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sábado, 10 de diciembre de 2016

La vergüenza (2009)



       “La vergüenza” (2009) es la ópera prima de David Planell.  Esta película no la conocía hasta hace unos días. Buscaba información sobre “La vergüenza” de Ingmar Bergman y me encontré con este título. Leí la sinopsis, me interesó (me interesa todo lo que huela Cine Social, y en España se hace o se estila menos de lo que debería…), y aquí estoy escribiendo unas líneas después de haberla visualizado.

      Pepe (Alberto San Juan) y Lucía (Natalia Mateo) son una pareja feliz. Viven bien, tienen una buena casa y no se les ve con problemas monetarios. Hace casi un año han tomado una decisión: Adoptar a Manu. El chaval es un chico peruano (de ocho años) que viene con un buen puñado de problemas: Falta de cariño, movimientos repetitivos, hiperactivo Nivel 10, incomprensión, cierta falta de empatía… De todo un poco.


      El caso es que no se hacen con él, con la situación, con la manera de ser del chico, y eso empieza a pasar factura a la pareja. Pepe no lleva bien que saque a sus peces de la pecera, que le tire sus lentillas al W.C, que tire las llaves por las ventanas, que le eche pegamento a las cerraduras o que se cargue sus juguetes (me siento identificado, yo también tengo el Síndrome de Peter Pan), y ante lo que se le plantea, llegan a la decisión de no acabar de firmar los trámites de adopción legal. Bueno, Pepe, que acaba de aclararse.

      La cinta también tiene una subtrama con Rosa, la asistenta social (peruana también) de la que Pepe no se fía: Cree que le ha robado algunos juguetes, que le cambia la sal por el azúcar (como tener trasgos en casa) y cuestiona su manera de trabajar… Rosa resultará ser una sorpresa relacionada con todo el problema.

      Es una película muy interesante. Actual, y que plantea algo que no suele salir en los Medios de Comunicación: Los fracasos en las adopciones de niños. Guion interesante, diálogos naturales, el papel de Rosa impresionante (a mi parecer), miedos y dudas, verdades y mentiras… Un día sin agua, puede ser un mal día. La recomiendo.

     P.D: La primera escena me llamó mucho la atención. No sé si Planell lo hizo o no adrede, pero “La vergüenza” de Bergman comienza con la pareja en la cama, ella se despierta, y se levanta, Liv Ullmann se acerca se lava con los pechos desnudos… Aquí la escena es parecida, ciertamente parecida, pero Natalia Mateo no nos enseña los pechos (y ni falta que hace, no vendría a cuento…) Las dos películas no tienen nada que ver, lo sabemos, pero es una curiosidad.



Jamás tendré veinte años. Jaime Martín



        Jaime Martín no es un desconocido por aquí, por el Patio-Lavadero. Hace unos meses le dedicamos unas líneas a su cómic “las Guerras Silenciosas” (busca la entrada en nuestro buscador de posts, tiene que estar a tu derecha, en algún lado…), que fue un cómic que nos encantó. Ahora vuelve con “Jamás tendré veinte años” (2016) publicado por Norma (originalmente en francés), que es otro álbum que me ha encantado, y que reconozco habérmelo leído de una sentada, porque la historia que cuenta es fascinante.

         Esta vez, Jaime nos cuenta la historia de sus abuelos. Isabel, una joven que quería ser costurera, con amigos en la CNT, y que vivía en el peor lugar en el que podías estar el día del Golpe de Estado del 36: En Melilla. La joven Isabel debe huir por los tejados de Melilla para evitar correr la misma suerte que sus amigos, fusilados y tirados como perros muertos en un campo cercano de la ciudad. Jaime, su abuelo, miliciano desde el primer momento, estará en batallas importantes del conflicto como artillero, y posteriormente intentará pasar desapercibido en Valencia y en Barcelona.

        Los dos, perseguidos en la postguerra por su pasado, intentarán hacer todo lo posible por sobrevivir en la España de los años cuarenta. Perseguidos, atosigados, chantajeados… Pero poco a poco levantarán cabeza, y los quebraderos vendrán con la adolescencia de tres jovencitas, sus hijas…


        Con un dibujo fantástico, y un colorido sublime. Jaime Martín no te va defraudar con este álbum. Una historia fascinante, un desarrollo narrativo conciso y estudiado. Lo recomiendo.

Trazos de papel. Manuel Ávila


        Volver a leer sobre Aldehuela, ese pueblito del Jerte, y sus habitantes es una maravilla. Si "Recovecos" nos presentó al tío Antonio Chirrimías, Indalencio el Cerote, a Don Facundo... Y a todos aquellos entrañables personajes, con este "Trazos de papel", Manuel Ávila nos invita, de nuevo, a meternos en ese pequeño universo creado por él, que coge trazos de aquí y de allá, y nos sirve una delicia de libro llenos de anécdotas, ocurrencias y pasajes de la peculiar historia del pueblo.

       Aldehuela sabe a Extremadura, huele a cocido, suena a callejas de pueblo, susurros, misas de viejas, pantarujas y dichos populares, sabiduría arcaica, es pura vida, envidiable sin duda, para aquellos que estamos atados al stress de la ciudad o del trabajo. Es un lugar idílico y maravilloso, y como en su primera parte "Recovecos", la lectura amena, grata y la carcajada, están aseguradas. Muy recomendable.

jueves, 8 de diciembre de 2016

La vergüenza. Ingmar Bergman


        La verdad es que llevo una buena racha de adquisición de películas interesantes. Por cinco leuros me he hecho con “La Vergüenza” y “Pasión” de Ingmar Bergman. Dos señores peliculones. Los dos protagonizados por Liv Ullmann (¡Ay!, qué guapa Ullmann) y Max Von Sydow.

       “La vergüenza” (1968) es la primera que ha caído. Una película que había visto en mi etapa de instituto, pero que, en aquel entonces no logré ver en todo su calado y significado. Con un saco de premios a sus espaldas. “La vergüenza” es una de esas cintas que refleja muy bien la naturaleza humana.

       Jan y Eva Rosenberg son dos músicos. Viven una idílica vida en una apartada isla, donde huyeron años atrás, intentando quitarse de en medio la terrible guerra civil que vive el país. Todo es muy bucólico y muy bonito, criando gallinas y cultivando arándanos, hasta que el frente llega a la puerta de casa. Entonces aflorarán los verdaderos sentimientos de la pareja, contradictorios, y una pelea brutal por sobrevivir, entre ejecuciones, cambios de frentes bélicos y torturas de todo tipo. La aparición de un antiguo amigo, Jacobi, obsesionado con Eva, no hará más que empeorar la situación, y el humanismo de ambos irá desapareciendo, irremediablemente.


       Pocas películas muestran lo atroz que debe ser una guerra como esta. Aquí, la verdad, es que apenas vemos combates, pero si muchos muertos por el napalm que cae del cielo, y los caídos en las cunetas. La desevolución que sufre la pareja a lo largo de la cinta es impresionante. La fotografía espectacular. Los primeros planos hablan más que los propios personajes, pero lo más impactante, para mí, el mensaje final, claro alegato contra la guerra, y lo absurdo de la misma. Obligado visionado.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Hola, mi nombre es Doris


        Venga, lo voy a preguntar a bocajarro: ¿Te has enamorado alguna vez de una persona muchísimo más joven que tú, o viceversa? Pues de eso va “Hola, mi nombre es Doris” (2015). Es un tema un poco espinoso, hasta donde yo recuerde no se suele tratar mucho en el cine… Tal vez un poco más en literatura, pero en el cine, así, a bote pronto, pues como no se me ocurren ejemplos, que seguro que los habrá.

        Hay que reconocer que no es un peliculón. No es una comedia desternillante, aunque tiene sus puntos, y desde luego, yo no la calificaría de comedia romántica. ¿Y a qué viene esta entrada entonces? Hombre, si eres uno de los dos o tres seguidores fieles que quedan por el blog, sabrás que he escrito críticas sobre auténticas bazofias cinematográficas. Y eso que no tengo ni p.idea de cine.

       Doris (Sally Field) es una contable, que lleva más años en la empresa que las Tortugas Ninjas en las alcantarillas, y con un incipiente síndrome de Diógenes. Un día, coincide en el ascensor con un joven y apuesto ejecutivo, que resulta trabajar en su misma empresa. Desde entonces, la imaginación de Sally se dispara, y se enamora perdidamente del chico, mil años más joven que ella. Con ayuda de un libro de autoayuda, los consejos de una chica de trece años y con más moral que el Alcoyano, intentará por todos los medios conquistar a este amor imposible… Pero, no solo la edad es lo que les separa, hay un mundo justo en la mitad: Redes Sociales, gustos, música, tendencias…


       A ratos divertida, a ratos tediosa, hay que reconocerle a Sally Field las tablas. Está basada, al parecer, en otra película, un cortometraje, de Laura Terruso, que lleva el guion igualmente en esta versión. A mi me cogió con el pie cambiado. Se puede ver.

martes, 6 de diciembre de 2016

Gandahar



        “Gandahar” (1987) es una película dirigida por René Laloux, siguiendo los diseños de Philippe Caza (uno de aquellos míticos ilustradores que solían colaborar con la revista “Heavy Metal”), coproducción franco-coreana, que con los años se convirtió en un clásico de la animación. Está basada en una novela de Jean-Pierre Andrevon, y curiosamente el guion de la versión anglosajona estaba a cargo de Isaac Asimov.


       La película no la encontré en castellano, sospecho que nunca se dobló, pero si la podéis ver en V.O subtitulada y no por ello pierde un ápice de interés.


       Gandahar es un lejano mundo. Vive en paz, con un sistema matriarcal llamado Consejo Femenino, aunque tiene algunos defectos en su sociedad (los ignorados Transformados). Es un mundo mágico e idílico. Un día, aparecen los hombres-metal, unos siniestros robots armados con rayos láser petrificadores contra los que los habitantes de Gandahar nada pueden. Syl, un sirviente del Consejo Femenino es enviado a investigar a los invasores. Pronto, con la ayuda de los Transformados (mutantes Gandaharianos a los que el Consejo Femenino obvia e ignora, por sus monstruosas formas físicas) descubre que son enviados por Metamorfo, un ser con forma de cerebro que los crea (supuestamente sin querer).


        Syl es convencido por Metamorfo para entrar en un estado de hibernación, de mil años, tras los cuales, Metamorfo será asesinado para restablecer el orden planetario. Transcurridos esos mil años, Metamorfo dice que “verdes las han segado”. No solo se niega a morir, sino que Syl descubre que usa las células de los gandaharianos para mantenerse vivo. La lucha final está servida. Syl deberá enfrentarse a Metamorfo, con la ayuda de los Transformados, si quiere salvar el planeta…



        En mi opinión, es otra obra maestra de la animación. Las mujeres desnudas, de exuberantes pechos (azules) y calvicies presentes (también azules) me recordaron ligeramente a “El Planeta Salvaje”, así como los escenarios, aunque no tan surrealistas. Algunos de los Transformados recuerdan ligeramente a aquellos seres míticos que los españoles creían haber encontrado en América, con caras en los pechos, sin cabeza y corpulentos, todo muy del arte que vemos en los cuadros del Bosco. La temática ecologista está muy presente en la película, igualmente. Resumiendo, otra obrita maestra que os recomiendo fehacientemente.



lunes, 5 de diciembre de 2016

Heavy Metal



      “Heavy Metal” es otra de esas películas clásicas de animación que no deberías perderte. Rodada en 1981, bajo la batuta de Gerald Potterton (fue una apuesta estadounidense-canadiense), y con Ivan Reitman en la producción (si, el de “Cazafantasmas”), está basada en las historietas que publicaba la revista francesa “Heavy Metal”. Historias cortas que comenzaron a publicarse bimestralmente desde mediados de los años setenta hasta, que yo sepa, la actualidad. He de reconocer que yo nunca he tenido ni he leído ninguna de ellas, pero son clásicas, como leyendas, para los aficionados a los cómics, la animación y los relatos cortos. Por “Heavy Metal” (la revista) pasaron los mejores ilustradores del momento (y yo creo que casi de la historia): Giger, Moebius, Milo Manara… Con guiones de Stephen King o Burroughs, entre otros. La revista cerró en el 87 y en 2002 volvió a publicarse en Francia. Ni que decir tiene que los números de los setenta y de los ochenta están muy cotizados.

        La historia de “Heavy Metal” (la película), es en realidad, el compendio de varias historias cortas. Su nexo común es el Mal, reencarnado en una esfera verde llamada Loc Nar, que se autodefine como “la suma de todos los males”. Un astronauta aterriza con su Corvette en la puerta de casa, lleva un maletín del que aparece la esfera. Mata al astronauta y comienza a explicarle a la hija de este, sus maléficos planes a través de historias cortas sucedidas por toda la galaxia. Loc Nar quiere matar a la niña al final de la narración.


        Cada una de las historias suele ir enlazando con la anterior hasta que llega el final, donde se revelará el papel de la niña en toda la historia. Aderezado con mucho desnudo (creo que todos los personajes femeninos aparecen desnudos, grandes pechos, frondosos pubis) y algo de sexo (creo que se salva el último personaje femenino de tales circunstancias), y con música metalera de la época (algo glam en mi opinión, pero bien colocada) donde destaca Black Sabbath, creo que es una película que, si no la has visto, te merecerá la pena. Muy recomendable.

        P.D: Existe una "segunda parte", Heavy Metal 2000, pero no la he encontrado en Castellano (si en portugués), y la crítica no la pone muy bien... No he hecho por verla.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Mahoma y Carlomagno. Henri Pirenne




        “Mahoma y Carlomagno” del historiador belga, Henri Pirenne, es un libro que los profesores de Historia Medieval citaban en sus bibliografías, hace veinte años cuando estudié la carrera, como uno de los libros imprescindibles a leer. En su día, no me lo leí. Solo pequeñas referencias de aquí y allí, sin llegar a meterme mucho en el libro de Pirenne.

(Henri Pirenne 1862-1935)

         Ahora he tenido la oportunidad de leerlo, y desde luego, no ha sido un libro que me haya defraudado. Escrito por Pirenne unos meses antes de fallecer (1935), no lo vería publicado. Serían su hijo, Jacques Pirenne, y uno de sus discípulos F.Vercauteren, quienes se encargaron de sacar adelante el proyecto del maestro, que era un compendio de notas y pensamientos en muchas partes, como reconoce Vercauteren que en el prólogo reconoce no estar de acuerdo con muchos de los puntos que Pirenne defiende, pero que él ha respetado escrupulosamente en la edición.

         El libro se divide en dos partes. Europa Occidental antes, y después, del Islam. Así, asistimos a las invasiones germánicas de un debilitado Imperio Romano de Occidente, que no van a suponer una verdadera ruptura del mundo antiguo, sino una continuación de sus instituciones y leyes que, los llamados bárbaros tanto admiraban. El intento del Imperio bizantino, indiscutible para los reyes visigodos o francos, por recuperar la unidad mediterránea (con el general Belisario a la cabeza), y finalmente, en una segunda parte, que para mí es de lo más interesante, la verdadera ruptura, personificada en una rápida expansión islámica que romperá con todo lo anterior y traerá un nuevo mundo a la moribunda Europa que verá, desde principios del S.VIII, un retroceso en el latín, en las relaciones comerciales y cierta etapa de inestabilidad, acentuada por los ataques vikingos.

        Finalmente, el libro nos presenta el inicio de la Edad Media, de la Alta Edad Media, y nos deja una serie de conclusiones al respecto del papel de Carlomagno por un lado y el incipiente Islam por otro. El libro no deja de ser curioso, ya que aborda, con detalle, aspectos socioeconómicos como el papel de los judíos, de los esclavos, de la moneda, o de los monasterios en esta etapa tan interesante de la Europa Occidental. Un libro de lo más recomendable.


La montaña sagrada



        Para mi Jodorowsky no es un desconocido. Creo que para pocos. Aunque conozco más su faceta relacionada con el mundo de los cómics: “Los ojos del gato”, “El Incal” (que no me he leído entero) y “La casta de los metabarones”, y alguna cosa más que se me escapa en estos momentos… Qué su faceta cinematográfica. La literaria, la filosófica y la artística tampoco me son del todo desconocidas.



        Movido porque sé de qué pie cojea, y de que no me desagrada Jodorowsky (aunque estoy rodeado de críticos acérrimos a su persona y a su mundo), me decidí adquirir “La Montaña Sagrada” (1973), una película surrealista que fue un escándalo en el Festival de Cannes, y que debido a su perturbador contenido, no se distribuyó mucho en su momento. He de reconocer que también influyó en la compra los 4 leuros que me ha costado.

      ¿De qué va “La Montaña Sagrada”? Es difícil hablar de la sinopsis de una película de este talante, pero os intentaré contar de qué va el tema: “El alquimista”, que es el propio Jodorowsky, intenta llegar a La Montaña Sagrada, que es donde viven los Seres Inmortales. Su intención no es hacerlo solo, sino en compañía de siete discípulos, cada uno de ellos representante de cada uno de los planetas del Sistema Solar. A través del Conocimiento piensan llegar hasta la misma montaña y derrocan a los Inmortales, quedándose con sus secretos. Uno de los Siete es un vagabundo, cuyas referencias a Cristo y al cristianismo son notables desde el inicio del film.


      ¿Para todos los públicos? No. Creo que no. “La Montaña Sagrada” es una película para aquellos que sepan que es el surrealismo, el dadaísmo y que conozcan algo de Jodorowsky. En caso contrario, todo te parecerá un galimatías sin sentido y a los diez minutos te habrás ido a echarle de comer a las palomas del parque.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Kubo y las dos cuerdas mágicas.



        Estamos ante un peliculón, a mi parecer, de animación.Cine mayúsculo, estética japonesa, talento y producción gringa. Es una de las mejores películas de la temporada y se nota el trabajo bien hecho, desde principio a fin.


        Kubo vive con su madre en una cueva, se gana la vida con su "sitar japonés" que tiene el poder de dar vida a trozos de papel, que se transforman en un origami mágico, en gran cantidad de cosas. Un día, unos malvados espíritus, que a la postre son sus tías (y que son una versión femenina y malvada de Raiden, de Mortal Kombat), se presentan para acabar con él. Su madre lo salva "in extremis", y a partir de ese momento, se entera de que Kubo es nieto del Dios Luna. Un dios malvado y fanático que lo castigó al nacer arrebatándole el ojo que le falta, porque su madre se había enamorado de un mortal.


          Entonces Kubo hará un viaje en busca de respuestas, en compañía de una mona blanca y un samurai escarabajo, con los cuales se embarcará en la misión de encontrar tres armas mágicas que le ayuden a enfrentarse a sus tías, y finalmente, a su abuelo...


        La película depara algunas sorpresas. Es una obra magistral en guión, ejecución y desarrollo narrativo. Y, desde luego, es más que recomendable.

600 Millas



        “600 millas” es la historia de Arnulfo, un joven mexicano de Sinaloa que está metido en el tráfico de armas, junto a un colega norteamericano. Uno las compra y el otro, Arnulfo, se las lleva a México. En apariencia, es algo sencillo, y que Arnulfo se le da bien hasta que un bien día, Hank Harris (Tim Roth), un veterano agente de la ATF se cruza con él en un pequeño incidente.

       Sin comerlo ni beberlo, como el que no quiere la cosa, Arnulfo secuestra a Hank. Desde ese momento comienza una relación de “confianza” entre los dos, a pesar de que son enemigos, se necesitan mutuamente para salvar el pellejo desde el primer momento en que se meten donde no deben…

        La película se puede dividir en dos partes: Una primera que es como jugar al San Andreas, o cualquier juego de estos de pillar un coche e ir de aquí para allá. Algo que, a mí, que no conozco los EEUU, ya me parece costumbrismo americano. La facilidad para conseguir armas en USA, el culto a las armas, todo está muy presente. Después, a raíz del incidente que une a los dos protagonistas, la película se vuelve un poco “ida de pinza”. Hablan del tráfico de armas, de los dos países, de la gente en general, de la caza, de los frijoles, de béisbol… Tiene escenas nocturnas donde no se ve un carajo, algo de road movie… Lo mismo se llevan bien, que se mandan al carajo.


        La película no está mal. Tampoco me pareció para tirar cohetes, pero es interesante el clima que se respira de tensión a lo largo de toda ella. La segunda parte es un poco más dinámica, estas más a la expectativa de lo que pueda ocurrir, se nota más la deshumanización y violencia de este tipo de negocios y ambientes, quizás se alargan más las escenas (en mi opinión, podría hacerse un recorte de algunas partes que pecan de bucólicas, escenas en las que la acción narrativa ya se ha acabado, pero la cámara sigue grabando allí medio minuto más, sin venir a cuento…), el final me dejó con el culo torcido (quizás porque es de lo más real), pero no deja de ser una película entretenida, interesante de ver.

sábado, 26 de noviembre de 2016

El planeta salvaje


        He de reconocer que hasta hace bien poco, nunca había oído hablar de la película “El planeta salvaje” (1973). Se trata de una película de animación francesa, dirigida por René Laloux, y basada en el libro “Oms en serie”, del escritor francés Stefan Wul.

         En “El planeta salvaje”, los humanos (Oms) son mascotas de los Draags. Los Draggs son gigantes calvos, de unos doce metros de altura, piel azul, ojos rojos y aletas de pez en la cara. Las mujeres Draags llevan los pechos al aire. Son seres muy avanzados tecnológicamente, y con ciertos poderes psíquicos, como la capacidad de realizar viajes astrales fuera de su cuerpo, algo que ellos conocen como “meditación”.

       Los humanos, simples marionetas para los niños Draags, están en un estadio parecido al del Paleolítico Superior. Algunos son los animales de compañía de los Draags, como ya he dicho, y otros, una inmensa mayoría, viven en un estado de semilibertad vigilada, formando grandes colonias o colectivos que los Draags eliminan, en un proceso que llaman de “desomnización” cuando estos grupos se vuelven demasiado numerosos.

       La historia comienza cuando una niña Draag, Tiva, recoge un bebé oms al que unos niños Draags han dejado huérfano (matan a la madre dejándola caer desde una elevada altura). Tiva cuidará desde entonces a este pequeño Oms, al que pone el nombre de Terr, que pronto se revela como un chico listo y que, gracias a unos auriculares de Tiva (que ríete tú de los cursos CCC), aprende todo sobre los Draags, su tecnología, su mundo…

       Siendo adolescente, Terr huye con los auriculares en busca de más Oms. Quiere compartir sus conocimientos. Los Oms, cavernarios, que viven en un parque, al principio no le creen, pero pronto se darán cuenta que Terr les trae el conocimiento frente a las supercherías del chaman de turno (ya lo sé, suena al Mito de la Caverna de Platón).
Con el conocimiento en manos de los Oms, solo queda buscar un lugar dentro del mundo de los Draags, librarse del miedo y de los continuos aniquilamientos. El conocimiento hará que las dos razas se enfrenten, en una lucha por dominar el planeta…


      Con un dibujo sublime, una música espectacular y unos escenarios surrealistas, “El planeta salvaje” me ha parecido un verdadero peliculón. Sus escenarios recuerdan muchas veces a los cuadros de Tanguy, Dalí, Magritte o Giorgio de Chirico. Si no conoces la película, no puedes dejarla pasar. Y si la conoces… ¿A qué es francamente buena?

viernes, 25 de noviembre de 2016

Trizia



        Wow!, Trizia… Pero, ¿Quién es Trizia?, pues Trizia es una chica, creada por Pedro Pérez, que es una delicia. Pelirroja, simpática, tímida y bastante ingenua, cuerpazo de diez, soñadora… Quiere ganarse la vida como dibujante profesional, y un día le llega la oportunidad de trabajar en un estudio de creación de videojuegos que no pasa por sus mejores momentos, con unos compañeros sobones pero casi entrañables.

        Patricia Pérez, Trizia, intentará por todos los medios, dentro de lo que cabe, conservar su trabajo, a pesar de meter en el estudio un enorme globo de su personaje favorito, Pomporo, y levantarse siempre tarde, mientras busca otras salidas e intenta ordenar su vida amorosa.

         Es un cómic fantástico, con el que me he reído mucho, muy recomendable, y del que espero que editen más, porque Trizia enamora, y mucho…