Última semana de
abril de 2026, y la he pasado viendo una comedia francesa, una serie de ocho
episodios, de media hora de duración (más o menos), que se estrenó el pasado 23
de abril, y que se ha titulado en España como “El Profe”, aunque creo que su título
original en francés sería algo así como “Suspendido”.
Tengo que reconocer ya de antemano, que,
como profesor que soy, en algunas cosas me he visto reflejado. A pesar de que
la comedia es francesa, y que se supone que las sociedades y las situaciones
son distintas… Ha habido escenas entre profesores, y profesores y alumnado, que
me han resultado bastante familiares, salvando las debidas distancias. Y eso me
ha ganado un poco, además de la mezcla que se gasta de redención personal,
episodios no demasiado complicados y giros argumentales graciosos a la par que
imposibles en una historia que me ha parecido ligerita, y sin, aparentemente,
demasiadas pretensiones hasta donde he podido ver. Quizás no sea demasiado
original, pero es bastante fresca dentro de lo que cabe.
Una primera temporada, la de “El Profe”,
que podéis ver en tres o cuatro tardes, y se os va a pasar volando…
¿Qué nos vamos a encontrar en la
historia de “El Profe”? En la narrativa tenemos a Eddy, interpretadopor el
comediante Alexandre Kominek, un pequeño Don Nadie, un estafador de poca monta,
con un pasado traumático respecto a su adolescencia y respecto al papel que
jugaron su madre y el amor de su vida en su… Digamos… Desarrollo. Y, además, con
una inteligencia matemática extraordinaria.
Cuando
la policía finalmente lo atrapa, le ofrece un trato: en vez de prisión, deberá
infiltrarse en un instituto francés haciéndose pasar por profesor de
matemáticas. Su misión secreta consiste en identificar al hijo o hija de un
importante mafioso que la policía francesa quiere apañar.
Lo
que parece un simple trabajo encubierto se convierte pronto en un caos absoluto,
y de esta premisa parten la mayoría de las situaciones, que, yo, personalmente,
he disfrutado y me han hecho soltar alguna carcajada.
Eddy
no sabe enseñar, no entiende la dinámica adolescente, que le queda un poco
lejos, aunque los actores que hacen de adolescentes tengan una media de edad de
veintitantos años, algo típico también de los yanquis.
Y, además, choca y desprecia la burocracia educativa,
que entra bastante en conflicto con su pensamiento.
Tras
algunos encontronazos iniciales, descubre que tiene talento para conectar con
los alumnos, y su papel de profesor de matemáticas pronto comienza a sentarle
bien, por su manera de ser y de explicar.
De
manera paralela, descubre que la directora del Centro es su antigua novia, y
junto a la policía que le tutela el caso, surgen algunos malentendidos amorosos
mientras intenta avanzar en la investigación de quién puede ser el hijo o la
hija del criminal que busca la policía.
Hay
algunos episodios y situaciones que me han parecido completamente delirantes,
como cierta excursión a Normandía, o las personalidades arquetípicas de algunos
de los profesores, la manera de pensar y de actuar que tienen, y como el propio
Eddy se convierte en alguien importante y relevante dentro del Instituto,
llegando a confrontar contra la propia ministra de Educación francesa.
Hay
mucha crítica social al sistema. Una sátira requetebuena hacia todo lo educativo,
y como alguien que no es profesor, conecta con el alumnado y sus problemas.
El
final deja varias cuestiones sin resolver, con un Eddy y su supuesta hija, que
es la hija del criminal que buscaban, huyendo de la policía… Presentando la
antesala de lo que seguramente será el comienzo de una nueva temporada. De
hecho, en algunos mentideros se habla de la nueva temporada para finales de
2026, primer trimestre de 2027, aunque Netflix no ha confirmado nada al
respecto. Solo han dicho que según la aceptación que tenga la serie, obrarán en
consecuencia… Por cierto, tampoco han hecho publico el presupuesto, algo
también habitual en ellos.
En cuanto a curiosidades… Os puedo
contar que, en vez de recurrir a los escenarios
parisinos habituales, que se suelen gastar los franceses, la serie fue rodada
principalmente en el norte de Francia, especialmente en Roubaix y Lille.
Varias escenas interiores se filmaron en una escuela real de Roubaix, mientras
que exteriores urbanos aprovecharon calles y plazas de Lille, incluyendo zonas
históricas como Vieux-Lille y la Place du Théâtre.
Esta
decisión de rodar en un centro real también se nota en las escenas, y aporta una
visualización muy auténtica, muy propia y reconocible.
Otra
curiosidad es que su creador, François Uzan, estuvo vinculado creativamente al
guion y desarrollo de la serie Lupin de Omar Sy, lo que explica ciertas
similitudes entre los protagonistas en el rollo que se gastan de identidades
falsas, los engaños que se montan y el tipo… Digamos, de entretenimiento que se
gastan en la serie.
En definitiva: Esto de tipos que se
hacen pasar como profesores y crean todo tipo de situaciones, no es nuevo… Pero
no está mal, de vez en cuando, darle una vuelta de tuerca al género, como en
este caso de “El Profe”.
Es una serie que mezcla la crítica social educativa, una investigación policiaca, un rollo amoroso por resolver y todo aderezado con una buena pizca de comedia. Tiene buen ritmo, personajes secundarios delirantes… Es ver y disfrutar en un finde o en tres o cuatro días, como te organices, y a otra cosa. De nota de voy a dar un 6.
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