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martes, 11 de marzo de 2025

Antes era divertido (2023)

 

        “Antes era divertido” es una película de cine independiente, canadiense de 2023, que tengo que reconocer que me ha descolocado un poco, ya que en un principio me ha parecido las típicas películas de cine independiente que me tragaba por un par de euros, o más bien de pesetas, hace treinta años en cines independientes como el COC de Badajoz, al que yo era bastante asiduo.

        La primera parte de su hora y cuarenta minutos de metraje me ha parecido que navegaba por aguas mansas, y no sabía bien adonde nos quería llevar, aunque sus primeros retrocesos y avances en el tiempo narrativo me tenían un poco descolocado, y pasado el ecuador de la película, la vaina va “in crescendo” hasta alcanzar niveles en los que realmente ya me estaba perdiendo, era como una cascada de cosas en la que como espectador, me decía: O no me entero o se me están escapando movidas que no alcanzo a comprender…


        Pero, finalmente, cuando ya ves todo el puzle, y ves que todo encaja, te quedas por un lado tranquilo, porque no has perdido tus capacidades mentales de momento, y por otro lado, un tanto inquieto…

        Efectivamente, la película engaña desde el principio, y desde luego no va de lo que me había creído que iba, sino que hay escondida una historia bastante chunga referida a un abuso, a una “violinización”, que la trama no aborda de frente en ningún momento, hasta que te encuentras con un Juicio en toda la cara y todo se destapa.


Pero antes de llegar ahí, la directora, Ally Pankiw, que también es guionista, y sospecho que se encargó de recoger las tazas de café por el set de rodaje, y que se estrenó con esta película en cines, aunque ya venía de rodar un episodio de la exitosa serie “Black Mirror” hace unos años (concretamente aquel que salía Salma Hayek de protagonista), nos enmascara una narrativa que parece anodina en un principio, pero que su resultado final es desgarrador, y esperanzador a partes iguales, mezclando sabiamente el drama con unos ligeros tintes de humor, al estilo “Club de la Comedia” en versión canadiense.


En la narrativa tenemos a Sam, una joven humorista, que intenta buscarse la vida en lo suyo mientras vive con dos compañeros de piso que le pagan el alquiler debido a sus bajos ingresos, y que ha sido “au pair” en Gran Bretaña.

        Ya desde el principio, vemos que tiene un vinculo especial con una adolescente llamada Brooke, que aparece en los noticieros como escapada de casa o desaparecida.

        La vinculación entre ambas, será el pegamento de toda la trama, aunque aún no lo sepamos.


        Sam es contratada como canguro por Cameron, el padre de Brooke, que tiene un alto tren de vida y cuya mujer se encuentra muy enferma, quedando Brooke sola y bastante rebelde con la vida. La madre de Brooke fallecerá al cabo de poco tiempo, agudizando más la situación de la adolescente, que se ve en unas circunstancias difíciles de salir, con el tonteo de los chicos, el alcohol, las primeras drogas y la falta del padre, mientras que Sam, que en un principio se nos presenta como una chica divertida, extrovertida y muy enfocada en el humor, irá pasando por un proceso de introspección, cerrándose a sus compañeros de piso y amigos, basculando en su relaciones sentimentales y echando a perder parte de su vida, tanto personal como profesional, pero no llegas a sospechar lo perturbador de su situación hasta casi el final de la película.

Desde el principio la veremos con estrés postraumático, aunque como os he comentado, la película engaña, descentra y confunde, con tantas idas y venidas al pasado y al presente, y sabes que algo no encaja del todo en la historia de Sam y Brooke, con la que cada vez se siente más apegada, más que como una canguro, como una amiga o incluso como una hermana mayor, aunque quizás no tanto como una madre, o por lo menos ese sentimiento no me lo ha parecido a mí.


Delante del público es una persona divertida, pero su involución hacia la depresión, es clara según pasa el metraje, de hecho, la película se titula realmente “Antes era divertida, o solía ser divertida”.

Y no es hasta bien pasado el ecuador cuando nos enteramos de que una huida nocturna de la casa de Brooke, que parecía ser una fuga de gas, es en realidad, una “violinización” que sufre Sam por parte de un Cameron bastante pasado de copas, que acabará en juicio, y con una Brooke ya completamente desatada, escapada de casa y metida en rollos chungos, mientras Sam se debate entre el bienestar de la chica y su propio bienestar.


En definitiva: Tengo que reconocer que, durante la primera hora, he pensado: La de películas de este estilo que me veía hace treinta años, y oye… Que ya no me enganchan ni me convencen… Pero por saber hasta donde llegaba, me he quedado a verla y la descolocación ante los hechos y los últimos quince minutos me han hecho reflexionar ante una película que iba a suspender sin parpadear.

La película se merece el cinco, que es la nota que le voy a dar, pero creo que incluso me hubiera atrevido a darle el seis si tuviera media hora menos de metraje, y no tantos flashbacks que marean al más paciente. El final, eso sí, me ha parecido muy pastelero y poco creíble, las dos, Sam y Brooke, rehacen su relación de amistad pura y verdadera, a pesar de que el padre de la nena ha “violinizado” a su cuidadora, y este se traga cinco años en la cárcel… No sé Rick, parece falso. Lo dejo por aquí.

domingo, 9 de marzo de 2025

Creepshow (Moztros, 2025)

 

         ¿Te interesa adquirir el cómic "Creepshow"? Te paso enlace de compra al mejor precio (Amazon España). Pincha en la imagen superior, la de la portada. Te va a gustar. Garantizado.

          Para los que tenemos ya una edad, decir “Creepshow” es recordar un clásico de las películas de terror de los años ochenta, concretamente, del 82, cuando dos grandes genios del terror, como el gran Stephen King y George Andrew Romero (al que, cualquier zombi que se precie, le debe mucho) se unieron para crear una cinta conformada por cinco cuentos de terror (uno de ellos, protagonizado por el propio Stephen King).

        El éxito fue tal, y la recaudación, ya dicho sea de paso, que a los cinco años llegó una segunda parte, con tres historias y no tanto éxito, y entre medias, una serie que se mantuvo en antena cuatro años y que en España conocimos como “Cuentos desde la Oscuridad”, a la que seguiría “Monsters”, serie que apenas duró tres años en pleno proceso de olvido y ostracismo a lo que había sido en Terror en Estados Unidos apenas treinta-veinte años antes, fundamentalmente en el cómic, donde la censura se cebó con autores, viñetas y editoriales, hoy veneradas, pero en su día puestas a los pies de los caballos por una intransigente ley que imperaba en Estados Unidos…


        Ahora, desde hace unos años, tenemos la suerte, de que, como los mejores y más terribles monstruos, el cómic y las series de Terror resucitan con todo su esplendor: Zombis y vampiros vuelven a su feudo, a rescatar a los viejunos que leíamos sus terroríficas historias hace cuarenta años, y ya de paso, pescar en aguas nuevas, en las nuevas generaciones que quizás no han llegado a conocer los horrores de un buen cómic de terror.

        Han vuelto las reediciones de viejos títulos, en formatos integrales, que menos da una piedra, y que ya hemos comentado algunos en el blog y en canal de Youtube, y que yo ando adquiriendo y atesorando, porque son sencillamente eso… Tesoros impresionantes del cómic.


        Un ejemplo de esta resurrección es el cómic “Creepshow”, publicado por la Editorial Moztros. Un cómic que recoge los cinco primeros números de la edición estadounidense, y en cuya portada ya nos muestra a un Tío Creep, que, a la luz de una vela, disfruta apasionado de la lectura de un cómic al amparo de una tumba excavada en la tierra, suertudo él, hoy son todos nichos… Bien podría ser yo dentro de cincuenta años, ahora que me fijo…

                El cómic viene en rústica, lo que yo siempre llamé en mi mente errónea, tapa blanda, con un total de 128 páginas a todo color y nos trae un total de diez historias autoconclusivas, de diferentes dibujantes y guionistas, a los cuales tengo que reconocer que no conozco a todos, no os voy a mentir (conozco a Chris Burnham, que me parece muy bueno, a Francesco Francavilla, y poco más… Casi todos han estado bastante vinculados a DC Comics y por eso me pierdo un poco)


Y que presentan trabajos de todo tipo, tanto en dibujo como en narrativa. Algunos bastante irregulares, y ojo, irregulares no significa malo, si no que hay historias bien creadas y presentadas, interesantes y destacables y otras en las que o falla el dibujo un tanto infantil, o tiene algún bache en el guion, concretamente de continuidad narrativa.

        En su conjunto, teniendo en cuenta las gallinas que entran por las que salen, el tomo gana. Si no fuera así, o no lo creyera, no estaría haciendo esta reseña, creedme, valoro mucho mi tiempo. Estas vainas ocurren en trabajos realizados por varios artistas, siempre, no es por este cómic concreto.

        El prólogo, muy claro y certero, se lo debemos a Miguel Mandacen, que hace una genial introducción y nos pone en el camino de lo que vamos a leer.


        Y las historias se titulan: “Coge Una”, de Chris Burnham, que se hace cargo de guion y dibujo, y al que también debemos la portada junto a Adriano Lucas, y que es una de las historias que más me ha gustado, cruda, gore y directa, aunque con cosas en el tintero que se hubiesen arreglado con dos páginas más.

        “Shingo”, con Paul Dini y Stephen Langford al guion, y John McCrea al dibujo. Esta es una de las historias, que, sin ser de terror, algo de miedo da, mientras mezcla comedia. Familias egoístas, discusiones, cumpleaños con preadolescentes tontos y el primo de Espinete, venido de otro plano astral, para amenizar la fiesta y devorarlos a todos de paso.


“El Árbol de Gorgahmorahh”, a cargo de los Lapham, David y María al guion, y David al dibujo y todo queda en familia. Árboles ancestrales y diabólicos en el patio de tu casa. El caso es que me suena.

“Derechos de autor” de Erica Henderson al dibujo, y Steve Foxe al guion, que parte de una premisa interesante en cuanto a autor y creaciones que cobran vida, pero cuyo dibujo no me convenció.

“Pelo”, de los Francavilla. Francesco al guion y al dibujo, y Marlow Francavilla ayudando en la narrativa. Otro ejemplo de familia organizada.

“El Puente” de Ariela Kristantina en cuanto a guion y Jorge Corona al dibujo.

“Sal, sal de donde estés”, una de las historias que más he disfrutado, una clásica historia de vampiros, que yo me he tomado un poco en plan de que hubiera pasado si “Jóvenes Ocultos” o “Stranger Things”, cambiando demogorgon por vampiros, hubiese acabado mal… Viene con Fran Galán al dibujo y Kyle Starks al guion.


“La Máscara de la Muerte”, con Henry Barajas al guion y un tal Dani al dibujo, que nos recrea una historia de Lucha Libre Mexicana y una máscara con muchas dudas que resolver.

        “Putifoto”, con Marianna Ignazzi al dibujo y Steve Orlando al guion, que te quitará las ganas de usar filtros en tus fotos.

        Y, para finalizar, “Capullo”, que igualmente tiene una premisa interesante, que se podría haber explorado, y explotado, más y mejor. Con guion de Clay McCleod Chapman y la artista Anwita Citriya al dibujo, a la que se notan las tablas de ilustradora.


        El cómic cierra con esta última historia, y sin extras finales de bocetos o de portadas, que suelen ser habituales en este tipo de tomos, pero ojo, que eso no te desanime a leer, y al ser posible adquirir, ya que tiene un precio que me parece ridículo, 19 euros, un cómic que espero que tenga una continuidad en España. Solo me queda agradecer a la editorial Moztros la publicación, la edición y el buen hacer. Relatos de suspense y terror, para todos los públicos. No se puede pedir más. A por ellos, no lo dudes.

sábado, 8 de marzo de 2025

El Teorema de Marguerite (2023)

 

         Con una hora y cincuenta minutos de metraje, y una historia quizás ya vista, pero que no deja de ser interesante, “El Teorema de Marguerite” es una película francesa de 2023, dirigida y co-escrita por Anne Novion, una producción con un presupuesto de dos millones y medio de euros que no consiguió recuperar en la recaudación cinematográfica, y es una verdadera pena, porque la película no está realmente mal, aunque es verdad que con 15-20 minutos menos ganaría un poco más en ritmo, que es una de mis premisas favoritas, y tampoco perdería mucho, quizás, al contrario, ganaría.

        Tiene unas buenas actuaciones, destacando la de su protagonista, Ella Rumpf, a la cual conocemos por la película islandesa “MayDay Club”, que comentamos en su día en el blog y en el canal de Youtube, y que me pareció un truño de considerables dimensiones cinematográficas.


“El Teorema de Marguerite” sabe condimentar, mezclar sabiamente, ciertas dosis de drama con toques de comedia, un par de subtramas que no se pierden y que se resuelven bastante bien, y varios elementos sociales más, aparte de la resolución del dichoso teorema… O más bien, Conjetura.

        La película parte de una narrativa que gira en torno a una joven y brillante estudiante de Matemáticas, Marguerite, que está haciendo el Doctorado referido a una conjetura matemática que parece irresoluble (La Conjetura de Goldbach), bajo la batuta de un viejo Doctor, que también está muy interesado en dicha resolución, y que, a veces, parece pasar de ella y de su trabajo.


        Ya desde los primeros compases, se te vienen películas por el estilo a la cabeza, desde “El Indomable Will Hunting”, de 1997, protagonizada por Matt Damon y Robin Williams, y que fue un verdadero éxito de taquilla, llevándose un par de Oscars de las ocho nominaciones que tuvo, hasta “Una Mente Maravillosa” de Russell Crowe, o porque no, “Rain Man” de Dustin Hoffman y Tom Cruise, cambiando casinos por trasteros chinos donde juegan y apuestan al Mahjong, juego que yo pensaba que era de unir fichas iguales (o por lo menos eso era lo que tenía yo instalado en el móvil), y que resulta ser una especie de dominó a la que nuestra protagonista le saca rédito durante una buena parte de la película, solucionando el posible pensamiento del espectador sobre la situación económica de la chica.

        Marguerite se pasea por la Facultad de Matemáticas, cabizbaja, con sus zapatillas de andar por casa, demostrando ser una genio de los números, una única mujer rodeada de hombres, y una pésima en lo que a habilidades sociales se refiere, algo que se va a ir viendo en la relación que mantiene con su madre, con su compañero de Doctorado, futura pareja, su compañera de piso y las relaciones que mantiene con todas las personas que la rodean.


        Podría decirse que inicia un viaje iniciático, un borrón y cuenta nueva, cuando en la presentación de su tesis, su compañero de Doctorado recién llegado de la Pérfida Albión, le descubre un error que derrumba todo el trabajo de tres años de estudios y preparación.

        Ahí se desmorona, se reinicia como un PC después de haber tenido un corte de luz, tan habituales en la zona de Extremadura donde yo vivo, y al reiniciarse, y ya no segura en su mundo matemático, decide abandonar la que ha sido su vida hasta ahora, teniendo que devolver la beca que disfrutaba y tocar el piso de la calle para buscarse la vida.


        Esta nueva fase nos va a proporcionar un par de chascarrillos típicos/tópicos de una mente analítica en el mundo donde viven el resto de los mortales, algo que series como “The Big Bang Theory” y su exitosa spin-off, “Sheldon”, han sabido desmenuzar muy bien durante la última década y media, para alborozo de todos, yo incluido.

        Salvada pronto de vivir mucho esa situación, gracias a la providencial amistad con una bailarina que la salvará de seguir aguantando trabajos que no entiende, con los que no empatiza o que directamente no le gustan, para el bien de ambas, pronto se aficiona al Mahjong, juego asiático con el que pagará el alquiler del reducido piso donde viven a base de desplumar chinos en cuartuchos de mala muerte.

        Pronto, el gusanillo matemático volverá a hacer su aparición, así como su inusitado interés por los chicos, el sexo y las ganas por resolver la dichosa Conjetura de Goldbach…

 

        En definitiva: Película interesante en su conjunto, aparte de las comentadas interpretaciones, correctas, destacando la de su protagonista, tiene una buena música y no se va demasiado por las ramas hasta quizás su última media hora, donde me he perdido por las fórmulas matemáticos, y donde la evolución de Marguerite parece revertirse momentáneamente después de todo lo avanzado en lo social.

        Quizás no sea original, y te va la ves venir a la milla, pero tiene un final chulo, y creo que se merece un seis de nota. Si la ves, me comentas.

jueves, 6 de marzo de 2025

Oni-Goroshi: Ciudad de los Demonios (2025)

 

       Basada en un manga, creo que ocho tomos, de Masamichi Kawabe, del mismo nombre, nos llega producida por Netflix: “Oni-Goroshi: Ciudad de los Demonios”, película japonesa de 2025, de una hora y cuarenta minutos de intenso metraje, múltiples tramas y subtramas, y una narrativa que está entre la versión japonesa de “El Cuervo” y toda la saga de “John Wick”, que es ideal para pasar una tarde, y prácticamente nada más.

        Lo malo, normalmente, de intentar resumir y convertir en un guion peliculero un manga de varios volúmenes, es que ya sabes que el producto final, posiblemente sea inconsistente y haga aguas por varios sitios. Ese es uno de los principales defectos que nos vamos a encontrar en “Oni-Goroshi”, aunque su fuerte principal sea que vas a ver, y disfrutar, de excelentes escenas de acción, bien coreografiadas, bien estudiadas, donde no faltarán los hectolitros de sangre, algo en lo que los japoneses no suelen escatimar, donde las cuchilladas y movimientos imposibles se conviertan en marca de la casa. La película no tiene mucho sentido, y, de hecho, tiene varios errores de continuidad, pero… ¿A quién le importa?


        Si lo que quieres ver son escenas de acción, mezclado con elementos sobrenaturales, peleas y sed de venganza… “Oni-Goroshi” es tu película.

        En la trama tenemos a un sicario, Shunei Sakata, un tipo casi mítico, que inicia la película cargándose a todo un clan, incluyendo al perro de la casa y prácticamente a todo lo que se mueva.

        Feliz por el trabajo bien hecho, se va a casa, y le dice a la mujer que se retira del trabajo de sicario, que mañana mismo se apunta al Paro y hace un Curso de Formador de Formadores, otro de portugués, y pasado mañana echa currículo en el Corte Inglés.

        Al salir de la ducha, se encuentra que, en el salón de casa, unos individuos con máscaras de demonios japoneses retienen a su mujer y a su hija, una cría pequeña, a las que no dudan en mandar al otro barrio de dos tiros certeros, y otro para él. Aunque el suyo le deja en estado vegetativo durante doce años, y un peinado a lo Bon Jovi Años Ochenta a lo japonés.

 

        Tras esos doce años, su ciudad (Shinjo) ha evolucionado, han instalado el monorraíl, han hecho hoteles, han inaugurado un Carrefour, el equipo local ha subido a Segunda, y ha desaparecido una gran parte de la población en extrañas circunstancias.

        El día que deciden cortarle el pelo a Sakata, los tipos que habían matado a su familia aparecen nuevamente. En primer lugar, un antiguo matón que dejó manco, lo intenta matar, pero estando en estado vegetativo, no se entera de nada. Y lo ingresan por las heridas causadas.


        Y ese mismo día, en segundo lugar, uno de los enmascarados, que resultaba que era un policía, le inyecta en el gotero un suero de algas, que no se nos explica qué ñordas era eso, que hace que Sakata reviva, con unos poderes excepcionales. Te crees que le está intentando envenenar, y lo que consigue es hacerlo super-poderoso. No tiene sentido ninguno.

        Con Sakata fuera del hospital, y todos los recuerdos volviéndole a la cabeza como si reiniciaras un PC después de haberlo tenido apagado durante las vacaciones de verano, la venganza se avecina…


        Una vez infiltrado en el complejo de reciclaje de los Malos, pues los Malos se dedican al reciclaje industrial, como no puede ser de otra forma, un negocio maléfico y diabólico, además de a los polvos de talco y a la trata de mujeres, Sakata se enfrenta a 153 enemigos malvados, incluyendo todo tipo de esbirros con mascarilla (se trata de eliminar a Sakata, no contagiarle la gripe), lerendos y jefes de nivel, como si de un videojuego se tratara, en una de las mejores coreografías de acción que tiene “Oni-Goroshi”, demostrando que nuestro protagonista está cerca de la inmortalidad física, y mental.

        Los Jefes, que usan máscaras tradicionales de ogros y seres de la mitología japonesa, supongo que sintoísta, van cayendo uno tras otro, consumando la venganza de nuestro Sakata, aunque a veces, la narrativa se pierde un poco en subtramas raras, como que su hija, a la que le habían metido un tiro certero, en realidad está viva y es una alumna de Bachillerato, que práctica el tiro con arco tradicional japonés y le gustaría visitar el Carnaval de Badajoz… Bueno, puede que esto último me lo haya inventado, pero la nena vive y con uno de los Malotes como padre.


        Su hija, que no lo reconoce, le mete un flechazo en el pecho de la alegría que le da nada más verlo. Recuperado de dicho flechazo de amor hija-padre, Sakata recupera fuerzas para el asalto final, que no te va a defraudar… Donde los lerendos son de todo tipo y colores, y la música acompaña muy bien a los enfrentamientos, hasta ir llegando al resto de jefes finales y al Final Boss, que es el alcalde, elegido por los vecinos, porque son los vecinos los que eligen al alcalde… El alcalde cree en demonios, y se cree un demonio, es un político que se ha dado cuenta de su naturaleza demoniaca. En esta última parte, conté 211 lerendos muertos en combate singular y sin igual.

        En resumidas cuentas: Película para pasar una tarde y desconectar el cerebelo. Buena acción, buenas coreografías de lucha y música, algunos errores de continuidad, y poco más. La iba a suspender, pero le daremos un 5 de nota. Algún día, me leeré esos ocho tomos, a ver qué tal están.

martes, 4 de marzo de 2025

Bastion 36 (2025)

 

       Si uno oye “Bastion 36”, yo creo que lo primero que se le viene a la cabeza es un grupo ultra de un equipo de fútbol. Algo así como: Ya la han vuelto a liar los de “Bastion 36” en las gradas…

        Pero no, “Bastion 36” es una película francesa de 2025, producida por Netflix, y que viene de la mano de Olivier Marchal en cuanto a dirección, guion y hasta en la recogida de los cafés que se dejaron sueltos en el set.

        Inspirada en una novela de Michel Tourscher, titulada “Flics Requiem”, “Bastion 36” nos trae una producción de dos horas, a la que le sobra perfectamente media hora, y que ya hemos visto muchísimas veces en ocasiones anteriores, por lo que no añade nada nuevo al género que no te hayan contado ya, y que se te va a hacer predecible, y previsible, aunque su final varie súbitamente, en un claro ejemplo de narrativa que no sabe cómo concluir…


        Crees que ya has llegado al final, que vas a ver un breve epilogo de dos minutos y adiós, y no… Se retuerce, se niega a cerrar, y sigue otro rato más para terminar en un final que no convence, y que te dejará con cara de haber visto un tren extremeño funcionando, no sé si me entiendes…

        Protagonizada por Víctor Belmondo, nieto del mismísimo Jean-Paul Belmondo, del cual, hasta la fecha no había visto nada (del nieto, quiero decir), “Bastion 36” nos trae una historia típica y tópica, como os decía anteriormente, ya mil veces vista de policías corruptos.

        En esta ocasión, la película da extrañas vueltas desde el principio para intentar despistar un poco, pero esa barroquización, lo que hace es añadir tramas y subtramas que llegado el momento no aportan nada y hace que pierda ritmo, fluidez, y gane en sopor por su irregularidad, y si acaso una de ellas, cerrar la película con una casualidad, un encuentro fortuito que romperá con la narrativa, porque continuarla, podría haberles llevado una hora y media más, o haber hecho otra película, o que “Bastion 36” se hubiera convertido en una miniserie, y creo que ese no era el objetivo.


        Las actuaciones, poco destacables, tampoco ayudan a que la película despegue del todo, hay elementos en la trama que no te crees, o que te resultan demasiado increíbles o fortuitos, en Badajoz nos conocemos todos, ¿En Paris también?

        Pero centrándonos en la trama, porque yo me pongo a discurrir y me quedo solo… Tenemos a una Brigada policial de élite francesa, la llamada Brigada de Investigación e Intervención Policial (BRI), a la cual vemos en acción al comienzo de la película, cuando un mafioso que se viene de tomar un café cortado, que creo que le ha costado dos euros, les torea por medio barrio de la manera más taurina que os podáis imaginar.

        Nuestro protagonista, Antoine, acaba dicha escena encañonándolo bajo una lluvia de justicia, pero lo deja ir porque hay muchos testigos, y porque no tiene claro porque habría que detenerlo, por lo que ya de entrada, todo lo visto se convierte en una absurdez.

        Antoine, que está enrollado con una compañera de trabajo, tiene un secreto, y es que en su vida privada se cree que es un personaje de “Street Fighter”, y se monta tremendas peleas con tipos random que quieren matar a un policía. Para él dejarlo no es una opción, ya que le encanta que le casquen la cara… Hasta que lo pillan después de perder dos rounds seguidos y acaba trasladado a la Brigada Anticrimen. Ver para creer.


        Al cabo de un año, en solo un día, se cargan a dos antiguos compañeros suyos y un tercero es secuestrado, y al ponerse a investigar, descubre que hay una guerra interna entre policías, donde se mezcla tráfico de drogas, prostitución… Donde no sabes quién es amigo, y donde hasta los Malos de turno están allí un poco como de casualidad, como victimas colaterales de los rollos que se traen los policías franceses entre ellos, aparte de una Directiva policial que está de ñorda hasta las cejas.

        Antoine, entre palizas, traiciones e investigaciones que lleva casi de chiripa, irá desgranando todo el complejo, hasta quedarse prácticamente en un “Yo contra el Barrio”, más solo que la una… Cuando ya ha descubierto todo, y le ofrecen un “Borrón y cuenta nueva”, le da por seguir tirando del hilo, y mientras se iba a destapar a los Jefes, carpeta en mano, un tipo al que había vencido al “Street Fighter” le abre la cabeza a tiros desde una moto. Fin.


        Y claro, tú te quedas con cara de gilipollas, porque Antoine ni había hecho copias de los originales, ni había pensado en la posibilidad de acabar muerto en ningún momento, a pesar del reguero que tenía detrás de fallecidos.

        Y la película acaba con su entierro. Los Malos malísimos libres y a lo suyo, y tú como espectador, entretenido, pero defraudado un poco ante un thriller, que, sabes que, aunque tuviera pocas pretensiones, se lo podría haber currado un poco más, la verdad sea dicha…

        En resumidas cuentas: Película que te puede llegar a entretener sin tirar cohetes. Aun me tienen que explicar como Balística se cree que un tipo se cargue a un compañero y a su mujer, en lo que parece un acto pasional, y que se crean el ángulo de entrada de, al menos, el cuerpo de él. Al menos que en el Cuerpo de Policía sean corruptos todos, hasta los perros de la Brigada Canina… En fin, de nota le doy un 5 raspado porque a pesar de todo me ha entretenido, pero la pienso olvidar en las próximas horas…