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domingo, 10 de febrero de 2019

Fuego en el cielo (1993)



         “Fuego en el cielo” (1993) tiene sus casi treinta años, pero yo no la había visto hasta ahora. La película se toma muchas licencias sobre el libro en que está basada, de Travis Walton (un leñador cuyo caso es archiconocido). Un tipo, que, junto a otros cuatro testigos, aseguró ver un ovni suspendido en un bosque de Arizona. Los testigos huyeron, menos Travis. La gente del pueblo típico americano de Snowflake estaban divididos entre los que se creían la historia del ovni, y los que creían que todo era un bulo para tapar un caso de asesinato. Los hechos están basados en noviembre de 1975.


         El principio de la película es un tanto misterioso, pero después volvemos en el tiempo para conocer la historia de los personajes, que viven (como digo), en el típico pueblo del medio oeste americano: Sombreros vaqueros, primas buenorras con petos, Desdentado Joe en la puerta de la tasca, población blanca un tanto bruta que no ha visto un libro en su vida, country en la radio…


        Tenemos al grupo de Travis cargándose bosques centenarios, sus movidas entre ellos, la narrativa va del presente al pasado, y viceversa. Y, a continuación, la historia de la abducción por parte de los extraterrestres a Travis, que es un gilipollas, y que se pone debajo del ovni para que se lo lleven. Uno de sus compañeros es Henry Thomas, que protagonizó “ET. El extraterrestre”, que, en cuanto ve aquello, se esconde detrás de los demás actores porque pasa del tema mucho, pero que mucho… Y, que, de hecho, es el que se pone más nervioso del grupo. Otro es el Terminator T-1000, Robert Patrick, metido a cortaleños.

        Después tenemos unos cincuenta minutos de metraje, donde no pasa nada, y el espectador se pregunta si el tema del ovni es real o no, hasta que llega el tema del polígrafo.


         El caso de Travis Walton es muy conocido, como os decía, para los aficionados a este tema. Se ha escrito mucho sobre él, se han hecho muchos programas, e incluso por YouTube podéis encontrar entrevistas que le hicieron al tipo hace cuarenta años (y están subtituladas al castellano). Lo que cuenta la película, de la abducción, no tiene nada que ver con lo que contó, en su momento, Travis Walton, que llegó a decir que había dos clases de seres en aquella nava, llena de salas: Los Grises (de color blanquecino) a los que llegó a golpear, y unos con forma humana. Travis Walton estuvo desaparecido cinco días. Superó las prueba del polígrafo en su momento, y en 1993, volvió a superarla. Hay mucha gente que cree que todo fue un fraude para ganar una pasta y repartírsela, pero lo cierto es que, él siguió trabajando en el aserradero de su pueblo. Ignoro si sigue vivo.


        Es una película entretenida, pero no para tirar cohetes. De hecho, a veces se te hace larga…

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