En cuanto vi la
portada de este cómic, supe que tenía que leérmelo. Ronald Reagan fue el primer
presidente de los Estados Unidos que recuerdo, el actor que hacía de vaquero,
el de las Guerras de las Galaxias, el del Rancho californiano, el que era secuestrado
en el juego arcade del 88, “Bad Dudes VS Dragon Ninja”, el que le decía a
Gorbachov que habría que aliarse contra los extraterrestres, y, en definitiva,
“El Imbécil que ganó la Guerra Fría”.
Con un título tan atractivo, y una
portada tan icónica, para mi era imprescindible hacerme con este cómic de tapa
dura y 64 páginas, publicado por Harriet Ediciones el pasado septiembre de 2025,
y que viene de la mano de Jean-Yves Le Naour en cuanto al guion, autor de los
dos cómics “Verdún”, que son muy recomendables y que tenemos comentados por el
blog, y a los lápices, Cédrick Le Bihan, artista al que no conocía hasta la
fecha.
“El Imbécil que ganó la Guerra Fría” es
un cómic que mezcla sabiamente la biografía ochentera de Reagan, con el
contexto histórico (que era de aúpa), a través de un ojo satírico, mordaz, casi
humorístico sino fuera porque lo que narra sucedió realmente, y se han quedado
cortos…
Para que podáis comprender el cómic en
su totalidad, debéis situaros en el contexto histórico por el que nos movemos:
La Guerra Fría dura desde finales de los años cuarenta, los antaño aliados
contra el fascismo y el nazismo, son dos Superpotencias nucleares enfrentadas:
Estados Unidos y la Unión Soviética.
Las tensiones han sido continuas en los
últimos treinta años, pero más en la última década y media, desde la crisis de
los misiles de Cuba del 62, hasta la Guerra de Vietnam y la Invasión soviética
de Afganistán, que, a la postre se acabó convirtiendo el particular “Vietnam
soviético”, gracias en parte, a la ayuda que recibían los afganos por parte de
los gringos.
En
este escenario, Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos desde 1981 hasta
1989, aparece con todos sus defectos, convirtiéndose en una figura polarizadora
dentro de la política exterior mundial.
Ex
actor de Hollywood, narrador de chistes (algunos sin mucho gusto), orador y
defensor de políticas económicas conservadoras, Reagan logró de rebote, y
quizás un tanto casualmente, el final de la Guerra Fría.
Sus
políticas de defensa agresivas con el Proyecto Defensivo de la Guerra de las
Galaxias, su discurso anticomunista y su relación con Mijaíl Gorbachov lo
convirtieron en un símbolo de la victoria occidental, vencedora frente a las
políticas comunistas, que se iban irremediablemente al garete en todos los
planos: Social, económico, político (con liderazgos de viejunos, uno tras
otro…)
En el cómic, ya desde el principio nos
encontramos con un Reagan ranchero, que le costaba memorizar discursos,
chistoso, poco serio y relajado. Un tipo que le caía muy bien al americano
medio, pero que se perdía en la realidad geopolítica que le tocó vivir, y que
muchas veces resolvía los temas, incluso los más espinosos, con la naturalidad
que podría tener un yanqui nacido en un pueblo recóndito. Directo, seguro de sí
mismo, comunicativo, y poco complicado… No sabemos si fue realmente un imbécil
con muchísima suerte, o un estratega que logró disfrazar de vaquero al
mismísimo Gorbachov en unos Estados Unidos que vivieron bajo su Presidencia una
etapa de bienestar para el americano medio, aunque también de tensión.
Desde luego, una vez leído el cómic,
llegas a la conclusión de que todo estuvo en manos de un tipo que rozaba la
idiotez en muchos sentidos, pero que supo jugar muy bien sus cartas contra un
Bloque Soviético que se derrumbaba.
No es un cómic que caiga en la simple
parodia, en la comedia… Tiene momentos surrealistas, pero también viñetas en
las que se masca la tensión de los acontecimientos y lo que se jugaban, no
solamente Estado Unidos y la URSS, sino seguramente todo el planeta con miles
de cabezas nucleares preparadas para salir volando ante cualquier situación no
resuelta.
Es un cómic que a mi me ha dejado
finalmente con muchas preguntas, me ha resuelto otras, y al que yo hubiera
añadido un dossier histórico, pero que sin duda es rabiosamente didáctico, muy
recomendable, y hay que felicitar, y a agradecer, a Harriet Ediciones la
publicación de “El Imbécil que ganó la Guerra Fría”. Imprescindible para los
aficionados a la Historia, pocas veces tenemos el placer de disfrutar de un
cómic dedicado a la Guerra Fría.











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