…Es una de las cajeras del Supermercado. A veces me quedo mirándola. Pelirroja, de mejillas sonrojadas, y ojos claros, me parece guapa. Tiene gracia y salero y por las miradas masculinas que, en ocasiones, intercepto, hay más de uno que se deshace por ella. Es la típica chica inquieta que habla por los codos mientras va pasando los productos por el láser de la caja, creo que casi nadie la escucha, y los que lo hacen, no suelen darle mucha credibilidad, pero no le quitan ojo a su llamativa hermosura:
- …Yo a ti te conozco, me dice mascando chicle, con un halo de misterio… Eres Duncan de Gross, te he visto un par de veces con Apolo, ¿Es amigo tuyo?.
- No, es uno de mis compañeros de Tiro con Arco… - Musito metiendo las tres cajas de leche de marca blanca en la bolsa de plástico que me ofrece.
- …Aham, bien, porque es un engreído, yo estuve a punto de salir con él hace un tiempo, menos mal que no lo hice… - Sonríe picaronamente.
Yo le devuelvo una forzada media sonrisa, lo que implica un muestrario de empastes dentales.
- ¿Sabes que sé predecir el futuro?, leo las manos, y a veces tengo visiones… -
- Estoy convencido de ello. – Le digo muy serio, las guapas suelen estar como cabras, mentalmente hablando, pienso mientras añado a las bolsas un zumo y media barra de pan.
- …Si quieres te puedo hacer una predicción respecto a tu futuro. Sugiere provocativa, lo cual me pone nervioso, ya que no estoy muy acostumbrado a que una chica me dedique esos tonos de voz, para mi harto sospechoso…
- No, gracias, no tengo tiempo, mi Gran Diosa Atenea, nacida de la mismísima cabeza del divino Zeus, enemiga acérrima del paracetamol y del sistema educativo aspanyol, me espera para tomar café… He soltado mientras leía el lema, impreso en cartulina ocre, de su abultada camisa habitada por dos, aparentemente, sugerentes pechos: …Casandra…
- ¿Vas a estar perdiendo mucho el tiempo, hermosa Casandra?, ha protestado un joven que iba tras de mi en la cola.
- ¡Calla Télefo, que eres un pesado y un maleducado, que Atenea te confunda!, le ha contestado la joven Casandra mientras me daba el cambio de mi compra…
- …Yo, a veces, tengo una pesadilla horrible… Sueño que me arrancan brutal y despiadadamente de los brazos de una fría Atenea… Ha murmurado ausente…
- Seguramente sólo es un sueño, he contestado, despidiéndome con un leve gesto…







