Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado.
Maullando desde 2008...
Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
Uno de los cómics con más
acción de los publicados en la colección “Saint Seiya” (Planeta Cómic, 2019) de
Masami Kurumada (guion y dibujo). El cómic tiene en sus páginas iniciales la
portada a todo color original de cuando se publicó en los años ochenta,
posteriormente, un mapa, igualmente a color, del Hades, con cada una de sus
partes, ubicaciones y explicaciones, muy detallado.
En la narrativa, nos
encontramos a los Caballeros de Bronce llegando al Hades. El cómic se centra
más en Seiya y Shun y sus primeros problemas con espectros como Caronte, entre
otros. Al igual que en el tomo anterior, abundan las viñetas grandes, lo cual
es de agradecer.
En las páginas finales, por
otro lado, como viendo siendo habitual, tenemos un esquema de las armaduras (en
esta ocasión, las del Cisne y Dragón) y una colección de ilustraciones que
cierran el tomo. Muy recomendable, de los mejores de toda la colección.
“Sobre la Libertad. El Manga”
(La Otra h, 2016) es un pequeño cómic, un manga, basado en las obras y
pensamientos filosóficos del inglés John Stuart Mill (escritor, político,
filósofo…) que, hijo del S.XIX, defendió posiciones como la Libertad del
Individuo, la Igualdad entre hombres y mujeres y el ateísmo.
El cómic, que se inicia con
una presentación de los principales personajes que nos vamos a encontrar, se
divide en dos partes. En la primera, nos encontramos la defensa de un joven
abogado a un ateo, que no puede “jurar” en un juicio (cosas del S.XIX). En la
segunda parte, un diputado del Parlamento británico defiende la Ley de
Educación en un país con un alto índice de analfabetismo, frente a la incomprensión
de gran parte de la sociedad y personas que lo rodean.
El propio John Stuart Mill es
un personaje recurrente que aparece explicándonos sus bases y principios de
pensamiento, y en las páginas finales hay una pequeña biografía sobre él mismo.
Es un cómic didáctico, ameno y
entretenido a rabiar. De esos que te invitan a querer saber más. Muy
recomendable.
“La Tierra y la Sangre”
(Netflix, 2020) es una película francesa, de esas que pasan sin pena ni gloria,
y que has visto mil quinientas veces en diversas cintas, sobre todo estadounidenses,
de “Yo contra Todos”, donde no hay reglas más allá de cargarte al que tienes
enfrente…
En la narrativa, tenemos a
Said, un tipo que vive y trabaja con su hija en un viejo aserradero de la
región de Las Ardenas. Ayuda a antiguos presidiarios y chavales conflictivos
dándoles trabajo. Un día, uno de ellos se presenta con un alijo de cocaína robada,
y sus dueños, armados, también ya de paso.
Entonces, el aserradero se
convierte en un infierno donde hay que sobrevivir, o morir en el intento…
La verdad es que la primera
media hora no sucede absolutamente nada interesante, y los tiros y la acción
vienen a partir de ahí. Lo bueno que tiene la película es que dura una hora y
veinte minutos. Lo malo, y comprensible, que la vas a olvidar en cinco minutos.
Ideal para pasar una tarde
entretenida, afortunadamente no tiene grandes pretensiones, y eso es de
agradecer…
“Ruido” (Netflix, 2022) es una
película que no esperaba encontrarme en la plataforma Netflix, y la verdad es
que me ha sorprendido por su mensaje social, lejos de lo que habitualmente
suelo consumir por aquellos lares.
La película, con tintes de
documental y basada en miles de casos reales, gira en torno a la historia de
Julia, una madre que busca desesperadamente a su hija Ger (Gertrudis), que
desapareció una noche de fiesta en una discoteca.
Su búsqueda infructuosa, se
choca frontalmente contra la corruptela policial y gubernamental, y se ve
pronto en paralelo a otras muchas madres, hermanas, amigos… De cerca de noventa
mil desaparecidos en la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico que
campan a sus anchas y hacen desaparecer a miles de mexicanos al año, sin que se
vuelva a saber de ellos, y entre estos, muchos periodistas quitados de en medio
o eliminados por preguntar demasiado… Algo que, además, se ve muy bien reflejado
en la historia.
La cinta dura una hora y
cuarenta y cinco minutos, y es desgarradora en muchos sentidos. La lucha
continua y diaria de personas por encontrar una mínima pista de sus seres
queridos llega, y llega fuerte. Cine Social del que no estamos acostumbrados a
ver por Netflix, pero necesario, al fin y al cabo, de los que te dan una
bofetada de realidad… Recomendable.
P.D: El final, sin comerlo ni beberlo, me pareció un alegato a favor de un cambio de sociedad, pero hacia una sociedad de corte comunista, por lo del saludo del puño cerrado... Como si el Comunismo no supiera de hacer desaparecer gente... Cuidado con estos mensajes, se puede pasar de "Guatemala a Guatepeor", como decimos por aquí.
Tercer tomo de “Los Asesinatos
de la Mansión Decagonal” (Penguin Random House, 2022) de Yukito Ayatsuji
(guion) e Hiro Kiyohara (dibujo) que nos lleva hasta la misteriosa Mansión
Decagonal, donde un tiempo atrás, Seiji Nakamura, un arquitecto con fama de excéntrico,
construyó dicha mansión en la pequeña y casi inaccesible isla de Tsunojima,
donde murió en un crimen sin resolver…
Intrigados por el misterio de
dicho crimen, o tal vez suicidio, siete estudiantes universitarios,
pertenecientes al llamado Club de Misterio, deciden pasar allí una semana… Y la
historia se repite, una vez más, en la Mansión sangrienta y misteriosa…
Es uno de los mangas de
detectives y misterio más interesantes de los que se vienen publicando desde
2022, engancha desde el principio y te garantiza una buena dosis de misterio en
su trama. Muy recomendable.
La segunda temporada de “Vikingos
Valhalla” (Netflix, 2023) ha sido una de las novedades con las que la
plataforma nos ha dado la Bienvenida este año. Si en la Primera
Temporada, salvaba la ambientación, en esta ocasión creo que ni eso se
salva. Y lejos de hacer un análisis tan exhaustivo como en aquella ocasión,
ahora huiré de ello para centrarme en los “puntos más gordos” a destacar
(negativamente) de esta temporada, en la que creo que es difícil salvar algo…
Se supone que estamos en la
Noruega del S.XI. Un bonito lugar donde nunca llueve ni nieva, todo es sol,
multiculturalidad de razas (donde puedes ver africanos, asiáticos, escandinavos…Así
como del planeta Klingon y otros sistemas solares lejanos) viviendo en paz y armonía,
a través del comercio, y con vestidos de alegres colores. Libros de Historia a
la pira, total, para lo que sirven… A Netflix estos detalles le dan lo mismo.
Chupito de aceite de oliva, con azúcar, que está bien caro, y p´lante.
Los malvados cristianos
acorralan a los pocos vikingos paganos que quedan, gente de paz y amantes de la
naturaleza y de las viejas costumbres y tradiciones (como los sacrificios
humanos, sin ir muy lejos), que tienen que huir a la idílica Jomsborg, un
último refugio para dichos vikingos que solo quieren vivir en armonía con el
resto de los seres vivos. Aunque la verdad sea dicha: Se montan unas guerras
civiles de la leche a cada rato.
La narrativa se desarrolla en
tres escenarios distintos:
-Londres: Es la trama más aburrida de
todas, donde vemos los tejemanejes de palacio, con la reina a la cabeza, con
intentos de asesinato y rollos macabeos que aburren hasta a las moscas.
-Jomsborg: Con la lucha entre Freydis, una
guerrera embarazada metida a última sacerdotisa pagana, que hace frente a la
amenaza cristiana representada por Olaf y sus cuatro barcos de mieeeerda, y a
los propios vikingos paganos del lugar que no aceptan a algunos refugiados del
Norte.
-Rusia: La más interesante de las tramas, protagonizada
por Harald de Noruega y el groenlandés Leif Eriksson. Donde aparece Novgorod y
sus fumaderos de opio, y se habla de Constantinopla, el comercio, la
esclavitud, la cristianización de aquellos lugares y donde encontramos algo de
acción… Por lo menos mucho más que respecto al resto de escenarios y narrativas,
aunque sin llegar a tirar cohetes, ni ponerse estupendos, que las luchas y
batallas son entre grupos de veinte o treinta…
Los ocho episodios de la Segunda Temporada
son, en general, bastante aburridos. Hay pocas escenas de acción, y aquellas
grandes batallas y coreografías de la serie “Vikingos” (2013) ni están ni se le
esperan. La dejo a vuestra elección, pero en mi opinión, defrauda, y no poco, y
más después del trepidante último episodio de la Primera Temporada, que más o
menos, cerró con una buena trifulca, pero aquí vamos de mal en peor…
“Perro Perdido” (Netflix,
2023) nos trae una historia basada en hechos reales (acontecidos en 1998),
contados en un libro que ya salió hace veinte años, y que viene bajo la fórmula
que siempre funciona de “perro y familia” …
En la narrativa, un chico (Fiedling
Marshall) de clase alta ha terminado sus estudios universitarios y no sabe bien
que hacer a partir de ese punto. Casi de casualidad, le llega un perro a su
vida, Gonker, que, de ser un auténtico trasto, pasa a ser un miembro más de la
familia.
Un buen día, el perro en plena
excursión se pierde, y la familia iniciará una búsqueda que movilizará a medio
Estado, ya que el perro sufre una enfermedad que precisa medicación y hay que administrársela
antes de que sea demasiado tarde, a la par que el propio chico sufre una
enfermedad del sistema digestivo que puede acabar con él y que lleva en secreto
hasta encontrar a su perro…
“Perro perdido” es la típica
película que te puedes encontrar en la sobremesa de Antena 3. Drama y algo de
humor, música imperceptible, grandes exteriores y una buena fotografía, cierran
una película familiar que tampoco hubiera sido raro verla en el cine.
Rob Lowe, que hace de padre, y
además es Productor Ejecutivo, es la cara más conocida de la cinta de hora y
media. No os diré que le sobra tiempo, pero es muy típica y tópica y en mi
opinión tiene el aprobado justito. Entretenida, pero sin llegar a “tirar
cobetes”.
P.D. Los créditos finales son
revelarán a más de un a veintena de actores, productores y personas
relacionadas con la película en compañía de sus perros. Gonker vivió tres años
más, alcanzando los once años de edad cuando falleció. Fiedling se estableció
en Chile, donde se casó y es padre de dos niños. Actualmente, tiene perro.