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lunes, 8 de mayo de 2017

"Yo, Daniel Blake" (2016) Ken Loach


        Viendo “Yo, Daniel Blake” (2016) de Ken Loach, he entendido porque muchos británicos admiran, y acuden, a la Seguridad Social española, pero también que en todos sitios cuecen habas: Sistemas inútiles, políticos y funcionarios que no trabajan para el pueblo.


        Daniel Blake es un carpintero inglés de 59 años. Ha sufrido un infarto. Su médico le ha prohibido trabajar, pero la “burrocracia” administrativa le pide que vuelva a trabajar, lo ven apto para volver a la vida laboral. Hasta aquí, te das cuenta de lo mal que esta el sistema, ya no en Gran Bretaña, sino igualmente en España, y sospecho que en más países de alrededor.


        En la Oficina de Empleo, que me recuerda también mucho, igualmente, a las españolas, conoce a Katie, una madre soltera con dos niños (Daisy y Dylan), que sufre las vicisitudes del sistema, como Daniel. A Katie y a los niños les echaron de su casa con goteras, hace un par de años, y desde entonces van dando bandazos.  Daniel pronto siente empatía por ellos y comienza una relación de amistad entre personas que se encuentran en una etapa de sus vidas, ciertamente peliaguda.


        Ken Loach se caracteriza, entre otras cosas, por hacer un cine social que no suele dejar indiferente. “Yo, Daniel Blake” (2016) es una de esas películas que te hacen ver, aquí o en Gran Bretaña, que el Sistema está mal, deshumanizado en muchos casos, frío y robotizado hasta casos extremos. La burocracia se carga a las personas, sus anhelos y esperanzas. Tiene un saco de premios internacionales, y la verdad sea dicha, no me extraña. Para mí, una película de Cine Social francamente recomendable.



        P.D: Tiene un par de escenas que me han recordado a la española “Techo y comida”.

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