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sábado, 5 de agosto de 2017

Power Rangers (2017)


        Los que nos criamos en los ochenta (y hasta mediados de los noventa) recordamos perfectamente a los Power Rangers. Cinco chicos y chicas, de diferentes razas, colores y personalidades con poderes adquiridos por unos brazaletes, o vete a saber que era aquello.


        Eran chicos de instituto que tenían que soportar, y combatir, invasiones alienígenas un día sí y otro no. La mecánica de la serie siempre era la misma: Llegaba un extraterrestre, con forma de escarabajo diabólico, o cangrejo o mantis religiosa, rodeado de esbirros que orbitaban a su alrededor. Los Power Rangers, vestidos en sus monos rojo, azul, amarillo, rosa (yo estaba loco por Kimberly, la actriz rosa) y negro, los derrotaban, normalmente en una cantería reservada para esta clase de invasiones siderales.


        Entonces, Rita Repulsa, o cualquier otro comandante alienígena. Creaba la versión gigante del extraterrestre en cuestión, que comenzaba a machacar los escenarios de papel cartón que representaban la ciudad. Los Power Rangers, entonces, con ayuda de la mente alienígena Zordon, usaban su MegaZord, un robot gigante (hijo de Mazinger Z), que armado con espada y pistola de rayos, acababa con el bicho destrozando media ciudad de paso. El siguiente episodio era idéntico en trama narrativa al anterior, y al posterior, pero te daba igual.


      Después de la serie, vinieron otras: Evoluciones, Powers Rangers Blanco y Verde, nuevos vehículos, nuevos robots, nuevos malvados seres a los que derrotar y un par de películas. El actor del Power Ranger rojo metido a actor porno gay. Lo normal, vamos.


        Después, pasan treinta años, y resulta que eres padre. Y te dices: Vamos a alquilar la última de los “Power Rangers” (2017), que tu hija califica de soporífera desde el minuto tres. Y bueno, los tiempos cambian, los actores por supuesto también, pero te das cuenta que esta nueva entrega guarda aquella esencia vital que guardaba la serie original.

        Rita, una exranger y Zordon (exranger rojo) vienen dándose hostias desde el Mesozoico, para hacerse con el poder del mando a distancia, digo… Del Universo. Fortuitamente, los jóvenes protagonistas encuentran, en una mina, los aparatejos que Zordon dejó enterrados en Estados Unidos (no podía ser ni España, ni Eslovenia, tenía que ser EEUU). Dichos aparatejos hacen a los chicos más fuertes, no más inteligentes, pero si más fuertes. Con el encuentro de las monedas Rangers, viene la nave, los entrenamientos catastróficos, los enemigos y todo aquello que recordaba de la serie…


   P.D: No os quiero contar más, prefiero que la veáis. Para los que estéis en Plan Nostálgico. Bryan Cranston es Zordon.
   P.D.D: Hay una escena post-créditos que anuncia cosas…
   P.D.D.D: A la película le sobra media hora, perfectamente.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Nunca los tragué. Siempre me parecieron una cutrada. Tanto el original japo como la versión yanki.

Duncan de Gross dijo...

Eran cutres y repetitivos, es cierto, sabías como iba a acabar cada episodio, pero... Lo veía cada vez que podía. Ahora me crispan los episodios de "La patrulla canina", mi hija sabe como acaban, pero no puede dejar de verlo, jajajaja