de Fútbol Sin Techo que se va a celebrar en Roma.

       Un día reconoce en un campo de fútbol donde juegan unos críos, a Vinny, un antiguo jugador profesional del West Ham que ahora vive en un coche, y consigue ficharlo. Vinny pronto se encuentra rodeado de compañeros con los que cree no tener nada en común: Un ladronzuelo con poco tacto con las chicas, un refugiado kurdo, un yonqui, un jugador empedernido… Gente a la que le ha ido mal, realmente mal en la vida, y que ven en el fútbol la manera de escapar de su vida diaria, y compartir los valores deportivos mientras representan a su país con una pelota en los pies…


        La experiencia, donde se tienen que enfrentar a jugadores de otros países, les llevará también a enfrentarse a sí mismos, a sus vidas, a sus miedos y anhelos, teniendo la ciudad de Roma como telón de fondo y una copa que ganar…

        La verdad es que se puede contar poco más en cuanto a la narrativa… Es una película que aparte de su trama principal, que es el Campeonato, tiene un amplio ramaje de subtramas, casi todas ellas de corto recorrido, y que busca cierto intento, a ratos, por convertirse en una comedia… Pero la flema, arrogancia y rigidez británica, que les caracteriza, sobre todo al entrenador, que podría haber estado en su juventud en La Batalla de La Albuera perfectamente, no me hacen parecer al equipo en sí simpático.


      Y es que hay cosas que me han parecido curiosas, más allá de las ansias por ganar. Por ejemplo, el protagonismo gira en torno al equipo inglés, lo cual es entendible siendo británica la película, y a dos equipos que son primos de ellos: Estados Unidos y Sudáfrica.

       Estados Unidos es un equipo femenino, con una gran goleadora que levanta pasiones en uno de los jugadores del equipo inglés.

        Sudáfrica está dirigida por una monja que eclipsa a todos los jugadores, que llega tarde al Campeonato, y que en teoría deberían estar fuera del mismo, para convertirse a la postre en Campeones, por encima de los malvados italianos, favoritos del Campeonato.


       Mención aparte merece Japón, que no acabo de digerir si la película se burla de ellos por las goleadas que reciben y su actitud ante la vida, ante el resto de jugadores y ante el propio Campeonato, o si son realmente los héroes de la cinta, por su actitud desenfadada, su físico desgarbado y por ser coleccionistas de recuerdos, de buenos y felices recuerdos.

        Desde el principio de la película, he tenido claro que Inglaterra se iba a llevar el Campeonato. Me equivoqué, y menos mal, porque en caso contrario ya hubiera sido de Juzgado de Guardia en cuanto a narrativas manidas. Y quedan en un meritorio tercer puesto, y se llevan la ovación de todo el público… Claro, claro, por supuesto…


       En definitiva: Película de poco más de dos horas, a la que le sobra su media hora de rigor para contarte lo mismo. A mi se me ha hecho larga a ratos, personajes apenas esbozados (tópicos, un tanto irregulares), subtramas que afortunadamente tienen poco recorrido, e imágenes reales de los equipos participantes en el torneo real en los minutos finales de la película. El entrenador inglés, intragable. Demasiada soberbia para mi gusto, y ya cuando dicen que Inglaterra practica el juego limpio fue cuando me subió la tensión ocular…

       De nota no le pongo más de un 4,5… Hay algo, no sé bien el qué, que no ha logrado conectarme, quizás el exceso anglosajón, la comedia que no es tal, o los dramas que no he llegado a creerme… No sé deciros bien…

miércoles, 3 de abril de 2024

Nada más que eso (Netflix, 2024)

 

      Estos primeros días de abril ha entrado con mucha fuerza una película polaca, “Nada más que eso” (Netflix, 2024), que se viene a sumar a las varios miles de películas románticas que la plataforma estrena al año en España.

      La película es un simpático entretenimiento, llenito de clichés que ya hemos visto mil quinientas veces, y que no te va a sorprender en nada, en una sucesión de escenas simpáticas, algunas hasta demasiado inocentes, que pueden llegar a causar vergüenza ajena, o por lo menos a mí me lo ha llegado a parecer en un par de ocasiones, pero que no va tiene más ambición que llegar a entretenerte dentro de un relato bonito, y muy bien decorado.

       La narrativa gira en torno a Oliwka, una joven que dejó años atrás el ámbito rural del que era originaria para triunfar como cocinera en la gran ciudad, en un restaurante de postín.


      Un día recibe una llamada que le informa de que su abuela ha fallecido, y allá va en taconazos, traje y Mini urbano, a su pueblo natal para asistir al entierro de su abuela, a la que hacía tiempo que no veía, para descubrir que todo es una treta tejida por su propia abuela, y amigos y vecinos de la misma, para atraer a Oliwka a sus orígenes, para hacerse cargo de la granja familiar, o lo que queda de ella, ya que gran parte de sus antiguas propiedades fueron vendidas, mal vendidas, a la familia de Kuwa, rivales antaño, a los que no les importaría hacerse con el resto del pastel.

      Esta pseudo-rivalidad con la familia de Kuwa, que es el galán de turno, dicho sea de paso, es lo único de drama, y lo de drama habría que ponerlo con cincuenta comillas a cada lado, que os vais a encontrar en esta cinta polaca de una hora y cuarenta minutos.


      Poco a poco, Oliwka va cambiando su manera de ser, y de percibir el pueblo y todo lo rural en general. De un rechazo inicial, evoluciona a una aceptación por aquel lugar amable lleno de personajes estereotipados, bastante teatrales y aparentemente felices, donde todo es paz y armonía con animales que también tienen cierto protagonismo en algunas partes de la trama, sobre todo en el aspecto humorístico…

        Y, ya de paso, se va despertando cierto interés amoroso por Kuwa, que tiene cierta crisis cuando se entera de los planes iniciales que tenía Kuwa y su familia respecto a la granja familiar de su abuela, que ahora Oliwka pretende llevar adelante con la elaboración de quesos tradicionales que en su día prohibieron vender a su abuela, y que ella no solo recupera, si no que mejora en calidad…


       En definitiva: Película, como os digo, simplona y llena de topicazos rurales, bucólicos, coloridos y felices, entre los que destacaría a un par de cuñados de los que avergonzarse, y que incluye una música que podría pasar a ratos hasta por irlandesa, con ciertos toques de humor, que lleva una semana estrenada en España y que ha llegado, cuando os hablo, a estar en el número tres como película más vista en la plataforma Netflix España. Sus personajes apenas están esbozados y desarrollados, pero para el fin que busca, tampoco nos hace falta mucho más. Esta es una de esas películas que tarde o temprano veremos en una sobremesa de Antena 3, y que han hecho unos colegas en tres semanas y media con unos pocos, muy pocos miles de euros, pero que da con la fórmula para triunfar como la Fanta. De su metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos, podríamos cortar entre 15 o 20 minutos, y nos contaría exactamente lo mismo. Final Feliz y sin sorpresas. Si me pilla muy aburrido, como hoy, le caso el 5 de nota, pero cinematográficamente hablando, si me pusiera serio, del 4 no subía. La dejo a vuestra elección y ya me contaréis.

domingo, 31 de marzo de 2024

Aquellos que desean mi Muerte (Netflix, 2021)

 

       Y en el último día de marzo, de este marzo agónico de 2024, la película más vista en Netflix España es… “Aquellos que desean mi muerte” (2021), película que nos trae a una Angelina Jolie metida a bombera forestal, medio Rambona, que lo mismo se come la cabeza por un incendio del pasado, hay otros que se la comen por los recuerdos de un malvado ex, por la declaración de Hacienda o por el estado del país, pero a ella hay un incendio particular que le quedó grabado y eso es algo muy recurrente de esta película, y que no aporta nada, por cierto… Que lo mismo, como decía, se enfrenta a peligrosos asesinos…

         En la narrativa, tenemos en primer lugar a un Juez que vuela por los aires en su casa, por colocar mal la bombona de butano, un trabajo profesional, muy profesional, por parte de dos sicarios que dan bastante pena según va pasando el metraje. El juez estaba investigando, junto a un forense, cosas que no debía, y el forense que está viendo las noticias mañaneras mientras desayuna krispies junto a su hijo, decide poner tierra de por medio, dejando la casa por hacer y los platos por lavar…


       Entonces llegan los asesinos a casa del forense, y tras ver 50 fotos que tienen colgadas en la pared, averiguan que el forense y su nene han huido al Campamento Krusty, en Montana, que es como nuestra Extremadura, pero sin dehesas, sin cerdos ibéricos, sin eucaliptos ni tortugas de Florida, ni camalote… Vamos, una ñorda pinchà en un palo. Y allí, en Campamento Krusty, es donde vive y trabaja Angelina Jolie, en una torre de 6x6 metros, que en el centro de Badajoz costaría 150 mil leuroh, que está rodeada de bomberos como ella, estereotipados, que dan bastante vergüenza ajena y juegan a ver quién dice la gilipollez más grande mientras beben cerveza y ponen poses. Estos tipos, no se les vuelve a ver nunca jamás, hasta el final, en el que tres de ellos se presentan ocho horas más tarde de los acontecimientos, en paracaídas, para seguir dando más vergüenza si cabe…

         Los asesinos pronto montan una emboscada en la Nacional que va a Campamento Krusty y acribillan a tiros a una tipa que se paró a preguntar si por allí se iba a Murcia, y al coche del forense que lo dejan picado por la viruela. Dan al niño por muerto y se largan a ver al jefe, y el jefe les dice que si el niño está muerto, y ellos dicen: Pues debe estarlo, jefe.


       Eso es muy poco profesional, nada profesional, y vuelven a rematar al niño, que después de tres horas y media por el bosque es la versión gringa de Mowgli, habla solo y se come las piedras hasta que se encuentra con la Jolie, que cree haber encontrado al eslabón perdido en mitad de Montana.

       Así, los asesinos, aparte de prender fuego al bosque, se encuentran con la mujer embarazadísima del ayudante del Sheriff, la de la Jenny, la que se vino de Madrid a pasar el covid al pueblo, y que hace con su pareja una bella pareja interracial. Los asesinos le dan alguna guantà, pero la dejan escapar, algo que después les costará caro porque se cargará a uno de ellos, que dispara en campo abierto, recarga y vuelve a disparar contra el tocón donde se esconde la persona gestante.


       Los asesinos tienen una enorme facilidad para cargarse a todo hombre blanco que se cruzan, y a la que preguntaba por Murcia se la cargan a medio metro, para no fallar… Pero tanto la Jolie, como la gestante y el niño, les hacen la existencia tan difícil, que ambos van a caer pronto en las manos de las chicas, la Jolie demostrando el sabio uso del piolet en un homenaje claro a Trotsky, pero en su versión estomacal…

       Y hasta aquí os voy a contar, que para eso tenemos activada la opción de un 50% menos durante esta temporada…


       En definitiva: Que una película esté la primera de las más vistas del país, sea en Netflix, en Amazon Prime, HBO o en la televisión local de tu pueblo, no la hace buena película, y este es el caso palpable. Mal guion, topicazos del género, personajes bastante planos, poco desarrollados, clichés para parar un tren extremeño (bueno, esos se paran solos) y sin sorpresas ni en su desarrollo ni en su final. Ni Jolie se cree al personaje que interpreta, atormentada por un incendio del pasado, que no aporta realmente nada más allá de las poses continuas.

         Cinematográficamente hablando, le doy un 4 y es mucho, aunque puedo entender que muchos de vosotros la aprobéis por el puro entretenimiento, que puede ofrecer… Esta película se acerca bastante a las que se ven en Antena 3 en la sobremesa, de esas que se han hecho en tres semanas y media y a positivar…

        En fin, la dejo a vuestra entera elección, ya me diréis que os pareció a vosotros...


sábado, 30 de marzo de 2024

El Corazón del Cazador (Netflix, 2024)

 

       No solemos hablar mucho de cine sudafricano, ni por el Canal ni por el Blog, y de hecho solo recuerdo haber visto en los últimos años, “Salvaje es el viento” y “Number, Number: El Oro de Johannesburgo”, a bote pronto… Y creo que ya está.

      Por eso, más que por interés en su narrativa o en el tráiler previo que me trago antes de darle a reproducir la película, me he decidido por “El Corazón del Cazador” (Netflix, 2024), novedad en Netflix España estos últimos días de marzo de 2024, por equilibrar un poco las cosas con el cine sudafricano.


       Basada en una novela de Deon Meyer, de mismo título, que no me he leído ni pienso, “El Corazón del Cazador” nos lleva en su narrativa a una Sudáfrica donde nuestro protagonista, Zuko, vive una vida normal y corriente como padre de familia.

       Anteriormente, hasta hace apenas un par de años, se dedicaba al noble arte de asesinar a sueldo, aunque pertenecía a una extraña organización, que se distinguían por un puño cerrado y una estrella, dedicada a proteger a los indefensos y a hacer el bien… Sin embargo, un día deja la profesión cuando en uno de sus trabajos rutinarios elimina a lanzazos a un tipo delante de su hija pequeña. Gajes del oficio que el bueno de Zuko no lleva bien.


       Un buen día se presenta Johnny Clide, un antiguo compañero de armas que tiene a su hija infiltrada en los servicios de inteligencia, y le dice que tiene que llevar a cabo una última misión, que consiste en acabar con el diabólico político candidato corrupto a la Presidencia del país, que se pasea en pelotas por su mansión, fuma puros y come huevos fritos sin saber usar los cubiertos… Un ser realmente malvado. Zuko se niega en un principio, pero el suicidio de su amigo Johnny que viste gabardina a 40 grados, le convence de que tiene que tomar cartas en el asunto, dejando a la familia aparcada de momento, como en las mejores películas ochenteras gringas, y allá va a luchar contra la corrupción que atenaza a Sudáfrica y a sus instituciones, montado en una moto que ríete tú del Halcón Callejero…

        Y hasta aquí os voy a contar de la narrativa, que para eso tenemos activada la opción de un 50% menos en spoilers durante esta temporada, y yo quiero que veáis la película y me comentéis…


        En definitiva: Película un tanto enrevesada, de una hora y cuarenta minutos, que se te puede llegar a hacer larga y pesada por momentos, y en donde las subtramas, que son unas buenas pocas con secundarios bastante planos en su desarrollo, ralentizan y confunden la trama principal de la película, llegándola a frenar en momentos clave. Entre estas subtramas tenemos periodistas borrachos que creen estar persiguiendo a Batman, pasados y recuerdos que vuelven a ayudarte a bostezar, el rollo de la secta pseudo-militar del Amor del Buen Rollo al que pertenece Zuko y del que él es el último tipo que queda vivo, secuestros, el tema de la corrupción del Estado que se resume en puros, huevos fritos y mal gusto… Y me olvido de alguna más, seguro…


      La película tiene bastante acción, pero unos personajes como os comento bastante planos, y unos malos que parecen escapados de un arcade de los noventa. El propio protagonista principal, Zuko, tampoco llega a convencer ni en sus motivaciones, ni en su desarrollo, y es que debe ser que estas tramas las hemos visto ya mil millones de veces y esto ya está más trillado que un campo en Extremadura…

      A pesar de la épica batalla final, que parece la última fase de cualquier versión del Street of Rage, no me ha logrado enganchar del todo y le doy un 4,5 raspado… Ahora, eso sí, me gustaría que la vierais y que me dierais vuestra opinión, a ver si coincidimos… Nos vemos.

viernes, 29 de marzo de 2024

Historias Negras (ECC, 2023) Alfonso Font

 

       Si te interesa el cómic, y quieres adquirirlo, pincha en la imagen superior. Te enviará a un enlace de compra. 

              Hablar de Alfonso Font es hablar de uno de los grandes dibujantes e ilustradores españoles de los últimos tiempos. En el blog le hemos dedicado algunas entradas, no tantas como me hubiera gustado, a este gran autor catalán. Así tenéis las reseñas de “La Flor del Nuevo Mundo”, que junto a Enrique Sánchez Abulí, nos llevaba hasta el S.XVI, acompañando concretamente al extremeño Pedro de Valdivia y a los españoles que se ven atacados y diezmados en su empeño por conquistar lo que hoy es Chile, y que ellos bautizaron como Nueva Extremadura, y donde el propio Valdivia encontraría la muerte en Tucapal… También tenemos comentado, igualmente en el blog, “El As Negro”, un grandísimo recopilatorio de historias cortas, y estas “Historias Negras” que hoy os traigo… De las que ya hice la reseña en el blog en 2017, pero de una edición de Glénat publicada en 2004.


        Hace un año justo, en 2023, la editorial ECC sacaba esta nueva edición, con nueva portada, muy atractiva a mi parecer, muy llamativa, de tapa dura, y en donde en las 96 páginas que conforman el tomo nos vamos a encontrar, en una primera parte, con historias cortas publicadas originalmente en las revistas “Creepy”, “1984” y “Cimoc” a comienzos de los años ochenta, y donde la temática, que puede variar del color al blanco y negro en su estilo, gira en torno a reos que esperan su ejecución, guerras absurdas y crueles, velatorios de los de toda la vida donde la gente saca todo a flote, alienígenas que sufren racismo y xenofobía en su visita al Planeta Tierra… Y todo aderezado con grandes dosis de sarcasmo, humor y evidencias claras y palpables del egoísmo, la violencia y el sinsentido del que muchas veces hace gala el ser humano.


       La característica principal de estas historias es la brevedad, de 2 a 4 páginas como mucho, junto a la mordacidad de la narrativa, que no pasa desapercibida al lector en ningún momento. Son píldoras artísticas que se disfrutan mucho, y que no en pocas ocasiones, pueden arrancarte una sonrisa.

       La segunda parte del tomo gira en torno al arte de Alfonso Font, y aquí toman la iniciativa el dibujante estadounidense Klaus Janson, el dibujante español Sergio Bleda, el fotógrafo y experto en cómics Manuel Quintana, Ervin Rustemagic y Martin Lodewijk.

        En estas páginas, aparte del análisis preciso de cada uno de ellos, encontrarás ilustraciones, viñetas sueltas, alguna historia escueta o a medio narrar, y multitud de bocetos y dibujos del artista, ilustraciones de portada y promocionales, además de fotografías, que hacen que el cómic remate perfectamente en un… Continuará.


     En definitiva: Una edición muy currada, muy trabajada, y que no me ha importado adquirir a pesar de tener la versión de Glénat. Creo que es un artista mayúsculo, Alfonso Font, pura historia viva del cómic en España, y es una pena que no tenga, ni haya leído más de él, más allá de las obras que os he citado y algunas revistas sueltas que conservo de Cimoc de hace más de cuarenta años con cosas de él, y es algo que me gustaría ir solucionando a lo largo de los próximos años…


     Por cierto, siempre me estáis diciendo que os diga precio de los cómics, y a mí la mayoría de las veces se me pasa… Esta edición la podéis encontrar por 19 euros… Y claro que merece la pena, y mucho. Ya me contaréis que os pareció a vosotros.