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viernes, 13 de septiembre de 2024

Con la Marea (2023)

 

      “Con la Marea”, que en algunos países se ha traducido como “La Niña del Mar”, es una producción canadiense de 2023, que trae curiosamente como tema principal, el de una nena con poderes, que revuelve a una comunidad… Y digo curiosamente, porque hace relativamente poco comentamos por el Canal, y por el Blog, una película belga que compartía la temática de “Niñas Milagro”, titulada “Holly”, o como se la ha llamado en España: “la Chica que sanaba”, aunque en esta ocasión, la producción canadiense arriesga bastante más que la belga, y nos ofrece una nueva visión de como una sociedad se enfrenta a que un nena que vive entre ellos, tenga fabulosos poderes mágicos, obre milagros, y les haga la vida mucho más fácil en todos los sentidos…

        ¿Qué es lo que te vas a encontrar en la narrativa de “Con la Marea”? A un pequeño pueblo pesquero canadiense, radicado en una isla remota que nadie visita, y en la que no hay ni treinta habitantes, llega un día un bote bocabajo que ha traído la última marea.


      Justo debajo del bote, hay un bebé que es rescatado por el alcalde del pueblo, en este proceso se hiere en el abdomen, pero mientras sostiene al bebé en brazos, su herida es curada milagrosamente y desaparece.

       La niña es bautizada como Isla (pronunciado como “Aila”), curiosamente un nombre español, y no sé si esto es así adrede, para remarcar que la acción se desarrolla en una Isla, o que la propia niña podría ser una Isla dentro de aquella Isla.


       El caso es que nadie se hace preguntas sobre su procedencia. Se decide que sea el Alcalde y su señora quienes cuiden de ella, en aquella remota isla donde nunca viene nadie desde el Continente y viven aislados, sin ningún tipo de contacto exterior. Algo visto en cientos de películas. La típica comunidad que haría desaparecer al primer visitante que asomara la cabeza sin pestañear.

       Pasan diez años y nos encontramos conque la nena cura, sana, controla a los animales (por lo menos a las abejas, a las que se carga si suponen un peligro, aunque a ella no la lastimen), multiplica los peces… No sé de qué me suena todo esto, y para ello, la propia comunidad tiene estipulado un régimen de visitas, acudiendo a la nena que todo lo cura, incluso estando dormida.


      De hecho, cuando llega siendo un bebé, su adjudicada abuela, tenía una enfermedad mental y estaba completamente ida, y diez años después la vemos demasiado activa en todos los aspectos posibles.

       El punto de inflexión ocurre cuando no es capaz de resucitar a uno de sus amiguitos, que acostumbrados a que ella los cure, se pasan con cierta experiencia que acaba con uno de ellos fallecido.


        A partir de aquí, la nena parece haber perdido sus poderes, y se inicia una pequeña Guerra Civil en la comunidad, cuyos lideres serán la malévola abuela que aboga por drogar a la nena, dormirla e intentar seguir exprimiéndola, y por otro lado su padre adoptivo, el Alcalde, que cree que deberían dejar que todo siga su curso, y que se plantea en sacar a a Isla de allí debido al tinte que toma el asunto por días…

        Todo estallará cuando lleguen desde el continente dos mujeres: Una policía y una asistenta social, que han recibido una denuncia de malos tratos infantiles, y que creían deshabitada la isla desde hace años…


        En definitiva: Con una hora y cuarenta minutos de metraje, “Con la Marea” se rodó en Terranova y Labrador, resultando tristemente, una película oscura en sus dos primeros tercios de cinta, y digo tristemente, porque cuando hay sol, luz y día, la fotografía es bastante aceptable. A pesar de que parece que el tema principal es la niña y sus milagros, más bien es la propia comunidad en la que vive: Egoísta, codiciosa y resentida en muchos aspectos. Pueblo pequeño, infierno grande, yo lo sé bien.

       De todo el metraje, destaca su último tercio, con el intento de sacar a la nena de la isla, la llegada de las primeras forasteras en al menos una década mínimo, si no más, y como se resuelve la situación, que yo he visto muy metafórica. ¿Le quitamos metraje? Si, al menos quince minutos.

         De nota le pongo un 5,5 y la dejo a vuestra entera elección. Tiene mezcla de muchas historias anteriores, en el rollo de comunidad cerrada me ha recordado a “El Bosque”, y salvando las debidas distancias, a “El Hombre de Mimbre”… De los diez minutos finales podríamos hacer hasta otra reseña, pero no me apetece… La dejo por aquí.

jueves, 12 de septiembre de 2024

Rebel Ridge (2024)

 

       Que una película comience con un tipo en bicicleta, que va escuchando a Iron Maiden, ya es para mi suficiente tarjeta de presentación, y el detalle... La verdad, es que me ha encantado.

        “Rebel Ridge” es una producción estadounidense de 2024, un thriller interesante, que tiene una gran primera hora, con un buen remix de distintos títulos como pueden ser la mítica “Acorralado”, la magnífica “En el Calor de la Noche” del gran Sidney Poitier, donde he visto algunas referencias, o incluso algunas a “Rambo”, en versión afroamericana…

       Terry Richmond va en bicicleta, por el municipio de Shelby Springs, en la bucólica Luisiana, a pagar en efectivo la fianza de su primo, con varios miles de dólares encima… ¿Qué puede salir mal?


       La narrativa de “Rebel Ridge”, efectivamente, bebe de muchas películas clásicas. Es un “Yo contra el Barrio”, la lucha de un hombre común y corriente contra el sistema corrompido, el despertar de un dragón, que quizás hubiera sido mejor dejarlo en Paz. El típico tipo que resulta que no tiene ni una multa de tráfico, pero cuando le tocas la moral, resurge con fuerza en pos de la Justicia, el Honor, y las ganas de darle un toque a la sociedad corrupta en la que vive.

         ¿A qué no es nuevo? Claro que no. Pero no nos cansamos de ver películas como esta. Denuncia social, injusticias, y un héroe anónimo.

         Como os decía anteriormente: Terry Richmond va en bicicleta, por el municipio de Shelby Springs, a pagar en efectivo la fianza de su primo, con varios miles de dólares encima. Un coche de policía surgido de la nada, lo aborda y lo hace caer al suelo. El agente le acusa de no haberse parado cuando así se lo ha solicitado tres kilómetros atrás, y enseguida, con ayuda de otro agente que aparece, comienzan las ilegalidades hacia su persona. Entre otras, quitarle los 36 mil dólares que llevaba encima para pagar la fianza de su primo que está encerrado por un delito menor, pero que se enfrenta aun posible traslado de prisión donde su vida correría peligro.


        Denunciado injustamente, sin blanca y con su primo con un pie en la nueva prisión, comienza la lucha contrarreloj para intentar recuperar lo que es suyo, chocándose frontalmente con la policía del municipio, que está hasta las cejas de corruptelas, al igual que el Juez y prácticamente todo lo que se mueve por el pueblo, salvado a una ayudante en el ayuntamiento, Summers, que tiene un ligero problema de adicción, y retirada la custodia de su hija por ello.

        Aunque parece que puede llegar a un trato con el Jefe de todo el tinglado, un estupendo Don Johnson, que a sus 74 años hace un papelón mayúsculo, pronto todo se tuerce por culpa de la propia policía, que no acepta haber perdido la batalla ante Terry, que resulta ser un experto en Artes Marciales, Ex-Marine y una mente bastante fría a la hora de actuar…


        Con 123 minutos de metraje, un poco más de dos horas, “Rebel Ridge” es un entretenido thriller, que tiene una primera hora muy dinámica, muy rítmica, pero que marca en la muerte del primo de Terry un antes y un después, siendo la segunda parte de la cinta un tanto pesada, oscura y con un final un tanto decepcionante para mí. Por lo que aquí diré una de mis frases más celebradas: Yo le quitaría veinte minutos perfectamente del metraje en esta parte, y te seguiría contando lo mismo.

         La acción, justa pero creíble, se entrelaza muy bien con los diálogos entre unos personajes que se dicen continuamente: “Vamos a hacer las cosas bien”, y hasta que parecen respetarse por momentos, sin llegar realmente a los tiros prácticamente hasta el final, donde está muy bien metida la moral de unos policías frente a otros, que hubiera estado bien verlos realmente enfrentados en el momento crucial.

En definitiva: A todo lo añadido hasta ahora, os comento una anécdota: La película comenzó a rodarse en 2019 con John Boyega como protagonista, pero otros proyectos del actor y el Covid, hicieron que abandonara la película, al igual que su contraparte femenina, por lo que hubo que buscar sustitutos, y la grabación, producción y realización de la misma se alargó a casi tres años y medio entre unas cosas y otras. De nota, le doy un 6 y recomiendo su visionado. Ya me diréis qué os pareció.

sábado, 7 de septiembre de 2024

Eileen (2023)

 

       Basada en un libro que no me he leído, ni me pienso leer, “Eileen” (2023), o como se la ha traducido en España, “Mi nombre era Eileen”, que ya son ganas de complicarse la vida, es una película estadounidense de 2023 que nos trae como protagonistas a Anne Hathaway y a Thomasin McKenzie, en un psico-drama, un thriller carcelario, basado en los Estados Unidos de los años 60…

        ¿Qué tenemos en la narrativa de “Eileen”? Vamos a ir directamente al grano… Estamos en Massachusetts, y es 1964. Eileen (Thomasin McKenzie) es una joven funcionaria de prisiones, bastante insulsa y anodina, que vive con su padre, un antiguo policía alcoholizado, que tiene amenazado a medio vecindario, sobre todo a los luteranos, a los que no puede ni ver en pintura.


         Eileen pasa sus días en un trabajo malpagado, poco gratificante, y fantasea con encuentros chenchuales con compañeros de trabajo, que nunca se hacen realidad, y además tiene otros de otro tipo en los que se carga a su padre o ella misma se quita de en medio con el arma de su viejo.

         Un día, llega a la prisión, o más bien correccional, una nueva psicóloga, Rebecca (Anne Hathaway), una licenciada de Harvard, neoyorkina, sofisticada e interesante… Y claro, su presencia en la triste, monótona y grisácea vida de Eileen es como un antes y un después.


       Pronto las dos congenian, y Eileen comienza a salir con ella, comienza a arreglarse, y esto le traerá encontronazos con su padre, que no ve con buenos ojos los cambios de comportamiento de su hija, y de hecho, él está convencido de que está saliendo con algún chico y que ella no se lo quiere confesar.

        En Nochebuena, Rebecca la invita a ir a su casa, y lo que parece que va a ser una velada entre dos chicas, dos amigas, se va de madre, porque Rebecca le confiesa que esa no es su casa, y que en realidad tiene allí secuestrada a la madre de un joven preso, la señora Polk.


         Hasta aquí la película no me estaba contando realmente nada, o muy poca cosa, y es una hora de metraje, pero en la confesión de Rebecca hay un punto de inflexión en el argumento, y la trama comienza a hacer aguas como un portaviones japonés en la Batalla de Midway. Y debería haber comenzado a sospechar cuando Rebecca le abre la puerta a Eileen para que entre en casa y se la ve peleándose con un supuesto gato, que se ve a la milla que es un peluche de un bazar oriental.

        Rebecca ha ido a sonsacarle información a la Señora Polk, sobre lo ocurrido en su casa, donde supuestamente su malvado hijo asesinó a su padre, un ex-policía, y la propia señora ha acabado secuestrada, atada y golpeada en el sótano de su casa. Rebecca le confiesa a Eileen la situación, que, en un principio quiere huir, pero pronto se ve involucrada, con la pistola de su padre en mano, apuntando a la Señora Polk.


         La pobre mujer acaba confesando que mató hasta Manolete, y aun así accidentalmente Eileen le mete un tiro, y ante los gritos, entre las dos la rematan y deciden echarle la culpa al padre de Eileen, por borracho y capullo. Un plan perfecto.

        Este último tercio de metraje, que por cierto tiene un total de una hora y media, es demasiado forzado en casi todos los aspectos. Yo no lo he visto venir realmente, pero deja en el aire muchos interrogantes al final: ¿La policía se tragó el anzuelo de cargarle el muerto al viejo?, ¿Qué fue de Rebecca?, ¿Sentía Eileen una atracción chenchual por ella y esperaba que la vaina acabara con las dos juntas o pretendía al menos un encuentro?


        Todas esas preguntas quedan sin respuesta mientras comienzan a salir los primeros créditos que recuerdan a aquellos que se usaban en las películas de los setenta y ochenta, y te quedas con cara de bobo.

        En definitiva: A lo dicho, habría que añadir una atmósfera densa, bastante oscura durante casi toda la película, fría y triste, en relación a la época del año en que se desarrolla y a la propia vida de Eileen, a la que le suelta el padre en un momento dado, una frase lapidaria: “Hay gente que solo está para figurar, tú eres una de ellas Eileen”. Buenas interpretaciones, buena fotografía, pero demasiada ida de pinza en su final, un tanto decepcionante, aunque a veces la vida supera a la ficción, de nota no puedo darle más allá de mi 5 reglamentario, como viene siendo habitual en mí. Si la veis, ya me diréis qué os pareció.

viernes, 6 de septiembre de 2024

Holly (2023)


          Con una hora y media de metraje, “Holly”, que suena en inglés como sagrado, aunque se escribe con una L menos, es una producción belga de 2023 que en España hemos traducido y titulado como: “La Chica que sanaba”, así… Tal cual, y es que en esto de poner títulos a las películas somos unos cracks, aun no me explico porque no traducimos “Titanic” como “El barco que se chocó y se hundió por culpa de un cubito de hielo”… Habríamos triunfado a nivel mundial…

        El caso es que “Holly” es una película que me ha resultado curiosa en su planteamiento, pero que no arriesga, y al no arriesgar, me ha hecho mirar el reloj en un par de ocasiones, bostezar y bufar como un gato ante un congénere a las tres de las mañana.


        Me vais a permitir que use el título original durante esta película, porque de verdad que el título en español me parece una horterada, y aparte podríamos decir que no es del todo correcto… ¿Qué nos vamos a encontrar en “Holly”?

         Pues en la narrativa nos encontramos con una chica adolescente, que va al instituto, que sufre acoso, la llaman “Bruja”, y que solo tiene un amigo que arrastra diversos problemas como ella, incluyendo a una madre que lleva años sin levantarse del sofá y ya se ha mimetizado con el mismo.


        Un día, tras recibir el pertinente acoso por parte de sus alegres compañeros de clase, presiente que al día siguiente va a suceder algo malo en el instituto, no sabe bien qué es, pero tiene muy claro que debe quedarse en casa Si o Si.

        Ella misma es testigo de una enorme humareda que presagia el desastre en el instituto, donde han fallecido por causa de un incendio algunos de los alumnos del Centro, entre los que se encontraba algún acosador también, aunque esto no es difícil, porque prácticamente la maltrataba todo el instituto.


        Nueve meses después, es invitada por Anna, una profesora que busca desesperadamente quedarse embarazada, a que les acompañe a una convivencia de amigos y familiares de aquellos chicos fallecidos en el incendio, como parte de un grupo de voluntarios, junto a otros chicos.

        En esa misma convivencia, Holly se muestra dispuesta a escuchar, repartir abrazos y dar la mano a estos familiares, que, tras estar con ella, sufren una especie de catarsis, de Paz Interior, que les hace irse de la excursión y de la jornada de convivencia a sus casas plenamente reconfortados.


          Anna pronto se da cuenta que Holly tiene un don, pero no sabe bien como reaccionar a ello, y solo la observa de cerca. Holly sigue a partir de este hecho, repartiendo abrazos, hablando con gente que tiene problemas, o que ha perdido a algún ser querido, y más pronto que tarde, la gente que se siente bien y reconfortada con ella, la premia y la recompensa con dinero y otros menesteres que Holly no rechaza.

          Con los días, cada vez más personas recurren a ella, y la situación comienza a agobiarla, aunque tampoco sabe como salir de ese bucle que se está creando. Aquí la película falla, porque nos presenta a la chica, la situación, seguimos la narrativa, el supuesto nudo es un atar de cordones de zapatillas, y el desenlace que es el final cierra con una oportunidad perdida, y con un: “¡¡Venga yaaa!!”, que es lo que he soltado porque cierra bastante mal este drama adolescente con tintes de santidad, o de sobrenaturalidad, que quizás podría haberse exprimido más o de otra manera.


          En definitiva: “Holly”, o “la Chica que sanaba”, tiene una excelente interpretación de su actriz principal, una Cathalina Geeraerts que hace muy creíble el papel, pero poco más me ha convencido de esta producción belga. Toca varios palos, como el acoso escolar, las relaciones interpersonales, la soledad, la necesidad de llenar vacíos ante la marcha de seres queridos, la creencia en la esperanza y los milagros ante determinadas situaciones, pero son solo breves toques, y como os decía al principio, no arriesga, y quien no arriesga, simplemente no gana.

         Creo que le sobra metraje, unos quince minutos largos de esa hora y media, y te va a contar exactamente lo mismo. De nota le pongo un 5 ajustado, y dando muchas gracias. Buena idea, bien planteada, pero hasta ahí. Echadle un vistazo y ya me diréis.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Kinds of Kindness (2024)


 

       Con un metraje de dos horas y cuarenta minutos, y con mucha tela que cortar de por medio, he tardado dos días, dos tardes, en ver la película irlandesa “Kinds of Kindness”, que en España no hemos traducido, y hemos mantenido en su título original, y ya es raro, porque solemos ser dados a las traducciones, y esta hubiera tenido un título tan sencillo como “Tipos de Bondad”.

        “Kinds of Kindness” nos presenta durante todo su recorrido tres relatos, tres historias, tres películas en una, a cual más surrealista, ida de pinza u onírica, según te pille el día, protagonizadas las tres por un cuarteto de lujo, que han debido tomarse este metraje, supongo, como un ensayo teatral, y como una especie de superación en plan “Yo puedo hacer esta ñorda, claro que puedo, carajo”.


        Nuestros héroes son: El primo perdido de Matt Damon, Jesse Plemons. Emma Stone, Willem Dafoe, Margaret Qualley, y entre los secundarios reseñables: Hong Chau y Mamoudou Athie.

         “Kinds of Kindness” es lo que llamamos “Cine de Autor”, y como suele suceder con este tipo de cine, y con el Independiente ocurre algo parecido, es que o lo enganchas tempranamente y te lleva en volandas o te pones a buscarle un sentido y no lo encuentras, y si la ves en pantalla grande, te sientes tan estafado, que cuando sales, te llevas un toallero o la tapa de un WC del Cine, para compensar las perdidas económicas, o el dolor de cabeza…


         Como os decía, la película está conformada por tres relatos. Las tres tienen en común a R.M.F, un tipo gordete, calvete, que no dice ni pio en toda la película, pero que es el hilo conductor de las tres narrativas., junto a un piano que es aporreado a ratos por las patas de una zarigüeya, y a ratos por alguien que ha equivocado las infusiones de estramonio con las de manzanilla.

        La primera historia, que es la que más me ha gustado de las tres, y lo de gustado ponerlo entre comillas, se titula “La Muerte de RMF”: en esta historia, un bigotudo Plemons estrella su coche contra el pobre RMF para hacerle la pelota a su jefe, Willem Dafoe, con el que mantiene relaciones chenchuales esporádicas, mientras Dafoe le da medicamentos a la mujer de Plemons para que no tenga hijos. Plemons es obligado por Dafoe a tener accidentes porque su obsesión es cargarse a alguien, y eso los pone a todos chenchualmente muy nerviosos, y excitados, como en la película del 96, “Crash”, pero como Plemons falla en sus intentos, le viene de todo encima hasta que lo logra… Surrealismo puro, ida de pinza brutal, diálogos escritos por un mono puesto de anfetas hasta el culo.


         En la segunda historia, “RMF está volando”, Plemons es un policía al que mentalmente le supera una cabra en bicicleta. Su mujer, que había desaparecido en un naufragio, vuelve muy cambiada y él sospecha que no es ella, por su manera de hablar, comportarse y porque está más salida que el pico de una mesa.

        Para comer, ella se corta un dedo y se lo da de comer. Y fallece cuando le pide que le cocine su hígado, algo a lo que ella accede, y se hace un harakiri antológico para sacarse el órgano, pero la crack no había medido que si te sacas tu propio hígado sin anestesia, es posible que te quedes en el sitio, algo que le ocurre mientras que Plemons recibe a su verdadera mujer que ha llegado a la puerta sin dar mayores explicaciones. Aquí el director, nos mete algo de escenas chenchuales, que junto al gore y la violencia, conforman un relato que te deja con el culo torcido y diciendo: ¿Qué carajo acabó de ver? Mención especial para un gato negro, que es lo único auténtico e interesante que vas a ver.

          Aquí corté, me fui a comprar orfidal a granel, y dejé la tercera historia para el día siguiente, titulada: “RMF come un sandwich”.


           En esta historia, Plemons tiene menos protagonismo, y va como disfrazado de alguien que no terminó la EGB ni a tiros. Emma Stone y Plemons buscan a una persona que sea capaz de resucitar a los muertos. Pertenecen a una secta dirigida por Willem Dafoe que se trinca todo lo que se mueve, vive a tutti plein y castiga al personal paseándose con un bañador naranja que debería ser delito federal. De manera muy parecida a la primera historia, el personaje de Stone pierde el favor del Amado Líder, y ve necesario encontrar a esa persona que busca la secta desesperadamente, encontrándola en una clínica veterinaria, siendo testigo de como resucita a RMF que estaba muerto.

Entonces, la droga, la secuestra y cuando la lleva camino de la Secta, tiene un accidente y la veterinaria rompe la luna del coche muriendo en el acto. Reconozco que aquí me desternillé de risa, junto a una escena donde la veterinaria, Margaret Qualley, se tira a una piscina vacía para demostrar sus diabólicos poderes de resurrección.

          En los créditos finales, vemos a RMF manchándose la camisa con Ketchup mientras se come un perrito, no un sándwich.


           En definitiva: Película para los muy cafeteros, entre los que no me encuentro actualmente. Hace 35 años hubiera flipado con esta película, pero hoy por hoy la veo tremendamente absurda, larga y un tanto bodrio. Técnicamente abusa del picado bajo, pareciendo que está rodada por un cámara de rodillas o directamente sentado en el suelo. Tiene un par de puntos, que, de absurdos, me han hecho soltar una carcajada. De nota le doy un 4, y la dejo a vuestra entera elección, puedo entender que esta película pueda gustar a cierto publico, pero conmigo no ha funcionado… La dejo por aquí.