
…Miré al joven, contrariado, no me esperaba esa respuesta. Bebí un sorbo de mi absenta, mi hada verde, y enseguida sentí su fuego, desde el esófago hasta el mismo duodeno, un fuego abrasador, candente.
- “¿De verdad que no sabes quién fue Glen Miller?”.
Glen Miller. El Mayor Glen Miller, fue un músico como la copa de un pino, uno de los mejores sin duda. Desde que era un crío tuvo claro que quería ser músico, Sentía el Jazz, el Swing, como sangre por sus venas, tocaba el trombón, y tras varios fracasos musicales, un buen día dio en el clavo con una melodía que siempre le acompañaría hasta su misteriosa desaparición, casi finalizando la Segunda Guerra Mundial… Aquella melodía sería “Moonlight Serenade”, la más bailada e interpretada en los Salones de baile, la preferida de los pilotos de combate…
Con su orquesta, patrocinada por una nueva marca de cigarrillos (Chesterfield), Miller se recorrió todo el país, alegrando los corazones de muchos jóvenes que poco después caerían en el frente de Francia, de Holanda, del Norte de África, o en las Islas del Pacífico, jóvenes que no volverían ver el amanecer de su tierra, que no volverían a sus casas…
Entre gira y gira, logró grandes éxitos como “Tuxedo Junction”, “In the mood”, que batieron records de ventas y éxitos, y en el 42 se alistó, siendo nombrado capitán de las USAF, curiosamente, junto a un tal James Steward, actor, que años más tarde haría del propio Glen en una película dedicada llamada “Música y Lágrimas”…
…Me callé, súbitamente, me callé. Estaba sólo, en el oscuro antro de siempre, el camarero estaba ordenando tubos al final de la barra, y el joven descarado, ignorante, había desaparecido. Mejor para mí, así podía disfrutar de mi absenta, y del gran Glen Miller…
- “¿De verdad que no sabes quién fue Glen Miller?”.
Glen Miller. El Mayor Glen Miller, fue un músico como la copa de un pino, uno de los mejores sin duda. Desde que era un crío tuvo claro que quería ser músico, Sentía el Jazz, el Swing, como sangre por sus venas, tocaba el trombón, y tras varios fracasos musicales, un buen día dio en el clavo con una melodía que siempre le acompañaría hasta su misteriosa desaparición, casi finalizando la Segunda Guerra Mundial… Aquella melodía sería “Moonlight Serenade”, la más bailada e interpretada en los Salones de baile, la preferida de los pilotos de combate…
Con su orquesta, patrocinada por una nueva marca de cigarrillos (Chesterfield), Miller se recorrió todo el país, alegrando los corazones de muchos jóvenes que poco después caerían en el frente de Francia, de Holanda, del Norte de África, o en las Islas del Pacífico, jóvenes que no volverían ver el amanecer de su tierra, que no volverían a sus casas…
Entre gira y gira, logró grandes éxitos como “Tuxedo Junction”, “In the mood”, que batieron records de ventas y éxitos, y en el 42 se alistó, siendo nombrado capitán de las USAF, curiosamente, junto a un tal James Steward, actor, que años más tarde haría del propio Glen en una película dedicada llamada “Música y Lágrimas”…
…Me callé, súbitamente, me callé. Estaba sólo, en el oscuro antro de siempre, el camarero estaba ordenando tubos al final de la barra, y el joven descarado, ignorante, había desaparecido. Mejor para mí, así podía disfrutar de mi absenta, y del gran Glen Miller…



















