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lunes, 22 de julio de 2024

Al Borde del Abismo (2024)


 

         “Al Borde del Abismo” es una película estadounidense de 2024, tipo comedia romántica, rodada en Chipre, y que nos trae los ingredientes clásicos del género: Pueblo de Chipre donde todos se conocen… Tipo famoso que vuelve en busca de un amor… Y el típico nudo de “Te quiero, no me quieres, nos amamos, nos enfadamos… Y por el camino, todo solucionamos”, con un ligero toque de humor, y hasta de pequeño drama…

         En la narrativa tenemos a John Allman, un músico, un viejo roquero concretamente, que se retira a una casa al borde de un acantilado… Bueno… Casa, más bien un cuquero de cuatro paredes… Cuyo término municipal pertenece a un típico y tópico, estereotipado y lleno de clichés pueblo chipriota, donde hay 300 chismosos por metro cuadrado, y todos se conocen desde la cabeza hasta las uñas de los pies.


        El tipo se supone que quiere un retiro espiritual, y la casa está justo en el acantilado de moda de la gente que se quiere quitar de en medio, así que de vez en cuando viene alguno o alguna a regenerarse en un vuelo.

        Esta se supone que es una de las partes graciosas de la película, junto al empeño de John por construir una valla, por definirlo de alguna manera, porque aquello de valla tiene más bien poco, que impida que la gente llegue hasta allí.


        Pronto se deja ver por el pueblo, y comienza a ser reconocido como la estrella de la música que es, y uno de los policías locales, el Capitán Manoli, quiere que salga con una hermana suya, lo invita a salir, le presenta a una serie de personajes relevantes del pueblo (entre ellos, el alcalde, que podría haber dado algo de juego, pero solo tiene una escena), y entre estos personajes está una de las doctoras locales, Sia, que resulta ser el motivo por el que John ha vuelto a la isla.

        Sia era un antiguo amor, y ambos siguen manteniendo los mismos sentimientos después de 200 años, y a pesar de que él se ha relacionado con 400 mujeres, entre famosas y gruppies, mientras que ella ha permanecido sola, soltera, sin compromiso ninguno, y viviendo con su madre (la abuela es otro de los puntos humorísticos de la película, girando su papel aparte de mediadora familiar, en el tema de que se quiere morir y ya tiene hecha la maleta para marchar), y su hija adolescente, Melina, que resultará ser hija de John y con el que comparte intereses musicales.


      Tengo que reconoceros que, los diez primeros minutos de película pensé que el interés amoroso de él sería la joven Melina a pesar de sus casi treinta años de diferencia, por el rollo que comienzan a estilar desde el principio.

       Con esta estructura narrativa, solo tienes que montar un par de malentendidos entre la pareja, lo que es el nudo, el desenlace y el final feliz, siguiendo las pautas clásicas de este tipo de película. Lo malo es que “Al Borde del Abismo” tiene los ingredientes, pero no llegan a cocer bien.


         La narrativa se me ha hecho lenta en muchas partes de su hora y media de metraje. La fotografía y los exteriores son dignos de una agencia de viajes. Los secundarios, esbozados, con poco recorrido narrativo.

       Las posibles escenas humorísticas y/o amorosas no se resuelven siempre de manera efectiva, no he visto realmente química entre los dos actores principales, actuando muchas veces Agni Scott, la Doctora Sia, como un auténtico palo. Hay algún error de guion, como una llamada que hace John a una tendera que resulta ser su cuñada, sin que nos hayamos enterado desde cuando sabe que es su cuñada, y encima la llamada la hace desde el móvil de Sia, que tendrá sus bloqueos, estará en griego, y llama sabiendo de antemano que ambas hermanas van a estar juntas… Error garrafal e injustificable.


       El propio Harry Connick Jr, que hace el papel de John, no se cree ni su propio papel como músico de rock, a pesar de que este tipo lleva casi cincuenta años en el mundo de la música como cantautor, músico de jazz y se crio en una tienda de discos, y poco más…

       En definitiva: Narrativa espesa y falta de química, hacen una mala cocción a pesar de las buenas intenciones. Es un querer y no poder, no llegar, no convencer. Personalmente, voy a ser bueno y le voy a dar un 4,5, y os voy a invitar a que veáis “Al Borde del Abismo” y que compartáis vuestra opinión y sensaciones conmigo. Esta es una película que gustará a guías turísticos, amantes de los acantilados y a vendedores de vallas, pero no le hará nada de gracia a turco-chipriotas y a a gente “Malaka” (en griego, gilipollas)En fin, lo dejo por aquí, echadle un vistazo, y ya me comentaréis que os pareció a vosotros.

domingo, 21 de julio de 2024

Star Wars: The Acolyte (2024)


      Durante el último mes y medio, me han preguntado en varias ocasiones mi opinión de “Star Wars: The Acolyte”, serie de 2024 perteneciente a una de las franquicias galácticas que existen, la más famosa en mi opinión, y cuyas películas, series y cómics llevo consumiendo en los últimos cuarenta años, y de la que soy fan declarado y juramentado.

      Los ocho episodios de “The Acolyte” venían con el visto bueno de una parte de la crítica especializada, e incluso a mi en redes sociales me han salido durante semanas vídeos de influencers y youtubers, con millones de visualizaciones por encima de las mías, alabando la serie caracterizados y espada láser en mano…


      Pero, a mi no solo no me ha convencido, si no que me ha parecido mala, bastante mala, y creo que es una opinión generalizada, por mucho que nos intenten convencer de lo contrario y vendernos una bicicleta que no acaba de entrarle a nadie por los ojos… Vamos a hablar, muy brevemente, eso si, de “Star Wars: The Acolyte”…

      Lo primero que tengo que dejar claro y cristalino, y vuelvo a reiterarlo, es que yo soy muy fan de la saga, pero no tanto como tatuarme cosas relacionadas en partes ocultas ni cosas parecidas… fan de los que intenta ver, leer y disfrutar de todo lo que sale de “Star Wars”…


      Es decir, si mañana sacan una serie que nos muestra como Yoda aprendió a montar en triciclo con ochenta y cinco años, yo la voy a ver.

       Será mala, o no, pero yo la veré, y ese es uno de los motivos por el que he visto “Acolyte” hasta el final. Otro es porque a mi no me vais a ver reaccionar a uno o dos episodios, yo opino sobre el conjunto de la serie una vez terminada.


      En la narrativa estamos en La Alta República, un siglo antes de que surja el Imperio y los acontecimientos de “la Amenaza Fantasma”. Una época en la que se supone que los Jedis tenían prácticamente el dominio sobre la Galaxia, un gran poder y representatividad sobre el Consejo, y todo eran flores y mariposas.

       Ya desde el inicio, vemos a una ninja intentar acabar con una Jedi que está de parranda con unos colegas. No hay duelos a espadazos, y si mucho Kung-Fu, que acaba con la Jedi apuñalada como en uno de los barrios chungos de tu ciudad. Extraña manera de morir para una venerable y experta Jedi que comete un error de libro, y que prometía por los posters dar más juego.


       Entonces nos enteramos que el ganador de “El Juego del Calamar”, al que le sienta como un tiro el pelo largo (le falta la litrona y la camiseta de los Maiden para mejorarlo), es un Maestro Jedi llamado Sol, que es encargado de investigar una serie de asesinatos a Jedis de una lista en la que está incluido él.

        La asesina escapada del “Assasin´s Creed” es la hermana gemela y malvada, ¿No vimos ya algo parecido en Los Simpsons hace unos años?, de una ex-padawan del mismo maestro Sol. Osha es la requetebuena que habla con su Game Boy, que dejó la Orden Jedi por una “agitación interna”, un posible colon irritable galáctico con diarrea incluida, y que hizo un módulo de electromecánica para buscarse la vida.


     Y Mae es su desaparecida hermana, la ninja navajera, que se creía muerta, quemada y enterrada, que entrenada por un Sith, ha vuelto buscando venganza en Sol y los compañeros Jedis que se presentaron en el planeta de las Brujas para llevárselas a un Centro de Menores regido por la Junta de Extremadura, aunque Mae se suponía que había caído en un incendio provocado por la sequía, o por los propios Jedis.

        La misión de resolver el entuerto se la encarga la Maestra Vernestra, que no Menestra, y cuyo color favorito es el azul, a Sol, que se tirará con cara de no ir mucho al baño los ocho capítulos de la serie, dando palos de ciego, digo… De Jedi, y de planeta en planeta.


        A partir de aquí, ya comienza el galimatías de Jedis frikis (de todo tipo y condición, aunque parecen más un festival de algo que una Orden Jedi), brujas hostiles de la Fuerza que viven en sitios con mucha ventilación, el poder de los midiclorianos para dejar a la gente preñada sin necesidad de macho por medio (lo que dejaría a Anakin en un brete, pues entonces ya no sería tan especial como nos dijeron, ¿No?), el rollo de las gemelas antes mencionado (que no son gemelas, que son la misma, pero divididas por una teoría freudiana), el malo que lo mismo te lleva un tenderete en el Zoco y te vende medio kilos de tomates, que se jala él solito a media docena de Jedis y padawans sin pestañear con una máscara del Temu, el Maestro Ki Adi Mundi diciendo chorradas: “Los Sith se extinguieron hace un milenio, es máquina del fango, que son bulos, oooiga”, Jedis que se suicidan después de años de reflexión (flotando y sin ir al WC), diálogos absurdos (simplistas, vacíos y sin profundidad), falta de droides aunque sean dando vueltas más allá de una Game Boy, y como traca, una rata de medio metro olfativa a la que he deseado que le dieran un tiro en la frente desde el primer minuto…

       Todo ello, hacen que la serie sea aburrida hasta bostezar, plana, y sin meterme ni en polémicas mayores, ni en politiqueos varios. No se trata de que yo sea un boomer de 51 años y no sepa de lo que hago, se trata de que esto no es “Star Wars”, y a veces roza hasta la parodia.


      En definitiva: Después de lo dicho, y me quedo muchas cosas en el tintero porque he prometido brevedad, le doy un 4 de nota y creo que es mucho. Creo que desde la serie “Willow”, que fue un auténtico despropósito, no me había defraudado tanto otra de una franquicia de nivel.

       La historia es predecible, y al contrario que “Ahsoka” y “The Mandalorian”, me temo que esta la terminaré olvidando. La presencia final del mítico Plagueis El Sabio, malvado entre los malvados (que de crear vida sabía un rato), y de la espalda de Yoda no me ha convencido… Aun así, como os comentaba antes, no dejaré de ver tooodo lo que saquen de la saga, porque uno es sufridor por naturaleza...En fin… Lo dejo por aquí, ¿Qué os pareció a vosotros?

The Boys. Cuarta Temporada (Amazon Prime, 2024)

 

         Posibles revelaciones, o desentrañamiento directo, de la narrativa, Ojo... Vamos, lo que vienen a ser: Spooooileeers... Los ocho capítulos de la Cuarta Temporada de “The Boys” (2024), esperados como agua de mayo, nos ha traído algunas nuevas vueltas de tuerca en la narrativa, con la incorporación de nuevos personajes a la trama.

          “Hermana Sage” por un lado. Cuya virtud o superpoder es que es muy inteligente, y va a resultar un fichaje brutal para el equipo de Patriota, y “Dinamita”, que se siente como pez en el agua entre los medios, las redes sociales, y que utiliza su físico para atraerse a gran parte del electorado, y de la sociedad, a la causa de “Los Siete”.


          La temporada, en mi opinión, solo tiene un par de episodios interesantes, con mucho relleno, alguna oveja mutante asesina y carnívora por medio, y el dramón de “Carnicero” que lleva muriéndose una década, y que lucha con sus propias alucinaciones, mientras el equipo “The Boys” cada vez es más mediático, menos oscuro y hay peña como “Frenchie” que explora su homosexualidad, por ir rellenando alguna subtrama…

          La franquicia me tiene muy enganchado, y a pesar de que me comienza a dar la sensación de que dan más vueltas que un tiovivo, con vainas surrealistas relacionadas con el virus “V” (aquí no hay que olvidar al padre de Hughie, o las propias cosas que le pasan a Carnicero), y que parece que quieren alargar mucho más el chicle, tengo que reconocer haber disfrutado bastante la temporada en general.


         En la narrativa: Patriota sigue con sus miedos, frustraciones e idas de pinza personales. Auténtico psicópata, tiene ideada una sociedad dominada por “Súpers” que se harán con el control del Gobierno de Estados Unidos, y del Mundo ya de paso, utilizando, llegado el caso, a la Vicepresidenta “Vic” Neuman, cuya capacidad para reventar cabezas con un solo parpadeo, la hacen un enemigo formidable y peligroso para cualquiera...

         “The Boys” consigue un topo en el personaje de “A-Train”, que viene a frustrar gran parte de los planes de “Patriota”, lo cual lo exacerba más, junto al hecho de que su hijo parece no quererle…


              Como siempre pasa en todas las temporadas, el episodio final es el mejor, con un episodio lleno de acción, varias muertes trágicas y esperadas por el camino, el crossover con “Gen V”, cuya nueva temporada vendría a estrenarse en los próximos meses (dicen los mentideros en España que para enero-febrero de 2025, como mucho), y la aparición nuevamente en la imagen pos-créditos de “Soldier Boy”, que dará mucha vidilla a la quinta temporada, cuyo estreno estaría planeado para el verano de 2026 (según los mismos mentideros…).

             Nos toca esperar… Pero merece, y ha merecido la pena.

sábado, 20 de julio de 2024

Solo una Noche de Juegos (2024)


 

        Si hubiese un asesinato en la comedia alemana de 2024, “Solo una noche de juegos”, podría ser una versión más de “Cluedo”, una “Room Movie” en la que los personajes que comparten salón, habitación, o casa directamente en un a noche tuvieran que averiguar quien es el malvado culpable de un asesinato…

          Pero no, por ahí no van los derroteros de esta comedia romántica, que, antes de que acaben los créditos iniciales ya nos ha presentado a la pareja protagonista: Jan y Pía… Como se han conocido en un parque gracias a sus perros que estaban haciendo una representación de la Caída de Roma, la química entre ellos… Y la invitación por parte de Pía a Jan, de pasar una noche de juegos, jugando a distintos juegos de mesa, en casa de unos amigos de la alta burguesía berlinesa.


          En la narrativa: Jan apenas tiene estudios y trabaja en su propia tienda de bicicletas. Pía se mueve por las altas esferas de la ciudad, tiene estudios, cambia trabajos buenos por otros más buenos, y se ha recorrido medio planeta.

          A pesar de las diferencias económicas, sociales, y es posible que hasta políticas, tema en el que no se mete la película, la pareja parece funcionar bien. Hay un buen rollo desde el comienzo, que pronto se va a ir empañando, creándose un drama y una tensión creciente nada más llegar Jan y Pía al palacete de Oli y Karo, una pareja de ricachones que pasan por problemas matrimoniales, y que comparten vida con Kurt, un “Vive la Vida” un tanto parásito y necesitado de un cambio estético.


         En la casa, además, está Gabriela, la sirvienta española (o mexicana, no me ha quedado claro del todo), Sheila (una amiga lesbiana que intenta superar una crisis de pareja desde hace meses), y en los alrededores de la casa, poniendo un punto de humor, Alex, el amigo de Jan, que cumple con todos los estereotipos y clichés de los personajes secundarios, tontorrones, con buen fondo y con algún que otro punto de humor…

          La noche de juegos pronto se va a complicar cuando aparezca Matthias, un dentista de la alta sociedad berlinesa, antiguo novio de Pía, que se presenta pensando que puede recuperar a su antigua novia, y conseguirá tensionar el ambiente con Jan, mostrando las diferencias culturales, sociales y económicas que hay entre ese círculo de amigos y el propio Jan, que se siente como pez fuera del agua.


          La película va mostrando las relaciones que hay entre cada uno de los miembros de esa extraña, y para mí, poco creíble pandilla de amigos en cada uno de los juegos de mesa que desarrollan, sacando a flote secretos, malos rollos, o idas de pinza directamente como una partida de ping-pong en pelotas entre Jan y Matthias, o la mutación de Oli en rey de los Elfos.

         Para mí, los mejores puntos humorísticos son los relacionados con una cotorra o cacatúa, llamada Helmut Kohl, y las relacionadas con otra llamada Angela Merkel que Kohl ha matado a picotazos. Helmut Kohl se escapa y los comentarios sobre el político, digo… Sobre la cotorra, son muy buenos.


        Donde no veo química es en el conjunto de los actores, puede llegar a ser creíble el tema del pique entre los dos hombres, pero todo lo que gira alrededor no me ha convencido, al igual que personajes como Sheila, Kurt y Alex, que en realidad tienen actuaciones muy contadas y puntuales. El cambio final, de la Mansión al Zoo de Berlín, tampoco ayuda a sostener esta comedia mucho más…

       En mi opinión, del 4,5 no pasa, y quizás sea mucha nota. No es demasiado original, aunque tiene un inicio prometedor, alguna canción en alemán tampoco ayuda mucho, y a pesar de su metraje de una hora y media, reconozco haber comenzado a pedir la hora a la media hora escasa de juego…

        En fin, me habrá pillado con el día malo. Echadle un vistazo, y ya me diréis qué os pareció a vosotros… “Solo una noche de juegos”.

viernes, 19 de julio de 2024

Cobra Kai. Sexta Temporada. 1ª Parte (Netflix, Julio 2024)


 

          Posibles revelaciones en la siguiente entrada, también conocidas como spoilers… Ojo. Lo de la Sexta Temporada de “Cobra Kai” me ha sentado un poco a cuernos, lo reconozco. Dividir una temporada de quince capítulos en tres trozos, de cinco cada uno, para alargar más la agonía de los seguidores de la serie, solo era superado hasta la fecha por “Stranger Things”, que a la fecha que escribo estas líneas nos tiene huérfanos desde hace algunos años esperando la última temporada que cierre, de una vez por todas, la serie… Y veréis como les dé por copiarse por de “Cobra Kai”: Dividirán igualmente la temporada en ocho o doce trozos, y la acabaremos de ver para 2038, año arriba, año abajo.


           Dos años han pasado desde la quinta temporada de “Cobra Kai” (2022), y me he tenido que ver un resumen de lo acontecido anteriormente porque se me había prácticamente olvidado. Los malvados Silver y Kreese están desaparecidos, caso del primero, y el segundo, tras una espectacular fuga con puros incluidos, acaba en Corea del Sur donde la sucursal de “Cobra Kai” entrena duro para partirse la pana en el próximo campeonato mundial, el Sekai Taikai, que se celebrará en Barcelona.


          Los chicos del Valley han ido enterrando casi todos el hacha de guerra y ahora cantan la canción de Peppa Pig: “Armonía y Paz tenemos que lograr”. Tienen alguna trifulca de vez en cuando, incluso con Universitarios de la zona, pero nada grave… O al menos, no tanto como en las anteriores temporadas.


       Lawrence sigue teniendo sus más y sus menos con Danny LaRusso y con Chozen, en el habitual culebrón al que nos tienen acostumbrados: Que me voy, que te parto la cara, que voy a hacer otro dojo…

         ...Y los productores, en una nueva vuelta de tuerca, hacen que Danny encuentre una caja del Sr. Miyagi con objetos personales, en la que se probaría que tuvo su lado oscuro, y que también fue un kinki en su época, algo que perturbará a LaRusso más que la presencia constante de Lawrence.


          El objetivo es seleccionar a seis chicos que representarán a los estados Unidos en Barcelona, y estos deberán enfrentarse entre sí, algunos incluso haciendo trampas (Devon Lee), para llegar a descubrir la irrupción de Kreese con los “Cobra Kai” surcoreanos, acompañados de Tory, que los traiciona tras el fallecimiento repentino de su madre, y se vuelve con los “Cobra Kai” surcoreanos, entrenados por Kim Da Eun, y su abuelete de 109 años, el venerable Maestro Kim Sun-Yung, de envidiable barba y más envidiable cabello…


         Esto de tener que esperar cinco meses para otros cinco episodios de la Sexta Temporada, me parece una chorrada de mucho cuidado… Mal por Netflix, oiga.

El Imaginario (2023)

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         Que hartera de llorar con la película “El Imaginario”… Ay, es que a uno le pilla el momento sensible, y es un no parar. “El Imaginario” es una película de animación japonesa de 2023, que en su planteamiento, en su estructura, no llega a ser original, porque historias parecidas de perdidas, encuentros y posteriores perdidas finales, las hemos visto ya varias veces en cintas de animación…

         Pero la verdad es que no te importa que te la vuelvan a contar una vez más, en una nueva y bonita vuelta de tuerca. Es como aquella frase mítica de “Casablanca”: “Tócala otra vez, Sam”, y disfrutas desde el primer momento de la tonada, aunque ya sabes como va a acabar todo.


        “El Imaginario”, como os decía, es una película de animación japonesa de 2023, basada en la novela del inglés A.F. Harrold, con dibujos de Emily Gravett, que ha tenido bastante éxito entre el publico infantil, y no tan juvenil, de hecho Bayona ha llegado a decir refiriéndose al libro: “He tenido la suerte de descubrir de adulto el libro que me habría encantado leer de niño”.

          La película es la tercera en nómina de los Studios Ponoc, fundado en 2015, y que bebe en gran parte de los míticos Studios Ghibli, que es de donde proceden gran parte de sus trabajadores. Como curiosidad, la película en Japón se ha titulado “Rudger en el Ático”, y la novela original se titula: “Los Imaginarios”.


        En la narrativa tenemos a Amanda. Una nena que ha perdido a su padre, con el que tenía una fuerte vinculación. A la perdida del padre, se suma la ruina de la librería familiar, a la que la madre le está poniendo cierre inminente y acabando con los últimos stocks.

        Con ese escenario, Amanda, de desbordante imaginación, se refugia en mundos de fantasía donde vive aventuras extraordinarias junto a su amigo imaginario, Rudger, un chico rubio de su misma edad, con el que tiene establecidas tres reglas, que ya te sueltan desde los primeros minutos, y que si uno es un poco avispado, ya sabe que la narrativa se va a estructurar en ellas, y más cuando lo repiten varias veces… Te dices: esta es la estructura que se va a dinamitar, o a tambalear al menos. Dichas reglas son: Nunca desaparecer, Protegerse mutuamente y no llorar.

         Las reglas lo mismo te valen para un amigo imaginario, que para un tratado militar en el marco de la OTAN.


           Un día, por la librería, se presenta el hermano perdido del Doctor Robotnik, pero sin erizo azul a su vera. En su lugar, el Sr. Bunting, que es como se llama este personaje que recuerda a otros tantos de los Studio Ghibli, ya que la sombra de Miyazaki es alargada, va acompañado por una versión fantasmal de “Miércoles Addams”, o “Merlina Addams” como es conocida en Hispanoamérica.

         El Sr. Bunting es un devorador de imaginarios, con un olfato que dejaría en ridículo a un Fox-terrier, y que descubre en Rudger un auténtico manjar. Además tiene una boca que parece un túnel de metro, con grafitis incluidos, y un poder de succión estomacal propio de una aspiradora industrial.


        Bunting quiere devorar a Rudger, y aprovecha el estado de coma de Amanda, que sufre un accidente de tráfico al verse amenazada por el propio Bunting, para perseguirlo.

         Solo, Rudger tendrá que confiar en otros imaginarios, que viven en una biblioteca, para sobrevivir, no desaparecer, no ser devorado, y de paso, intentar recuperar a su amiga Amanda, con la que sigue sintiendo una gran vinculación, mientras sostiene una batalla épica y un tanto desigual contra Robotnik… Digo, el Sr. Bunting.


         En definitiva: “El Imaginario” es una de esas películas, que, aparte de tocarte la fibra… Yo me harto de llorar como una magdalena... Toca o va tocando a lo largo de su hora y cuarenta y cinco minutos de metraje, otras tantas cuerdas: El hacerse mayor o adulto por parte de los niños, que van perdiendo amigos imaginarios por el camino, fantasía, creatividad… La perdida de seres queridos, o incluso la muerte y desaparición no ya de un ser querido, sino de uno mismo, algo que es inexorable… Igualmente, maneras de afrontar tristeza y soledad… El papel de los libros y de la imaginación en nuestras vidas, y otras tantas lecturas que se le pueden sacar a la historia. Llama la atención que, de los amigos imaginarios, solo dos tengan forma humana, y las referencias a Beethoven y a Picasso, en cuanto al tema de la imaginación.

          En definitiva: Yo le doy un 6,5 de nota. Es previsible como ella sola, pero juega muy bien con el drama, y sabe tocar, como os decía anteriormente, las fibras que hay que tocar...