
Michel dice que en el Patio-Lavadero no se celebran las Navidades, su régimen político las tiene abolidas, de hecho ya me ha leído un manifiesto político-social al respecto, y como estas van a ser las segundas que va a pasar conmigo, piensa hacer lo mismo que hace un fin de semana cualquiera: Hablar de política, criticar mis cuadros neofauvistas (dice que son propios de un decadente capitalista de derechas), ver a Punset por la tele, leerse de cabo a rabo la prensa (“El País” y “Público”), llamar por teléfono a Hugo Chávez para ver si le invita a maniobras militares en el Caribe, espiar a Sísifo, etc etc.
Recuerdo que las primeras, las del año pasado, apenas salió de la gatera. Se asomaba a la ventana y veía las luces de los adornos navideños, un grifo destrozando a picotazos la Estrella de Belén del campanario de la iglesia, los típicos Papa Noel encaramados a los balcones, un fauno de extraños ojos tocando la flauta en una esquina, los niños mirando escaparates, Zeus convertido en lluvia y Hermes atracando una Caja de Ahorros…
Todo era nuevo para él, y sus enormes ojos siameses, grandes como dos constelaciones, no se perdían detalle. Aún no hablaba, por lo menos a mi, pero su sed de información ya era mastodóntica, y la ventana del Salón, la tele y la prensa diaria que le traía satisfacían esas ansías de saber… Comenzó a hablar en abril de este año, justo cuando cumplió el añito. Sus primeras palabras fueron: “Independencia” y “Dame dinero”. Los gatos aprenden rápido.
Y aunque no le gusten tampoco las Navidades, lo dice en serio, se niega a adornar el naranjo de las Libertades Felinas que preside el Patio-Lavadero, y dice que él el único portal que conoce y ha conocido tiene una Esfinge en su rellano (Amparo), le voy a regalar un cd de Billie Hollidays, una pequeña boina negra con una estrella roja y un Ribera del Duero. Estoy seguro que no me lo rechazará...
P.D: Ahora quiere aprender a tocar el xilófono, se ha apuntado a los cursos CCC de "Aprende a tocar el xilófono en ocho meses: Una profesión de futuro", pero no me convence la idea de regalarle un trasto de esos para que a los dos días se aburra…
P.D.D: La imagen la hemos tomado prestada de La Pequeña Candi…
















