Aclarar
que esta reseña está dedicada a la película india, no a la rusa de 2012 de
idéntico título, que va sobre el papel de los tanques durante la Segunda Guerra
Mundial, y que no he conseguido ver en español, aunque tenéis en ruso subtitulado
en youtube.
He
llegado a El Tigre Blanco (The White Tiger) por recomendación.
Como tanto en el blog, como en el canal, hemos hablado varias veces de
películas indias, el personal me hace llegar de vez en cuando alguna película
de esta nacionalidad para comentar. Conocía la película, pero la había dejado
pasar hasta ahora, tengo que reconocerlo.
“El
Tigre Blanco” es un drama de 2021, dirigido y adaptado por el director
estadounidense Ramin Bahrani, que a mi solo me suena de la película “Fahrenheit
451”, la versión del 2018 que me resultó bastante floja… Basada en el libro de
Ray Bradbury, personalmente os recomiendo la versión de Truffaut del 66, y por
supuesto, el libro.
Pero
volviendo a nuestra película, esta también está basada en la novela homónima de
Aravind Adiga, periodista y escritor indio-australiano, ganadora del Premio
Booker en 2008, que yo no me he leído ni pienso de momento…
“El Tigre Blanco” se estrenó
mundialmente en Netflix el 22 de enero de 2021, tras una distribución limitada
en cines selectos, consolidándose rápidamente como una de las producciones
indias más comentadas de la plataforma durante ese año.
La
historia es, desde el principio, una mirada crítica a la rígida estructura de castas
de la India contemporánea y al ascenso personal de un hombre desde la pobreza
extrema hasta la independencia económica, aunque para ello, llega a recurrir al
asesinato, y pierde, en mi opinión, la chaveta.
Tiene
un tono sombrío, a veces humorístico, a veces humillante, con elementos de
comedia negra, donde un occidental como yo, puede llegar a sorprenderse que
todavía estén en algunos temas sociales como en la Edad Media.
La
película fue nominada al Oscar por Mejor Guion Adaptado, y tuvo un presupuesto
de 200 millones de dólares. En cines recaudó en su día, la friolera de 680
dólares… Si, tal cual, 680 dólares. Y se confió en sacarle rentabilidad a
través del streaming, por lo que no os puedo dar datos reales de su posible
beneficio económico.
Su metraje es de dos horas y cinco
minutos, y yo, gustoso, le hubiera cortado su media hora de rigor, y me hubiese
quedado tan pancho, porque a veces parece que la narrativa no sabe muy bien por
donde avanzar, o como salir de ciertos bucles.
Pero… ¿De qué va “El Tigre Blanco”?
La
película se presenta en forma de carta dirigida al premier chino, donde Balram,
su protagonista, describe su visión sobre la India y su transformación
personal, simbolizando la lucha interna por romper con un sistema profundamente
desigual.
Balram
Halwai, un joven nacido en una familia pobre, de una casta inferior, de una
zona rural de la India que se encuentra atrapado en un ciclo de servidumbre
heredada y oportunidades prácticamente inexistentes. La abuela maneja todo el
cotarro, en todos los aspectos, y desde niño, Balram aprende que la sociedad lo
ha “entrenado” para ser poco más que un sirviente, destinado a aceptar su lugar
bajo los que tienen dinero.
Con
ambiciones propias de ascender socialmente, Balram logra hacerse con el trabajo
de conductor para Ashok y Pinky, una pareja acomodada que ha regresado a la
India tras vivir en Estados Unidos. Aunque al principio Balram idolatra a sus
patrones, la realidad de la desigualdad hace su aparición, y con mucha crudeza.
Una
noche, sus patrones atropellan y matan a un nene con el coche, e intentan
inculparlo a él. Balram, que había sufrido abusos, racismo, golpes y
humillaciones, indiferencia y todo tipo de malos tratos, ve como puede acabar
en la cárcel por un crimen que no cometió, por culpa del sistema de castas.
Comienza
a darle vueltas a su situación, a sus posibles salidas, y una noche asesina a
Ashok durante un viaje en coche, que quería quitárselo de en medio a raíz del
tema del accidente. Y, aquí viene la parte más increíble de la película: Balram
le roba al finiquitado una enorme cantidad de dinero, soborna a la policía, y establece
su propia empresa de taxis, la White Tiger Drivers, convirtiéndose en un
emprendedor exitoso y dejando atrás su vida como sirviente. La última media
hora, un tanto increíble.
Con una Buena banda sonora, no sé por
qué, después de verla, me ha recordado a algunas cosas de la película “Slumdog
Millionaire”, aunque aquí incluso sean más claros, más directos, a la hora de
criticar la sociedad india, y en eso que en aquella tampoco se quedaban cojos.
En definitiva: Interesante película, aunque su trama (chico pobre que asciende socialmente y llega a ser rico) ya la hemos visto. Comprometida socialmente, aquí da una nueva vuelta de tuerca al tema indio, aunque se me ha llegado a hacer larga en algunas secuencias. De nota le doy un 6, y la dejo a vuestra entera elección.















No hay comentarios:
Publicar un comentario