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lunes, 10 de noviembre de 2008

Meme


"El Mundo sobre mi escoba" me manda un Meme, que paso a contestar ahora pispo:

* Subir la imagen del Meme e incluir la fuente

*Compartir 3 cosas que nunca hayamos hechos y que nunca haríamos.

*Elegir 6 personas, al final, y poner los enlaces de sus blogs.

*Avisar a esas personas por medio de un comentario sus el blogs.


Los dos últimos puntos me los reservo, porque no quiero poner a nadie en un compromiso, y si alguno/a se anima, que conteste al Meme, ¿Si?.


TRES COSAS QUE NUNCA HAYA HECHO, Y QUE NUNCA HARÍA:
Comer insectos, por mucho que esté de moda en algún restaurante oriental…
Hacer daño a un animal.
Hacer daño a una persona.

TRES COSAS QUE NUNCA HE HECHO Y QUE ME GUSTARÍA HACER:

Aprobar las oposiciones de Geografía e Historia.
Vivir en un barrio normal.
Conocer Italia de cabo a rabo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Delorian


- “Si pudieras viajar en el tiempo, ¿Qué cambiarias?”, me ha preguntado pensativa.

Por un momento, he levantado mi vista cansada, del libro que ojeaba de la estantería de la habitación. La pregunta era rara, inhóspita. La verdad es que no la iba a responder en un principio, e iba a seguir curioseando, pero me he visto en la necesidad de responderla, tajantemente:

- “Mmmm, ¿Pudiera?, yo puedo viajar en el tiempo, lo que pasa es que el Delorian tiene un intermitente roto desde que Fernando VII le dio una patada hace un par de meses y desde entonces no lo utilizo…Y eso que le he puesto un nuevo condensador de fluzo que compré en e-bay...”.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Aracne, mi modista


Hoy Michel IV de Gato me ha pedido que le encargue la que va a ser la Bandera Oficial del Patio-Lavadero a partir de ahora. Él ya tenía una bandera propia, que representaba a un gato en un tejado mirando la luna llena (recordad la entrada “Icaro”, del mes de Septiembre). Pero ahora, le ha metido una modificación, en vez de un tejado, me ha hecho un boceto en el que el gato está subido a un árbol desnudo de hojas, mirando una enorme luna llena, que viene a representar las libertades gatunas y felinas, según me ha comentado.

Piensa izar la nueva bandera en cuanto la tenga en sus patas. Quizás haga algún acto institucional, así que me tocará pagar los entremeses, recibir a los invitados, y ¿Cómo no?, pagar la nueva bandera.

Con el boceto del minino, me he ido a mi modista, Aracne. Aracne lo mismo me cose un bolsillo roto, que una bastilla. La conozco desde hace muchos años, su padre, que en paz descanse, era tintorero. Ella, desde pequeñita destacó con la aguja y el hilo, estudió “Corte y Confección” en una academia, y posteriormente se sacó el curso CCC de “Costura a distancia”, con una pequeñita herencia que le dejó su padre se hizo autónoma y montó una mercería en el barrio, en la primera bocacalle a la derecha de la Avenida, y allí, entre maquinas de coser e hilos, lo mismo te vende un par de calcetines, que una camisa interior, que calzoncillos. Yo le compro muchos calzoncillos porque Michel, como sabéis, me quema los míos cuando se pone en plan reivindicativo, lo que él llama la “Gato Borroka”.

Aracne ha estado mirando el boceto de Michel, le ha parecido original. “No me llevara más de dos días”, ha comentado. En ese momento ha entrado una viejecita en la tienda, tendría más de ochenta años: “Buenos Días”, ha saludado, y los dos le hemos devuelto el saludo. Tenía un brillo especial en los ojos esta viejecita, que me resultaba vagamente familiar…

- “Dicen que eres buena costurera jovencita…”, ha musitado la anciana.
- “La mejor abuela…”, ha contestado Aracne, con cierto orgullo y arrogancia.
- “Bueno, bueno, eso tendría que verlo…”, respondió la ancianita.
- “Aracne, pasado mañana recojo la bandera de Michel…”, he cortado yo.
- “…Que Atenea te guíe Duncan de Gross, nacido bajo el Signo de Orión…”, me ha musitado la viejecita con una leve inclinación de cabeza y una misteriosa media sonrisa… Al parecer, la viejecita me conoce, aunque me resulta familiar, no caigo quién podría ser…

…Y allí las he dejado, a las dos mujeres, hablando de agujas, hilos, y de quién cosía mejor…

jueves, 6 de noviembre de 2008

Lucky Luke


Era más rápido que su propia sombra, y siempre silbaba la misma canción a lomos de su irónico caballo blanco, Jolly Jumper: “Soy un cowboy solitario, y estoy lejos de mi hogar…”, ese era, y es, Lucky Luke.

Lucky Luke es, también, uno de mis personajes favoritos de cómic, sus historias son desternillantes, llenas de humor e ironía, y en tono jocoso, entretenido, te acercan a los míticos personajes del lejano oeste como fueron los Hermanos Dalton (que existieron y que tienen una Casa-Museo dedicada en no sé que lugar del Medio Oeste, creo que en Okhaloma o Arkansas, murieron acribillados por variar), Jesse James, Billy el Niño o Juanita Calamidad.

Sus historias en muchas ocasiones parten de un argumento histórico real, y a raíz de ellos, comienzas a leer sin parar, hasta terminar la historia completa. Lucky Luke tenía cerca de sesenta cómics en castellano, más una serie de dibujos animados basada en algunos de los cómic más famosos y vendidos, producción francesa de principios de los años ochenta.

En el cine, tenemos una película, que después se transformó en serie, del gran Terence Hill (le debo un post), coproducida por él mismo, a principios de los noventa, producción italiana, que resultó un bochornoso fracaso, de hecho el amigo Hill sólo haría una peli más al año siguiente y colgó los revólveres… Y la última, de 2.004, “Los Dalton contra Lucky Luke”, que igualmente fue otro batacazo, en todos los sentidos: Guión fatal, y el doblaje al castellano, que siempre ha sido excepcional, se lució aquí… Y en el que salía haciendo un cameo el humorista aspanyol “Javivi”.

El último número en cómic se editó apenas hace tres añitos en Francia, mientras que en Aspanya, no se edita nada del genial vaquero desde hace unos diez años. Al menos, en Europa, su sombra y sus fans le siguen fielmente. Sería hoy en día, un orgullo para Morris, su dibujante y para Goscinny, su principal guionista, ver como el pistolero más rápido del oeste sigue cabalgando, al galope de Jolly Jumper, y esporádicamente acompañado del perro Rantanplan, en busca de nuevas y trepidantes aventuras que contarnos…

P.D. Mi primer gato, con ocho o nueve años, se llamó Suipi, en honor al gato de Mama Dalton, una entrañable viejecita que se mecía, Winchester en mano, en la puerta de la Casa Dalton, mientras esperaba la vuelta de sus retoños…

martes, 4 de noviembre de 2008

¡¡Arrestados!!


… Hace un par de noches, a las tres y media de la mañana, estábamos Michel IV de Gato y yo, tan tranquilos, viendo a Punset en La 2, hablando de las mitocondrias y la reproducción asistida de las mismas, tema interesantísimo donde los haya, mientras yo me bebía mi cuarto chupito de absenta de la buena, y Michel su tercer Bloody Mary de su platillo especial para Bloody Mary, cuando oímos el zumbido de un helicóptero justo encima de nuestras cabezas. Un gran signo de interrogación nació de nuestras miradas cruzadas, y antes de que pudiéramos decir “Stalin”, el salón se llenó de Geos, fuerzas especiales de asalto de la policía, enlutados, con enormes gafas acristaladas, pasamontañas, y con unos negros y relucientes fusiles o metralletas, no entendemos de armas (ni queremos), apuntando a nuestras cabezas, tres a mi, y dos a Michel que tiene la cabeza más pequeña. A mi casi se me atraganta la absenta y a Michel le pilló dando lengüetazos al platillo de Bloody Mary.

En un principio pensé que eran los de Telefónica los que nos habían mandado a los Geos por algún impago… Con no demasiada delicadeza me esposaron, y a Michel le metieron en una gatera portátil a empujones, la verdad es que no opusimos mucha resistencia porque ambos estábamos bastante bebidos. En la tele, Punset nos invitaba a su próximo programa en el que va a hablar de la inteligencia de los glóbulos blancos frente a las plaquetas hormonales y la relación de estas con las Nuevas Tecnologías…

A trompicones, sin leernos nuestros derechos ni nada como en las pelis yanquis, nos metieron en el ascensor, Michel desde el fondo de su carcelaria gatera comenzó a maullar un poema de Miguel Hernández. Al abrirse la puerta del ascensor, pudimos comprobar como Amparo, la Esfinge del Rellano, tenía acorralados a otros dos agentes que no habían sido capaces de responder al enigma que les había propuesto, y eso que la respuesta al mismo era bien sencilla: “El Conde-Duque de Olivares”.

Meternos en un furgón blindado y llegar a la comisaría fue un suspiro, nos llevaron raudos. A pesar de estar esposados, nos seguían apuntando con aquellos caños negros metalizados, amenazantes. No entendíamos nada. Yo pensé que en cuanto saliéramos de este atropello le prohibiría a Michel que volviera a llamar a Hugo Chávez o a Evo Morales, siempre llama él, “Coño, que llamen ellos de vez en cuando”, pensé. (Fidel ya no se pone al auricular cuando llama Michel, dice que es muy pesado…).

En la comisaría, como en las pelis norteamericanas, nos metieron en una habitación. A mi me hicieron una foto de frente y otra de lado. A Michel una de frente, otra de lado, otra chupándose una pata y una cuarta lamiéndose el rabo. Cosas de gatos.

Pronto nos sentaron, de mala manera, delante de un comisario. Michel le maulló “fascista asqueroso”, pero el comisario ni se inmutó. Yo esperaba que el comisario fuera Máximo Valverde, para preguntarle como termina la sexta temporada de la serie, pero era un tipo gordo, con pantalones de pana azul oscuro (32,00 euros en El Corte Inglés), camisa blanca, gafas Indo de pasta negra (74,00 euros la montura) y zapatos negros de Panamá Jack (89,90 euracos en cualquier zapatería de las buenas…).

El comisario nos explicó el motivo de nuestra inesperada visita nocturna. El culpable no era Telefónica, aunque lo hubiera preferido, el motivo es que relacionaban a Michel IV de Gato con una célula islamista dormida de Al-Qaeda en nuestro país. “Hombre, dormir, lo que se dice dormir, si que duerme señor comisario…Hasta doce horas al día…”. “…En cuanto a lo de islámico, le duró tres semanas, vamos, el Ramadán solamente, ya lo ha dejado”, intenté excusar a Michel, que no decía nada desde el fondo de la gatera. Nos dijo que teníamos derecho a un abogado, y que la noche la íbamos a pasar, de momento en los calabozos.

Y así, pasamos el resto de la noche en una celda de tres por cuatro metros, con dos literas, Michel se pidió la de arriba. Le pregunté si sabia de que iba este rollo de la célula islamista, y me dijo que no tenía ni idea, a él lo único que le importaba que no le quitasen la suscripción a la “Revista de Occidente”. Esperemos que buscando apoyos a su causa, la autodeterminación del Patio-Lavadero, Michel no haya hablado con quién no debe…

A las diez de la mañana nos vinieron a despertar, Michel quería dormir un poco más, pero nos dijeron que éramos libres, que todo había sido un error, una confusión, y que no éramos los tipos que andaban buscando. Le pedimos 2 euros al comisario para el autobús, pero nos dejaron en la puerta de la comisaría, y ni siquiera nos invitaron a un café…

Noche de Amigos


Domingo, resaca espantosa…

La noche fue un continuo beber, charlar, reír, recordar, soñar…, estuvimos escuchando musiquita de la buena toda la jodida noche, hacía tiempo que no planeábamos una quedada así… Amiguetes que vinieron a cenar, la tele puesta, pero con el sonido Off, y seleccionando canciones, entre todos, las conversaciones fluían, solas, como un río alborotado, los temas de conversación, muchos: El trabajo, la actualidad, los libros que están en nuestras mentes, en nuestras estanterías, en nuestras mesillas de noche, algo de Arte, Historia, cine por doquier, y entre tanta risa y comentario flojo, una copa y otra, hasta las cinco de la mañana…
Afuera la noche se desarrollaba, ajena a nuestra existencia, fría, y nosotros, todos los amigos, felices de estar juntos, y disfrutando…

lunes, 3 de noviembre de 2008

En Paro


Hola Amiguetes, ya estoy en Paro… Ya soy uno de esos tres minyones de aspanyolitos que forman las listas de desempleados de este gran país. La verdad es que esta realidad se veía venir, ya hace un par de meses la anticipé en el post “Ocho Semanas” (¿Recordáis?), con la salvedad de que en el post hablaba de que se supone que la Administración me iba a llamar, según estimaciones propias de ellos, para trabajar en Noviembre de profe…

Y ha llegado Noviembre, y me veo en el paro, con una lista que no se ha movido ni un solo número a día de hoy, y en casa aguantando a un gato (bastante gorrón por cierto) que lee a Marx y que dice que la culpa de todo la tiene el sistema capitalista, ahí lo he dejado en el Salón rajando de la Reina y buscando en su agenda el número de teléfono de Durao Barroso para ver si le dejan ir a la Cumbre Internacional Económica de Washington…

Bueno, a pesar de todo, he elegido ser optimista. Durante un par de segundos he pensado en quemarme a lo bonzo en medio de la Consejeria de Educación, pero para eso hay que quedarse en calzoncillos con este frio (aparte que sería una lastima quemar unos Dustin negros, 13,65 Euros en El Corte Inglés), y ya me detuvieron el pasado enero por imitar a la Fura del Bals en calzoncillos en la puerta del Excelentísimo Ayuntamiento. Michel y yo lo llamamos Performance, pero ellos lo llamaron Escándalo Público y ocupamos la página 2 y 3 de un Diario Local, el mismo Diario que ayer se hacía eco de que tenemos a un colgado disfrazado de Hombre-Araña socorriendo a borrachos, saltando contenedores de basura y fuentes por la ciudad, vamos, lo normal que se puede esperar de un tipo al que ha picado un morgaño nuclear escapado de la Central de Almaraz… (Podéis leerlo en el Blog de Lupita)…

O sea que tienen a un friky haciendo el paria por ahí y le dedican un artículo, y Michel y yo hacemos PURO ARTE, y nos fichan, nos detienen, y nos invitan al Programa de Ana Rosa Quintana, en vez de presentarnos a Eduardo Punset. Este país es un carajo. Pienso votar a Obama, Change We Need, está clarísimo.

P.D: Como llevo desde las siete de la mañana con los ojos de par en par, pienso aprovechar el tiempo para leer un par de libros que me ha prestado Michel IV de Gato de Paul Auster, estudiar algo de Geografía e Historia, ayer me enteré que desde que acabé la carrera hace once años, hay ocho países nuevos en Europa, me he quedado a cuadros, no tenía ni pajolera idea (Michel dice que nueve contando el Patio-Lavadero), y después con Duke Ellington en mi Mp4, dar una vuelta por la Avenida en busca de nuevas y trepidantes desventuras que contar…

jueves, 30 de octubre de 2008

El Embajador


Hoy, estaba tan tranquilamente leyendo en el Salón un número atrasado de la Revista “Historia y Vida”, cuando han llamado a la puerta. Michel IV de Gato dormía placidamente en el Sofá, cerquita de la recién instalada camilla. Él, por supuesto, ni se ha inmutado ante la llamada, para eso ya estoy yo, para abrir la puerta.

Al abrir la puerta, me he encontrado de frente con un rubiales, sonriente, con camisa blanca de manga larga (procedencia desconocida), corbata azul oscuro (posiblemente de Esfera, si es así, 11,95 Euros), y pantalones y zapatos negros a juego. Portaba en su mano derecha un enorme maletón gris (de Bag´s, 70,00 euracos), aunque no tan grande como el de nuestro amigo Sísifo....

- “Buenos Días”, me ha saludado en castellano (idioma aborrecible para Michel IV), con cierto acento anglosajón, sin modificar un ápice su pétrea sonrisa.
- “Buenos Días”, he contestado curioso.
- “Simpática Esfinge tienen ustedes en el Rellano…Me llamo…Me llamo Jim Stevens…”, me ha dicho, soltando su enorme maletón, y ofreciéndome su mano derecha, magullada y rojiza por aguantar el peso de aquella enorme maleta. “Soy el nuevo embajador de Utah en el Patio-Lavadero”, ha continuado sonriendo…
- “Mmmm, ya veo, lo veía venir…”, he contestado, sin sorprenderme, porque la verdad sea dicha, desde que Michel IV de Gato abrió la boca por primera vez, ya nada me sorprende…
- “Me manda el gobernador de Utah, Señor Huntsman, para hacerme cargo de la embajada de nuestro estado en el Patio-Lavadero, he aquí mis credenciales… ¿Es usted Michel IV de Gato?”.
- “No, Michel IV de Gato se encuentra durmiendo la real siesta en el Sofá del Salón”.
- “Aham, no quisiera molestar…”, su sonrisa ha desaparecido en este instante, el pobre Jim ha pensado que no llegaba en el mejor momento…
- “Nooo, tranquilo hombre, no se preocupe usted, las siestas de Michel suelen durar unas doce horas…”.
- “¡¿Doce horas?!”.
- “Si claro, claro, pase usted, por Dios, no se quede en la puerta, habrá hecho desde Utah un viaje de por lo menos quince o veinte horas…”.

Y tras eso, le he enseñado al Señor Embajador el Patio-Lavadero de 20m2 donde se supone que debe instalarse: La gatera, el naranjo de las libertades gatunas, el Arenero Real… El Señor Embajador no cabía en si de su asombro, al comprobar, que se tenía que quedar a vivir en el Patio-Lavadero de una casa particular, conviviendo con un gato nacionalista-independentista.

Yo le he recomendado al yanqui que se instalara una tienda de campaña, junto al Arenero Real, pero al cabo de diez minutos se ha disculpado, nervioso, sudoroso, y asiendo con fuerza su enorme maletón me ha pedido que por favor lo acompañara a la puerta de casa, “Ha debido ser un error”, se ha disculpado, y se ha marchado mascullando coisas malas y raras “In English”.

Al cerrar la puerta, Michel ha abierto un ojo, y ha ronroneado: “¿Quién era?, ¿Tomás Polichiollo?”, y le he dicho que si, que era Tomás Polichiollo, que ahora es eventual vendedor del Circulo de Lectores, y que se volviera a dormir…

P.D: Supongo que aún me tocara recibir al Embajador de Venezuela, Cuba y Bolivia…

Glen Miller


…Miré al joven, contrariado, no me esperaba esa respuesta. Bebí un sorbo de mi absenta, mi hada verde, y enseguida sentí su fuego, desde el esófago hasta el mismo duodeno, un fuego abrasador, candente.

- “¿De verdad que no sabes quién fue Glen Miller?”.

Glen Miller. El Mayor Glen Miller, fue un músico como la copa de un pino, uno de los mejores sin duda. Desde que era un crío tuvo claro que quería ser músico, Sentía el Jazz, el Swing, como sangre por sus venas, tocaba el trombón, y tras varios fracasos musicales, un buen día dio en el clavo con una melodía que siempre le acompañaría hasta su misteriosa desaparición, casi finalizando la Segunda Guerra Mundial… Aquella melodía sería “Moonlight Serenade”, la más bailada e interpretada en los Salones de baile, la preferida de los pilotos de combate…

Con su orquesta, patrocinada por una nueva marca de cigarrillos (Chesterfield), Miller se recorrió todo el país, alegrando los corazones de muchos jóvenes que poco después caerían en el frente de Francia, de Holanda, del Norte de África, o en las Islas del Pacífico, jóvenes que no volverían ver el amanecer de su tierra, que no volverían a sus casas…

Entre gira y gira, logró grandes éxitos como “Tuxedo Junction”, “In the mood”, que batieron records de ventas y éxitos, y en el 42 se alistó, siendo nombrado capitán de las USAF, curiosamente, junto a un tal James Steward, actor, que años más tarde haría del propio Glen en una película dedicada llamada “Música y Lágrimas”…

…Me callé, súbitamente, me callé. Estaba sólo, en el oscuro antro de siempre, el camarero estaba ordenando tubos al final de la barra, y el joven descarado, ignorante, había desaparecido. Mejor para mí, así podía disfrutar de mi absenta, y del gran Glen Miller…

miércoles, 29 de octubre de 2008

Pateras


… Es triste ver pateras, o cayucos, según quién hable sea canario o andaluz, llena de hombres, mujeres y niños temblorosos que se la juegan en busca de un futuro mejor en una Europa decadente que, día tras día, se va al traste.

Es un continuo goteo de muertes inútiles, de riesgos fatuos, en busca de un futuro mejor que quizás ni llegue a realizarse, y para lo cual arriesgas la vida en una cáscara de nuez. A uno se le encoge el alma cuando los ve llegar, casi alucinados, a las costas, más muertos que vivos, con miedo y con esperanzas.

Pero lo más trágico son los niños, decenas de ellos, pequeños, acompañados de sus padres, de familiares, de desconocidos, o de los cadáveres de alguno de ellos, envueltos en esta penosa Odisea del Siglo XXI, deseando llegar a una Itaca mística que llaman Aspanya… Y que no es ni la mitad de lo que le hayan contado…

… Es triste que, cuando yo era pequeño, los niños vinieran de Paris, los traía la cigüeña, y ahora, en mi adultez, los niños vengan de Marruecos o Senegal, y los traiga la patera de turno, bamboleante, en un mar de miedo, desesperación e incertidumbres…

martes, 28 de octubre de 2008

Elija ser positivo


Elija ser positivo. Usted tiene esa opción, es el dueño de su actitud. Elija ser positivo, constructivo. El optimismo es el hilo conductor hacia el éxito…

Con estas sabias palabras de Bruce Lee, que yo normalmente me intento aplicar a mi vida personal, con irregulares resultados, me ha recibido el médico de cabecera…

Llegan las lluvias, los cambios bruscos de temperatura, y este que os escribe lo pasa fatal con el llamado Colón Irritable, que año tras año, en estas entrañables fiestas hace de mis tripas un saco de dolores, retortijones, y al resto de mi cuerpo una masa informe que sólo sabe estar sentado en el W.C sin muchas ganas de nada…

Ni dietas, ni alimentos especiales, ni dejar el café, ni gilipolleces de esa índole me calman estos dias en los que parezco Napoleón con la mano en el estomago mientras trabajo, paseo o leo, o juego al “Pressing Cat” con cierto gato... Según los médicos todo es psicosomático, y como un temporizador, se activa cada X tiempo para regocijo de quien lo padece…

Yo os aseguro que lo que padezco de psicosomático tiene más bien poco, pero en fin, ya llevo tres años con esta movida, por cierto crónica, y lo único que puedo hacer es repetir, igual que mi medico de cabecera, las sabias palabras de Bruce mientras se me quitan las ganas de dar patadas en el Gimnasio… Un besote, y tened cuidado ahí fuera…

Crónicas de un gato VI


Hoy cuando he llegado a casa, me he encontrado a Michel más eufórico de lo normal. Bastante intranquilo, nervioso, no lo veía así desde que le alquilé “Perros de Paja”.

Me ha pedido que le compre una urna electoral en los chinos, por si Estrasburgo aprueba su referéndum y tiene que convocar a los gatos de la Comunidad de Vecinos para poder elegir un futuro… Ya le he dicho, en varias ocasiones, que en los chinos no hay urnas electorales, ellos no saben para que carajo sirven, y no parecen estar muy interesados en su funcionamiento…

Después me ha pedido que mande unas cartas que ha estado redactando a diversos organismos y personajes, quiere participar en las próximas reuniones del G-8 como país miembro, dice que el Patio-Lavadero tiene un PIB parecido al de Luxemburgo, y que él también debe ir a opinar sobre la Crisis Económica actual, y la caída del capitalismo… Dudo mucho que inviten a un gato siamés que duerme doce horas al día y que por las noches se harta de Bloody Mary y absenta mientras ve el programa de Eduardo Punset…

Igualmente me ha comunicado su deseo de participar en la próxima cumbre de Presidentes Iberoamericanos, para acercar posturas con sus homólogos, aunque estos se comuniquen en un idioma tan tosco como el castellano, que por otro lado rivaliza con la ancestral cultura gatuna, con su idioma, tan rico y variado… Quiere sentarse entre Chávez y Evo Morales…

Ya le he dicho que no se haga muchas ilusiones, que las echaré mañana en el buzón, y se ha quedado satisfecho, mirando por la ventana, como siempre, observando como Sísifo arrastra su enorme maleta al interior del autobús número 11…

P.D: Os recuerdo que... Cualquier similitud socio-política entre las peripecias de mi gato y yo con lo que ocurra, o pueda ocurrir, en cualquier punto del globo terráqueo es pura coincidencia, y lo digo en serio... Os quiero, tened cuidado ahí fuera.

lunes, 27 de octubre de 2008

El Caballo de Madera


Hoy andaba yo por el Salón de la casa, divagando como resolver el contencioso político-económico-social, que tengo con Michel por la cuestión de la gobernabilidad legitima, que ambos ambicionamos, sobre el Patio-Lavadero, cuando he pedido, a través de mis suplicas a Atenea, mi diosa, una ayuda divina.

Nada más desearlo, se me ha presentado allí, en mitad de mi Salón. La Gran Atenea, nacida de la cabeza de Zeus, nunca una diosa dio tantas migrañas a un padre. Estaba grandiosa, altiva, con toda la parafernalia que suele acompañarla. Armada hasta los dientes, con casco, armadura, portaba una lanza, un escudo, y de su espalda caía, gracioso, un peplo tejido artesanalmente, creo que también llevaba un par de granadas de mano y un Kalashnikov, pero eso son detalles nimios.

- “¿Qué se te ofrece, Duncan de Gross, nacido bajo el Signo de Orión?”.
- “…Una solución, mi diosa, son ya meses de batalla contra el siamés, adueñado de mi Patio-Lavadero, pone contra mi a toda la Corte de Justicia Internacional, a Estrasburgo, y al Estado de Utah…”.
- “… Ya veo mi acolito, haz lo que bien te digo, construirás un caballo de madera, ni muy grande, ni muy pequeño, perfecto para que en su vientre de madera te contenga, y lo presentaras a las puertas del Patio-Lavadero, anunciando a ese gato de Hefesto, hijo seguro de Selene, tu intención de retirarte de la batalla…”.
- “Pero, Oh mi diosa, yo no soy carpintero, y ni en Ikea ni en Leroy-Merlín venden caballos de madera…”
- “Se lo encargaras a esta pujante empresa…”, y me ha tendido una tarjeta donde rezaba: “Dédalo e Hijo. Arquitectos-Ingenieros Civiles. Pídanos Presupuesto sin Compromiso.”, tú di que vas de mi parte, que eres devoto de la Gran Diosa Atenea, si lo encargas en roble te hacen un 20% de descuento…”.
- “…Los conozco, Oh, mi deidad, el hijo se ha dejado el costillar en un par de ocasiones en el Patio-Lavadero probando ciertas alas… Oh, mi divinidad, mi favorita entre las diosas”, he continuado, “… Pero, ¿Cómo haré para que Laocoonte, que es el Presidente de la Comunidad de Vecinos, viudo de las narices, y sus dos hijos solterones de hormonas revueltas, me dejen subir el caballo en el ascensor sin que me monten un escándalo, o me denuncien en la próxima Junta Vecinal?”.
- “De esos tres me encargo yo, caballero Duncan de Gross, les mandaré sendas víboras, de mala ralea, prostitutas que les ahoguen, les asfixien con sus brazos de placer, como buenas sierpes, ellos buscarán el aire que les faltará, mientras tu subes el caballo a las puertas del Patio-Lavadero…”

Y de repente, en un maullido, hemos escuchado, mi diosa y yo, que absortos, planeábamos nuestro divino plan:

- “¿Os queréis callar de una jodida vez que no me dejáis leer tranquilo “El País”?.

Era Michel IV de Gato, que con sus gafas “de ver de cerca” ojeaba el diario en el Sofá. Se nos había pasado ese detalle, el misino estaba allí…

Para disimular, he invitado a Atenea a tomar un café, la cual ha aceptado encantada mientras dejaba apoyada la lanza junto a la tele…

domingo, 26 de octubre de 2008

Panta Rei


… Distraído, ojeaba un viejo ejemplar de “A Sangre Fría”. Le gustaba ese libro de Capote, lo había leído en siete u ocho ocasiones, y había partes del mismo que casi había memorizado.

El ambiente, ruidoso del bar, apenas le dejaba oír con claridad a un Chet Baker, enlatado en un Cd, pero que sonaba como en sus mejores directos. Sonaba una de sus piezas favoritas, “Easy to Love”. Aquel bar le agradaba.

No era un mal lugar para perderse, para desconectar de la rutina. Podía pasar desapercibido, sentado solo, en aquel rincón vagamente iluminado por una amarillenta bombilla de 25 watios.

Nadie le molestaba en aquel refugio de Jazz. El ir y venir de los clientes le parecía un bonito fluir, al fin y al cabo, pensaba, todo fluye…Panta Rei…

viernes, 24 de octubre de 2008

El Grifo del Campanario.


…Menuda se ha montado con el tema del Grifo. La verdad es que yo no veo que la coisa sea para tanto, lo que ocurre es que como ha tomado cartas en el asunto el Obispo de la Diócesis, y ha puesto el grito en el cielo, pues tenemos al gallinero local revuelto.

El caso es el siguiente: Una de las dos iglesias que tenemos en el barrio, de estilo colonial-californiano, principios del S.XIX, con su torrecita y su campanario, está rematada por un enorme nido, vivienda de protección oficial de un par de cigüeñas blancas, que hace un par de años que no aparecen por el lugar. ¿Qué ha ocurrido?, que de la noche a la mañana, presto, se ha dignado a ocupar dicho nido vacío, que se estaba echando a perder, un Grifo.

Nadie sabe de donde carajo ha salido. Sólo se sabe que el domingo pasado, cuando las beatas del barrio iban a misa de once, al mirar hacia el campanario, otearon la enorme figura del bichejo allí encaramado, que les recibió, animalito, con un gracioso: ¡¡Guuaaarrrrjjj!!. Las beatas, muchas de ellas enlutadas de pies a cabeza, corrieron a refugiarse al interior del templo, y desde allí llamaron al 112, mientras el cura intentaba expulsar al ocupa inquilino del campanario, con una cruz en una mano, y una escoba en la otra. Los del 112 se presentaron allí, con una ambulancia del Samur, y poco pudieron hacer por echar a un animal que debe pesar un par de toneladas, aunque se le ve joven.

Le estuvieron enseñando fotos de la Duquesa de Alba, con el fin de espantarlo, pero de nada sirvió. Al cabo de un rato, el bichejo salió volando, dirección Vegas del Guadiana, y al cabo de una hora, se presentó con la mitad de una vaca, para horror de todos los presentes. Y allí mismo, en su nuevo apartamento, con vistas al río, empezó a despedazar su merienda.

Hubo un momento en que al pie de la iglesia, estaban las beatas, curiosos, nenes que volvían de las actividades extraescolares, policía local, bomberos, samur, una ONG de chicas llamada “Salvemos los Grifos Peninsulares” (que amenazaban con quedarse en bolas si el bichejo recibía algún daño, y alguno que otro empezó a tirarle piedras al Grifo…), unos chinos de un restaurante que me miraban, inquietos, más a mi que al Grifo en cuestión, un par de tipos que vendían camisetas del Grifo subido al Campanario (todas las tallas 7,90, yo compré dos), una chica con un yorkshire (pantalones vaqueros, 19,90, y sudadera de El Corte Inglés, 2ª Planta, 21,35, creo que era del otoño pasado…), Apolodoro (el viejuno del 1ºC),un extraño hippie, con pezuñas de cabra, extraños ojos, con una flauta en la mano que me dedicó una media sonrisa nada más verme, un anciano que portaba planos arquitectónicos en sus huesudas manos, becarios de Comunicación audiovisual (cámara en mano), y dos jovenzuelos muy simpáticos, que silbaban alegres “Perros Callejeros”, con un vespino, presumo que robado, que no sé porqué, me han recordado portadas románicas…

A todo esto, apareció por allí Apolo, el chico nuevo del Club del Tiro con Arco, ofreciéndose a la policía local para lidiar con el Grifo, asegurando que él está acostumbrado a tratar con ellos. “Mi amigo Abel de Lorch, que es un Arimaspo, tuerto el pobre, me enseño a tratar con ellos y…”, que tipo más pedante. A mi me encantan los Grifos, al menos no te proponen enigmas a resolver como las Esfinges. Lo malo es cuando les da por derribar aviones comerciales portugueses.

En fin, como decía al principio, no veo que la coisa sea para tanto. Yo me volví a casa, pensativo, mientras veía a Icaro ser perseguido por Amparo, la esfinge del rellano, por el cielo de la avenida. Se estaba haciendo tarde, y a lo lejos, parecía que la Constelación de Orión, tempranera, me invitaba a dar un paseo nocturno por el campo, aunque deseché pronto esa idea porque tenía que madrugar y ya hace frío. Al llegar a casa, Michel veía la tele, salía el Obispo protestando por la presencia del simpático Grifo en el campanario de la parroquia.

- “¿Algo nuevo en el barrio?”, me ha ronroneado Michel, enigmático.
- “Nada. Lo de siempre.” Le he contestado mientras le servia un chupito de absenta a mi felina compañía. “Pon a Punset, Michel, que este tipo de la sotana me está calentando la cabeza…”.

jueves, 23 de octubre de 2008

Tomás Polichiollo


… Desde muy joven, Tomás Polichiollo lo tuvo claro. Quería ser psicoanalista, pero no un psicoanalista cualquiera, él iba a ser un buen psicoanalista. Desde su pequeño apartamento en la Calle Morelos de Buenos Aires, junto a la Plaza de Irlanda, Tomás estudiaba y estudiaba sin parar.

Para conseguir plata, trabajaba eventualmente de lo que se le ofrecía: De repartidor de pizzas, de vendedor de seguros, repartidor de correo comercial, de camarero ocasional… Fueron años de sacrificio por parte de Tomás, apenas tenía tiempo para el ocio, su único objetivo era ahorrar, ahorrar y estudiar. Con la plata conseguida tras años de esfuerzo, montaría un Consultorio, un consultorio como nunca nadie había visto en todo Buenos Aires, ni en toda la Argentina...

Un consultorio gatuno. Tomás pensaba licenciarse como psicoanalista especializado en mentes felinas. El mundo no necesitaba otro psicoanalista más, no uno cualquiera, de esos había ya miles conduciendo autobuses urbanos, barriendo la Avenida de Aspanya cerca del puerto… ¿De esos psicoanalistas?, no, de esos no. De esos había por doquier en todos lados.

Él iba a ser un gran profesional, un original psicoanalista, un buen psicoanalista con sus objetivos bien claros y definidos… Especializado en lo que es la mente gatuna, en eso concretamente, no había ninguno. Él estudiaría, durante años, el complejo mundo social, político-económico de los gatos del todo el globo: Su origen, su historia, sus relaciones, todo con el objetivo de saber leer la mente de un gato en cuanto lo tuviera en el diván, diera igual que fuera casero, europeo, persa, Angola o siamés. La mente gatuna no tendría secretos para él.

Las viejas fortunas del país le llamarían para preguntarle porque el gato no comía, o porque había dejado sus estudios de inglés en tercero de carrera (con lo bien que iba el gato en inglés y ahora nos da un disgusto…).

Lo invitarían de todas las Universidades del país, de toda América latina, de toda Europa, y hasta de Burkina Faso, para que diera conferencias: “Etoooo, Doctor, Vos que opinás de la influencia gatuna en la Revolución Francesa…”, y él admiraría a grandes y pequeños del lugar con sus acertadas reflexiones. La plata entraría a espuertas en su cuenta bancaria. Se haría famoso, rico, y finalmente se acabaría casando con la hija de algún famoso futbolista de la selección que había probado alguna que otra droga, pero solo de pasada…

Y Tomás ahorró, poquito a poco, y su plata fue metiendo, como una hormiguita, en un banco de Buenos Aires, en la misma calle Morelos donde vivía, mientras estudiaba, y sorprendía a todos con sus estudios, con sus tesinas sobre “Gatos Racionalistas del S.XIX”, sus trabajos de investigación sobre “El gato y la siesta de doce horas, repercusiones sociales en nuestra sociedad actual”.

Finalmente, llegó el día en que consiguió su apreciada licenciatura, fruto de tanto y tanto esfuerzo. Cinco largos años, con tesis incluida sobre “La influencia del gato en la sociedad piramidal egipcia”. Fue el día más feliz de su vida, el día en que podría reclamar su plata de hormiguita y, por fin, montar su propio Consultorio de psicoanalista. Pero al llegar a la puerta de su entidad bancaria, Tomás se encontró con un gran número de personas, indignadas, que golpeaban cacerolas… Dos semanas más tarde, volaba a Aspanya, buscando un futuro mejor…

P.D. Mi primer contacto con Tomás fue el 4 de Agosto, véase “Crónicas de un Gato 1”, cuando cierto siamés abre la boca por primera vez para reclamar la autodeterminación del Patio-Lavadero, ¿Recordáis?...

miércoles, 22 de octubre de 2008

La Policia de mi barrio...


…En la serie “Los Simpson”, comen donuts por doquier, en mi barrio, donde disfrutamos, en teoría, de 12 agentes de la policía local, están la mayor parte de la jornada laboral desayunando, o escaqueándose de sus respectivas labores…

Si hace quince años hubiera sabido que, ser policía local es lo que acostumbro a ver todos los días en mi barrio, en mi ciudad, no lo hubiera dudado ni un instante: Me hubiera operado la miopía (no quieren agentes con gafas ni lentillas), hubiera estudiado a saco seis meses, un año, X, y estaría ahora pispo como un maharajá…

Es impresionante con que pasividad hay tipos, uniformados, que se tiran en un bar desayunando, todo el tiempo que les haga falta, mientras se leen el “Marca” de arriba-abajo. Después, se trata de remangarse lo mejor que se pueda el cinturón, e irse a pasear, a bajar el desayuno, como buen policía de barrio, por calles secundarias, pasando olímpicamente de los niñatos de instituto que han faltado a clase y se dedican a dar patadas a un pobre chucho, del yonki de turno que anda pidiéndole a las ancianas y las tiene acosadas, de la rumanita que esporádicamente te vende ahora pañuelos, de la pequeña venta de droga que hay en determinadas zonas del barrio, de los coches en doble fila en determinadas calles: “Aquí no podemos multar porque nos llevamos muy bien con determinado comerciante que nos hace algún que otro favor, y no se trata de fastidiar a su clientela, sin embargo, a aquel otro no le debemos nada…, etc”.

Cuando los necesitas, no acuden. Cuando llegan, no los necesitas. Los viernes por la tarde echan el cierre a la pequeña comisaría, refugio de las horas muertas, y ya hasta el lunes por la mañana, no se les verá el pelo, nuevamente, en el bar, desayunando… Supongo que los fines de semana deben estar bien ocupados, pues todos son dueños de discotecas, y poseen chalets a las afueras de la ciudad…

Son amos y señores del pequeño universo en el que vivo, y la verdad es que me cuesta creer en ellos, ya son muchos años viendo esta pasividad, el no hacer nada de nada. Cobrar un buen sueldo, comprarse una casita en el campo, y a pasear, sin meterse en nada chungo, mirar a otro lado, que la vida son dos días, yo no soy un héroe, esto no es Hollywood, y ese atraco… Ese atraco no va conmigo…

Hojé


… Hojé percibí que há muito tempo que nao falo a lengua dos meus bisavós, e é uma pena, uma vergonha talvez… Acontece que, quando chega Outono, e as chuvas, fico sempre com saudade, nostalgico e só sei pensar em portugués… Se calhar, no próximo ano, com mais tempo voltarei a estudar, a ler coisas… Agora só posso sussurrar um pequeno poema que fiz, no seu dia, a uma mulher que sempre está no meu coraçao…

Vejo-a nas nuvens da tarde,
Nas ondas do mar sem fim,
E por mais longe que esteja
Sinto-a sempre ao pé de mim…

Quero-te mama

martes, 21 de octubre de 2008

El Nuevo Bazar Chino...


¡¡Estamos de Enhorabuena!!, Hoy se ha abierto un nuevo bazar chino en la Avenida. No cabemos del gozo, de la alegría, del regocijo, de la ilusión, es realmente, francamente, estupendo, cada vez que se abre un bazar chino, 700 niños sonríen en algún lugar: Tienen más trabajo, a coser balones por dos euros al día. Los bazares chinos son como una sucursal de la Disney, un lugar mágico, entrañable, pero sin Michael Jackson, donde los vendedores te dan duros por pesetas, una calidad insuperable, los domingos tienen más gente que El Corte Inglés por Navidades.

¿Cómo sobrevivieron mis abuelos sin cuatrocientos bazares orientales a la vuelta de la esquina?, tuvo que ser muy dura la post-guerra. Michel y yo pertenecemos al “ABC”, no al diario serio y objetivo, no, sino a: Amigos de los Bazares Chinos (“ABC”), una asociación sin animo de lucro, cuyo objetivo es fomentar los negocios orientales en distintas ciudades aspanyolas, con el fin de unir las dos comunidades en paz y armonía, cuanto más chino haya, pues mejor que mejor…

A nosotros no sé nos ocurre ni por asomo comprar en una tienda local, ¿Para qué?, si la arena de gato es más barata en el chino, el papel higiénico va de culo, la broca se me parte a los dos minutos, pero me da el “avio”, ¿Y la leche?, mmmm, riquísima, enriquecida con melamina y doce vitaminas más aún por analizar. Donde se ponga un chino que se quiten ocho o nueve comercios locales. Sus horarios, lo mejor, está abierto a todas horas, los dependientes siempre te sonríen con la felicidad de la hormiga subida a la parra del árbol. Los comerciantes locales tienen la manía de trabajar sólo nueve horas al día, ¿Así como no va a ver crisis?.

Michel y yo tenemos planeado manifestarnos, realizar alguna “perfomance” (las autoridades locales las llaman “escándalo publico”), queremos cambiar el nombre de la Avenida por el de Mao-Tse-Tung (un gran demócrata), e incluso cabría la posibilidad de hacer una colecta para plantar una estatua en la rotonda del barrio, algo relacionado con la gloriosa victoria en Tian-Nan-Men o la ocupación triunfal de los territorios de aquellos desertores tibetanos, que vivían entre cabras, con absurdas creencias en una tipo calvo con albornoz naranja, que sólo sabe hablar de paz, que majareta.... China les trajo la modernidad, la cultura universal, el progreso, es cierto que hubo que fusilar a unos pocos, pero mereció la pena...

Con la inauguración de nuestros nuevos vecinos, los hemos recibido con los brazos abiertos, yo les he abrazado, uno por uno, con lágrimas en los ojos, a una de las chicas le he dado un besazo en todo los morros, ale.... Los chinos del Restaurante Chino “Gran Hermano” (hay que leerse el capitulo anterior, “El Restaurante Chino” correspondiente a Agosto, para entender tanta alegría), que habían acudido a la inauguración, nada más verme, han salido corriendo de la felicidad que les ha provocado mi presencia, y no les he vuelto a ver. Hemos brindado con “licor de lagarto” allí mismo, en la puerta de vistosos colores. Tres F-18 han roto la barrera del sonido en su honor, ondeando la bandera de la libertad, de la comprensión y del orgullo patrio, WE LOVE CHINA, y entre Michel y yo hemos pensado que cambiaremos la Semana Santa y esas molestas procesiones (Michel las odia, dice que son producto de la ignorancia del pueblo llano), por el bonito folklore, colorido, del dragón jaspeado y el dios mono montado en su nube, pero sólo cinco minutos, que hay que trabajar, y aún queda mucho que vender…

lunes, 20 de octubre de 2008

La Monitora


…Lo que más me llama la atención de ella es que siempre está rodeada de hombres. Hombres musculosos, sudorosos, que levantan pesos astronómicos en el gimnasio, que yo no levantaría ni por asomo, y que me aspen si quisiera hacerlo…

Habla con los chicos del aero-boxeo, sonríe a los de Indoor, acosa a los de musculación, y ellos, turbados, la escuchan, ensimismados, por el canto de sirena que puede ser su voz. Sus profundos ojos azules se clavan en los de ellos, y graciosamente, mientras mueve la morena coleta de un lado a otro de sus hombros, les habla durante minutos, horas, vete a saber de qué, arrastrándolos a su acantilado particular, supongo que con oscuros fines…

Yo hoy, absorto en el andador, escuchaba a Knopfler por los auriculares del MP4, y ella ha pasado a mi lado, enseguida ha buscado mi mirada, la primera vez en los cuatro meses que llevo en el gimnasio…

A través de ellos he visto las playas de la Republica Dominicana, un calor exuberante, una invitación a entrar, pero su hechizo no ha servido de nada conmigo, tampoco cuando me ha sonreído, y en su facción, claramente, he podido leer, como en las páginas de un libro abierto: “… Y sin embargo… Estoy más sola que la UNA”.

Desde hace muchos años, estoy vacunado contra esta clase de mujeres, de personas, y soy completamente inmune, lo sé. Al alejarse por el pasillo, dirección a “Musculación”, le he deseado, en silencio: “Buena Suerte Bruja, que Selene te guíe…”. Y he subido el volumen del MP4.