Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

jueves, 7 de febrero de 2019

Cómo ser un estoico. Utilizar la filosofía antigua para vivir una vida moderna. (Ariel, 2017) Massimo Pigliucci



          Leer “Aprendiendo de los mejores” (2013) de Francisco Alcaide Hernández, me llevó a “Todo tiene dos asas” (2018) de Ronald Pies, y de ahí a diferentes referencias bibliográficas sobre el estoicismo. Filosofía en la cual, cada día, estoy más interesado. Por ello, lo normal es que me hiciera con algún libro o manual sobre el estoicismo, que me aclarara algunas cosas sobre el pensamiento estoico. En un principio pensé en recurrir, directamente, a las fuentes primarias: Sócrates, Zenón, Epicteto, Marco Aurelio…
 

      … Pero, posteriormente, pensé que, lo mejor era buscarle la práctica a la filosofía para mi vida diaria, y que, para los clásicos, siempre tengo o tendré tiempo (ya sé que suena un tanto raro, pero así lo vi en su momento). “Cómo ser un estoico. Utilizar la filosofía antigua para vivir una vida moderna” (Ariel, 2017) del italo-americano Massimo Pigliucci, va por su quinta edición en el día que escribo estas líneas. Me venía como libro recomendado en algunas páginas especializadas, y me pareció un buen ejemplo para comenzar a comprender, y ejercer dentro de mis posibilidades, el estoicismo en una vida del S.XXI.
 

        A Pigliucci lo conocía por haber leído de él algunas entrevistas, en las que niega la existencia del Cambio Climático, o, al menos, que esté producido por el hombre. También tuvo cierto eco en una crítica que hizo al Papa Francisco en la cuestión de dialogar con los No-Creyentes (Pigliucci es ateo), el que el escrito no veía diálogo, sino solo monologo en las palabras del pontífice. Poco más sabía de él.

        Después, me he encontrado que el libro, sin entrar en más polémicas, es justo lo que andaba buscando. El autor se lo toma como un dialogo entre el exesclavo Epicteto, maestro estoico de la antigüedad, y él mismo, haciendo alusiones a ejemplos extrapolables a nuestro día a día, a nuestra vida actual, dividiendo este estoicismo práctico en tres partes, con numerosos ejemplos. Y que resume, perfectamente, en una serie de ideas finales que van desde “examinar nuestras impresiones” a diario, hasta “recordar la fugacidad de las cosas” (memento homo, memento mori) o “hablar poco y bien”, “enfrentarnos a los insultos con humor”, “elegir bien nuestras compañías”, etc.


        No es un libro de auto-ayuda. Es, como dice el propio libro en su portada, usar una filosofía antigua, su ideario, en nuestro pleno siglo XXI. A mí, personalmente, es un libro que me ha gustado mucho y lo recomiendo.

No hay comentarios: