Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter

domingo, 11 de agosto de 2024

Lisa Frankenstein (2024)

 

      En 1989, fecha en la que se basa la película estadounidense de 2024, “Lisa Frankenstein”, Alaska y Dinarama lo petaron con una canción de su cuarto álbum, titulada “Mi novio es un zombi”. Yo recuerdo siempre esa canción con Alaska acompañada de un tipo disfrazado de “Freddy Kruger, que no era la idea precisamente de lo que creía un zombi.

       Los Ochenta fue una década llena de terror clásico, quizás la última, porque los noventa ya se dedicaron a otros temas… Pero tenías cómics de terror clásico que venían publicándose desde los setenta o incluso alguno antes, películas de resucitar muertos, de monstruos directamente, Michael Jackson bailando con zombies, “The Cure” y sus telarañas…

     

        “Lisa Frankenstein” ha sabido rescatar muy bien aquel ambiente de mods, góticos, laca y vestidos negros, y por supuesto, el interés por los zombies…

        Dirigida por Zelda Williams, hija del mítico y tristemente desaparecido Robin Williams, “Lisa Frankenstein” viene con guion de la bloguera y guionista “Diablo Cody”, que en 2008 ya ganó un Óscar por la película “Juno”, al Mejor Guion Original, por lo que de entrada puede parecerte lo suficiente para decir que la película vendrá con tablas.


       Pero, tal vez sea por la inexperiencia en dirección de Zelda, a la que aun le falta por pillar algunos trenes, que espero no sean extremeños o la chica nunca llegará, o porque directamente el guion ha fallado más que la escopeta de una feria… “Lisa Frankenstein” nos promete un romance fantástico, con toques de comedia, Terror, quizás Ciencia Ficción… Y se queda por el camino, aunque en algunos de sus aspectos, todo hay que decirlo, logra destacar.

         En la narrativa: Lisa es una chica a la que un tipo se quitó de encima a su madre en un asalto a su casa, hecho que parece que podría añadir algo de misterio o una subtrama, pero que queda como algo casi anecdótico en la película. El padre se volvió a casar con una enfermera más tiesa que un palo, que no traga a Lisa, y que a la vez tiene una hija que parece llevarse bien con Lisa, a pesar de ser cuerdas completamente diferentes en casi todo.


       Lisa no sabe maquillarse, no sabe peinarse, pasa desapercibida para los chicos y le gusta visitar una tumba victoriana del S.XIX, donde hay enterrado un apuesto joven, o eso parece por el busto que lo representa, y fantasea con sus poemas y sus historias.

       Una noche de tormenta, y tras desear estar con aquel joven, este resucita aunque con algunas partes menos: Oreja, mano, entrepierna, cuerdas vocales… Y Lisa iniciará una serie de cirugías a todo lo que se mueve a su alrededor, con ayuda también de “La Criatura”, para conseguir las partes que le faltan a su resucitado pretendiente…


       En definitiva: La película hace muchas referencias a la época, que me han gustado mucho, al cine de terror y al mudo a través de los posters que Lisa cuelga en su habitación, a las camisetas, y guiños al cine de Tim Burton. He echado de menos algo de las tribus urbanas de la época, más allá de las referencias góticas. Los créditos iniciales te cuentan la historia del chico victoriano, muy a lo Edgar Allan Poe, por lo que deberás estar muy atento, porque será la única referencia a su vida que se hace a lo largo de la película. “Lisa Frankenstein” tiene algo que engancha, pero tras su hora y media de metraje y un final que no me ha gustado, he llegado a la conclusión de que se pierde por el camino, en su desarrollo, y que, finalmente, no me ha llegado a convencer del todo… Quizás porque acepto que un rayo resucite a un zombi, pero no que este conduzca un Mercedes, no sé.

         De nota le doy un 4,5. Es un querer y no poder, no llegar, y es una lástima, porque estoy convencido de que esta película la hubiera alquilado en el 89, pero a pesar de todo lo bueno que le he visto, no me convenció al 100%.

sábado, 10 de agosto de 2024

Daddio (2023)


       ¿Cuánto tarda un taxi en ir desde el aeropuerto JFK hasta Manhattan? Yo no lo sabía hasta que he visto la película estadounidense de 2023, “Daddio”, con Dakota Johnson y Sean Penn como únicos protagonistas. Girle y Clark.

        Se tarda una hora y treinta minutos, al menos que el taxista, Sean Penn, te haya engañado y te haya dado un rodeo por Wisconsin por hacer algo más de tiempo. “Daddio” es una “Road Movie” urbana, nocturna y neoyorquina, en la que los dos protagonistas hablan de cosas importantes, anécdotas, pensamientos filosóficos…


       En poco más de una hora y media, dos personas pueden llegar a hablar de muchas cosas. Más si como los dos personajes de esta película, conectan desde el primer minuto, y ya desde el principio te hablan de la Sal como producto de lujo en la antigüedad, la lluvia ácida, la desaparición e los taxis amarillos, la deshumanización, la familia, la ciudad, las relaciones y el matrimonio

       Sean Penn hace del típico taxista que psicoanaliza a su viajera, ha vivido mucho, conoce a las personas, conoce la ciudad, y hace muchísimas preguntas en un taxi que va a cuarenta por hora por la ciudad, que se mete en atascos de tráfico de media hora mientras ambos se abren mutuamente, como si se conocieran prácticamente de toda la vida, yendo en sus conversaciones al drama, al humor, al tonteo… Se desmenuzan hasta los extremos.


       Un ejercicio teatral (de hecho, el guion fue concebido como obra de teatro, hasta donde sé), cuyo escenario no va mas allá del simple taxi, que se transforma en un pequeño universo y cuya única conexión con el exterior es el móvil de ella, donde L, un misterioso hombre casado que tiene una relación con ella, no para de pedirle fotos explícitas, de mandarlas él, creando los momentos de tensión de la película porque a pesar de que en una de las conversaciones ella habla bastante de la misteriosa relación que tiene con ese hombre, no nos deja claro todo, aunque si mucho.

        En definitiva: Película que te puede resultar tediosa si los temas tratados no te convencen, o no te sientes identificados con ellos. La escena del atasco, donde no hay ruidos exteriores, me ha parecido casi una abducción, si no fuera por el momento en que Clark sale del coche a echar una meada en alguna parte, y Girlie se pierde en sus pensamientos. El final es de los ponerte a llorar como una magdalena, después de esa hora y media tan intensa en la que se han hablado tantas y tantas cosas, y ya parecen amigos de toda la vida.


        Los dos demuestran tablas en interpretación, eso es indiscutible, Sean Penn lo hace con tal naturalidad que podría pasar como un taxista neoyorquino de toda la vida. En mi opinión, con media hora menos te contaría lo mismo. Mi nota, sin embargo, no puede ir más allá del 5 por ese excesivo metraje, y porque al final, es muy fácil que termines olvidándola más allá de ese gran trabajo interpretativo realizado.

         No es el tipo de cine que defienda actualmente, aunque sé que hace unos años me hubiera entusiasmado y le hubiera puesto más nota sin dudarlo.

        Después de ver la película... Me pregunto por qué en los taxis en los que yo me monto solo ponen Tablero Deportivo en la radio y el taxista comenta que mal va el Badajoz durante esta temporada… En fin, lo dejo por aquí.

viernes, 9 de agosto de 2024

La Bestia (2023)

 

       Basada en un texto del estadounidense Henry James, muy conocido en su casa a la hora de comer, y que realizó posiblemente tras echar unas hojas de estramonio seco al té, “La Bestia“ es una película que ciertos críticos profesionales que escucho a las dos y media de la mañana, insomnio mediante, recomendaban hace unos días con vehemencia y solemnidad… Así que me he decidido verla.

       Después de dos horas y veinte minutos de metraje, que dura la coproducción franco-canadiense de 2023, “La Bestia”, me he dicho… ¿Qué carajo he visto?… Me ha subido la tensión ocular, la presbicia, la miopía, el astigmatismo, los niveles de glucosa en sangre y me ha salido un tic en el parpado izquierdo.


        Y es que “La Bestia” es una película que estoy seguro que mi Yo Metafísico de hace 40 años hubiera disfrutado mucho, y hubiera salido del cine ajustándome la bufanda, con los ojos medio cerrados, y diciendo: Claro, claro, es que es filosofía cinematográfica pura, es pura dinamita esta película…

          Pero, Mi Yo Práctico actual dice: Ya no tengo el Cuerpo ni la Mente para estas puestas hasta arriba de estramonio en vena… Va a ser que no, por mucha crítica positiva que tenga de profesionales, nominaciones y pasos por prestigiosos certámenes cinematográficos…


       Comienza la película y vemos al director de la película dándole instrucciones a la actriz principal, Léa Seydoux, con un croma verde invadiendo todo el espacio, algo que también veremos al final de la película.

         Posteriormente, nos vemos en una fiesta en 1910. Gabrielle, pianista, casada, tontea con Louis hablando de viajes pasados en Nápoles, del olor de las nubes y de movidas que al espectador no le parece que tengan mucho sentido, más allá de la seriedad y solemnidad con la que son dichas.

       Entonces nos enteramos que estamos en una fecha incierta de un futuro distópico. Los Polos se han derretido y han convertido París en la Nueva Venecia, pero con más ñorda incluso si cabe en el agua al mezclarse con la del Sena, donde hay gente que asegura haber visto siluros de tres ojos.


       Una malvada, maléfica y diabólica Inteligencia Artificial domina a los Seres Humanos, e intenta que los seres humanos dejen de lado sus emociones, y se conviertan prácticamente en máquinas. El proceso es casi una tortura psicológica, en la que lo mismo te ponen una reposición de “Verano Azul”, que toda la discografía de nuestro admirado Leonardo Dantes para sojuzgarte.

        Pero en el caso de Gabrielle, la vaina irá por visitar tres vidas distintas que su alma ha pasado o vivido. No me ha quedado claro si la reencarnación existe en la película, o todo está en la mente del torturado.


       Las fechas son 1910, 2014 y 2044. En dichas fechas se va viendo con Louis, y ambos se dan la brasa metafísica mutua, con conversaciones que yo solía mantener con un vaso largo de cristal y dos piedras de hielo hace cuarenta años, pero que ahora me parecen una auténtica tomadura de pelo. A Gabrielle de vez en cuando, la Inteligencia Artificial, la mete en un barro negro y le pinchan el oído, cuando no la envía a una discoteca con un pésimo DJ, mientras que ella se barrunta una catástrofe que está por venir, y no sabe si lo que siente en el estómago es amor, o son gases frutos del colon irritable que le produce tanta profundidad cinematográfica…

        En definitiva: Película para los muy cafeteros. Yo me bajé de ese tren hace casi 40 años, y no deja de ser paradójico que lo de bajarse del tren lo diga un extremeño. Si la veis, que sea bajo vuestra propia responsabilidad. Yo no puedo más que darle un 3 de nota a esta sobrevalorada producción realizada por cuatro actores en tres fines de semana que tenían libre. Un ejercicio teatral, entiendo, que a mi no me ha llegado a pesar de la Ciencia Ficción, el drama, y las ganas de comer. No hay que ponerse tan estupendos, y he decidido que la próxima vez que tenga insomnio, me leo un cómic.

jueves, 8 de agosto de 2024

La Casa del Dragón (2ª Temporada, 2024)


 

        Aunque tengo que reconocer que en 2022 me embarqué entusiasmado al visionado de la Primera Temporada de “La Casa del Dragón”, también es justo decir que esta Segunda Temporada de la serie, en su conjunto, en sus ocho episodios, me ha defraudado más allá de lo esperado, llegando a aburrirme por momentos con mucho “Bla, Bla, Bla”, mucha escena teatral a lo “Shakespeare”, batallas nombradas y no vistas, que hace que el espectador se quede contemplando campos de batalla regados de muertos… Salvo una de ellas, que es digna de mención, y poco más…

        Y si encima esperas que el último episodio salve una temporada que se podría resumir en cuatro episodios de todo lo que sobra, pues lo llevas claro… Porque esperas que al menos el último episodio remonte el vuelo y que sea tan espectacular como el de la temporada anterior, que para mi era uno de los mejores sin duda de la serie, y fue prácticamente el que me animó a darle mi recomendación en 2022…


        Pero, tras una hora de más “Bla, Bla, Bla”, te encuentras con más de lo mismo, y se te queda una cara de alelao que no puedes con ella, y llegas a la conclusión de que lo mejor de todo es, sin duda, los magníficos escenarios que tenemos en Extremadura: Cáceres y Trujillo, que tenéis que visitar indiscutiblemente.

        En la narrativa de esta Temporada, y resumiendo mucho, nos encontramos a los Targaryen enfrentados, divididos en dos facciones por el Trono de Hierro, y la partida de ajedrez por el Poder se vuelve un tanto rollo hasta la llegada del Cuarto y único episodio que merece la pena, con batallita y dragones incluidos… Antes y después de ese punto de inflexión: Mirar mapas, quitar de en medio algún crío, alguna relación lésbica o sexual, poner miradas y poses y poco más, sin mencionar batallas que no vemos hasta que no han pasado. Por lo que llegas al último capítulo… Y… Adivina, estás igual que al principio prácticamente.


       El personaje que me parece más interesante, Daemon, que parece que va a darlo todo desde el principio de la Temporada, llega a Harrelhal, y tras la toma del Castillo, aquello parece convertirse en una sitcom humorística, con el Castellano del Castillo dando vueltas por allí con la Familia, Daemon viendo visiones por doquier, una de ellas relacionada con el futuro que vendrá, y poco más.

      El resto del personal se monta una vaina digna de los programas del corazón que abundan en la televisión. Ves gente moverse por la pantalla, decir cosas que realmente no añaden nada a la trama, y esperas a que el siguiente episodio pueda levantar el vuelo: Los ejércitos moverse, asedios y castillos caer, algo más de acción que no sea ver un tablero y quejarse de lo bien o mal que le va a un bando o a otro, pero no hay arreglo.


      En definitiva: En mi opinión, baja el listón respecto a la Primera Temporada que me pilló más ilusionado, y hace que esta se convierta en una temporada de transición, donde yo lo único que destacaría sería el nivel técnico de la serie, y los planos y escenas rodadas en Extremadura… Repito: Tenéis que visitar Extremadura, y si queréis vivir una experiencia medieval, mágica, fantástica e inolvidable, hacerlo en tren. Será una anécdota que contaréis a vuestros nietos.

      ¿Nota? Por lo anteriormente dicho, un 6… Porque si llega a ser por la trama en general, al 5 no llegaría. Imprescindible que veáis la Primera Temporada antes de embarcaros en esta. Algunas webs y mentideros en España hablan de una Tercera Temporada confirmada para mediados de 2026… Esperemos que aprendan de los errores...

miércoles, 7 de agosto de 2024

MayDay Club (2023)

 

       Atraído por las palabras Islandia y Comedia, he caído en la trampa mortal de ver una película islandesa de 2023, que no es que suela hacerlo, lo de ver películas islandesas digo… De hecho, creo que veo una cada diez o doce años, titulada “MayDay Club”.

          Y la verdad es que de Islandia poco, y de comedia menos, a pesar de que la idea podría haber dado para mucho con otro guion, en otras manos, y supongo que en otra realidad paralela…


       Rodada en tres semanas y media prácticamente, y con media docena de actores, “MayDay Club” peca de no saber presentar bien el producto que quiere vender, y menos saberlo vender adecuadamente.

       Un grupo peculiar, estereotipado y lleno de clichés de personas con aerofobia, miedo a volar, hace un curso para intentar superar esos miedos. La premisa te puede resultar atractiva en los primeros minutos, incluso parece que el tema va encaminado cuando en un avión falso, dos monitores dan claves y sermonean a los alumnos del curso, presentando lo que parece un grupo curioso del que se puede sacar mucho juego.


         Pero pronto, el grupo se ve reducido a un monitor y a cuatro alumnos, casi sin dar mayores explicaciones que la huida de parte del elenco, los alumnos, y dando explicaciones difusas sobre el vacío que deja uno de los personajes que prometía, que era una pizpireta y simpática monitora.

        Los personajes que nos quedan son una influencer que se gana la vida fotografiándose el trasero en sus viajes, su compañero que es un creador digital al que le tocó la lotería y lo invirtió todo en una app, y los dos personajes principales, mejor esbozados, pero tampoco sin pasarse ni tirar cohetes, que son, Sarah: Una promotora inmobiliaria que miente a su familia, que sabe de su miedo a volar, y les hace creer que pilla vuelos ya sin ningún tipo de problemas… Y Edward, un veterano de la Guerra de las Malvinas, que, interpretado por el veterano actor Timothy Spall, remonta el vuelo de la narrativa a ratos, pero que no puede hacer milagros él solito, por mucho que lo intente. Esbozados, pero sin tirar cohetes, ojo.


        Se supone que para superar el miedo a volar, harán un viaje a Islandia, esa “roca helada en el Atlántico Norte”, como más o menos la definen en la película. Ya antes de embarcar, como os decía anteriormente, se raja la mitad del elenco. Y posteriormente el vuelo y llegada a Islandia es un auténtico desastre, iniciando una pequeña “road movie”, donde les pasa de todo, aunque en forma de gags poco creíbles que enlazan unos con otros, y con una fotografía oscura, que aprovecha poco los paisajes de Islandia, y que no ayuda a que la supuesta comedia que es “MayDay Club” remonte el vuelo, nunca mejor dicho…

        La música, que alterna entre un Jazz ligero con un toque caótico de caerse y música clásica libre de derechos de autor, tampoco ayuda en darle ritmo, interés o velocidad a la narrativa… Si acaso, todo lo contrario, te pondrá nervioso en lo que se cree una comedia.


       Al final acabas pidiendo la hora, y los últimos minutos, dedicados a una sonriente Sarah que está con su familia, cierran en falso y mal una película de la que creo que puedes prescindir perfectamente. Con veinte minutos menos… No, ni con eso lo arreglamos, creo.

       De nota le pongo un 4,5, y creo que me estoy pasando tres pueblos islandeses. Esta es la típica película que gustará a gente que conoce a gente amorosa en saunas y extremeños que pasan agosto en Extremadura, pero que no le va a hacer ni pizca de gracia a gente a la que le da miedo volar, precisamente.

martes, 6 de agosto de 2024

Horizon: An American Saga. Capítulo 1 (2024)

 

     “Horizon” se ha presentado en 2024 como el gran proyecto titánico, personal, del actor y director Kevin Costner. Un proyecto, que, según él mismo, llevaba rumiando desde hace más de cuarenta años, y que abarca quince años de lo que denominamos en español, La Conquista del Oeste, a lo largo de cuatro episodios…

El primero de ellos, de tres horas largas, me ha gustado mucho, ya os lo digo de entrada, y creo que merece una breve reseña como esta, y un visionado…

He tenido algunos problemas para publicar la reseña completa (cosas de Blogger), así que os pongo los vídeos de Youtube y Rumble, para que disfrutéis de mi opinión a toda pantalla🤣

lunes, 5 de agosto de 2024

Hans-Joachim Marseille (Cartem Cómics, 2024) Antonio Gil


 Si te interesa el cómic, y te gustaría adquirirlo al mejor precio, pincha en la imagen de la portada para enlace de compra (Amazon España)...

       El tercer tomo de la Colección “Historias de la Guerra” de la Editorial Cartem Cómics, se titula “Hans-Joachim Marseille. La Estrella de África”, realizado íntegramente por el amigo Antonio Gil, que se encarga del dibujo, el color, y que demuestra una vez más, en uno de sus cómics, la excelente labor de documentación que realiza cada vez que se enfrenta al noble arte de enseñarnos Historia a través de la viñeta…

       Quizás el nombre de Hans-Joachim Marseille no os diga mucho a la mayoría de vosotros, pero fue uno de los grandes ases de la aviación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Nacido en Berlín en 1919, en una etapa convulsa en la que el Imperio Alemán, el Segundo Reich, había desaparecido para dar paso a la República de Weimar, una época de Revoluciones fallidas, rencores no superados respecto al Tratado de Versalles, golpes de estado en cervecerías y una hiperinflación galopante, la infancia y juventud del que sería uno de los pilotos más reconocidos de la Segunda Guerra Mundial no fue nada fácil.


       En la narrativa de este cómic de tapa dura y 52 páginas nos encontramos al propio protagonista narrándonos parte de su vida en compañía del cabo sudafricano Mathew P. Letulu, un prisionero de guerra con el que el piloto alemán tenía una sincera amistad.

        Así, seremos testigos de sus comienzos en el conflicto aéreo en los cielos de Inglaterra donde logró su primer derribo, de los 158 posteriores que vendrían después, la mayoría a los mandos de un Messerschmitt Bf-109 y contra los cazas del grupo Desert Air Force de la RAF en el Norte de África.


       Sus indisciplinas continuas (algunas de ellas, por lo que cuentan, antológicas, que incluían faltas de respeto a superiores y saltarse protocolos, normativas y órdenes a la torera), sus numerosas salidas nocturnas, aventuras amorosas con diferentes mujeres y su fama de playboy y de amante del Jazz, una música prohibida en Alemania, pero también sus logros en combate que harían que le llegaran los reconocimientos y condecoraciones, están perfectamente reflejados en las viñetas de un cómic trepidante desde las primeras páginas hasta el final de un piloto que tuvo una muerte trágica al morir, no derribado, si no en un infortunado accidente con su caza.

        … Y todo, como os digo, en un tomo con un dibujo y un colorido fantástico, Antonio vuelve a demostrar sus conocimientos sobre aviones de la época, y el conflicto aéreo con una excelente labor de documentación, que convierten el volumen en un cómic con un alto nivel didáctico.

       El tomo lo cierra un interesante epílogo a cardo de Daniel Ortega, que incluye fotografías del piloto, protagonista del cómic.


        En definitiva: Un cómic mayúsculo, con ese componente didáctico que demuestra la colección “Historias de la Guerra” de la Editorial Cartem, a los que hay que agradecer que apuesten por estos cómics históricos tan entretenidos a rabiar, tan didácticos, y añadiría, que, tan necesarios hoy en día, tiempos en los que la Historia comienza a olvidarse, a difuminarse, no sabemos con qué oscuros fines. Enhorabuena Antonio por este cómic, y mil gracias por el mismo.

        Para concluir… Muchas veces me preguntáis por los precios de los cómics que comento. Este concretamente, lo tenéis por 20 euros, que no es precio para la joya que os lleváis, os lo aseguro… Os lo garantizo. Lo dejo por aquí.

domingo, 4 de agosto de 2024

Freelance (2023)

 

       Como en los últimos años, John Cena se ha destacado por películas y series de humor, he caído en la malvada trampa de ver “Freelance”, película estadounidense de 2023, protagonizada por el icónico luchador de la lucha libre, o como le llamábamos en España hace cuarenta años, Presing Catch, que nos trae ketchup como sangre, muñecos que vuelan o mueren tiroteados y unos efectos especiales bastante malos en general…

         En la narrativa, John Cena, digo… Mason Pettits, es un ex-agente de las Fuerzas Especiales. En los primeros cinco minutos de metraje, en primera persona, vemos parte de su vida, como estudia para ser abogado, pero a la vez entrena en el ejército y entra a formar parte de un selecto grupo de militares enviados al ficticio país hispano-americano de Paldonia para quitar del tablero a su tirano de turno… Digo, para traer la Paz y la democracia a uno de los mayores países con reservas de petróleo y gas natural del mundo.


       Sin embargo, la operación falla cuando un misil tierra-aire derriba a los gringos, y la mitad del equipo de Mason cae en combate, sin haber combatido, y aquí se termina la cámara en primera persona…

         Posteriormente veremos a Mason como un abogado de Tercera División, cuya vida va cuesta abajo. Un día se presenta un antiguo compañero suyo de las Fuerzas Especiales, Christian Slater, acá conocido como Sebastian Earle, que se montó su propia agencia de seguridad privada, y le ofrece volver al tajo a cambio de una cuantiosa cantidad de dinero que a él no le vendría nada mal.


        La misión será volver a Paldonia, pero esta vez como guardaespaldas de la periodista yanqui Claire Wellington, que quiere entrevistar al tirano, déspota y gobernador de Paldonia, el Presidente Juan Venegas, pero casi nada más llegar sufren un ataque de un grupo de militares en lo que parece un golpe de Estado perpetrado por Jorge, el sobrino de Venegas, y pronto, lo que parecía una misión sencilla para Mason se transforma en una carrera por la supervivencia de ambos, de la periodista Claire y de él mismo y mucho de lo que parece… Pues no es lo que parece realmente…

          En definitiva: Película de acción de dos horas a la que le sobra media hora perfectamente, que quiere buscar la comedia, pero que la comedia corre más que la propia película, aunque si que es verdad que indirectamente, casi sin quererlo quizás, te puede dejar un par de reflexiones sobre lo que son las Revoluciones, lo que hay detrás de muchas de ellas, quién maneja los hilos y con qué fines, y hasta el por qué de que haya gente que prefiera a un Dictador a que le den la libertad.


         Ojo, yo no defiendo ningún tipo de Dictaduras, de ningún tipo de ideologías, vengan de donde vengan, pero es cierto que la película llega a poner encima de la mesa todas esas preguntas, todos esos temas, y al final es más reflexiva que lo que parece en ese aspecto.

          Rodada en Colombia en un mes y medio, destacaría sus escenarios naturales, cae en los clichés que tienen los gringos sobre todo lo que es el mundo hispano, y es fácilmente olvidable, porque no es, desde luego, de lo mejor que haya hecho John Cena.

        Película para pasar el rato, y poco más. De nota le pongo un 4,5 porque es un querer, pero no poder, no llegar… Hay algo que no sé bien qué deciros, le falta, y sobrarle, le sobra un poco de todo… Por cierto, los créditos finales están dedicados a algunas tomas falsas. Ahí lo dejo.