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sábado, 16 de noviembre de 2019

Angry Birds 2 (2019)



        Como hace tres años fuimos a ver “Angry Birds” (2016), que nos gustó bastante, y que disfrutamos gracias a sus continuos guiños y al tándem Mota-Segura en el doblaje (sin olvidarnos a Alex de la Iglesia, que también repite por estos lares del doblaje), pues nos hemos animado a ver la segunda parte.

        No siempre es así, pero cuando una productora apuesta por una película basada en un videojuego, suele acertar con la taquilla (de hecho, llevan recaudados más del doble de lo que costó la cinta, a fecha de hoy). “Angry Birds” no tiene el tirón de hace unos años (aunque ha sido una de las app más descargadas de todos los tiempos), en que Rovio (los creadores) lo petaron con la docena y media de juegos que sacaron de los pájaros del tirachinas (cada uno con una habilidad distinta), empeñados en vengarse de los cerdos verdes que les roban los huevos, pero hubiera sido absurdo no volver a intentar una apuesta con ellos, y han acertado.

        En esta ocasión, “Angry Birds 2” (2019) nos centra en la aparición de unos nuevos personajes en la trama. Isla Cerdito ha sido reconstruida después de los últimos acontecimientos, narrados en la primera película, y está siendo bombardeada por bolas de hielo, al igual que Isla Pájaro, desde Isla Águila, donde su líder, el águila azul Zeta (que está como una cabra) pretende invadir las islas y evacuar el paraje helado donde ellas habitan.

        Leonard, líder de los Cerditos, convence al pájaro Red (que no está en su mejor momento anímico) para hacer una alianza contra un enemigo común, creando un equipo mixto de aves y cerdos, que, infiltrados en la base enemiga, acaben con los malvados planes de Zeta. Paralelamente, hay una historia en que tres pollitos (una de ellos, la hija de Terence), deberán rescatar tres huevos (hermanos suyos) que han quedado a la deriva en alta mar.

        La película es muy simple en su guión, pero entretenida. Está cargada de guiños, que entenderán más los padres cuarentones de los nenes, que los propios nenes, ya que hay bastante referencias ochenteras (al breakdance, al grupo Europe…), pero es dinámica, y no tienes mucho tiempo a bostezar. Aciertan con el doblaje en castellano al repetir nuevamente, como decía al principio, a la misma gente, y cierran el circulo, así que no sé si habrá tercera parte, pero… No me extrañaría.

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